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20 de enero de 2017

Descubiertas herramientas neandertales en una cueva de Cubelles (Barcelona)

Las excavaciones han permitido descubrir niveles que podrían corresponder a la transición entre neandertales y los primeros Homo sapiens. Otros materiales más recientes demuestran el uso de la cueva como espacio funerario durante la prehistoria reciente, entre los años 4000 y 2000 aC
Una de las piezas neandertales descubiertas en la cueva del Trader en Cubelles. FOTO: EL PERIÓDICO.
Una campaña arqueológica ha encontrado herramientas neandertales de más de 40.000 años de antigüedad en la cueva del Trader de Cubelles, ha anunciado este jueves la Universitat de Barcelona (UB).

Las excavaciones han sido impulsadas por el Seminari d'Estudis i Recerques Prehistòriques (Serp) de la UB en este yacimiento, y han permitido descubrir niveles de excavación más recientes que podrían corresponder a la transición entre neandertales y los primeros Homo sapiens. Esta campaña se suma a otras excavaciones del Serp en el litoral del Baix Penedès, el Garraf y el Baix Llobregat, y evidencia la importancia de esta área geográfica para el estudio de las poblaciones humanas de entre 43.000 y 37.000 años de antigüedad y para investigar cómo y cuándo desapareció el hombre Neandertal.

NÚCLEO DE CONCENTRACIÓN
El arqueólogo Artur Cebrià ha afirmado que hace 15 años, esta zona del sur del Llobregat se consideraba un vacío en yacimientos de la época pleistocénica --de más de 12.000 años de antigüedad--, mientras que "ahora se revela como un núcleo de concentración de población eneolítica y paleolítica".

La excavación de la cueva del Trader ha ido a cargo de los arqueólogos adscritos al Serp-UB Artur Cebrià, Mireia Pedro, Xavier Oms y Juan I.Morales, y tiene el apoyo del Ayuntamiento de Cubelles.

PROYECTO
Actualmente, en el marco del proyecto liderado por el catedrático de Prehistoria de la UB Josep M. Chapa, se están excavando los yacimientos de la Balma de la Griera y la cueva Foradada, en Calafell, y la sima de Sant Antoni, en Cunit, con subvenciones procedentes de proyectos de investigación financiados por el Servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat y el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Antes de estas excavaciones, el yacimiento se conocía a raíz de las intervenciones realizadas a finales de los años cincuenta del siglo XX por Joan Bellmunt y la Sección de Arqueología del Centro de Estudios de la Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Vilanova i la Geltrú. Los materiales procedentes de estos trabajos se depositaron a los fondos de la biblioteca e incluían restos que demostraban el uso de la cueva como espacio funerario durante la prehistoria reciente, entre los años 4000 y 2000 aC.

(Fuente: El Periódico)

1 de diciembre de 2016

Una aplicación reconocerá la cerámica en yacimientos mediante fotos

Permitirá a cualquier arqueólogo obtener la identificación de la pieza y su datación en el mismo momento de ser encontrada, con tan sólo hacer una foto de la misma.
La aplicación se desarrollará hasta junio de 2019. 
Un consorcio formado por universidades y empresas está desarrollado una aplicación móvil (APP) que será capaz de reconocer piezas cerámicas de yacimientos arqueológicos mediante el análisis digital de imágenes tomadas directamente con el teléfono móvil.

La futura aplicación móvil, cuya creación cuenta con una destacada participación española, será diseñada para tablets y teléfonos inteligentes, han informado fuentes de este consorcio.

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Esta herramienta, que está siendo desarrollada dentro del proyecto de investigación ArchAIDE (Archaeological Automatic Interpretation and Documentation of cEramics), permitirá a cualquier arqueólogo obtener la identificación de la pieza y su datación en el mismo momento de ser encontrada, con tan sólo hacer una foto de la misma.

De esta forma, la aplicación proporcionará automáticamente toda la información de interés arqueológico, como el periodo al que pertenece, el estilo o el material.

Estas mismas fuentes han señalado que, desde el Neolítico, la cerámica ha acompañado a todas las civilizaciones y se han adaptado a los gustos, costumbres y tecnología de cada época, lo que la convierte en un artefacto esencial para datar un yacimiento o conocer en profundidad la cultura a la que pertenece.

En este proyecto, liderado por la Universidad italiana de Pisa, participan la Universidad de Barcelona y las empresas de arqueología españolas Baraka Arqueólogos S.L. y Elements Centre de Gestió i Difusió del Patrimoni Cultural, además de las universidades de York, Colonia y Tel Aviv, el Consiglio Nazionale della Ricerca (CNR, Italia) y la empresa tecnológica INERA SLR (Italia).

El proyecto cuenta con el apoyo y la financiación de la Unión Europea dentro del Programa Marco para la Investigación y la Innovación Horizonte 2020.

Su objetivo principal es desarrollar una herramienta digital que ayude a los arqueólogos a identificar la adscripción cultural y la cronología de piezas o fragmentos cerámicos recuperados en excavación arqueológica.

Los trabajos comenzaron en junio, y se prolongarán durante los tres próximos años, hasta junio de 2019.

Aunque el proyecto se encuentra aún en una fase muy inicial, ya se han producido diversas reuniones de trabajo en Italia y España, y se ha avanzado tanto en la definición de los criterios de funcionamiento de la futura herramienta como en la selección de los casos de estudio.

BASE DE DATOS
Por el momento, se emplearán como tales las ánforas y la terra sigillata de época romana, así como las lozas de reflejo metálico de época moderna en el arco mediterráneo, si bien el objetivo a medio y largo plazo es ir incorporando al sistema tantas clases de cerámica como sea posible, de cualquier adscripción cultural o cronológica y para cualquier área geográfica.

La Universidad de Barcelona, en colaboración con el Museu d'Història de Barcelona, proporcionará el material gráfico necesario para confeccionar las bases de datos iniciales de la aplicación que se denominará 'ArchAIDE'.

