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5 de mayo de 2016

Documentan 15 nuevos castros en el Bierzo (León)

El censo de construcciones defensivas de época romana supera las 240 en la comarca.
La Cabrera y Valdería cuentan con 58 castros. FOTO: JULIO VIDAL.
La aplicación de las nuevas tecnologías digitales y el uso de la fotografía aérea ha derivado en «una verdadera explosión de hallazgos» arqueológicos en el Bierzo y La Cabrera, donde la Junta de Castilla y León tiene catalogados 15 nuevos castros romanos, aseguró ayer el arqueólogo territorial de la administración autonómica en León, Julio Vidal poco antes de participar en las Jornadas de Historia y Patrimonio que organiza el Instituto de Estudios Bercianos.

Vidal, que no dio por cerrada la aparición de nuevos hallazgos gracias a los avances en los equipos topográficos, afirmó que la mayor parte de los campamentos ha aparecido en Los Ancares, con dos nuevos en Balboa, uno en el municipio de Villafranca del Bierzo, dos en Candín y otro en Vega de Espinareda, pero también en zonas más cercanas al Bierzo Central como Cobrana, en el municipio de Congosto, donde se tenía constancia de dos castros y ahora han detectado un tercero.

Con los nuevos hallazgos, el censo de castros romanos en el Bierzo supera los 240, «más de la mitad de los que hay en la provincia», explicó Vidal.

La sesión en la Casa de la Cultura continuó con las conferencias de Carlos Fernández sobre el río Sil como vía de comunicación en la antigüedad y de Rodrigo Garnelo, de la empresa Arantigua, que habló de la intervención arqueológica en la iglesia mozárabe de San Salvador de Toral de Merayo.

(Fuente: Diario de León)

4 de abril de 2016

Descubren nuevos mosaicos y una estatua en la villa romana de Astorga (León)

Las excavaciones en la ‘Domus del pavimento de Opus Signinum', que arrancaron a primeros de los años 90, han sacado a la luz nuevos vestigios de la época dorada de la Asturica Augusta
Mosaico hallado en la "Domus del opus signinum".
El pasado romano de Astorga se hace visible en el presente. Las excavaciones en la ‘Domus del pavimento de Opus Signinum’ han sacado nuevo vestigios romanos que arrojan luz sobre la época dorada de la Asturica Augusta.

Los últimos trabajos arqueológicos en esta vivienda han dejado al descubierto restos de nuevos mosaicos así como una estatua de la época del imperio romano. Un busto y partes de las extremidades que, según han confirmado fuentes municipales, se trataría de la imagen de un fauno.

Un hallazgo que se notificó este miércoles a la Comisión de Patrimonio de la Junta de Castillla y León y que supone, según ha asegurado el alcalde de Astorga, Arsenio García, una noticia “muy positiva e importante para nuestra ciudad”.

El siguiente paso, es enviar la figura al Museo Provincial de León donde está previsto que se lleven a cabo las labores de restauración. Será una vez superada toda la tramitación pertinente, según remarcó el alcalde, cuando se presente de manera oficial.

Fue a primeros de los 90 cuando arrancaron las excavaciones de la ‘Domus del pavimento de Opus Signinum’, una vivienda situada junto a la esquina noroccidental del Foro que representa un buen ejemplo de la evolución que sufrió la ciudad a lo largo del siglo I.

Ya en estas primeras excavaciones se dejaron al descubierto diversos mosaicos de gran valor arqueológico, que son únicos, a los que ahora se suman nuevos restos y el hallazgo de la figura del fauno.

15 de febrero de 2016

La muralla de León estrenará en verano un nuevo tramo transitable y accesible

En total, la inversión asciende a 872.707 euros de los que el Ministerio de Fomento aporta 797.707 euros para la ejecución de las obras a través de Tragsa, y el Ayuntamiento ha aportado 75.000 euros para la elaboración del proyecto y dirección de obras.
La superficie aproximada del adarve que será visitable es de 750 metros cuadrados y su longitud de 88 metros.
FOTO: EUROPA PRESS
La ciudad de León inaugurará un nuevo tramo transitable de la muralla romana en verano. Se trata del tramo comprendido entre la Casona de Puerta Castillo y las Clarisas y, también, entre la Casona y la avenida de Los Cubos.

