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3 de octubre de 2014

Los arqueólogos descubren un pozo en la villa romana de Villena (Alicante)

Se encuentra a escasa distancia de la zona de los baños descubiertos en 2007. Se encontraba completamente colmatado con tierra, piedras y materiales diversos. La cota de profundidad excavada hasta el momento es de unos 5 metros.
El vaciado del pozo quedará pendiente para las excavaciones del próximo verano. FOTO: MUSEO DE VILLENA.
Durante el pasado verano, el personal del Museo Arqueológico “José María Soler” ha llevado a cabo la V campaña de excavación arqueológica en la villa romana de Casas del Campo, situada en el término municipal de Villena (Alicante). Estos trabajos forman parte de un proyecto de investigación iniciado por el Museo en 2006 sobre el poblamiento antiguo en los valles de Villena.

UTILIZADO COMO BASURERO
En la presente campaña se halló un pozo de agua a escasa distancia de los baños descubiertos en 2007. Estaba colmatado con tierra, piedras y materiales diversos de época romana, actualmente en estudio. También se halló en su interior el esqueleto casi completo de un equino, arrojado al igual que el resto de objetos cuando el pozo perdió su funcionalidad y comenzó a utilizarse como basurero. La cota de profundidad excavada es de unos 5 m, quedando pendiente la finalización del vaciado del pozo para el próximo verano.


De gran interés para la investigación que se viene realizando es el conocimiento de los recursos acuíferos, máxime cuando existen edificaciones destinadas a baños que necesitarían un aporte extra. 


Por este motivo el descubrimiento de la presente campaña se considera por parte del personal investigador del Museo de especial interés para el conocimiento de la captación de agua en época romana.

16 de octubre de 2013

Retoman los trabajos en la villa romana de Casas del Campo en Villena (Alicante)

La cuarta campaña de excavaciones en la villa romana de Casas del Campo, que pretende dar significado a las termas que en 2007 se encontraron en el paraje, se ha iniciado después de permanecer tres años sin presupuesto para estudiar el yacimiento.
La extensión de la villa romana podría llegar a las 13 hectáreas. Fotos: CARLOS RODRÍGUEZ
Las excavaciones de los restos de una villa romana en el término municipal de Villena se han reanudado después de que los trabajos se abandonasen por falta de presupuesto hace tres años. El proyecto de investigación dirigido por Laura Hernández y Luz Pérez ha continuado gracias a la financiación del Ayuntamiento de Villena. 

QUINCE DÍAS PARA DESENTERRAR LA VILLA
La cuarta campaña se ha iniciado esta semana y en ella se pretende ampliar la zona excavada en las anteriores para descubrir nuevas áreas de la villa y discernir si se trata de una construcción residencial o agrícola. Para ello sólo tienen quince días, lo que está previsto que duren las labores de desenterramiento. 

La arqueóloga del Museo Arqueológico José María Soler, Luz Pérez, subrayó que «con estas excavaciones esperamos descifrar si la villa es una residencia de verano o, por el contrario, vivían permanentemente en ella». También aseguró que «a lo largo del Vinalopó se han encontrado villas romanas, pero no se ha excavado ninguna en el ámbito rural», a lo que añadió: «ésta es la primera».

UNA VILLA DEL ALTO IMPERIO
Por su parte, la directora del proyecto, Laura Hernández, señaló que «la extensión de la villa la calculamos en unas 13 hectáreas, lo que supone una finca de gran extensión». En las dos primeras jornadas de trabajo sólo se han sacado a la luz materiales cerámicos, pero las investigadoras esperan que las catas afloren la gran construcción que todavía permanece bajo tierra, guardando los secretos de los habitantes de estas tierras en tiempos del imperio romano. 

TERMAS ROMANAS
El descubridor del Tesoro de Villena e investigador local, José María Soler, fue el primero que habló en sus estudios del hallazgo de una villa romana. Pero fue en 2006 y tras una exploración superficial realizada por el museo en la partida del Campo, cuando se practicó un sondeo geofísico en una de las parcelas para comprobar la posible existencia de elementos constructivos en el subsuelo. 

