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7 de julio de 2016

Descubren una veintena de tumbas visigodas en Herrera de Pisuerga (Palencia)

Al menos tres de las tumbas contienen importantes ajuares funerarios. Algunos de los esqueletos contenidos en ataúdes de madera están bien conservados y permitirán recoger muestras de ADN para conocer la procedencia originaria de los habitantes meseteños.
Tumbas visigodas en Herrera de Pisuerga. FOTO: IE UNIVERSITY.
La Unidad de Arqueología de IE University ha descubierto al menos una veintena de tumbas visigodas de finales siglo VI y principios del VII durante los trabajos arqueológicos que están llevando a cabo en la localidad palentina de Herrera de Pisuerga.

Estos importantes restos han salido a la luz durante los trabajos arqueológicos previos que exige la ley de Patrimonio de Castilla y León antes de que se acometa la ampliación del trazado de la calle Victorio Macho en Herrera de Pisuerga. Se trata de unas obras promovidas y ejecutadas por el ayuntamiento de la localidad palentina y la Unidad de Arqueología de IE University y cuentan con la colaboración del Instituto de Estudios Pisoraca.

Los enterramientos hallados ahora completarían los descubiertos a principios del siglo XX (1930-31) en la necrópolis visigoda de Herrera de Pisuerga, que ya fue documentada en los años treinta del siglo XX por el arqueólogo español Julio Martínez Santa-Olalla, cuyo estudio-memoria (1933), significó en su tiempo el mejor trabajo de documentación español sobre una necrópolis visigoda.

Hasta el momento, los arqueólogos de IE University, dirigidos por el doctor Cesáreo Pérez González, han hallado al menos una veintena tumbas que, según todos los indicios, formarían parte de una zona aún desconocida de la necrópolis visigoda de la ciudad de Herrera de Pisuerga, sin duda, uno de los cementerios visigodos más importantes de la Península Ibérica y mejor documentados del norte de España.

CONOCER EL ADN
“Estos nuevos restos arqueológicos descubiertos en Herrera de Pisuerga ayudarán a conocer el ADN y la procedencia originiaria de estos pobladores meseteños y enriquecerá el conocimiento de esta necrópolis”, afirma Cesáreo Pérez, que subraya que “los nuevos datos permitirán la puesta al día de las investigaciones ya iniciadas en la ciudad de Herrera de Pisuerga por la Unidad de Arqueología de IE University”.

Los arqueólogos señalan que algunos de los esqueletos, descubiertos en cajas funerarias de madera, se encuentran en buen estado, mientras que otros restos óseos recuperados presentan un peor estado de conservación. Algunas de estas tumbas, al menos tres de ellas, contienen importantes ajuares funerarios; “esto revela la importancia del hallazgo y corrobora el uso de dicho espacio urbano como cementerio”, señala Pablo Arribas, miembro de la Unidad de Arqueología.

NUEVOS ENTERRAMIENTOS
Los especialistas de la Unidad de Arqueología de IE University y del Instituto de Estudios Pisoraca no descartan el hallazgo de nuevos enterramientos a medida que avancen los trabajos. En este sentido, proseguirán con la excavación en esta zona con el fin de documentar todos los restos localizados para su posterior análisis, estudio, conservación y divulgación.

Herrera de Pisuerga, cuyo yacimiento arqueológico fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1993, posee un importante legado prehistórico, romano, visigodo y medieval. En esta ciudad palentina fue donde la Legión IV Macedónica se asentó entre los años 19 a.C. al 39 d.C., y durante la época romana, Herrera de Pisuerga fue un importante núcleo de población en la meseta conocido con el nombre de Pisoraca, ciudad origen y final de vías romanas como nos dicen los miliarios de época de los emperadores Tiberio y Nerón, conocidos hasta ahora.

UNIDAD DE ARQUEOLOGÍA
La Unidad de Arqueología de IE University cuenta con una amplia y larga experiencia en la impartición de docencia especializada en sus áreas de conocimiento, como son la prehistoria, la arqueología clásica y medieval, la arqueología americana, la arqueología industrial y la arqueología de la arquitectura. La Unidad de Arqueología elabora y ejecuta excavaciones, proyectos, estudios y catalogaciones del patrimonio artístico-histórico e industrial. En sus proyectos, la Unidad cuenta con la colaboración de otros grupos de investigación de IE University, y de profesores y alumnos de distintas universidades, tanto españolas como extranjeras.

(Fuente: DYCIT)

30 de octubre de 2015

Documentan los restos de dos campamentos romanos de las Guerras Cántabras

Se trata de dos asentamientos de entre 9 y 11 hectáreas ubicados en Cantabria y en el área divisoria con la comarca de Pernía en Palencia (Castilla y León). Ambos cuentan con plantas más o menos rectangulares, esquinas redondeadas y contienen defensas en forma de terraplén, combinado en uno de los casos con un foso al exterior, por lo que podrían haber estado ocupados por sendas legiones.
Arqueólogos trabajando en el yacimiento de Monte Bernorio el pasado verano.
FOTO: EL NORTE DECASTILLA / NURIA ESTALAYO
Los arqueólogos cántabros José Ángel Hierro, Eduardo Peralta, Enrique Gutiérrez y Rafael Bolado han localizado los restos de dos campamentos romanos de campaña en los montes del sur de Liébana que podrían estar relacionados con el episodio histórico del monte Vindio de las Guerras Cántabras.

Se trata de dos asentamientos de entre 9 y 11 hectáreas ubicados en Cantabria y en el área divisoria con la comarca de Pernía en Palencia (Castilla y León), concretamente en los altos de Castro Negro y Vistrió.

Por su situación a 1.900 y 1.500 metros de altitud, respectivamente, y a una distancia entre ellos de unos 13 kilómetros en línea recta, los investigadores creen que desde ahí sus moradores controlaban los importantes pasos naturales de los puertos de Riofrío y de Sierras Albas.

Ambos cuentan con plantas más o menos rectangulares, esquinas redondeadas y contienen defensas en forma de terraplén, combinado en uno de los casos con un foso al exterior, por lo que podrían haber estado ocupados por sendas legiones.

PUERTAS EN CLAVÍCULA
"Es muy significativa la presencia de 'puertas en clavícula', un tipo de estructuras presente en otros enclaves de las Guerras Cántabras, como Cildá o Campo de las Cercas, y que han permitido catalogarlos, sin lugar a dudas, como campamentos romanos de campaña", aseguran los arqueólogos.


La presencia de estos dos asentamientos en alta montaña y la existencia cercana del topónimo 'Binduey' -'Vindoey', en la Edad Media- han permitido a los investigadores plantear la tesis de que el descubrimiento sea escenario del episodio del monte Vindio, que tuvo lugar durante los enfrentamientos entre el Imperio romano y los distintos pueblos astures y cántabros, conocidos como Guerras Cántabras.

A la espera de concluir los estudios, el hallazgo de estos dos campamentos romanos parece ratificar la opción del macizo de Peña Prieta a la hora de ubicar de forma exacta uno de los lugares más singulares de la historia antigua de Cantabria.

