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4 de noviembre de 2015

Multa mínima a Dragados por la destrucción de dos sarcófagos romanos junto a la Vía Augusta en Tarragona

El jefe de obra de la empresa Dragados y Construcciones, S.A., el encargado y los operarios decidieron ocultar uno de los ataúdes y las fosas, volcando hormigón por encima de una de las riostras –pieza que asegura armazones o estructuras–. En el caso del segundo ataúd, se procedió a destruirlo completamente y a ocultar los restos bajo una zona ajardinada con la finalidad de dificultar su descubrimiento. 
Uno de los sarcófagos romanos que fueron dañados por la excavadora. FOTO: DIARI DE TARRAGONA
Las tres personas que fueron juzgadas el año pasado –a una cuarta se le retiraron los cargos durante la celebración de la vista oral– por su implicación en la destrucción de dos sarcófagos romanos que fueron encontrados durante unos trabajos de construcción en la Via Augusta de Tarragona han sido condenadas a multas económica mínimas, a pesar de que el fiscal solicitaba pena de cárcel, según la sentencia a la que ha tenido acceso el Diari

El Ministerio Público ha presentado un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial en desacuerdo con el fallo de la sentencia ya que la considera muy benévola respecto a los daños causados al patrimonio histórico de la ciudad.

La magistrada del Juzgado de lo Penal considera probado que en una fecha próxima al 16 de septiembre de 2009 se estaban efectuando obras de edificación en un nuevo edificio cerca de la Via Augusta. La condición que puso la Comissió Territorial de Patrimoni Cultural de Tarragona fue que los movimientros de tierras tenían que efectuarse bajo control arqueológico.

Los trabajos se efectuaban en el área de estacionamiento para uno de los trasteros, que no figuraban en los planos remitidos a los técnicos municipales. La promotora del edificio era Tarracomar Inversiones SL y la constructora, Dragados y Construcciones SA.


CON LA EXCAVADORA
Durante la operación, el operario de la retroexcavadora topó con una plancha metálica, que resultó ser la cobertura superior del ataúd de plomo de un enterramiento romano y más tarde, con otro. En total se hallaron tres fosas y dos ataúdes, datados entre finales del siglo II y la primera mitad del siglo III dC. Se desconoce si existía un tercer sarcófago correspondiente a la fosa vacía. Los ataúdes, con tegula –teja– romana, contenían restos romanos en su interior; uno de ellos, muy bien conservados. Se desconoce si existía ajuar funerario.

El operario dio cuenta de los hallazgos al acusado José Maria G.G., encargado de la obra por Dragados y Construcciones, y éste a Jordi P.Ll., jefe de obra de la misma empresa. Ambos, en un encuentro a pie de obra con Marc B.P., administrador de Tarracomar Inversiones, decidieron ocultar el primer ataúd y las fosas, volcando hormigón por encima de una de las riostras –pieza que asegura armazones o estructuras–. En el caso del segundo ataúd, se procedió a destruirlo completamente y a ocultar los restos bajo una zona ajardinada con la finalidad de dificultar su descubrimiento.

Desde el punto de vista arqueológico, el valor del ataúd y su contenido destrozado e irrecuperable ha sido evaluado de incalculables por la pérdida de información contextual que su destrucción ha supuesto.

El ataúd recuperado, con leves daños en la cubierta de plomo –debidos a la primera acción del diente de la retroexcavadora mientas todavía estaba enterrado– ha sido evaluado en 100.000 euros, mientras que los desperfectos en la cubierta de plomo pueden fijarse en 13.000 euros.

Para la magistrada, los hechos son constitutivos de un delito contra el patrimonio histórico. Por un lado porque el lugar donde se produjeron los hechos y la naturaleza de los daños «no cabe la menor duda de que los mismos se encuentran comprendidos en la definición de bien de valor histórico, así como en la de yacimiento arqueológico del Código Penal». En segundo lugar porque no existe duda de los daños causados.

El informe que en su día redactó la arqueóloga municipal Maite Miró apuntó que el daño producido en el contexto arqueológico tiene un valor «incalculable», pues provocó una «pérdida irreparable» de información encaminada a extraer datos históricos relevantes.