Un año después se encontraron unas termas romanas fechadas en el siglo I después de Cristo, que se creen que formaban parte de una villa romana de grandes proporciones, propiedad de una familia adinerada de la época Alto Imperial. Los resultados permitieron iniciar los trabajos de excavación en 2007 y continuarlos en 2008 y 2009.

Después, los baños domésticos de la residencia, utilizados para la higiene, la salud, y el ocio se enterraron para evitar su deterioro.

17 de julio de 2013

Hallan una posada romana en el tramo de la Vía Augusta destapada por el AVE en Villena (Alicante)

La dirección de Patrimonio Cultural de la Generalitat deberá decidir si el hallazgo se protege o se entierra una vez estudiado y catalogado
El tramo de esta calzada datada en el siglo I antes de Cristo invade, de forma oblicua, unos 25 metros la futura traza del AVE en el eje Alicante-Valencia.
El yacimiento arqueológico descubierto el año pasado en la pedanía villenera de La Encina, durante los movimientos de tierra del futuro ramal del Ave entre Alicante y Valencia, sigue dando muestras de su gran relevancia histórica. 

Junto al tramo excavado de 200 metros de la Vía Augusta, una de las principales calzadas construidas en la Hispania Romana de hace 2.000 años, ha salido a la luz la estructura de lo que podría ser una mansión, "mansio" en latín, que eran las paradas oficiales que se edificaban junto a las vías romanas, separadas entre sí unos 30 kilómetros, de cuyo mantenimiento se hacía cargo el Imperio para que fueran utilizadas por militares, políticos, comerciantes y viajeros como posada o casa de postas. 

El tramo de esta calzada datada en el siglo I antes de Cristo invade, de forma oblicua, unos 25 metros la futura traza del AVE en el eje Alicante-Valencia. Esta circunstancia llevó a la empresa a la que Adif adjudicó el proyecto a cambiar provisionalmente la planificación de sus trabajos, que finalmente se han visto ralentizados por la falta de inversión pública.

En las excavaciones realizadas por fases y por varios equipos arqueológicos también han salido a la luz importantes vestigios de un poblado de la Edad del Bronce. Pues bien, una vez que los expertos hayan finalizado sus excavaciones e investigaciones de campo será la dirección general de Patrimonio de la Generalitat Valenciana la que tendrá que decidir qué destino se le da al hallazgo. Éste podría ser enterrado una vez estudiado y catalogado, o bien quedar al descubierto con protección para evitar expolios y daños. 

En cualquier caso, la Conselleria de Cultura no se ha pronunciado en ningún sentido porque todavía está a la espera de recibir los informes definitivos de los técnicos. No obstante, la relevancia del yacimiento está fuera de toda duda.

29 de noviembre de 2012

Restauran el poblado fenicio fortificado de El Castellar en Villena (Alicante)

El yacimiento, considerado por los expertos como "excepcional", se remonta 2.500 años atrás y ofrece las primeras manifestaciones de la cultura del vino y el aceite en la comarca. Los trabajos han sido financiado en su totalidad por el empresario dueño de los terrenos.
Un grupo multidisciplinar de especialistas en Arquitectura, Química, Topografía, Restauración y Arqueología han concluido la fase inicial del ambicioso proyecto de excavación, estudio, documentación y musealización del primer poblado fortificado de la cultura fenicia descubierto en las comarcas del Alto y Medio Vinalopó. 
Se trata del primer poblado fenicio fortificado encontrado en el Vinalopó.

El yacimiento de El Castellar se encuentra en Villena, dentro de la finca de Bodegas Francisco Gómez, en un saliente rocoso de la Sierra de Enmedio situado a 706 metros de altura y data de los siglos VII y VI antes de Cristo. 

