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21 de abril de 2017

Hallan en Dénia una inscripción romana del Siglo II d.C.

En el bloque de piedra caliza se distinguen dos líneas cinceladas con los tres nombres (tria nomina) de un importante edil de la antigua ciudad de Dianium
El arqueólogo Josep Antoni Gisbert muestra como se ha conservado parte de la inscripción del S. II. FOTO: R. GONZÁLEZ
L'Hort de Morand alberga en sus entrañas los orígenes de ciudad, los restos de la antigua Dianium, y cada vez que allí se lleva a cabo alguna actuación proporciona una gratas sorpresas. Eso es lo que ha sucedido durante las tareas para limpiar de vegetación esta parcela situada junto a las murallas del castillo de Dénia, en concreto de la superficie de 2.900 metros cuadrados de propiedad municipal. De forma fortuita, en esta ocasión se ha hallado en un gran bloque de piedra una inscripción romana de la segunda mitad del siglo II en la que figura cincelado el nombre de un importante edil de la ciudad de esa época.

En la piedra caliza del Montgó todavía se distinguen dos líneas en las que figura Quintus Sulpicius Cratus, un personaje de la élite municipal que dedicaba el monumento a otra persona que desconoce, al no conservarse esa parte de la inscripción. Este regidor era el responsable de mercados y se encargaba de un aspecto tan importante para una ciudad comercial como Dianium del control de pesos y medidas.

El edil de Cultura, Rafa Carrió, y el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, presentaron ayer este hallazgo. El arqueólogo lo definió como «excepcional» al mostrar el 'tria nomina' (los tres nombres que distinguían a los ciudadanos romanos de los extranjeros y los esclavos) de un magistrado municipal que ejercía las funciones de edil. Además apuntó que supone «un testimonio más de que l'Hort de Morand es y se ha de considerar 'sagrado' por los dianenses».

VESTIGIOS DE DIANUM
Este paraje, a los pies del castillo y junto a su muralla, oculta todavía numerosos vestigios de la antigua Dianium. Según recordó Gisbert, la historia de la parcela se remonta a 1870-73, cuando Roc Chabàs iba allí al ser amigo del propietario de la finca, que fue la primera en Dénia en pasar de secano a irrigación. Cuando se empezó a remover el suelo para construir una balsa comenzaron a aparecer estatuas, inscripciones, monedas y teselas de mosaicos que probaban que bajo sus pies se encontraba el emplazamiento de la ciudad romana.A la muerte de Chabàs todo quedó paralizado y no fue hasta 1982 cuando se llevó a cabo en l'Hort de Morand la primera excavación con metodología arqueológica, a cargo del propio Josep Antoni Gisbert. Entonces se llevaron a cabo dos sondeos. En unos de ellos se documentó una secuencia estratigráfica desde el momento de la fundación de la ciudad, en la época de Augusto, hasta el siglo VI. Se descubrió que entre los siglos I y VI media Dianium quedó desmantelada debido a las transgresiones marinas. Allí también apareció una gran basa de pedestal, de piedra arenisca, que era un ara de sacrificio.


En el segundo sondeo ya detectaron la piedra, pero entonces no se podía ver aún la inscripción puesto que solo asomaba una esquina. Desde 2008 la parcela quedó en estado de abandono, creció la vegetación y las lluvias registradas desde entonces habrían ido erosionando el talud hasta desvelar la presencia de varias letras inscritas. Y ahora, tras proceder a la limpieza de la zona ha sido cuando se ha visto lo que antes ocultaban los sedimentos acumulados a lo largo de centurias.

Gisbert apuntó que la intención es mantener la piedra donde está porque es una evidencia de que un lugar «sagrado y ahí debe estar».

Por su parte, el edil de Cultura hizo hincapié en que el ayuntamiento va a tratar de que toda la zona pueda ser excavar para sacar a la luz el rico patrimonio histórico y cultural de Dénia. Asimismo, subrayó que el deseo del equipo de gobierno es conseguir recuperar la titularidad de otros 2.000 metros cuadrados de l'Hort de Morand anexos, que están en manos privadas.

