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20 de octubre de 2017

Afloran los restos de un pecio en la playa de El Portil (Huelva)

Su descubridor, el arqueólogo Claudio Lozano, cree que la madera podría ser del 'Matagrana', hallado en 2008, o formar parte de un navío tan relevante como el 'San Medel y Celedón', del S. XVI
Intervención del pecio 'Matagrana', llevada a cabo por la Junta en 2008. FOTO: HUELVA INFORMACIÓN
El día de los enamorados de 2008 la mar destapó para el mundo, como si de un truco de magia se tratase, uno de esos fascinantes tesoros hundidos de los hombres: una antigua embarcación que había naufragado en El Portil, el navío de Matagrana, de construcción íbero-atlántica (probablemente de factura holandesa o inglesa) y datado entre las medianías del siglo XVII y las del XVIII. Ahora, nueve años después de aquel hallazgo que concitó el interés de la comunidad científica y sobre el que se desplegó una intervención arqueológica de gran calado, un nuevo descubrimiento pone el foco sobre la misma playa donde hace más de tres centurias se ubicaba la entrada de la barra (donde acababan naufragando muchas embarcaciones): más restos de madera, probablemente de roble y pertenecientes a una cuaderna, se asoman en la rompiente de la playa puntaumbrieña.

El doctor en Arqueología Subacuática Claudio Lozano los encontró el lunes, cuando paseaba por la bajamar, y lo puso inmediatamente en conocimiento de la autoridades. El martes presentó un escrito informando a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva sobre este asunto, documento al que ha tenido acceso Huelva Información y en el que defiende como principal tesis que pudieran tratarse "de restos del Matagrana que no descubrió la Junta en su primera intervención", pero donde también insta a la Administración autonómica a "que se descarte que se trate de otra embarcación, ya que se encuentran en una cota diferente de donde se ubicaba el pecio de Matagrana y además presentan otra orientación".

  • Técnicos de la Junta de Andalucía ya inspeccionan "in situ" los restos localizados
De ser otro navío, afirma el arqueólogo onubense, podría tratarse del relevante San Medel y Celedón "y no podríamos dejarlo ahí". Si la Junta de Andalucía realizó una gran inversión en la investigación del pecio del Matagrana fue porque todo apuntaba a que fueran los vestigios de esa importante nao-galeón, construida en 1530 y cuyo naufragio se produjo 14 años después en El Portil, cuando regresaba de América cargada de polvo de oro. Existe una gran documentación sobre este navío debido al expolio que sufrió tras el accidente, "en el que muchos vecinos de la zona llevaron a cabo una rapiña absoluta", matando a muchos de los maltrechos marineros y llevándose, incluso, parte de las maderas de la estructura para ornamentar sus hogares. "En esa documentación se cita por parte de los supervivientes que antes de ellos embarrancar y estrellarse tiraron varias cajas de oro al agua", añade Lozano.

Pero la importancia del San Medel y Celedón vas más allá. Su hallazgo vendría a rellenar un hueco importantísimo en la historia de la construcción naval, puesto que "marca la transición entre la nao y el modelo constructivo de los galeones".

PROTOCOLO DE HALLAZGOS CASUALES
La Delegación Territorial de Cultura, como consecuencia de la información aportada por el arqueólogo subacuático, activó ayer el protocolo marcado por la Ley de Patrimonio Histórico en caso de hallazgos casuales como el que se le ha notificado, trasladando a varios técnicos autonómicos a la zona de la aparición, donde ya han tomado muestras fotográficas y han realizado mediciones. Estos trabajos, según informó ayer a este diario la Administración andaluza, continuarán en la misma línea en la jornada de hoy.

Lozano lamentó que el descubrimiento del pecio de Matagrana no diera lugar a "ninguna publicación científica de referencia", así como que la embarcación no se acabara extrayendo para su exposición pública. "Lo lógico es que lo descubierto por el Centro Andaluz de Arqueología Subacuática, dependiente del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, revertiera un poco en la sociedad".

Es más, pese al interés de los ayuntamientos de Punta Umbría y de Cartaya en que los ciudadanos pudieran acceder al barco en una instalación creada para tal fin, "se volvió a enterrar, como tantas cosas de interés arqueólogo de Huelva". El experto detalló que "llevaron una retropala, se hizo un agujero, llegaron al manto freático (la zona húmeda), colocaron un geotextil y allí enterraron el barco", justo en la zona donde está el chiringuito Fashion, donde sigue oculto a día de hoy.

3 de mayo de 2016

Recuperan un pecio del siglo XIX en Benalmádena para evitar su expolio

Se trata de 'La Isabella', un bergantín inglés que transportaba estatuas de mármol italiano y se hundió junto a las playas de Benalmádena (Málaga).
Un momento del rescate de los restos frente a la costa de Benalmádena. FOTO: GUARDIA CIVIL.
La noche del 4 de marzo de 1855 el fuerte temporal que azotó el mar hizo naufragar al bergantín inglés 'La Isabella' frente a las costas de Benalmádena. En su interior, la nave albergaba estatuas de mármol italiano que trasladaba hasta Calcuta con el fin de ornamentar alguna mansión de dicha ciudad de la India. Ahora, los restos arqueológicos del pecio han sido recuperados por la Guardia Civil por el alto riesgo de expolio que sufrían las piezas.

La Guardia Civil, en colaboración con personal del Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y agentes pertenecientes al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Benemérita, fueron los encargados de recuperar el tesoro marino que albergaba el pecio, protegido jurídicamente y catalogado como Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía desde al año 2009, según informó la Subdelegación del Gobierno en un comunicado.

LAS CORRIENTES DEJARON EL PECIO AL DESCUBIERTO
La decisión de actuar en este momento se adoptó debido a que las corrientes marinas de las últimas semanas en la zona y el consiguiente movimiento del fondo, dejaron ver con claridad los restos con el evidente peligro de expolio que ello suponía. El pecio se encontraba sumergido a ocho metros de profundidad, siendo accesible para cualquier submarinista, por lo que los agentes consultaron con la Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de Málaga y con el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, la posible extracción de las piezas para evitar que fueran expoliadas.

Bajo la supervisión de arqueólogos-buceadores del dicho instituto, los guardias civiles extrajeron dos círculos de mármol de 1,50 metros de diámetro, un peldaño de pizarra de 1,50 metros de longitud, varias losetas y un clavo de bronce de 0,50 metros de longitud. Debido al elevado peso de algunas piezas, los efectivos actuantes tuvieron que utilizar globos de reflote para elevarlos a la superficie.

Los restos arqueológicos fueros puestos a disposición de la Autoridad Territorial de Cultura de Málaga, realizándose nuevas mediciones y una actualización del estado del pecio, añadieron en la nota de prensa.

(Fuente: Diario Sur)

27 de enero de 2016

Descubren un depósito de restos arqueológicos de los siglos XVII-XIX en Ribadeo (Lugo)

Anclas, jarrones, vasijas, piezas de cerámica e, incluso, una escudilla «intacta» forman parte del hallazgo realizado por los buzos de la Armada. Todas las piezas están datadas entre los siglos XVII y XIX. Los responsables de la intervención aseguran que "no hay constancia de ningún pecio en la zona".
Algunas de las piezas recogidas durante la intervención. FOTO: LA VOZ DE GALICIA.
La ría del Eo sigue deparando sorpresas. Buzos de la Armada iniciaron ayer los trabajos para analizar los restos arqueológicos hallados en el fondo arenoso a unos ocho metros de profundidad bajo el Puente de los Santos. Estos restos, que en un principio se creía que podrían pertenecer a un pecio, corresponden en realidad a varios barcos hundidos en la zona entre el siglo XVII y mediados del XIX. Así lo dio a conocer el arqueólogo subacuático encargado de la inmersión, Miguel San Claudio, quien añadió que «son restos de importancia arqueológica» y que podrán ayudar a profundizar en el estudio de las diferentes naves que alberga la ría.

En este nuevo punto donde se acumulan las piezas encontradas han aparecido restos de madera de grandes dimensiones, así como vasijas, jarrones y diversas cerámicas que aparentemente se encuentran en muy buen estado ya que algunas conservan incluso su color original. Entre los objetos destaca un plato de porcelana inglesa que conserva el sello de fabricación. «Tenemos que estudiar de dónde procede», señaló San Claudio.

