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10 de enero de 2017

Hallan los restos de siete bebés de entre los siglos I y III d.C. en el castro de A Lanzada (Pontevedra)

Los sondeos también permitieron localizar un tanque de una salina de origen romano y una fíbula de bronce en forma de omega entre otras 15.000 piezas.
Uno de los siete restos de bebés hallados en el castro de A Lanzada.
La Diputación de Pontevedra tiene ya entre sus manos las conclusiones definitivas sobre la datación de los restos humanos hallados durante las excavaciones en este yacimiento el pasado verano entre ellos los cuerpos de una mujer, Cornelia y otros dos adultos, y en otra zona del castro de trece bebés que los análisis acaban de confirmar que son mucho más antiguos que los restos de las personas de mayor edad.

El laboratorio especializado de Florida ha datado los restos de Cornelia entre los años 435 y 610, es decir, entre los siglos V y VII, al igual que otro de los adultos mientras que el tercero sería un poco más antiguo, entre los años 450 y 550, es decir, siglo V.

Los cadáveres de los bebés fueron enterrados, no obstante, mucho antes. El más antiguo está datado entre los años 25 y 130, mientras que otros se corresponden a fechas de entre el año 40 y 85 y otros entre los años 60 y 215. Es decir, entre los siglos I y III.

ENTERRAMIENTOS REUTILIZADOS
La presidenta de la Diputación, Carmela Silva, explicó que los datos vienen a confirmar que los restos pertenecen a dos zonas de enterramiento distinta y que el enclave estaba ya habitado en el siglo I de tal forma que el espacio con los enterramientos más modernos fueron reutilizadas con estos usos tiempo después.

Por otra parte, un sondeo en un punto cercano a la carretera entre Pontevedra y Sanxenxo permitió localizar el tanque de cristalización de una salina que se encuentra "en perfecto estado de conservación", según señaló Silva, y que "todo hace indicar que es de origen romano".

OTROS HALLAZGOS DE INTERÉS
En los últimos días de excavaciones han aparecido otros elementos de gran interés como una fíbula en forma de omega de bronce típica de entre los siglos menos uno y uno antes de Cristo que también servirá para consolidar las tesis sobre la antigüedad del asentamiento. Silva recordó que durante las excavaciones, que finalizarán el 31 de este mes, se han encontrado un total de 15.000 piezas entre las que destacan cerámicas, monedas de distintas épocas, puñales y fíbulas.

La presidenta de la Diputación destacó que la última semana se dedicará a la consolidación de las estructuras localizadas y sacadas a la luz y en febrero se dispondrá ya de un informe preliminar de los arqueólogos con las primeras conclusiones sobre los hallazgos.

Ahora están pendientes de la firma del convenio con el Ministerio de Fomento para que se proceda a la consolidación de este y otros castros que se incluyen en el convenio con el Ministerio para su consolidación en el caso de los que fueron excavados, así como su limpieza en otros yacimientos de la provincia. Además, el Ministerio deberá ocuparse de su musealización. Silva espera que el acuerdo con Fomento se pueda firmar cuanto antes para consolidar lo más pronto posible los restos encontrados en los castros excavados. De hecho, en el de A Lanzada será la propia Diputación quien asuma este cometido ante la parálisis que se vivió en Fomento debido a que el Gobierno estaba en funciones.

7 de octubre de 2016

Las excavaciones del castro de Montealegre sacan a la luz una escultura antropomorfa del siglo I a.C.

Mide unos 60 centímetros de altura, es de granito y no conserva la cabeza. Representa un humano sedente con los brazos pegados al cuerpo y su gran valor reside en que fue encontrada en el propio contexto arqueológico. Desde primavera ya se han recuperado más de 20.000 piezas, la mayoría de cerámica y metal
Un equipo de quince personas trabaja en el castro hasta noviembre. FOTO: G. NÚÑEZ
El castro de Montealegre de Domaio (Pontevedra), cuenta ya con una pieza que protagonizará sin duda los escritos y estudios que se hagan en el futuro sobre este asentamiento. Se trata de una escultura antropomorfa de unos 60 centímetros de altura que el equipo de 15 personas dirigido por el arqueólogo Miguel Vidal encontró hace unas dos semanas. La figura es de granito y no conserva la cabeza. Representa un humano sedente con los brazos pegados al cuerpo. El gran valor de la pieza reside, entre otros aspectos, en que fue encontrada en el propio contexto arqueológico, pues muchas esculturas de este tipo aparecen muy desplazadas y extraer información sobre su origen es muy complicado. 

En este caso, los estratos inferiores del castro sobre los que trabajan los expertos, están datados en el llamado "cambio de era", con una supuesta ocupación continuada entre el siglo I a.C. y el siglo I d.C. La pieza se encuentra ya en fase de estudio y el arqueólogo reconoce que el trabajo por delante es intenso, y es que todavía se desconoce si es un hombre o una mujer o si tenía un significado simbólico o meramente práctico. Lo que parece claro es que no se trata de la representación de un guerrero, cuya función simbólica en los accesos a distintos castros se descubrió en diferentes yacimientos de Galicia y el norte de Portugal.

INTERVENCIÓN HASTA NOVIEMBRE
Las excavaciones se están realizando sobre una superficie de 700 metros cuadrados en la cara oeste del monte y sobre unos 400 metros cuadrados en el este. Esta segunda zona todavía se encuentra en una fase inicial de los trabajos y su excavación se intensificar hasta noviembre, cuando está previsto que concluya la intervención sobre el terreno.


Hasta ahora se han extraído y clasificado más de 20.000 piezas. Con la colaboración de expertos de la Universidad de La Coruña comenzó ya el trabajo para reconstruir el modo de vida del castro de Montealegre a partir de los elementos con valor histórico recuperados. Una vez que acaben las excavaciones el arqueólogo tiene 6 meses más de trabajo, entre el que destaca la reconstrucción digital en 3D de las piezas.

Además de la escultura antropomorfa, han aparecido elementos muy interesantes desde el punto de vista histórico.

OTROS HALLAZGOS
El más llamativo es el vial de entrada al castro con enlosado. Se conservan en perfecto estado más de 10 metros de esa vía. Miguel Vidal explica que no se conservan muchos en Galicia, pues las excavaciones parciales de castros suelen centrase en las cimas de los montes, en donde se dan los asentamientos más antiguos, mientras que la entrada está en la parte baja.

En este caso no está previsto que se excave la cima, pues quedará sobre el túnel y no estará afectada por las obras. Se identifican claramente en la vista los restos de hogares castrexos y el arqueólogo habla de que en su máximo apogeo el castro de Montealegre alcanzó las 3 hectáreas de superficie y se calcula que residieron en él unas 300 personas.

CERÁMICA
Las piezas de cerámica son las que más encuentran. Sobre todo restos de ánforas y de recipientes y utensilios de cocina. Las ánforas denotan un posible comercio con productos que llegaban de la zona de Gibraltar. "Era común que trajeran al noroeste peninsular vino, aceite y productos de salazón como pescado o la salsa Garum (muy común en la antigua Roma)", explica el experto. Es posible que se intercambiaran por otros productos como estaño, que era muy abundante en todo el área de población castrexa.

Las más de 20.000 piezas encontradas hasta la fecha no son solo elementos cerámicos o piedra, sino que también han aparecido distintos objetos fabricados en metal como dos anzuelos de bronce, fíbulas de distintas formas para sujetar las capas y agujas para los recogidos del pelo confeccionadas en bronce y con una detallada ornamentación.

HOGARES 
En la zona oeste del yacimiento excavado, el personal trabaja en una ladera con estructuras de habitación que se levantan en unos 30 metros de pendiente, con una inclinación del 55%, dificultando mucho las tareas. Hasta cinco estructuras construidas se encontraron, con buena parte de los muros perfectamente conservados bajo tierra y que ahora se reproducirán digitalmente mediante fotografías y técnicas en tres dimensiones para su posterior estudio, pues esta área periférica del castro desaparecerá con la construcción de la futura autovía.

Cerca de la vía de acceso los expertos entienden que las primeras estructuras acogían dentro de sus muros zonas de taller y de almacenamiento. En la parte más alta es claramente identificable un hogar con un pequeño vestíbulo en el que se conservan restos de una zona de combustión con varias piedras, que se pudo haber utilizado para cocinar o para otras tareas.

La intervención en la zona este ya desveló los restos de al menos una estructura de piedra, así como un enorme conchero colectivo, en donde los restos de moluscos denotaban la tremenda importancia de éstos en la dieta de la época.

Las conchas de moluscos permitieron conservar también restos orgánicos de las especies de animales que comían, entre las que destaca un asta de ciervo con 2.000 años de antigüedad. Apareció también una moneda con la efigie del emperador romano Tiberio (14-37 A.C.).

17 de agosto de 2016

Recuperan más de 10.000 piezas del castro de Montealegre (Pontevedra)

Trasladarán al museo los restos afectados por las obras de la futura autovía.  Desde el 1 de mayo trabajan en el yacimiento quince profesionales entre arqueólogos y auxiliares que se encargan de rescatar los antiguos sillares del poblado y todos los restos que aparecen en el lugar.
Entre los restos cerámicos encontrados hay ánforas de treinta litros de capacidad. FOTO: JOSEBA CUÑA.
El polvo se levanta al pisar el suelo en la escarpada pendiente que rodea al túnel de Montealegre. Junto a las obras para transformarlo en autovía el actual corredor de O Morrazo, varios hombres y mujeres trabajan en la excavación arqueológica del castro que los conductores no pueden ver.

