Mostrando entradas con la etiqueta Vigo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vigo. Mostrar todas las entradas

27 de mayo de 2016

Documentan 20.000 piezas de valor arqueológico en el castro Alobre, en Vilagarcía (Pontevedra)

Entre ellas hay 240 piezas de bronce y destacan elementos para el cabello, restos de un anillo, colgantes, hebillas de armaduras o fragmentos de cerámicas de diferentes épocas y procedencias. También hay un denario de plata y un as del emperador Augusto.
 La cronología de estos materiales abarca desde el siglo I antes de Cristo al III después de Cristo.
Con las excavaciones a punto de concluir, la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, y el alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, visitaron el Castro Alobre para firmar, in situ, un convenio de colaboración que permitirá continuar la puesta en valor del yacimiento con cerca de 152.000 euros. Diego Piay, arqueólogo que dirige los trabajos, dijo que los resultados de las excavaciones, "superaron nuestras expectativas".

400 AÑOS DE OCUPACIÓN DEL CASTRO
Los trabajos, que abarcan 454 metros cuadrados dentro de un terreno de más de dos hectáreas de superficie, permitieron sacar a la luz alrededor de 20.000 piezas de valor arqueológico, entre ellas 240 elementos de bronce "en gran estado de conservación". Alfileres, monedas varias como un as de Augusto -emperador romano que gobernó entre el año 27 antes de Cristo y el 13 después de Cristo- o un denario de plata "poco habitual en Galicia", elementos para el cabello, restos de un anillo, colgantes de bronce, hebillas de armaduras o fragmentos de cerámicas de diferentes épocas y procedencias. La cronología de estos materiales abarca desde el siglo I antes de Cristo al III después de Cristo, "400 años de ocupación" del castro en los que se acometieron diversas reformas que se perciben en los restos desenterrados, explica el arqueólogo Piay.

El poblado original se remonta a la última fase de la Edad del Hierro. Destaca "un sorprendente depósito de conchas que tapa las estructuras de época castrexa" y se extiende por todo el entorno, lo que "nos lleva a pensar que había un basurero castrexo que, en una época posterior, fue desplazado cubriendo el castro. Algo pasó" en el recinto y podría estar relacionado "con las conquistas romanas del noroeste" peninsular. Con posterioridad se construyeron estructuras de época romana. Tres de ellas forman "un hipocausto, una especie de suelo radiante" que funcionaba a base de aire caliente. Otra de las construcciones está identificada como la zona de cocina y todavía quedan por determinar la función y la cronología de varias estructuras, lo que se reserva para futuras prospecciones. Porque los "impresionantes" resultados de esta campaña "nos obliga a continuar excavando" y seguir sacando a la luz los tesoros ocultos de este recinto.

HABITADO EN LOS SIGLOS IV y V
Lo que sí está claro que el Alobre todavía estaba habitado entre los siglos IV y V y que el asentamiento tenía una gran vocación comercial, ya que se han identificado restos de morteros béticos, material púnico, cerámicas itálicas y otros elementos procedentes del área mediterránea. "Había un intercambio comercial muy fluido al tratarse de un asentamiento portuario", confirma Diego Piay.

PEQUEÑO "MUSEO" BAJO UNA CARPA
Con las piezas "más significativas" procedentes de las excavaciones el equipo de arqueólogos ha improvisado en el propio recinto del castro un pequeño museo bajo una carpa. Después "se llevarán a restaurar para que no se deterioren" y el alcalde, Alberto Varela, apuntó la posibilidad de exponerlas en el centro de la ciudad para que sean más accesibles a la ciudadanía vilagarciana.

10 de mayo de 2016

El hallazgo de la muralla descubre una infracción contra el patrimonio en Vigo

El Concello investiga quién instaló sin permiso tuberías junto a los restos históricos. Al ser una zona sensible desde el punto de vista histórico es obligatorio presentar en Patrimonio un plan de cautela arqueológica.
La colocación de tuberías se realizó sin control arqueológico. FOTO: XOAN CARLOS GIL.
Las tuberías negras aparecidas en la calle de la Segunda República junto a los restos de la antigua muralla de Vigo son fruto de una actuación no autorizada por la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta de Galicia, por lo que podría constituir una infracción administrativa contra el patrimonio histórico.

En la Consellería de Cultura no consta ningún expediente autorizando la obra, lo que quiere decir que no hubo una solicitud previa. Al ser una zona sensible desde el punto de vista histórico es obligatorio presentar en Patrimonio un plan de cautela arqueológica. Pero esto no ocurrió y la colocación de las tuberías negras se realizó sin un control arqueológico previo.

La sorpresa ha sido grande para todos los estamentos oficiales relacionados con el patrimonio en Vigo y el Concello de Vigo ha iniciado una investigando para conocer cuándo y quién realizó la instalación, así como también con qué permisos contó para hacerlo.

Esta acción podría conllevar una sanción administrativa contra el patrimonio. Tal como indica la ley de protección del patrimonio histórico en la actualidad, según fuentes consultadas por este periódico, este hecho podría ser constitutivo de una infracción leve, que puede ser castigada con una multa cuantificada entre los cero y los 60.000 euros.

La arqueóloga Herminia Rodríguez localizó dos tramos de muralla durante las catas ordenadas por Patrimonio como paso previo a la ejecución de las obras de instalación del segundo tramo de escaleras mecánicas en la calle de la Segunda República. Tras hacerse pública la aparición del tramo de muralla, el alcalde Abel Caballero se mostró prudente respecto a la incidencia del hallazgo en los plazos de las obras de instalación de las escaleras mecánicas. Pero también señaló el regidor que son compatibles ambas cosas aunque habrá que esperar a que Patrimonio resuelva el expediente. «No obstante quiero manifestar mi respeto más absoluto por la arqueología», indicó el alcalde tras conocer la aparición de varios tramos de la muralla del siglo XVII.

Todos los expertos consultados mostraron su desconcierto por el hecho de que siendo la primera vez que aparece este elemento en época reciente, pudiese haber un tendido de tuberías muy actual. La visita al lugar de los expertos de Patrimonio abrió la investigación que ahora debe finalizar en los archivos del departamento de Vías e Obras de Vigo.

(Fuente: La Voz de Galicia / Jorge Lamas)

10 de febrero de 2016

Descubren dos tumbas romanas en el Centro de Vigo

Se trata de dos tumbas con tégulas y ladrillos de época aún poco definida, pero que se sitúan en el amplio período que va desde el bajo imperial (siglo III) y el período tardorromano (que llega al siglo VII). También se han encontrado una serie de estructuras de piedra datadas entre finales del siglo XVIII y el siglo XX.
 Es la primera vez que aparecen sepulturas romanas en el centro de la ciudad. FOTO: XOAN CARLOS GIL
En el solar del pazo de los marqueses de Valladares, ubicado entre las calles Oliva, Laxe, Xuanelo y Baixada ao Forte, se han hallado restos romanos importantes para conocer mejor el pasado de la ciudad. Por primera vez en una excavación, han aparecido sepulturas de época romana. Son dos tumbas con tégulas y ladrillos de época aún poco definida, pero que se sitúan en el amplio período que va desde el bajo imperial (siglo III) y el período tardorromano (que llega al siglo VII). Además, los arqueólogos que están trabajando en la zona también han localizado otras tres tumbas, pero que todavía están en fase de excavación.