El director de la actuación, el arqueólogo Marco Aurelio Esquembre, de la empresa Arpa Patrimonio, considera que los restos hallados son el paradigma de un asentamiento fenicio fortificado en altura que, en torno al año 600 a.C., pudo ejercer un pleno dominio sobre las rutas comerciales estables al situarse en el cruce de caminos del norte y sur de la provincia con el interior de la península.

Los trabajos de rehabilitación y puesta en valor del yacimiento para que pueda ser visitable, trabajos que han sido financiados íntegramente por el empresario Francisco Gómez y serán presentados públicamente mañana, han permitido recuperar un entorno único y conocer nuevos aspectos de la vida y costumbres de los colonos fenicios, retrocediendo en el tiempo más de 2.500 años. 

Se han localizado, además, vestigios que confieren al hallazgo una extraordinaria importancia. Han aparecido ánforas con los primeros restos de la cultura del vino y el aceite de oliva del Vinalopó, lo que contribuye a incrementar el patrimonio cultural villenense, además de propiciar nuevas teorías sobre los circuitos económicos y sociales en la Prehistoria, que inciden en la relevancia de esta zona.

La única referencia arqueológica que se tenía del Castellar se remonta a la década de los años 60 cuando el reputado arqueólogo villenense José María Soler catalogó el yacimiento como un asentamiento fortificado medieval islámico en altura. Sin embargo, las excavaciones llevadas a cabo en diferentes fases durante los seis últimos años han permitido extraer nuevas conclusiones sobre un hallazgo que los expertos califican de "excepcional". 

Lo más llamativo del poblado, que ocupa algo más de una hectárea y está muy erosionado, es su muralla de piedra con cuatro torres. Tiene un desarrollo ligeramente curvo de 125 metros de longitud por 2 metros de ancho y 1,5 metros de altura conservada. Para Esquembre la muralla era mucho más que un elemento defensivo. Confería prestigio y autoridad y su existencia es una demostración de poder, un centro aglutinador donde los fenicios hacían intercambios religiosos y comerciales con los indígenas.

Vestigios de un templo, talleres y lagares para elaborar el preciado vino
Todas las edificaciones del poblado fenicio del Castellar, tanto privadas como públicas, de carácter industrial o artesanal, se organizaban en torno a un edificio principal que marca toda la trama urbana. En la zona central y más elevada del cerro los arqueólogos de Arpa Patrimonio han localizado un edificio rectangular. Está construido con muros de mampostería irregular y suelo de losas con tres divisiones. Mantiene una orientación ritual al Este que sugiere que su eje longitudinal buscaba la oposición astronómica del sol naciente en el solsticio de verano. Para los directores de la excavación, Marco Aurelio Esquembre, Daniel Tejerina y José Ramón Ortega, se puede tratar de un centro religioso, junto al cual existe otro de menores dimensiones orientado hacia el Oeste y consagrado a una divinidad. 

Los arqueólogos creen que podría estar dedicado a Melkart, que era una deidad marina, protectora de la navegación, la colonización y el comercio. Pero también de la fertilidad asociada a la agricultura, por lo que en su interior, que contaría con altar y capilla, se realizaban ceremonias rituales de muerte y resurrección buscando su favor. Asimismo, han aparecido en el yacimiento -del que quedaba mucho por excavar- las estructuras de lo que podría ser un almacén, talleres de alfarería y metal así como los lagares para producir el preciado vino que se consumía en las fiestas religiosas y comerciales.

30 de junio de 2012

Aparece un nuevo tesoro en el yacimiento de Cabezo Redondo (Alicante)

Un brazalete de oro ha aparecido asociado a otros elementos de adorno, como un collar de bronce con pequeños elementos de oro, que se encuentra en muy mal estado de conservación, o un colgante de piedra, que serán restaurados por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración.
El brazalete de oro en el lugar del hallazgo.
Una excavación dirigida por la Universidad de Alicante (UA) con la colaboración de la Generalitat valenciana ha permitido el hallazgo de un brazalete de oro datado en la edad de bronce, de doce milímetros de ancho con dos pasadores como cierre, en el yacimiento Cabezo Redondo de la localidad alicantina de Villena, según ha informado en un comunicado el Gobierno valenciano.