Miguel San Claudio en el momento de una de las inmersiones.
FOTO: EL COMERCIO.

Los submarinistas han podido observar además lo que a primera vista parece un cañón lanzacabos, un frasco de cristal de un botiquín de uno de los navíos, así como varias anclas que tienen ciertas particularidades. Por ejemplo una de las anclas es fija, por lo que se podría haber utilizado en el cargadero de mineral que se encuentra en la ría. Además hay dos anclas admirantadas, uno de ellas es antigua, y la otra está modificada.

A UN MUSEO DE PONTEVEDRA
En este nuevo tesoro submarino no solo hay restos, sino también objetos que están en perfecto estado sin ningún tipo de rotura o deterioro. Es el caso de una escudilla que, según el arqueólogo subacuático, está «intacta» y que probablemente se le cayó por la borda a algún marinero. Además han conseguido rescatar varios platos enteros, procedentes de la vajilla de algún galeón, y que contienen dibujos que pueden ser muy interesantes para darán a conocer su procedencia. También han extraído de la ría tres botijas que se utilizaban entonces para el transporte de diversas mercancías, como aceites, agua o aceitunas.

Todos los objetos fueron inventariados utilizando técnicas de exploración y métodos no destructivos, realizaron fotografías e inspecciones visuales. Gran parte ellos fueron recuperados ayer para evitar su expolio y trasladados por parte de la Consejería de Cultura gallega, a través de su dirección general de Patrimonio Cultural, al Museo Masso de Bueu en Pontevedra.

DESALINIZAR LOS RESTOS
Los expertos que ayer realizaron la inmersión en la zona del hallazgo tendrán que desalinizar los restos para posteriormente proceder a su estudio y conocer con detalle la procedencia de los mismos.

Miguel San Claudio, arqueólogo encargado de la inmersión aseguró que «no hay presencia de un pecio», aunque la inspección realizada ha permitido descubrir una gran cantidad de material arqueológico en un nuevo punto que permitirá conocer nuevos detalles de la historia de la ría del Eo.

Estos restos fueron descubiertos por los buceadores del Centro de Actividades Subacuáticas Costa de Lugo, que realizaron una inmersión para despedir el año 2015, durante las pasadas navidades, encontrándose con el tesoro. Los buzos, que ya son conocedores de que «la ría está repleta de embarcaciones hundidas», alertaron a la Xunta de Galicia cuando pudieron ver estos restos de importante valor arqueológico. Julio Vázquez, encargado del Centro de actividades subacuáticas del Club Náutico de Ribadeo, cree que este hallazgo fue posible ya que «los temporales marítimos de finales de año hicieron aflorar estos restos», que hasta ahora estaban tapados por la arena, y de los que no se tenía constancia.

13 de diciembre de 2015

La Unesco denuncia el saqueo del otro galeón "San José" naufragado en Panamá

La Unesco ha denunciado el saqueo del galeón San José, naufragado en aguas panameñas en el siglo XVII, y la comercialización de su valioso cargamento de oro y plata, algo contrario a los principios de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. 
Los expertos de la Unesco han concluído que la metodología arqueológica no se ha empleado con los estándares correctos.
FOTO: UNESCO
Otro galeón llamado también San José, pero hallado recientemente en las costas colombianas, es objeto de polémica por su propiedad, que España reclama, mientras que Colombia mantiene que una ley nacional le permite conservar en sus aguas ese pecio y su contenido de oro, plata y esmeraldas, e incluso comercializarlo en parte. 

Panamá ha ratificado la convención de la Unesco para la protección del patrimonio subacuático En el San José de Panamá, el problema es que su explotación puramente mercantil, centrada solo en la búsqueda de bienes de valor, ha causado además daños particularmente importantes en ese sitio arqueológico, según las conclusiones de un informe de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 
  • A diferencia de Colombia, Panamá, sí ha ratificado la convención de la Unesco para la protección del patrimonio subacuático.
DECOMISACIÓN DE OBJETOS ARQUEOLÖGICOS
Incluso la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico panameño decomisó, el pasado julio, objetos procedentes de esas excavaciones que estaban a punto de ser exportados ilegalmente, resaltó la Unesco en un comunicado. 

A petición del gobierno panameño, ese mismo mes y también el pasado octubre, el Consejo Consultivo Científico y Técnico de la Convención de la Unesco envió una misión de expertos para evaluar las acciones realizadas en ese pecio desde 2003. 

Sus expertos concluyeron que la metodología de relevamiento (estudio y análisis) arqueológico "no se ha efectuado" con los estándares correctos, indicó la Unesco. 

SE HAN REMOVIDO LOS SEDIMENTOS
"El uso de deflectores de hélices, que generan potentes chorros de agua, ha removido sedimentos y excavado el sitio", lo que impide ya una futura documentación precisa del mismo, lamentaron. 

Según los técnicos, esos métodos "son contrarios a las reglas internacionalmente reconocidas en el Anexo de la Convención" del patrimonio subacuático, además de que algunas piezas presentadas como procedentes del San José por la empresa que explota el sitio, parecen posteriores a su naufragio. 

Este galeón español hallado el archipiélago de Las Perlas fue construido en 1611 y había zarpado del puerto del Callao, en Perú, rumbo al país centroamericano, el 17 de junio de 1631, pero naufragó tras rozar con un bajío.

9 de diciembre de 2015

El derecho internacional protege la soberanía de España sobre el pecio del "San José" como buque de guerra.

El análisis de los expertos sobre las imágenes del pecio del galeón "San José" detecta sondeos propios de una intervención arqueológica de un pecio a profundidad.  Aunque la legislación nacional colombiana "blinde" sus actuaciones en materia de patrimonio, el derecho marítimo internacional protege la inmunidad soberana de España sobre el pecio al tratarse de un buque de guerra. 
El hundimiento del "San José" por Samuel Sceli. 
Varios expertos consultados por ABC que analizan los poquísimos datos ofrecidos hasta ahora por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, sobre el yacimiento en el que han sido hallados los restos del galeón San José, hundido en 1708, están llegando a nuevas conclusiones. La primera es que el yacimiento ha sido intervenido con sondeos, detalle que Santos no explicó específicamente. Y la segunda, que el presidente ha eclipsado el método científico que debe seguir toda excavación arqueológica.

Arqueólogos subacuáticos consultados, como Miguel San Claudio de la empresa Archeonauta, y Javier Noriega, de Nerea Arqueología, coinciden en destacar el oscurantismo. San Claudio afirma que las fotos revelan que el yacimiento presentado en la rueda de prensa celebrada en Cartagena de Indias, ha sido objeto de una intervención previa típica de un pecio a profundidad.

OSCURANTISMO
Para empezar, «no se ha indicado el origen español del pecio (y el origen cultural es fundamental porque orienta todo proyecto científico)», relata Noriega. «No se puede hablar de arqueología sin definir el origen y convertirlo en el centro de la investigación». Santos evitó este tema e insistió en que es patrimonio colombiano y que se defenderán de cualquier demanda porque han aprobado una ley que blinda (en la legislación nacional) sus actuaciones. En la internacional, el hecho es que el San José, como buque de guerra, está protegido por la inmunidad soberana, un concepto jurídico respetado por todos los países.

Las máquinas empleadas en esta exploración han sido Rovs (vehículos operados remotamente) y Auvs (vehículos autónomos que planean por el fondo y documentan las zonas de actuación). Con ellos, se ha retirado sedimento en la zona fotografiada, con el fin de limpiar los cañones y poder estudiar sus inscripciones. Noriega añade que «los caňones, con ese magnifico estado de conservacion se deben haber observado facilmente los escudos de las armas de los reyes de Espańa». Por si alguien alberga dudas.

