26 de noviembre de 2015

Retoman las excavaciones en el enclave fenicio del Cabezo del Estaño, en Guardamar del Segura (Alicante)

En esta campaña los trabajos arqueológicos se centrarán en tres zonas: el bastión meridional, las casamatas de la muralla occidental y el área de viviendas.
La potente muralla del yacimiento tiene más de dos metros de alzado. FOTO: LA VERDAD.
El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico de la Universidad de Alicante y el Museo Arqueológico de Guardamar del Segura (MAG) han retomado las excavaciones arqueológicas en el enclave fenicio del Cabezo del Estaño o Cabeço de l'Estany.

Este yacimiento, "parcialmente destruido por una cantera de extracción de áridos a finales de la década de 1980, mantiene en pie restos de una imponente muralla, con más de dos metros de alzado conservados, y diversas estructuras domésticas", según han informado hoy fuentes del Ayuntamiento.

La reanudación de las excavaciones, dirigidas por Antonio García Menárguez (MAG) y Fernando Prados Martínez (INAPH), cuenta con la participación de doctorandos y estudiantes de las universidades de Cádiz, Murcia, Sevilla y Alicante, y con la colaboración de geólogos y arqueobotánicos de la Universidad Autónoma de Madrid y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas(CSIC).

OCUPACIÓN DESDE EL S. VIII a.C.
En todos ellos se están documentando indicios de las primeras ocupaciones del yacimiento, que se pueden datar hacia el 770-750 a.C., y que se caracterizan por el desarrollo de una arquitectura de tipo oriental muy avanzada, que ocupa un entramado urbano bien planificado, que los especialistas atribuyen a la arribada de comerciantes fenicios a la desembocadura del Segura.

A continuación se documentan importantes reformas estructurales, quizás en relación con uno o varios episodios sísmicos, que causaron un retroceso del hábitat y la amortización de diversos ámbitos como las casamatas y una calle que inicialmente discurrió en paralelo a la cara interna de la muralla.

El equipo de arqueólogos ha detectado las evidencias del abandono paulatino del poblado que se puede fechar hacia el 700 a.C., tanto por los materiales cerámicos localizados en los estratos de abandono como por diversas dataciones de C14.

La investigación, autorizada por la Conselleria de Cultura, cuenta con el apoyo económico del Ayuntamiento de Guardamar del Segura y se desarrolla bajo los auspicios del Proyecto "Modular. Arquitectura fenicio-púnica" del citado instituto universitario.

Para el próximo sábado, 28 de noviembre, los arqueólogos ofrecerán visitas guiadas a la excavación dentro de una jornada de puertas abiertas.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)

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