El hallazgo se enmarca en las medidas cautelares ordenadas por la Dirección Xeral de Patrimonio para esta zona. Tras los sondeos iniciales, que permitieron detectar restos arqueológicos, la Xunta de Galicia ordenó realizar una excavación en área, que es la medida máxima en este tipo de actuaciones. Estos trabajos se ampliarán por espacio de dos semanas más ya que se pretende excavar prácticamente todo el solar, que se quiere preparar para la futura construcción de apartamentos.

No son los únicos restos aparecidos. Se completa el panorama con una serie de estructuras de piedra datadas entre finales del siglo XVIII y el siglo XX. El panorama podía ampliarse ya que todavía restan dos semanas de trabajos.

Expertos consultados por este periódico señalan que lo más probable es que estas tumbas sean levantadas y trasladadas a algún museo arqueológico.

Es la primera vez que se encuentran sepulturas en el Casco Vello en el contexto de una excavación. Sin embargo, sí hay noticias recogidas por el cronista de la ciudad Avelino Rodríguez Elías a comienzos del siglo XX, en las que citaba la aparición de una sepultura en la esquina de las calles Carral y Gamboa. Este solar fue calificado hace un par de meses por varios arqueólogos de la ciudad como único en el Casco Vello desde el punto de vista arqueológico. Una empresa ha comprado este inmueble en ruinas, que formó parte del pazo de los marqueses de Valladares, para su vaciado interno con el objeto de iniciar más adelante algún proyecto inmobiliario. La Dirección Xeral de Patrimonio exigió la realización de una excavación en área, que es el nivel máximo de exigencia en el ámbito arqueológico.

En el año 2008 se realizaron en el solar unos sondeos, cuyos resultados fueron los que marcaron que se actuase en la zona. El lugar donde se encuentra el edificio está rodeado de calles que ya han sido exploradas por arqueólogos con resultados muy buenos. En la calle Xuanelo y en A Laxe salieron restos romanos y medievales en muy buen estado de conservación durante sendos controles dirigidos por el arqueólogo Ángel Acuña.


AMPLIA PRESENCIA EN LA ZONA
Varios expertos consultados apuntan que en el Casco Vello apenas quedan restos arqueológicos debido a las sucesivas construcciones realizadas a lo largo de los siglos, y a la presencia de roca muy cerca de la superficie. Esta roca se ha puesto ahora de evidencia en los trabajos actuales.

Los restos localizados en el pasado en Xuanelo, la calle con la que limita el inmueble por el norte, se correspondían con los últimos momentos de presencia romana en la zona, así como también hay un pavimento medieval. Las dos sepulturas de tégulas y ladrillos localizadas ahora se encuentran pegadas al citado muro. Asimismo, en la calle Laxe se localizaron en el pasado los restos de la muralla viguesa, aunque por debajo salían también materiales romanos muy desmantelados.

El inmueble también está protegido por el Plan Especial de Reforma Interior del Casco Vello. Los promotores de la obra, en un futuro, deberán proteger las fachadas de piedra, las carpinterías de madera, el portal, las galerías, los jardines y el patio, los balcones y barandillas y el muro de cierre de la parcela. El edificio es descrito como un palacio urbano del siglo XIX.


LOS RESTOS ENCONTRADOS PLANTEAN UN PROBLEMA
¿Cómo conviven los que viven con los que mueren? Es la cuestión que arrojan estos descubrimientos entre los expertos consultados. Todos coinciden que todavía no hay datos objetivos para responder a la pregunta. «Habería que saber como era o borde da rúa Xuanelo, se xa comezaba o acantilado; nin tampouco sabemos no Casco Vello onde está a zona habitada e onde se ocupa, nin en que momento», apunta un arqueólogo.

La cuestión surgió en su momento en O Areal, ya que en el mismo lugar aparecían enterramiento y una zona habitacional, aunque en fases distintas. «Probablemente, non conviven os cemiterios cos lugares de habitación e hai un momento no medio», añade.

Cristina Toscano, Javier Luaces y Xulio Carballo, en el catálogo de Patrimonio, hacen una serie de consideraciones sobre este periódico histórico. Recuerdan que hay evidencias de edificaciones de época tardorromano en un extremo del Casco Vello, concretamente en el área de la calle Fermín Penzol y la plaza de la Constitución.

Debajo de la biblioteca pública aparecieron restos de edificaciones romanas del siglo III-IV y materiales, sobre todo, cerámicos de esa época. En la calle Fermín Penzol, durante el levantamiento de la calle con el objeto de cambiar tuberías, volvieron ha aparecer restos abundantes de época romana.

MÁS DE UN YACIMIENTO
En la obras previas a la rehabilitación del edificio que acoge hoy en día el Instituto Camões, el arqueólogo Juan Carlos Castro localizó material romano.

Los tres arqueólogos desestimaron en aquella publicación la posibilidad, con los datos que tenían entonces, de que hubiese un solo yacimiento habitacional de época romana. Preferían distinguir entre dos espacios, el de O Areal y el del Casco Vello, con sus respectivos enterramientos.

La aparición ahora de estas tumbas en el borde costero de la zona antigua viguesa podría consolidar esta teoría, aunque todavía el Casco Vello es una zona muy machada para la arqueología.

(Fuente: La Voz de Galicia / Jorge Lamas)

19 de febrero de 2015

Localizan un poblado de la Edad de Hierro en Oia (Pontevedra)

Los arqueólogos confirman el hallazgo de, al menos, tres cabañas con planta circular, otra estructura elíptica y el tramo del lienzo interior de la muralla con una cronología a caballo entre el Bronce Final y el Hierro Inicial, Entre las piezas encontradas destaca el material cerámico, una hacha de talón y dos anillas
Hacha de la Edad del Bronce encontrado en el castro de Oia. FOTO: LA VOZ DE GALICIA
El grupo de expertos que trabaja en el yacimiento arqueológico de A Cabeciña, en Oia, ha conseguido localizar e identificar un castro de la Edad de Hierro en el recinto. El arqueólogo de la Diputación, Rafael Rodríguez, confirmó esta semana el descubrimiento de este poblado y de algunas de las piezas que han ayudado a completar su datación. 

En la cima del monte de Mougás, donde en el verano del 2012 la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes de Galicia realizó una primera intervención promovida por la comunidad de montes y la asociación cultural de Amigos do Mosteiro de Oia (Acamo), que puso en valor el conjunto, trabaja ahora un nuevo equipo dirigido por María Jesús Iglesia Darriba

NUEVOS SONDEOS
En estos momentos se están haciendo cinco sondeos de nueve metros cuadrados y, a la vista de los resultados, los promotores solicitarán nuevos permisos a Patrimonio para poder prolongar el trabajo de campo más allá de los 44 días planificados, según indicó Rafael Rodríguez.

Sobre los hallazgos, el arqueólogo confirmó la localización de, al menos, tres cabañas con planta circular, otra estructura elíptica y el tramo del lienzo interior de la muralla. La intervención anterior, en la que ya se definió un recinto fortificado de características castreñas y la limpieza, promovida también por la comunidad de montes de Mougás, ha facilitado esta nueva prospección.