Por su parte, la empresa de arqueología Baraka Arqueólogos, S.L., domiciliada en Ciudad Real y que desarrolla trabajos de arqueología profesional en Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Extremadura y Andalucía principalmente, se encargará de someter a examen la aplicación en escenarios de trabajo real, con fragmentos de cerámica extraídos de excavaciones arqueológicas en curso.

En esta labor participará también la empresa Elements, radicada en Baleares.

Mañana viernes será presentada en Roma la web oficial del Proyecto de Investigación europeo que también será conocido por su acrónimo ArchAIDE.

(Fuente: CLM 24 / EFE)

12 de julio de 2016

Hallan 344 vestigios arqueólogicos en una zona de alta montaña en Lleida

Arqueólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en España, han liderado un estudio que ha documentado y mapeado 344 vestigios arqueológicos en el parque nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio (Lleida), a más de 2.200 metros de altitud, lo que convierte a este entorno en una de las zonas de montaña europeas con más intensidad de registros documentados.
Abrigo de las Obagues de Rabera, ejemplo de abrigo rocoso con ocupación desde el Neolítico hasta la actualidad.
La mayor parte son restos arquitectónicos al aire libre -muros, cercados y posibles estructuras de viviendas-. El resto son abrigos en las rocas y un pequeño conjunto de círculos de piedras, aún sin excavar, que podrían representar monumentos funerarios. La metodología empleada, la prospección sistemática de la superficie, ha revelado un territorio fuertemente humanizado, difícil de imaginar pocos años atrás, ocupado desde hace más de 10.000 años.

Los datos son fruto de un programa de investigación de arqueología de montaña encargado por la dirección del parque nacional y realizado a lo largo de diez años (2004-2014), que ha incorporado el estudio de prospección sistemática de superficie a su metodología.

La idoneidad de incluir esta metodología en la investigación arqueológica y paleoecológica tradicionales en la alta montaña y los resultados asociados obtenidos los han explicado en un artículo en Quaternary International, en el que también han repasado los hallazgos realizados en más de una década.

“Nuestro conocimiento sobre el pasado histórico y arqueológico del parque ha cambiado radicalmente, revelando un territorio humanizado difícil de imaginar pocos años atrás. En 2001 no había ningún registro arqueológico de las zonas estudiadas, solo conocíamos unos pocos vestigios por referencia oral de los pastores. Lo que tenemos ahora contradice nuestra percepción de las zonas de montaña como reservas naturales, preservadas de la intervención humana”, indican los autores en el artículo.

VINCULACIÓN CON LA GANADERÍA
Los científicos subrayan que la mayoría de los registros se localizan por encima del actual límite superior del bosque, dentro o muy cerca de zonas de pasto. Este fenómeno reafirma la vinculación de la ocupación humana del territorio con las prácticas ganaderas y, a la vez, abre la incógnita sobre el grado de responsabilidad humana en los paisajes de prados actuales por encima de los 2.200 m de altitud”, explica Gassiot.

Para detectar los restos, especialmente por encima de los 2.000 metros de altitud, han rastreado la superficie del parque dividiéndola en transectos y, complementariamente, han usado sistemas de detección remota (LIDAR), mapas ortofotográficos y fotografía aérea. Los datos obtenidos se han proyectado en un Sistema de Información Geográfica del patrimonio arqueológico del Parque Nacional, que facilita su gestión y análisis.

Ello les ha permitido tener una perspectiva más general sobre la dimensión espacial de las prácticas sociales que se llevaron a cabo y avanzar patrones de ocupación a lo largo del tiempo. También proponer una nueva definición, interpretación y documentación de los vestigios identificados, que incluyen principalmente restos arquitectónicos, pero también abrigos, túmulos y hallazgos aislados de objetos como cuchillos de sílex y recipientes cerámicos.

ASENTAMIENTOS COMPLEJOS
La mayoría de los yacimientos identificados, 221, son restos arquitectónicos al aire libre: muros, cercados de diferente medida y funcionalidad y posibles estructuras de viviendas, muchos de ellos interrelacionados formando asentamientos complejos. El resto son abrigos que aprovechan acumulaciones de origen glaciar de grandes bloques de roca, muchos con estructuras, como muros para la distribución interior y para proteger la entrada. Finalmente, un pequeño conjunto de círculos de piedras podrían representar monumentos funerarios, aunque de momento no se ha excavado ninguno.El hecho de que la mayoría de los restos estén en las zonas más elevadas ha sorprendido a los investigadores. 165 se encuentran entre los 2200 y 2400 metros de altitud, una zona que sólo supone el 25% del Parque; y entre los 2.400 y 2.600 m, el 27% del Parque, hay 69. Por encima de los 2600 aún hay hay diez más. Los ubicados a mayor altura no son ni más pequeños ni menos importantes que los de las zonas más bajas, contra lo que se podría pensar en un principio, por el desplazamiento humano hacia los valles o a la mayor dificultad para transportar cargas.

Otro elemento sorpresivo ha sido la presencia de hasta 69 yacimientos, a menudo de grandes dimensiones y algunos con ocupaciones de varias épocas, ubicados en zonas de tartera, un tipo de terreno a priori poco amable para el asentamiento humano y que ahora se presenta también como un espacio de interés arqueológico.

OCUPACIÓN DESDE HACE 11.000 AÑOS
A lo largo de estos diez años, los investigadores han realizado 76 dataciones de Carbono 14 de 39 de estos yacimientos, lo que hace del parque una de las áreas con información cronológica más detallada de los Pirineos y de los sistemas montañosos de Europa. En total, las fechas registradas sugieren una ocupación humana continuada en el territorio desde hace unos 10.700 años.

Destaca la elevada presencia de yacimientos de finales del Neolítico, entre los años 3400 y 2300 a. C., mientras que en los 2000 años posteriores -del 2300 al 300-, durante toda la Edad de Bronce y de Hierro, se constata una reducción importante. Las únicas evidencias arqueológicas de este periodo consisten en depósitos de materiales de diferentes tipos de cerámica del segundo milenio antes de Cristo, y también posibles sepulcros.

Estos datos se contradicen con los registros paleoambientales –polen o carbón- que se han encontrado del mismo periodo en otras zonas alpinas y subalpinas de los alrededores del Parque y que muestran un incremento del impacto humano sobre la vegetación en esta época.

