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5 de enero de 2016

Arqueólogos de la USC desarrollan una metodología para estudiar inscripciones y grabados en 3-D

El proceso desarrollado en la Universidad de Santiago de Compostela permite "resaltar las concavidades y convexidades del modelo 3D" para leer mejor los grabados a través de la tecnología LiDAR.
Antón A. Rodríguez Casal, Miguel Carrero Pazos, Alia Vázquez Martínez, Benito Vilas Estévez y Ramón Fabregas.
Investigadores del área de Prehistoria y Arqueología de la USC han desarrollado AsTrend, una nueva metodología de procesado informático realizada sobre software libre para la reconstrucción en 3D de petroglifos, inscripciones o grabados megalíticos.

Miguel Carrero Pazos, Alia Vázquez Martínez y Benito Vilas Estévez son los responsables de esta herramienta que permitirá obtener "un registro más exacto de los grabados" y que en la actualidad está siendo testada en el Museo do Pobo Galego.

El proceso parte del trabajo con un escáner 3D y se basa en la creación de un modelo tridimensional a partir de series fotográficas que se pueden tomar con cámaras convencionales. A mayores, el proceso desarrollado en la USC permite "resaltar las concavidades y convexidades del modelo 3D" para leer mejor los grabados a través de la tecnología LiDAR.

La propuesta de este equipo se encuentra en vías de publicación y será presentada en el congreso Computer Applications and Quantitative Methods in Arecheology, en Oslo, en 2016.

(Fuente: El Correo Gallego)

14 de enero de 2015

Las excavaciones arqueológicas en Cova Eirós se quedan sin presupuesto para este año

Los 55.000 euros concedidos por el Ministerio de Economía se agotaron el pasado verano y no hay ayudas previstas para 2015. Los responsables del proyecto tratan de conseguir nueva financiación para no interrumpir las investigaciones.
Trabajos en Cova Eirós durante el pasado verano.
FOTO: ROSA FERNÁNDEZ / LA VOZ DE GALICIA.
El próximo abril se cumplirán nueve años desde el inicio del proyecto de investigación de los yacimientos paleolíticos del sur lucense que coordina la Universidad de Santiago. Por primera vez desde entonces, el plan no tiene previsto este año ningún presupuesto para continuar los trabajos de campo, que en las últimas campañas se han reducido a las excavaciones del yacimiento de Cova Eirós, en Triacastela (Lugo). 

En los próximos meses, los responsables del proyecto tratarán de conseguir nuevas ayudas para reanudar estos trabajos en verano, de forma que la investigación no se interrumpa.

La última campaña de excavaciones en Cova Eirós -el pasado agosto- pudo llevarse a cabo gracias a una partida de 10.000 euros que quedaban de la última subvención concedida a este proyecto por el Ministerio de Economía y Competitividad. El plazo de ejecución de esa ayuda -que ascendía a 55.000 euros- terminó en el 2013, pero se consiguió una prórroga de diez meses para invertir los 10.000 euros que la USC había reservado expresamente para realizar una nueva campaña arqueológica.

AYUDA AGOTADA
Esos fondos se agotaron en la intervención del año pasado y por ahora no hay ninguna ayuda prevista para el 2015. Los responsables del proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño» han solicitado ya una nueva ayuda. Pero según indica el arqueólogo Arturo de Lombera, codirector de las excavaciones «en caso de que esa subvención se conceda, lo que aún no es seguro, llegaría a mediados de año y el tiempo nos quedaría demasiado justo para organizar otra campaña en Cova Eirós».

Por este motivo se han emprendido negociaciones con la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural y el Ayuntamiento de Triacastela, a fin de buscar alguna solución para que en agosto puedan llevarse a cabo nuevas excavaciones. De Lombera señala que todavía no se llegó a un acuerdo, pero los investigadores esperan que durante el primer semestre del año se encuentre una fórmula que permita proseguir los trabajos en verano.