El arqueólogo Miguel Vidal dirige un grupo de 15 profesionales entre arqueólogos y auxiliares que se encargan de rescatar los antiguos sillares del poblado y todos los restos que aparecen en el lugar. Hasta ahora han recuperado diez mil piezas y el número va en aumento. Esta tarea le ha sido encomendada por la Consellería de Infraestructuras, responsable del proyecto de autovía. A juicio de Vidal, a la hora de realizar obras públicas «hay que buscar un equilibrio entre la modernidad y la preservación del pasado. Antes de la ley del año 1985 se arrasaba con todo. Ahora, afortunadamente, no es así»

Las excavaciones arqueológicas comenzaron el pasado 1 de mayo. Son una condición ineludible antes de comenzar la apertura de las dos nuevas bocas que tendrá el tubo paralelo al actual. El desdoblamiento del túnel de Montealegre forma parte de la conversión del corredor en autovía.

SEISCIENTOS METROS CUADRADOS
Los trabajos en las ruinas enterradas bajo el humus se están realizando en un área de 600 metros cuadrados. Al otro lado del túnel, la superficie que tienen que excavar será menor, solo 200 metros. En estos perímetros todos los restos arqueológicos van a ser investigados y catalogados.

En cada una de las dos excavaciones se perforará una nueva boca para el túnel de la futura autovía. No existe una opción que permita soslayar por completo el yacimiento, que todavía permanece enterrado en su mayor parte en las faldas del monte, donde un bosque de eucaliptos, alcornoques y otras especies arbóreas han ocultado los vestigios de un poblado que existió en Domaio hace al menos 2.300 años.

El trabajo de arqueología en el yacimiento de Montealegre posiblemente se prolongue hasta final de año. Los trabajos son muy delicados y están condicionados por el tiempo. Si la climatología otoñal complica la actividad, se contratarán más personas para que se cumplan los plazos.


DESCUBIERTOS EN 1927
Los restos de Montealegre fueron descubiertos por Losada Diéguez en 1927 ya que se encontraban en terrenos propiedad de la familia de su mujer. En el año 2004, con motivo del proyecto del corredor, afloraron nuevos restos. Miguel Vidal estima que «el castro puede tener una superficie de tres hectáreas pero solo están excavados 1.500 metros».

Los investigadores han hallado restos de cerámica de diferentes tipos. Entre ellos sobresalen ánforas de 30 litros de capacidad. El director de la excavación señala que «son similares a las que usaban los romanos en sitios como Alemania y era el sistema habitual para transportar el aceite, el vino o las salazones. Podemos acreditar que en el poblado de Montealegre había un comercio con otros pueblos. La gente indígena de aquí tenía muchos contactos».

BASURERO DE CONCHAS
Una de las cosas más curiosas que ha aparecido ha sido «un basurero de conchas». Enterrada había una montaña de conchas de moluscos y bivalvos de hace más de dos mil años. «Debían consumir el marisco y luego tiraban las conchas en un vertedero del poblado», cuenta el arqueólogo. Entre las piezas más notables que se han encontrado se encuentran las ánforas Haltern 70, que están fechadas en el año 50 antes de Cristo. Ha aparecido también una fíbula en forma de omega, elaborada en bronce y una acus irinalis, una aguja que se empleaba habitualmente para sujetarse el pelo en el siglo I antes de Cristo (a.c.).

  • «Hemos encontrado restos de los siglos IV y III a.c.», cuenta Miguel Vidal, que ha dirigido más de medio centenar de excavaciones arqueológicas.
Con este ribeirense trabajan codo con codo la arqueóloga ferrolana Fiodora López y la arousana Alba González. Con sumo cuidado, los especialistas limpian y catalogan las miles de piezas halladas en este poblado prerromano. Cuando concluya el trabajo de campo y la investigación, las trasladarán al Museo de Pontevedra para dejar expedita la zona para la tuneladora.

27 de junio de 2016

Los trabajos arqueológicos en el castro detectan nuevas cabañas y restos de cerámica, en A Guarda (Pontevedra)

La intervención en el castro de Montealegre se está realizando en un área marginal del yacimiento, ya que la parte más importante no está afectada por los trabajos de ampliación del corredor. En 2004, con motivo de la construcción del corredor y de los dos túneles existentes, se documentaron al menos 8 cabañas.
Los trabajos de conservación pretenden salvar el yacimiento del desdoblamiento de una carretera.
Un equipo de 18 personas, dirigidas por el arqueólogo Miguel Ángel Vidal Lojo, trabaja desde el pasado 12 de mayo en la excavación del castro de Montealagre, en A Guarda (Pontevedra), para su protección, con motivo de las obras de ampliación del Corredor do Morrazo, en cuya construcción hace más de diez años, ya se salvó este yacimiento con un túnel que ahora se va a desdoblar por el margen que da al mar.

Lojo señala que los trabajos consisten en la excavación de toda la superficie que ocuparán las futuras boquillas del nuevo túnel proyectado y se estima que se prolonguen a lo largo de tres meses y medio "aunque todo dependerá de los restos arqueológicos que vayan apareciendo", señala el arqueólogo.

Aunque es prematuro para aventurar resultados, ya que el trabajo se encuentra en una fase incipiente, "todo parece indicar que se localizará alguna cabaña y material arqueológico asociado a estos espacios de habitación, como restos de cerámica fundamentalmente y piezas de otro tipo: objetos de piedra, metálicos..., de hecho algunos de estos materiales ya se están detectando". Ya cuando se realizó la otra excavación en 2004, con motivo de la construcción del corredor y de los dos túneles existentes, se documentaron al menos 8 cabañas , lo que abre muchas posibilidades para una futurible excavación y recuperación: "Además se localiza en un enclave fantástico desde un punto de vista paisajístico con unas vistas imbatibles a la ría de Vigo".

CASTRO "DE MUCHA ENTIDAD"
Reconoce que se trata de un castro de "mucha entidad" y que la intervención se está realizando en un área marginal del yacimiento, ya que la parte más importante no está afectada por los trabajos de ampliación del corredor.

El arqueólogo considera que la solución del túnel sí reduce la afección sobre el castro y salvaguarda lo más significativo del yacimiento " a su vez, la zona afectada objeto de intervención y estudio, se convierte en una oportunidad para conocer más sobre este yacimiento".-

Lojo ha dirigido multitud de proyectos de excavación, sondeos y seguimientos en obra civil, fundamentalmente en grandes obras de carreteras o de ferrocarril, además de otro tipo de responsabilidades como arqueólogo de la oficina de rehabilitación del casco histórico de Muros, compromisos que compagina con la investigación en forma de diferentes publicaciones, colaboraciones en libros y artículos.

(Fuente: Faro de Vigo)

30 de mayo de 2016

Documentan la mayor colección de ánforas romanas de Galicia en A Guarda (Pontevedra)

Las primeras ánforas descubiertas proceden del Norte de África y el sur de la Península Ibérica y llegaron al castro de Santa Tecla en el siglo IV antes de Cristo, «cargadas de salazones y vino». Además también se han documentado metales. Hay elementos de plomo, hierro y bronce, desde monedas romanas de la Dinastía Julio-Claudia a fivelas de bronce o clavos de hierro.
Hasta quince tipos diferentes de cerámica se han documentado en el castro. 
La última excavación del monte de Santa Tecla (Trega en gallego) ha desenterrado la mayor colección de ánforas romanas de Galicia. «Hemos localizado hasta 15 tipos pero hay 13 distintas de un período de solo 200 años, entre finales del II antes de Cristo y el I después de Cristo», confirmó Rafael Rodríguez, arqueólogo al frente de la primera excavación realizada en el barrio de Mergelina en el último siglo y la más prolífica. Esta variedad de ánforas es una de las muchas sorpresas con las que se ha topado su equipo, que ahora asume la tarea de documentar y evaluar las más de 40.000 piezas encontradas, algunas de ellas procedentes de Cartago, el norte de África y el Sur de la Península Ibérica.

Esta insólita variedad de vajillas es trascendente porque aporta mucha información sobre las fases de ocupación, las costumbres y la forma de vida que hubo en el Santa Trega. De partida, indican, «que no es un castro tradicional si no uno muy desarrollado. Una ciudad con el estilo y tipo de vida que en Sevilla».

«Estas ánforas nos permiten determinar, de antemano, que el grado de romanización aquí en el siglo II antes de Cristo era muy elevado. Galicia y el Santa Trega no eran un lugar apartado del mundo sino que el nivel de vida era similar al de la época en Hispalis, la actual Sevilla», indica de forma pedagógica el experto. Entre estas vasijas romanas hay algunas excepcionales. «Hemos encontrado una que traía aceite de la Bética y las mejor conservadas son las "Haltern 70", ánforas de vino procedentes de la desembocadura del Guadalquivir», destaca Rafael Rodríguez.

SALAZONES Y VINO
«Las ánforas hablan», indica. Las del Santa Trega han informado a los arqueólogos de que en su castro hay una romanización absoluta desde finales del siglo II antes de Cristo. «Se evidencia una clara fractura con la vida tradicional. Desde ese momento se generaliza el uso del vino, se traen salazones y, en vez de iluminar con grasa y telas, se utiliza ya el aceite», resume Rodríguez.