IMÁGENES LIDAR
La revisión de las colecciones de ortofotografías aéreas disponibles en Internet permitió una primera identificación de los recintos que ha sido corroborada por los investigadores en fechas recientes mediante el procesamiento de las imágenes LIDAR.

Gracias a esta nueva técnica de teledetección, basada en el uso del láser para la obtención de una muestra densa de la superficie de la tierra, pueden ser identificadas estructuras que, hasta ahora, pasaban desapercibidas a los ojos de los investigadores.

Además de estos dos nuevos yacimientos, este equipo de investigadores ha localizado otras estructuras similares en distintas zonas de Cantabria, contribuyendo así a la ampliación del conocimiento sobre la conquista romana de la región y la resistencia que ofrecieron sus habitantes.

5 de agosto de 2015

Los arqueólogos buscan desentrañar la trama urbana de Dessobriga, en Osorno (Palencia)

En el yacimiento se han recuperado restos de materiales cerámicos y de edificaciones pertenecientes a la Primera Edad del Hierro y materiales pertenecientes a las etapas celtibérica y romana.
Margarita Torrione, catedrática de la Universidad de Saboya es la directora de la excavación en Dessobriga. FOTO: EL DIARIO
La campaña de excavaciones que se está realizando este año en el yacimiento de Dessobriga, sobre una superficie de 194 hectáreas, pretende desentrañar la trama urbana y el muro del antiguo poblado. Los inesperados hallazgos en las prospecciones geomagnéticas con georradar han permitido sacar a la luz una segunda muralla, viviendas y viales de comunicación, por lo que es previsible que los terrenos que se están estudiando sigan dando sorpresas.

El Proyecto Dessobriga tiene como directora y promotora científica a Margarita Torrione, catedrática de la Universidad de Saboya (Francia). Además, la dirección de la intervención arqueológica corre a cargo de Jesús Francisco Torres-Martínez y Antxoka Martínez Velasco, del Instituto Monte Bernorio.

En el yacimiento se han recuperado, tras los trabajos de investigación, restos de materiales cerámicos y de edificaciones pertenecientes a la Primera Edad del Hierro, lo que pone de manifiesto la ocupación en esta época en estas excavaciones. También se han hallado materiales pertenecientes a la etapa celtibérica y a la etapa romana. En concreto, los trabajos tanto de prospección superficial como de excavación arqueológica evidencian una ocupación durante la Primera Edad del Hierro, seguida por otra en la etapa celtibérica, con una continuidad en época romana, según informó ayer la Delegación Territorial de la Junta.

PLANTA CIRCULAR
Las excavaciones efectuadas en el yacimiento con motivo del proyecto de ejecución de la autovía del Camino de Santiago, entre Burgos y León, en los años noventa del siglo pasado, permitieron documentar varias viviendas de la Primera Edad del Hierro de planta circular, que se ubicaban en las laderas del páramo.

De esta forma, es posible distinguir diferentes áreas funcionales como zonas urbanas, basureros y cenizales, estructuras de defensa y, posiblemente, la necrópolis indígena.


La campaña de excavaciones en este enclave arqueológico la desarrolla la Junta de Castilla y León a través de las consejerías de Familia e Igualdad de Oportunidades y de Cultura y Turismo, y se prolongará hasta el próximo día 8. En ella, participan 17 personas procedentes de la Société Archéologique de Bron (SAB) y el Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico (IMBEAC). El enclave se encuentra ubicado en el cerro de Las Cuestas, entre Osorno y lo localidad burgalesa Melgar de Fernamental.

4 de febrero de 2015

Una nueva intervención en Huerta Varona desvelará el pasado romano de Aguilar de Campoo (Palencia)

El Ayuntamiento destina 15.000 euros para una nueva campaña en el yacimiento donde el verano pasado se realizaron seis sondeos y en los que se encontró un conjunto de construcciones que indicaban que era un núcleo ocupado desde el Alto Imperio hasta la Alta Edad Media, siglos I hasta VI d.C. 
Los trabajos arqueológicos en Huerta Varona se iniciaron el verano pasado con el descubrimiento de un importante yacimiento romano que no estaba documentado. FOTO: VÍCTOR GUERRA.
El patrimonio de Aguilar de Campoo seguirá siendo protagonista en 2015. Pero en este caso no sólo será el Románico el que centre la atención, ya que según ha anunciado la alcaldesa, María José Ortega, se continuará con el proyecto de intervención en la Huerta Varona.

«Nuestra intención es que se siga con la excavación y ver qué hay realmente en el yacimiento romano, por ello se han consignado 15.000 euros en el Presupuesto, que aprobamos la pasada semana, para poder ejecutar una nueva campaña arqueológica este verano», ha adelantado Ortega.

De igual modo ha avanzado que se realizará de forma conjunta con el proyecto de intervención del castro de Monte Bernorio de Villarén de Valdivia que también desarrolla el Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico (Imbac).

INTERVENCIÓN CONJUNTA CON EL YACIMIENTO DE MONTE BERNORIO
Algo de lo que se habló durante la reunión mantenida recientemente con el delegado territorial de la Junta, Luis Domingo González, y el jefe del Servicio Territorial de Cultura, Luis Calderón, y en la que la regidora y el director de las excavaciones de Monte Bernorio, Jesús Francisco Torres, presentaron el proyecto de intervención para ambos yacimientos que tendrá lugar en verano.

También les mostraron los resultados de las campañas realizadas el pasado ejercicio, junto con un balance histórico exclusivo de la excavación de Monte Bernorio, que desarrolla el Imbeac desde hace una década.

NÚCLEO OCUPADO DESDE EL ALTO IMPERIO
En el caso del yacimiento de la Huerta Varona, la campaña arqueológica se inició el pasado ejercicio y allí trabajó un equipo de diez técnicos y arqueólogos. Se realizaron seis sondeos en los que se encontró un conjunto de construcciones que indicaban que era un núcleo que estuvo ocupado desde el Alto Imperio, pasando por el Bajo Imperio e incluso la Alta Edad Media, siglos I hasta VI d.C. 

El delegado territorial se comprometió a seguir colaborando en todos estos proyectos arqueológicos e informó que la Administración Regional está diseñando un mapa provincial de excavaciones arqueológicas, siguiendo la línea iniciada con la vinculación de las excavaciones de Monte Bernorio y Dessobriga.