18 de agosto de 2014

Una explotación minera amenaza el yacimiento paleolítico de Cova EIrós, en Triacastela (Lugo)

Diversos colectivos alertan de que la cantera pone en peligro esta joya del arte rupestre gallego, la más antigua del noroeste peninsular. Por otra parte, la campaña recién concluída en el yacimiento paleolítico ha sido una de de las más fructíferas, en la que se han documentado alrededor de 600 industrias líticas y fósiles de animales.
Explotación de Cemento Cosmos cuyo frente norte está muy próximo a Cova Eirós. Foto: SALVEMOS CABANA.
Cova Eirós (Triacastela, Lugo) alberga la muestra de arte rupestre más antigua del Noroeste Peninsular documentada hasta la fecha y es uno de los yacimientos paleontológicos con restos de oso cavernario más importantes de la Península Ibérica. Pese a estar considerado como la joya de la arqueología y la paleontología de Galicia, diversos colectivos alertan de que el conjunto se encuentra amenazado. El origen de ese peligro lo sitúan en una explotación minera que, tras diez meses paralizada, en las últimas semanas recibió un controvertido permiso para retomar la actividad.

Cementos Cosmos, del grupo brasileño Votorantim, explota desde 1978 una cantera de extracción de roca caliza cuyo frente norte se encuentra muy cerca de Cova Eirós y la propia Administración gallega reconoce, en un informe de de la Dirección General de Patrimonio Cultural, el "alto riesgo" que supone para la conservación del yacimiento el uso de explosivos de la explotación.

Al mismo tiempo que asume ese peligro, el mismo informe emite un dictamen favorable a la legalización de la cantera, siendo uno de los documentos en los que se basa el Ayuntamiento de Triacastela para darle permiso de actividad. Tras conocerse su contenido, se ha reavivado la polémica sobre la idoneidad en la que la asociación Salvemos Cabana alerta de que Cova Eirós "está seriamente amenazada" por la cercanía de la actividad extractiva: el uso de explosivos "ha deteriorado la integridad de la cueva" y han aumentado los niveles de humedad, "que son muy perjudiciales" para la conservación de las pinturas rupestres.


NUEVOS HALLAZGOS EN COVA EIRÖS
Cerrada oficialmente la octava campaña de excavaciones arqueológicas de Cova Eirós, la más corta de las que se han realizado hasta ahora en el yacimiento paleolítico de Triacastela -a causa de los recortes presupuestarios-, el resultado ha sido notablemente fructífero y los investigadores pudieron realizar más de seiscientos nuevos registros arqueológicos, que comprenden numerosos artefactos líticos y fósiles de animales.

Tal como esperaban los responsables de las excavaciones -encuadradas en el proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», coordinado por la Universidad de Santiago-, la gran mayoría de estos materiales corresponden al Paleolítico Medio o Musteriense, la época del hombre de Neandertal. En las anteriores campañas ya se excavaron casi por completo los niveles arqueológicos superiores del piso de la cueva, correspondientes a épocas menos antiguas. La mayor parte lo que se ha estado desenterrando estos días pertenece a los niveles catalogados como 3 y 4, que según las dataciones radiométricas tienen respectivamente en torno a 84.000 y 118.000 años de antigüedad. Ambos niveles corresponden a ocupaciones neandertales.

(Fuente: El Mundo / Natalia Puga y La Voz de Galicia / Francisco Albo)

15 de enero de 2014

Las excavaciones de Cova Eirós podrán seguir gracias a fondos sobrantes

La Universidad de Santiago dará continuidad el próximo verano a las excavaciones del yacimiento paleolítico de Cova Eirós, en Triacastela (Lugo), gracias a un fondo de algo más de 10.000 euros que restaba de la última subvención concedida para este proyecto.

Los responsables del proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», en el que se encuadran las excavaciones, renunció a presentarse a la última convocatoria de solicitud de ayudas para investigación del Gobierno central por no tener tiempo para preparar la documentación necesaria.