Rafael Rodríguez explica que por las características de las construcciones, la cronología del castro se sitúa a caballo entre el Bronce Final e Hierro Inicial, es decir que su primera ocupación se enmarca entre los siglos VIII y V antes de Cristo. «Es un descubrimiento importante desde el momento en el que nos da nueva información sobre el tránsito entre estos períodos», señala el experto.

Hay otros tres castros en la provincia de la misma época, que son los de Penalba, en Campo Lameiro, el de As Croas, en Pontevedra y el de Torroso en Mos.

El estado de conservación de las cabañas «es bueno», aunque no son grandes construcciones de piedra en altura si no zócalos del mismo material de entre 40 y 50 centímetros de altura. La investigación apunta a que se trata de un castro pequeño con una superficie aproximada de 0,5 hectáreas pero con una ocupación prolongada en el tiempo. Identifican el primer momento, entre el VIII y el V antes de Cristo y el segundo en la época romana hasta el I antes de Cristo.

LINGOTE CON MUCHO PLOMO
Las piezas que van apareciendo y que se están depositando para su limpieza, estudio y conservación en el Servicio de Infraestructuras de la Diputación, son también relevantes para la investigación. De la Edad de Bronce, Rafael Rodríguez destaca el material cerámico y una hacha de talón y dos anillas. «Posiblemente sea una pieza con un error de fundición porque el hacha tiene restos del molde valiosos para el estudio de la metalurgia antigua», apunta. Al parecer, la pieza se usaba en los trueques de mercancías. Explica que «debe tratarse de un elemento de uso premonetal o una forma de lingote para las transacciones ya que su alto contenido en plomo la hace inservible como hacha».

CERÁMICA PROCEDENTE DE CÁDIZ
La interpretación sigue la línea de la vinculación comercial del asentamiento, apoyada de nuevo en objetos localizados. En este caso, de fragmentos de ánforas romanas y de cerámica procedente de Cádiz. «Está claro que había tráfico comercial con el Mediterráneo, concretamente con el Estrecho de Gibraltar», señala.

Los sondeos continúan en Mougás, donde trabaja un equipo integrado por el equipo de la Diputación y dos voluntarios de la comunidad de montes. «Todo esto surge por iniciativa de la comunidad de montes, la Diputación aporta apoyo económico y nosotros la parte técnica para mantenimiento y restauración», destaca Rafael Rodríguez.

(Fuente: La Voz de Galicia / Mónica Torres)

21 de enero de 2015

La ampliación de la AP-9 amenaza el castillo de Rande (Vigo)

La fortaleza de Rande, construida en el siglo XVII y uno de los lugares emblemáticos de la historia de Galicia, está cubierta por la maleza y presenta un deficiente estado de conservación. Los arqueólogos temen que la colocación de nuevos pilares para sustentar el puente de la autopista afecte de lleno al yacimiento.
Los restos del castillo bajo el puente están ocultos por la maleza. FOTO: XOÁN CARLOS GIL
La Asociación Cultural de Rande reclama que se pongan en valor estos restos antes de que sea demasiado tarde. Juan José Comesaña, presidente de la entidad, recuerda que cuando se abrió el Museo Meirande había intención de musealizar por completo la zona uniendo el centro con la vieja fábrica de conservas del alemán y los muros del castillo que sirvió de baluarte defensivo a la ensenada de San Simón frente a los ataques de las flotas europeas y de los mismos piratas. Desde este lugar se tendían cadenas que impedían el paso de los atacantes y allí se libró una de las más cruentas batallas navales de la historia. Pero todo este legado histórico parece olvidado. El arqueólogo Xurxo Constela trata de que las autoridades tomen cartas en el asunto.

La cuestión también preocupa a la asociación de afectados por la ampliación de la autopista. Jesús Vázquez, vicepresidente de este colectivo, señala que «estamos viendo el estado en el que se encuentra el monumento. Está catalogado como castillo, pero el Estado parece que se lo pasa por el forro».

El inicio de las obras para la colocación de nuevos pilares para sustentar el puente, se temen, afectará de lleno al yacimiento. «Queremos saber qué pretenden facer. Sabemos por informacións orais que queren que o castelo sufra o menos posible e se supón que terán que trasladalo», señala el arqueólogo.

Esa es la cuestión: el paso de camiones y maquinaria por la finca, que es propiedad de Tranvías de Vigo, obligará a trasladar las piedras y volver a colocarlas en su sitio. Pero los vecinos recuerdan el precedente del año 1978. Entonces, la construcción de los pilares del puente sobre la ría afectó de lleno a la vieja fortaleza y las piedras alteradas no se volvieron a recolocar como estaban.

Constela no sabe si hay decisión sobre su traslado o no. Los vecinos no quieren que se mueva del lugar donde se encuentra. «Pensamos que el traslado no es factible», señala el presidente de la Asociación Cultural de Rande, que ha luchado por potenciar la historia de la ensenada de San Simón y consiguió abrir un museo sobre la batalla de Rande tras una década de lucha con las administraciones.

28 de abril de 2014

Los incendios dejan al descubierto un nuevo yacimiento arqueológico en Vigo

La desaparición del manto vegetal que cubría la zona antes del fatídico incendió que arrasó en verano Oia, muy próximo a Vigo en la provincia de Pontevedra, ha dejado al descubierto un nuevo yacimiento arqueológico en el monte Carboeira. 
El pastor en el terreno donde ha aflorado este nuevo yacimiento.
Foto: M.TORRES
José Pérez Pérez, de 72 años, uno de los once vecinos aún censados en el barrio de Santa Comba, y también de los últimos pastores de la zona, fue quien localizó el conjunto mientras sus sesenta ovejas pastaban. «Sorprendeume a forma das pedras, mirei que isto non era un chollo normal e por iso avisei», relataba ayer en la zona acompañado por su hijo.

José Pérez informó también a Xabier Garrido, cantero y estudioso en la materia, quien advirtió a su vez a la Dirección Xeral de Patrimonio, a la que remitió un correo electrónico, y a la comunidad de montes, «porque están a facer unha corta na zona e van dañar o conxunto, un posible castro». «Pero nadie contestou», afirma Xabier Garrido.

NECESIDAD DE PARAR LAS OBRAS
También Francisco Javier Costas Goberna, del Instituto de Estudios Vigueses, insiste en la necesidad de parar esos trabajos en el monte Carboeira por precaución hasta que se determinen las características del hallazgo. «Las máquinas van a pasar por encima, si no se remedia, para triturar las ramas que quedaron y destrozarían las piedras», dice. El mensaje es así de claro y también el edil de Turismo, Albino Diego, confía en que los comuneros respeten la zona.

Para Costas Goberna, que ayer visitó la zona por primera vez, hay dos premisas claras. Descarta que sea un castro «porque no está en elevación que destaque en terreno, no tienen foso de entrada o sistema defensivo importante». Entiende que es un nuevo yacimiento arqueológico, en el que al llegar topó una pequeña cerámica. «Pero sería temerario, con un fragmento tan minúsculo identificar el tipo de yacimiento o datarlo», resalta. Manifiesta que «son bastante evidentes las estructuras, que corresponden a edificaciones indeterminadas y que, como mínimo, se deberían estudiar». Imposible fecharlas, pero sí se trata de una zona de ocupación que no se conocía.