16 de diciembre de 2016

El Ayuntamiento de Oliva recupera una cruz renacentista perdida desde hace siglos

El arqueólogo municipal de Dénia localizó el capitel y nudo del monumento en un establecimiento de antigüedades. Tras investigar su posible procedencia concluyó que la cruz pertenece al término de Oliva (Valencia), en cuyo museo quedará expuesta
Hay hallazgos que de pronto despejan misterios de siglos. Casi por casualidad, el arqueólogo municipal de Dénia, Josep Antoni Gisbert, localizó en el mercado de antigüedades de esta ciudad el capitel y nudo de una cruz del siglo XVI, perteneciente pues a una primera etapa del Renacimiento y decorada con una magnífica iconografía. Fue el propio anticuario el que se dirigió a Gisbert para preguntarle si la pieza, que estaba puesta a la venta, tenía valor histórico. Y vaya si lo tenía. Pertenecía a la cruz de término del vecino término de Oliva, del primer periodo renacentista y que se encontraba perdida durante siglos.

Para llegar a esta conclusión, el arqueólogo diananese realizó una investigación previa sobre el origen de la pieza. Descartó que procediera de otras localidades próximas, como Pego o Murla, y finalmente pudo comprobar que tanto el escudo como los emblemas podían tener relación con la Safor por la aparición de los Centelles, una familia histórica muy vinculada a esa comarca limítrofe.

PROCEDE DE OLIVA
Así, la investigación le llevó a Oliva porque «la pieza arqueológica contiene el ADN de ese municipio, con la heráldica de los Centelles [que fueron condes de Oliva] y las imágenes de San Miguel y San Francisco relacionadas con la historia de esa población».

El arqueólogo señaló que en el siglo XVI «las principales ciudades del reino tenían cruces de este tipo que eran un símbolo de poder y de jurisdicción sobre un territorio». Y desde un primer momento mostró su sorpresa por la trascendencia de la pieza: «No esperaba encontrar algo de estas características, hacía muchos años que buscaba un pieza de este valor».

COMPRADA POR EL AYUNTAMIENTO
Gisbert hizo pública estas reflexiones durante la presentación del capitel y el nudo octogonal de la cruz, que tuvo lugar el miércoles en el salón de plenos del Ayuntamiento de Oliva. Este ha adquirido la pieza por 6.000 euros y la expondrá a partir de ahora en su museo arqueológico.

Lógicamente, en esa población de la Safor había también una profunda satisfacción por el hallazgo. Su edil de Museos y Patrimonio, Enric Escrivà, calificó el nudo como «una pieza de extraordinario valor histórico y arqueológico que contiene el escudo heráldico del condado de Oliva y la imagen del olivo». Y en la misma línea, Vicent Burguera, director de la Red de Museos de esa localidad destacó que «es una pieza absolutamente única». Además, detalló que el capitel es frágil por su composición de piedra arenisca, por lo que muchas figuras no se muestran con nitidez.

(Fuente: La Marina Plaza)

2 de agosto de 2016

Hallan restos de un palacio andalusí en el castillo de Dénia (Alicante)

La intervención en el Palau del Governador para reconstruir la escalera confirma la existencia de una vivienda palaciega del siglo XII
Obras de restauración en el castillo de Denia. FOTO: ALBA COBOS
Los trabajos que se están realizando en el Palau del Duque de Lerma en el castillo de Dénia han descubierto la existencia de un palacio andalusí que data del siglo XII y que habría sido la vivienda de altos cargos de la época. Las obras, que comenzaron el pasado mes de abril y finalizarán en enero de 2017, consisten, por un lado, en una intervención arqueológica en el Palau y, por otro, en la recuperación de sus escaleras.

Según el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, fue durante la excavación arqueológica cuando se hizo este descubrimiento que permitió «por fin documentar que hay estructuras y contextos de un palacio andalusí». Esta construcción dataría del año 1100 aproximadamente, y contendría viviendas de altos cargos militares y administrativos que se encargaban de la gestión y gobierno dianense andalusí.

Además, se ha revisado la información disponible de las obras realizadas a mitad del siglo XIV por Alfonso de Aragón, conde de Dénia, en el entonces Palau Vell. Esa construcción fue posteriormente ampliada en el XVII por el Duque de Lerma e integrada en lo que se conoce como Palau del Governador.

ESCALERAS
Paralelamente a la intervención arqueológica se están reconstruyendo las escaleras que se habilitaron junto al Palau por parte del Duque de Lerma con motivo de la visita del rey. Uno de los arquitectos del proyecto de rehabilitación, Julián Esteban, destacó la importancia de esta pieza escurialense, que ha llegado a nuestros días en condiciones deplorables. Para reconstruirla, se ha estudiado su traza y cada una de sus piezas y así rehacer la estructura y «poner en valor la escalera entera con su integridad arquitectónica». Con esta actuación, se reconstruirá una escalera de tiro doble que será la única vía de acceso al Palau.