10 de noviembre de 2014

Los arqueólogos documentan un importante yacimiento romano en Aguilar de Campoo (Palencia)

Se trata de un poblamiento romano de grandes dimensiones, aparecido en el paraje aguilarense de Huerta Varona -que aunque conocido no estaba documentado hasta el momento-. Según los arqueólogos habría estado ocupado desde el Alto Imperio hasta la Alta Edad Media, entre los siglos I al VI d.C. Por el momento se han encontrado las estructuras de varios edificios y talleres paralelos a la calzada romana junto a elementos de gran calidad como fichas de vidrio para juegos, restos de empedrados, téseras rústicas, cantos rodados y cerámicas.
Las excavaciones en el yacimiento de la ‘Huerta Varona’ de Aguilar de Campoo han sido realizadas por diez técnicos del ‘Imbeac’ durante los meses de septiembre y octubre. FOTO: VÍCTOR GUERRA.
Una gran expectación causan algunas excavaciones que se realizan en nuestro entorno. Muchos esperan que aparezca ese gran hallazgo que convierta a su localidad en un foco más atractivo desde el punto de vista turístico. Sin embargo, desenterrar el pasado no es tan fácil como parece y para saber más sobre el legado que nuestros antepasados nos han dejado, hay que investigar durante mucho tiempo para arrojar la suficiente luz y ver lo que hay realmente escondido.

Eso es precisamente lo que ha pasado con las excavaciones que se han realizado durante los meses de septiembre y octubre en la Huerta Varona de Aguilar de Campoo. Un yacimiento que ha creado grandes expectativas entre los vecinos de la villa, y que gracias a un equipo de diez técnicos y arqueólogos del Imbeac (Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico), puede dar mucha información sobre el pasado romano de la localidad, un aspecto no muy conocido de la historia de la villa galletera, más famosa por su legado Románico y Medieval.

POBLAMIENTO DE GRANDES DIMENSIONES
«La excavación ha sido todo un éxito, hemos realizado varios sondeos para delimitar la magnitud del yacimiento, que ya podemos decir que es de grandes dimensiones», concreta el director del proyecto, Jesús Francisco Torres Martínez. De igual modo, afirma que «es evidente que es un yacimiento romano. En cinco de los seis sondeos hemos encontrado estructuras, por lo que podemos decir que se trata de un conjunto de construcciones».
Sobre su datación y los hallazgos encontrados indica que «se trata de un núcleo que estuvo ocupado desde el Alto Imperio, pasando por el Bajo Imperio e incluso la Alta Edad Media, hablamos de los siglos I hasta VI d.C.».

COMPLEJOS DE VARIOS EDIFICIOS
Se han encontrado muros y suelos acondicionados, además de restos de empedrados, téseras rústicas, cantos rodados y cerámicas, sigillatas de varias épocas y de gran calidad.
«Vemos estructuras típicas romanas e incluso podemos hablar de un complejo de varios edificios, al lado de la calzada romana que discurre paralela a la carretera de Burgos», asegura.

También quiere dejar claro que no se puede hablar de una villa romana tipo La Olmeda, pues el yacimiento aguilarense es un poblamiento romano.

OTROS DESCUBRIMIENTOS
«De momento, lo que hemos visto puede ser una granja bien situada, pues los elementos encontrados son de gran calidad, con muchos edificios y talleres. Hemos descubierto cosas muy curiosas como fichas de vidrio para juegos, además de monedas que no podemos aún datar», desvela.

Una primera toma de contacto con el yacimiento de Huerta Varona, ya que el Imbeac presentará en breve al Ayuntamiento de Aguilar de Campoo las conclusiones de este primer estudio. Una campaña que se espera que tenga continuidad el próximo ejercicio para poder delimitar el recinto.

UN YACIMIENTO NO REGISTRADO
No se trata del primer estudio que se realiza de Huerta Varona, precisamente en el equipo que ha investigado el yacimiento está como codirector Antxoka Martínez, que junto al desaparecido Miguel Ángel García Guinea, realizó los primeros sondeos en el yacimiento hace doce años.

Fue entonces cuando se notificó de forma oficial su existencia a los responsables de Patrimonio, ya que aunque los aguilarenses lo conocían e incluso algunos vecinos han encontrado diversos vestigios, no estaba registrado de forma oficial.

(Fuente: Diario Palentino / Marta Redondo Moreno)

5 de agosto de 2014

Aparecen los primeros materiales arqueológicos en el yacimiento de Dessobriga

Los primeros sondeos arqueológicos entre los términos de Osorno (Palencia) y Melgar de Fernamental (Burgos), en busca de la huella de la antigua ciudad de Dessobriga, han dejado al descubierto restos cerámicos y de edificaciones de la Primera Edad del Hierro, además de materiales celtíberos y romanos.
En una de las catas ha aparecido el muro de una cabaña circular- Foto: Antonio Quintero / El Norte de Castilla
Fíbulas y monedas de bronce, restos de cerámica, canicas celtibéricas y restos de edificaciones y sistemas defensivos certifican que este yacimiento arqueológico estuvo ocupado entre la Primera Edad de Hierro, desde el siglo VIII a.d.C, hasta el siglo III de nuestra era, según ha detallado la directora del proyecto arqueológico, Margarita Torrione.

"Estamos empezando, habrá conclusiones, pero ya sabemos que un pueblo como Osorno la Mayor guarda una rica historia", ha agregado la historiadora.

El yacimiento, situado en el cerro de Las Cuestas, entre Osorno (Palencia) y Melgar de Fernamental (Burgos), fue descubierto en 2001 a raíz de las obras de las autovía del Camino de Santiago y desde entonces se han realizado prospecciones geomagnéticas y vuelos aéreos que han servido para documentarlo y hacer un mapa de su extensión, que suma casi 200 hectáreas.


Trabajos previos a los primeros sondeos y excavaciones que realiza estos días un equipo hispano-francés, formado por 17 personas, dirigidos por Torrione y dos arqueólogos, Javier Abarquero y Jaime Gutiérrez.

En concreto se han abierto cuatro catas, cada una correspondiente con una de las etapas de ocupación de Dessobriga, para documentar los restos romanos, vacceos y de la Edad del Hierro, en las que se han encontrado una moneda de bronce acuñada en Roma, monedas de Marco Antonio y Lépido, fíbulas del periodo vacceo, entre otros hallazgos.

En una de las catas ha aparecido ya el muro de una cabaña circular del siglo VIII a.d.C. y un banco corrido con los adobes, mientras que en otra se trata de recuperar restos de la muralla y empedrado romano, ha explicado Abarquero.

(Fuente: EFE / Fotos: El Norte de Castilla)

1 de marzo de 2013

Aparece un alfarje del siglo XVI en una Iglesia de Nuño Pérez (Palencia)

La decoración de las vigas del artesonado es de tipo soga y en los entrepaños aparecen estrellas caladas de ocho puntas y motivos geométricos
El artesonado estaba oculto por un falso techo de yeso y por la parte
de arriba con tierra y barro.
Foto:  Revista Ecclesia
Las obras de restauración, limpieza y pintura en la iglesia parroquial de San Cristóbal de Arenillas de Nuño Pérez (Palencia) han propiciado la aparición de un alfarje mudéjar de madera sin policromar, de comienzos del siglo XVI, ubicado en la sacristía. El estado de conservación es regular ya que está algo afectado por la carcoma y faltan algunas tablas, según informa el Obispado.