(Fuente: La Voz de Galicia)

25 de noviembre de 2013

Las obras destapan un tercer edificio y una sepultura del siglo III en la villa romana de Toralla (Vigo)

Los arqueólogos localizan cientos de piezas de época romana. El nuevo yacimiento se conservará sin paralizar el proyecto museográfico.
La arqueóloga muestra una de las catas donde hay un muro.
La villa romana de Toralla continúa dando agradables sorpresas a los arqueólogos y demostrando que se trata de un yacimiento único en España. Los controles realizados de forma paralela a la construcción del Centro de Interpretación, iniciada hace poco más de un mes con una aportación del Ministerio de Cultura, han confirmado lo que todos los expertos sospechaban: bajo el chalé de la finca Mirambell se encuentra el tercer edificio de la villa, que tuvo su esplendor entre los siglos III y IV. 

LAS OBRAS NO SE DETENDRÁN
Muros, ladrillos, cerámica, madera y vidrio han salido a la luz al levantar los suelos de la vivienda y los trabajos de extracción durante esta últimas semanas ha sido incesante para catalogar los restos. El alcalde, Abel Caballero, anunció ayer que las obras no se detendrán, puesto que las aportaciones del Gobierno obligan a terminar la actuación en marzo, y que los restos se taparán -excepto los que puedan integrarse en el proyecto con acristalamiento- para posteriores excavaciones en la zona.

SEPULTURA DE UN NIÑO
Los responsables de PCN Arqueología destacaban este viernes la localización de un ladrillo utilizado para las nervaduras de las bóvedas. "Es muy extraño encontrarlo entero y en Galicia hay muy pocos casos", explicó la arqueóloga Rosa Pereira mostrando la muesca que todavía conserva la pieza intacta. Pero la mayor sorpresa llegó esta misma semana cuando fue desenterrada una sepultura en la zona del edificio más cercana a la playa. 
Los restos han aparecido al levantar los suelos de la vivienda.
Foto: R. GROBAS. 

Las primeras hipótesis apuntan a que por su pequeño tamaño se podría corresponder con una tumba de un niño. Se trata del primer vestigio funerario encontrado en la finca.

IINTEGRAR LOS HALLAZGOS EN EL FUTURO CENTRO DE INTERPRETACIÓN
El director de la musealización de la villa, Fermín Pérez Losada, confirma que los enterramientos se llevaban a cabo en la isla de Toralla. "Las necrópolis siempre estaban separadas y en este caso fueron localizados restos en el istmo, en un lugar cercano al actual puente", señala. Los hallazgos prueban definitivamente la existencia de una villa romana de una importancia extraordinaria en su época, pero la recuperación de la zona no se acometerá de manera inmediata. El regidor avanzó ayer que el próximo paso será el traslado de las piezas al Museo de Castrelos y a continuación se tapará el yacimiento. "Cuando haya recursos afrontaremos la tarea de ponerlo de nuevo al descubierto", explicó. En cualquier caso, los encargados de la obra, la empresa Civis Global, y los arqueólogos ya estudian con la concejala de Patrimonio, Carmela Silva, la posibilidad de integrar algunos de los hallazgos en el futuro centro de interpretación.

UNA GRAN URBE ROMANA
Caballero también avanzó que la idea es crear planos detallados de los nuevos yacimientos arqueológicos de Mirambell, así como de los de la zona de Celso Emilio Ferreiro y el Castro, tras los que llevarán a cabo un plan de excavaciones y recuperación de estos espacios. "Nos proponemos recuperar toda esa inmensa riqueza arqueológica de la zona, porque es obvio que esto fue una gran urbe romana y una gran urbe medieval, y hubo asentamientos muy importantes 2.000 años atrás", aseguró.

La construcción del Centro de Interpretación de Mirambell continuarán adelante para que esté acabado el próximo mes de marzo, plazo concedido en la última prórroga por el Ministerio de Cultura tras anteriores hallazgos. El proyecto cuenta con un presupuesto de 661.000 euros.

(Fuente: Faro de Vigo / Antonino García)

3 de junio de 2013

Las excavaciones en Monte do Castro se amplían hacia el exterior de las murallas

Este año se trata de descubrir la verdadera entidad de este poblado celta del S. V a.C., cuya estructura puede asemejarse a otras de épocas más avanzadas, al contener un núcleo urbano muy denso en el interior de las murallas y más disperso en los alrededores, en la falda del monte.
Topógrafo realizando estudio del terreno en Monte do Castro.
Foto: Iñaki Abella
Las excavaciones en el Monte do Castro entran casi de lleno en su cuarta fase, esta vez por un año, con el objetivo de cubrir la máxima superficie posible, si bien la máxima atención se presta al desbrozado y limpieza de escombros, con el fin de determinar los niveles de seguridad, en especial parapetos y fosos, así como descubrir las imponentes vistas desde el recinto.

Gracias a ello se descubren también nuevas estructuras del asentamiento al ampliarse la actuación al área extramuros, lo que sin duda va a ofrecer una nueva visión de conjunto sobre la población que lo habitó.

Entidad del poblado celta

Situado en uno de los puntos estratégicos de la comarca, los expertos consideran que se trata de uno de los núcleos importantes de población de O Salnés (Pontevedra), cuyos inicios se remontan a los últimos años del siglo V antes de Cristo y se estima su fin allá por el siglo I de la presente Era.

Ahora se trata de descubrir la verdadera entidad de este poblado celta, cuya estructura puede asemejarse a otras de épocas más avanzadas, al contener un núcleo urbano muy denso en el interior de las murallas y más disperso en los alrededores, en la falda del monte.

De hecho, la zona excavada en las tres primeras fases muestran una gran compactación en la zona interior, es decir dentro de la muralla con al menos una quincena de viviendas, una enorme casa-patio que ocupaba casi un quinto de la superficie, así como zonas de trabajo, almacenes y otro tipo de estructuras del tipo metalúrgico.

La excavación cumple tres años ininterrumpidos, por lo que ya tiene mucho que visitar, aunque para un profano siga siendo difícil la interpretación de esta antigua urbe, aunque la cartelería ya está prevista.

Los distintos equipos de arqueólogos y trabajadores especializados que coincidieron en Besomaño han tenido jornadas intensivas, tanto para el descubrimiento de las estructuras, como luego para realizar tareas de drenaje y consolidación de todos los restos que sobreviven después de más de veinte siglos de historia.

Así hay las típicas cabañas circulares, con forma oval y también rectangulares e incluso a modo de semicírculo. Determinar la época exacta de cada uno es prácticamente imposible, pese a que incluso se han empleado técnicas de carbono 14, que aproximan bastante las épocas en las que se ha hecho uso de un material concreto.

Restos de diferentes etapas

Una de las características especiales de esta urbe celta es que conserva restos de las muy distintas etapas de formación del mismo.