Las obras se detendrán a partir del viernes durante dos semanas, aunque el Palau seguirá abierto a visitantes. El proyecto está financiado por el programa del 1,5% cultural del Ministerio de Fomento. El concejal de Cultura, Rafa Carrió, destacó la importancia de trabajar en el castillo, que constituye « el lugar emblemático de la ciudad». Además, explicó que el Plan Confianza contempla también la mejora de la señalización en el monumento.

29 de abril de 2016

Documentan una gran villa romana de la época de Augusto en Dénia (Alicante)

Una gran concentración de cerámicas permite establecer el asentamiento rural en la partida de Francs, en el entorno del río Girona. El hallazgo arroja luz sobre la desconocida Dianium rural y subraya la importancia económica en el siglo I de esa zona, próxima a una vía romana y los yacimientos de l’Almadrava y l’Estanyó
Algunos de los restos cerámicos que han permitido localizar y datar la villa romana. 
Se sabía que estaba ahí, pero no exactamente dónde. Ahora ya sí. La colaboración ciudadana lo ha hecho posible. Un vecino que paseaba por el entorno del río Girona, en la partida de Francs, atisbó una gran concentración de cerámicas y avisó al Museo Arqueología de Dénia. Su gesto ha comportado una gran trascendencia histórica pues permitió al museo abrir una investigación histórica que ha concluido que las piezas son de una villa romana rústica de dimensiones notables perteneciente al siglo I.

Según el director del museo, Josep Antoni Gisbert, ese asentamiento rural habría registrado ya actividad en la última época de la República Romana, pero conoció su más ferviente apogeo en el Imperio, entre la era del emperador Augusto, al principio de esa centuria, y la de los emperadores flavios, ya en su tramo final.

Esta datación es posible porque según Gisbert la cerámica hallada por nuestro viandante, de mesa y cocina y de importación itálica y gala, pertenecería a ese siglo I, si bien también hay algunas piezas de época anterior. De hecho, la villa se encuentra próxima a Segària, donde hubo un poblado íbero en el siglo I a.d. C, antes pues de Augusto.

El yacimiento no se ha excavado porque no se va a realizar allí ninguna obra que afecte al subsuelo. Pero la gran concentración de cerámica localizada permite subrayar el notable carácter del hallazgo. También se han encontrado fragmentos de material de construcción. «Si se excavara, podríamos hallar en seguida la estructura de la villa», que a buen seguro estaría dotada de termas.

Su localización permite además «comenzar a conocer con más exactitud el pasaje romano rural que envolvía al núcleo urbano de Dianium» y que siempre había estado plagado de incógnitas. En este sentido, la villa se ubicó en esta zona por razones de comunicación: se encontraba próxima a una antigua vía romana que conectaba por el litoral el río Sucro (Júcar) con Dianium, que era a su vez un ramal de la emblemática vía Augusta y cuya versión contemporánea sería el Antic Camí de Gandia.

No era una villa aislada. Gisbert ve conexión entre la misma y otros yacimientos ya investigados, como el de l’Almadrava, una conocida y considerable factoría de producción de cerámica, o la de l’Estanyó. Así, se puede establecer que durante la era de los primeros emperadores romanos hubo una importante actividad económica y residencial en la Dianium romana en torno al río Girona que entró en declive a principios del siglo II, bajo reinado de los antoninos, «cuando es claro el abandono de estas villas y la concentración de la población en otras zonas de la Dénia romana».


LAS DIFICULTADES HISTÓRICAS
Gisbert señala que si bien la Dianium urbana sí ha estado sometida a un profundo proceso de investigación, con descubrimientos importantes en la línea portuaria que han incluido horrea y necrópolis, esta actividad científica ha sido mucho menos próspera por razones logísticas en el entorno rural. Otro síntoma de la trascendencia de este nuevo hallazgo.Al respecto, sí que es verdad que a finales del siglo XIX, las grandes transformaciones agrícolas con la implantación de los campos de naranjos permitieron el descubrimiento de asentamientos rurales históricos en zonas como Pont Sec y Bovetes. Pero fueron hallazgos aislados a los que no se pudo aplicar la actual metodología arqueológica. Por si fuera poco, la crisis de la naranja en la última parte del siglo XX dejó muchas de esas parcelas yermas y sin posibilidad de sondear en el subsuelo.

