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11 de febrero de 2014

La tumba de Boabdil "el Chico" yace bajo la basura en Fez (Marruecos)

La tumba de Boabdil "el Chico", el último rey de Granada, el que entregó las llaves de la ciudad a los Reyes Católicos, yace bajo restos de basura en un solitario mausoleo junto a las murallas de la ciudad marroquí de Fez.
"La entrega de Granada a los Reyes Católicos", óleo de Francisco Pradilla (1840-1921) expuesto en el edificio del Senado. 
La Asociación Memoria de los Andalusíes ha denunciado el estado en que se encuentra el mausoleo: cubierto por heces y orinas, botellas rotas de vidrio y desechos de todo tipo, el lugar se ha convertido en refugio de borrachos y mendigos, según cuenta Hamza Ali al Ketani, que documentó su denuncia con unas fotografías.

En realidad, no hay certeza absoluta de que Boabdil se encuentre allí: sería necesario realizar una excavación para extraer restos de ADN de un cadáver ya localizado y cotejarlo con los restos de alguno de los familiares consanguíneos de Boabdil.

CRÓNICAS DEL S. XVII
Pero las únicas referencias históricas disponibles, aportadas por un cronista del siglo XVII llamado Al Maqarri, llevan a creer que muy probablemente Boabdil se encuentra bajo el humilde mausoleo dedicado a otro santo más conocido por los habitantes de Fez y llamado Sidi Belkasem, junto a lo que hoy se conoce como Bab al Mahruq o Puerta del Quemado.

El pasado marzo, un equipo español capitaneado por el cineasta Javier Balaguer llegó a Fez con la intención de realizar una excavación en el lugar y extraer restos del cadáver del presunto Boabdil.

Recibieron entonces todo el apoyo de la Municipalidad de Fez, que presentó el proyecto a bombo y platillo como uno de los mejores ejemplos de cooperación transfronteriza y encarnación de la hermandad entre España y Marruecos.


"GUERRA" DE COMPETENCIAS EN MARRUECOS
Sin embargo, a la hora de clavar una pica en el mausoleo, así fuera un simple clavo, el equipo (había antropólogos forenses y hasta expertos en georradar) se toparon con que el lugar dependía también en parte del ministerio de Asuntos Islámicos (por ser una tumba) y del de Cultura (por ser una tumba histórica), y comenzó entonces una guerra de competencias.

Desanimados, los españoles aparcaron momentáneamente el proyecto en espera de mejores días, sin por ello abandonar sus planes. Balaguer comentó que regresó en una ocasión más a Fez para constatar que las cosas seguían igual.

MARRUECOS NO TIENE DINERO PARA ESTOS PROYECTOS
Kenza al Ghali, asesora del Alcalde de Fez, aseguró a Efe que las trabas burocráticas han desaparecido "y los españoles pueden venir en cuanto quieran" a desenterrar a Boabdil.

¿Y por qué no lo hacen los marroquíes? Al Ghali responde que en Marruecos "desgraciadamente no hay dinero para esos proyectos. ¿Quién podría asumir ese proyecto? No hay presupuesto ni voluntad", se lamenta.

Desconocedores de estos entresijos burocráticos, un grupo de miembros de la Asociación Memoria de los Andalusíes organizó el pasado martes una excursión a varios lugares de Fez, la ciudad donde se establecieron, siguiendo a Boabdil, miles de moriscos huidos o expulsados de Granada en varias rachas.

Ketani relata que cuando él y sus amigos se pusieron a documentar el estado de abandono del mausoleo que probablemente corona la tumba de Boabdil, se acercaron unos policías para exigirles explicaciones y pedirles su documentación.

"¿Cómo es posible que las mismas autoridades que no protegen el lugar de quienes lo ensucian y mancillan, molesten a los ciudadanos de bien que se acercan al monumento?", se pregunta Al Ketani, que escribió un artículo indignado en un conocido sitio web.

Los niños junto a la Puerta del Quemado han hecho del terreno junto al mausoleo un lugar de juegos; por la noche, los desocupados de Fez se refugian en el mausoleo abierto.