En algunas cabañas se pueden ver hasta tres épocas superpuestas de construcción, ya que se solían aprovechar las cimentaciones de las anteriores etapas para realizar las más modernas.

Si las viviendas y estructuras industriales halladas son importantes en la morfología interior del castro de Besomaño (Ribadumia) hay también otras construcciones que denotan la enorme importancia que tuvo ese poblado en el conjunto de la comarca.

Becarios colaborando en las excavaciones del yacimiento castreño
que cumple tres años de excavaciones ininterrumpidas. Foto: Iñaki Abella.

De hecho, uno de los hallazgos más importantes de la última etapa de las excavaciones es el imponente muro que rodeaba la metrópoli, con una enorme entrada desde la que se dominaba visualmente todo el valle.

Reconstrucción de la muralla

En estos momentos, con la intervención de arquitectos expertos se llevan a cabo obras de reforzamiento de la ladera sobre la que se asienta esta muralla. La labor consiste en la colocación de sacos terreros en la falda de la montaña, con el fin de evitar los derrumbes que básicamente provoca la simple ley de la gravedad.

Una vez que se consolide el terreno será posible la reconstrucción de la muralla, de 82 metros de longitud aproximadamente, por seis de ancho y unos dos metros y medio de alto.

Asimismo se localizó la entrada al castro, algo de lo que se enorgullecen los arqueólogos pues no se trata solo de un hueco de paso sino que guardaba unas características de monumentalidad, y que incluso estaba coronada por un ídolo de piedra protector, que será exhibido en el Museo de Pontevedra.

Puerta de entrada al castro

La entrada cuenta con una calzada de piedra, parte de cuyo enlosado se conserva en bastante buenas condiciones.

En este momento, el equipo de arqueólogos está llevando a cabo una importante actuación en esta entrada exterior del castro, pues se comprobó que continúa el trazado hacia el norte.

El otro nivel importante de actuación que se está llevando a cabo ahora es en la croa del Monte do Castro.

Cierto que en esta superficie solo se ha continuado con una excavación muy superficial, en la que se descubren algunos muros que pueden pertenecer a viviendas o edificios de uso público de los antiguos pobladores,

¿Un santuario celta?
Este punto del castro es uno de los que serán examinados con las máximas expectativas, pues desde el primer momento se baraja que puede haber algún santuario o edificio público.

Así en esta cima del monte se encuentra la denominada "Pedra da Santa", ubicada en dirección al orto, cuando el sol era una de las deidades más veneradas.

(Fuente: Faro de Vigo / A. Touriño)

15 de enero de 2013

Aprueban el proyecto para el Centro de Interpretación de la villa romana de Toralla, en Vigo

El Ministerio de Cultura financia la actuación con un millón de euros.
La creación de un Centro de Interpretación Histórico-Arqueológico en la antigua villa romana de la finca Mirambell, frente a la isla de Toralla, parece por fin próxima a materializarse tras numerosos vaivenes durante la última década. El Concello ha recuperado la iniciativa después de que el pasado mes de octubre el Ministerio de Cultura confirmase la renovación de una subvención de un millón de euros destinada a financiar íntegramente la instalación. 
Visitantes en la villa romana de Toralla, en la finca de Mirambell (Vigo).
Foto: Marcos Canosa.
Así mismo, el gobierno local ha aprobado el proyecto de ejecución para rehabilitar el antiguo chalé de la familia Mirambell, situado en la parcela, y ubicar allí el centro de recepción de visitantes. La obra saldrá pronto a concurso y debe quedar finalizada antes de 2014.

La antigua vivienda, construida en 1940, se encuentra cerrada y en estado de abandono. El centro de interpretación ocupará las dos plantas y el chalé quedará revestido de madera para integrarlo en el entorno. En el nivel de acceso, además del vestíbulo y la zona de recepción, se proyectan dos salas para mostrar la historia de la villa romana a los visitantes. A éstas se unirán otras tantas en el primer piso. La superficie útil rondará los 270 metros cuadrados.
El coste de la rehabilitación del chalé está cifrado
en 450.000 euros.

El objetivo del proyecto es aportar nuevos conocimientos y divulgar la información sobre los hallazgos encontrados en la finca Mirambell, además de abarcar "otros restos de ciudades o ciudadelas de los dos márgenes de la Ría", según figura en el documento técnico. El centro se sitúa al lado del yacimiento, abierto al público en 2007 tras varios años de excavaciones que sacaron a la luz importantes vestigios del pasado romano de Vigo. Posteriormente la villa sufrió un continuo declive por la progresiva reducción de horarios hasta llegar al cierre y el escaso presupuesto municipal asignado a su mantenimiento. El valioso yacimiento está descuidado y algunas zonas son pasto de la maleza.

La instalación del centro revitalizará el recinto. El coste específico de la rehabilitación del chalé está cifrado en 450.000 euros mientras que a la urbanización se destinan 213.000. El ministerio financia también el proyecto museográfico, al que se dedican 221.000 euros. La cantidad restante hasta completar el millón se reparte en pagos de honorarios a dos arquitectos y un arqueólogo.
(Fuente: Faro de Vigo / J.Pastoriza)

27 de febrero de 2012

Los tesoros arqueológicos del Museo del Mar de Vigo ven al fin la luz

Piezas desde el paleolítico al siglo XX aparecidas en toda la costa gallega permanecen custodiadas por el centro de Alcabre y podrían formar parte de las que se expondrán
La preparación de la nueva gran sala de arqueología en el Museo do Mar saca a la luz los tesoros que custodiados en el almacén, permanecen ocultos a las visitas. Con una cronología que abarca desde la prehistoria hasta el siglo XX, los restos, cuya cantidad no se ha facilitado, tienen un valor documental incalculable y en muchos casos se trata de piezas únicas.
En primer término, anclas prerromanas y piezas reutilizadas. 
De las últimas prospecciones subacuáticas realizadas en el río Ulla corresponde unas de las joyas del catálogo. Se trata de dos espadas de la Edad del Bronce, datadas entre el 700 y el 800 a.c. (una de ellas en proceso de recuperación). Junto a las piedras talladas del paleolítico, son las piezas más antiguas. En la península se conservan pocas,de procedencia gallega y de la costa de Huelva. Las investigaciones arqueológicas las relacionan con los ritos funerarios. El río Ulla constituye uno de los principales orígenes de los hallazgos de esta época, tal y como señaló el arqueólogo del Museo, Vicente Caramés: “Los cauces de los ríos y las Rías Baixas, fundamentalmente la de Vigo y la de Arousa, son zonas de gran acumulación de yacimientos”.

De época prerromana destacan las anclas encontradas en las aguas del parque nacional de las Illas Atlánticas. Se almacenan junto a las ruedas de molinos de agua que han sido reutilizadas por los pescadores como fondeo de las embarcaciones.

Los fondos del Museo do Mar se han enriquecido con los hallazgos de las tres expediciones arqueológicas realizadas este verano en la ensenada de San Simón, en la Costa da Morte y en la Mariña lucense. A la Edad Moderna o postmedieval pertenecen naufragios de buques de distinta naturaleza: desde naves comerciales hasta embarcaciones de guerra.