Aún así, la memoria histórica que anida en parcelas como la de Francs nunca fue olvidada. De hecho, llevan años preservadas: muchos de esos terrenos fueron incluidos en el catálogo de bienes culturales protegidos redactado por el Ayuntamiento de Dénia en 2004. En Francs se ha producido otra circunstancia: nuevas transformaciones agrícolas actuales han facilitado la localización exacta del punto donde duerme sus sueños la villa gracias al paso del ciudadano que protagonizaba el inicio de estas líneas.

22 de mayo de 2015

El hallazgo de cerámicas del S. XV alerta sobre la existencia de un pecio en Dénia (Alicante)

El material encontrado consiste en cinco platos, escudillas y una jarra fragmentaria procedentes de un taller valenciano del S. XV.  El Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat prestará asistencia técnica para la inspección del lugar y evaluar la existencia de otros restos vinculados a pecios
Las piezas del S. XV proceden de un taller valenciano y se encuentran en buen estado de conservación.
Jean Castera ha descubierto un lote de cerámicas del siglo XV, así como las restos probables de un derrelicto. Se trata de vestigios de un nuevo yacimiento arqueológico subacuático, cerca de la escollera norte del puerto de Dénia. Este hallazgo subacuático, consistente en seis piezas cerámicas, ha sido ingresado recientemente en el fondo del Museo Arqueológico de la Ciudad de Dénia por el propio autor del descubrimiento fortuito.

Después de una primera evaluación de las piezas, el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, destacó que el conjunto de seis piezas cerámicas, cinco de ellas platos y escudillas, están completas y se encuentran en buen estado de conservación.


PROCEDENTES DE PATERNA O MANISES
Además, cuentan con detalles tipológicos y tecnológicos que sugieren la pertenencia a un mismo centro alfarero, o al menos a la mano de un solo alfarero. Contaban originalmente con una cubierta vidriada blanca, por aplicación de barnices derivados de óxidos de plomo. Proceden de un taller valenciano, probablemente de Paterna o Manises, y la fecha que sugiere el conjunto es la segunda mitad del siglo XV. La pieza restante es una jarra fragmentaria de cuerpo esférico y con una asa. Del cuello y asa sólo queda el arranque.

Según Gisbert, es un conjunto cerámico ciertamente homogéneo. En las escudillas y platos, la semejanza de detalles inherentes al proceso de modelado parece indicar que forma parte de un cargamento de cerámica de mesa, adscrita al comercio y que, probablemente, proviene de un barco que se hundió o que perdió parte de esa carga.

El Museo Arqueológico de Dénia ha comunicado al Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat el hallazgo y ha pedido asistencia técnica para la realización de una inspección del lugar donde se localizaron estas piezas de cerámica. El fin es evaluar la existencia de otros restos vinculados a pecios. Este hallazgo arqueológico descubierto de forma fortuita por Jean Castera ofrece un vínculo interesante con la cerámica de mesa y, por extensión, con el 'attrezzo' que rodea la mesa y la gastronomía de hace cinco siglos. 

(Fuente: La Verdad)

31 de marzo de 2014

Descubren dos nuevas viviendas almohades en Dénia (Alicante)

El hallazgo, muy próximo a los baños árabes descubiertos en 1990, incluye un sistema de drenaje y restos de juguetes de cerámica fabricados en la ciudad medieval. Además los trabajos han permitido establecer que el vial se trazó en plena taifa islámica (siglo XI) y no en la época de Felipe III, como pensaban hasta ahora los expertos

La calle Loreto formó parte del rovellet urbano de la Dénia (Daniya) del siglo XI. Una excavación realizada en el solar número 11 de esta calle, que ahora es peatonal y está repleta de bares, ha sacado a la luz los restos de dos viviendas de época almohade (siglos XII y XIII). Ambas tuvieron como elemento central un patio enlosado y contaban con un avanzado sistema de evacuación de agua de lluvia y de aguas corruptas.

De hecho, como explicó el arqueólogo municipal, Josep Gisbert, también se han descubierto unos estrechos callejones por los que discurría el alcantarillado. Antes de construirse estas casas, el solar, que está junto al hamman (baño árabe) del siglo XI, debió utilizarse para almacenar la leña que calentaba la terma.