Las primeras ánforas descubiertas proceden del Norte de África y el sur de la Península Ibérica y llegaron al Trega en el siglo IV antes de Cristo, «cargadas de salazones y vino». Las romanas llegan de sitios diferentes desde finales del II antes de Cristo: desde Italia, el Norte de África y, especialmente, de los actuales Túnez y Marruecos, Andalucía y Portugal.

Se ha desenterrado una «abrumadora cultura material y las ánforas son el elemento más representativo». Estos hallazgos, apunta el arqueólogo, «sitúan a un gran poblado del Noroeste hispánico dentro de los circuitos comerciales internacionales del momento. Se refuerza la idea de que nuestra actual Galicia no era una región aislada y marginal; al contrario, era una región en contacto con el mundo Mediterráneo, aquí llegaban comerciantes procedentes del Sur de la Península Ibérica para intercambiar sus productos, seguramente por metáis muy codiciados».

Además de las ánforas se han documentado metales. Hay elementos de plomo, hierro y bronce, desde monedas romanas de la Dinastía Julio-Claudia a fivelas de bronce o clavos de hierro. «Lo que está claro es que en el barrio Mergelina la ocupación del Trega es más antigua del que se pensaba, pudiendo establecer tres momentos diferentes de ocupación», desvela el arqueólogo.

Rafael Rodríguez estructura el abanico de 500 años de ocupación desde el siglo IV antes de Cristo. Ese momento, dice, «está definido por estructuras en material perecedero que dejan improntas o negativos en el terreno y que se acompañan de materiales procedentes del mundo púnico, cerámicas y bronces castreños». Del II antes de Cristo son las estructuras en piedra; cabañas circulares y materiales de la época. La última ocupación va del II antes de Cristo al I después de Cristo. «Es el momento de la reurbanización espacial, se trazan calles y se definen las agrupaciones familiares. La vida en el poblado es intensa, existen claras divergencias sociales y los habitantes del Trega están en contacto con el mundo cambiante que llega de Roma», concluye.

8 de enero de 2016

Las nuevas excavaciones multiplicarán por cuatro la superficie del Castro Alobre, en Vilagarcía (Pontevedra)

La excavación que comenzará en febrero sentará las bases de la musealización del yacimiento y cuadriplicará la superficie que las seis campañas anteriores examinaron. El Castro Alobre estuvo habitado 800 años, desde el siglo V aC y el III de nuestra era.
Recreación de los que pudo ser el castro Alobre en Vilagarcía de Arousa. INFOGRAFÍA: LA VOZ DE GALICIA.
Si todo va bien, la séptima campaña arqueológica de Alobre comenzará el 1 de febrero. Catorce años después de su primera excavación sistemática, deberían sentarse de una vez las bases para la musealización de un yacimiento que, según los especialistas, constituía un castro litoral potente cuya habitación duró probablemente ochocientos años, entre el siglo V antes de Cristo y el siglo III de nuestra era. Para empezar, la superficie de trabajo multiplicará por cuatro los 91 metros cuadrados que están documentados. Una diferencia sustancial que correrá a cargo de la Diputación de Pontevedra y de un equipo formado por doce personas con tres arqueólogos al frente. La siguiente fase, la potenciación de Alobre como museo al aire libre, es cosa del Ministerio de Fomento y el convenio puesto en marcha para la valorización de los asentamientos galaico-romanos en la provincia.

Las primeras noticias sobre la importancia que lo que duerme bajo O Montiño datan de 1914. No es fácil hacerse una idea de lo que Alobre pudo ser en la época de su máximo esplendor, fundamentalmente porque la construcción del Puerto fue desvirtuando su espacio original a lo largo del siglo pasado. Hace cien años se descubrieron restos de mosaicos y sepulturas romanas que los trabajos portuarios se habrían llevado por delante. De lo que hoy puede observarse, tras las sucesivas campañas ejecutadas, se deduce una mezcla de estructuras puramente castrexas con construcciones del período romano.

UNA HIPÓTESIS DE TRABAJO
La hipótesis de trabajo con la que parten los arqueólogos es la de un castro habitado durante un período prolongado, cuya trayectoria se inicia en el siglo V a. C. con cabañas circulares y se prolonga hasta un momento indeterminado de la época romana. «Lo que vamos a hacer es, entre otras cuestiones, estudiar cómo se produjo esa transición, cómo se transforman las formas ocupacionales y si el proceso fue un fenómeno brusco o paulatino», explica Rafael Rodríguez, miembro del equipo que llevará a cabo las excavaciones.


La zona de actuación partirá de los escasos restos que hoy permanecen a la vista, correspondientes a dos fondos de cabañas castrexas y una estructura rectilínea romana que se ha identificado con una fábrica de tejas. Desde allí avanzará hacia la plataforma que linda con el cierre del colegio Sagrada Familia. El área cuyos eucaliptos fueron talados.

DEL MEDITERRÁNEO AL ATLÁNTICO
De momento, dos hallazgos confieren resonancia al lugar desde el que creció la Vilagarcía medieval, la cuna de la ciudad actual. Se trata de un ara romana, dedicada a Neptuno, y de una fíbula, una pieza con la que se prendían las túnicas, de Navicella. Su fabricación, datada en el siglo V antes de Cristo, es el punto de referencia para establecer el origen del yacimiento en el tiempo. Pero, sobre todo, habla de la existencia de relaciones comerciales entre las Rías Baixas y la cultura atlántica castrexa, y el corazón del Mediterráneo en la Antigüedad. «Su presencia dice que el Noroeste y las rías no eran territorios aislados, sino un lugar introducido en los circuitos comerciales de largo recorrido, desde el centro del Mediterráneo, ya que esta fíbula posiblemente haya sido producida por el mundo etrusco», dice Rodríguez.

Ambos hallazgos se encuentran depositados en el Museo de Pontevedra. Al igual que las 18.000 piezas cosechadas en las seis campañas previas. «Hay una gran cantidad de material que yo he revisado en parte, hay una ficha de juego, el sello de un alfarero galaico-romano y un interrogante sobre la fábrica de teja, porque hasta donde yo sé no se ha documentado ningún horno y la abundancia de tejas puede responder a que las estructuras romanas disponían de tejado», indica el arqueólogo.

2 de octubre de 2015

Descubren restos cerámicos en posición original en una intervención en la Ría de Arousa (Pontevedra)

Una intervención arqueológica realizada en el islote de Guidoiro Areoso, en A Illa de Arousa (Pontevedra), ha permitido sacar a la luz varios restos de cerámica situados en posición original y que no fueron movidos por el efecto de las mareas.
En este islote se conocen un total de cinco monumentos megalíticos (mámoas), de finalidad funeraria, así como abundantes indicios de ocupación durante el Neolítico y la Edad de Bronce. FOTO: DIARIO DE AROUSA
En concreto, Guidoiro Areoso es un islote de unas ocho hectáreas de superficie. Aunque hoy se sitúa en el medio de la Ría de Arousa, a unos 1.400 metros en línea recta de A Illa de Arousa, hasta hace unos 3.500 años, formaba parte de una península unida al continente.

Al mantenerse aislado desde entonces, nunca cultivado y cubierto en su mayor parte por una duna, conserva restos arqueológicos prehistóricos en muy buenas condiciones. Así, se conocen un total de cinco monumentos megalíticos (mámoas), de finalidad funeraria, así como abundantes indicios de ocupación durante el Neolítico y la Edad de Bronce (fundamentalmente cerámicas y huesos de animales).

RECUPERACIÓN Y CONSERVACIÓN
La actuación ha sido llevada a cabo por la Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria a través de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural y, en ella, también se han excavado tres estructuras arqueológicas de tipo 'cista' --pequeñas cajas hechas con piedras-- para poder confirmar su funcionalidad, probablemente funeraria.

Según ha informado el departamento que dirige Román Rodríguez en un comunicado, además de la recuperación y evaluación de los diferentes materiales, otro de los puntos fundamentales de esta intervención era la conservación.

De este modo, se realizó un tapado provisional parcial en las inmediaciones del muro que protege la 'mámoa 4', para evitar la entrada de agua durante las mareas vivas en el interior del dolmen. También se trasladaron las losas que formaban otro dolmen para impedir el desgaste al que se veían sometidas por la acción del mar.

Tras estas actuaciones, la empresa adjudicataria del proyecto también se encargará de realizar las actividades de divulgación necesarias para que la comunidad local y el resto de interesados conozcan los resultados obtenidos en esta intervención, así como los valores propios de este yacimiento arqueológico.

(Fuente: El Correo Gallego)

6 de marzo de 2015

Una inyección de 2,5 millones garantiza la continuidad de las excavaciones en los castros de Pontevedra

El Ministerio de Fomento libera el 1% cultural  para que la Diputación de Pontevedra recupere un total de veinte yacimientos castreños. El proyecto contempla la musealización de los mismos y la creación de "La Ruta de las Castérides"
Los arqueólogos lo tienen claro: en la provincia de Pontevedra hay potencial y una primera excavación en los castros dio sus frutos, como lo han demostrado las excavaciones simultáneas llevadas a cabo hasta ahora en 17 castros de la provincia gracias a la colaboración conjunta de la Xunta, la Diputación Provincial y los concellos afectados.

