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24 de julio de 2015

Aparecen numerosos objetos medievales durante la recuperación del aljibe del castillo de Priego (Córdoba)

El aljibe está construido en mamposteria y ladrillo con más de 60 m2 de planta y casi seis metros de altura. En los estratos inferiores de colmatación han aparecido monedas desde la época de Enrique IV a Felipe IV, restos de cerámica vidriada, restos humanos y ajuares funerarios y un escudo en mármol rojo de los Fernández de Córdoba (Marquesado de Priego), entre otros objetos. 
El aljibe una vez terminados los trabajos.
Los trabajos se han prolongado durante seis meses y se han financiado con fondos gestionados por la Junta de Andalucía a través del programa Emplea Joven. La intervención ha sido dirigida por el Servicio Municipal de Arqueología (Museo Histórico Municipal).

En 1997 el aljibe calatravo del castillo de Priego solo era conocido por una referencia realizada en un plano de 1870 conservado en el Archivo Ducal de Medinaceli, donde se coloca una equis en un punto aproximado donde se creía la existencia de un aljibe y un pozo, “pero no reconocido esto con exactitud”. Gracias a este documento, en la campaña arqueológica de 1998 pudo localizarse la estructura hidráulica, exhumando entonces una de las esquinas exteriores del aljibe, al que se consigue acceder gracias a una rotura en su bóveda. 

INTERIOR TOTALMENTE COLMATADO
El interior se mostraba totalmente colmatado de tierras, basura y escombros contemporáneos que llegaban a techo, es decir, que llenaban el interior hasta la bóveda. Aunque estos depósitos no tenían interés arqueológico, era presumible que en los estratos inferiores pudieran documentarse sedimentos más antiguos, aunque teniendo presente que durante la Edad Media habría funcionado siempre como aljibe y que todos los rellenos de su interior deberían haberse arrojado a partir de un momento postmedieval. 

DIMENSIONES ESPECTACULARES
El aljibe es espectacular por sus dimensiones y buen estado de conservación. Presenta una planta rectangular cubierta con bóveda de cañón. Las medidas interiores finales arrojan una longitud media de 10,69 m y un ancho de 5,82 m (62,21 m2), mientras que la profundidad o altura total interior alcanza los 5,70-5,80 m. La obra está construida con mampostería (vaso y arranque de la bóveda) y ladrillo (parte superior de la rosca de la bóveda) y las dos terceras partes de su alzado estaban soterradas. 

Se ha localizado, así mismo, uno de los puntos de entrada de agua, que recogía el aporte de lluvia de la plataforma superior exterior del aljibe y, quizás, de otros edificios próximos. También se ha identificado el lugar donde se ubicó el pozo medieval, no conservado, para la extracción de la aguada y dos sumideros para la evacuación del excedente.

DEPÓSITO DE AGUA EN LA EDAD MEDIA
El aljibe fue construido en un momento indeterminado entre 1246, año en que Fernando III otorga Priego a la Orden de Calatrava como señorío, y 1327, cuando la plaza se pierde para el lado cristiano y pasa a integrarse en el reino nazarí de Granada. Su uso como depósito de agua se mantuvo durante toda la Edad Media restante, o al menos no hay constancia documental o arqueológica de que fuera de otro modo. 
Escudo de los Fernández de Córdoba (Marquesado
 de Priego) recuperado del interior del aljibe.

Sin embargo, tras la caída de Granada en 1492 y la creación del Marquesado de Priego en 1501, la puesta en explotación agrícola de un territorio definitivamente pacificado y sin cultivar desde hacía más de un siglo, obligaba a la búsqueda de espacios que solucionaran la necesidad de almacenamiento de excedentes y rentas, entre las que el cereal tenía un valor predominante. Por ello el aljibe cambió de función y se adaptó para ser usado como granero, misión que cumplió durante los siglos XVI y XVII. Por último, entre finales del siglo XVII y principios del siguiente, el aljibe se convierte en una escombrera, uso que mantendrá, con alguna intermitencia, hasta el siglo XX, al que se le sumará el de pozo de aguas residuales.