CAMBIOS EN LOS PATRONES DE ASENTAMIENTO
Esto hace pensar a los investigadores que aunque no se produjo un abandono del territorio, sí que debió haber un cambio en los patrones de asentamiento entre ambos periodos. En el PNAESM, los abrigos en las rocas se abandonaron, quizás a favor de asentamientos al aire libre más grandes, a pesar de que no se han podido detectar arqueológicamente. La ausencia de prospecciones de superficie en altitudes más bajas, como las cordilleras exteriores del Parque o en los valles pre-pirenaicos de los ríos Noguera Pallaresa y Ribagorzana dificulta poder comparar las dos áreas para valorar si este aparente vacío fue, o no, un fenómeno local.

“La presencia de registros arqueológicos de periodos posteriores va aumentando progresivamente, especialmente entre los siglos IV d.C. y el siglo XIV, para decrecer hacia principios del siglo XX. Muchos de los yacimientos fueron ocupados a lo largo de épocas diferentes, mostrándonos un territorio que ha formado parte importante de las dinámicas sociales y económicas de la zona desde la Prehistoria hasta hoy día”, apunta Ermengol Gassiot.

La investigación continúa para ampliar el número y extensión de las excavaciones y acabar el rastreo en algunas zonas pendientes, lo que probablemente aumentará la cifra de vestigios registrada hasta ahora. Al mismo tiempo, los investigadores han ampliado el estudio de prospección de superficie al Pirineo aragonés y es muy posible que también lo hagan en el andorrano.

NUEVAS TECNOLOGÍAS
A su juicio, las nuevas técnicas utilizadas en el estudio de prospección se están revelando una herramienta primordial para investigar en las zonas de alta montaña y demostrar que las que, hasta hace poco más de veinte años, se han denominado 'zonas marginales' en la investigación arqueológica, no lo han sido tanto.

En la investigación, además de los departamentos de Prehistoria, Geografía, Biología Animal, Biología Vegetal y Ecología de la UAB, han participado científicos de la Institución Milá y Fontanals (IMF-CSIC) y del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS).

30 de julio de 2015

Descubren intacta una necrópolis ibérica en Ulldecona (Tarragona)

Se trata de una veintena de sepulturas de finales del siglo V y comienzos del IV a.C., Las urnas contenían restos óseos procedentes de incineración y en su interior se han encontrado también algunos elementos de ornamentación personal de bronce (colgantes, cadenillas, fíbulas...) y en el exterior, debajo o al lado de la urna, han aparecido objetos de hierro, sobre todo piezas de armamento (puntas de lanza, jabalinas, virolas, cuchillos...)
Miembros del equipo durante la excavación de una de las sepulturas. FOTO: UNIVERSIDAD DE BARCELONA.
Un equipo de investigadores de la Universitat de Barcelona (UB) y del Instituto Catalán de Arqueología Clásica de Tarragona, dirigido por Maria Carme Belarte y Jaume Noguera, ha localizado una de las pocas necrópolis ibéricas con urnas de cerámica prácticamente intactas, según informó ayer la UB en un comunicado. 

En mayo finalizó la segunda y última campaña de excavaciones en la necrópolis de Les Esquarterades, en el municipio de Ulldecona, al sur de la provincia de Tarragona. Los arqueólogos han descubierto una veintena de sepulturas de finales del siglo V y comienzos del IV a.C., según han podido saber tras el hallazgo de unos fragmentos de cerámica ática de barniz negro pertenecientes a unas copas, las denominadas copas Cástulo, propias de esa época. 
Una de las urnas cerámicas descubiertas. 

Las urnas de cerámica fueron elaboradas con un torno de alfarero o a mano, cubiertas con una tapadera de cerámica y depositadas en fosas que fueron selladas con una losa de piedra.

ORNAMENTOS DE BRONCE Y ARMAMENTO DE HIERRO
"Las urnas contenían restos óseos procedentes de incineraciones, siguiendo el ritual típico de época ibérica. En el interior de estas urnas se depositaban también algunos elementos de ornamentación personal de bronce (colgantes, cadenillas, fíbulas...) y en el exterior, debajo o al lado de la urna, han aparecido objetos de hierro, sobre todo piezas de armamento (puntas de lanza, jabalinas, virolas, cuchillos...)", detalla Jaume Noguera, de la UB.


"La importancia de estos restos se debe al hecho de que las necrópolis conocidas de este período ibérico antiguo fueron descubiertas en los años sesenta del siglo XX como consecuencia de la introducción de tractores en la agricultura, de manera que la mayor parte de estas necrópolis quedó destruida", añade. 

METODOLOGÍA MODERNA
En la necrópolis de Les Esquarterades se ha aplicado una metodología moderna que incluye la prospección geofísica, fotografías aéreas, radiografías y tomografías computarizadas de las urnas para obtener imágenes del contenido de las mismas y determinar así la presencia de ajuares antes de excavarlas.

Las investigaciones ulteriores se centrarán en el estudio antropológico de los restos óseos mediante la datación por termoluminiscencia, el análisis micromorfológico de los sedimentos y el análisis arqueobiológico de la tierra contenida en las urnas y otros sedimentos de la zona de enterramiento.
(Fuente: National Geographic)

29 de abril de 2015

Descubren restos insólitos de metal de más de 3.100 años en la cueva de San Antonio de Cunit (Tarragona)

En campañas anteriores los arqueólogos encontraron fragmentos de jarras de almacenamiento, elementos de atuendo, collares y restos de huesos humanos de entre 1.000 y 5.000 años de antigüedad. Esta vez, además, sorprendentemente han encontrado dos fragmentos metálicos "algo muy poco habitual en la prehistoria en Cataluña".
Los investigadores consideran que este yacimiento forma parte de una quincena de cuevas prehistóricas del Penedès-Garraf que fueron utilizadas por un mismo grupo de personas.
Las excavaciones hechas en la cueva de Sant Antoni de Cunit han permitido localizar restos extraordinarios de metal de hace más de 3.100 años. Hace poco más de un año, el Ayuntamiento del municipio impulsó una investigación arqueológica para determinar la época de varios restos de vida humana que se habían encontrado previamente a nivel particular. 