RETIRADA DE SEDIMENTOS
En la fotografía de los cañones, Miguel San Claudio observa una importante retirada de sedimentos. Las zonas donde la arena del fondo aparece más oscurecida es porque allí el sedimento ha sido retirado, observa este arqueólogo subacuático gallego. Además, en esas zonas aparece una concentración mayor de conchas compatible con esa retirada de materiales. Los cañones en sí, que son de bronce y aparecen sin concreciones (los de hierro se oxidan y acaban invadidos por elementos orgánicos), y el experto asegura que han debido ser manipulados para retirar el limo, de manera que puedan verse las inscripciones. «No creo que se los encontraran así de limpios de sedimento, en mi experiencia eso no es posible», señala San Claudio. Santos no detalló estas operaciones, pero sí habló de cañones fundidos ex profeso para la capitana hundida en 1708, lo cual apunta a que se han leído las inscripciones.


EXPERTO EN ARTILLERÏA
El mayor experto español en artillería, Javier López Martín afirma que lo lógico en los inicios del siglo XVIII sería que los cañones fueran de hierro, fundidos en la fábrica de Liérganes-La Cavada, pero no obstante no le resulta extraño que en esa época y en un barco como el San José fueran montados cañones más antiguos, de bronce, fundidos el siglo anterior. «Las fotografías del pecio muestran cañones de bronce, todos iguales, españoles sin duda, fundidos en Sevilla o Lisboa. Ninguno de hierro fundido. Cañones similares armaban el Juncal, hundido mucho antes, en 1631».


Sobre las tinajas, también se observa la retirada de sedimentos, sobre todo en el frasco de cristal cuadrangular que yace entre varias tinajas (ver foto). «Ahí, si observamos los dos tonos del perfil cuadrado del frasco de cristal, parece que se ha retirado una cantidad importante de sedimento», revela San Claudio.

Noriega añade que «este tipo de actuaciones secretas, llenas de ocultismo, no son propias de organismos publicos» y que países amigos como son Colombia y España, dotados de instituciones científicas y universidades homologables y lazos de cooperación desde hace años, deberían encontrar los cauces para arreglar este asunto llegando a acuerdos. Ambos creen que hay que invocar que es un buque de Estado.


DETALLES OFICIALES EN 16 PREGUNTAS
Mientras tanto, ayer el Gobierno de Colombia filtró algunos detalles más, muy pocos, sobre la intervención realizada en el San José, dentro de su política de secreto de Estado. Confirmó que se han empleado Auvs (los vehículos citados) y dijo que lo que se ha hallado es un pecio con «contexto propio», sin decir que es de origen español. En general los expertos consultados creen que el proyecto está diseñado para evitar o ignorar a España desde el principio.

El Gobierno colombiano afirma que la embarcación «no había sido intervenida» anteriormente (promesa de que su carga está intacta). Alardea en el comunicado una vez más de la calidad de los expertos internacionales y de los estudios previos, cartográficos, «metereológicos» (sic) e históricos realizados.

Sobre la identificación que Santos calificó de segura al 100%, no se han ofrecido detalles, como las inscripciones de los cañones. Solo se alardea de que se ha registrado una zona de cien millas cuadradas de mar. Solo dice que «por las especificaciones de los cañones de bronce, que están en buen estado, no existe ninguna duda de que se trata del galeón San José». Y a pesar de que el barcó cayó sobre un costad y permanece oculto en gran parte, las autoridades de Colombia se aventuran a decir que el San José no explotó, según consta en todos los relatos históricos. Este extremo deberá ser confirmado más adelante.


LA CARGA
El San José salió de Cartagena cargado con una cifra de 7 a 11 millones de monedas de 8 escudos de oro y plata, 344 toneladas de metal que fueron valorados en 105 millones de reales de la época. Se dice que también portaba 116 cofres de esmeraldas y la fortuna personal del virrey del Perú.

Cualquier traslado a riqueza actual es pura fantasía, muy propia de cazatesoros. Ellos suelen reducir los yacimientos de origen hispánico a esa cifra, el monto de oro y su traducción en dólares, borrando de un plumazo la historia de un navío cargado con 600 personas, pertenecientes a una sociedad mestiza y llena de valores (en el siglo XVIII de una España netamente americana, aunque también había injusticias, como denunció Jorge Juan en sus informes secretos, en la estela de Bartolomé de las Casas.

ASOCIACIÓN PÚBLICO-PRIVADA
El Gobierno de Colombia está generando un modelo arqueológico en el que se establece una APP (Asociación Público Privada) con una empresa que invierte dinero para ofrecer servicios o infraestructuras. Debe de haber algún motivo para no ofrecer el nombre de la empresa que paga la exploración, porque Santos ha extendido el secreto de Estado sobre el proyecto. Como muchos arqueólogos unen ese hecho con la aprobación de la Ley de Patrimonio de 2013 que permite al Ejecutivo colombiano poner a la venta la mitad de lo excavado (de oro y plata y de otros objetos de valor), se sospecha que «el poderoso lobby cazatesoros ha abierto una sucursal en Colombia». ¿Por qué si no la ausencia de transparencia, o la deslealtad con España, país amigo y aliado en otros campos?

IMAGEN TERCERMUNDISTA
Otro arqueólogo consultado por ABC, como Alexandre Monteiro, de la Universidad de Lisboa afirmaron que desconfían de la puesta en escena del presidente Santos. «Que un presidente anuncie la identificación de un pecio solo una semana después de descubrirse es para desconfiar, al igual que la aparición de un contratista convenientemente alejado de los focos, que ha puesto seguramente los medios y conocimientos para el hallazgo». Monteiro califica de escándalo las declaraciones de la ministra de Cultura de Colombia Mariana Garcés por permitir que «se busque un tesoro en la sepultura de 600 marineros españoles. Es un escándalo diplomático, humano y de civilización». Monteiro cree que la manera de manejar políticamente este proyecto no permite ver a Colombia como un país moderno en ciencia y tecnología sino «tercermundista, y lo digo consciente de la dureza que expresa ese término».

Para Miguel San Claudio, de Archeonautas, es necesario resaltar que «se trata de un buque de Estado en el que España debería tener presencia. Es algo que no pueden negar». Pero cree que «España necesita poner enorden su propia casa tras décadas de pasividad en patrimonio subacuático, antes de decidir intervenir en otros lugares». Por último, pide que «la gestión del patrimonio subacuático la desarrollen profesionales del patrimonio cultural subacuático, algo que no ha ocurrido en España, donde la gestión está dirigida por profesionales de otras disciplinas con la falta de resultados que todos lamentamos».


Por su parte, Javier Noriega, de la empresa malagueña Nerea, dice que «las huellas de la mejor historia que puede España contar, la del descubrimiento de los mares y del mundo en sus galeones, esta siendorapiñada, destruida y siendo objeto de la especulación y no del estudio histórico hace decenios. Y asi lo hemos denunciado una y otra vez. Es inadmisible y urge una respuesta contundente y clara desde nuestro país,desde nuestra cultura, desde al ciencia, que deje bien claro el interés de España por investigar, proteger y narrar la historia de esos galeones hundidos, de ese patrimonio cultural subacuático hispánico, que por su importancia es de la humanidad. Hasta el momento, cero galeones, cero excavaciones y cero intenciones sobre nuestros galeones y barcos de época moderna, porque cero ha sido y es todavía el número de la incuria, del olvido y de una dejación que es inadmisible para la ciencia y lo peor de todo, un mensaje y un ejemplo terrible para confrontar con el mundo de los cazatesoros. Los consideramos abandonados, como si les dijésemos con nuestra falta de investigación: hagan ustedes lo que quieran con ellos». Noriega concluye lamentando que «el mundo no sabe, no conoce sus impresionantes historias, la impresionante cultura y arqueología que encierran aquellos naufragios que terminaron sus dias en las aguas del Caribe». Es hora de cambiar ese rumbo.

(Fuente: TEXTO Y FOTOS de ABC / Jesús García Calero)

10 de noviembre de 2015

Localizados en aguas de Formentera un pecio romano y dos del siglo XVII

El pecio romano del S. III transportaba aceite procedente del sur de la Península. Las naves de los siglos XVII o XVIII estaban dotadas de cañones y una de ellas portaba materiales de construcción como cerámica y cristal. Los restos se incluirán en la carta arqueológica subacuática.
Uno de los arqueólogos con el cuello de un ánfora del S. III. FOTO: JAVIER RODRÍGUEZ
Los expertos del Institut Balear d´Estudis en Arqueologia Marítima (Ibeam) que están elaborando la carta arqueológica subacuática de Formentera han localizado ya tres pecios que corresponden a tres embarcaciones de distintas épocas. El presidente del instituto, Sebastià Munar, explicó que no pueden dar la localización de estos restos para evitar el expolio, teniendo en cuenta que este tipo de yacimientos han venido sufriendo, de forma sostenida en el tiempo, el robo de numerosos objetos de valor patrimonial.