Si Boabdil se halla bajo el suelo de este antro, jamás hubo rey con tumba tan indigna.

14 de noviembre de 2011

Un "tesorillo" de la época de los Reyes Católicos aparece en Medina del Campo (Valladolid)

Los restos se han encontrado en la Casona del Mayorazgo de Hornaza y Cotes 
Unas monedas de plata de la época de los Reyes Católicos y varios restos de vasijas medievales son el tesoro que el subsuelo de la Casona de Mayorazgo de Hormaza y Cotes, situada en la céntrica calle Bernal Díaz del Castillo de Medina del Campo, guardaba con recelo hasta hace un par de semanas, cuando el propietario del inmueble comenzó las obras de construcción de un nuevo edificio.
Restos arqueológicos hallados en el subsuelo.
 «Cuando compramos la casa sabíamos que al estar ubicada dentro del Plan Especial del Casco Histórico podríamos encontrarnos con restos arqueológicos», comentó el propietario de la casona, Vicente Pino, quien se toma con humor la curiosidad que las ruinas han despertado entre algunos los vecinos de la localidad quienes con sus móviles realizan fotografías de los restos. Según Pino, antes de comenzar las obras de construcción y rehabilitación de la fachada de la casona, del siglo XVI, encargó a una empresa especializada en el sector de la arqueología y homologada por la Junta el estudio pertinente para poder comenzar con el trazado de lo que en un futuro será un edificio. «Al estar dentro del Plan del Casco Histórico unos arqueólogos tuvieron que realizar varias catas para determinar si había restos», explica el propietario, quien añade que «estas catas de dos por dos metros de profundidad y longitud dilucidaron que había ruinas por lo que los trabajos de excavación y los escombros tuvieron que realizarse de una manera especial y controlada». 


Una vez confirmada la existencia de restos un grupo de arqueólogos comenzaron las labores de limpieza de los ladrillos «con mucho cuidado, ya que al principio no sabíamos cuál era el valor», recuerda Pino, quien tuvo que dar parte del hallazgo al área de Patrimonio de la Junta de Castilla y León. Tras la limpieza total de los restos y el descubrimiento de las monedas de plata de la época de los Reyes Católicos y de las pequeñas piezas sueltas de vasijas, los historiadores determinaron que los restos encontrados «no son de gran valor, pero sí sirven para identificar una etapa de la historia de Medina del Campo», explica Pino, quien por el momento descarta la posibilidad de poner un suelo de cristal para dejar al aire las ruinas ya que «según los expertos no merece la pena porque las ruinas no tienen gran valor y el ladrillo no se conserva en condiciones óptimas».


 A pesar de que el hallazgo de este pequeño tesoro ya se encuentra custodiado en una de las vitrinas del Museo de Arqueología de Valladolid, según comentó el propietario, su descubrimiento no ha dejado indiferente a nadie. Y es que la curiosidad que despierta ver varias habitaciones, muros y arcos hace que algunos medinenses crean que las ruinas son muy valiosas. Multitud de turistas y vecinos se paran en las vallas que protegen las obras para observar lo que fue el hogar de dos familiar nobles ligadas a la historia de la localidad. La construcción del inmueble es de comienzos del siglo XVI, pero los dos blasones son del siglo XVII. En 1703 Felipe V concede al brigadier García Manuel Cotes y Hormaza el marquesado de Ordoño y en el siglo pasado estuvo instalado en esta mansión el edificio de Correos.
(Fuente: El Norte de Castilla / Patricia González)

3 de junio de 2010

¿Quienes eran los moriscos?