RESTOS DE JOYERÍA Y COMPLEMENTOS DE ARMAS
Ha sido durante los últimos trabajos de excavación, realizados este mes de abril cuando los arqueólogos han descubierto restos de metal que corresponden a joyería y complementos de armas. Los mismos investigadores consideran que este yacimiento forma parte de una quincena de cuevas prehistóricas del Penedès-Garraf que fueron utilizadas por un mismo grupo de personas.

El equipo de arqueólogos, adscrito a la Universitat de Barcelona, ha explicado que, durante las dos campañas de excavación hechas en Cunit hasta ahora, han podido localizar fragmentos de jarras de almacenamiento, elementos de atuendo, collares y restos de huesos humanos de entre 1.000 y 5.000 años de antigüedad. Esta vez, además, sorprendentemente han encontrado dos fragmentos metálicos, lo cual es poco habitual porque «en la prehistoria catalana, la introducción de elementos de metal, tanto de bronce como de cocer, es una introducción tardía» si se compara con el resto de la Península Ibérica, según afirma Artur Cebrià, codirector de la excavación, junto con Xavi Homs y Mireia Pedro.

Cebrià ha recordado que «el metal, antes de la época ibérica, era un elemento raro, caro y aristocrático», y por este motivo tampoco se han localizado muchos ejemplares. Hasta la actualidad, según constatan los investigadores, en la zona del Penedès-Garraf sólo se han localizado ocho pequeños elementos metálicos de hace más de 3.000 años.

RED DE YACIMIENTOS
Una vez analizados los últimos hallazgos del yacimiento de Cunit, Artur Cebrià tiene indicios de que se trata de una cueva incluida en una «red de yacimientos que van desde Castellet en Calafell, pasando por Cubelles y Cunit», lo cual sospechan que se podría entrelazar con los yacimientos de la zona superior del Penedès, cercana a la comarca de l’Anoia.

Respecto el uso de estas cuevas, los arqueólogos concluyen que todas tenían el mismo tipo de funcionalidad: «si son oscuras, se utilizaban para servicios de almacenamiento porque tienen una temperatura constante y las bacterias no actúan, y también se usaban como lugar de entierro», dice Cebrià, quien añade que, en cambio, las cavidades sí que se usaban a menudo como lugar de habitación.

Teniendo en cuenta la ubicación de los yacimientos localizados, los investigadores consideran que eran asentamientos utilizados por un mismo grupo de personas que tenían «una movilidad estacional de entre 30 y 40 kilómetros» y que se movían por el entorno del río Foix.

(Fuente: Diario de Tarragona)

28 de enero de 2015

Descubren un gran foso defensivo ibérico en El Vilar de Valls (Tarragona)

Alumnos en prácticas del grado de Arqueología de la Universidad de Barcelona (UB) han descubierto un gran foso ibérico de más de 2.200 años de antigüedad que defendía la antigua ciudad de El Vilar de Valls, bajo el actual municipio de Valls (Tarragona). El foso tiene una anchura de 14 metros,  5 metros de profundidad, y una longitud superior a los 400 metros.
Estudiantes en el antiguo poblado ibérico de Valls, donde han localizado el foso de más de 2200 años de antigüedad.
FOTO: UNIVERSIDAD DE BARCELONA.
Según ha informado la Universidad de Barcelona, los estudiantes han encontrado los restos de una construcción ibérica durante las prácticas de la asignatura Metodología Arqueológica I, que llevaron a cabo los días 28 y 29 de octubre.

Los directores de la excavación, Jaume Noguera, del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la UB, y Jordi López, del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, han explicado que este asentamiento podría haber sido destruido por los romanos durante la Segunda Guerra Púnica (218-202 a. C.), que enfrentó a Roma y Cartago por la hegemonía del Mediterráneo.

En las prácticas del grado, un centenar de estudiantes llevaron a cabo prospecciones a pie, con detectores de metales, fotografías aéreas y prospecciones geofísicas en la zona del Vilar de Valls.

Los resultados de una de las técnicas de prospección, las tomografías eléctricas, que detectan cambios de resistencia en los materiales del subsuelo, reveló alguna anomalía.

SONDEOS
A partir de estos resultados, a finales de diciembre hicieron un sondeo que ha confirmado que se trata de un enorme foso que defendía por el norte la ciudad ibérica del Vilar de Valls.

El foso podría tener una anchura de 14 metros y casi 5 metros de profundidad, y una longitud superior a los 400 metros.

Las prácticas de los alumnos de Arqueología han aprovechado la infraestructura del proyecto de investigación "Guerra y conflicto en el nordeste de la Península Ibérica en época romano-republicana (siglos III-I a. C.)", dirigido por Jaume Noguera, y financiado por la Fundación Privada Mutua Catalana y el Departamento de Cultura de la Generalitat, con el apoyo del Ayuntamiento de Valls.

"Este proyecto plantea como uno de sus objetivos la prospección sistemática de la zona, ya que los indicios recuperados hasta ahora, monedas cartaginesas y proyectiles de plomo, indican la presencia de contingentes militares punicocartagineses en el marco de la Segunda Guerra Púnica en la Península Ibérica", ha explicado Jaume Noguera.

Según los historiadores, durante aquella guerra, las comarcas meridionales de la actual Cataluña constituyeron uno de los espacios de operaciones más importantes del conflicto.

EN EL MARCO DE LA II GUERRA PÚNICA
El general cartaginés Aníbal Barca había atravesado los Pirineos y los Alpes con un potente ejército y amenazaba Roma, mientras los cartagineses se afanaban para consolidar su dominio en el corredor mediterráneo y poder garantizar una vía de suministro a sus tropas.

Pero Roma cortó esta posibilidad en su contraataque, en el que alcanzó diferentes victorias contra los cartagineses. Finalmente, los romanos asaltaron y capturaron Cartago Nova el año 209 a. C., la principal base cartaginesa en la Península.