La reliquia es una cinta de oro de doce milímetros de ancho con dos pasadores como cierre, que, según el Consell, será "clave" para poder interpretar las cintas aparecidas en el "tesorillo" de Cabezo Redondo. Así, las primeras analíticas sobre la composición del brazalete, realizadas en la UA, han confirmado que se trata de oro con un alto grado de pureza con una pequeña aportación de plata.

La pieza se ha hallado entre dos estratos de cereales carbonizados que se van a enviar a Estados Unidos para su análisis y datación 'radiocarbónica', lo que permitirá fijar su cronología, y por tanto, la del tesorillo de Cabezo Redondo, así como la del tesoro de Villena.

El brazalete de oro ha aparecido asociado a otros elementos de adorno, como un collar de bronce con pequeños elementos de oro, que se encuentra en muy mal estado de conservación, o un colgante de piedra, que serán restaurados por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración.

Del mismo modo, el hallazgo de esta pieza refuerza la importancia de este yacimiento alicantino, según ha apuntado la Generalitat valenciana, que ha recordado que este enclave arqueológico comenzó a excavarse a mediados del siglo XX, y cuya musealización se inauguró el pasado mes de mayo, con la financiación conjunta de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, y del Ministerio de Fomento, a través del programa del uno por ciento Cultural.

El yacimiento de Cabezo Redondo está datado a finales de la edad del bronce, entre el año 1700 y el 1200 antes de Cristo. Se trata de un poblado de grandes dimensiones que se extiende por la cumbre y ladera meridional del cerro en el que está ubicado, ocupando una extensión de unos 10.000 metros cuadrados, de los cuales se ha excavado una pequeña parte.


POBLACIÓN AGRÍCOLA Y GANADERA
Los pobladores de Cabezo Redondo vivieron de la agricultura, y especialmente de la ganadería. La óptima situación del poblado en una zona de cruce de caminos, hacia el interior y la costa, permitieron que se desarrollase un importante comercio e intercambio de objetos e ideas.

En el área intervenida hasta el momento se han documentado un total de veintiocho construcciones principales, llamadas departamentos, de las cuales se conservan sólo doce, que están construidos con mampostería trabada con barro, y se encuentran emplazados en terrazas para salvar la pendiente. Las techumbres estarían elaboradas con vigas de madera con un entramado de cañizo recubierto de barro, y su interior es, en la mayoría de las ocasiones, diáfano.

En casi todas de estas zonas hay uno o varios bancos adosados a los muros, así como otras construcciones realizadas mayoritariamente con barro y revestidas por finas capas de enlucido, lo que ha llevado a considerar que en el yacimiento se desarrolla una excepcional "arquitectura del barro", ha explicado el Consell.
(Fuente: Europa Press)

25 de julio de 2011

El yacimiento mesolítico de La Corona en Villena (Alicante) alberga restos humanos de hace 8.000 años

El alcalde ha informado sobre dichas excavaciones, realizadas desde el año 2008 una vez que se detectaran restos en 2006 en el yacimiento de La Corona, lo que corrobora cómo “nuestro término municipal ha sido un enclave importante a través de los años” y que también sirve para “resaltar la importancia de nuestra ciudad en la historia, incluso en el panorama internacional actual, con motivo de los hallazgos arqueológicos en Villena”. 
Arqueólogos trabajando en el yacimiento de La Corona.