Ahora el Ministerio de Fomento acaba de liberar otros 2,5 millones euros fruto de una negociación con la Diputación que se cerró el pasado mes de noviembre y que permitirá ampliar la recuperación a un total de veinte yacimientos.

Este proyecto de recuperación de los recursos galaico-romanos fue presentado ante Fomento con la finalidad de que lo financiase con cargo al 1 % de interés cultural de las contrataciones públicas. 


UNA NUEVA VISIÓN DE LOS CASTROS
El principal esfuerzo inversor, el 56,2 %, se destinará a la excavación; su musealización consumirá otro 13,2 %. Pero se reserva otra parte importante para elaborar mapas digitales tridimensionales de todos los castros excavados y poder contar así con una recreación posterior en tres dimensiones de las condiciones de vida que se daban en ellos.
 

CONSOLIDAR LAS PROSPECCIONES
El problema no es excavar, sino conservar lo descubierto una vez retirada la tierra que durante siglos ha cubierto parte de la historia de la provincia de Pontevedra. Este fue uno de los quebraderos de cabeza a la hora de diseñar las actuaciones. 


Hallazgos como los de las piezas únicas encontradas en los castros de las Rías Baixas aportan una información valiosísima sobre la historia, pero todo el esfuerzo se puede echar por tierra si, tras las excavaciones, no se consolida la zona con una musealización adecuada.

La operación global de recuperación de yacimientos -se pretende tratarlos como un conjunto que narre una historia transversal de las Rías Baixas- se ha topado también con problemas por la titularidad del suelo bajo el que se encuentran. Solo seis de los yacimientos inicialmente seleccionados están íntegramente en áreas de titularidad pública. El resto están afectados por algún grado de propiedad privada. 


"LA RUTA DE LAS CASITÉRIDES"
Se ha priorizado la inversión en estos últimos, ya que la tramitación de las actuaciones en terrenos privados es más complicada. A ello se pueden sumar después trabas para el acceso de visitas, que suponen uno de los principales intereses de la actuación: la puesta en valor de los yacimientos de asentamientos humanos de las Rías Baixas comprendidos entre el siglo V antes de Cristo y el V después de Cristo como recursos turísticos.

En esta línea, las Rías Baixas se integrarán en la Ruta de las Casitérides, en honor de cómo se bautizaron las islas del estaño del Atlántico a las que navegaron los fenicios desde el Mediterráneo en busca del preciado metal. En ella, las Rías Baixas fueron clave como parada segura. Los fenicios comerciaban con el castro de A Lanzada, que era una factoría fenicio-púnica, ligada a los comerciantes del Mediterráneo y la salazón.

(Fuente: La Voz de Galicia / CH. Casares)

19 de febrero de 2015

Localizan un poblado de la Edad de Hierro en Oia (Pontevedra)

Los arqueólogos confirman el hallazgo de, al menos, tres cabañas con planta circular, otra estructura elíptica y el tramo del lienzo interior de la muralla con una cronología a caballo entre el Bronce Final y el Hierro Inicial, Entre las piezas encontradas destaca el material cerámico, una hacha de talón y dos anillas
Hacha de la Edad del Bronce encontrado en el castro de Oia. FOTO: LA VOZ DE GALICIA
El grupo de expertos que trabaja en el yacimiento arqueológico de A Cabeciña, en Oia, ha conseguido localizar e identificar un castro de la Edad de Hierro en el recinto. El arqueólogo de la Diputación, Rafael Rodríguez, confirmó esta semana el descubrimiento de este poblado y de algunas de las piezas que han ayudado a completar su datación. 

En la cima del monte de Mougás, donde en el verano del 2012 la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes de Galicia realizó una primera intervención promovida por la comunidad de montes y la asociación cultural de Amigos do Mosteiro de Oia (Acamo), que puso en valor el conjunto, trabaja ahora un nuevo equipo dirigido por María Jesús Iglesia Darriba

NUEVOS SONDEOS
En estos momentos se están haciendo cinco sondeos de nueve metros cuadrados y, a la vista de los resultados, los promotores solicitarán nuevos permisos a Patrimonio para poder prolongar el trabajo de campo más allá de los 44 días planificados, según indicó Rafael Rodríguez.

Sobre los hallazgos, el arqueólogo confirmó la localización de, al menos, tres cabañas con planta circular, otra estructura elíptica y el tramo del lienzo interior de la muralla. La intervención anterior, en la que ya se definió un recinto fortificado de características castreñas y la limpieza, promovida también por la comunidad de montes de Mougás, ha facilitado esta nueva prospección.

Rafael Rodríguez explica que por las características de las construcciones, la cronología del castro se sitúa a caballo entre el Bronce Final e Hierro Inicial, es decir que su primera ocupación se enmarca entre los siglos VIII y V antes de Cristo. «Es un descubrimiento importante desde el momento en el que nos da nueva información sobre el tránsito entre estos períodos», señala el experto.

Hay otros tres castros en la provincia de la misma época, que son los de Penalba, en Campo Lameiro, el de As Croas, en Pontevedra y el de Torroso en Mos.

El estado de conservación de las cabañas «es bueno», aunque no son grandes construcciones de piedra en altura si no zócalos del mismo material de entre 40 y 50 centímetros de altura. La investigación apunta a que se trata de un castro pequeño con una superficie aproximada de 0,5 hectáreas pero con una ocupación prolongada en el tiempo. Identifican el primer momento, entre el VIII y el V antes de Cristo y el segundo en la época romana hasta el I antes de Cristo.

LINGOTE CON MUCHO PLOMO
Las piezas que van apareciendo y que se están depositando para su limpieza, estudio y conservación en el Servicio de Infraestructuras de la Diputación, son también relevantes para la investigación. De la Edad de Bronce, Rafael Rodríguez destaca el material cerámico y una hacha de talón y dos anillas. «Posiblemente sea una pieza con un error de fundición porque el hacha tiene restos del molde valiosos para el estudio de la metalurgia antigua», apunta. Al parecer, la pieza se usaba en los trueques de mercancías. Explica que «debe tratarse de un elemento de uso premonetal o una forma de lingote para las transacciones ya que su alto contenido en plomo la hace inservible como hacha».

CERÁMICA PROCEDENTE DE CÁDIZ
La interpretación sigue la línea de la vinculación comercial del asentamiento, apoyada de nuevo en objetos localizados. En este caso, de fragmentos de ánforas romanas y de cerámica procedente de Cádiz. «Está claro que había tráfico comercial con el Mediterráneo, concretamente con el Estrecho de Gibraltar», señala.

Los sondeos continúan en Mougás, donde trabaja un equipo integrado por el equipo de la Diputación y dos voluntarios de la comunidad de montes. «Todo esto surge por iniciativa de la comunidad de montes, la Diputación aporta apoyo económico y nosotros la parte técnica para mantenimiento y restauración», destaca Rafael Rodríguez.

(Fuente: La Voz de Galicia / Mónica Torres)

12 de febrero de 2015

Patrimonio cataloga cuatro yacimientos arqueológicos descubiertos en Parada (Pontevedra)

Se trata de un petroglifo y tres cuevas que se incorporan al inventario. En la semana pasada el Concello recibió el informe del departamento de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia en el que se oficializaba la catalogación de los nuevos yacimientos arqueológicos.
Detalle de la cueva Casa de Xan de Ghabián, en Outeiro. FOTO:  I.PICÓN.
Silleda aumenta su patrimonio arqueológico tras el hallazgo de nuevos yacimientos arqueológicos situados en la parroquia de Parada. Se trata de un petroglifo y tres cuevas que se incorporan al inventario. En la semana pasada el Concello recibió el informe del departamento de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia en el que se oficializaba la catalogación de los nuevos yacimientos arqueológicos.

El inventariado recoge el petroglifo de Pena das Ferraduras, la Cova de Aldara, la Cova de Penedo Redondo así como el abrigo rupestre denominado Casa de Xan de Ghabián. Todos ellos están situados en el lugar de Outeiro. Estos hallazgos fueron catalogados el pasado diciembre por los arqueólogos silledenses Israel Picón y Xulio Carballo. Los expertos contaron, además, con la colaboración de los vecinos de la parroquia de Parada para llevar a cabo la labor.

Por su parte, el Concello remitió la documentación pertinente sobre los yacimientos a la empresa Eptisa, que se encarga de la redacción del plan municipal de ordenación que se está tramitando. De manera que dichos descubrimientos se incorporen al PXOM.

MEDIO CENTENAR DE YACIMIENTOS Y CINCO CASTROS
Con estos hallazgos Silleda continúa ampliando su vasto patrimonio arqueológico, sumando la parroquia de Parada al área formada por las parroquias de Oleiros, Laro, Cortegada, Siador y Refoxos donde se concentran más de medio centenar de yacimientos. Además de cinco castros (Orelas, Montaz, Cortegada, Casanova y el de Laro) también se encuentran en esta zona numerosos petroglifos y mámoas. De hecho en los últimos años se han producidos varios hallazgos de elementos arqueológicos. También se ha fomentado tanto la conservación como la divulgación de este patrimonio cultural por medio de iniciativas tanto gubernamentales como vecinales.