En total, la inversión asciende a 872.707 euros de los que el Ministerio de Fomento aporta 797.707 euros para la ejecución de las obras a través de Tragsa, y el Ayuntamiento ha aportado 75.000 euros para la elaboración del proyecto y dirección de obras. Los trabajos que se han iniciado tienen como principal objetivo restaurar y poner en valor así como facilitar la accesibilidad universal de la muralla, el monumento de mayores dimensiones de la ciudad.

Se actúa, por el momento, en dos tramos del monumento. Por un lado, se restaura el lienzo interior de la muralla y su adarve entre la Casona de Puerta Castillo y el inicio de las Clarisas, un total de 88 metros. 


Por otro lado, se restaura el lienzo exterior de la muralla en la avenida Los Cubos, a la altura del número 9. En la zona situada entre la Casona y el inicio de las Clarisas, se rehabilitará la estructura para hacerla accesible a las personas con movilidad reducida.

La superficie aproximada del adarve que será visitable es de 750 metros cuadrados y su longitud de 88 metros. Por otro lado, se realizarán obras de restauración y consolidación del lienzo interior de la muralla. La superficie total es de 900 metros cuadrados, 750 metros cuadrados de lienzo y 150 metros cuadrados de pretiles y remates de coronación.

Las personas podrán acceder a la muralla desde el ascensor de la Casona y podrán admirar los restos del yacimiento arqueológico de Santa Marina donde se sitúa la muralla de la Legio VI.

ZONA DE LOS CUBOS
En lo que se refiere a la zona de Los Cubos, se intervendrá en la parte exterior y superior de la muralla comprendida entre los cubos E10 y E11, actualmente oculto por una edificación. Este tramo a restaurar se sitúa en el número 9 de la vía e incluye los dos cubos y el remate superior. 


Se actuará en el lienzo exterior de la calle, colindante con el Hospital de Regla y el Colegio de las Carmelitas. La superficie total es de 314 metros cuadrados, 258 metros cuadrados de lienzos y cubos, y 56 metros cuadrados de pretiles y remates de coronación. 

Previamente al inicio de las obras, se han realizado trabajos técnicos y de arqueología con la ejecución de dos catas arqueológicas en el adarve de la muralla, así como los análisis necesarios de petrología y biología.
(Fuente: 20 Minutos / Europa Press)

3 de febrero de 2016

Descubren dos nuevos campamentos romanos entre Lugo y León

El de Sierra da Casiña, enclavado en la comarca de el Bierzo (León) ocuparía unas 12 hectáreas, mientras que el de Cortiña dos Mouros (Lugo) ocuparía 4. Ambos tienen relación con el trazado de la vía XIX del Itinerario de Antonino y estarían datados en época altoimperial durante las "Guerras Cántabras" y para su localización se ha empleado tecnología LIDAR.
Vista de la elevación de A Serra da Casiña, donde estaría el campamento romano. FOTO: ROMANARMY.EU
Un equipo de arqueólogos ha localizado una nueva fortificación militar vinculada con probabilidad a las Guerras Cántabras en una zona montañosa llamada Serra da Casiña, próxima a la localidad de Valverde (Balboa), en el Bierzo (León). La fortificación comprende entre 11 y 12 hectáreas y pudo acoger a un contingente expedicionario del tamaño de una legión que participase en el proceso de conquista del territorio, según confirmó el equipo de romanarmy.eu .

El hallazgo se dio a conocer en la revista científica especializada en arqueología Arkeogazte, editada por la Universidad del País Vasco, por parte de los investigadores Andrés Menéndez Blanco (Universidad de Oviedo), David González Álvarez (Universidad Complutense de Madrid) y José María Costa García (Universidad de Santiago). Pero a este hallazgo hay que sumarle la reciente aparición de otro campamento romano, a solo cinco kilómetros en línea recta del de Balboa. Se trata de el de A Cortiña dos Mouros, «en las inmediaciones de las aldeas de Castañeiras (León), Fontodoliva (León) y Porcís (Lugo). Esta otra fortificación, cuya extensión de casi cuatro hectáreas, se reparte entre los municipios de Balboa (León) y Cervantes (Lugo), y guarda cierta relación, al igual que A Serra da Casiña, con el trazado de la vía XIX del Itinerario de Antonino a través del puerto de O Cumial», señalan los investigadores de romanarmy.eu.