Gracias al AVE

Según Laura Hernández, en 2006 y de acuerdo con una campaña de prospección arqueológica realizada en el valle de Villena, se descubre el lugar donde se encuentra el yacimiento de La Corona, perteneciente al periodo mesolítico reciente, que data del 6.000 a. C. “Los resultados de estas investigaciones se han dado a conocer en revistas especializadas y divulgativas como la revista Villena. Algunos de estos yacimientos ya habían sido conocidos por Jose María Soler anteriormente, como es el caso de las Casas del Campo, donde se realizaron dos campañas de excavación con la aparición de unas termas romanas”, recordaba Hernández. 
La directora del Museo Arqueológico enfatizaba la importancia del descubrimiento: “En concreto, La Corona era un yacimiento inédito que no se conocía hasta el momento. Fue localizado en las prospecciones y a partir de esa inspección superficial del terreno entendimos que se podía tratar de una ocupación. En 2008 se nos pidieron informes con motivo de las obras del trazado del AVE y nosotros pedimos que se tuviera en cuenta este yacimiento, porque se vería seriamente dañado por dichas obras. Y fue este informe el que favoreció el inicio de la excavación arqueológica en este lugar”. 


Importante trascendencia
Según han destacado los arqueólogos responsables de la campaña, este hallazgo tiene mucha trascendencia, tanta que se ha requerido la colaboración con empresas e instituciones en distintas fases: primero, la fase de detección temprana, segundo, la intervención arqueológica de salvamento realizada por ARPA Patrimonio, y finalmente, el estudio del material encontrado. A este respecto el doctor Javier Fernández opina que “la fase de estudio se ha desarrollado con la perspectiva de encontrar siempre a los mejores especialistas que hemos tenido a nuestro alcance para poder estudiar esta parte del pasado de Villena”.
Uno de los enterramientos encontrados en perfecto estado de conservación.


En este estudio post-excavación han colaborado distintas instituciones: la Universidad de Valencia en estudios arqueológicos, el MARQ en la investigación sobre las ocupaciones en el periodo calcolítico, la Universidad de Barcelona en determinar las patologías dentales, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas se ha encargado de hacer un estudio de polen de la zona de la Cubeta de Villena, el servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia ha permitido conocer el contexto sedimentario, la Universidad Complutense de Madrid se ha encargado de la extracción de ADN antiguo de los restos humanos y, por último, también ha colaborado el Max Planck Institute de Alemania, institución que se encarga del estudio de la evolución humana, que está realizando el análisis de isótopos estables de carbono y de nitrógeno con tal de determinar la dieta de los pobladores de este lugar.


Solo tres yacimientos similares
En la Comunidad Valenciana, hoy en día, hay tan solo tres yacimientos de este tipo: Collado, descubierto en 1988, Mas Nou, en 2002, y este de La Corona, descubierto en 2008. En palabras del doctor Marco Aurelio Esquembre, en La Corona “se ha encontrado un asentamiento del Mesolítico reciente, del Neolítico y del Calcolítico y dos enterramientos que nos sitúan en el 6.000 a. c., por lo que estamos hablando de algunos de los restos humanos más antiguos de la provincia encontrados en asentamientos al descubierto”.El hallazgo se realizó en 2008, pero se ha esperado hasta hoy para dar a conocer la noticia porque los arqueólogos entendían que era preferible primero trabajar y estudiar los descubrimientos antes de darlos a conocer oficialmente a los medios de comunicación, justamente para darle el valor real que poseían. 
(Fuente: El Periódico de Villena)

7 de febrero de 2011

El yacimiento de la Edad de Bronce de Cabezo Redondo (Alicante) se prepara para el público

El yacimiento del Cabezo Redondo de Villena está de actualidad. Mientras se realizan los últimos trabajos de conservación y mantenimiento para convertirlo en todo un referente arqueológico, sus responsables repasan la historia de uno de los descubrimientos clave para el rico patrimonio de la localidad.