INTERESANTES HALLAZGOS MEDIEVALES
Entre los fragmentos de cerámica recuperados destacan por su representatividad aquellos vidriados en azul y blanco destinados al servicio de mesa y que fueron manufacturados en talleres de Talavera de la Reina (Toledo), Granada o Sevilla. También se han localizado numerosos restos óseos humanos fragmentados y sin conexión anatómica acompañados por una miscelánea de objetos que podemos entender como propios de un ajuar o contexto funerarios: alfileres para cerrar las mortajas, fragmentos de tela, botones, talismanes (mano de azabache, colgante de nácar, campanillas de bronce…), pequeños clavos con cabeza plana de aleación de cobre para decorar ataúdes, restos de joyas, apliques de hilos fitomorfos metálicos, cuentas de collar, cuentas de rosario o fragmentos de lápidas funerarias en piedra y en cerámica vidriada.

Durante el desescombro también se han recuperado monedas de entre finales del siglo XV y mediados del siglo XVII o, concretando por reinados, con acuñaciones de Enrique IV, Reyes Católicos, Felipe II y Felipe III/IV. 


Asímismo se han recuperado 20 bolaños de catapulta medieval de contrapeso (trabuco) y uno de artillería de pólvora. También varios fragmentos de armadura de placas y dos cércoles o anillos de cañón de hierro.  Uno de los hallazgos individualizados más destacados del Periodo I es un monolito (47 cm x 31 cm conservados) con un triple escudo heráldico barroco tallado en “mármol” rojo con las armas de los apellidos Fernández de Córdoba.
(Fuente: Priego Digital / Rafael Carmona Ávila -Arqueólogo Municipal-)

22 de enero de 2015

Más de 200.000 euros para la restauración del castillo de Zorita (Guadalajara)

Las obras que están presupuestadas en 238.702,48 euros se espera que comiencen en el mes de marzo con un plazo de ejecución de siete meses. Los trabajos se desarrollarán en cinco secciones del castillo y en el recinto amurallado de la antigua medina.
Los trabajos se desarrollarán en cinco secciones del castillo y el recinto amurallado de la medina.
FOTO: LA CRÓNICA DE GUADALAJARA
La Federación de Asociaciones para el Desarrollo Territorial del Tajo- Tajuña (FADETA), en el marco de su Línea de Ayuda, para la conservación y mejora del patrimonio rural, contribuirá decisivamente a unos trabajos de mejora y reconstrucción en el conjunto histórico del Castillo de Zorita de los Canes, Bien de Interés Cultural (BIC), desde el 3 de junio de 1931.

Las obras están presupuestadas en un total de 238.702,48 euros, de los cuales FADETA va a sufragar prácticamente 200.000, siendo el resto de aportación municipal.

La obra, que afecta a varias áreas del Castillo, está ahora en fase de adjudicación y se espera que comiencen en el mes de marzo con un plazo de ejecución de siete meses.

Los trabajos se desarrollarán en cinco secciones del castillo y recinto amurallado de Zorita, atendiendo a la urgencia de restauración y consolidación que cada una de ellas requiere. 


CONSOLIDACIÓN DE LA MURALLA 
En primer lugar se consolidará un tramo de la muralla del recinto de Zorita situada en el lado occidental, junto al arroyo Badujo. Esta parte es la última que resta por restaurar de todo el recinto amurallado de la antigua Medina, de modo que con la presente intervención puede darse por completado el proceso de restauración y consolidación de esta importante estructura. De este modo se podrá apreciar el aspecto que el pueblo de Zorita tuvo en la Edad Media, cuando era cabeza de una Encomienda y una de las ciudades más importantes de la Alcarria.

ACTUACIÓN SOBRE LA TORRE ALBARRANA
Fundamental, y urgente, es la consolidación de la llamada Torre Albarrana, como uno de los elementos más singulares del Castillo de Zorita de los Canes. Se trata de un conjunto de torre y puerta de entrada erigidos sobre el camino de ronda que procede desde el Arroyo Badujo. La torre se levantó a finales del siglo XIII como refuerzo de la Torre del Cambrón o Torre del Espolón. Consta de dos grandes arcos apuntados impostados que descansan sobre un contrafuerte y sobre la base de la Torre del Espolón. Entre ellos queda un hueco cenital. 