Estos nuevos yacimientos inventariados deben incorporarse ahora al catálogo de elementos patrimoniales del Plan Xeral, así como a los planos de ordenación, además de ser tenidos en cuenta a la hora de autorizar actuaciones que puedan afectar a estos bienes o a su entorno. El alcalde, Manuel Cuiña, destaca la importancia de este trámite para garantizar la preservación de dicho patrimonio histórico. Por otra parte, Cuiña está pendiente de mantener un encuentro con los responsables de Eptisa, después de que tuviese que suspender la reunión del pasado miércoles por motivos de salud.

(Fuente: Faro de Vigo / Laura Martínez)

2 de febrero de 2015

Descubren restos de la Edad del Hierro en el islote de San Martiño, en Cambados (Pontevedra)

Los arqueólogos han encontrado en el islote de San Sadurniño piezas de cerámica datadas entre los siglos VII y IX a.C., los más antiguos documentados en Cambados.
Los técnicos han constatado también que el torreón que preside el islote es de origen medieval, aunque no descartan que pudiera asentarse sobre la estructura de otro anterior. FOTO: MARTINA MISER / LA VOZ DE GALICIA 
Las sospechas se confirman. En el islote de San Sadurniño (Cambados) hubo presencia humana entre los siglos VII y IX a.C.. El equipo que dirige el arqueólogo del Concello de Cambados, Ángel Acuña, acaba de descubrir varias piezas de cerámica que, en una primera inspección, han datado en la primera Edad de Hierro, esto es, entre los años 600 y 800 antes de Cristo.

El descubrimiento ha sido recibido con entusiasmo por los arqueólogos pues hasta ahora no había pruebas que avalaran esta tesis. Además, estas pequeñas piezas encontradas entre la tierra suponen el hallazgo arqueológico más antiguo de cuantos hay documentados en Cambados.

PRUEBAS DEL MEDIEVO
Además de estas excepcionales cerámicas, los técnicos han recogido en San Sadurniño otros restos que constatan lo que ya se daba por hecho; que allí hubo un asentamiento humano posterior, correspondiente al Medievo moderno, asociado a la torre que preside el islote. Y más que podrían aparecer. 


Desde hace semanas un equipo de cuatro personas elabora el levantamiento topográfico en la isla con la finalidad de realizar una planimetría amplia y detallada y acometer la limpieza y la documentación de los perfiles arqueológicos. Y los trabajos continuarán todavía durante un mes, aproximadamente.

TAPAR LO EXCAVADO
Una vez concluyan las excavaciones y limpiezas está previsto instalar en diversos puntos de los lindes perimetrales de la isla jaulas metálicas rellenas de piedra para proteger los restos que han salido a la luz de los efectos de los temporales y, en consecuencia, evitar su deterioro. 

Las mareas del año pasado dejaron al descubierto restos óseos y de cerámica
en el islote. FOTO: MARTINA MISER.
El año pasado, las mareas se llevaron parte de la arena de este litoral dejando al descubierto restos óseos y de cerámica, y en el Concello de Cambados no quieren que esto vuelva a ocurrir. Y como quiera que no hay dinero para seguir excavando y tampoco hay unanimidad entre los técnicos respecto a la conveniencia de seguir removiendo la tierra, se ha optado por ocultar este patrimonio, sin perjuicio de que en el futuro se puedan ampliar estas prospecciones.

DESCARTAN QUE LA TORRE SEA COETÁNEA A LAS DE CATOIRA Y A LANZADA
Además de los hallazgos mencionados, los trabajos que se están haciendo en San Sadurniño le permiten al arqueólogo del Concello llegar a otra conclusión: la torre que preside el islote se construyó entre el siglo XV y el siglo XVI, «lo cual no descarta que hubiera otra torre con anterioridad», explica Acuña.

Hay otros factores a considerar a la hora de hacer este diagnóstico, como por ejemplo el tamaño de los sillares y la decoración pétrea que se observa en la vieja torre, que se asemeja a la de las ruinas de Santa Mariña Dozo.

En su opinión, no hay referencias documentales ni pruebas físicas que permitan afirmar que la de San Sadurniño pertenezca a la red de torres defensivas levantadas en la ría en el siglo XI para proteger la costa de las incursiones vikingas, caso de la de A Lanzada, las de Oeste en Catoira o la desaparecida de Cálago en Vilanova. «Esta torre no domina la lejanía como pasa con las otras», apunta Acuña.

Con todo, el arqueólogo no descarta que la torre medieval tuviera su origen en una estructura anterior. La única forma de comprobarlo sería excavando los cimientos de la misma, pero esta operación es de máxima dificultad teniendo en cuenta que el suelo sobre el que se asienta la torre es de roca. Tampoco parece que esta vaya a ser una prioridad del Concello.

(Fuente: La Voz de Galicia / Bea Costa)

3 de noviembre de 2014

Hallan un importante puerto romano en Valga (Pontevedra)

Fue un pujante puerto comercial a orillas del río Ulla entre los siglos II a.C y V d.C. Hasta que no se consigan recursos suficientes para su puesta en valor el hallazgo será tapado de nuevo.
El paraje donde se ha descubierto el puerto, es conocido desde tiempos inmemoriales como "el mercado dos mouros".
Los cuentos de viejas siempre merecen ser escuchados. A poco que se les preste atención, a poco que se separe un poco la paja, las historias que han ido pasando de generación en generación se convierten en una puerta hacia grandes descubrimientos. Eso es lo que ha pasado en Valga. A orillas del Ulla, en un rincón perdido de este ayuntamiento, un grupo de arqueólogos acaban de descubrir lo que, entre el siglo II antes de Cristo y el V después de Cristo, fue un pujante puerto comercial.

El descubrimiento llegó casi por casualidad. El alcalde de Valga oyó hablar, en uno de sus viajes, de la existencia de un documento que ubicaba en la parroquia de Santa Cristina de Campaña de un puerto fenicio. La novedad quedó registrada en la memoria del regidor, que acabó compartiéndola con un vecino de la zona, apasionado por estas historias de la historia. «Se está aquí, atopámolo», dicen que respondió Pepe. Y debe de ser verdad, porque fue él el que ayer recordó la anécdota en Agro de Xaz. Su búsqueda no tardó en llevarlo a este recóndito rincón de la ribera del Ulla, bautizado desde tiempos inmemoriales como «mercado dos mouros».

Y es que mercado, por lo que se ve, allí había. Y de los buenos. Según David Fernández, el arqueólogo que dirigió las primeras excavaciones en este lugar, Agro de Xaz es una auténtica mina arqueológica. Una simple investigación superficial daba cuenta de esa riqueza, ya que los fragmentos de cerámica y tejas se veían casi a simple vista.

LOS TRABAJOS
Así que allí, con una ayuda de 6.000 euros concedida por la Xunta, se realizaron unas excavaciones que permitieron descubrir un puerto. Eso sí, no es fenicio: es de época romana, y está datado -al menos inicialmente- entre los siglos II antes de Cristo y V después de Cristo. El puerto, y el poblado aledaño, fueron coetáneos, pues, de otros lugares arqueológicos como el de A Lanzada. Con este podrían existir muchos paralelismos aún por descubrir.

Pero para poder seguir destapando lo que el fértil y húmedo suelo de Agro de Xaz esconde, es necesario hallar primero recursos. El alcalde, que visitó la zona en compañía del secretario general de Cultura, Anxo Lorenzo, explicó que ya se han iniciado los trámites para que este yacimiento pase a formar parte del Inventario de Bens Arqueolóxicos de la Xunta de Galicia. 


Tras este primer paso, se buscará su entrada en otro inventario: el de bienes patrimoniales. Paralelamente, el Concello ha solicitado que se inicie el expediente para lograr que Agro de Xaz sea catalogado como BIC. «É un proceso longo e complicado, que chega a durar anos», avanzaba Lorenzo. El alcalde, Bello Maneiro lo sabe. Pero en estos momentos, más que ver culminado el expediente, lo que le interesa al gobierno local es la apertura del expediente para poder optar a las ayudas que el Ministerio de Fomento concede cada año con cargo al 1 % cultural.

Mientras no llegan esos fondos, las pequeñas catas abiertas en el suelo volverán a taparse hasta que llegue su hora.

(Fuente: La Voz de Galicia / Rosa Estébez)

4 de septiembre de 2014

Dos molinos de mano y restos de cerámica se suman a los hallazgos en el Castro das Croas (Pontevedra)

También se han encontrado restos de carbón en las testigos de la murallaEstos hallazgos se suman al de una cabaña de siete metros de diámetro que apareció en la última semana de agosto. Se trata de una construcción de planta circular, "si bien no perfecta, pero de grandes dimensiones.
Los estudios antracológicos permitirán conocer a qué especie arbórea pertenecen los restos de madera quemada.
Foto: R.V. / EL FARO DEVIGO.
Los arqueólogos encontraron en las últimas horas otros dos molinos de mano y fragmentos de cerámica. En este caso, se trata de grandes trozos que se corresponden con el borde del recipiente, lo que permite saber cuál es la forma y la capacidad de la cerámica. Los últimos descubrimientos también incluyen restos de carbón en las testigos de la muralla, algo que permitirá saber, a través de estudios antracológicos, la especie arbórea pertenece esta madera quemada.