LE QUITARON IMPORTANCIA
Los acusados dijeron que vieron la «chapa», pero que no le dieron importancia, por lo que decidieron continuar la obra. Pero uno trabajadores que estaban en la obra declaró: «Vi unos huesos y algo de plomo, revestido con unas tejas. Que por el agujero que había en la tapa se miró con la luz». Su padre coincidió con él: «Respecto del primer hallazgo si te asomabas así se veía, que fue al hacer la foto con el flash cuando vio los restos, que la máquina quedó enganchada en el ataúd y se agujereó el plomo, que tenía una bóveda de ladrillo». Por ello, para la juez, no cabe duda de que los acusados conocían que se trataba de un resto arqueológico. Y añade que no se entiende que los acusados digan que se trataban de unos restos de hierro y que paralizasen la obra.

25 de julio de 2014

Confirman la existencia de una gran posada romana en Villanueva de la Reina (Jaén)

El hallazgo de diferentes materiales  además de un muro de gran potencia confirman a los arqueólogos que en el yacimiento de Santa Potenciana, en la localidad gienense de Villanueva de la Reina debía localizarse una gran posada (mansio) romana entre los siglos I y II d.C. Entre otros elementos se han encontrado monedas, numerosos fragmentos de cerámica fina y de cocina de origen romanos, restos de doliapunteros de marfildos dados de mármol y teselas de mosaicos.
Antonia González (a la derecha) posa con los alumnos participantes en el IV Curso de Excavación Arqueológica en el yacimiento de Santa Potenciana.
Los nuevos hallazgos los han realizado los alumnos de la IV Campaña de Excavación que promueve el Ayuntamiento de Villanueva de la Reina bajo la dirección de la arqueóloga Antonia González Herrera, y en la que, junto a otros profesionales, participan estudiantes de Arqueología de diferentes universidades españolas.

UN GRAN EDIFICIO
La nueva campaña de excavaciones, que comenzó el pasado día 14 de julio ya ha comenzado a dar sus primeros frutos para los investigadores. Entre ellos destaca un muro más de 75 centímetros de anchura que se ha descubierto en una de las catas del yacimiento. "No tenemos duda de que se trata de un muro de construcción romano que separa dos áreas pavimentadas de la trama urbana junto a una zona de derrumbe coronado con numerosos restos de tégulas, lo que nos da una idea de la gran edificación a la que debía pertenecer, aunque hasta que no ampliemos la zona de excavación no podremos conocer realmente sus dimensiones", nos apunta el arqueólogo Juan Nicás. 
El muro descubierto tiene una anchura máxima descubierta de 78 cm.
HALLAZGOS MATERIALES
"Sin embargo -nos dice Nicás- ha sido el hallazgo de numerosos fragmentos de cerámica fina y de cocina, restos de dolia y los más recientes de un par de dados de mármol, dos punteros de marfil, fragmentos de ungüentarios en pasta de vidrio y teselas de cerámica recortada en cuadros, rombos y triángulos los que realmente nos han apuntado el hecho de que ésta edificación debiera albergar una gran mansio en la época de Adriano, como lo atestigua una moneda también encontrada esta misma semana y datada en el 133 d.C." 

"Estos descubrimientos, sumados a la estratégica localización del yacimiento nos confirman que aquí tuvo que existir una gran mansio que diera descanso a los viajeros y comerciantes a su paso por la Vía Augusta que pasa a escasos metros del yacimiento", nos apunta NIcás..

OCUPACIÓN CONTINUADA DEL S. I a.C HASTA EL XVIII d.C. 
Concretamente en esta cata, donde ha aparecido el muro ya se encontró en la primera campaña un capitel de columna de origen visigodo -nos amplía la información Antonio Crespo, arqueólogo que participa junto a Nicás en la organización del Curso-. "Este hallazgo nos dió una idea del tipo de edificio ante el que nos encontramos y que muy bien pudiera haber sido reutilizado o reconvertido en épocas posteriores  ya que el yacimiento de Santa Potenciana ha tenido una ocupación continuada desde el S. I a. C. hasta el S. XVIII d.C como lo demuestran los diferentes vestigios encontrados hasta el momento".
Fragmento de cerámica romana, con el sello de un auriga encontrado
durante nuestra visita al yacimiento de Santa Potenciana.