OTROS CAMPAMENTOS EN LA ZONA
A estos nuevos hallazgos hay que sumarle los ya conocidos campamentos romanos del límite entre Asturias, Lugo y León, los de A Granda das Xarras (5,5 hectáreas) y A Recacha (0,75 hectáreas), dominando los pasos de montaña que unen Os Ancares e Ibias, y que fueron excavados en los últimos tres años por especialistas del CSIC. «Se trata, en definitiva, de un territorio para el cual podemos considerar diferentes opciones encuadrables en la época altoimperial romana: avances militares durante las Guerras Cántabras (entre los años 29 y 19 a.C.); control y pacificación posterior del territorio; exploraciones de una zona con interesantes recursos mineros explotados por el Imperio Romano; infraestructura de apoyo para la construcción de vías romanas», explican los arqueólogos.

FORTIFICACIONES DE USO TEMPORAL
Estiman en sus conclusiones del estudio que se trata de un tipo de fortificación de uso temporal, de las que los romanos denominaban castra aestiua. Por su tamaño, el de Balboa estaría destinado a un cuerpo militar de entre 6.000 y 7.000 legionarios, que vivirían en él durante un breve período de tiempo (uno o varios días), cuando se encontraban en territorio hostil.

Los restos visibles sobre la superficie son apenas perceptibles por lo que tuvieron que usar tecnologías innovadoras de análisis y reconocimiento que están revolucionando el conocimiento arqueológico en los últimos años.

TÉCNOLOGIA "LIDAR"
Para localizar el campamento de A Serra da Casiña, cerca del núcleo berciano de Balboa, se utilizaron fotografías aéreas modernas y antiguas, imágenes satelitales y reconstrucciones 3D del territorio a partir de datos LIDAR. Para determinar el momento preciso de ocupación del campamento de A Serra da Casiña, apuntan los investigadores, será necesario realizar prospecciones o excavaciones arqueológicas sobre el terreno para las que aún no se dispone de financiación.

«A falta de planes de investigación concretos en la zona en este momento, esperamos poder emprender en un futuro próximo nuevas acciones que nos permitan ahondar en el conocimiento de este interesante yacimiento. Dichos trabajos permitirían, asimismo, una mejor contextualización para los nuevos enclaves campamentales romanos que en los últimos años están siendo identificados en el Noroeste peninsular», concluyen en su informe los arqueólogos del grupo romanarmy.eu .

9 de marzo de 2015

Crece el mapa de los tesoros de León

La Carta Arqueológica de la provincia de León ha pasado en seis años de 3.000 a 3.722 enclaves arqueológicos inventariados desde el Paleolítico a la Edad Media y de tener 12 yacimientos BIC a 38.
La carta arqueológica de León, una especie de mapa de los tesoros, se ha llenado de marcas en los últimos seis años. Señalan los lugares en los que se han detectado restos de antiguos asentamientos, desde el Paleolítico a la Edad Media. 
De 3.000 enclaves arqueológicos registrados en 2009 se ha pasado a los 3.722 actuales. De ellos, 38 tienen la condición de Bien de Interés Cultural (BIC), y 487 están incluidos en el Inventario de Bienes del Patrimonio Cultural de Castilla y León. Según la Junta, el listado de yacimientos arqueológicos «es un documento vivo, cuyos datos están en constante actualización».

En el subsuelo está escrita la ‘biografía’ de los pobladores que habitaron esta provincia desde la Prehistoria. Auténticos cofres del tiempo que han preservado restos que van desde la Edad del Hierro a la época moderna, esenciales para saber cómo eran y cómo vivían nuestros antepasados.


UN INVENTARIO CAMBIANTE
La Junta elabora desde hace décadas un inventario con todos los lugares arqueológicos de interés, donde incluye datos como su ubicación, cronología, tipología, estado de conservación, descripción general, materiales arqueológicos, tipos de actuaciones y planos. Es un mapa cambiante, en el que figuran los yacimientos arqueológicos conocidos, descubiertos gracias a prospecciones, hallazgos casuales y nuevas técnicas que han convertido la arqueología en una ciencia que se puede practicar desde casa.

Los georradares, que desvelan lo que esconde el subsuelo sin usar el pico y la pala; la detección por satélite, cuyo precedente son los vuelos arqueológicos y las fotografías aéreas; y el PNOA (Plan Nacional de Orografía Aérea), que escaneó hace años toda la Península, con lo que los expertos sólo tienen que consultar las imágenes, explican la proliferación de nuevos yacimientos en el mapa arqueológico de León.

