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13 de marzo de 2017

Finaliza la primera fase de la excavación del cementerio bizantino de Sa Capelleta, en Ibiza

Han aparecido un total de nueve cuerpos correspondientes a cinco adultos y cuatro menores enterrados en tres tumbas. Junto a los cuerpos se encontraron cuentas de collar y una jarra cerámica.
María José Escandell y Ricard Marlasca trabajando en el yacimiento. FOTO: PILAR MARTÍNEZ
Los arqueólogos que descubrieron a principios de mes la existencia de un cementerio romano del siglo VII, época bizantina, en un solar particular de Sant Francesc, dan por concluida la primera fase de su trabajo, con la excavación, documentación y extracción de un total de nueve cuerpos inhumados en cuatro fosas reutilizadas. Estos nueve restos humanos corresponderían a cinco adultos y cuatro menores, enterrados en tres de las tumbas. En la cuarta, que apareció vacía, suponen que se dio sepultura a un niño muy pequeño cuya osamenta, más frágil que la de los adultos, habría desaparecido consumida por la acidez de la tierra.

La arqueóloga María José Escandell, a cargo de la excavación, explicó ayer a este diario que la escasa existencia de objetos de ajuar, que se limita a una pequeña jarra cerámica y unas cuentas de collar, confirman su primera impresión de que se trata del cementerio de una familia rural muy humilde. Los restos de la jarra y el collar servirán para datar el hallazgo con más precisión.

ZANJAS AGRÍCOLAS
Además de las cuatro tumbas, descubiertas casi por azar durante un seguimiento arqueológico preventivo, en el solar también ha aparecido un grupo de sèquies de conreu, unas zanjas abiertas por los campesinos en la piedra para alcanzar la tierra y plantar árboles. Estos orificios son posteriores al enterramiento bizantino, pero hará falta un estudio más preciso para detallar cuándo se hicieron.

Escandell y el resto de arqueólogos de la empresa Posidònia fueron los responsables del descubrimiento del yacimiento de Sa Capelleta, y desde su experiencia se atreven a asegurar que el camposanto es mucho más amplio, extendiéndose hacia un aparcamiento situado junto al área excavada.

30 de enero de 2017

Documentan un pecio del imperio romano en aguas de Cabrera (Baleares)

Según los técnicos se encuentra en muy estado de conservación y naufragó con una carga de más de 2.000 ánforas de garum entre los siglos III y IV d.C.
Las ánforas contenían la célebre salsa romana del garum. FOTO: IBEAM / JORDI CHIAS
El Instituto Balear de Estudios de Arqueología Marítima (IBEAM) ha dado a conocer uno de los hallazgos más importantes de los últimos tiempos al encontrar un barco de la antigua Roma que naufragó en aguas de la isla de Cabrera hace más de 1800 años. El barco de forma ovalada medía 15 metros de largo por 10 de ancho. Se desconocen las causas del naufragio y el destino de la nave, que pudo zarpar del Norte de África.
El hallazgo en un principio se debió a que los pescadores locales de la isla de Mallorca, en busca de nuevos caladeros, navegaron en los límites exteriores de la delimitación del Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera encontrando en sus redes restos de ánforas, avisando al IBEAM.

"MASA" ENORME DE ÁNFORAS
En ese momento se puso en marcha un proyecto para averiguar si existían indicios más claros de la existencia de algún naufragío en la zona. Utilizando robots submarinos para rastrear los fondos marinos del parque nacional al final dieron con una masa enorme de ánforas que posteriormente díó lugar, tras varias inmersiones, al hallazgo de una nave mercante que aseguran pertenecería a la época de la antigua Roma.

Si el hallazgo en si para la arqueología marítima a nivel nacional e internacional es ya un éxito, más lo ha sido al detectar el buen estado de conservación del pecio, que conserva entre un millar y dos millares de ánforas de diversos tamaños, que hace pensar que el barco transportaba garum, una salsa elaborada de tripas y otras partes del pescado que era un producto muy demandado por la sociedad de la antigua Roma.

En las inmersiones participaron el buceador, apneista y fotoperiodista Jordi Chias, uno de los más grandes referentes en la fotografía submarina de España y Joseba Alberdi, un excepcional buceador técnico que ayudó a Chias en las inmersiones en las que captaron casi dos mil fotos para documentar este naufrágio romano inexplorado al que denominaron Cabrera XIV.


PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE
El Parque nacional marítimo-terrestre del Archipiélago de Cabrera está situada al sur de la isla de Mallorca y consta de una serie de islotes de gran valor natural.