"Es muy posible que desde el S. IV d.C. este edificio se hubiera reutilizado formando parte de otro conjunto que incluyera otro edificio anexo con planta basilical, del que desgraciadamente sólo conservamos la base del ábside", nos dice Crespo. 

Y es que, como hemos podido observar en nuestra visita, el yacimiento se encuentra en una terraza sobre el río Guadalquivir, cuyas crecidas con el paso de los siglos han hecho desaparecer por derrumbe una buena parte de las estructuras más próximas al río, aunque todavía se conserva y queda por descubrir una buena parte de la trama urbana del complejo. 

ZONA DE GRAN COMERCIO
"También es fácil imaginar -nos comenta Crespo- que por la ubicación del yacimiento tan próximo al Guadalquivir la población dispusiera de su propio embarcadero, para el intercambio de mercancias y viajeros con Cástulo, con Iliturgi o con las propias minas de plomo de la zona." "Aunque esto por el momento no dejan de ser hipótesis", concluye el arqueólogo.

Las excavaciones en el yacimiento de Santa Potenciana están financiadas por el Ayuntamiento de Villanueva de la Reina y se extienden sobre una parcela de algo más de dos hectáreas en unos terrenos cedidos por la empresa Holcim España, en un lugar conocido como Rincón de San Ildefonso.

27 de junio de 2014

Descubren un baluarte del S. XVII, un tramo de Vía Augusta y mausoleos romanos bajo el mercado de Sant Antoni

Además del baluarte defensivo del S. XVII, las obras del mercado de Sant Antoni en Barcelona, han permitido documentar un tramo de la Vía Augusta, estructuras funerarias romanas y la escultura de una cabeza también de factura romana. Todo ello en uno de los mercados de la ciudad construidos según el estilo de la denominada "arquitectura del hierro" y obra del arquitecto Rovira i Trías en 1882.
La escultura representa la cabeza de un joven adolescente y debe proceder de un monumento funerario.
Foto: LA VANGUARDIA
Un equipo de arqueólogos ha hecho importantes hallazgos arqueológicos en el subsuelo del mercado de Sant Antoni (Barcelona), tras siete años de excavaciones en el edificio, construido por el arquitecto Antoni Rovira i Trias en 1882 según el Plan Cerdà y actualmente inmerso en un proceso de remodelado y modernización.

BALUARTE DEL S. XVII
Estos hallazgos han sido realizados bajo la dirección de los arqueólogos Emilio Hinojo García y Jacinto Sánchez Gil de Montes quienes han descubierto los restos, muy bien conservados, del baluarte de Sant Antoni y su sistema defensivo, que datan del siglo XVII.

Los restos conservados del baluarte, de planta pentagonal, tienen 90 metros de longitud, 2,10 metros de anchura y 5 metros de alto y están revestidos en sillares de piedra de Montjuïc y rellenos de piedra y mortero de cal.

VÍA ROMANA Y RESTOS FUNERARIOS
Las excavaciones también han permitido descubrir un tramo de la Vía Augusta, en cuyos laterales se han documentado estructuras funerarias (mausoleos) de las familias de la ciudad romana de Barcino, la actual Barcelona, con restos de lechos funerarios o pequeñas piezas de ajuar. Entre estos hallazgos, ha aparecido una escultura romana que representa la cabeza de un joven adolescente y que debe proceder de un monumento funerario.

Los expertos aseguran que las excavaciones hechas en el mercado de Sant Antoni han permitido documentar la vía romana, con sus diferentes cambios de recorrido, los enterramientos asociados y la "centuriación" de la colonia de Barcino, un modelo de organización territorial propio de la época romana del emperador Augusto.

Estos hallazgos arqueológicos han sido fruto del trabajo conjunto entre el Instituto Municipal de Mercados de Barcelona, el Instituto de Cultura de Barcelona y los responsables del proyecto de reforma del mercado de San Antoni, que ha puesto todo su empeño en preservar este importante patrimonio arqueológico. Todos los departamento implicados en estos hallazgos arqueológicos desean que los ciudadanos hagan suyo este patrimonio cultural y que lo puedan visitar.