Los trabajos arqueológicos además han permitido constatar que el origen de la calle Loreto, en la actualidad uno de los principales ejes turísticos y hosteleros de la ciudad, tiene su origen en el trazado urbanístico del siglo XI, es decir, en plena taifa islámica, y no en el periodo del rey Felipe III (a caballo entre los siglos XVI y XVIII) “como pensábamos anteriormente”, según destacó Josep Gibert. En parecida situación estarían la calle Mayor y otros viales anexos del casco histórico de Dénia.

En esta excavación, se han encontrado restos de juguetes de cerámica fabricados en Dénia, sobre todo figuritas de caballos. Corresponden, al igual que otras cerámicas muy fragmentadas de uso doméstico, como una palmatoria, a la época califal (siglo XI). Esta intervención arqueológica la ha dirigido Josep Marqués. La edil de Cultura, Pepa Font, agradeció a la propietaria del terreno, Luisa Roselló, que diera permiso para una excavación que permite saber más sobre el urbanismo de Daniya.

(Fuente: La Marina Plaza)

20 de enero de 2014

Hallan en Dénia restos de una casa del siglo XII y raras yeserías con epigrafía árabe

La intervención arqueológica en la localidad alicantina ha permitido descubrir también una necrópolis con tres enterramientos de época cristiana. Los trabajos también han desvelado pinturas de una 'llaüt' del XVII.
Los enterramientos de época cristiana hallados en la  que antes fuera vivienda andalusí. Foto: LA VERDAD.
La rehabilitación de una casa en la calle Ramón y Cajal de Dénia, protegida desde hace una década en el Catálogo Integral del Patrimonio municipal por contar con arquitecturas relevantes del siglo XVII, ha posibilitado al Servicio Municipal de Arqueología realizar una intervención arqueológica cuyos resultados han superado todas las expectativas.

Los trabajos llevados a cabo sobre unos veinte metros cuadrados de superficie han permitido documentar dos viviendas de época islámica (siglo XII), una totalmente arrasada y otra en buen estado de conservación, y trazos de una calle que transcurriría paralela a la actual Ramón y Cajal.

EL PATIO SE PROTEGERÁ CON GEOTEXTIL
Según explicó la directora de la intervención arqueológica, Silvia Ruiz, de la casa se conserva parte del patio, con pavimento de ladrillo colocado en forma de espiga, y una crujía con dos dependencias. Los indicios apuntan a que en el centro del patio existió un alcorque o jardinera central de grandes dimensiones con una fuente, aunque ésta última no se ha encontrado. Este patio islámico se va a proteger con geotextil y va quedar conservado para siempre.

ARCOS ORNAMENTADOS
Pero lo «extraordinario» del descubrimiento, según el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, son los fragmentos de yesería utilizada para cubrir y ornamentar los arcos de los portales de las estancias de la casa. Estas 22 piezas, que se encuentran en proceso de limpieza, constituyen «un verdadero tesoro para el Museo Arqueológico».

Los restos de yeso contienen grafías árabes que, según un arabista experto, presentan divisas que hablan de suerte y paz.

Junto al patio de la casa andalusí ha salido a la luz una necrópolis con tres enterramientos ya de época cristiana, como demuestra la posición en cúbito supino de los restos y la ubicación de las fosas en paralelo, «que rompen las anteriores estructuras de la casa islámica».

BARCA CATALANA O "LLAÜT"
Por último, los trabajos de saneado de las paredes han desvelado la existencia de unos grafitis del siglo XVII con imágenes de una barca catalana o 'llaüt', con gran vela triangular, junto a una especie de calendario en el que los autores iban marcando el paso de los días, los meses, o las estaciones mediante rayas pintadas en la pared. El personal del Servicio de Arqueología está realizando el calco de estas inscripciones para un mejor estudio de las mismas.

La actual propietaria de la casa, Irina Davidoff, que adquirió la vivienda hace dos meses para instalar una inmobiliaria, aseguró que todos estos hallazgos se van a conservar al máximo porque constituyen parte del patrimonio de «nuestra ciudad».