ESTRUCTURAS ANEXAS A LA MURALLA
La intervención que se está desarrollando en Salcedo aún aportó otras novedades en estas últimas jornadas de trabajo. De hecho, durante las tareas de limpieza de la parte exterior de la muralla también aparecieron dos estructuras anexas a la misma, que podrían corresponderse con refuerzos de la muralla según han apuntado los profesionales que trabajan en la zona. Se está haciendo una cata al lado de una de ellas para poder investigar más sobre a misma.

UNA CABAÑA DE SIETE METROS
Todo ello no hace más que confirmar las positivas expectativas del equipo de arqueólogos. Desde que se comenzó la intervención las sorpresas han llegado a ser frecuentes. Una de las más llamativas fue la protagonizada por una cabaña de siete metros de diámetro que apareció en la última semana de agosto. Se trata de una construcción de planta circular, "si bien no perfecta, pero de grandes dimensiones", apuntó entonces el director de la excavación, Eduardo Méndez Quintas.

Esta cabaña forma parte de las primeras etapas de la cultura castrexa, cuando en las viviendas convivían bajo un mismo techo personas y animales. Los trabajos se centraron en la limpieza de la cobertura vegetal en el perímetro de la cabaña para comenzar a ahondar en el yacimiento.

JORNADA DE VOLUNTARIADO
Por otra parte, durante las jornadas del lunes y el martes se desarrollaron actividades de voluntariado en las que participaron un total de 12 personas. Entre las 10.00 y las 12.00 horas, los participantes pudieron excavar en la zona de la muralla y dibujar los perfiles de la cabaña y de la muralla.

En cualquier caso, habrá más actividades. El martes día 9, a las 11.00 horas, habrá una visita guiada en la que se explicará la intervención arqueológica, y también las leyendas asociadas al Castro, así como los usos sociales, económicos y rituales del espacio. No es preciso inscripción previa. Ya el viernes 12 se desarrollará el acto de clausura de la intervención, en el que se explicarán los resultados de la excavación y que rematará con una actuación musical. Será a las 20.00 horas en el mismo castro.

(Fuente: El Faro de Vigo)

28 de abril de 2014

Los incendios dejan al descubierto un nuevo yacimiento arqueológico en Vigo

La desaparición del manto vegetal que cubría la zona antes del fatídico incendió que arrasó en verano Oia, muy próximo a Vigo en la provincia de Pontevedra, ha dejado al descubierto un nuevo yacimiento arqueológico en el monte Carboeira. 
El pastor en el terreno donde ha aflorado este nuevo yacimiento.
Foto: M.TORRES
José Pérez Pérez, de 72 años, uno de los once vecinos aún censados en el barrio de Santa Comba, y también de los últimos pastores de la zona, fue quien localizó el conjunto mientras sus sesenta ovejas pastaban. «Sorprendeume a forma das pedras, mirei que isto non era un chollo normal e por iso avisei», relataba ayer en la zona acompañado por su hijo.

José Pérez informó también a Xabier Garrido, cantero y estudioso en la materia, quien advirtió a su vez a la Dirección Xeral de Patrimonio, a la que remitió un correo electrónico, y a la comunidad de montes, «porque están a facer unha corta na zona e van dañar o conxunto, un posible castro». «Pero nadie contestou», afirma Xabier Garrido.

NECESIDAD DE PARAR LAS OBRAS
También Francisco Javier Costas Goberna, del Instituto de Estudios Vigueses, insiste en la necesidad de parar esos trabajos en el monte Carboeira por precaución hasta que se determinen las características del hallazgo. «Las máquinas van a pasar por encima, si no se remedia, para triturar las ramas que quedaron y destrozarían las piedras», dice. El mensaje es así de claro y también el edil de Turismo, Albino Diego, confía en que los comuneros respeten la zona.

Para Costas Goberna, que ayer visitó la zona por primera vez, hay dos premisas claras. Descarta que sea un castro «porque no está en elevación que destaque en terreno, no tienen foso de entrada o sistema defensivo importante». Entiende que es un nuevo yacimiento arqueológico, en el que al llegar topó una pequeña cerámica. «Pero sería temerario, con un fragmento tan minúsculo identificar el tipo de yacimiento o datarlo», resalta. Manifiesta que «son bastante evidentes las estructuras, que corresponden a edificaciones indeterminadas y que, como mínimo, se deberían estudiar». Imposible fecharlas, pero sí se trata de una zona de ocupación que no se conocía.

(Fuente: La Voz de Galicia)

20 de febrero de 2014

El temporal deja al descubierto una muralla medieval, restos de cerámica y huesos en San Sadurniño (Pontevedra)

Los temporales de las últimas semanas han dejado al descubierto en el islote de San Sadurniño (Arousa) una muralla de la época en la que la zona estuvo habitada, a finales de la Edad Media. En esa misma zona, un vecino de San Tomé ha recuperado restos de cerámica, conchas e incluso huesos de origen animal. El vecino se dirigió al Concello de Cambados para informar sobre el hallazgo, aunque los materiales recuperados están en poder de un profesor de Historia que tiene previsto estudiarlos.
El temporal ha dejado al descubierto restos arqueológicos en el entorno de San Sadurniño. Foto: Martina Miser. 
Según indicó el Concello, y a falta de que se haga un estudio más detallado, los restos podrían proceder de los asentamientos de finales de la Edad Media que había en la zona. Los restos de cerámica se componen de una pieza grande color marrón que podría ser el cuello y la parte central de una vasija del siglo XV o XVI que seguramente utilizaban los moradores como recipiente para líquidos. En cuanto a las conchas, serían restos de moluscos, ya que los habitantes de la zona también se alimentaban de marisco.

A falta de un estudio más concienzudo, todo parece indicar que los huesos encontrados son de cabra, oveja o cerdo; en cualquier caso, de un animal doméstico y no de personas. Todos ellos serían, por lo tanto, vestigios caseros de los antiguos pobladores del islote de San Tomé, que estuvo habitado a finales de la Edad Media.

Estas son las conclusiones provisionales que sacó el arquitecto municipal, Ángel Acuña, que ayer visitó la zona en la que fueron hallados los restos. Las definitivas están a la espera de un estudio más pormenorizado, pero ahora mismo el hallazgo no está en poder del Concello, ya que el vecino los dejó en manos de un historiador local, tal y como indicaron ayer desde la Administración local.

CONSERVACIÓN
En todo caso, el Concello de Cambados mantiene su idea original de llevar a cabo en la zona una actuación blanda que permita al menos conservar lo que el temporal dejó a la luz y evitar así su deterioro.

Ahora mismo, la administración local carece de fondos para una actuación más compleja y no tiene pensado sacar a la luz el muro habitacional de cuya existencia ya se sabía y que quedó al descubierto ahora con los temporales. Y en todo caso, llevar a cabo una actuación sin una planificación oportuna y sin los medios adecuados podría poner en peligro su conservación.

(Fuente: La Voz de Galicia / S. Luaña)

7 de enero de 2014

La Diputación de Pontevedra inicia la recuperación del yacimiento arqueológico de la Cruz do Castro

En estas labores participará un equipo formado por un arqueólogo y diez auxiliares que realizarán tareas de limpieza del yacimiento y colocación de elementos de protección de las estructuras, con el objetivo de mejorar la conservación y de hacerla visitable.
Los primeros pobladores se asentaron sobre el siglo IV o V antes de Cristo y mantuvo actividad de forma continuada hasta después del siglo V después de Cristo. Foto: Concello de Cotobade.
La Diputación de Pontevedra inicia hoy mismo los trabajos de recuperación y puesta en valor del yacimiento arqueológico del Alto de la Cruz do Castro, en la parroquia de Carballedo, en Cotobade.

Los trabajos, que estarán dirigidos por el arqueólogo
 Ángel Concheiro, forman parte de una iniciativa de la administración provincial para contribuir a la conservación y aprovechamiento turístico y cultural del patrimonio y que incluye actuaciones en 16 castros de la provincia.

Según explicaron, en Cotobade un equipo integrado por un arqueólogo y 10 auxiliares de arqueología desarrollarán tareas de limpieza del yacimiento y colocación de elementos de protección de las estructuras, con el objetivo tanto de mejorar su conservación como de hacerlo visitable.


GRAN RELEVANCIA HISTÓRICA
Se trata de un castro de gran relevancia histórica, dado que tuvo una ocupación muy prolongada en el tiempo, según han comentado. Así, los datos permiten establecer que los primeros pobladores del castro se asentaron en él en torno al siglo IV o V antes de Cristo y mantuvo población de forma continuada hasta el siglo V después de Cristo.

De los numerosos restos encontrados en él, cobran especial importancia los materiales tardorromanos encontrados en el contorno de la muralla. El castro dispone de defensas y por lo excavado hasta ahora puede deducirse que las cabañas eran mayoritariamente realizadas en material perecedero y que el poblado se dedicó sobre todo a tareas agrarias.

(Fuente: Diario de Pontevedra)

25 de noviembre de 2013

Las obras destapan un tercer edificio y una sepultura del siglo III en la villa romana de Toralla (Vigo)

Los arqueólogos localizan cientos de piezas de época romana. El nuevo yacimiento se conservará sin paralizar el proyecto museográfico.
La arqueóloga muestra una de las catas donde hay un muro.
La villa romana de Toralla continúa dando agradables sorpresas a los arqueólogos y demostrando que se trata de un yacimiento único en España. Los controles realizados de forma paralela a la construcción del Centro de Interpretación, iniciada hace poco más de un mes con una aportación del Ministerio de Cultura, han confirmado lo que todos los expertos sospechaban: bajo el chalé de la finca Mirambell se encuentra el tercer edificio de la villa, que tuvo su esplendor entre los siglos III y IV. 