Los hallazgos documentados abarcan restos de la época romana, del sistema defensivo de la ciudad en el siglo XVII y de la época moderna, en uno de los mercados de la ciudad construidos según el estilo de la denominada "arquitectura del hierro", subrayan sus promotores.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)

7 de marzo de 2014

Descubren un nuevo tramo de la Vía Augusta bajo un mercado de Barcelona

La intervención arqueológica bajo el mercado de Sant Antoni, en el Eixample de Barcelona, ha permitido confirmar la presencia extramuros de una vía sepulcral romana, correspondiente al ramal costero de la Vía Augusta durante el Alto Imperio. Además de restos de pavimento también se han encontrado roderas de carro y una cama sepulcral.
Arqueólogos trabajando en el área de la Vía Augusta hallada bajo el mercado de Sant Antoni. Foto: LA VANGUARDIA.
Los hallazgos están muy bien conservados, según ha informado el Servei d'Arqueologia de Barcelona. Además del camino pavimentado, han aparecido varias roderas que habrían marcado los carros romanos y estructuras de elementos cercanas, como un sillar que podía haber sido utilizado como quicio de una puerta.
Fragmento de la Vía Augusta. Foto: La Vanguardia.

La actual fase de obras, fruto de la reanudación de los trabajos de remodelación del Mercado, empezó este mes de febrero y está dirigida –como las anteriores– por el arqueólogo Emiliano Hinojo García (CODEX-Arqueología y Patrimoni). Las excavaciones realizadas durante 2012 y 2013 ya permitieron documentar la actividad agrícola y residencial en la zona entre los siglos I y XIX, a través de los restos de una masía del siglo XVI que se derribó en 1644 para construir el baluarte defensivo que precedió al mercado.

A finales de 2013 ya se localizó un pequeño tramo de vía romana del siglo I dC, en el patio abierto de la calle Borrell. Los restos fueron cubiertos temporalmente por la necesidad de ejecutar toda la losa de apuntalamiento del nuevo mercado y en previsión de excavar en extensión durante la nueva fase de los trabajos. Con la nueva campaña de excavación ya se han documentado y excavado 12 metros de los 50 que podrían conservarse por debajo del glacis del baluarte de Sant Antoni, así como nuevas estructuras, cuya función no ha sido posible determinar por ahora.

CULTURA FUNERARIA ROMANA
"Sí que se puede avanzar, sin embargo, que se trata de una vía sepulcral", asegura el Servei d'Arqueologia, que recuerda que "a lo largo del Alto Imperio se enterraba fuera las ciudades, al lado de los caminos, tanto si eran incineraciones como inhumaciones". La localización de un un posible mausoleo del siglo I dC ha hecho llegar a esta conclusión a los especialistas, que han recuperado restos de marfil decorados y alterados por el fuego, en lo que parecen ser los restos de una cama funeraria.

CAMA FUNERARIA
La bibliografía de la época detalla que este tipo de camas se fabricaban con materiales como bronce, plata, oro, marfil, concha, hueso, madera o hierro, en función de la clase social del difunto. Para los romanos, la cama funeraria era el lecho del fallecido durante el velatorio y el transporte hasta la necrópolis. Con frecuencia era quemado junto al cuerpo en el ritual de incineración, lo que explicaría las evidencias de alteración por fuego en los restos de marfil hallados. Además, coincide con una cama parecida que se encontró en la intervención arqueológica de las Drassanes de Barcelona en 2010 y 2011.

Ambos restos refuerzan la tesis que existió una importante necrópolis junto a la vía de entrada a la ciudad romana de Barcino, cuyo trazado que se correspondería con los tramos documentados entorno a la calle del Hospital: en la plaza de Sant Agustí –donde se documentó otro mausoleo de los siglos II-IV dC–, en la iglesia de Sant Llàtzer de la calle del Pedró y en la plaza de la Gardunya, tras la Boquería. Los trabajos continuarán durante los próximos meses para continuar la documentación de esta vía de acceso y la necrópolis romana de la ciudad de Barcino.