En concreto han encontrado un barco de la época romana, del siglo III después de Cristo, cargado con ánforas que contenían aceite procedente del sur de la Península. Además han localizado un barco del siglo XVII o XVIII con una serie de cañones y otra nave de la misma época con material de construcción como cerámica y cristal. El equipo de arqueólogos del Ibeam, está formado por Javier Rodríguez y Enrique Aragón, que junto con el presidente de esta entidad firmaron ayer un convenio con el Consell Insular.

El presidente, Jaume Ferrer, explicó que se trata de un acuerdo que fija las bases de la acción concertada entre el Consell y el mencionado instituto para elaborar la carta arqueológica subacuática de Formentera.

CARTA ARQUEOLÓGICA SUBACUÁTICA
Ferrer recordó que en el Plan insular de gestión del Patrimonio cultural para 2015-2016 se incluye la elaboración de la carta arqueológica subacuática «como actuación prioritaria dentro de las intervenciones programadas». El Ibeam es una asociación sin ánimo de lucro que tiene como objetivos investigar, proteger y divulgar el patrimonio cultural marítimo de Balears.

El convenio suscrito tiene una duración de cinco años y en cada campaña (una por año) el Consell aportará 2.000 euros a los investigadores para que hagan frente a los gastos. Además, les facilitan el alojamiento. La consellera de Cultura, Susana Labrador, destacó la importancia de esta carta arqueológica: «Servirá para localizar y describir nuestro patrimonio marino, y así podremos hacer una gestión y protección del mismo».

COLABORACIONES
Sebastià Munar explicó que «la carta arqueológica pasará a ser del Consell, aunque su consulta estará restringida a expertos para evitar expolio ». El presidente del instituto destacó que la carta «es un documento vivo que siempre debe estar renovándose». En esa línea pidió la colaboración de la población, en especial de los pescadores y de los profesionales del mar, para que en caso de encontrar restos sumergidos avisen al área de Patrimonio del Consell o a los GEAS de la Guardia Civil para que lo puedan proteger.

El Ibeam tiene previsto organizar un curso por Internet para difundir la necesidad de protección del Patrimonio submarino. También realizará talleres entre los más jóvenes para concienciarlos sobre el valor del patrimonio sumergido. Asimismo, grabará un documental con los trabajos desarrollados para hacer la carta arqueológica.

Munar explicó que han iniciado «una campaña de crowfunding para poder sufragarlo». Además del Consell y los GEAS cuentan con la colaboración de Trasmapi, la Fundación Abel Matutes, Decathlon, Vellmarí, Marina de Formentera, Ibiza Fun Rent Car y Global Star Events.

14 de octubre de 2015

Arqueólogos del CASC investigarán con minisubmarino un pecio ibérico del S. I a.C. en Port de la Selva (Girona)

El Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña (CASC) presenta su proyecto de exploración de un pecio ibérico del S. I a.C. en el yacimiento de Cala Cativa I, en Port de la Selva (Girona). Para ello emplearán el submarino Ictineu 3, uno de los dos únicos de Europa que puede descender a 1.200 metros con tres pasajeros.
Con el Ictineu 3 los arqueólogos podrán investigar hasta 1.200 metros de profundidad.
La primera campaña científica del Ictineu 3 ha sido presentada por los responsables del Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña (CASC), que han destacado el nuevo horizonte que se les abre con esta herramienta, ya que los equipos autónomos de submarinismo sólo les permitían trabajar a 50 metros bajo el mar.

El submarino ha participado en las labores que el CASC desarrolla en Cala Cativa I, donde se encuentra esa barca de apenas diez metros de eslora que se hundió a 30 metros de profundidad frente a la costa de Port de la Selva, en pleno Cap de Creus, en el siglo I a.C.

Según el director del CASC, Gustau Vivar, los trabajos realizados en este yacimientos confirman lo que se había intuido en otro situado en el vecino Cap del Vol: que había en esa época “una construcción naval propiamente ibérica”.

PIONERO DE LA ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA
La arqueología subacuática en Cataluña arrancó precisamente en Cala Cativa I de la mano de un vecino de Port de la Selva, Romualdo Alfaras, que fue pionero al contratar a buscadores de coral para realizar inmersiones en los restos de la barca y sacar ánforas de su interior a la superficie.

Según Gustau Vivar, Alfaras pretendía conocer “la historia del barco” además de extraer su contenido y, cuando fue instado a hacerlo, venderlo y repartir ganancias por la Capitanía Marítima, decidió abandonar el proyecto.


“En este yacimiento, que es el origen de todo, hemos querido iniciar la colaboración con el Ictineu 3, que permitirá el inicio de un nuevo futuro”, ha señalado Vivar en Port de la Selva.

DESCENSO CON TRES OCUPANTES HASTA 1.200 METROS
Para el director del CASC, “a partir de ahora, a los arqueólogos se les abre una nueva frontera, al pasar de los 50 metros a los 1.200, prácticamente la profundidad de todo el litoral catalán”.

“Ahora sí dispondremos de las herramientas para documentar todos los restos que tenemos en nuestras costas, por primera vez se nos abren nuevas expectativas superiores a las empresas privadas que hasta ahora disponían de robots que servían para la caza de tesoros”, ha subrayado Gustau Vivar.

PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN
Vivar ha detallado que se ha comenzado a planificar los protocolos de actuación que se utilizarán entre el submarino y los arqueólogos.

Desde el CASC, sus responsables esperan que el presupuesto de que dispondrán en el futuro les permita una colaboración continuada con el Ictineu 3, cuyo director, Pere Forés, que lo es también de la empresa que lo ha construido, Ictineu Submarins, ha manifestado su satisfacción por el éxito de esta primera campaña científica.

Forés ha destacado que el submarino es el noveno en el mundo en capacidad de descenso con la mitad de peso que el resto de integrantes de esta clasificación.

El director ha precisado que, durante los trabajos con los arqueólogos, Ictineu Submarins ha aprendido “cómo se trabaja en este campo en el fondo del mar” y que los integrantes del CASC han tomado conciencia de las labores que podían desarrollar dentro de un ingenio “equipado con tecnología punta”.

Pere Forés considera que a la arqueología submarina se le abren “grandes ventanas”, al tener ahora capacidad para explorar en un gran área bajo el mar y hacerlo a más profundidad.

LLEGAR DONDE LOS EXPOLIADORES NO HAN PODIDO
Forés ha destacado que estas dos circunstancias les permitirán llegar “donde los expoliadores de yacimientos submarinos no han podido hacerlo”.

El Ictineu 3, pese a ser de autoría catalana, lleva bandera francesa, ya que la legislación española no garantizaba que el submarino pudiera navegar por todo el mundo.

(Fuente: República / EFE)

22 de mayo de 2015

El hallazgo de cerámicas del S. XV alerta sobre la existencia de un pecio en Dénia (Alicante)

El material encontrado consiste en cinco platos, escudillas y una jarra fragmentaria procedentes de un taller valenciano del S. XV.  El Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat prestará asistencia técnica para la inspección del lugar y evaluar la existencia de otros restos vinculados a pecios
Las piezas del S. XV proceden de un taller valenciano y se encuentran en buen estado de conservación.
Jean Castera ha descubierto un lote de cerámicas del siglo XV, así como las restos probables de un derrelicto. Se trata de vestigios de un nuevo yacimiento arqueológico subacuático, cerca de la escollera norte del puerto de Dénia. Este hallazgo subacuático, consistente en seis piezas cerámicas, ha sido ingresado recientemente en el fondo del Museo Arqueológico de la Ciudad de Dénia por el propio autor del descubrimiento fortuito.