Debido a su aislamiento es zona de refugio de aves marinas y especies endémicas. En sus fondos encontramos enormes extensiones de posidonia oceánica que soportan gran parte del peso de la gran vida que existe en este espacio protegido.

Así mismo, desde la antiguedad, esta isla era utilizada como refugio en los temporales y es por ello que ahora encontremos tantos indicios de arqueología marítima en la zona.

10 de noviembre de 2015

Localizados en aguas de Formentera un pecio romano y dos del siglo XVII

El pecio romano del S. III transportaba aceite procedente del sur de la Península. Las naves de los siglos XVII o XVIII estaban dotadas de cañones y una de ellas portaba materiales de construcción como cerámica y cristal. Los restos se incluirán en la carta arqueológica subacuática.
Uno de los arqueólogos con el cuello de un ánfora del S. III. FOTO: JAVIER RODRÍGUEZ
Los expertos del Institut Balear d´Estudis en Arqueologia Marítima (Ibeam) que están elaborando la carta arqueológica subacuática de Formentera han localizado ya tres pecios que corresponden a tres embarcaciones de distintas épocas. El presidente del instituto, Sebastià Munar, explicó que no pueden dar la localización de estos restos para evitar el expolio, teniendo en cuenta que este tipo de yacimientos han venido sufriendo, de forma sostenida en el tiempo, el robo de numerosos objetos de valor patrimonial.

En concreto han encontrado un barco de la época romana, del siglo III después de Cristo, cargado con ánforas que contenían aceite procedente del sur de la Península. Además han localizado un barco del siglo XVII o XVIII con una serie de cañones y otra nave de la misma época con material de construcción como cerámica y cristal. El equipo de arqueólogos del Ibeam, está formado por Javier Rodríguez y Enrique Aragón, que junto con el presidente de esta entidad firmaron ayer un convenio con el Consell Insular.

El presidente, Jaume Ferrer, explicó que se trata de un acuerdo que fija las bases de la acción concertada entre el Consell y el mencionado instituto para elaborar la carta arqueológica subacuática de Formentera.

CARTA ARQUEOLÓGICA SUBACUÁTICA
Ferrer recordó que en el Plan insular de gestión del Patrimonio cultural para 2015-2016 se incluye la elaboración de la carta arqueológica subacuática «como actuación prioritaria dentro de las intervenciones programadas». El Ibeam es una asociación sin ánimo de lucro que tiene como objetivos investigar, proteger y divulgar el patrimonio cultural marítimo de Balears.

El convenio suscrito tiene una duración de cinco años y en cada campaña (una por año) el Consell aportará 2.000 euros a los investigadores para que hagan frente a los gastos. Además, les facilitan el alojamiento. La consellera de Cultura, Susana Labrador, destacó la importancia de esta carta arqueológica: «Servirá para localizar y describir nuestro patrimonio marino, y así podremos hacer una gestión y protección del mismo».

COLABORACIONES
Sebastià Munar explicó que «la carta arqueológica pasará a ser del Consell, aunque su consulta estará restringida a expertos para evitar expolio ». El presidente del instituto destacó que la carta «es un documento vivo que siempre debe estar renovándose». En esa línea pidió la colaboración de la población, en especial de los pescadores y de los profesionales del mar, para que en caso de encontrar restos sumergidos avisen al área de Patrimonio del Consell o a los GEAS de la Guardia Civil para que lo puedan proteger.

El Ibeam tiene previsto organizar un curso por Internet para difundir la necesidad de protección del Patrimonio submarino. También realizará talleres entre los más jóvenes para concienciarlos sobre el valor del patrimonio sumergido. Asimismo, grabará un documental con los trabajos desarrollados para hacer la carta arqueológica.

Munar explicó que han iniciado «una campaña de crowfunding para poder sufragarlo». Además del Consell y los GEAS cuentan con la colaboración de Trasmapi, la Fundación Abel Matutes, Decathlon, Vellmarí, Marina de Formentera, Ibiza Fun Rent Car y Global Star Events.

7 de abril de 2015

Investigan el hallazgo de una torre y puerta de época medieval en Ibiza

Podrían tratarse de los elementos del triple recinto musulmán que ya se catalogaran en el S. XVI para construir las nuevas murallas de la ciudad de Ibiza. Los arqueólogos también han detectado un posible foso defensivo frente a la puerta.
Los arqueólogos también han detectado un posible foso frente a la puerta, que pudo ser rellenao en época medieval.
FOTO: J.M. / L.R.