Los moriscos (palabra que deriva de "moro") fueron los musulmanes españoles bautizados tras la pragmática de los Reyes Católicos del 14 de febrero de 1502. Tanto los convertidos con anterioridad al catolicismo romano de forma voluntaria como los convertidos obligatoriamente en adelante pasaron a ser denominados moriscos. Antes de la conversión forzada, a los musulmanes que vivían practicando de manera más o menos abierta su fe en los reinos católicos romanos la historiografía los llama mudéjares, aunque en la época esta denominación se refería sobre todo a los musulmanes del Reino de Castilla, ya que en Aragón se les llamaba simplemente moros y, en Valencia, sarraïns ("sarracenos"). (Wikipedia)


"Morisco" es la palabra que usa la historiografía para referirse a estos musulmanes catolizados, aunque en la época se usaba también con frecuencia cristiano nuevo, o más específicamente cristiano nuevo de moro, para diferenciarlos de los judíos bautizados, que también eran cristianos nuevos.

En 1491 Boabdil, el último rey nazarí, capituló ante los Reyes Católicos y negoció la entrega de Granada el 25 de noviembre. Entre otras cosas se acuerda:


Desembarco de moriscos en Orán.

«Que los moros podrán mantener su religión y sus propiedades. Que los moros serán juzgados por sus jueces bajo su ley, que no llevarán identificáis que delaten que son moros como las capas que llevan los judíos. Que no pagarán más tributo a los reyes católicos que el que pagaban a los moros. Que podrán conservar todas sus armas salvo las municiones de pólvora. Que se respetará y no se tratará como renegado a ningún católico que se haya vuelto moro. Que los reyes sólo pondrán de gobernantes gente que trate con respeto y amor a los moros y si estos faltasen en algo serían inmediatamente sustituidos y castigados. Que los moros tendrán derecho a gestionar su educación y la de sus hijos».

La población morisca se concentraba sobre todo en tres regiones de España: Castilla (menormente y con presencia muy localizada en las actuales provincias de Ávila y Salamanca) Aragón, Valencia y Granada.

Al haber sido el último reino islámico de la Península, en esta región se concentró hasta los años setenta del siglo XVI el mayor contingente morisco, mayoritario y muy escasamente aculturado: hablaban corrientemente el árabe, conocían bien el islam y conservaban la mayor parte de los rasgos culturales que les eran propios: vestido, música, gastronomía, celebraciones, etc.

Texto aljamiado (en castellano pero con grafía árabe).

Con motivo del primer levantamiento del Albaicín que se extendió por las Alpujarras en 1500 (del que hablaremos más adelante), los católicos aprovecharon para afirmar que los musulmanes habían quebrantado el pacto alcanzado en 1491. Por ello dictaron la Pragmática de 14 de febrero de 1502, que ordenaba la conversión o expulsión de todos los musulmanes del reino de Granada, exceptuando a los varones de menos de 14 años y las niñas menores de 12, antes de abril del citado año. Esta Pragmática supuso un quebrantamiento de los compromisos firmados por los Reyes Católicos con el rey Boabdil en las Capitulaciones para la entrega de Granada, en las que los vencedores castellanos y aragoneses garantizaban a los musulmanes granadinos la preservación de su lengua, religión y costumbres.

Con la Pragmática de 1502 los mudéjares de toda España tuvieron que ir a las iglesias a bautizarse. Se les preguntaba qué nombre querían tener, y si alguno no entendía bien el castellano, cosa que pasaba sobre todo en el antiguo reino de Granada, o no se le ocurría ningún nombre, se le ponía Fernando si era hombre e Isabel si era mujer. La conversión fue general en todas partes. A partir de esta conversión forzada, los mudéjares dejaron oficialmente de serlo, ya que estaban bautizados y se les llamaba moriscos.

Para evitar el exilio, la mayoría de los musulmanes optaron por la conversión al catolicismo. La conversión fue general en todo el Reino de Granada. Durante el reinado de Carlos V, gracias al apoyo que los moriscos prestaron al rey y a sustanciosos donativos, la corona adoptó una posición flexible con ellos y les permitió que conservaran sus usos y costumbres. De esta forma, los moriscos se mantuvieron como una comunidad propia sin integrarse en la sociedad española de su tiempo. Hasta el segundo levantamiento de las Alpujarras (1568-1571) (Continuará...)