Después de una primera evaluación de las piezas, el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, destacó que el conjunto de seis piezas cerámicas, cinco de ellas platos y escudillas, están completas y se encuentran en buen estado de conservación.


PROCEDENTES DE PATERNA O MANISES
Además, cuentan con detalles tipológicos y tecnológicos que sugieren la pertenencia a un mismo centro alfarero, o al menos a la mano de un solo alfarero. Contaban originalmente con una cubierta vidriada blanca, por aplicación de barnices derivados de óxidos de plomo. Proceden de un taller valenciano, probablemente de Paterna o Manises, y la fecha que sugiere el conjunto es la segunda mitad del siglo XV. La pieza restante es una jarra fragmentaria de cuerpo esférico y con una asa. Del cuello y asa sólo queda el arranque.

Según Gisbert, es un conjunto cerámico ciertamente homogéneo. En las escudillas y platos, la semejanza de detalles inherentes al proceso de modelado parece indicar que forma parte de un cargamento de cerámica de mesa, adscrita al comercio y que, probablemente, proviene de un barco que se hundió o que perdió parte de esa carga.

El Museo Arqueológico de Dénia ha comunicado al Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat el hallazgo y ha pedido asistencia técnica para la realización de una inspección del lugar donde se localizaron estas piezas de cerámica. El fin es evaluar la existencia de otros restos vinculados a pecios. Este hallazgo arqueológico descubierto de forma fortuita por Jean Castera ofrece un vínculo interesante con la cerámica de mesa y, por extensión, con el 'attrezzo' que rodea la mesa y la gastronomía de hace cinco siglos. 

(Fuente: La Verdad)

20 de mayo de 2015

Arqueólogos estadounidenses descubren un pecio español del S. XVII en Panamá

Un grupo de arqueólogos subacuáticos de la Universidad de Texas ha descubierto los restos de la nao «Nuestra Señora de la Encarnación» cerca de Panamá. Se fue a pique debido a una tormenta
Uno de los investigadores inspecciona la zona del hallazgo. FOTO: JONATHAN KINGSTON / NATIONAL GEOGRAPHIC
Hace más de 300 años que la nao hispana «Nuestra Señora de la Encarnación» se fue a pique en un lugar imposible de determinar cargada de armas y utensilios de uso cotidiano. Objetos que iban a ser entregados a los colones españoles asentados en América. Desde entonces, se desconocía qué había sido de este buque y el por qué de su desaparición. Sin embargo, un grupo de arqueólogos subacuáticos acaba de descubrir que unos restos hallados a 12 metros de profundidad cerca de Panamá en 2011 se corresponden con los de este navío.

Tal y como ha afirmado Frederick Hanselmann, jefe de la expedición y arqueólogo submarino en el «Centro Meadows» de la Universidad de Texas, han podido averiguar que el buque se fue al fondo del mar en 1681 durante una tormenta acaecida en la desembocadura del río Chagres (Panamá). A su vez, el experto ha señalado el buen estado en el que se encuentra el navío a pesar de haberse hundido en aquellas trágicas circunstancias.

De hecho, una buena parte de su carga aún sigue intacta en su interior. «Iba cargado de una amplia variedad de artefactos, aunque destacaban más de 100 cajas de madera que contenían hojas de espada, tijeras, zapatos, herraduras para mulas y cerámica. Todos ellos eran objetos usuales en la corte y también podían servir para los soldados de la Corona. Desde los filos, hasta las tijeras (que podrían haber servido para el tratamiento de heridas por parte de los cirujanos)», ha señalado Hanselmann.
 
PARTE DEL CONVOY DE "TIERRA FIRME"
La nao «Nuestra Señora de la Encarnación» fue construida en Veracruz (México) y pronto comenzó a navegar como parte del convoy de «Tierra Firme» (una de las dos flotas mercantes que, escoltadas por buques militares de la Armada española, viajaban hasta el Nuevo Mundo cargadas de utensilios para los colonos y regresaban hasta los topes de riquezas). Concretamente, el grupo en el que usualmente viajaba este bajel salía de la metrópoli en dirección a América en agosto. Así pues, esta nao formaba parte del entramado comercial entre ambos puntos que enriquecía soberanamente a la Corona.

Sin embargo, su destino quedó sellado en 1681 cuando se fue a pique junto a su cargamento en un lugar desconocido. Ahora, se sabe que el trágico suceso se produjo durante una gran tormenta en la desembocadura del río Chagres (cerca de Portobelo) que, además, se llevó al fondo del mar otros tres navíos. Esto ha asombrado a los expertos, pues no es habitual encontrar barcos españoles en esta zona de América de Sur.

El navío permaneció desaparecido bajo las aguas hasta que, en 2011, Hanselmann y sus colegas tropezaron con sus restos mientras buscaban una serie de buques que se hundieron en 1671 en dicha zona. En principio, sin embargo, no supieron identificar el bajel. Ahora, casi 4 años después, han conseguido finalmente desvelar su identidad gracias a su cargamento (una representación clara de la vida colonial en el S.XVII) y la considerable cantidad del casco que se mantiene intacta. 

(Fuente: ABC)

28 de abril de 2015

Los expertos se dan tres años de plazo para recuperar el barco fenicio "Mazarrón II"

La primera reunión de la comisión de seguimiento del barco fenicio 'Mazarrón II', que se conserva hundido en la playa de La Isla, ha fijado una hoja de ruta con las actuaciones a seguir para la recuperación del pecio y su exposición en seco en un museo.
Se plantea dividir la nave en varias secciones para proceder a su secado en vacío. FOTO: LA VERDAD.

Después de dos décadas desde su descubrimiento, los expertos consideran que hay «una buenísima disposición» y que estamos en el «momento oportuno» para proceder a la puesta en valor de la embarcación, que data del siglo VII a. C. según indica el catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza y miembro de dicha comisión, Manuel Martín Bueno.

La hoja de ruta tiene como objetivo concretar y coordinar el proyecto con las instituciones implicadas (Costas, el Ministerio de Cultura, la Comunidad y el Ayuntamiento). 


TRABAJOS PLANTEADOS
Los trabajos planteados incluyen la apertura del cofre donde se guarda la nave, la excavación (hay quien piensa que pueden hallarse más barcos de la época) y extracción del pecio, su traslado al laboratorio y el tratamiento más adecuado para garantizar su conservación. De manera paralela, se debe trabajar en la construcción del 'contenedor' donde se expondría esta joya arqueológica, esto es, un museo con la pieza como protagonista absoluto. En total, el profesor Martín Bueno calcula que el proceso se podría culminar en el plazo de tres años.
  • La apuesta pasa por dividir la embarcación en varias secciones para poder someterla a un secado en vacío antes de exponerla al público en un museo 
 Ahora, para completar las conclusiones extraídas en el congreso científico celebrado en Mazarrón sobre el pecio, se convocará a algunos de los principales especialistas en construcción naval de esa época de la antigüedad con el fin de que aporten sus sugerencias en algunas de las cuestiones técnicas, ya que en los últimos años se ha avanzado bastante en estas investigaciones, según matiza Martín Bueno. 

SECADO EN VACÍO
En principio, la posibilidad que se plantea es dividir la nave en varias secciones para proceder a su secado en vacío, añadiéndole a la madera unos endurecedores químicos para garantizar su conservación. No parece una tarea complicada, según el catedrático de Arqueología, sobre todo porque se trata de una nave pequeña de la que solo se conserva el casco, que mide 8,10 metros de eslora y 2,25 de manga. La primera reunión de la comisión de seguimiento del pecio de la playa de La Isla fija la hoja de ruta con las actuaciones

En cuanto al presupuesto, no hay nada cerrado. Se trabaja con la posibilidad de aprovechar la regeneración de la playa de La Isla que tiene prevista la Demarcación de Costas del Estado (aunque aún sin fecha) para acometer una parte de los trabajos arqueológicos. En cuanto a la recuperación del pecio y su tratamiento, los expertos confían en aprovechar los recursos, experiencia y conocimientos científicos de los técnicos del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua) con sede en Cartagena. Fueron estos profesionales los que extrajeron los restos del primer barco fenicio, el 'Mazarrón I', que se exponen en el citado museo.