Sin embargo, el trabajo de campo sigue siendo imprescindible para localizar, por ejemplo, las decenas de petroglifos que el aficionado astorgano Juan Carlos Campos ha localizado en los últimos años desperdigados por Maragatería, algunos de ellos únicos en el mundo.


SÓLO UN MÍNIMO PORCENTAJE HA SIDO EXCAVADO
Sólo un mínimo porcentaje de los 3.722 yacimientos catalogados por la Junta han sido excavados. La falta de subvenciones ha reducido en los últimos años los proyectos de investigación y, consecuentemente, las excavaciones, que prácticamente sólo se llevan a cabo cuando es imprescindible. Los yacimientos arqueológicos en ningún caso son excavados al completo. La legislación establece la necesidad de acotar zonas de reserva arqueológica, de modo que su preservación para el futuro quede garantizada. Por ello, es fácil adivinar que quedan aún muchos ‘tesoros’ por descubrir.

Probablemente sólo un golpe de suerte, como ocurrió con los petroglifos o los dos esqueletos hallados en una cueva de Arintero —cuyo ADN es el más antiguo que se ha logrado secuenciar—, puede sacar a la luz el ingente patrimonio que yace bajo la ‘piel’ de esta provincia. Resulta paradójico que el título de BIC, que sólo ampara a 38 zonas arqueológicas, fortificaciones y yacimientos de arte rupestre, no ha impedido que algunos hayan sufrido todo de infortunios, incluido el expolio de Librán o Lancia; o el caso de la villa romana de Los Villares, donde la concentración parcelaria resultó letal para los restos.

4 de diciembre de 2014

Localizan nuevas explotaciones de oro romanas en Castrocontrigo (León)

Un vuelo con tecnología láser "LiDAR" pone al descubierto las huellas de los trabajos hidráulicos realizados por los romanos para la extracción de oro en el valle del Eria (León). La investigación ha demostrado que la explotación fue mucho más intensa de lo que se conocía por la arqueología tradicional, que le había dado poca importancia a estos parajes en comparación con otros como Las Médulas.
Mapa 3D con la disposición de canales y embalses romanos del valle del Eria a partir de datos LIDAR.
FOTO: JAVIER FERNÁNDEZ
Investigadores de la Universidad de Salamanca han sido pioneros en la utilización de una tecnología láser denominada LiDAR (Light Detection and Ranging) para cartografiar el terreno desde un avión para un trabajo arqueológico en España. El resultado es que han conseguido identificar nuevas zonas en las que los romanos realizaron trabajos mineros en busca de oro en la zona del valle del río Eria, en la provincia de León.

“Es la primera vez que se utiliza LiDAR para detectar antiguas labores mineras y los canales hidráulicos que sirvieron para explotar yacimientos de oro”, explica el investigador del Departamento de Geología de la Universidad de Salamanca Javier Fernández Lozano en declaraciones a DiCYT, que acaba de publicar este trabajo en la revista Journal of Archaeological Sciencie. A diferencia de la fotografía aérea convencional, esta técnica láser permite estudiar cómo es la superficie por debajo de la cubierta vegetal y así se ha visto que desviaron ríos y construyeron canales y depósitos de agua.

Aunque la zona estudiada, en las proximidades de la localidad leonesa de Castrocontrigo, ya se conocía como zona minera romana, esta investigación ha demostrado que la explotación fue mucho más intensa de lo que se conocía por la arqueología tradicional, que le había dado poca importancia a estos parajes en comparación con parajes mineros como Las Médulas. Las modificaciones realizadas en el terreno llegaron a alterar el terreno de forma extraordinaria, de forma que hay una serie de canales que podrían sumar cientos de kilómetros.

El oro se podía obtener en roca y en sedimentos, pero esta segunda opción era más rentable. En ciertos puntos se puede observar cómo se hicieron las dos cosas, primero extrajeron el oro de los sedimentos y después excavaron las rocas sobre las que se asentaban. Para todos estos trabajos “fueron abriendo canales que se extienden por toda la Sierra de la Cabrera y en algunos casos se han preservado hasta la actualidad”, señala el investigador, que ha realizado este estudio junto a su compañero de departamento Gabriel Gutiérrez Alonso.


TECNOLOGÍA LIDAR
La tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging) permite obtener la topografía de un terreno. El sistema emite un pulso de luz que llega hasta el suelo, rebota y es recogido nuevamente por los sensores del avión. Al conocer la velocidad de la luz, se puede calcular la distancia que hay entre la superficie y la aeronave, de manera que al sobrevolar el terreno se va dibujando un mapa con extraordinaria precisión.