El Ayuntamiento de Vila ordenó hace tres meses parar las obras de restauración de la casa derruida de la calle Santa Faç, 3 (frente a l´Hospitalet, en Dalt Vila) después de que los arqueólogos contratados por la empresa responsable de esos trabajos consideraran que podrían haber topado con los restos de una torre y de una puerta de la época medieval, un hallazgo que, de confirmarse, podría convertirse en uno de los mayores descubrimientos patrimoniales de los últimos años. 

José Torres, codirector de la excavación junto a Elise Marliere (responsables de la empresa Antiquarium Arqueología y Patrimonio), advierte de que, de momento, solo se trata de hipótesis, pero que en esa pequeña parcela de superficie triangular podrían hallarse tanto la torre XIX como la "puerta E" del triple recinto musulmán, tal como las catalogó Gianbattista Calvi en los planos que dibujó a mediados del siglo XVI para construir las murallas nuevas y que Antoni Costa Ramon divulgó en 1961 en el libro ´La triple murada de l´Eivissa àrab´.

Torres explica que en esos planos se aprecian muy bien ambas estructuras, las dos cercanas: «Coincide con el lugar donde estamos excavando, donde faltan por determinar las ubicaciones de una torre y de una puerta». De lo aparecido hasta ahora, una estructura «podría ser la puerta», si bien Torres advierte de que aún «falta excavar y trabajar para confirmarlo». La torre, sin embargo, «es una mera hipótesis, pues hay allí un edificio que podría serlo o podría no serlo», avisa.

UN POSIBLE FOSO
También han detectado «lo que podría ser un foso delante de la posible puerta». Insiste el arqueólogo en que es solo «una hipótesis», si bien especula con la posibilidad de que hubiera sido «rellenado en la época medieval cristiana». Se trataría de «un foso defensivo, pues hay un recorte en la roca delante de la posible puerta», añade.

Los arqueólogos hallaron esos restos en diciembre, cuando apenas llevaban un mes trabajando. La edil de Cultura de Ibiza, Lina Sansano, mostró a la prensa las obras de restauración de la vivienda abandonada de la calle Santa Faç, 3 el 22 de octubre, un proyecto que preveía construir unos aseos públicos y un mirador y que tendría que haber acabado en marzo, pero que ya carece de plazo. Los arqueólogos excavaron hasta que su presupuesto (que suele ser minúsculo pese a que cualquier obra en Dalt Vila corre el riesgo de encontrarse restos de suma importancia) se consumió. Entonces el Consistorio decidió parar la obra y licitar los nuevos trabajos arqueológicos, que según Sansano salieron a concurso por 50.000 euros.

El arqueólogo José Torres se muestra extremadamente cauteloso a la hora de dar su opinión sobre los restos: «Igual haces un rebaje de medio metro más y has de cambiar todas las hipótesis preliminares», advierte al respecto. Torres recuerda que Calvi dibujó los planos hace cuatro siglos y medio «a mano alzada», de manera que «puede haber bastante diferencia entre lo que en ellos aparece y la realidad. Que en esa zona había una puerta y una torre, seguro. Que sea lo que se ha encontrado, es otra cosa».

(Fuente: Diario de Ibiza)

1 de agosto de 2014

Nuevos hallazgos fechan en el siglo IV d.C. el castellum romano de Can Blai (Formentera)

El hallazgo de un muro que compartimenta una parte del yacimiento y la presencia de un resto de cerámica procedente del norte de África permiten determinar que esta construcción no data del siglo III sino del siglo IV después de Cristo.
Los trabajos de la Universidad de Niza se desarrollan  en Can Blai desde el día 2 de julio. Foto: DIARIO DE IBIZA.
La campaña de excavación arqueológica que está desarrollando estos días la Universidad de Niza-Sophia Antipolis, junto con el Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera en el castellum romano de Can Blai, cerca de es Caló, con la colaboración del Consell de Formentera, está siendo determinante para avanzar en el conocimiento y fijar la fecha exacta de la construcción de esta fortificación del bajo imperio romano.

El director del proyecto y catedrático de Historia Antigua y Arqueología de la mencionada universidad francesa, Ricardo González, avanzó ayer que el hallazgo de un muro que compartimenta una parte del yacimiento y la presencia de un resto de cerámica procedente del norte de África permiten determinar que esta construcción no data del siglo III sino del siglo IV después de Cristo.

Desde el pasado 2 de julio, el equipo de especialistas, en el que participan estudiantes de Historia de la Universidad de Niza y de otras universidades españolas, está trabajando en una de las mitades del yacimiento. El director de la excavación explica que el pasado año pudieron «tomar el pulso» a la estructura del castellum pero afirma que «esta campaña está siendo muy importante». Esta relevancia se basa en el mencionado hallazgo, que se produjo cuando comenzaron a levantar sucesivas capas de tierra hasta llegar al sustrato pedregoso: «Hemos descubierto el negativo de un muro que divide el yacimiento y que estaba sujeto con argamasa, esto significa que la superficie debería estar compartimentada en distintas estancias, en barracones probablemente».