Respecto a la futura sala que acoja el 'Mazarrón II', y que se ubicaría en dicha localidad, de su construcción se encargarían el Ayuntamiento y la Comunidad, probablemente con aportaciones de otras instituciones o entidades.

NADIE DEL "ARQUA"
A la primera reunión de la comisión de seguimiento asistieron, además del alcalde Francisco García, el edil de Cultura, Ginés Campillo, y el jefe de la Demarcación de Costas, Andrés Martínez; el jefe del Servicio de Patrimonio Histórico, Miguel San Nicolás; el catedrático Martín Bueno; los directores científicos del congreso sobre el barco fenicio, José Miguel García y Juan Blánquez; la arqueóloga municipal, María Martínez, y el coordinador de Arqueología Náutica y Subacuática de la Universidad de Cádiz.

No acudió ningún representante del Arqua, una ausencia que ha causado malestar. El director del museo, Iván Negueruela, dirigió las primeras excavaciones del yacimiento de La Isla, que cuenta con la protección de bien de interés cultural. También se encargó de coordinar la extracción del primer pecio y de ordenar los trabajos para la conservación bajo el mar del 'Mazarrón II'. En la comisión de seguimiento esperan que aporte la documentación referida a las distintas campañas.

(Fuente: La Verdad / M. Rubio)

1 de abril de 2015

Panamá permite el expolio de un galeón español del S. XVI

El país centroamericano incumple la Convención Unesco 2001, de la que es firmante, al contratar a una empresa para la explotación comercial del buque de Estado español "San José", del que hasta el momento han recuperado unas 8.000 monedas además de lingotes y tortas de plata, cerámicas, munición y armamento.
Un galeón español está siendo excavado para su venta en Panamá. Como tantos otros expolios del patrimonio subacuático de origen hispánico, su impresionante historia puede acabar disuelta en subastas y mercados. Se trata del San José, un barco construido en 1610 que naufragó junto a la costa del Pacífico panameño en 1631, acarreando uno de los cargamentos más ricos que salieron jamás del puerto de El Callao.

Pero la noticia es mucho más triste, puesto que el propio Gobierno de Panamá está dando respaldo a la empresa Investigaciones Marinas del Istmo (IMDI), con la que ha firmado un contrato para repartirse el resultado de las excavaciones a razón de 65% para la firma y 35% para el Gobierno. El contrato incluye preferencia para edificar un museo con las piezas del Gobierno, si se hiciera.

Según los documentos el fin es comercial. El asunto cobra su total gravedad porque además Panamá es uno de los primeros países que ratificaron la Convención Unesco 2001 para la Protección del Patrimonio Subacuático, el instrumento internacionalmene reconocido por los arqueólogos. Tanto ese organismo como el Gobierno español han enviado sendas cartas a las autoridades panameñas.

La misiva de Unesco la firma Alfredo Pérez de Armiñán, subdirector de Cultura, y recuerda a Mariana Núñez Emiliani, directora general del Instituto Nacional de Cultura (INC), que el permiso emitido a IMDI en 2013 es ilegal, puesto que fue posterior a la vigencia de la Convención en Panamá (firmada en 2003 y aplicable desde 2009). Ese permiso se concretó en una resolución N°136-13 de 16 de julio de 2013. Unesco sigue presionando a las autoridades para que corrijan su actitud.

LA SOCIEDAD CIVIL
Las primeras noticias de esta catástrofe cultural comenzaron a llegar a España el pasado verano gracias a la intervención de miembros de la sociedad civil, cuando el abogado José María Lancho, en nombre del Instituto para la Memoria Arqueológica Naval Hispánica, recibió la denuncia de la maraña legal que iba a posibilitar este expolio. De hecho, en febrero de 2014 se habían extraído materiales (1.063 monedas de plata, dos balas de mosquete, dos cureñas de cañón, una joya de oro y varias piezas de cerámica), aunque no eran los primeros.


El citado Instituto tratará de sumar posibles cauces a la participación de la sociedad civil a los criterios y acción jurídicos, y los protocolos arqueológicos para proteger el patrimonio hispánico sumergido. Y también oponerse a la actividad cazatesoros informando sobre la amenaza y la vulnerabilidad del mismo. El propio Lancho informó de esa maraña legal que acontecía en Panamá en el último congreso arqueológico Ikuwa, celebrado el pasado mes de septiembre en el Arqua de Cartagena.

El contrato original de 2003 considera los restos del San José objetos hundidos cualesquiera. Hacen la distinción («ilegal y errónea», según Lancho) entre objetos de valor «comercial» y objetos de valor «histórico y cultural». Hubo dos fallos de la Corte Suprema de Justicia que pidieron a las autoridades panameñas de Patrimonio que definieran qué objetos son de valor histórico y cultural que no se pueden comercializar. «A todas luces, el tesoro del San José es de valor cultural, histórico, arqueológico y patrimonial, y no se puede comercializar», señala Lancho.

El citado permiso de 2013 extiende la autorización a IMDI hasta el 28 de agosto de 2015, prorrogable, violando según parece leyes vigentes y la Convención. Para Lancho, la actividad de IMDI puede suponer un comportamiento penal en el derecho español, siendo el galeón San José un buque de Estado.

Por su parte, el arqueólogo Carlos León, que conoce muy bien el patrimonio subacuático panameño, alerta de que en abril de 2013 IMDI presentó su proyecto de intervención (un proyecto que no cumple los estándares arqueológicos que precisa un yacimiento tan importante, a cargo de un antropólogo y un conocido cazatesoros).


De hecho, la empresa IMDI ha gozado del favor de varios gobiernos y fundamentalmente del Ministerio de Economía y Finanzas panameño, quien les apoya. Sus socios, según consta, son el empresario de origen palestino residente en Colón, Hassam Salama; el economista y aventurero australiano Michael Mc Dowell; el inversionista panameño, ingeniero y empresario de ganadería, hostelería, petróleo y gas, Alberto Vázquez; el antropólogo social panameño Gustavo José Leal Cuervo (director del proyecto), y el buscador de tesoros norteamericano que trabajó con Mel Fisher y Odyssey Marine Exploration, James J. Sinclair. Su visión comercial es incompatible con los criterios de la Unesco.


Y alerta también de que «en este último mes ha solicitado permiso para continuar las excavaciones desde mayo hasta diciembre de 2015, con un presupuesto de 466.000 dólares de coste». Para León el tema «es tan urgente por eso mismo. Si nadie lo detiene, IMDI seguirá sacando material sin control. La única vigilancia que tienen es la de algunos enviados del INC que se desplazan hasta Contadora para ver las piezas que sacan del agua sin hacer ningún control en el lugar de la excavación ni bucear sobre los restos», añade.

El arqueólogo recuerda que las operaciones de rescate comenzaron en 2001 y continúan actualmente. La empresa IMDI ha trabajado en Nombre de Dios, «sobre un barco español del siglo XVI y en el galeón San José rescatando un número indeterminado de piezas (según unas informaciones 8.000 monedas, según otras 5.000), además de lingotes y tortas de plata, cerámicas, munición, armamento…», concluye.

(Fuente: ABC / Jesús García Calero)

22 de octubre de 2014

Arqueólogos griegos hallan un barco español del siglo XVI hundido en el mar Jónico

El pecio español está hundido cerca de la isla de Zakynthos, en el mar Jónico. Data del siglo XVI y en él se han encontrado un gran número de monedas de plata de la época de Felipe II.  Los arqueólogos aplican en la nave un método de conservación in situ
Fotografía facilitada por el Ministerio de Cultura de Grecia del barco español hundido cerca de la isla de Zakynthos, en el mar Jónico. 
El descubrimiento de estas monedas ha sido decisivo para la identificación de la nacionalidad del buque, en el que los expertos han hallado también objetos de cerámica y fayenza, utensilios de cocina en muy buen estado de conservación y restos de alimentos como una gran cantidad de avellanas.

La jefa de las excavaciones, la arqueóloga Katerina Delaporta, precisó que, a pesar de que la excavación submarina lleva varios años en marcha "hasta ahora no se podía confirmar si se trataba de un barco español, veneciano u de otro origen". "Es el único naufragio español de este periodo hallado en aguas griegas y es unos años posterior a la batalla naval de Lepanto", explicó Delaporta. 