(Fuente: La Vanguardia)

17 de julio de 2013

Hallan una posada romana en el tramo de la Vía Augusta destapada por el AVE en Villena (Alicante)

La dirección de Patrimonio Cultural de la Generalitat deberá decidir si el hallazgo se protege o se entierra una vez estudiado y catalogado
El tramo de esta calzada datada en el siglo I antes de Cristo invade, de forma oblicua, unos 25 metros la futura traza del AVE en el eje Alicante-Valencia.
El yacimiento arqueológico descubierto el año pasado en la pedanía villenera de La Encina, durante los movimientos de tierra del futuro ramal del Ave entre Alicante y Valencia, sigue dando muestras de su gran relevancia histórica. 

Junto al tramo excavado de 200 metros de la Vía Augusta, una de las principales calzadas construidas en la Hispania Romana de hace 2.000 años, ha salido a la luz la estructura de lo que podría ser una mansión, "mansio" en latín, que eran las paradas oficiales que se edificaban junto a las vías romanas, separadas entre sí unos 30 kilómetros, de cuyo mantenimiento se hacía cargo el Imperio para que fueran utilizadas por militares, políticos, comerciantes y viajeros como posada o casa de postas. 

El tramo de esta calzada datada en el siglo I antes de Cristo invade, de forma oblicua, unos 25 metros la futura traza del AVE en el eje Alicante-Valencia. Esta circunstancia llevó a la empresa a la que Adif adjudicó el proyecto a cambiar provisionalmente la planificación de sus trabajos, que finalmente se han visto ralentizados por la falta de inversión pública.

En las excavaciones realizadas por fases y por varios equipos arqueológicos también han salido a la luz importantes vestigios de un poblado de la Edad del Bronce. Pues bien, una vez que los expertos hayan finalizado sus excavaciones e investigaciones de campo será la dirección general de Patrimonio de la Generalitat Valenciana la que tendrá que decidir qué destino se le da al hallazgo. Éste podría ser enterrado una vez estudiado y catalogado, o bien quedar al descubierto con protección para evitar expolios y daños. 

En cualquier caso, la Conselleria de Cultura no se ha pronunciado en ningún sentido porque todavía está a la espera de recibir los informes definitivos de los técnicos. No obstante, la relevancia del yacimiento está fuera de toda duda.

15 de mayo de 2013

Un análisis desvela que la "Tumba del Elefante" de Carmona fue un templo dedicado al dios Mitra

La llamada Tumba del Elefante de la necrópolis romana de Carmona (Sevilla) no tuvo siempre una función funeraria. La estructura original del edificio y una ventana por la que el sol entra de forma directa en los equinoccios parecen indicar que fue un templo del mitraísmo, una religión no oficial en el Imperio Romano. La posición de Tauro y Escorpio en los equinoccios refuerza la hipótesis.
En los solsticios de invierno y de verano, el sol entra iluminando
 las paredes norte y sur, respectivamente.

La necrópolis de Carmona es un conjunto de estructuras funerarias de entre los siglos I a. C. y II de nuestra era. Entre ellas, una es conocida con el nombre de la Tumba del Elefante porque en su interior se encontró una estatua con la forma de este animal.

El origen y la función de esta construcción han sido muy debatidos. Ahora, arqueólogos de la Universidad de Pablo de Olavide de Sevilla han analizado minuciosamente la estructura y sugieren que en sus orígenes no tuvo una función funeraria sino de culto al dios Mitra

El mitraísmo fue una religión no oficial muy extendida por el Imperio romano durante los primeros siglos de nuestra era. Los investigadores han identificado cuatro etapas en las que el edificio sufrió reformas que le dieron diferentes funciones. “En algunas etapas el edificio tuvo un uso funerario, pero su forma y un análisis arqueoastronómico indican que originalmente fue diseñado y construido para albergar un mitreo (templo a Mitra)”, ha explicado a la agencia SINC Inmaculada Carrasco, una de las autoras del estudio.

Los mayores esfuerzos de Carrasco y su compañero Alejandro Jiménez se centran en una ventana de la cámara principal construida en la primera etapa. Estudios anteriores ya habían sugerido que su objetivo no era iluminar, sino que tenía implicaciones simbólicas y espirituales.

El Sol, la Luna y las estrellas

“Del análisis de la ventana deducimos que estuvo orientada para que entraran los rayos de sol al centro de la cámara durante los equinoccios, en primavera y otoño, tres horas después del amanecer” explica Carrasco. En ese momento, según los autores, se iluminaría una estatua de la tauroctonía –la imagen de Mitra matando el toro-, que se ha perdido. Además, en el solsticio de invierno y de verano, el sol entra iluminando la pared norte y la sur, respectivamente.