El grafiti se exhibirá en su pared original, al igual que se mantendrán intactos el arco de medio punto de la entrada al inmueble y la otra arcada de tiempos de Felipe III (siglo XVII) que se conserva en el interior de la casa.
(Fuente: La Verdad)

23 de enero de 2013

Sale a la luz una calle de la medina islámica de Dénia

El vial, de 2,20 metros de ancho, data del siglo XII y ya contaba con una canalización de alcantarillado que daba servicio a las casas andalusíes.
Los restos de la calle del Siglo XII y de los cimientos de la casa andalusí.
Foto: Museu de Dénia
La ciudad alicantina de Daniya (la Dénia islámica) tenía una planificada trama urbana. La imagen de una medina de calles tortuosas y estrechas no se corresponde con la realidad. 

El trazado urbano andalusí, de los siglos XI y XII, estaba formado por calles paralelas y transversales que, además, contaban con alcantarillado. Ahora una nueva excavación arqueológica ha sacado a la luz una calle hasta ahora desconocida del antiguo barrio árabe.

La intervención ha tenido lugar en el número 23 del Carrer Major. La familia Bailey, propietaria de una antigua vivienda, presentó un proyecto para construir una piscina en el amplio patio. Cualquier obra en el centro histórico obliga a realizar sondeos arqueológicos.

Esta vez los arqueólogos han hallado un tramo de calle de 2,2o metros de ancho y los cimientos de una vivienda andalusí. La calle iba paralela a lo que ahora son el Carrer Major y el Carrer Pare Pere.

«En medio ha salido a la luz una alcantarilla. Ya en esa época, había registros de aguas corruptas y pluviales», indicó ayer el jefe del Servicio Municipal de Arqueología, Josep Antoni Gisbert. La materia orgánica conservada en ese albañal ha permitido datar los restos en la segunda mitad del siglo XII.

Además, esta calle «fosilizada» confirma que otras que forman parte de la actual trama del centro histórico de Dénia, como la de la Moreria, Cavallers o el propio Carrer Major, ya existían en esa época.

El director de esta excavación, Josep Marqués, explicó que también han descubierto los cimientos de una casa andalusí de planta rectangular y dividida en crujías. Se ha conservado el pavimento de la estancia que servía de letrina. En la casa no podía faltar el aljibe. Los arqueólogos lo han encontrado y sólo falta vaciarlo para dar por finalizada esta excavación. Gisbert añadió que la tipología de esa vivienda es similar a la hallada en la zona del El Fortí en los años 80. 

Los propietarios de la casa del número 23 del Carrer Major han decidido conservar los restos arqueológicos, pero sobre ellos construirán una piscina.

1 de julio de 2011

Un vecino de Denia encuentra por casualidad un barco hundido hace 200 años

Un vecino de Denia (Alicante) ha hallado de forma casual los restos de un barco hundido a principios del siglo XIX, que estaban situados a unos 700 metros de la costa y a tan solo unos tres metros de profundidad, según ha informado el Ayuntamiento de esta localidad.
Restos del pecio hallado en Dénia. La cerámica podría estar datada
en el Siglo XIX.

   El autor del descubrimiento, Jean Castera, avisó de su hallazgo, producido en el mes de mayo, y ha facilitado testimonios fotográficos del estado del yacimiento arqueológico subacuático, que ha visto la luz por los movimientos que el suelo marino ha experimentado durante los últimos meses.

   En el registro Invjasub, del Museu Arqueològic de la Ciutat de Denia, es decir, en el Inventario de Yacimientos Arqueológicos Subacuáticos existentes en el archivo de la institución, constará como Jeannot, en reconocimiento a su descubridor, Jean Castera.

   Según han señalado fuentes municipales en un comunicado, "lo más relevante del yacimiento es el estado de conservación de la arquitectura de la nave, dado que, al parecer, conserva en un estado excelente las cuadernas o costillas, así como sus sistemas de unión y ensamblaje". También se conservan en buen estado hasta fragmentos de cabos, pertenecientes al aparejo de la nave.

   Los materiales arqueológicos se hallan muy dispersos y fragmentarios y ofrecen pocos datos para establecer la cronología del naufragio. No obstante, las cerámicas observadas sobre los vestigios del maderaje, así como una botella de vidrio de paredes convergentes y sección cuadrada, a molde, sugieren una cronología de la primera mitad del siglo XIX.

  Las texturas y rasgos tipológicos de las cerámicas sugieren, además, el origen de la embarcación en un puerto al sur de Denia; probablemente del litoral andaluz. Esta propuesta quedaría "dirimida, como tantas cuestiones, mediante una prospección sistemática del lugar del hallazgo".