El lugar del naufragio se sitúa cerca del escenario de la batalla naval de Lepanto, donde el 7 de octubre 1571 la armada de España, Venecia, Malta y los Estados Pontificios destruyó la flota del imperio otomano.

El esqueleto del buque se conserva en buen estado, lo que ha permitido a los arqueólogos estudiar las técnicas de construcción naval de aquel periodo. 

CONSERVACIÓN IN SITU DEL BARCO 
Sin embargo, los restos de la embarcación no se pueden sacar a flote, por lo que los arqueólogos aplican, desde su descubrimiento, un método de conservación in situ. 

Por otro lado, Delaporta denunció la falta de fondos para realizar los trabajos de excavación. "En tiempos de crisis es muy difícil encontrar los fondos necesarios. Este año pudimos trabajar gracias al patrocinio de la Autoridad Portuaria de El Pireo, que cubrió completamente el coste", destacó. Pero de cara al próximo año, la arqueóloga aseguró que no saben si contarán con los fondos necesarios para continuar con las excavaciones.
(Fuente: 20 Minutos / EFE)

15 de mayo de 2014

Arqueólogos de la UHU trabajarán para la recuperación del puerto y el castillo de Palos de la Frontera

La Universidad de Huelva (UHU) y el Ayuntamiento de Palos de la Frontera (Huelva) han firmado un convenio para llevar a cabo la segunda fase del estudio integral para la recuperación y puesta en valor del Puerto Histórico y del Castillo de San Jorge del municipio. Por otra parte, el arqueólogo estadounidense Barry Clifford dice haber localizado los restos de la nao "Santa María" en aguas de la costa norte de Haití.
Réplicas de las carabelas que llevaron a Colón en su primer viaje al Nuevo Mundo en el puerto de Palos de la Frontera.
Juan Campos, catedrático de Arqueología en la UHU y director del grupo de investigación 'Urbanitas: Arqueología y Patrimonio'  ha recordado que hace algo más de un año, en marzo de 2013, se realizaron sobre el terreno unas proyecciones geofísica, por parte de una empresa alemana, que contrastaron la existencia de "bastantes estructuras" del puerto antiguo, que es del que partieron las carabelas hacia América. 

PROSPECCIONES Y EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS
Está previsto que estos trabajos de excavación se prolonguen durante dos meses, aunque posteriormente el trabajo de laboratorio será más duradero. El Consistorio palermo financiará esta segunda fase del estudio integral, dada la importancia histórica y referencial de los elementos, y a través de este grupo de investigación, la institución académica realizará un análisis de la documentación histórica, prospecciones geofísicas con georradar, prospecciones y excavaciones arqueológicas y estudio geomorfológicos y de reconstrucción de paisaje en los citados ámbitos. 

Por su parte, el rector de la Universidad de Huelva, Francisco Ruiz, agradeció al Ayuntamiento de Palos de la Frontera "el esfuerzo" por recuperar unos espacios con "tanta simbología" para la provincia como son el Castillo de San Jorge y el Puerto de Palos. Asimismo añadió que los resultados de este estudio integral serán de "gran utilidad en el futuro para ámbitos de interpretación de toda la zona". 

ESTRUCTURAS DE ÉPOCA COLOMBINA DISEMINADAS EN EL PUERTO
Ya en diciembre de 2012 Ayuntamiento y Universidad firmaron un convenio muy parecido a éste para abordar la primera fase de este estudio integral publicándose los frutos de aquellos trabajos en la edición de un libro, del que se hicieron 500 copias, que se presentó el pasado mes de marzo en el marco de la celebración de las Jornadas de Historia sobre el Descubrimiento. 

Esas primeras aproximaciones, que se hicieron con prospecciones geofísicas, sacaron a la luz una serie de anomalías que vienen a verificar, según el director del estudio, que "hay muchas estructuras diseminadas de época colombina en la ensenada del puerto histórico". Asimismo se ha conseguido recopilar también mucha documentación histórica inédita y ahora, con esta segunda fase del estudio, se podrá obtener un conocimiento más profundo de cómo era todo entonces y podrá hacerse una reconstrucción virtual que dará muchas pautas en la posterior recuperación del puerto y el castillo y la relación de estos elementos entre sí y con el entorno. 

RESTOS DE LA "SANTA MARÍA" HALLADOS EN HAITÍ 
Por otro lado, y preguntado por el posible hallazgo en aguas de la costa norte de Haití de los restos de la nao Santa María, una de las embarcaciones en las que viajaba la expedición de Cristóbal Colón cuando descubrió América en 1492, que uno de los principales investigadores arqueológicos submarinos de Estados Unidos, Barry Clifford, asegura haber encontrado, según ha explicado el propio investigador al diario 'The Independent', el catedrático de Arqueología de la Onubense ha asegurado que "no resulta extraño, pero otra cosa es que pertenezcan a la Nao Santa María". 

En esta línea, ha señalado que se trata de un lugar donde se vivió un intenso tráfico de barcos, por lo que habrá que esperar al resultado de las pruebas "para conocer realmente si se trata de esta embarcación". No obstante, asegura que por el lugar en el que se han hallado estos restos podría tratarse de este barco, ya que se encuentra frente al 'Fuerte Navidad', un asentamiento que Cristóbal Colón y sus hombres comenzaron a construir en la costa norte del actual Haití en la Navidad de 1492 y "nunca se ha creído que este asentamiento fuera creado con restos de la Nao Santa María".

6 de septiembre de 2013

Arqueólogos de ARQUA rescatan un pecio romano del S. IV y otro del S. XVIII en el puerto de Cartagena

En el barco romano, datado entre los años 380 a 420 d.C., había ánforas de origen africano que contuvieron vino y aceite, y otras béticas y lusitanas para el transporte de conservas de pescado así como objetos de la tripulación, algunos con símbolos cristianos. Del pecio del S.XVIII destaca una "magnífica" colección de pipas para fumar bellamente decoradas.
Buzos de ARQUA durante la prospección en la dársena del puerto. Foto: ARQUA
No son doblones de oro ni monedas de plata, pero su valor arqueológico es tan importante como el tesoro de La Mercedes que descubrió la empresa Odyssey frente a la costa portuguesa. Al menos lo es para conocer la historia, sobre todo, la de Cartagena. Y es que los fondos de la dársena de la ciudad portuaria escondían un barco romano del siglo IV después de Cristo que ha sido descubierto por los buzos del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua).

Además, los trabajos que se han llevado a cabo durante los últimos cuatro meses como parte del Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático Español también han permitido localizar otro buque de finales del siglo XVIII o principios del XIX, informó el Gobierno.

Los arqueólogos han recuperado en sus prospecciones numerosos objetos de gran valor arqueológico en tres yacimientos distintos situados en plena dársena de Cartagena, justo enfrente de donde se encontraba la antigua sede del museo, cerca del faro de Navidad. «Están aquí mismo», resaltó el director del Arqua, Xavier Nieto.

Símbolos cristianos
El pecio romano cubre un déficit de restos del Bajo Imperio romano que existía en el museo, admitió Nieto. De hecho, se han localizado en el barco algunos objetos de la tripulación con símbolos cristianos. Los arqueólogos apuntan que el navío del siglo IV transportaba un cargamento heterogéneo con ánforas de origen africano que contuvieron vino y aceite, otras de origen bético y lusitano para llevar conservas de pescado, además de lucernas y materiales diversos para el uso de la tripulación. Los profesionales creen que se trata de un barco que redistribuía productos desde un puerto andaluz hasta Cartagena.



Por su parte, el hallazgo del buque de finales del siglo XVIII constata el auge del puerto de Cartagena tras la construcción del Arsenal Militar en ese mismo siglo. Los arqueólogos continúan analizando lo encontrado, aunque parece que en los primeros sondeos han localizado la cocina del navío, dada la abundancia de ollas con marcas de fuego, fuentes, vajilla de mesa, cubiertos, botellas de vidrio, aceiteras y hasta un tonel.