En San Cibrán (Lugo) se descubrió un pecio de origen flamenco, de mediados del siglo XV. Portaba un cargamento de lujo con destino al obispado de Mondoñedo. Se recuperaron fragmentos de cerámica con el sello de la casa Tudor, así como un trozo de ballesta.

De los trabajos realizados en Fisterra, se conservan restos de la flota de Padilla, escuadra que se hundió en 1596 cuando se dirigía a invadir Inglaterra. A estos barcos pertenecen curiosidades como los lingotes de plomo o las jeringuillas de distinto tamaño que también se conservan en Alcabre.

El privilegio de contar con un yacimiento en el propio centro

El Museo do Mar cuenta con un valor añadido: dentro del recinto museístico se ubica un yacimiento castrexo. Para el arqueólogo del centro, Vicente Caramés, es de donde proceden las piezas más interesantes que alberga por el momento el museo. Documenta un periodo largo de población, desde el siglo VIII a.c. hasta el siglo I d.c., pasando por distintas fases. Se considera uno de los asentamientos de esta tipología más antiguos en el término municipal de Vigo. A esta primera fase corresponden las hachas rituales realizadas con un kilo de bronce, guardadas en los fondos museísticos. Otra pieza castrexa digna de mención es un vasija del siglo VII para cocinar en el fuego (en la imagen superior): “Destaca los orificios por donde discurría la cuerda con la que se colgaba, alejándola del fuego para que no se quemase”, indica Caramés. Colgantes, armas, ánforas y un pote con forma única (potiño de Alcabre) se hallaron en el castro.

(Fuente: Atlántico / Ana Baena)

19 de enero de 2012

Restos romanos emergen en el puerto de Panxón (Vigo)

La intervención del arqueólogo Miguel San Claudio en la rampa de varado saca a la luz restos de ánforas
Las obras de prolongación de la rampa de varado del puerto de Panxón se han reanudado esta semana con un control arqueológico que dirige el especialista en hallazgos submarinos Miguel San Claudio y que ha sido contratado por Portos de Galicia. Los resultados están siendo muy productivos hasta el momento. A pesar de que la zona en la que se trabaja es bastante reducida, no más de 30 metros cuadrados, están saliendo a la luz una gran cantidad de restos. La mayor parte de ellos proceden de la época romana y son sobre todo restos de ánforas y objetos de cerámica. Probarían la existencia de relaciones comerciales entre Panxón y otros puertos hacia el siglo IV de nuestra era.
Zona de decantación del alfar romano encontrado en la playa
de A Madorra, en Panxón en 3007.
El material servirá para continuar reconstruyendo la prehistoria de O Val Miñor en una zona de gran interés para los especialistas. La arqueóloga Rosa Villar ya descubrió en el año 2007 el único alfar romano del que se tiene noticia en Galicia, a poca distancia de donde trabaja en la actualidad Miguel San Claudio. Se trata de un centro de producción de objetos de arcilla que se comercializaba con otras civilizaciones por vía marítima. «Estoy seguro que algunas de las piezas que estamos encontrando en esta intervención vienen de ese alfar» manifestó ayer por la mañana Miguel San Claudio.
Tras el trabajo de campo deberá realizarse un análisis de todos los objetos que vayan apareciendo. Lo más probable es que los restos arqueológicos acaben siendo custodiados en el Museo do Mar de Galicia en Vigo. El control arqueológico permite que se puedan reanudar los trabajos de remodelación del puerto pesquero, que Patrimonio paralizó al comprobarse indicios de un posible yacimiento.
La terminación de la rampa es la última actuación que estaba prevista en el proyecto presupuestado en un millón de euros. Las obras han permitido reordenar el tráfico rodado en la zona portuaria, así como la colocación de una pasarela de madera para potenciar el carácter peatonal del entrono.
Todavía queda pendiente la creación del dique de abrigo que demandan los pescadores, desestimada por el momento.
(Fuente: La Voz de Vigo / Alejandro Martínez)

9 de octubre de 2011

Los arqueológos trabajarán a cinco metros de profundidad en la salina romana de Vigo


El solar donde se encontró la salina también ha permitido estudiar el cambio climático.
El solar que permitirá la ampliación de la calle de Rosalía de Castro ha sido una de las mejores fuentes de información que han tenido los investigadores del pasado en el municipio de Vigo. No solo han podido trabajar en él desde el punto de vista arqueológico sino que también ha permitido que científicos de la Facultad de Ciencias del Mar hayan obtenido datos de los cambios climáticos experimentados en el pasado.
La única sandalia romana encontrada en Galicia puede verse
en el Salinae de Vigo.
Y parece que todavía puede dar más de sí porque el proyecto del aparcamiento subterráneo que ahora se retoma conllevará nuevas excavaciones arqueológicas. Para que la concesionaria pueda trabajar en la zona deberá antes contratar a una empresa de arqueología para que elabore un informe.
La primera vez que se proyectó el aparcamiento, la concesionaria consideró excesivo el gasto arqueológico porque los sondeos iniciales permitieron comprobar la existencia de la famosa salina en varios puntos y a cinco metros de profundidad. En aquella ocasión, y posiblemente ahora se rescatará, el método de trabajo presentado por los arqueólogos fue una excavación bajo tierra, protegidos por una cúpula de forjado, pilotada en el suelo. Esta fórmula era la más segura ya que el terreno a esa profundidad presenta mucha agua y conlleva riesgo de derrumbes.
Cautela
La salina ha salido en varios puntos, por lo que habrá que realizar, primero, varios sondeos, y, después, una excavación en área. Contra lo que se dijo en algún momento, no todas las parcelas de la unidad de actuación urbanística Rosalía de Castro II están libres de cautela. En algunas de ellas, si se quieren realizar construcciones, deberán todavía de ser sometidas al estudio de la arqueología. Las investigaciones en este solar han permitido conocer que todo el barrio del Areal está asentado sobre una enorme salina, que funcionó entre el siglo I y finales del II. Por su parte, los investigadores de la Universidad de Vigo obtuvieron importantes datos sobre las oscilaciones en la línea de costa. La estratigrafía del solar ha permitido comprobar las consecuencias de la transgresión marina denominada Durkerkiense, al tiempo que evidenció el retroceso del mar y un avance de la línea de costa entre el siglo I y el III. Este retroceso cerró la salina y dio paso al uso del lugar como zona de enterramientos.
Se detectó una gran salina con estanques de decantación y de cristalización, así como una estructura posiblemente de almacenaje de sal. Los estanques de decantación forman espacios rectangulares de once metros de longitud por ocho de ancho y 80 centímetros de altura. Su estructura está realizada con grandes piedras clavadas en el suelo, ligeramente inclinadas hacia el exterior, y apoyadas en arcilla para ayudar a impermeabilizar las paredes de los estanques. Los estanques de cristalización son más pequeños, y tienen la misma composición. Es la mayor salina de época romana que se conoce en Galicia.

9 de septiembre de 2011

Localizan seis galeones más de la batalla de Rande en la Ría de Vigo

La campaña científica submarina de estudio de los Galeones de Rande se saldó con éxito por la confirmación de entre seis y ocho pecios, de ellos al menos uno francés y otro español, pertenecientes a los barcos que participaron en la batalla desarrollada en la Ría hace más de 300 años.
La batalla de la bahía de Vigo, 23 de octubre de 1702 deLudolf Backhuysen
(alrededor de 1702).