Según Ramón Fábregas, el director del proyecto, la convocatoria se hizo con más de un año de retraso y los requisitos fueron más rígidos que en anteriores ediciones. «El plazo se abrió por muy poco tiempo y las exigencias fueron mayores», explica. «En este proyecto participan investigadores de todas las universidades gallegas y de otros países y no tuvimos tiempo para reunir los currículos de todos y otros documentos que hacían falta», añade.

La USC, por lo tanto, decidió dejar pasar esta convocatoria y esperar por la siguiente. «Por suerte, administramos bien la anterior subvención y sobró una cantidad que nos permitirá salvar la campaña de excavaciones de este año», dice Fábregas.

5 de septiembre de 2013

Encuentran restos del "León de las Cavernas" en el yacimiento de Cova Eirós (Lugo)

Se trata de una especie poco frecuente en esta zona. En el noroeste "no hay apenas" rastros de este animal.
En las excavaciones de este año han participado alumnos de las universidades de Santiago y Rovira Virgil (Tarragona).
Los arqueólogos que realizaron en las últimas semanas excavaciones en la Cova Eirós, en el municipio lucense de Triacastela, terminaron el trabajo de campo previsto para esta campaña con "un balance positivo", después de hallar abundante "herramientas líticas" y restos de fauna, con vestigios incluso del llamado "León de las Cavernas".

En esta última campaña, que se desarrolló durante el mes de agosto en la misma cueva donde hace un año fueron hallados los"primeros restos de arte parietal paleolítico" localizados en Galicia, en forma de "pinturas y grabados rupestres", han participado una docena de arqueólogos de las universidades de Santiago de Compostela y de la 'Rovira y Virgill' (Tarragona).

En declaraciones a EFE, uno de los coordinadores de estas excavaciones, Arturo de Lombera, explicó que este año el trabajo de campo ha dejado "hallazgos menos vistosos", pero "muy interesantes", porque contienen "mucha información" y son "muy diagnósticos" de cara al estudio del paleolítico.

Alcanzan estratos del Paleolítico Medio

De hecho, en esta ocasión, el equipo de arqueólogos acabó de "excavar en los niveles del paleolítico superior, con unos 30.000 años de antigüedad", y ha conseguido alcanzar en toda la superficie del yacimiento los estratos de 80.000 años, que se corresponden con el paleolítico medio.

Entre los hallazgos, los investigadores han encontrado un buen número de herramientas líticas, labradas incluso con minerales "que no se encuentran en la zona", lo que demuestra que "neandertales, para hacer ese tipo de lascas, recorrían varios kilómetros para recoger materiales de buena calidad".

El "león de las cavernas" fué el mayor felino que existió
 hace 50.000 años. Foto: Zoo Tycoon 2

Marcas "de corte"
Además, aparecieron también vestigios de la fauna de la época, con "marcas de corte", que "indican que esos animales fueron cazados y consumidos por los humanos", y "restos del León de las Cavernas", a pesar de que "en el noroeste no hay apenas" rastros de la presencia de esa especie.

"Esos materiales se llevarán ahora a Santiago para ser estudiados", explicó Arturo de Lombera, para "sacar la mayor información posible de esos restos" y "preparar publicaciones" que llegarán a diferentes revistas de ámbito "internacional".

Las investigaciones que se están desarrollando en el entorno de la Cova Eirós, por parte de arqueólogos de las universidades de Santiago de Compostela y de la 'Rovira y Virgill' (Tarragona), forman parte del proyecto "Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno en la cuenca media del Miño".

Desde 2008, se han desarrollado, con la de este año, seis campañas de excavaciones en la cueva, y en la entrada ya se han localizado varios niveles de ocupación del Paleolítico Medio y Superior, con una antigüedad que oscila entre 85.000 y 35.000 años, así como restos de la Edad de Bronce y el medievo.

El director del proyecto es el historiador Ramón Fábregas, mientras que Arturo de Lombera y Xosé Pedro Rodríguez actúan como coordinadores de las investigaciones.