Según Noguera, la presencia cartaginesa en la zona de la actual Tarragona y la destrucción violenta del asiento del Vilar de Valls podrían estar relacionados con una de estas batallas descritas en las fuentes antiguas.

Así, tras el desembarco del general romano Gneo Cornelio Escipión, tío del Africano, en Empúries en el verano del 218 a.C., las tropas romanas derrotaron a un contingente de 11.000 cartagineses dejados en la retaguardia por Aníbal Barca, cerca de una población llamada Kissa o Cissis. "Tras la batalla, los legionarios romanos asaltaron y destruyeron el campamento cartaginés y la población ibérica, quizás la que hay situada bajo la actual ciudad de Valls", ha augurado Jaume Noguera.

El proyecto prevé continuar las prospecciones geofísicas con el objetivo de delimitar la antigua ciudad, que podría abarcar entre seis y ocho hectáreas, y seleccionar una zona donde se puedan iniciar las excavaciones arqueológicas.

(Fuente: La Vanguardia / EFE )

14 de noviembre de 2014

Descubren un fortín romano en el yacimiento ibérico del Coll del Moro de Gandesa (Tarragona)

Se han encontrado restos de cimientos de casas y calles formando un urbanismo complejo construido con terrazas. El fortín es de la época romano-republicana de los siglos II-I a.C-, aunque la ocupación humana del yacimiento se extiende desde el S. IX a.C. hasta el III d.C. 
Poblado ibérico de Coll del Moro (Gandesa). FOTO: ARQUEOXARXA / ARA.CAT
Arqueólogos de la Universidad de Barcelona (UB) y del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC) codirigidos por Rafel Jornet han descubierto en el yacimiento de Coll del Moro de Gandesa un fortín romano con restos de cimientos de casas y calles formando un urbanismo complejo construido con terrazas.

Esta actuación confirma la importancia de este conjunto arqueológico, que está integrado por una necrópolis de incineración, que comprende tres áreas bien diferenciadas y que se encuadra entre finales del siglos IX aC y V-IV aC, y un hábitat que va desde la época preibérica hasta el siglo III dC.

En esta campaña se han descubierto restos de un fortín de época romano-republicana de los siglos II-I aC, probablemente ligado a la red militar romana para la conquista del valle del Ebro que reaprovechaba y remonumentalizaba la antigua torre ibérica del Coll del Moro.

En los próximos años la investigación se centrará en la excavación del fortín romano-republicano, las nuevas viviendas ibéricas y la delimitación de la fortificación por los lados este, sur y oeste.

CONTINUACIÓN DE LA INTERVENCIÓN
El Ayuntamiento de Gandesa, la Universidad de Barcelona y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica tienen previsto firmar un convenio de colaboración para continuar con esta intervención arqueológica en el marco del proyecto cuatrienal "El primer milenio aC en los territorios del curso inferior del Ebro: la formación, desarrollo y disolución de la cultura ibérica", que está liderado por la Universidad de Barcelona.

La coordinación de los trabajos se realizará conjuntamente por las tres instituciones y en cuanto al trabajo científico la coordinación se llevará a cabo por la Universidad de Barcelona y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica, a través del personal investigador de ambas instituciones.

El Ayuntamiento de Gandesa aportará hasta 4.000 euros anuales durante los años 2014, 2015, 2016 y 2017, en concepto de aportación de maquinaria, cesión de espacio de almacén, trabajos de la brigada municipal y pernoctación de los arqueólogos.

14 de octubre de 2014

Salen a la luz nuevos pavimentos en la villa romana de Torre Llauder, en Mataró (Barcelona)

El pavimento del peristilo se ha localizado en un excelente estado de conservación y se ha descubierto que estaba hecho con una especie de mortero impermeable y muy compacto (opus signinum) hecho con cal, arena y cerámica triturada.  También se han descubierto algunos tramos de los muros que delimitaban este patio porticado que tenía una anchura de 3,80 m y delimitaba un espacio a cielo abierto que se excavará próximamente. 
Excavaciones en la villa de Torre Laluder, FOTO: LA VANGUARDIA
Doce alumnos de las universidades de Barcelona, Autónoma y Girona han participado en una campaña de excavación arqueológica en el yacimiento de la villa romana de Torre Llauder de Mataró (Maresme), dirigida por los arqueólogos Joaquim Garcia y Vanessa Muñoz.

El proyecto de investigación "Arquitectura doméstica señorial en la costa central de la Laietània romana. Centros urbanos y territorio, de la República al Imperio (Los ejemplos de Torre Llauder, Iluro y ca l'Arnau) "está promovido por la Direcció de Cultura del Ayuntamiento de Mataró y tiene una duración de cuatro años y ha sido valorado recientemente por la AGAUR (Agencia de Gestión de Ayudas Universitarias y de Investigación) y por la Comisión de Investigación de Catalunya entre los 20 mejores proyectos de arqueología del país.

SECTOR DE 140 METROS CUADRADOS
La campaña de excavación arqueológica ha convertido la antigua villa romana en un campo de aprendizaje para los estudiantes universitarios que han trabajado en la villa romana del 1 al 17 de septiembre. La zona elegida por los arqueólogos García y Muñoz ha sido un sector de unos 140 m 2 , correspondiente a un segundo patio porticado (peristilo) de grandes dimensiones de la antigua casa señorial romana. 

De este peristilo se han descubierto algunos tramos de los muros que lo delimitaban y el pavimento de su área porticada, que tenía una anchura de 3,80 m y delimitaba un espacio a cielo abierto. Esta área se excavará en una próxima campaña.

El pavimento del porche se ha localizado en un excelente estado de conservación y se ha descubierto que estaba hecho con una especie de mortero impermeable y muy compacto (opus signinum) hecho con cal, arena y cerámica triturada. 