La decoración de las vigas es de tipo soga y en los entrepaños aparecen estrellas caladas de ocho puntas y motivos geométricos. El trabajo en el aljarfe era realizado por maestros mudéjares, especialistas en este tipo de techumbres y decoración. El artesonado estaba oculto por un falso techo de yeso y por la parte de arriba con tierra y barro. Posiblemente fue tapiado en el siglo XVIII por encontrase en malas condiciones y por el cambio de estilo y gustos artísticos. Asimismo, al levantar la tarima de dicha sacristía se ha encontrado un suelo de cantos rodados formando figuras geométricas.

El hallazgo se produjo la semana pasada por parte de un albañil que está realizando las obras, siendo comunicado por párroco y un vecino del pueblo a la Delegación Diocesana de Patrimonio, cuyo responsable, José Luis Calvo, se desplazó a la parroquia para evaluar el hallazgo, fecharlo, inventariarlo y aconsejar el procedimiento para su tratamiento y conservación. La Parroquia de San Cristóbal de Arenillas de Nuño Pérez atesora además una valiosa pila bautismal del siglo XII y un retablo con pintura al óleo sobre tabla del siglo XVI, que necesita una urgente restauración.

El estudio, proyecto de restauración y presupuesto ya está en manos de la Delegación Diocesana de Patrimonio a falta de financiación adecuada. Además, la iglesia posee un Cristo crucificado, del siglo XVII al que el pueblo le tiene mucha devoción y que fue titular de la cofradía de la Santa Vera Cruz. Esta obra, junto con una talla de San Andrés apóstol del siglo XV, serán intervenidas en el Estudio Taller del Obispado de Palencia por al estar afectadas por la suciedad y la carcoma.

13 de febrero de 2013

Hallan una escultura funeraria romana del S. I en Bercial de Zapardiel (Ávila)

"Modelada en arcilla y bien cocida, es una pieza completa realizada a partir de un original, previsiblemente de cera, obtenido mediante una máscara aplicada al propio cadáver", según el arqueólogo Francisco Fabián.
La escultura, de sentido funerario, representa a un hombre de entre 65 y 75 años de edad. Foto: El Diario
Julián Rodríguez, un pastor de la localidad abulense de Bercial de Zapardiel (251 habitantes), ha encontrado en este municipio el norte de la provincia de Ávila el primer retrato conocido de un castellanoleonés, que por ese motivo llevará en su honor el nombre de Julius.

Así lo han dado a conocer hoy en rueda de prensa el delegado territorial de la Junta, Francisco José Sánchez, y el arqueólogo territorial, Francisco Fabián, quien ha asegurado que se trata de una "pieza excepcional", realizada en bulto redondo de barro y de pequeñas dimensiones: 116-82-92 milímetros y 628 gramos.

La escultura, de significado funerario y que representa a un hombre de entre 65 y 75 años, data de finales del siglo I o principios del II, lo que la convertiría en el primer retrato conocido de un castellano y leonés, ya que las encontradas en Becerril de Campos (Palencia) son de finales del siglo II.

En el caso abulense, se trata de una pieza completa, modelada en arcilla bien cocida -terracota- y realizada a partir de un original, previsiblemente en cera, obtenida mediante una máscara aplicada al propio cadáver, según los datos facilitados tras el hallazgo hace meses de esta obra.

Sin embargo, la máscara no sirvió directamente para realizar esta escultura de menor tamaño, ya que fue el propio autor quien a partir de ella -se supone que a mano alzada- reprodujo en arcilla el calco original, lo que a juicio de Fabián demuestra que se trataba de un "verdadero artista".

En su opinión, el resultado obtenido indica "un cierto ingenio", ya que le da "realismo" y "personalidad" a una obra en la que a través del escáner que se le ha realizado en el Hospital "Nuestra Señora de Sonsoles", se han detectado detalles vinculados a su vida o, quizá, a su muerte.

Entre los descubrimientos en esta escultura hueca y que cuenta con varios conductos hacia el exterior para evitar que estallara durante el proceso de cocción, figuran la torcedura de la nariz, hematomas, bolsas bajo los ojos y un traumatismo.

Estos indicios podrían revelar que la muerte se pudo producir de forma intencionada o accidental, a partir de "un episodio violento", ha explicado el arqueólogo municipal, que además enseñó en su momento la pieza a un médico forense que apuntó que el gesto de la persona retratada reflejaba "la tranquilidad de la persona muerta".

Hallazgo casual

El hallazgo de esta obra se produjo de forma "casual" por parte del pastor de Bercial de Zapardiel, Julián Rodríguez, que en sus paseos por la zona había visto la pieza en varias ocasiones, aunque pensaba que se trataba de "la cabeza de una muñeca", hasta que un día la golpeó con un pie y se dio cuenta de que era una escultura.

Por ello, la entregó al Servicio Territorial de Cultura de la Junta en Ávila renunciando a cualquier indemnización, de ahí que Francisco José Sánchez haya propuesto que la pieza lleve el nombre de Julius cuando sea expuesta en el Museo Provincial de Ávila.

Este descubrimiento se ha producido en uno de los yacimientos arqueológicos romanos de este municipio situado a 62 kilómetros al norte de la provincia de Ávila, una zona considerada muy rica durante el periodo romano, cuando se asentaron las conocidas villas en las que junto a la familia propietaria convivían esclavos y colonos.

En Ávila se han detectado hasta once villas de estas características, la mayoría de las cuales se sitúan en la mitad norte de la provincia, más concretamente en la comarca de La Moraña, siempre en zonas fértiles.

Este tipo de esculturas que se popularizaron durante el imperio a partir del siglo I -dinastía Flavia-, tienen un sentido funerario y conmemorativo, al querer ser testimoniales hacia la figura del padre de familia, contando con un valor simbólico y siendo colocada en pequeñas capillas domésticas.
(Fuente: El Diario / EFE)

2 de diciembre de 2012

Descubren dos tumbas medievales de alto valor en Cevico Navero (Palencia)

Se trata de un descubrimiento excepcional ya que los restos de los cuerpos, muy posiblemente pertenecientes a dos abades del monasterio de San Pelayo (en Cevico Navero -Palencia-) durante los siglos XI y XII, conservan restos de vestimenta y calzado.
La Fundación Grupo SIRO ha hallado dos tumbas medievales de alto valor histórico en la excavación arqueológica que está efectuando como parte del proyecto de recuperación del Monasterio de San Pelayo, que alberga la sede de la entidad social en la localidad palentina de Cevico Navero. Se trata de un descubrimiento excepcional ya que los restos de los cuerpos, muy posiblemente pertenecientes a dos abades del monasterio durante los siglos XI y XII, conservan restos de vestimenta y calzado.
Una potente capa de mortero de cal ha ralentizado el proceso
de descomposición de los cuerpos.
Foto: Diario Palentino.
El buen estado de los enterramientos se debe a que se encontraron sellados por una potente capa de mortero de cal que ha actuado como aislante, hecho que ha ralentizado y reducido los procesos de descomposición de los cadáveres y la desaparición de elementos orgánicos. Una de las tumbas conserva restos de vestimenta de seda adornada con hilos de oro, previsiblemente procedente de talleres hispanomusulmanes del sur peninsular, así como unas botas de media caña fabricadas en cuero. El otro enterramiento conserva una de las piezas de calzado y una hebilla de cinturón de plata, vestimentas que manifiestan la alta alcurnia de ambos difuntos.