LAS OBRAS NO SE DETENDRÁN
Muros, ladrillos, cerámica, madera y vidrio han salido a la luz al levantar los suelos de la vivienda y los trabajos de extracción durante esta últimas semanas ha sido incesante para catalogar los restos. El alcalde, Abel Caballero, anunció ayer que las obras no se detendrán, puesto que las aportaciones del Gobierno obligan a terminar la actuación en marzo, y que los restos se taparán -excepto los que puedan integrarse en el proyecto con acristalamiento- para posteriores excavaciones en la zona.

SEPULTURA DE UN NIÑO
Los responsables de PCN Arqueología destacaban este viernes la localización de un ladrillo utilizado para las nervaduras de las bóvedas. "Es muy extraño encontrarlo entero y en Galicia hay muy pocos casos", explicó la arqueóloga Rosa Pereira mostrando la muesca que todavía conserva la pieza intacta. Pero la mayor sorpresa llegó esta misma semana cuando fue desenterrada una sepultura en la zona del edificio más cercana a la playa. 
Los restos han aparecido al levantar los suelos de la vivienda.
Foto: R. GROBAS. 

Las primeras hipótesis apuntan a que por su pequeño tamaño se podría corresponder con una tumba de un niño. Se trata del primer vestigio funerario encontrado en la finca.

IINTEGRAR LOS HALLAZGOS EN EL FUTURO CENTRO DE INTERPRETACIÓN
El director de la musealización de la villa, Fermín Pérez Losada, confirma que los enterramientos se llevaban a cabo en la isla de Toralla. "Las necrópolis siempre estaban separadas y en este caso fueron localizados restos en el istmo, en un lugar cercano al actual puente", señala. Los hallazgos prueban definitivamente la existencia de una villa romana de una importancia extraordinaria en su época, pero la recuperación de la zona no se acometerá de manera inmediata. El regidor avanzó ayer que el próximo paso será el traslado de las piezas al Museo de Castrelos y a continuación se tapará el yacimiento. "Cuando haya recursos afrontaremos la tarea de ponerlo de nuevo al descubierto", explicó. En cualquier caso, los encargados de la obra, la empresa Civis Global, y los arqueólogos ya estudian con la concejala de Patrimonio, Carmela Silva, la posibilidad de integrar algunos de los hallazgos en el futuro centro de interpretación.

UNA GRAN URBE ROMANA
Caballero también avanzó que la idea es crear planos detallados de los nuevos yacimientos arqueológicos de Mirambell, así como de los de la zona de Celso Emilio Ferreiro y el Castro, tras los que llevarán a cabo un plan de excavaciones y recuperación de estos espacios. "Nos proponemos recuperar toda esa inmensa riqueza arqueológica de la zona, porque es obvio que esto fue una gran urbe romana y una gran urbe medieval, y hubo asentamientos muy importantes 2.000 años atrás", aseguró.

La construcción del Centro de Interpretación de Mirambell continuarán adelante para que esté acabado el próximo mes de marzo, plazo concedido en la última prórroga por el Ministerio de Cultura tras anteriores hallazgos. El proyecto cuenta con un presupuesto de 661.000 euros.

(Fuente: Faro de Vigo / Antonino García)

3 de junio de 2013

Las excavaciones en Monte do Castro se amplían hacia el exterior de las murallas

Este año se trata de descubrir la verdadera entidad de este poblado celta del S. V a.C., cuya estructura puede asemejarse a otras de épocas más avanzadas, al contener un núcleo urbano muy denso en el interior de las murallas y más disperso en los alrededores, en la falda del monte.
Topógrafo realizando estudio del terreno en Monte do Castro.
Foto: Iñaki Abella
Las excavaciones en el Monte do Castro entran casi de lleno en su cuarta fase, esta vez por un año, con el objetivo de cubrir la máxima superficie posible, si bien la máxima atención se presta al desbrozado y limpieza de escombros, con el fin de determinar los niveles de seguridad, en especial parapetos y fosos, así como descubrir las imponentes vistas desde el recinto.

Gracias a ello se descubren también nuevas estructuras del asentamiento al ampliarse la actuación al área extramuros, lo que sin duda va a ofrecer una nueva visión de conjunto sobre la población que lo habitó.

Entidad del poblado celta

Situado en uno de los puntos estratégicos de la comarca, los expertos consideran que se trata de uno de los núcleos importantes de población de O Salnés (Pontevedra), cuyos inicios se remontan a los últimos años del siglo V antes de Cristo y se estima su fin allá por el siglo I de la presente Era.

Ahora se trata de descubrir la verdadera entidad de este poblado celta, cuya estructura puede asemejarse a otras de épocas más avanzadas, al contener un núcleo urbano muy denso en el interior de las murallas y más disperso en los alrededores, en la falda del monte.

De hecho, la zona excavada en las tres primeras fases muestran una gran compactación en la zona interior, es decir dentro de la muralla con al menos una quincena de viviendas, una enorme casa-patio que ocupaba casi un quinto de la superficie, así como zonas de trabajo, almacenes y otro tipo de estructuras del tipo metalúrgico.

La excavación cumple tres años ininterrumpidos, por lo que ya tiene mucho que visitar, aunque para un profano siga siendo difícil la interpretación de esta antigua urbe, aunque la cartelería ya está prevista.

Los distintos equipos de arqueólogos y trabajadores especializados que coincidieron en Besomaño han tenido jornadas intensivas, tanto para el descubrimiento de las estructuras, como luego para realizar tareas de drenaje y consolidación de todos los restos que sobreviven después de más de veinte siglos de historia.

Así hay las típicas cabañas circulares, con forma oval y también rectangulares e incluso a modo de semicírculo. Determinar la época exacta de cada uno es prácticamente imposible, pese a que incluso se han empleado técnicas de carbono 14, que aproximan bastante las épocas en las que se ha hecho uso de un material concreto.

Restos de diferentes etapas

Una de las características especiales de esta urbe celta es que conserva restos de las muy distintas etapas de formación del mismo.

En algunas cabañas se pueden ver hasta tres épocas superpuestas de construcción, ya que se solían aprovechar las cimentaciones de las anteriores etapas para realizar las más modernas.

Si las viviendas y estructuras industriales halladas son importantes en la morfología interior del castro de Besomaño (Ribadumia) hay también otras construcciones que denotan la enorme importancia que tuvo ese poblado en el conjunto de la comarca.

Becarios colaborando en las excavaciones del yacimiento castreño
que cumple tres años de excavaciones ininterrumpidas. Foto: Iñaki Abella.

De hecho, uno de los hallazgos más importantes de la última etapa de las excavaciones es el imponente muro que rodeaba la metrópoli, con una enorme entrada desde la que se dominaba visualmente todo el valle.

Reconstrucción de la muralla

En estos momentos, con la intervención de arquitectos expertos se llevan a cabo obras de reforzamiento de la ladera sobre la que se asienta esta muralla. La labor consiste en la colocación de sacos terreros en la falda de la montaña, con el fin de evitar los derrumbes que básicamente provoca la simple ley de la gravedad.

Una vez que se consolide el terreno será posible la reconstrucción de la muralla, de 82 metros de longitud aproximadamente, por seis de ancho y unos dos metros y medio de alto.

Asimismo se localizó la entrada al castro, algo de lo que se enorgullecen los arqueólogos pues no se trata solo de un hueco de paso sino que guardaba unas características de monumentalidad, y que incluso estaba coronada por un ídolo de piedra protector, que será exhibido en el Museo de Pontevedra.

Puerta de entrada al castro

La entrada cuenta con una calzada de piedra, parte de cuyo enlosado se conserva en bastante buenas condiciones.

En este momento, el equipo de arqueólogos está llevando a cabo una importante actuación en esta entrada exterior del castro, pues se comprobó que continúa el trazado hacia el norte.

El otro nivel importante de actuación que se está llevando a cabo ahora es en la croa del Monte do Castro.

Cierto que en esta superficie solo se ha continuado con una excavación muy superficial, en la que se descubren algunos muros que pueden pertenecer a viviendas o edificios de uso público de los antiguos pobladores,

¿Un santuario celta?
Este punto del castro es uno de los que serán examinados con las máximas expectativas, pues desde el primer momento se baraja que puede haber algún santuario o edificio público.

Así en esta cima del monte se encuentra la denominada "Pedra da Santa", ubicada en dirección al orto, cuando el sol era una de las deidades más veneradas.