CABAÑAS
Recortando el pavimento se encontraron también unos orificios circulares que se han interpretado como agujeros para acomodar palos de madera que debían construir unas construcciones débiles (quizás cabañas), pertenecientes a un hábitat de una etapa posterior al abandono de la residencia acomodada.
(Fuente: La Vanguardia)

21 de mayo de 2014

Documentan un nuevo yacimiento con al menos 12 figuras de arte rupestre en Vilafranca (Castellón)

Las pinturas tienen 7.000 años de antigüedad y sus figuras evocan escenas de caza y momentos previos al proceso de caza. Representan animales como toros, cabras y también arqueros. La localización del yacimiento se mantendrá en secreto hasta que se determinen las medidas de protección por parte de la Generalitat Valenciana.
La localización del yacimiento se mantendrá en secreto hasta determinar las medidas de protección.
Foto: LA PLANA AL DÍA
El término de Vilafranca alberga un yacimiento rupestre desconocido hasta la fecha. Un proyecto del Ayuntamiento de Vilafranca, con el apoyo del Ministerio de Cultura y dirigido por la Doctora Inés Domingo, arqueóloga del ICREA /Universitat de Barcelona / SERP y el Doctor Dídac Román, arqueólogo de la Université de Tolousse Le Mirail / Universitat de Valencia ha permitido identificar un conjunto de figuras rupestres con una antigüedad de 7.000 años.

Ambos arqueólogos, junto al alcalde de Vilafranca, Óscar Tena, han presentado el resultado de una investigación cuyo trabajo de campo se desarrolló el pasado mes de noviembre.

En la exploración se detectaron, al menos, 12 figuras localizadas en un abrigo, bastante afectadas en su conservación por el polvo y por los elementos. Los medios informáticos y digitales han permitido identificar más aspectos que los que pueden apreciarse en una primera observación.


Las figuras evocan escenas de caza y momentos previos al proceso de caza. Representan animales como toros, cabras y también arqueros. La localización del yacimiento se mantendrá en secreto hasta que se determinen las medidas de protección por parte de la Generalitat Valenciana.

PATRIMONIO MUNDIAL POR LA UNESCO
Los arqueólogos han destacado la variedad de figuras halladas y han apuntado que hacía muchos años que no se realizaba un descubrimiento de esta envergadura en el arte rupestre levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El análisis detallado del hallazgo se dará a conocer en los foros científicos correspondientes para su mejor análisis, indentificación y clasificación.
La prospección y la investigación ha contado con el apoyo del Ministerio de Cultura.

El yacimiento localizado permite establecer relaciones entre las pinturas de la zona de Valltorta -Gasulla con las situadas en el Bajo Aragón, ya que el entorno de Vilafranca fue territorio de paso.

BARRANCO DE LES CARABASSES
Dídac Román e Inés Domingo no sólo han trabajado en la prospección de este nuevo yacimiento. En la covatina del Barranc de les Carabasses, un yacimiento rupestre ya conocido en el término de Vilafranca, han llevado a cabo un proceso de investigación y análisis que, como ya se comunicó en 2013, ha permitido localizar nuevas pinturas que no se conocían hasta la fecha. El objetivo del Ayuntamiento de Vilafranca y los arqueólogos es que el Barranc de les Carabasses permita difundir la riqueza del arte rupestre en el término de Vilafranca. Para ello se está elaborando un proyecto didáctico y de difusión.

(Fuente: La Plana al Día)

21 de noviembre de 2013

Documentan un rito funerario inédito del neolítico en Begues (Barcelona)

Un equipo de arqueólogos han hallado en la cueva de Can Sadurní, en la localidad barcelonesa de Begues, cuatro esqueletos humanos prácticamente íntegros de hace 6.400 años, inhumados según un rito funerario hasta ahora inédito en la península Ibérica.
Los cuerpos se conservan prácticamente íntegros y en la posición que fueron inhumados. Foto. LA VANGUARDIA.
El coordinador de la excavación, Manel Edo, ha explicado en el yacimiento que "hay muy pocas cuevas con necrópolis pertenecientes al período del hallazgo, el neolítico medio inicial, y además en este caso los cuerpos se conservan prácticamente íntegros y en la posición en la que fueron inhumados".

En esta misma excavación, en una campaña anterior ya se localizaron restos de la cerveza más antigua de Europa entre el ajuar funerario de otros cuerpos inhumados, no tan bien conservados, ha recordado Edo, además de la figura humana de cerámica más antigua de la Península Ibérica.

En Can Sadurní trabajan investigadores del Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología del Garraf-Ordal (CIPAG) en colaboración con el Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas (SERP) de la Universidad de Barcelona.

Los restos ahora descubiertos, ha precisado Edo, quedaron protegidos por una ligera caída de piedras desde el exterior, cuando los cuerpos de los cuatro individuos aún estaban bastante enteros o iniciaban el proceso de descomposición.

AJUAR FUNERARIO
Los arqueólogos han conseguido identificar a un subadulto de 8 a 10 años en bastante mal estado; a dos niños de 3 a 4 y 5 a 6 años; y a un macho adulto de unos 50 años y de una altura de 1,55 metros.

Esta último está acompañado de un ajuar funerario compuesto por una vasija ovoidal con dos asas, porciones de dos cabras y un hueso de ternero, así como un colgante de hueso pulido situado bajo el codo de su brazo izquierdo.

Los cuerpos, que estaban alineados y en posición fetal, reposan sobre el lado derecho, en posición replegada y con la columna vertebral doblada, de espaldas a la pared norte de la cueva.

Los miembros inferiores están muy flexionados, con las rodillas ante el tórax y las piernas dobladas contra los muslos.

RITO FUNERARIO INÉDITO EN LA PENÍNSULA

"La posición en la que han aparecido los individuos indica que los cadáveres debieron ser atados con cuerdas y envueltos con una mortaja que los constreñía", explica.

"Los cuatro cuerpos no fueron enterrados, sino simplemente depositados siguiendo el contorno de la pared norte de la cueva y dejando aproximadamente un metro de distancia entre cada uno de ellos", ha precisado Edo, quien ha asegurado que se calcula que esta práctica funeraria duró unos doscientos años.

Encima de los cuerpos inhumados se iban depositando más sedimentos y posteriormente se proseguía con el depósito de más inhumaciones sobre estos nuevos sedimentos.