Las dos tumbas han sido halladas junto a otras ocho en una dependencia arrasada en la época moderna, en lo que podría corresponder a la primitiva Sala Capitular del monasterio medieval. Una vez que se completen los trabajos arqueológicos, los hallazgos encontrados permitirán conocer al detalle la evolución del complejo monástico, fundado en el siglo X y abandonado a mediados del siglo XIX tras la Desamortización de Mendizábal.
Ruinas del monasterio de San Pelayo
en Cevico Navero (Palencia).
Foto: Grupo Siro.

El proceso de recuperación de ambos enterramientos, a cargo de Aratikos Arqueólogos como responsables científicos y autorizado por la Comisión de Patrimonio Cultural de Palencia, ha contado con la colaboración de restauradores del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural. Durante los próximos meses serán los responsables de su estudio y conservación, en una actuación que se encuadra en la línea de concertación y colaboración con Fundaciones y empresas impulsada por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta.

Los trabajos arqueológicos, realizados de forma ininterrumpida desde que en el año 2007 se comenzaran las obras de rehabilitación del monasterio en Cevico Navero, se enmarcan en el compromiso que Fundación Grupo SIRO mantiene con la recuperación y puesta en valor del Patrimonio Histórico de los entornos donde SIRO desarrolla su actividad.
(Fuente: Diario Palentino)

17 de septiembre de 2012

Los arqueólogos regresan al oppidum de Monte Bernorio (Palencia)

El objetivo del proyecto es aumentar el conocimiento científico sobre el castro, así como obtener datos sobre los yacimientos arqueológicos que pudieran estar en relación con él, y con el tiempo, documentar la Edad del Hierro en el área.
Un año más el equipo del Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico (Imbeac) ha vuelto al castro de la Edad de Hierro de Monte Bernorio, en el municipio palentino de Pomar de Valdivia,  para intentar sacar a la luz un poco más de su glorioso pasado.
Imagen del Área 3 del castro de Monte Bernorio, donde también
se excavó el año pasado. Foto: IMBEAC.

Un grupo formado por nueve arqueólogos, entre los que hay estudiantes de las universidades Complutense de Madrid y Oviedo, que comenzó con los trabajos hace una semana. Una nueva campaña que ha sido financiada por el propio Imbeac ya que no han contando con fondos ni de la Junta ni de la Diputación aunque sí esperan que les apoyen económicamente desde los ayuntamientos de Pomar y Barruelo.

Pese a la crisis y la falta de ayudas públicas la campaña se ha podido llevar a cabo gracias también al trabajo de apoyo de ocho personas voluntarias que se desplazan algunos días para ayudar a los arqueólogos. Con la ayuda que no han podido contar finalmente debido a la escasez de fondos ha sido con la de los expertos de la Universidad de Burdeos.

Excavación de veinte días de duración en la que además de Monte Bernorio tienen previsto prospectar en otros yacimientos que están analizando en la Montaña Palentina. En el castro de Villarén este año los trabajos se centran en el área 3. Allí se estudiarán dos edificaciones con el fin de ver cómo eran las cabañas donde residían los habitantes del castro. «Queremos analizar cómo eran las viviendas, cómo se cerraban, su planta, si encontramos indicios de que existieron puertas, etc.», concreta Jesús Francisco Torres Martínez, director del proyecto junto al catedrático Martín Almagro.

El proyecto del castro de Monte Bernorio se presentó en el año 2004 ante la Junta de Castilla y León como una iniciativa de investigación integral que contemplaba tanto la investigación científica como la proyección patrimonial de los yacimientos arqueológicos en su área de interés y su difusión.
Vista aérea del castro de Monte Bernorio, próximo a Aguilar de Campoo.
Foto: Proyecto Monte Bernorio (Facebook)

Actualmente se encarga de la gestión del proyecto el Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico (Imbeac). El estudio científico de los materiales se realiza en el Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid.

Han colaborado en el proyecto la Real Academia de la Historia a través de su Gabinete de Antigüedades y el Instituto de Estudios Prerromanos y de la Antigüedad (IEPA). También han participado equipos del Institut für Archäologische Wissenschaften de la Universidad de Frankfurt (Alemania) y arqueólogos de la Universidad de Oxford (Inglaterra).

El punto central de la intervención es la ciudad fortificada de la Edad del Hierro (oppidum) de Monte Bernorio. Pero además trabajan en la localización e investigación de otros yacimientos arqueológicos por toda el área nororiental de la provincia de Palencia y sur de la Comunidad Autónoma de Cantabria, con especial atención a aquellos yacimientos relacionados con la Edad del Hierro.

El objetivo del proyecto es aumentar el conocimiento científico sobre el castro, así como obtener datos sobre los yacimientos arqueológicos que pudieran estar en relación con él, y con el tiempo, documentar la Edad del Hierro en el área.

13 de febrero de 2012

En busca de la ciudad vaccea de Intercatia en Paredes de Nava (Palencia)

Intercatia fue una de las ciudades más importantes de la época romana, no sólo por sus dimensiones, sino también por su encarnizada resistencia ante el ataque de las legiones de Roma. Sin embargo, cualquier dato sobre su localización está rodeado de incertidumbre. Los historiadores han llegado a situar la urbe hasta en 39 puntos diferentes de la geografía española. Uno de ellos es Paredes de Nava (Palencia), cuyos habitantes están cada día más convencidos de que Intercatia se asentó en su territorio, bajo el pago de La Ciudad.
El arqueólogo alemán Helmut Becker, que ha colaborado
con los estudios.
Son muchos los indicios que acercan tan importante ciudad romana a tierras palentinas. La Asociación Cultural En busca de Intercatia, integrada por una veintena de personas, lleva cuatro años trabajando para demostrar que lo que hoy se conoce como La Ciudad fue hace siglos un importante asentamiento romano. Ilusión no les falta, y trabajo tampoco. Son muchas las pruebas que apuntan a que su teoría es cierta, pero no olvidan que es un proyecto «a largo plazo» que necesita tiempo y, sobre todo, financiación.
La Ciudad es un vasto yacimiento arqueológico situado a 1,5 kilómetros al Este de Paredes. Allí, han ido apareciendo cientos de objetos de la época romana: vasijas, joyas y monedas... La mayoría está en el Arqueológico Nacional y también en el de Palencia, pero otro se han perdido o pertenecen a colecciones privadas.
Uno de los hallazgos destacados se produjo en 1870, cuando se encontraron en la zona téseras del siglo I que hacen referencia a un pacto de hospitalidad entre el pueblo intercatiense y Pallantia –la Palencia romana-. De las cuatro encontradas, solo una permanece en el museo palentino; otra desapareció en un incendio y las dos restantes pertenecen a una colección privada.
Plano de Intercatia sobre el terreno.