Esa labor les ha permitido llegar hasta el suelo original y justamente en ese nivel han encontrado «un resto de cerámica que corresponde a un periodo posterior y que sitúa el yacimiento a finales del siglo III o principios del IV después de Cristo, por lo que podemos afirmar que este asentamiento es del siglo IV», subraya González.

UN AÑO MÁS DE TRABAJO
Ese trozo de cerámica, que puede parecer, en principio, de poca importancia, resulta clave para los investigadores ya que significa que tendrán «trabajo para un año más como mínimo». El motivo es que si han encontrado ese testimonio que ha dejado la historia puede haber más: «Por muy tenues que puedan parecer en principio esos restos son reales y resultan muy importantes para poder llegar a entender mucho mejor el yacimiento», subrayó González.

Este especialista concluye que la fortificación romana «estuvo ocupada y fue arrasada por la erosión pero también por la recuperación de piedras y losas durante la época islámica». González afirma que todos los indicios apuntan a que la puerta debía ser de doble arco construido «con piedras de cierta entidad», y que por ello no aparecen los cimientos de piedra de este único acceso cuya existencia fue demostrada durante la campaña que el mismo equipo detectó el pasado año tras hallar una tachuela metálica que formaba parte de la puerta.

EL EQUIPO 
La primeras excavaciones que se realizaron del ´castellum´ romano de Can Blai son de los años ochenta, cuando no se contaba con los mismos métodos de investigación ni las mismas perspectivas que ahora. Por eso Ricardo González señala que los nuevos métodos de investigación les han permitido la identificación de los suelos encontrados o la demostración de su posterior destrucción, que les permite afirmar que la fortificación fue ocupada. Pero además les abre la puerta a seguir excavando en las zonas que no se han tocado con la esperanza de encontrar vestigios que arrojen luz sobre la historia de este yacimiento. Ricardo González señala que el equipo de investigación ha seguido trabajando en el estudio arquitectónico con la recogida de restos de mortero para su posterior análisis en laboratorio. Durante todo el mes, el trabajo de campo se ha complementado con conferencias de especialistas que han permitido a los estudiantes profundizar en sus conocimientos.

(Fuente: Diario de Ibiza / Carmelo Convalia)

11 de junio de 2013

Luz sobre el pasado romano de Formentera

Un grupo de investigadores del MAEF y de la Universidad de Niza intentará arrojar luz sobre uno de los yacimientos de Formentera más desconocidos. Se trata del ´castellum´ romano de Can Blai, también conocido como de Can Pins.
Estado actual del "castellum" romano de Can Blai o Can Pins. Foto: Carmelo Convalia
El Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF), junto con la Fundación de la Universidad de Niza Sophia Antipolis, llevarán a cabo entre el 8 y el 27 de julio la tercera excavación arqueológica del castellum romano de Can Blai (las dos primeras se realizaron por el MAEF en 1979 y 1980) con el objetivo de profundizar en su historia y en lo que significó durante la época del Bajo Imperio romano, entre los siglos II y IV después de Cristo.

Los responsables de la excavación son el director del MAEF, Jordi Fernández, y el profesor de Arqueología de la Universidad de Niza, Ricardo González Villaescusa, que cuenta con un prestigioso equipo de investigadores expertos en la época romana que intentarán responder a las preguntas que todavía sobrevuelan este vestigio de la historia de Formentera, del que se tiene muy poca información.

Esta fortificación, de tipo quadriburgium, era frecuente en ese periodo en el Mediterráneo. Se trata, en este caso, de un recinto cuadrangular, de pequeñas dimensiones, dotado de torres de ángulo que se levanta a escasa distancia del camí vell de la Mola y al que se accede a la altura del kilómetro 10 de la carretera principal de la isla. Precisamente al otro lado del camí vell se conservan los restos de una antigua cisterna romana, cuya función, con toda probabilidad, era proporcionar agua a los posibles ocupantes del castellum.

Fernández explica que cuando hace 30 años se realizaron las dos primeras campañas, quedaron pendientes determinados trabajos «por razones económicas», ya que el objetivo era ampliar el área de excavación exterior, así como la totalidad del interior de la estructura, por lo que se dejó abierta la investigación.