Evolución de la línea de costa
Las prospecciones han servido también para situar un tercer yacimiento con numerosos objetos perdidos o arrojados voluntariamente por los marineros a lo largo de los años. Destaca una colección de pipas para fumar bellamente decoradas, desechos de alimentos como huesos de animales o semillas de frutas, vasijas de cocina. Los técnicos creen que eran tirados al mar por los marinos durante los periodos de fondeo. Este yacimiento posibilita profundizar en un estudio que junto al que está desarrollando la Universidad de Murcia desde tierra, permitirá avanzar en el conocimiento de la evolución de la línea de costa.


Equipo de trabajo
El equipo de trabajo está formado por tres arqueólogos de ARQUA (David Munuera, Ana Miñano y Rocio Castillo), dos arqueólogos de la empresa Arqueomar (Juan Pinedo y Felipe Cerezo), el patrón de embarcación de ARQUA (Emilio Peñuelas), el fotógrafo David Balcázar, 'Balky' y la supervisión del director del museo (Xavier Nieto).

26 de junio de 2013

Cultura protegerá los pecios fenicios de Mazarrón 25 años después de su descubrimiento

Es el primer yacimiento subacuático de la Región de Murcia que obtiene la declaración BIC. Se trata de dos barcos fenicios descubiertos en 1988 por el Centro Nacional de Investigaciones Arqueologías Submarinas que documentó gran cantidad de material cerámico repartido por la Playa.  Los expertos creen que podría haber toda una flotilla fenicia hundida.
Barco fenicio de Mazarrón (Murcia).
Veinticinco años después de que el Centro Nacional de Investigaciones Arqueológicas Submarinas localizara el yacimiento de la playa de La Isla, donde se hallaron dos barcos fenicios del siglo VII antes de Cristo, la Consejería de Cultura ha iniciado el expediente para protegerlo como bien de interés.

La resolución la firmó ayer el director general de Bienes Culturales, Francisco Giménez, apenas unas horas antes de que el Pleno del Ayuntamiento de Mazarrón aprobara una moción del alcalde Ginés Campillo solicitando esta misma protección.

Toda una flotilla fenicia hundida
El expediente incoado declara bien de interés cultural (BIC) el yacimiento subacuático de La Isla en la categoría de zona arqueológica. La protección afecta a casi toda la playa, pero sin tocar las edificaciones de alrededor. 
Es el primer yacimiento bajo el agua de la Región que obtiene esta declaración, según aclaran desde Cultura. 

Hasta que se resuelva definitivamente el expediente, nada se podrá hacer en la zona sin el visto bueno de la Consejería. La playa de La Isla está pendiente de un proyecto de regeneración, que Costas quiere acometer el próximo año. Los expertos creen que podría haber toda una flotilla fenicia hundida.
Proa del barco fenicio de Mazarrón.
El descubrimiento y excavación del yacimiento subacuático de Playa de la Isla ha supuesto una revolución en el conocimiento de la construcción naval protohistórica. Se trata de dos barcos de los más antiguos conservados bajo la superficie del mar. El yacimiento ya era conocido desde el año 1988, gracias a las prospecciones que había realizado el Centro Nacional de Investigaciones Arqueologías Submarinas que documentó gran cantidad de material cerámico repartido por la Playa. Poco tiempo después se descubrió una estructura de madera asociado a estos restos que comenzaron a ser excavados sistemáticamente a partir del año 1993. 

Como resultado de estos trabajos, que se han desarrollado de manera casi ininterrumpida durante diez años, se ha producido la hallazgo de dos barcos fenicios y la recogida de un amplio repertorio de materiales cerámicos que corresponde a la misma tipología de otros asentamientos excavados en tierra, todos ellos adscribibles a la segunda mitad del siglo VII a.C.

Aunque el yacimiento no puede ser visitado, sí se puede acceder a los resultados de las excavaciones, expuestos en la actualidad en el Museo Nacional de Arqueología Marítima de Cartagena, que muestra en sus vitrinas un amplio repertorio de los hallazgos cerámicos encontrados durante las prospecciones y excavaciones. 

Los dos barcos aún están en proceso de extracción, consolidación, restauración y adecuación para su exposición en el Museo.
Vídeo: El Barco Fenicio de Mazarrón

6 de marzo de 2013

Inician la búsqueda del mayor navío de la Armada Invencible en aguas de El Ferrol

La "Ragazzona", nave capitana de la Escuadra de Levante, capitaneada por Don Martín de Bertendona, se hundió en el viaje de regreso de la maltrecha flota el 8 de diciembre de 1588, la noche antes de entrar en el Puerto de La Coruña
"La Armada Invencible" de Aert van Autum, Rijksmuseum, Amsterdam.
La costa gallega es una especie de museo sin catalogar. En sus fondos marinos descansan cientos de navíos que a lo largo de los siglos fueron quedando varados, escribiendo su relato alternativo de la historia. En la costa de Ferrol, en concreto, uno de ellos ha llamado la atención de un grupo de arqueólogos: La Ragazzona. De propiedad veneciana, esta nave del siglo XVI fue una de las muchas que alquiló el rey español Felipe II para engrosar las filas de la que se dio en llamar como Armada Invencible, en 1588. Fue el navío de mayor envergadura de la expedición y la nave que capitaneó la Escuadra de Levante, a las órdenes de don Martín de Bertendona.

Encallada en El Ferrol
Su últimos meses en activo fueron un cúmulo de despropósitos. Tras la sonrojante derrota en los mares de Inglaterra de la expedición española, La Ragazzona regresó de vuelta a la Península Ibérica refugiándose de los temporales en la ría de Muros. Ante los requerimientos de su dueño, la República de Venecia, la tripulación recibió órdenes de llevar a reparar el navío a A Coruña para ser devuelto en condiciones. La noche antes de entrar en el puerto, el buque fue sorprendido nuevamente por la tormenta, perdiendo el ancla y dañando gravemente las velas. A partir de ahí, la tripulación perdió el control de su destino y acabó encallando en la costa ferrolana.

Ahora, 425 años después de aquel episodio, este grupo de arqueólogos de la Universidade de Santiago (USC), ha decidido rescatar de las profundidades el recuerdo de aquel naufragio. David Fernández, es el director de la expedición y uno de los principales autores intelectuales de la aventura. Investigador de la USC, participó ayer en la primera de las inmersiones del proyecto, que se prolongarán hasta el domingo. El objetivo: encontrar algún resto de La Ragazzona en forma de munición, piezas de artillería, cerámicas o, incluso, concentraciones de maderas procedentes del casco.

Primer acercamiento
Por el momento, el equipo arqueológico solo cuenta con un perímetro acotado a partir de las referencias de crónicas y documentos históricos en los que se narra como el barco, sin ancla y con las velas destartaladas, acabó varando en la costa y partiendo en dos. Lo de ayer simplemente fue la primera toma de contacto. "Estuvimos viendo la zona y cerrando el área de búsqueda. Es el primer acercamiento y en los próximos días continuaremos en la procura de algún resto que nos permita verificar que ahí está el barco", arguye David Fernández.

La expedición, autofinanciada por los investigadores, cuenta también con el apoyo de la unidad de buceo de la Armada española, con base en A Graña, y de la empresa de arqueología Argos, de la que también forma parte Fernández. En el futuro, con todo, no se cierra la puerta a la financiación pública. "Si después de esta primera búsqueda hay alguna Administración interesada en apoyar el proyecto sería perfecto", comenta.

Entre ocho y doce metros de profundidad
Las estimaciones del grupo sitúan a La Ragazzona a unos ocho o doce metros de profundidad pero, pese a ser relativamente accesible, no prevén extraer ninguna pieza. Simplemente documentarán el hallazgo y darán parte a la Dirección Xeral de Patrimonio. "Conservar este tipo de descubrimientos en tierra tiene un coste enorme. Al sacarlos de su entorno natural, la velocidad a la que se degradan si no se tratan adecuadamente es muy grande", asegura.

Durante esta semana continuarán las labores de búsqueda. Confiados en que las condiciones meterológicas ayuden, el equipo que dirige David Fernández persistirá en su intento de cerciorar que La Ragazzona, el gigante de la armada española que intentó tomar Inglaterra, descansa en el fondo de los mares de Galicia.

(Fuente: La Opinión A Coruña / Miguel Rodríguez)