Interior de la Iglesia del Castillo. FOTO: JAVIERSEG

Actualmente son bien visibles las grietas que laceran todas sus caras, fruto de las tensiones laterales que se producen ante la falla de la base del terreno en la que está asentada la Torre del Espolón. La actuación consistirá en la impermeabilización de la coronación de la torre y en la consolidación de los sillares y relleno de grietas entre ellos, vigilando que se respete la fábrica del conjunto.

HABILITACIÓN DE LA IGLESIA DEL CASTILLO
También se va a proceder a la habilitación del interior de la Iglesia del Castillo de Zorita para destinarla a futuros usos de carácter cultural. Esta iglesia es un magnífico ejemplo de templo del románico tardío. Fue construida a finales del siglo XIII cuando los caballeros de Calatrava hicieron del castillo de Zorita sede de su Orden.

El templo ha sufrido a lo largo de la historia sucesivos episodios de restauración y abandono. La actuación prevista ejecutará la consolidación y rejuntado de parte de la bóveda del ábside del edificio, dañada de antiguo por la humedad y la reparación de varios tramos de la escalera de caracol que da acceso al piso superior de la torre. Finalmente, se procederá al saneamiento y mejora del pavimento que actualmente se encuentra muy deteriorado, así como a la limpieza y reparación de la escalera que da acceso a la cripta de la iglesia, o el “soterraño”, como es conocido en los textos antiguos. Por allí se dice que apareció la imagen de la Virgen de la Soterraña.

La habilitación de este templo para usos culturales pretende ser un motor que permita el desarrollo de diversos actos y eventos en el futuro, como una estrategia más de dinamización de los recursos patrimoniales de Zorita, en la línea que se vienen desarrollando otras actividades en el pueblo, en el castillo y en el Parque Arqueológico de Recópolis.

TORRE DEL HOMENAJE
Otra de las actuaciones previstas es en la Torre de Homenaje, estructura casi destruida totalmente en la actualidad, pero que fue en tiempos la torre más importante de la fortaleza. Hoy sobresale apenas 40 centímetros sobre los muros de la cúpula de la Sala del Moro, que está justo debajo. En la Torre del Homenaje se realizaron diversos trabajos en la intervención urgente que se llevó a cabo en el Castillo en el año 2008, consistentes en la consolidación de sus paredes laterales. La restauración propuesta persigue la impermeabilización de la base de la Torre del Homenaje, a fin de proteger de humedades la cúpula de la llamada Sala del Moro, que es una de las estancias mejor conservadas del castillo de Zorita. Esta intervención permitirá asimismo investigar arqueológicamente la base de esta torre.

LIMPIEZA DE LOS MUROS
La quinta y última actuación consistirá en la limpieza de los muros superficiales del patio del Castilllo a fin de ampliar la experiencia para el visitante y la comprensión de la distribución interna de la fortaleza. De este modo donde hoy aparece una superficie amorfa, se podrá contemplar la cara superficial de los muros que delimitaban las antiguas estancias. Esta identificación significaría un avance cuantitativo en la comprensión e interpretación de la estructura del todo el conjunto.

(Fuente: La Crónica de Guadalajara)

3 de julio de 2014

Andalucía protege como Zona Arqueológica dieciocho yacimientos en Porcuna (Jaén)

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Zona Arqueológica, un conjunto de 18 yacimientos arqueológicos ubicados en el término municipal de Porcuna (Jaén). Estos asentamientos cubren un extenso periodo histórico, desde el Neolítico Final hasta la época contemporánea.
Conjunto escultórico ibérico de Porcuna, en el Museo Provincial de Jaén.
La nueva zona arqueológica suma una superficie protegida de 403 hectáreas, en la que se incluye la mayor parte del núcleo urbano, y abarca vestigios de las épocas prehistórica, íbera, romana y musulmana, además de construcciones singulares como las torres y lienzos de murallas del castillo medieval de la localidad (una de las sedes principales de la Orden de Calatrava) o la iglesia gótica del Priorato de Porcuna.

Los yacimientos se localizan en el valle medio del río Salado de Porcuna y ocupan varios cerros allanados de la campiña alta del valle del Guadalquivir. Corresponden a un asentamiento que tuvo su origen en el Neolítico Final-Cobre antiguo (III milenio a.C.) y que, con distinta extensión e intensidad, ha mantenido una ocupación ininterrumpida hasta la actualidad.