Estos hallazgos animaron a la asociación a indagar sobre la posible ubicación de Intercatia bajo tierras palentinas. De momento se sabe que La Ciudad esconde una gran urbe vaccea anterior, luego romanizada, que estuvo asentada en los terrenos desde finales del siglo IX o X antes de Cristo hasta su decadencia en el siglo V, y que por sus dimensiones y por su desarrollada estructuración interna, así como por la destacada importancia de los hallazgos en ella recuperados, debió ser «una de las más boyantes entre las que se encontraron los ejércitos romanos a su llegada a las tierras del interior de la Meseta».
Desde 2009, el colectivo cultural cuenta con el apoyo de un equipo formado por seis arqueólogos que ha trabajado sobre el terreno y ha obtenido resultados, cuando menos, sorprendentes. Coordinados por Javier Pérez, arqueólogo del Museo de Palencia, y con la colaboración del alemán Helmut Becker, profesor de la Universidad de Munich, durante tres veranos han hecho una prospección geomagnética intensiva.
José Herrero Vallejo, presidente de la Fundación Intercatia.

Se han estudiado ya 50 de las 60 hectáreas del yacimiento, lo que ha posibilitado la elaboración de un plano detallado de la ciudad. Sin embargo, todas las evidencias indican que es una ciudad vaccea que se asentó en el territorio antes que la romana, pues «seguramente la zona que ocuparon los romanos es lo que más se ha destruido», explica Javier Pérez. Pese a ello, el hallazgo no es menos relevante, ya que «es el único plano de una ciudad vaccea que se conoce», añade el arqueólogo.

Un tesoro bajo tierra. Bajo lo que hoy ocupan tierras de labranza, se esconde un verdadero tesoro, una auténtica ciudad vaccea que albergó siglos después un asentamiento romano en el centro, reducido a un núcleo de pequeñas casas que probablemente tenían incluso una ermita. «Estamos seguros de que en el siglo X después de Cristo aún se conservaban restos de las paredes de las casas romanas. Cuando se perdió el asentamiento en alto –donde se encuentra el yacimiento- se creó el asentamiento en bajo –el pueblo actual- cuyo nombre, Paredes de Nava, responde a las paredes que aún se veían desde el pueblo en el asentamiento en alto», subraya el arqueólogo.
El trabajo desarrollado en estos años ha permitido realizar avances muy significativos. Y es que bajo esas tierras se esconden los restos de lo que en su día fue una muralla de más de 1.000 metros de longitud, con tres entradas, junto a las que se sitúan grandes construcciones que, a juicio de los expertos, son torres de control que formarían parte del sistema defensivo del poblado. Una gran muralla de 40 metros de anchura –la misma que las descubiertas en otras ciudades vacceas- construida a base de adobe y un revestimiento en piedra que protegía la ciudad de posibles ataques.
Tras los límites de la muralla se esconden en el mapa pequeños puntos negros que a los ojos de cualquier ciudadano de a pie no serían más que eso. Sin embargo, según han interpretado los expertos, esos pequeños puntos fueron en su día un templo, un taller de alfarería y las casas en las que habitaron hace siglos pobladores vacceos y, más tarde, romanos. «La gran incógnita es aún saber cómo serían las casas de la ciudad, pues probablemente muchas de ellas se quemaron y destruyeron», lamenta el arqueólogo.

UNA CIUDAD DOBLEMENTE AMURALLADA. El hallazgo más novedoso es la existencia de una segunda muralla que conforma un doble sistema defensivo basado no sólo en el muro principal. El segundo paramento, fuerte y exterior, tenía más fosos y ha sido toda una sorpresa para los expertos que ahora conocen la extensión, las medidas exactas e, incluso, el discurrir de las calles y las puertas de la ciudad.
El descubrimiento se debe en buena parte al trabajo y la ilusión del presidente de En busca de Intercatia, José Herrero Vallejo, quien durante años estuvo recopilando documentación sobre Paredes, seguro de que su pueblo se asienta cerca de Intercatia. En 2009 la Asociación empezó formalmente a trabajar y gracias al apoyo económico de la Diputación, se embarcó en un proyecto que quizá saque a la luz un nuevo yacimiento para la provincia.

11 de enero de 2012

La villa romana de La Olmeda (Palencia) abre sus puertas al Instituto Catalán de Arqueología Clásica

El centro que vela por el legado de Pedro de Palol colaborará en las prospecciones geomagnéticas de la villa palentina.
Acceso a la villa romana de La Olmeda en Pedrosa de la Vega (Palencia).
El Instituto Catalán de Arqueología Clásica se unirá a las nuevas investigaciones de la villa romana de La Olmeda, ubicada en Pedrosa de la Vega. Mediante una colaboración económica con la Diputación de Palencia de 9.000 euros, el centro catalán trabajará en las prospecciones geomagnéticas de la finca y en los terrenos anexos, con su personal y equipos especializados. Asimismo, colaborará con la villa romana de La Olmeda en el análisis e identificación de los materiales pétreos encontrados en las diversas campañas de excavación. El acuerdo alcanzado con la Diputación establece que el instituto catalán permitirá la consulta de su biblioteca y archivo fotográfico y cinematográfico al personal investigador de La Olmeda.
La colaboración de la institución provincial palentina con el Instituto Catalán de Arqueología Clásica, que tiene su sede en Tarragona, se materializará en un convenio que firmarán el presidente de la Diputación, José María Hernández, y la directora del centro, Isabel Rodá de Llanza. El contenido del convenio ha sido ya aprobado por la Junta de Gobierno de la Diputación. Aunque no existe una consignación presupuestaria ni convocatoria de ayudas en las que esta colaboración tenga cabida, la firma del convenio se justifica porque el instituto catalán es propietario del legado del catedrático de Arqueología Pedro de Palol, que fue el primer director de las excavaciones de La Olmeda, así como de otras que tuvieron lugar en Palencia entre 1968 y 1987, como la Villa Posídica de San Isidro de Dueñas. Asimismo, la Diputación ha tenido en cuenta que las actividades del centro catalán repercuten en el conocimiento de la provincia y en especial en el estudio y difusión de La Olmeda.
El convenio establece que las dos instituciones se prestarán mutua ayuda en todo lo relativo al estudio y divulgación de los yacimientos arqueológicos de la provincia de Palencia, en especial en aquellos en los que intervino Pedro de Palol Salellas. En un anterior convenio entre la Diputación y el instituto catalán, firmado en febrero de 2009, se acordó que la institución palentina recibiría -lo hizo en mayo de 2010- una copia en disco duro informático con textos, mapas, dibujos y fotografías inéditas del legado del doctor Palol sobre excavaciones palentinas.
Interior de la villa de La Olmeda.
Finalmente, la Diputación y el instituto se comprometen a establecer las fórmulas más adecuadas que permitan materializar otras colaboraciones, incluida la presencia de personal de ambas instituciones o becarios de las mismas, tanto en el centro catalán como en La Olmeda.
(Fuente: El Norte de Castilla / Fernando Moreno)