Hasta ahora, una técnica muy usada en arqueología es la fotogrametría, pero sus resultados no son tan buenos y requiere de un proceso más lento, porque necesita realizar muchas rectificaciones para obtener una imagen de calidad. “El LiDAR te proporciona una nube de puntos que después hay que filtrar para eliminar señales que no corresponden a la superficie, como árboles, edificios o vegetación”, comenta Javier Fernández-Lozano. Por medio de un software SIG (Sistema de Información Geográfica) se obtiene rápidamente la información que se busca. En esta ocasión, el vuelo y los datos han sido proporcionados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

EN LOS TEXTOS DE PLINIO EL VIEJO
De esta forma, la investigación ha revelado la existencia de canales excavados en roca y estanques para el acopio de agua que formaban parte de las labores mineras. En época prerromana, los pueblos indígenas de la península ibérica ya buscaban oro en los ríos usando bateas, así cuando llegaron los romanos siguieron esa pista pero pasaron a explotarlo a gran escala. Tras aprender las técnicas de almacenamiento y transporte del agua de los egipcios, las aplicaron para obtener hasta 20 toneladas de oro en el Noroeste de Hispania, según relata Plinio el Viejo en su enciclopedia ‘Historia natural’.

Precisamente, uno de los autores de este trabajo multidisciplinar, Miguel Fernández Morán, ha estudiado los textos antiguos y ha obtenido valiosa información que ha permitido identificar mejor las zonas mineras, ya que los datos obtenidos por el LiDAR han sido validados con trabajos arqueológicos sobre el terreno para confirmar que las estructuras observadas mediante láser se corresponden con labores mineras.

Un aspecto muy interesante de esta investigación es que abre la puerta a la posibilidad de conocer con exactitud cómo eran los depósitos de oro originales a partir de los volúmenes de material que se extrajo y los sondeos que se realizan en la actualidad.

En opinión de Javier Fernández Lozano, esta investigación abre nuevas puertas a la arqueología en España, aunque ya se emplea en otros países europeos. Además, este láser puede utilizarse desde drones, lo cual abarataría mucho los costes, ya que un vuelo de este tipo supone una inversión de miles de euros. El único problema de los aviones no tripulados es que la superficie que pueden abarcar es menor.

1 de octubre de 2014

Un viaducto sobre la A-60 salvará los restos de la ciudad astur-romana de Lancia (León)

A falta del acuerdo definitivo con Patrimonio, todo indica que un viaducto sobre la autovía León-Valladolid salvará los restos de la ciudad astur-romana de Lancia, un yacimiento prerromano extraordinariamente rico en vestigios que se ha salvado gracias a la presión popular. Las obras de la autovía están paradas en este tramo desde 2011
Trabajos de excavación arqueológica en la ciudad de Lancia durante 2012.
La autovía León-Valladolid recupera el pulso en los nuevos presupuestos del Estado. Así lo confirmó ayer el senador leonés Luis Aznar quien ha remarcado el cumplimiento "de la palabra" dada días atrás por la ministra de Fomento, Ana Pastor, tanto al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, como al consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván.

La recuperación de las obras conlleva de forma efectiva superar 'el problema' de la conservación de los restos de Lancia, un yacimiento prerromano extraordinariamente rico en sus vestigios y que finalmente será superado "en parte" con la creación de un puente que permitirá conservar los restos.

"Los restos de Lancia se salvarán con un puente a falta de un acuerdo final con Patrimonio pero que en sus términos generales ya está cerrado y el Gobierno recupera la obra en la León-Valladolid con 2,5 millones de euros en la parte leonesa del vial", ha remarcado el senador popular leonés.

"El presupuesto del Ejecutivo contempla el desarrollo del vial por la vertiente leonesa tras llegar a un principio de acuerdo con Patrimonio, para León es algo muy importante y es cumplir con la palabra dada y los compromisos adquiridos", también se ha remarcado.

PARALIZACIÓN DE LAS OBRAS
En abril del 2011 las obras de la León-Valladolid encallaban después de que la Comisión Regional de Patrimonio de la Junta de Castilla y León trasladase al Ministerio de Fomento su decisión de preservar el yacimiento de Lancia con la consecuente paralización de la autovía.


Una decisión con la que se apostaba por mantener el yacimiento y potenciar su estudio, obligando inicialmente a modificar el trazado de la autovía o buscar una alternativa después de que Patrimonio rechazase el informe previo del Ejecutivo, partidario de catalogar los restos y proceder a su enterramiento.