Como antecedentes de este poblamiento se protegen también, entre otros enclaves paleolíticos, los de La Peña de la Grieta, los Farallones del Sulfuro o la Cueva de los Enamorados, hábitats que se desarrollaron al resguardo de pequeños abrigos en los bordes de los cerros de Porcuna. Destaca especialmente el de la Peña de la Grieta, uno de los primeros de este tipo investigados mediante excavación y comparable a las conocidas cuevas de Ambrosio, en Almería, o las del Parpalló y Les Mallaetes, en Valencia.

Al final del Neolítico las comunidades se asientan en las cimas de los cerros de Los Alcores y El Albalate, donde crean sendos poblados fortificados a unos dos kilómetros de distancia el uno del otro y flanqueando el antiguo lago salado pleistocénico de Pescolar.


En la denominada época orientalizante o tartésica, el enclave de Los Alcores se expande en sentido sureste, hacia el Cerro del Castillo, casco histórico de la actual Porcuna. Las fuentes literarias clásicas señalan este poblamiento como la polis de Ibolca y la consideran capital de los túrdulos y de la zona oriental de la Turdetania. Su prosperidad se refleja en la complejidad de las viviendas y en la importancia de los conjuntos escultóricos hallados. En torno al núcleo Los Alcores-El Cerro del Castillo se sitúan también necrópolis y sileras como las del Camino Alto-El Muro, la Cruz Blanca y El Ejido de Napoleón.

CIUDAD ROMANA
En la época romana, Obulco obtiene el estatus de ciudad y su ceca, la más prolífica y variada de la Hispania, acuña durante 200 años decenas de tipos de monedas que circulan por todo el Imperio. Fruto de este florecimiento se produce la consolidación del urbanismo de la población y se trazan nuevos barrios como los actuales San Benito, Santa Ana, San Marcos o San Francisco. Nuevas necrópolis la rodean por todos los flancos a partir de sus puertas y caminos y también surgen asentamientos periurbanos atestiguados en yacimientos como La Dehesa de los Potros y las villas de La Sendilla Golosa, Chichimao, La Cabra Mocha y El Cerro de Camacho.

Durante la Antigüedad tardía y toda la Edad Media se refuerza el castillo, se crea un perímetro más reducido y se intensifica la población intramuros. De la época musulmana se han investigado algunos restos de viviendas de la ciudad fortificada de Bulkuna, sobre todo en la parte alta (barrio del Castillo), así como silos y restos de necrópolis. Por su parte, los yacimientos de Las Huertas de El Vélez, La Galga, La Tenería y Mengíbar reflejan la agricultura de regadío que abastecía al núcleo urbano.

En el perímetro de la zona arqueológica declarada por el Gobierno andaluz también se incluye el legado de la Alta Edad Media y de la época moderna. Tras la entrega al rey Fernando III en 1240, la ciudad pasa a la Orden de Calatrava y durante los siglos XIV y XV sirve de residencia de los maestres.

A este periodo corresponde la construcción del nuevo castillo sobre los restos antiguos como recinto palaciego, además de una compleja evolución urbanística sobrepuesta a amplias zonas de la ciudad túrdula y romana. De la Orden perviven algunos de sus edificios más señeros, como la Iglesia y Priorato de San Benito o la Torre Nueva o de Boabdil, singulares ejemplos del estilo gótico en Andalucía oriental y ambos declarados ya monumentos.

De la época moderna se conservan numerosas viviendas de arquitectura vernácula y valiosos edificios que reflejan la importancia de Porcuna tanto por su población como por su actividad agropecuaria. Entre ellos destacan el Pósito Real (actual Ayuntamiento), el Granero y Bodega de Francisco Javier Ceballos, la Iglesia de San Sebastián o Jesús Nazareno y la Casa Palacio de los Aguileras.