Localizados los buques hundidos, ahora toca tomar la decisión más complicada: su rescate total o parcial para su exhibición en un local adecuado, quizá el Museo del Mar, quizá en el puerto. De momento sólo se habla de repetir en el futuro y conseguir más datos y posiciones de barcos.
Tanto Javier Lauces, director de la misión arqueológica realizada tras un convenio de la Xunta y el Ministerio de Cultura, como el director de Patrimonio de Galicia. José Manuel Rey Pichel, coincidieron en calificar de exitoso el resultado obtenido en los trabajos iniciados el pasado 21 de julio en la Ensenada de San Simón. Uno y otro insistieron en que los medios empleados han podido avanzar el estudio de los pecios y confirmar 19 puntos de los que al menos seis se corresponden con Rande, la mayoría ubicados cerca de la orilla sur de la ensenada de San Simón, así como con embarcaciones más recientes. Y todo ello en apenas unos días, seis, mientras que la localización de otros cinco llevó varios años durante la anterior prospección submarina de los años noventa y más recientemente, en 2007.
Luaces aseguró que hay indicios de la presencia de más barcos de la batalla en las inmediaciones del punto donde se tomaron imágenes de los seis descritos, que junto a otros cerca del estrecho de la Ría, donde actualmente hay un parque de bateas, podrían sumar entre 20 y 30. Sucesivas campañas tendrán que aclarar este aspecto que ahora ha quedado encima de la mesa, pendiente.

Restos de maderaLuaces destacó que en tres de los barcos hundidos durante la batalla de Rande se han hallado restos de madera pertenecientes a la proa, la roda (parte de la proa) y a partes de las cuadernas (laterales del barco), así como concreciones férricas que podrían ocultar bolas de cañón o piezas de anclas, y que uno de ellos conserva el túmulo, por lo que se sospecha que se conserve de una pieza.


A la espera de disponer de más datos de posibles nuevas inmersiones en el futuro, los arqueólogos calculan tras la inspección ocular realizada en julio que uno de los barcos podría ser un galeón de entre 30 y 40 metros, y otro tener 25 metros de eslora, pero 'es algo aventurado' llegar a conclusiones de este tipo, según Luaces.
El director de la campaña de inmersiones tampoco ha descartado que pueda haber sepultados bajo el lodo de la Ría objetos de valor ocultos en las bodegas y que no llegaron a ser descargados junto al resto de tesoros traídos desde América antes del ataque de la flota anglo-holandesa. En este sentido, recordó que en los primeros años tras la batalla ya hubo intentos de recuperación de ciertos objetos preciosos y podría haber más, ya que aunque la mayoría de la plata se pudo desembarcar, había contrabando a bordo de los barcos finalmente hundidos.

La Xunta coloca la arqueología submarina como 'estratégica' En la presentación realizada ayer en la Delegación Territorial de la Xunta en Vigo se habló y mucho de seguir adelante con las investigaciones, lo que obligaría a poner en marcha campañas de sondeos, con extracciones, manuales o mecánicas, que requerirían más tiempo y mayor presupuesto que el aportado hasta la fecha por la Xunta y el Ministerio de Cultura en el marco del Plan Nacional de Protección del Patrimonio Subacuático.
Por su parte, el director general de Patrimonio Cultural de la Xunta, José Manuel Rey Pichel, destacó durante su intervención ante los medios la 'voluntad política' de la Administración autonómica de seguir financiando, en colaboración con el Gobierno central, este proyecto, por considerarlo 'estratégico', aunque ha admitido que en adelante habrá que saber 'priorizar' por la limitación de recursos.
Así y todo, Rey ha avanzado que la intención de la Administración autonómica es poder realizar extracciones en futuras campañas y trasladar el material rescatado en las prospecciones tanto en la ría de Vigo como en las de Corcubión y Ribadeo al Museo del Mar de Galicia, en Vigo, para su conservación y exposición al público. ¿Qué piezas? Reconoció que de momento ninguna, porque en la expedición de Rande no se había recuperado ninguna.
Claro que Rey Pichel advirtió de que tampoco era el objetivo de la campaña desarrollada en las aguas de Vigo durante el pasado mes de julio, sino confirmar que los pecios localizados en anteriores campañas eran de la Batalla de Rande. De hecho, algunas de las espectaculares 'fotos' realizadas en la anterior campaña geofísica, con sonar, se correspondían con barcos hundidos más recientemente y no con galeones del siglo XVIII.

La Batalla de Rande

En Octubre de 1702 la Ría vivió otro suceso bélico que tuvo una gran repercusión en Europa, la famosa batalla del estrecho de Rande, tras el cual se había refugiado una flota hispano francesa de la que formaban parte diecinueve galeones cargados de oro y plata procedentes de las posesiones españolas en América.
Moneda inglesa con la imagen de la reina Ana,
acuñada con la plata capturada en la batalla.
Aquellos galeones y los barcos de guerra franceses que los protegían fueron atacados y casi todos hundidos por una gran escuadra anglo holandesa. Buena parte de los tesoros se fueron al fondo lodoso de la Ría, donde se supone que todavía permanecen tras los muchos intentos de rescate – algunos con considerable inversión económica – que tuvieron lugar a lo largo de los Siglos XVIII y XIX.
Parte del oro y la plata se pudo salvar, otra se hundió y una tercera fue el botín de los vencedores. Con el oro de Rande se acuñaron en Inglaterra monedas de cinco, una y media guineas; con las de plata de una corona, media corona, un chelín y seis peniques, todas con la efigie de la Reina Ana en su anverso. Circularon a lo largo de muchos años.
A partir de entonces el nombre de Vigo se popularizó en Europa, debido a la abundante documentación que generó el suceso, con impresión de numerosos grabados conmemorativos y de artísticos mapas para explicar y perpetuar la batalla.
La Batalla de Rande, en fin, sirvió para inspirar a Julio Verne en su novela “Veinte mil leguas de viaje submarino”, uno de cuyos capítulos transcurre en la Ría de Vigo, hasta donde periódicamente se trasladaba el capitán Nemo con el Nautilus para financiar sus expediciones con los tesoros que se encontraban en el fondo de las aguas de Rande.

30 de junio de 2011

La excavación de los restos de Allariz (Ourense) confirmará si se trata de un santuario prerromano

De confirmarse, sería el primer santuario de estas características encontrado en la actual Galicia.
No cobrarán y trabajarán desde las nueve de la mañana a la una de la tarde, y desde las tres hasta las siete. Eso sí, recibirán manutención y, a cambio, aprenderán sobre el terreno algo que nunca podrían aprender sentados en el pupitre de la facultad o ante un libro. Serán cinco los voluntarios, vinculados, eso sí, a la historia o a la arqueología, que seleccionará el Laboratorio Arqueolóxico de la Universidade de Vigo para emprender una propuesta casi insólita por estas tierras -de hecho, hace casi una década que ya no se hace-: excavar el yacimiento rupestre del Monte do Señoriño, en Santa Mariña de Augas Santas (Allariz), para hacer hablar a las piedras y que estas revelen su secreto. 