Añade el director del MAEF que Ricardo González Villaescusa, que ya excavó en Can Blai en 1980, le propuso la iniciativa al haber logrado la financiación mediante la fundación de dicha universidad y de un mecenazgo privado: ´Can Blai. Un fortín bajo imperial de vigilancia costera en el Mediterráneo Occidental´, que cuenta con el apoyo del área de Patrimonio del Consell de Formentera. Fernández resume la excavación como un trabajo para «sacarle todo el jugo al yacimiento de Can Blai».

Las incógnitas
González Villaescusa señaló por su parte que «se sabe muy poco» sobre esta fortificación y que se mantienen «dos grandes incógnitas» en torno a este yacimiento. «Una de ellas –detalló este experto– es la cronología, para ver si es algo de finales del siglo III, principios del IV, o de la época bizantina». El objetivo, agregó, es «definir claramente la fecha ya que la interpretación no es sería la misma».


El segundo interrogante científico que plantea el proyecto está relacionado con «saber si el yacimiento fue terminado o no y si entró en uso». Estas dudas se basan en referencias bibliográficas de dos autores que sustentan la teoría de que la estructura está incompleta «al faltar nueve metros de muro en uno de sus lados», precisó.

El catedrático reconoce que la excavación se realiza gracias a su vinculación profesional con la citada universidad francesa y a que siempre se ha sentido muy cercano a las excavaciones realizadas en las Pitiüses, en las que participó, hace años, dirigiendo varias de ellas. Admite que en Francia resulta más fácil conseguir financiación para este tipo de proyectos que en España, a pesar de que la situación económica también afecta a la investigación de las universidades galas.

El proyecto de Can Blai tendrá además una importante parte divulgativa con varias publicaciones y artículos en revistas especializadas. De hecho, está previsto que el MAEF edite una monografía junto al Consell de Formentera en castellano. La propia Universidad de Niza lo hará en francés, y también en una revista en inglés. Además, se editará un video de carácter divulgativo sobre el trabajo realizado. Durante el periodo en el que dure la excavación se organizarán alrededor de una docena de conferencias públicas a cargo de los expertos del equipo y de otras universidades que se celebrarán en la sala de actos del área de Cultura del Consell. Se contempla además abrir una página web sobre los detalles de la excavación y sus resultados.

(Fuente: Diario de Ibiza / Carmelo Convalia)

18 de diciembre de 2011

El Gobierno Balear anula las subvenciones de 2011 para excavaciones

El Consell ha anulado la convocatoria de subvenciones para 2011 destinada a excavaciones arqueológicas o paleontológicas que estaba presupuestada en 120.00 euros. Así se publica en el Boletín Oficial de les Illes Balears (BOIB) del pasado día 15 y así lo confirmó ayer Joan Rotger, vicepresidente de Cultura i Patrimoni, quien añadió que en los presupuestos de 2012 se contempla destinar 80.000 euros a dicha actividad.
Imagen de 2010 del yacimiento de Ses Clossos. / G.Vicens
Rotger apuntó que la convocatoria de 2011 «no iba acompañada de la partida presupuestaria» correspondiente y que desde el Consell se tomó la decisión de anularla «para no generar más déficit ya que todavía estoy firmando facturas de 2010».
Por su parte, Miquel Barceló, secretario general técnico de la citada vicepresidencia, añadió que «ya se está trabajando en los criterios» que regirán la convocatoria del año que viene. «El trabajo administrativo se está haciendo» y ahora todo depende de que se aprueben los presupuestos del Consell, añadió. Tanto Rotger como Barceló aseguraron que desde la vicepresidencia «se tiene mucho interés en la arqueología» y en la «investigación arqueológica y científica», por lo que, a pesar de que en 2012 se dispondrá sólo de 80.000 euros, «la actividad arqueológica no se paralizará».
Por otra parte, el Consell tampoco desarrollará un proyecto de arqueología subacuática puesto en marcha en la anterior legislatura. Se trataba de un plan piloto por el que se excavaría en aguas de Cabrera, como inicio de una futura Carta Arqueológica Subacuática, para el que el Ministerio de Cultura había concedido 30.000 euros, pero que también «implicaba aportaciones del Consell». Fue este último punto el que llevó a desestimarlo, dijó Rotger. «Además no estaba asegurado el cobro de ese dinero». La senadora Gari Durán, directora insular de Cultura i Patrimoni hasta hace unos días, reflexionó ayer sobre «el peligro [para los pecios] que puede suponer una acción puntual de ese tipo si luego no tienes un plan de protección a largo plazo de cómo se gestiona esa información».
(Fuente: Última Hora / M. Díaz)