Por otro lado, la posición que los astros tenían en estos días en el siglo II refuerza la hipótesis de que el edificio se construyó para el culto mitraico, una religión que daba mucha importancia a las constelaciones. En el momento en que el sol penetra por la ventana en el equinoccio de primavera, al este se levanta Tauro y al oeste se oculta Escorpio. En el equinoccio de otoño ocurre lo contrario. Tauro y Escorpio tenían especial importancia para los mitraicos.


La escena principal de este culto es el dios Mitra matando un toro, y en la mayoría de las representaciones hay también un escorpión que pica con su aguijón los testículos del animal. Otras constelaciones como Acuario, Orión o Leo, que también tienen importancia en esta religión, se sitúan en la trayectoria del sol en los equinoccios y solsticios de la época. Además, según los autores, la Luna, aunque tendría un papel secundario, en su fase de luna llena pudo haber iluminado el rostro de Mitra en las noches próximas a los equinoccios.
El edificio sufrió tres fases de reformas que le dieron nuevas funciones
 más acordes con el contexto de la necrópolis.

Cuatro fases de reformas

Aparte de la ventana, la arquitectura del edificio original presenta analogías con otras construcciones mitraicas. 

Carrasco explica que es “una estructura subterránea, con un aula dividida en tres naves y encabezada por una capilla o altar iluminada por la ventana. La presencia de una fuente es también muy significativa ya que está presente de manera común en los mitreos”.

Según los autores, tras su etapa como templo mitraico, el edificio sufrió tres fases de reformas que le dieron nuevas funciones más acordes con el contexto de la necrópolis. Se construyó una cámara funeraria y más tarde se eliminó la cubierta dejando patios abiertos. Finalmente se llenó con escombros y se utilizó como lugar de enterramientos.

Sin embargo, hay ciertas objeciones a la teoría de que fue un templo mitraico ya que se encuentra en una necrópolis, contexto poco común en los edificios dedicados a este culto, que suelen estar en ámbitos domésticos, urbanos o rurales. “Un caso muy parecido es el de Sutri (Italia) donde el mitreo está ubicado a las afueras. El de Carmona está en un espacio plurifuncional, al lado de la Vía Augusta que unía Cádiz con Roma, próximo al anfiteatro y al circo, por lo que su ubicación no debe ser considerada una objeción”, opina Jiménez.

12 de febrero de 2013

Un senderista encuentra en Lorca una columna miliaria romana del S. I a.C. en perfecto estado

La columna, de piedra caliza, mide 2,70 metros, ha aparecido completa y en su fuste es perfectamente visible una inscripción de seis líneas en latín, en la que figura el nombre del emperador Octavio Augusto, los cargos que ostentaba en el momento de ordenar su realización, el año 8 antes de Cristo, y la distancia en miles de pasos desde Eliocroca (Lorca) hasta Carthago Nova (Cartagena), un total de 48.000.
Detalle de la columna hallada tras las riadas
del pasado mes de septiembre.
Foto: Paco Alonso
Un senderista ha hallado en el cauce del río Guadalentín de Lorca una columna miliaria, empleada para la señalización de la Vía Augusta, con 2.021 años de antigüedad, 1.500 kilos de peso y casi tres metros de altura que se encuentra en perfecto estado de conservación.

El hallazgo arqueológico ha sido hecho público este martes por el alcalde de Lorca, Francisco Jódar, que ha señalado que la riada del 28 de septiembre de 2012 desenterró parte de la columna, que fue avistada por un ciudadano durante uno de sus paseos por la ribera del Guadalentín el pasado 5 de febrero.

La columna, de piedra caliza, mide 2,70 metros, ha aparecido completa y en su fuste es perfectamente visible una inscripción de seis líneas en latín, en la que figura el nombre del emperador Octavio Augusto, los cargos que ostentaba en el momento de ordenar su realización, el año 8 antes de Cristo, y la distancia en miles de pasos desde Eliocroca (Lorca) hasta Carthago Nova (Cartagena), un total de 48.000.