Un nuevo episodio de desprendimiento de piedras, en aquella ocasión más importante, desplazó y diseminó los restos de los últimos cuerpos que se habían depositado.

Aunque estas inhumaciones eran habituales en otras cuevas, como el yacimiento de Bélesta, en el Rosellón francés, "en Can Sadurní hemos tenido la suerte de que esa caída de piedras hizo que se conservaran los cuerpos casi intactos", ha comentado el arqueólogo.

RESTOS DE FERMENTACIÓN DE CERVEZA
Entre las inhumaciones posteriores y peor conservadas, en 1999, los arqueólogos ya habían localizado en un ajuar funerario el fragmento de una jarra en la que se identificaron oxalatos y fitolitos de cebada, que los investigadores determinaron que eran los restos de fermentación de cerveza más antiguos de Europa.

En la reciente campaña también se ha hallado una estructura de combustión que, por sus características, parece que es el producto de un único episodio, probablemente de unas pocas horas, pero suficientemente potente como para crear una capa de ceniza.

Edo ha señalado que aunque parece anterior al episodio funerario estudiado, en otras campañas ya se habían identificado en el mismo lugar otras estructuras de combustión contemporáneas a las inhumaciones".

Los arqueólogos creen que "hay relación entre estas estructuras de combustión y los rituales de inhumación: se trataría de fuegos rituales que se encendían el día en el que se depositaban los cuerpos en el interior de la cueva".

Los trabajos de 2013 en Can Sadurní han sido financiados a través de una campaña de micromecenazgo impulsada por el CIPAG, así como por el patrocinio de Cervesa Artesana Homebrew, el Centre d'Estudis Beguetans y el Ayuntamiento de Begues, lo que "ha permitido paliar el hecho de no hayan llegado las subvenciones concedidas por la Generalitat para las excavaciones", han señalado los investigadores.

En las tareas de investigación han intervenido asimismo el SERP de la Universidad de Barcelona, los laboratorios de Arqueozoología, Arqueobotánica y de Antropología de la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Lleida y el CSIC.

(Fuente: EFE / La Información)

Vídeo del hallazgo editado por el diario "La Vanguardia":

27 de octubre de 2012

Hallan en Can Sadurní la figura humana de cerámica más antigua de la Península Ibérica

La pieza, bautizada como el «Encantado de Begues», tendría unos 6.500 años, 800 más que la Venus de Estepona. Ha sido encontrada en la cueva de Can Sadurní, en Begues (Barcelona).
La pieza de cerámica bautizada como "El encantado de Begues".
Foto: Universidad de Barcelona.
Arqueólogos de la Universidad de Barcelona (UB) han hallado en Begues (Barcelona) la estatuilla prehistórica de cerámica más antigua de la península Ibérica, un objeto con unos 6.500 años de antigüedad y que permanecía oculto en la cueva de Can Sadurní.

El fragmento hallado corresponde al tronco, el cuello y uno de los brazos de una estatua humana que, según el director de la excavación, Manel Edo, respondería al concepto de "ídolo neolítico" con una fuerte carga simbólica y espiritual.

La figura, que es también la estatuilla humana más antigua de la prehistoria de Cataluña, tiene 8 centímetros de altura y corresponde probablemente a un hombre, algo poco frecuente ya que el 80% de las representaciones similares en el Mediterráneo y en Europa son imágenes femeninas.

Los dos brazos están perforados verticalmente, lo que denota que se trataría de una figura suspendida de un cordón o de una correa de cuero para llevarla en el cuello o colgarla en algún lugar del interior de la cueva.

El director de la excavación ha explicado que la estatua se sitúa en una época en la que había "una cultura sedentaria, con ganado y cultivos, capaz de almacenar el grano y de extraer minerales de las montañas del Garraf".

Las excavaciones arqueológicas en Can Sadurní se iniciaron hace 34 años y, entre otros hallazgos de la época neolítica, destaca la identificación de las evidencias más antiguas del procesamiento de cerveza en Europa lo que la convierten en "una cueva muy importante a nivel de patrimonio material", según el director del Museo Arqueológico de Cataluña, Xavier Llovera.

Hallazgos como el del ídolo o el del uso de la cerveza son indicios, según los expertos, de que Can Sadurní era un lugar de encuentro para los habitantes de las áreas más cercanas y que en la cueva se podrían haber celebrado banquetes y rituales simbólicos.

(Fuente: Europa Press)

19 de septiembre de 2012

Hallazgos en Testaccio rehacen las teorías sobre el aceite de la Bética

Los restos de ánforas encontrados durante los últimos años en el Monte Testaccio de Roma han obligado a los arqueólogos a cambiar la teoría aceptada hasta el momento sobre la administración del aceite en la Bética, correspondiente a la actual Andalucía, durante la época del emperador Septimo Severo.
Una investigadora estudia algunos de los restos cerámicos
del Monte Testaccio de Roma. FOTO: EFE 
Gran cantidad de restos de ánforas, que contenían aceite y llegaban a Roma desde la provincia romana, se encuentran apiladas unas sobre otras y conforman el conocido como monte Testaccio, situado en el barrio del mismo nombre, al sur de la capital italiana.

El principal descubrimiento ha sido que las últimas ánforas de aceite encontradas en el monte Testaccio, pertenecientes a la época de Severo, corresponden al mismo año, y no a diferentes etapas de la historia, como se había mantenido hasta ahora, según el profesor José Remesal que dirige el equipo de investigación de la Universidad de Barcelona.

Los arqueólogos han llegado a esta conclusión tras analizar en los últimos dos años treinta toneladas de restos de ánforas, correspondientes a principios del siglo III d C., en el marco de unos trabajos que comenzaron en el monte Testaccio en 1989.

Como explicó el catedrático, la Bética hubo de responder a los tributos exigidos por los diferentes emperadores a través de la producción y envío de aceite, que sirvió para abastecer a la capital y al ejército, en un momento en el que el imperio romano era el centro del mundo.

Tras casi 24 años de excavaciones, el último material encontrado, que data del año 204 después de Cristo, permitió además a los expertos conocer qué tierras confiscó Severo en Andalucía tras la guerra civil librada en Roma y de qué forma fueron organizadas, aseguró a Efe Remesal, catedrático en Historia Antigua.