6 de diciembre de 2012

El castillo de la Peña de Martos (Jaén), en la Lista Roja de Patrimonio

Este Castillo junto con el de la Villa, fue uno de los principales bastiones defensivos que la Orden de Calatrava poseía frente al Reino nazarí. Fue declarado Monumento Histórico en 1985, y pese a ello sufre un grave deterioro progresivo y vandalismo que pueden llevar a su total desaparición. 
Los vecinos de Martos han pedido en reiteradas ocasiones
la consolidación del castillo, sin éxito alguno.
Foto: Martos al Día

Se trata de los restos de un antiguo castillo levantado en el siglo XIV por la Orden de Calatrava. Fue construido sobre las ruinas de otra antigua fortaleza árabe, que a su vez se había levantado sobre las ruinas de otra primitiva fortificación ibero-romana.

Presenta una planta trapezoidal y una entrada mediante un sendero serpenteante, para hacer más difícil su acceso, desde la ladera sur. La torre del homenaje está construida con mortero, mampostería y sillería en las esquinas. Es de forma rectangular y con capacidad para una gran guarnición. Se cree que la Torre tuvo tres pisos, estando el inferior enterrado pero conservando las bóvedas. La muralla que rodea el perímetro de la Peña se encuentra en su mayoría derrumbada, excepto algunos vestigios como por ejemplo una Torre-puerta, una Torre circular que también tiene un piso enterrado, otras dos torres más de planta cuadrada y macizas, y diversos fragmentos de la muralla. 

Abandonado desde el siglo XVI, quedan, además de los dichos, restos del foso, aljibe, y vestigios de varias torres. También quedan restos de la alberca y de la puerta principal, que por su forma nos sugiere que la alcazaba sea de la época del Emirato (doble puerta en línea recta). También quedan restos de un arco cordobés. El aljibe es de cuatro cuerpos y quedan restos de como enlucían las paredes que quedaban totalmente acristaladas.

Los vecinos de Martos han pedido en reiteradas ocasiones a las autoridades competentes su consolidación, sin éxito alguno. 

30 de septiembre de 2012

Descubren un fresco con motivos navales en el castillo de Jimena (Jaén)

Durante las obras de rehabilitación del Castillo de Jimena en Jaén se ha documentado un fresco que representa una interesante escena naval fechada a finales de la Edad Media. A continuación presentamos un fragmento del estudio histórico realizado por la empresa ARQ13.
La escena se representa en la pared Este de la planta baja de la Torre del Homenaje y se realiza con la técnica del fresco.  Este fresco es polícromo, predominando en él los colores rojo y negro, e incluso ambos mezclados. Hay que decir que se encuentra en muy malas condiciones de conservación, faltándole fragmentos que serán irrecuperables, y que dificultan su interpretación.

Destacan las claras características medievales de la pintura. En primer lugar hay que decir que no tiene proporcionalidad, de ahí la desmesurada diferencia de tamaños que vemos entre el barco y el puerto por ejemplo. En segundo lugar tampoco encontramos perspectiva (algo que para la época en la que se realiza, es algo que se desarrolla en los grandes centros artísticos, pero que en esta zona aún no se ha gestado). La gama de colores es básica, así sólo encontramos el negro, y el rojo como color primario; sin mezclas de ningún tipo ni degradados que consiguen distintas tonalidades. Y por último, el esquematismo presente en todo el dibujo. La escena se organiza en torno a dos polos principales: el barco y el puerto.
Fig.1 Ubicación del fresco en el castillo de Jimena.

Fig. 2: Fotogrametría de la escena naval

El barco es un gran navío que encontramos en la parte derecha y en un primer plano, como protagonista de toda la escena. El barco está situado de lado (viendo nosotros la parte de estribor) y se caracteriza por la horizontalidad: tiene tres plantas y 15 cañones divididos entre las tres plantas (típicos de los galeones españoles del siglo XV-XVI), 3 mástiles el del centro más alto (palo mayor), todos ellos con banderas y velas en colores anaranjados y rojizos. En la popa hay una estructura poligonal de pequeño tamaño a modo de podio con una cristalera que puede ser un farol. El barco está en clara posición defensiva, por tanto está parado en puerto como se puede apreciar por el hecho de que las velas no estén desplegadas.

Justo encima del farol hay una gran bandera roja con una cruz negra que está deteriorada, pero se ve claramente que se corresponde con la Cruz de Jerusalén.