El Cabezo Redondo de Villena es un referente en la arqueología valenciana para el estudio de la Edad de Bronce, que en breve podrá ser visitado para conocer con detalle como vivían nuestros antepasados. A escasa distancia del casco urbano de la ciudad, se sitúa este promontorio que el siglo pasado se utilizaba para la extracción de yesos. Esas canteras destruyeron gran parte del yacimiento, hasta que las intensas gestiones realizadas por José María Soler consiguieron que fuera expropiado por el Estado y en la actualidad se encuentre vallado en todo su perímetro.

Operarios trabajando en el yacimiento de Cabezo Redondo.


Los habitantes que poblaban el Cabezo Redondo hace más de 3.000 años eran cazadores, pastores y ganaderos, y cultivaban trigo, cebada, pequeñas simientes parecidas al mijo, y hierbas que serían entonces consideradas como medicinales, aunque la alimentación fundamental procedía de la caza y de animales domésticos como cabras, ovejas y cerdos.



Mauro Hernández Pérez, catedrático de arqueología de la Universidad de Alicante, estuvo estudiando el yacimiento del Cabezo Redondo con José María Soler el yacimiento durante muchos años. Hernández continua "enamorado" de un yacimiento en el que, asegura haber "perdido pelo". Para él, "el Cabezo Redondo es un yacimiento excepcional por sus hallazgos, y lo continua siendo cada verano con los descubrimientos sorprendentes que enriquecen el patrimonio de toda la Comunidad, además de por ser el primer yacimiento prehistórico que se está poniendo en valor actualmente, enriqueciendo lo que se podrá ver y dando información con nuevas metodologías en la restauración". 



Son varias décadas de estudio e investigación en este yacimiento arqueológico. Como ejemplo, en el año 1989, José María Soler hablaba sobre la vida económica en el lugar, comentando que se habían encontrado ya mas de 50.000 huesos de fauna, "de los que fueron analizados 30.500 por especialistas alemanes". El 75 por cien del total eran huesos de cabras y ovejas, además de conejos, toros, vacas, cerdos y, por cierto, solo 550 huesos de caballos. Para Soler, estas cifras ponían de manifiesto que la domesticación de la cabra, la oveja, el buey y el cerdo debió ser anterior a la del caballo, que en la economía de las poblaciones ya asentadas desempeñaba un papel muy limitado, ya que el buey era muy superior al caballo como animal de tiro.

Más perspectiva
Con el paso de los años los trabajos han aportado nuevos datos sobre la vida en este lugar y ahora un equipo integrado por arqueólogos y restauradores se centra en poner en valor el yacimiento para que pueda ser visitado. Según Mauro Hernández, "esperamos presentar a final de mes una primera fase que contemple toda la puesta en valor del yacimiento, con la construcción de un pequeño centro de interpretación que revitalice la vegetación de la laguna que está en el entorno, y conseguir que el Cabezo Redondo sea un referente de la arqueología valenciana". 



Entre los últimos materiales aparecidos en el yacimiento, Mauro Hernández destacaba la gran cantidad de cerámica y objetos de barro y piedra. Como novedad, solo existían dos peines de marfil de la Edad del Bronce, uno encontrado en Almería y otro en Villena. Ahora ha aparecido otro medio quemado, además de cuentas de collar de vidrio. Pero sin duda alguna el hallazgo mas espectacular aparecido hasta ahora es el denominado "Tesorillo del Cabezo Redondo".



El "Tesorillo del Cabezo Redondo"
En abril de 1963, en el borde de una gran cantera abierta en el Cabezo, al vaciar en la cantera la costra terrosa que recubre el yeso, los obreros encontraron un lote de joyas de oro que, tras algunas incidencias, ingresaron en el museo local. Así lo contaba José María Soler, quién aseguraba que fue una ocultación en cualquier pequeña cavidad, dado el volumen que ocupaban los objetos encontrados, con un total de 35 piezas de oro y un peso total cercano a los 150 gramos.



Tras décadas de excavaciones, todos los implicados están de acuerdo en afirmar que el Cabezo Redondo guarda todavía muchas sorpresas que, poco a poco, irán saliendo a la luz.