Su estado de conservación es "muy bueno", según ha relatado el director del Museo Arqueológico de Lorca, Andrés Martínez, que ha explicado que ha sido localizada muy cerca del lugar en el que ordenó su instalación el emperador romano hace más de dos mil años.

Gemelo de otro miliario romano

Según ha expuesto, cumple con todos los estándares de los miliarios romanos y es el quinto ejemplo y más completo de este tipo de columna indicadora de las distancias durante el imperio que se localiza en Lorca, cuyo museo exhibe y conserva cuatro de ellas, mientras que la pieza restante puede verse en el Museo Arqueológico de Murcia.

La columna hallada ahora es la más parecida a la columna miliaria de San Vicente, localizada en el siglo XV y que desde 1411 se empleó, fuera del lugar en el que fue encontrada, como pedestal para colocar una escultura del santo dominico San Vicente Ferrer adosada a la casa de una familia nobiliaria y que desde hace años también se custodia en el arqueológico lorquino.

El destino de la nueva pieza, una vez que supere un proceso de secado de al menos 20 días y una posterior restauración, será ser exhibida en el museo arqueológico local junto a su gemela de San Vicente.

Martínez ha señalado que su descubrimiento acredita la teoría de que la Vía Augusta transcurría a su paso por Lorca de forma paralela al cauce del río Guadalentín, el lugar en el que ha sido localizada la pieza, por lo que no se descarta que en el futuro pudieran ser localizados más ejemplos de estos hitos de señalización imperial.

El responsable del hallazgo, Luis de la Puente Vinuesa, no ha ocultado hoy su satisfacción por la aparición de la columna, que avistó semienterrada en el fango durante varios días antes de avisar a los arqueólogos, una profesión que le ha despertado interés tras su descubrimiento.

Para el alcalde, se trata de un "hallazgo arqueológico excepcional" que se suma a los ya localizados este siglo XXI e incorporados al patrimonio lorquino, como una judería y una sinagoga del siglo XV única en España descubierta en el castillo de la ciudad y la localización de un palacio andalusí en el subsuelo del santuario patronal de la Virgen de las Huertas, que se encuentra en fase de excavación.

(Fuente: La Verdad / EFE)

6 de septiembre de 2012

La villa romana de Sarrià de Ter declarada de interés nacional

El Gobierno destaca el potencial de la villa del Pla de l'Horta (Gerona) en la difusión del patrimonio arqueológico.El Gobierno ha acordado declarar bien cultural de interés nacional en la categoría de zona arqueológica la villa romana del Pla de l'Horta, en Sarrià de Ter (Gerona), y ha delimitado el entorno de protección. Está situada en una zona densamente urbanizada de Sarrià de Ter, a unos cuatro kilómetros al norte de la ciudad romana de Gerunda, cerca del trazado de la Vía Augusta.
La villa de Sarrià de Ter se descubrió en 1970 a raíz del hallazgo
de unos mosaicos romanos durante la construcción de un bloque
de pisos. 
El yacimiento se descubrió en 1970 a raíz del hallazgo de unos mosaicos de época romana durante las obras de construcción de un bloque de pisos. Tras su descubrimiento, un sector importante de la villa quedó preservado, ya que se encontraba en terrenos municipales. Se trata de una villa de época bajo-republicana hasta la antigüedad tardía, con importantes conjuntos de mosaicos.

Los datos obtenidos de las excavaciones apuntan a que una parte de la villa se situaba en la falda del cerro localizado al oeste de la zona excavada y bajo los edificios construidos en los años 70, donde se encontraría la pars rústica e incluso la parsfructuaria del establecimiento agrícola (s. I aC - VI dC). También había una pequeña necrópolis que se ha fechado en el s. II dC, con una reutilización en la época visigoda.

La declaración como BCIN se fundamenta en el potencial que presenta la villa en el campo de la difusión del patrimonio arqueológico con aplicaciones didácticas, ya que la zona concentra estructuras arquitectónicas bien conservadas , sobre todo las correspondientes a la parte residencial (con pavimentos de mosaico relevantes), fácilmente museizables.

También se ha considerado la representación y el significado de esta villa en el 'ager Gerundensis', cuya implantación se relaciona con la fundación de de esta ciudad y el reparto de la tierra de su territorio hasta la antigüedad tardía.
(Fuente: La Vanguardia)