Como podemos ver es una cruz grande central con cuatro cruces griegas, una entre cada brazo de la mayor. Un total de cinco cruces. Se representa “de oro“, amarillo heráldico, sobre fondo “de plata“, blanco o gris heráldico, aunque es frecuente emplear otros esmaltes. Por eso en esta escena lo vemos en colores rojo y negro que son los únicos empleados en todo el dibujo. La Cruz de Jerusalén surgió como escudo de armas del reino de Jerusalén cuando la primera cruzada capturó a Jerusalén y eligió a Godofredo de Bouillon, duque de Lower-Lorraine, como rey de Jerusalén.


Foto 3: Detalle de la bandera del galeón.

Foto 4: Cruz de Jerusalén, o de la Orden
 de los Caballeros del Santo Sepulcro de Jerusalén.

El puerto es una bahía y en él tenemos varias escenas a destacar. La primera de ellas es la más importante y es la gran torre del Homenaje, es una torre cuadrada de grandes dimensiones construida de piedra con un color rojizo (que podemos ver por los restos que aún conserva). A su lado izquierdo encontramos unas construcciones que parecen casas y un sistema defensivo (muralla), aunque esta parte de la escena está muy deteriorada. A su lado derecho tenemos una estructura circular que tiene una polea en su parte superior y, más a la derecha, tenemos una puerta realizada de piedra roja también y con una campana en la parte superior. En la puerta tenemos una figura humana, que por el sombrero y el arma parece un soldado.

La segunda escena del puerto y que también nos aporta mucha información es la muralla que encontramos más abajo de la Torre del Homenaje. Siguiendo el camino del puerto (con forma de bahía) tenemos otra figura humana con otra figura a su lado, que por las dimensiones parece un caballo. Y justo después está la muralla, ésta tiene una torre a la que se le une una torre albarrana que se sitúa a pie de mar. Ambas torres y la muralla parecen están realizados en el mismo material que el resto de construcciones, es decir, de piedras de color rojo. El puerto es claramente defensivo, con todas sus estructuras preparadas para tal fin y con la presencia de soldados.

Interpretación e hipótesis:
La escena pensamos que es una representación de finales del siglo XV o principios del XVI. Encontramos en ella un galeón español característico de los siglos XV-XVI, además la cruz de Jerusalén representativa del cristianismo, con lo cual concuerda con la época en la que Castilla defiende sus costas de las incursiones musulmanas y de piratas turcos. Por otra parte, el soldado tiene un arcabuz en sus manos, un arma que surge en el siglo XV y se utiliza de ahí en adelante hasta el siglo XVIII.


Foto 5: Detalle del soldado.


Foto 6: Fotografía de la escena naval.

El porqué de la situación de una escena naval en un Castillo en plena Sierra Mágina tiene su explicación en la propia historia de éste. En el año 1434 el rey Juan II la entregó a la Orden de Calatrava, que constituyó la encomienda de Torres, Canena, Jimena y el heredamiento de Recena. Fue entregada a la Orden de Calatrava a cambio de dar un cierto número de soldados para defender las costas del mediterráneo en poder de Castilla. La escena puede estar representada en la Torre del Homenaje para ensalzar la posición de los Calatravos como soldados que ayudan a la Corona de Castilla a favor del cristianismo o, también, para recordar el porqué les fue dadas esas posesiones, entre las que se incluye el Castillo de Jimena.

En cuanto al puerto, como hipótesis podemos apuntar que podría tratarse del puerto de Almería, dado que el puerto de Almería es el más cercano para aquellos soldados calatravos que, desde sus posesiones en Sierra Mágina, prestaban sus servicios a Castilla.

Las características que nos llevan directamente a esta hipótesis son, en primer lugar, que el puerto de Almería es una bahía, y en este fresco también lo es. En segundo lugar, que tras las campañas cristianas de 1488 y 1489, el territorio almeriense pasó a la soberanía castellana. A lo largo de esta época, a parte del peligro musulmán, la bahía de Almería sufrió constantes ataques de piratas turcos, lo que repercutió negativamente en el tráfico marítimo dada la inseguridad en la navegación por estas costas, ello motivó el levantamiento de torres de vigilancia (como la torre albarrana que comentábamos anteriormente) además de la necesidad de tener soldados y barcos preparados para cualquier ataque.


(Fuente: ARQ 13