10 de octubre de 2011

Castillos en tierra de nadie


Durante algunos periodos de la Edad Media, el extremo Este de la provincia de León  fue un territorio disputado alternativamente por los monarcas de Castilla y de León, tierra de nadie que alternativamente perteneció a uno y otro reino, y que actualmente parece permanecer en ese mismo "limbo" territorial.
Este territorio  aquejado de una agudísima despoblación, olvidado por las agendas políticas y aislado en materia de inversiones e infraestructuras: es el extremo Este de León, esa larga ribera del Cea y también del Valderaduey que conforma el límite de la provincia leonesa con la palentina.
Algunos lienzos corren serio peligro de derrumbe en Cea.
Foto: Ramiro
Su situación no es muy diferente a la de otras comarcas que se encuentran en el corazón de la actual comunidad autónoma, y por esa razón el partido socialista presentará, antes de fin de año, una Proposición No de Ley instando a la Junta a crear un nuevo itinerario cultural, el de las Fortificaciones de Frontera entre los Reinos de León y Castilla; ruta que aprovecharía como atractivo turístico las fortalezas y castillos existentes en ese espacio histórico que cruza las provincias de León, Zamora, Palencia, Valladolid y Salamanca para ‘salvar’ de la ruina dichos monumentos y, a la vez, aportar iniciativas de desarrollo a estas áreas rurales.
Así, el portavoz socialista de Cultura y Turismo en las Cortes autonómicas, José Ignacio Martín Benito, principal impulsor de este plan, ha recalcado «la gran riqueza del patrimonio militar situado en lo que fue la línea fronteriza de los reinos de León y Castilla, conformado por una amplia red de castillos y murallas, muchas de las cuales subsisten hoy».
De entre los hitos leoneses de esta proposición destaca especialmente, por su lamentable estado de conservación, el castillo de Cea y también las murallas de Almanza,  El monumento se alza sobre un otero que domina el pueblo y tuvo unas dimensiones mucho más impresionantes de las que se aprecian en nuestros días. La construcción hoy a la vista data del siglo XV, pero cuenta con partes de los siglos XII y XIII (de hecho, hay estratos de todos los periodos desde la Protohistoria y abunda la cerámica romana en derredor).
El hecho es que uno de los frentes del castillo (propiamente, de la torre del homenaje) da a una barranquera hacia la que, a causa de la ruina y la erosión, podrían acabar desplomándose parte de los muros.  Y es que realmente el monumento tiene «un gran potencial», como añade el alcalde de Cea, Luis Mario Portugués. Por ejemplo, el amplio panorama divisado desde unas almenas cercanas que, convenientemente adecentadas, podrían convertirse en un atractivo mirador o en un auditorio al aire libre. También propone hacer la torre accesible mediante una sencilla escalera metálica de forma que los visitantes comprueben la gran altura que alcanzan el castillo y el cerro, estratégicamente elegido pues antes fue, a su vez, castro prerromano.
José Ignacio Martín Benito también visitó Almanza, que conserva murallas del siglo XII: algunos de sus cubos aguantan con dignidad y otros están ya desmochados. Restos y cimientos de muro medieval abundan por buena parte de la localidad, que también cuenta con un interesante arco de entrada ojival. Así como otros castillos y recintos leoneses (Coyanza, Ponferrada, Laguna, Mansilla...) han recibido diferentes subvenciones para su arreglo, Cea y Almanza han permanecido del todo olvidadas en ese aspecto.
De llegar a buen puerto la Ruta de la Frontera, las actuaciones en este punto incluiría la consolidación de los cubos en mal estado y la mejora y accesibilidad pública del resto, que en gran parte pertenece, ahora, a un inmueble privado. Arreglos de urgencia que se aplicarían también al resto de hitos monumentales ubicados en las otras provincias englobadas dentro de la citada PNL. Porque, como apunta Martín Benito, «la disputa del territorio fue la causa de constantes enfrentamientos entre los dos reinos, sobre todo entre 1157 y 1230». «Y de aquella época subsisten, en mayor o menor grado algunas de ellas. Entre otras, en la provincia de León —enumera—, además de Mansilla de las Mulas, cabe destacar los restos de las fortificaciones de Almanza, Ardón, Laguna de Negrillos, Cea, Rueda del Almirante y Valderas; en Palencia, los restos están en Guardo, Carrión y Saldaña: en Valladolid, los de Urueña, Barcial de la Loma, Tordehumos, el castillo de San Pedro de Latarce y Tiedra, entre otros. En Zamora, Villalpando, Belver de los Montes, Castronuevo y el primer recinto de Toro».

18 de junio de 2011

Aparece un nuevo mosaico en los baños de la villa romana de La Olmeda (Palencia)

La villa romana de La Olmeda no deja de deparar sorpresas. El equipo de arqueólogos del yacimiento de la Diputación ha sacado a la luz un nuevo mosaico, aparentemente en muy buen estado de conservación y de gran valor, en la zona de los baños de la villa.
Foto cedida por la Diputación de Palencia que muestra parte del nuevo mosaico
 descubierto en el yacimiento romano de La Olmeda, situado en Pedrosa de la Vega
 (Palencia)
Lo más sorprendente de este hallazgo es que el nuevo mosaico se encontraba hasta el momento oculto bajo el actual, correspondiente al espacio destinado como vestuario de los baños. Su descubrimiento ha sido casual, ya que ha visto la luz tras la intervención de los arqueólogos para evitar que se desprendieran las teselas del mosaico, superior al haberse observado unos abombamientos.
Según el director de las excavaciones de La Olmeda, José Antonio Abásolo, y a la vista de lo descubierto hasta el momento, se puede tratar de un mosaico de gran valor, dada su policromía y dimensiones, ya que, previsiblemente podría superar los 90 metros cuadrados, lo que supone las dimensiones totales de la habitación en la que se encuentra. Por su parte, el jefe del Servicio de Cultura de la Diputación, Rafael Martínez, destacó también ayer la importancia del hallazgo. «Por lo que se ha visto hasta ahora es de la misma calidad que el resto de la zona de los baños», aseguró. Martínez añadió que se desconoce de momento por qué se encuentra un mosaico debajo de otro.
Se trata de un mosaico geométrico de características, tanto en factura como en decoración, muy similares a otro firmado existente en la zona de los baños templados.
Ante el gran interés y posible importancia de este nuevo descubrimiento, la Diputación solicitará en breve el permiso a la Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León para poder continuar los trabajos de levantamiento del mosaico superior para que pueda ver la luz el nuevo, que se encuentra bajo su suelo.
Secuencia de suelos
El equipo de arqueólogos de La Olmeda, a la vista de estas futuras excavaciones, decidirá la forma más idónea para que el visitante pueda ver toda la secuencia de suelos de esta habitación.
Ante la importancia de este hallazgo, el presidente de la Diputación, Enrique Martín, acompañado por José Antonio Abásolo, el jefe del servicio de Cultura, Rafael Martínez, y el mosaísta Domiciano Ríos, se ha desplazado a la villa romana de La Olmeda para interesarse por el valor y estado de conservación del nuevo mosaico.
«El programa inmediato de la Diputación es descubrir el mosaico, una vez que Patrimonio dé el permiso, y ver lo que sale y cómo se encuentra. Después se estudiará qué se hace en función de lo que aparezca», explicó Rafael Martínez.