   La escasez de vestigios sobre la plataforma lígnea de la nave, así como la ausencia de piezas de armamento o munición, "hace suponer que se trataba de una nave de dimensiones medias y de probable uso comercial; para el transporte de mercancías", algunas de las cuales "pudieron ser extraídas y recuperadas en el momento del naufragio".

   El interés de los restos de la arquitectura de la nave "aconseja la realización de una prospección, así como de un proceso de documentación científica del hallazgo". Por ello, el Museu Arqueològic de la Ciutat de Denia ha remitido Informe al Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat Valenciana, con el fin de que arbitre "las fórmulas y mecanismos que considere idóneos para la intervención en el yacimiento, a tenor de sus competencias".
(Fuente: Europa Press)

24 de junio de 2010

Hallan en Dénia la carga de una nave romana que transportaba salsas de pescado de fábricas de salazones béticas


El buzo profesional Jean Castera, residente en la localidad alicantina de Dénia, ha descubierto fortuitamente los vestigios arqueológicos de una nave romana que transportaba ánforas que contenían salsas de pescado procedentes de cetariae o fábricas de salazones béticas, según revela un informe del Museu Arqueològic de la Ciutat de Dénia.  

El estudio, elaborado por el arqueólogo municipal Josep A. Gisbert Santonja, señala que la fábrica de salazón de San Nicolás de Algeciras, entre otras muchas, es una de las factorías en que se ha constatado el uso de ánforas similares a las halladas en Dénia, como envases o contenedores de salsas de pescado; en este caso, a inicios del siglo VI d.C.
Jean Castera, ante la evidencia de una aglomeración de fragmentos de ánfora, remitió al Museu Arqueològic un video que ilustraba las características de este interesante hallazgo arqueológico. Tras la visualización del audiovisual, se pudo constatar que se trataba de un conjunto homogéneo de fragmentos anfóricos, pertenecientes a un mismo tipo de ánfora, la denominada como Almagro 51c.
El Museu Arqueològic solicitó seguidamente al Centro de Arqueología Subacuatica de la Generalitat valenciana la asistencia técnica, que consistió en una inmersión de comprobación del hallazgo realizada el pasado día 1 de junio. Contó con la dirección de Asunción Fernández, directora del Centro de Arqueología Subacuática de la Comunitat (CASCV) y con la colaboración de Carlos Monfort y Jean Castera, descubridor del yacimiento.
Tras la documentación, se procedió a la extracción de quince piezas, todas ellas pertenecientes al tipo Almagro 51c. En su mayoría eran tercios superiores de las ánforas, con cuello, borde y asas, así como algunos pivotes y fragmentos del cuerpo fusiforme o piriforme de las mismas. Su estudio permitirá la restitución del perfil completo de la variable del tipo de ánfora que transportaba esta nave. Junto a estas piezas, se detectó la existencia de cantos rodados y bloques de piedra, pertenecientes al lastre que transportaba la nave.

La producción de ésta ánfora se constata en alfares, generalmente emplazados en el entorno de las factorías de salazón. Estos alfares se han localizado en la costa de Granada y Málaga, así como en el entorno de la bahía de Cádiz. El origen de éstas ánforas no es solo bético sino también lusitano, ya que se han hallado, en contextos de alfares, en los cursos bajos de los ríos Tejo (Tajo) y Sado, en las inmediaciones de Lisboa.
El ánfora denominada Almagro 51c se produce durante un largo período, entre finales del siglo II e inicios del siglo VI d. C. Se trata de ánforas que, por las reducidas dimensiones del diámetro de la boca y por la ictiofauna hallada en algunos ejemplares, en su interior contendría salsas de pescado, de textura semilíquida, más que pescados en salazón. En Valencia se halló un ejemplar con el tituli picti: “flos muriae”, que hace, sin duda, referencia a su contenido.
RIQUEZA “EXCEPCIONAL”
La localización de este nuevo yacimiento arqueológico submarino, en un punto con una densidad de hallazgos y una riqueza arqueológica “excepcional”, así como en un área sensible de afectación de proyectos que gravitan en torno a la ampliación del puerto de Dénia, alerta de las necesarias y costosísimas intervenciones arqueológicas, previas a cualquier desarrollo de los mismos.
“Y auguran unos resultados ciertamente transcendentes desde la perspectiva de la investigación que generarán, sin duda, una información vital para el conocimiento de la historia de Dénia”, concluye el experto. (Europa Press)