(Fuente: Faro de Vigo / EFE)

6 de marzo de 2013

Inician la búsqueda del mayor navío de la Armada Invencible en aguas de El Ferrol

La "Ragazzona", nave capitana de la Escuadra de Levante, capitaneada por Don Martín de Bertendona, se hundió en el viaje de regreso de la maltrecha flota el 8 de diciembre de 1588, la noche antes de entrar en el Puerto de La Coruña
"La Armada Invencible" de Aert van Autum, Rijksmuseum, Amsterdam.
La costa gallega es una especie de museo sin catalogar. En sus fondos marinos descansan cientos de navíos que a lo largo de los siglos fueron quedando varados, escribiendo su relato alternativo de la historia. En la costa de Ferrol, en concreto, uno de ellos ha llamado la atención de un grupo de arqueólogos: La Ragazzona. De propiedad veneciana, esta nave del siglo XVI fue una de las muchas que alquiló el rey español Felipe II para engrosar las filas de la que se dio en llamar como Armada Invencible, en 1588. Fue el navío de mayor envergadura de la expedición y la nave que capitaneó la Escuadra de Levante, a las órdenes de don Martín de Bertendona.

Encallada en El Ferrol
Su últimos meses en activo fueron un cúmulo de despropósitos. Tras la sonrojante derrota en los mares de Inglaterra de la expedición española, La Ragazzona regresó de vuelta a la Península Ibérica refugiándose de los temporales en la ría de Muros. Ante los requerimientos de su dueño, la República de Venecia, la tripulación recibió órdenes de llevar a reparar el navío a A Coruña para ser devuelto en condiciones. La noche antes de entrar en el puerto, el buque fue sorprendido nuevamente por la tormenta, perdiendo el ancla y dañando gravemente las velas. A partir de ahí, la tripulación perdió el control de su destino y acabó encallando en la costa ferrolana.

Ahora, 425 años después de aquel episodio, este grupo de arqueólogos de la Universidade de Santiago (USC), ha decidido rescatar de las profundidades el recuerdo de aquel naufragio. David Fernández, es el director de la expedición y uno de los principales autores intelectuales de la aventura. Investigador de la USC, participó ayer en la primera de las inmersiones del proyecto, que se prolongarán hasta el domingo. El objetivo: encontrar algún resto de La Ragazzona en forma de munición, piezas de artillería, cerámicas o, incluso, concentraciones de maderas procedentes del casco.

Primer acercamiento
Por el momento, el equipo arqueológico solo cuenta con un perímetro acotado a partir de las referencias de crónicas y documentos históricos en los que se narra como el barco, sin ancla y con las velas destartaladas, acabó varando en la costa y partiendo en dos. Lo de ayer simplemente fue la primera toma de contacto. "Estuvimos viendo la zona y cerrando el área de búsqueda. Es el primer acercamiento y en los próximos días continuaremos en la procura de algún resto que nos permita verificar que ahí está el barco", arguye David Fernández.

La expedición, autofinanciada por los investigadores, cuenta también con el apoyo de la unidad de buceo de la Armada española, con base en A Graña, y de la empresa de arqueología Argos, de la que también forma parte Fernández. En el futuro, con todo, no se cierra la puerta a la financiación pública. "Si después de esta primera búsqueda hay alguna Administración interesada en apoyar el proyecto sería perfecto", comenta.

Entre ocho y doce metros de profundidad
Las estimaciones del grupo sitúan a La Ragazzona a unos ocho o doce metros de profundidad pero, pese a ser relativamente accesible, no prevén extraer ninguna pieza. Simplemente documentarán el hallazgo y darán parte a la Dirección Xeral de Patrimonio. "Conservar este tipo de descubrimientos en tierra tiene un coste enorme. Al sacarlos de su entorno natural, la velocidad a la que se degradan si no se tratan adecuadamente es muy grande", asegura.

Durante esta semana continuarán las labores de búsqueda. Confiados en que las condiciones meterológicas ayuden, el equipo que dirige David Fernández persistirá en su intento de cerciorar que La Ragazzona, el gigante de la armada española que intentó tomar Inglaterra, descansa en el fondo de los mares de Galicia.

(Fuente: La Opinión A Coruña / Miguel Rodríguez)