16 de abril de 2011

El tesoro celtibérico de las Filipenses luce en el Arqueológico de Palencia

El tercer Tesoro de Palencia o Tesoro de las Filipenses, hallado en 1956 en la capital, y uno de los más representativos de la orfebrería celtibérica en tierras vacceas, se muestra desde este viernes en su conjunto en el Museo Arqueológico de la capital palentina.
Algunas de las joyas que pueden verse en el Arqueológico.
Un tesoro compuesto por joyas de plata y de oro, torques, collares, pulseras, brazaletes, pendientes, fíbulas y denarios de plata que luce con todo su esplendor prerromano en el Museo de Palencia.
Lo hace desde este viernes gracias a la generosidad de la familia Carlón que ha depositado en el Museo el lote de piezas celtibéricas de su propiedad.
La otra parte del tesoro, hallado durante las labores de excavación del solar que ocupa el colegio de las Filipenses, fue donado por estas monjas al Arqueológico en 1996.
Pero es desde ahora cuando puede contemplarse en toda su magnitud todo el conjunto formado por nueve torques de plata, tres pulseras de plata, dos brazaletes espiraliformes de plata, dos fíbulas, una de plata y otra de oro, tres arracadas de oro, una cadeneta de oro, y 45 denarios de plata de las principales cecas celtibéricas (Arekorata, Sekobirikes y Turiasu) que datan del Siglo I a. de C.
El encargado de presentarlo en sociedad este viernes ha sido el Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Valladolid, Germán Delibes de Castro, quien ha definido este conjunto como "un documento muy representativo de la época prerromana en Palencia".
Documentos en tres dimensiones que confirman lo que ya cuenta la Historia cuando habla de Pallantia, con toda probabilidad "una de las ciudades vacceas más importantes" asediada por los romanos en numerosas ocasiones.
Era entonces cuando sus habitantes escondían sus joyas y sus tesoros más preciados. Y de aquellos momentos convulsos, entre el siglo II y I antes de Cristo, nos llegan hoy estas piezas, testimonio palpable de una parte muy importante de la historia, explicó el profesor Delibes de Castro.
Además se trata de joyas "con una personalidad formal y estilística definida", que no se parecen a otros tesoros vacceos encontrados en otras zonas, por lo que según el catedrático "hoy podemos hablar de una orfebrería vaccea e incluso palentina".
Un tesoro encontrado en Palencia, donde aparecieron otros dos que datan de la misma época y que se conservan en la Hispanis Society de Nueva York y el Museo Arqueológico Nacional en Madrid. Lo que sin duda confirma la excepcionalidad y la importancia de estas piezas y que "descansen" por fin en el Museo de Palencia, una de las ciudades vacceas que más tesoros ha ofrecido a la Arqueología y a la Historia.
(Fuente: El Mundo)

19 de febrero de 2011

La villa romana de La Olmeda en Palencia ya ha recibido 200.000 visitas


Desde su apertura al público en abril de 2009, la villa romana ya se ha convertido en un referente turístico del norte de Palencia.
Atravesado por el camino francés de peregrinación a Santiago de Compostela, el norte de Palencia es un destino poco conocido pero que ofrece diferentes atractivos y, sobre todo, mucha tranquilidad. La riqueza natural y paisajística de la montaña palentina, la gran concentración de edificaciones del Románico y la herencia romana son tres de los principales reclamos de una zona que sigue conservando intacta la esencia de sus pueblos.

Mosaicos en la villa romana de La Olmeda.
En la localidad de Pedrosa de la Vega, cerca de Saldaña, se encuentra uno de los mayores atractivos turísticos de la provincia, una gran mansión del Bajo Imperio, que los expertos datan del siglo IV de nuestra era. La villa romana La Olmeda esun lugar que sin duda sorprenderá y dejará satisfechos incluso a aquellos visitantes a los que no les gusta “ir a ver piedras”: La villa romana La Olmeda
Aunque a día de hoy es considerado uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo romano hispánico, los primeros años de trabajos de recuperación fueron una apuesta personal de un particular. Javier Cortés Álvarez de Miranda descubrió en 1968 restos de la villa en un terreno de su propiedad al mover tierras. Durante 12 años, costeó la excavación y mantenimiento del hallazgo y construyó los primeros edificios protectores. En 1980 decidió donarlo todo a la Diputación de Palencia, que continuó con las investigaciones.

La villa romana ha recibido multitud de visitantes desde sus primeros años al descubierto. En el periodo 1984-2004 se calcula que 800.000 personas se acercaron a ver las ruinas. El levantamiento del actual edificio supuso un cierre de más de 3 años del yacimiento, que fue reabierto en 2009. Las nuevas instalaciones, que fueron inauguradas por la reina Doña Sofía ese mismo año, acogen también actividades educativas y culturales. 


Interior de la Villa Romana.
La mansión y los baños
Aunque el conjunto originario esta formado también por casas de siervos, áreas de trabajo e incluso zonas de enterramientos, las dependencias de la villa abiertas al público son la mansión y los baños.


El edificio residencial era de planta cuadrada, con dos torres octogonales flanqueando su entrada y un patio central. El mayor atractivo de estos restos es sin duda su pavimento, en el que se pueden observar magníficos mosaicos perfectamente conservados. En ellos se representan escenas de caza, héroes de leyenda y retratos de los dueños de la casa entre animales. Para hacernos una idea, de los 4.400 metros cuadrados de superficie del conjunto, se calcula que unos 1.400 son suelo decorado mediante esta técnica. Los baños eran un edificio anejo a la villa señorial y estaban divididos en distintos habitáculos dotados de diferentes instalaciones. 


El exterior de las instalaciones de La Olmeda.
Las instalaciones de Pedrosa de la Vega muestran in situ todos estos hallazgos al público y cuentan con paneles, guías y audioguías para explicar los usos de las estancias y el valor del conjunto. Sin embargo, la visita a La Olmeda se puede completar acercándose al Museo Monográfico de la Villa, situado en la iglesia de San Pedro de Saldaña. En él se exponen objetos de la vida cotidiana de los habitantes del poblado romano, así como ajuares funerarios. Se accede a él con la misma entrada del yacimiento. Para más información sobre venta de tickets y horarios, se puede visitar el sitio web oficial de la villa romana La Olmeda.
(Fuente: 20 minutos)