Estos descubrimientos fueron posibles gracias a los sellos impresos en las ánforas, donde se fija la fecha del envío a Roma, su capacidad, el nombre del comerciante y mediadores, así como de dónde salió el producto y en qué lugar de Hispania fue embarcado.

Estas etiquetas, que están siendo catalogadas por el equipo dirigido por el profesor Remesal, también facilitaron saber que durante principios del siglo III d C. el emperador se apropió de tres fincas en Andalucía que fueron gestionadas al mismo tiempo, pero de manera diferente.

"Los datos nuevos nos obligan a replantear todo lo que sabíamos de la economía romana. Ahora debemos de cambiar esta teoría, lo que antes veíamos como un desarrollo cronológico, se ha realizado todo en la misma fecha", añadió.

Según los estudios geológicos, sobre el monte Testaccio restan actualmente veinticinco millones de ánforas de aceite, el 85 por ciento de ellas procedentes de la Bética, que habrían permitido suministrar del preciado líquido a medio millón de romanos durante 250 años.

No obstante, gran parte del material ha desaparecido a lo largo de la historia debido a varias circunstancias: un "juego" medieval en el los jóvenes romanos lanzaban animales desde lo alto del monte y las pruebas de cañones del Vaticano contra el monte Testaccio, fueron algunas de ellas.

Como apuntó Remesal, lo que para los romanos fue un vertedero de ánforas, para los arqueólogos e historiadores supone hoy un gran archivo natural en el que reconstruir parte de la historia romana, de la que no ha llegado a nuestros días mucha información.

La próxima investigación en el monte Testaccio, una de las más importantes de la arqueología española, está dirigida, según, Remesal, a encontrar y analizar ánforas pertenecientes al siglo I después de Cristo, que todavía no han sido encontradas.

De esta manera, los investigadores, en su gran mayoría españoles, intentan reconstruir a través de pequeños pedazos de ánforas lo que en su momento fue la mayor economía y civilización del mundo.

(Fuente: EFE / QUÉ / Alba Santandreu)

7 de febrero de 2012

Egiptólogos catalanes vuelven a excavar en Egipto

Otra de las misiones que ha empezado las excavaciones es la de la Universidad de Jaén, en la necrópolis de los nobles de Asuán, bajo la dirección del profesor del Área de Historia Antigua, Alejandro Jiménez Serrano.
Un año después de la revuelta egipcia, las misiones arqueológicas internacionales van retomando su actividad. Ahora le toca el turno a la catalana de Oxirrinco, liderada por egiptólogos de la Universitat de Barcelona y que cuenta con la colaboración de la Societat Catalana d’Egiptologia.  Una avanzadilla de profesionales aterriza este lunes en El Cairo para iniciar los trabajos que, debido sobre todo a la inestabilidad política, se han retrasado unos meses.
Sarcófago encontrado en Oxirrinco.
“Ha costado obtener el permiso para excavar”, cuenta el director de la misión, el catedrático Josep Padró. “Han cambiado las tramitaciones de excavación, que ahora dependen de los servicios de antigüedades de las provincias, mientras que en El Cairo se obtiene el permiso genérico de trabajo”, detalla.
La misión catalana acabó los trabajos de la pasada temporada justo antes del inicio de la revuelta en Egipto. “Hemos estado más de un año sin poner los pies en Oxirrinco, pero sabemos que el yacimiento está intacto”, explica el egiptólogo. “En el inicio de los altercados, hubo un intento de robo en el almacén donde guardamos las antigüedades que vamos encontrando, justo al lado de la excavación”, recuerda, aunque el incidente acabó sin consecuencias.
Los objetivos de la campaña
Este año se cumple el vigésimo aniversario de la misión catalana en Oxirrinco, que también cuenta con la participación del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto. De hecho, “el doctor Hassan ya ha abierto la campaña para restaurar y consolidar tumbas a la espera del inicio de la excavación”, apunta Padró.
El objetivo de este año es “seguir excavando los restos de un gran templo de época grecorromana que, por su posición y por las descripciones de los papiros, podría tratarse del serapeo”, dedicado al dios Serapis y cuyo nombre también hace referencia a los monumentos funerarios de los bueyes Apis. El más conocido hasta ahora s el encontrado en la necrópolis de Saqqara por el arqueólogo francés Auguste Mariette en 1850 con sarcófagos de toros sagrados.
En esta campaña, la misión también prevé continuar la excavación en la necrópolis. “La última tumba que encontramos el año pasado estaba intacta, con las ofrendas al lado de la momia”. Padró recalca que se trata “de un sector muy bien conservado”.
Pinturas de la necrópolis de Oxirrinco.
Pero la estrella de la corona de Oxirrinco es el Osireion, un templo subterráneo dedicado al dios Osiris. “En estos momentos es único en Egipto”, afirma el catedrático en Egiptología. “Ahora mismo, en los trabajos de restauración se han encontrado unos bloques que todavía no sabemos de qué se trata”, avanza. “Como todavía no teníamos el permiso de excavación, los volvieron a tapar”. Este será, sin duda, uno de los trabajos principales de este vigésimo año de campaña.
 La Universidad de Jaén también tiene misión en Egipto
A principios de enero, el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Manuel Galán empezó una nueva temporada de excavación de las tumbas de Djehuty y de Hery, de la dinastía XVIII, en una de las necrópolis de la orilla oeste de la antigua Tebas, en la región de Luxor.
Otra de las misiones que ha empezado las excavaciones es la de la Universidad de Jaén, en lanecrópolis de los nobles de Asuán, bajo la dirección del profesor del Área de Historia Antigua, Alejandro Jiménez Serrano.Y también la egiptóloga Myriam Seco ha proseguido su trabajo en el templo funerario de Tutmosis III, en Luxor. Aunque todavía no todas las misiones españolas han vuelto a Egipto tras la crisis política que está sufriendo el país, como por ejemplo la que excava Heracleópolis Magna.
(Fuente: La Vanguardia / Silvia Colomé)