El arqueólogo Adolfo Fernández dirigirá la excavación del Monte do Señoriño.
Como explica el director del proyecto, el arqueólogo Adolfo Fernández, desde el campus de Ourense, desde 2002, cuando se excavó Toralla en Vigo y Elviña en A Coruña, no se habían vuelto a realizar excavaciones con voluntarios, porque son las empresas de arqueología quienes se encargan de estas prospecciones y trabajan con peones. Además, lo que el equipo de Fernández -compuesto además por cinco personas, cuatro arqueólogos y un conservador- va a prospectar probablemente haría ilusión al mismo Indiana Jones, ya que podría tratarse de un santuario prerromano, aunque Fernández se muestra "cauto" al respecto y no aventurará hipótesis hasta que finalicen los trabajos. Incluso entonces, dice, puede que tampoco se puedan realizar afirmaciones tan tajantes. No obstante, admite que el descubrimiento "levantó mucha polvareda" por las similitudes de los restos con estructuras prerromanas del Norte de Portugal que sí se han considerado como santuarios, como la de Fraga de Panóias, en Vila Real. "De ser un santuario prerromano, sería el primero en estar en el actual territorio gallego", explica, "y sería una novedad muy importante para la arqueología gallega, porque no se conoce mucho sobre religión y hallar un lugar de culto serviría para aclarar aspectos religiosos, de los que no se conoce mucho".

Sí se sabe, por los ya conocidos, como el de Panóias, que en ellos se realizaban rituales de ofrendas a los dioses. "Como funciona a día de hoy Os Milagres o Fátima, donde la gente va a pedir cosas", señala. El que se atreve a formularlas, aunque también "con cautela" y "desde la humildad", es Manuel Gago, autor del blog Capítulo cero.

 El también director del portal culturagalega.org y primer divulgador del descubrimiento realizado por el vecino Manuel Losada a través de su blog, uno de los más leídos de Galicia, opina que su funcionalidad parece aludir a un santuario galaicorromano y como pista alude a la "monumentalización de las piedras" que, al menos, sigue dos alturas, con las escaleras que conducen a ellas. Eso sin contar con que el topónimo del lugar, Monte do Señoriño, podría aludir a las culturas castrexas porque, explica, señoriño es "otra forma de llamar a los mouros", una palabra que en Galicia aparece en ocasiones ligada a castros, túmulos o, en general, a ruinas de piedra.En todo caso, para confirmar o desmentir si se trata de un santuario habrá que esperar a la excavación arqueológica. Esta se iniciará el día 4 de julio y se prolongará hasta el 22.

Como explica Adolfo Fernández, se trata de un encargo del Concello de Allariz que busca evitar que "la gente que se acerque por allí estropee el yacimiento" -de hecho, admite, desde su descubrimiento ya ha sufrido deterioro- y la zona de intervención, de entrada, se reducirá a unos mil metros cuadrados. 

Después de realizar las tareas menos gratas -esas que incluyen rozar el monte para despejar el terreno-, los técnicos de la Universidade de Vigo y los voluntarios se concentrarán en excavar los restos. La tarea se prolongará tres semanas -durante ese tiempo se programarán visitas guiadas y conferencias para los vecinos-, pero después vendrán meses, hasta diciembre, de labor de despacho, cuando habrá que analizar el material encontrado. La parte rupestre del yacimiento se dejará a la vista. Para Fernández, eso puede hacerse siempre y cuando se pueda asegurar la conservación de las estructuras. No obstante, lo "ideal", reconoce, sería hacer una prospección de toda la zona de Santa Mariña de Augas Santas, para "ponerla en valor", lo que redundaría en beneficio del Concello de Allariz. Y es que, como dice Fernández, en un radio de apenas un centenar de metros Santa Mariña de Augas Santas concentra un yacimiento castrexo grande, la iglesia tardorrománica de Santa Mariña, el Forno da Moura con una basílica inacabada y "ahora, el Monte do Señoriño".

Además, existe un culto a Santa Mariña que se ha prolongado hasta el día de hoy, aunque Manuel Gago matiza que ha sido "muy dinámico" y que unos elementos se han conservado, mientras otros han desaparecido. Aunque no se confirme que los restos son de un santuario, Gago es optimista: "Galicia es un territorio culturalmente tan denso que seguirán apareciendo cosas", augura.

18 de marzo de 2011

Varios yacimientos romanos de Vigo están dañados por los efectos del invierno


Los temporales del invierno han afectado a varios yacimientos arqueológicos de época romana existentes en la parroquia de Alcabre (Vigo). O Cocho, O Fiunchal, el chalet próximo al Museo do Mar y la antigua rectoral de Alcabre son los lugares donde el mal tiempo ha provocado derrumbes peligrosos. En O Cocho, se da la circunstancia de que el derrumbe de la parte final del aparcamiento del Museo do Mar ha dejado al descubierto un muro transversal desconocido hasta ahora así como abundante tégula romana. Este es el caso más preocupante de los cuatro afectados porque el derrumbe ha abierto una especie de senda de bajada a la playa que es utilizada por personas, que literalmente caminan por encima de los restos romanos.
En O Fiunchal se produjo un derrumbe en el taud que acoge el yacimiento de los siglos III-IV.
Según documentó José Manuel Hidalgo Cuñarro en el año 1989, en este lugar existen los restos de una villa romana asociada a una pileta de salazón. Parte de los restos localizados por este arqueólogo también se pueden ver en la parte alta de la playa. Según Hidalgo Cuñarro, este yacimiento pertenecería a los siglo III-IV, una cronología ligeramente inferior a la de la villa de Toralla. Hidalgo señaló en su informe que pudo haber funcionado como villa-factoría.
No muy lejos de allí, en la playa existente al pasar el Museo do Mar, se puede ver como sigue derrumbado el muro que contiene el talud del chalet Zulueta. Este derrumbe ya se produjo hace varios meses pero no se ha solucionado. En el terreno superior se encuentra una necrópolis romana.
El tercer elemento patrimonial afectado por la fuerza de la naturaleza se sitúa próximo a la rectoral de Alcabre. En la parte derecha del edificio ruinoso allí presente fue donde, hace unos años, el arqueólogo Ángel Acuña localizó los restos de un horno que no pudieron ser identificados plenamente. Aquel yacimiento está ahora afectado por otro derrumbe de un talud. La caída de tierra permite ver el geotextil que tapa donde Ángel Acuña realizó la excavación de urgencia.
El último elemento afectado es conocido como O Fiunchal. Nuevamente, un derrumbe de un talud ha dejado a la vista algunas de las estructuras pertenecientes al yacimiento. En la década de los años noventa, el arqueólogo Juan Carlos Castro localizó tres tanques de salazón de planta rectangular, así como varios muros que han llevado a pensar que podría tratarse de una villa o de una factoría de salazón y una posible necrópolis. La datación es similar a O Cocho.
Acción urgente
Ante la inminente llegada de la temporada de playas sería necesaria una acción urgente con el fin de evitar más daños en las diferentes zonas afectadas.
Ayer, los participantes en la ruta propuesta por el Museo do Mar pudieron ver el mal estado de estos yacimientos.