(Fuente: Faro de Vigo / A. Touriño)

17 de diciembre de 2012

Pontevedra tendrá un Centro Arqueológico de Cultura Castreña

Un equipo analizó fortificaciones en todos los concellos mediante un sistema con georradar, pionero en Europa - El complejo para la Cultura Castreña, incluído en el proyecto depoDeza y dotado con 5,6 millones de euros, se instalará en Lalín o en Liñares, donde se catalogarán restos arqueológicos de la provincia.
Los técnicos han terminado el trabajo de campo relativo a la inspección de una docena de castros en los seis municipios de la comarca de Deza (Pontevedra). Estas fortificaciones fueron seleccionadas por distintas cuestiones para tener una referencia sobre la riqueza patrimonial de este tipo de fortificaciones milenarias, de las que solo en Lalín están catalogadas más de una treintena.
Roger Sala explica el funcionamiento del georradar a las autoridades
desplazadas hasta Quintela. Foto: Bernabé / JavierLalín 

El proyecto forma parte del plan depoDeza, que cuenta con un presupuesto de 5,6 millones de euros, de los que el 70% proceden de la Unión Europea, y persigue poner en valor recintos como el del lugar de Quintela, en la parroquia lalinense de Catasós, en el que se finalizaron las investigaciones. El equipo coordinado por Roger Sala emplea una técnica pionera en Europa en la que, valiéndose de un georradar, se puede averiguar qué tipo de restos arqueológicos hay en el subsuelo hasta cinco metros de profundidad.


 "Este proyecto es de lo más innovador que existe en Europa. Solo conozco un caso semejante, en Austria, donde se buscaban restos de la cultura romana"; explicó el profesional al presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, y al alcalde de Lalín, José Crespo, que vieron sobre el terreno el método de trabajo del dispositivo que va arrastrado por un pequeño todo terreno y cuyo coste supera los 100.000 euros.

Ya con el trabajo de campo finalizado, Crespo explicó que estos castros se recrearán en tres dimensiones para que vecinos y turistas conozcan más detalles sobre la cultura castreña. En principio se plantea que este complejo museístico pueda ubicarse en una de las dependencias exteriores del consistorio, "el otro castro tecnolóxico", apuntó Louzán, o en el Pazo de Liñares. En esta casona ya se pondrá en marcha un centro de investigación y catalogación de los múltiples restos arqueológicos del Museo Provincial.

En el recinto de Quintela los técnicos indicaron tener constancia de que en la corona del castro se habían detectado posibles construcciones en el subsuelo a varios metros de profundidad, aunque el trabajo del georradar debe completarse luego con la precisión de los arqueólogos que determinan con más precisión las particularidades de cada caso.

En Lalín, además del mencionado, se trabajó sobre la estructura de los castros en el de las parroquias Goiás y Gresande. En Silleda fue en la conocida y recuperada fortificación situada en Toiriz; en Agolada en los de Hermida y Esperante; en Vila de Cruces (Brandariz y Coto do Castrelo), en el de Dozón y en el de Casares de Pena Grande, en Rodeiro.

Crespo celebró el éxito de esta pionera iniciativa y dijo que espera sirva para divulgar el rico patrimonio castreño de la comarca, además de favorecer el turismo. "Muchos querrán conocer luego a pie de campo estos castros, luego de verlos en el museo", comentó. Louzán, por su parte, indicó que el inventario realizado por los técnicos favorecerá su divulgación y valoró la propuesta de que el complejo museístico se ubique en el consistorio, el Castro Tecnolóxico ideado por Mansilla y Tuñón.

19 de noviembre de 2012

Habrá nueva campaña de excavaciones en Santa Comba de Louro (Pontevedra)

Con un presupuesto de 93.306,12 euros se trabaja para "completar la investigación científica del yacimiento iniciada en la excavación de 2010". Los responsables de este proyecto indican que la campaña de excavación arqueológica en Valga permite documentar una secuencia histórica ocupacional que abarca desde el siglo IV después de Cristo hasta el XVIII.


Todos los restos son minuciosamente inventariados.
Foto: Iñaki Abella
La Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, por medio de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural y en colaboración con la Unión Europea -que aporta fondos comunitarios-, desarrollan en Valga lo que se presenta como proyecto de "Excavación arqueológica, consolidación y acondicionamiento para la puesta en valor del yacimiento de la iglesia vieja de Santa Comba de Louro" (Pontevedra)

En colaboración con el Concello de Valga, con un presupuesto de 93.306,12 euros y mediante la firma "Tomos Conservación Restauración, S.L.", que figura como contratista, se trabaja para "completar la investigación científica del yacimiento iniciada en la excavación de 2010", de la que ya se dio cuenta entonces.

Y como se explicó en otras ocasiones se persigue, igualmente, sentar las bases para garantizar la conservación de las estructuras que conforman este yacimiento, revalorizándolo así como elemento patrimonial "mediante su aprovechamiento sociocultural".

Visitas guiadas
Para ello se contempla la organización de visitas guiadas al yacimiento -ya se hicieron muchas-, la creación de un blog -del que se extraen algunas de las fotos que ilustran esta información y muestran la evolución de los trabajos- y organización de conferencias y exposiciones.

Los responsables de este proyecto indican que la campaña de excavación arqueológica en Valga permite documentar una secuencia histórica ocupacional que abarca desde el siglo IV después de Cristo hasta el XVIII.

Todo indica que la primera ocupación de este espacio, enclavado en un pequeño valle de la parroquia de Cordeiro, data del siglo IV d.C., en la época tardorromana.

"Este nivel está documentado por la exhumación de estructuras murales, industriales y funerarias, así como por la recuperación de material ergológico", dicen los entendidos en la materia.

De este modo, se recuperó "parte de un muro de mampostería roto por su extremo sur, como consecuencia de las excavaciones de tumbas paleocristianas". Dicho muro "continúa bajo los muros de la primera iglesia de planta basilical, construida a partir del siglo V sobre los restos de la ocupación tardorromana".

También apareció un horno industrial para la producción de vidrio o metales, recuperándose en estas excavaciones la cámara de combustión y la cámara de cocción del mismo.

En tercer lugar se localizó "una 'estela' tardorromana con epigrafía, reutilizada en el muro de la fachada de las iglesias y relacionada con tumbas en ímbrice, exhumadas fuera de su lugar original de deposición".

Necrópolis tardorromana
Las mismas fuentes constatan "la existencia de una necrópolis tardorromana que estaría situada muy cerca del lugar habitacional".

Puntualizan, asimismo, que "el material ergológico recuperado consiste en material latericio, tégulas, ímbrice y ladrillo, cerámica común, imitaciones de 'tierra sigillata', vidrio y metales como hierro y bronce".

Todo lo dicho hasta aquí guarda relación con el primer nivel, ya que el segundo tiene lugar a partir del siglo V d.C.. Es desde el año 380 cuando "Teodisio decreta como única religión oficial del imperio el cristianismo", y es esa cristianización la que "trae como consecuencia que muchos lugares o hábitats tardorromanos desaparecieran y que su espacio ocupacional fuera reutilizado, tanto 'cristianizando lugares paganos' como evolucionando hacia espacios religiosos".

Tras ofrecer estas explicaciones, los arqueólogos añaden que "eso es lo que sucedió en Santa Comba de Louro", toda vez que sobre el nivel de ocupación tardorromano "se documenta la construcción de una pequeña iglesia basilical de planta rectangular, rematada en una sencilla cabecera".

Se cree que esta pequeña basílica pudo haber dispuesto de una o dos habitaciones para uso de algún eremita que además de rituales litúrgicos prestase ayuda social, de ahí la idea de un pequeño cenobio relacionado con la iglesia".

A esta construcción se asocian "las primeras tumbas exhumadas in situ, como simples tumbas excavadas en restos de pavimento tardorromano o tumbas tardoantiguas, construyendo las paredes con piedras colocadas en posición horizontal cubiertas con una tapa, o bien tumbas construidas con piedras y reaprovechamiento de material latericio romano, como tégulas o ladrillo".

Los técnicos concluyen que "la cronología de esta basílica o cenobio transcurre entre el fin del imperio, a lo largo de la llamada etapa germánica, y el inicio de la repoblación en el siglo VIII".

En cuanto al tercer nivel, cabe precisar que es de la época altomedieval. "La primera iglesia pervive hasta los siglos VIII o IX", cuando parece haber sudo destruida por un incendio, como atestiguarían los abundantes restos de carbón recuperados.

Aquello -sin descartar la posibilidad de que se tratara de ampliar las instalaciones, a causa del aumento poblacional-, dio paso a la construcción de un segundo templo, aprovechándose la fachada y las paredes laterales del primero.

Asociada a esta iglesia hay una necrópolis de la que se recuperaron 26 tumbas, la mayoría de adultos. También se obtuvo en las excavaciones diverso material, como parte de la ornamentación de un capitel y una columna con epigrafía y grabado en bajo relieve de un báculo episcopal, así como cerámica medieval, monedas de bronce y alguna medalla.

En el cuarto nivel arqueológico -que comienza a finales de la Baja Edad Media y abarca hasta el siglo XVI-, este espacio patrimonial de Valga vivió una reforma y ampliación de la iglesia.

Es entonces cuando la iglesia "pasa a ser parroquial" y cuando se derriba el muro de la fachada para construir otra nueva, "ganando así unos 40 metros cuadrados".

Y ya en el quinto y último nivel -desde principios del siglo XVIII hasta el año 1730, cuando se desmantela y traslada la iglesia a su ubicación actual-, los arqueólogos documentan tanto ese desmantelamiento como el reaprovechamiento de la piedra". De esa época ser recuperan "numerosos datos patrimoniales que ayudan a la investigación de un tipo de yacimiento poco excavado en Galicia", por eso se cree esencial avanzar e incluso ampliar este proyecto, para que Igrexa Vella de Santa Comba de Louro "sirva de referencia didáctica".

(Fuente: Faro de Vigo / Manuel Méndez)