Un fallo que en su día aplaudió la plataforma Salvemos Lancia y que sin embargo pronto vio como fue sinónimo de un total y absoluto abandono del yacimiento que se ha visto afectado por las lluvias de los últimos inviernos así como de los expolios a los que ha estado expuesto por carecer de protección alguna.

Un yacimiento que, según han señalado arqueólogos y expertos, al igual que otros similares como el de La Olmeda podría ser un imán de atracción turística y el consecuente revulsivo económico para la provincia.

(Fuente: León Noticias)

1 de septiembre de 2014

Unas obras de riego descubren una necrópolis medieval en Moscas del Páramo (León)

Se trata de una docena de tumbas en lajas, cuyo periodo concreto dentro de la época medieval se desconoce. El yacimiento se encontró durante unas obras para el riego de la zona
La necrópolis medieval encontrada de forma casual en Moscas del Páramo. Foto: JUNTA DE CASTILLA Y LEÖN
Generalmente son las casualidades las que obligan a la tierra a devolver al presente parte del pasado. Ni más ni menos es lo que has sucedido en Moscas del Páramo, una localidad leonesa que ha desvelado la presencia de una necrópolis medieval en la que se pueden observar en torno a la docena de tumbas en lajas que, presumiblemente, indicaría que en las inmediaciones existiría alguna construcción religiosa, como una ermita o una iglesia.

UN HALLAZGO CASUAL
Se trata de un hallazgo casual en un paraje en el que se estaban realizando labores de excavación para la extracción de áridos destinados a unas obras que se están realizando desde junio, denominadas “Proyecto de Infraestructura Rural en la Zona de Concentración Parcelaria del Páramo Bajo. Sector III de Riego”, que afecta a las poblaciones de Valdefuentes del Páramo, Laguna Dalga, Roperuelos del Páramo, Cebrones del Río, Zotes del Páramo y Regueras de Arriba.

Según han relatado fuentes de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, la necrópolis medieval no contiene restos humanos, previsiblemente por el hecho de que la acidez de la tierra haya disuelto los cuerpos de los sepultados. Una vez comunicado el hallazgo, desde la Junta de Castilla y León se realizó un primer análisis arqueológico de urgencia para documentar los restos.

GARANTIZAR SU CONSERVACIÓN
Después, se ha realizado un estudio más exhaustivo, todavía en proceso de redacción, por lo que desde la Delegación Territorial no se han aportado más detalles y, de momento, no ha trascendido en qué periodo concreto de la Edad Media se encuadra esta necrópolis. Una vez investigado el lugar, los restos volvieron a ser tapados, con la protección de geotextiles y con un manto de arena, al estilo del proyecto de tapado de los restos Ad Legionem en Puente Castro, para garantizar su conservación y evitar espolios.

El hallazgo de este tipo de restos medievales ha sido común en la provincia de León en los últimos tiempos. Dos ejemplos han sido los encontrados en Posada de Valdeón, durante las obras para la construcción del Centro de Interpretación, mientras que en Columbrianos también se encontró una necrópolis asociada a una iglesia en la ladera del castro.

3 de abril de 2014

La desidia sepulta el 'Praetorium' de la Legio VII en León

Los restos de la casa del legado de la Legio VII aparecidos en San Pelayo hace 10 años están invadidos de maleza y basura y el hallazgo de sus excavaciones no se ha presentado a la Junta desde que se iniciaran las excavaciones. Los materiales descubiertos tampoco han entrado en el Museo de León.
Estado actual del solar donde se encontraron los restos del Praetorium de la Legio VII. Foto: RAMIRO
Trajano fue legado de la Legio VII entre los años 86 y 89, antes de ser emperador. Aún no se sabe con certeza si vivió ese tiempo en León, pero si lo hizo tuvo que ser en los Latera Praetorii, la casa del Legatus Legionis, uno de los espacios señeros del campamento de la Legio VII en León.

Su ubicación trajo de cabeza a los arqueólogos durante décadas. Hace diez años empezaron a emerger sus imponentes restos en un solar de la plaza de San Pelayo, 8. En 2009, en una segunda excavación obligada por la Junta, destapó un muro de mampostería de gran porte y otro de ladrillo, asociado a un hipocausto y un complejo metalúrgico.

«Son los restos de mayor porte que se conocen en León después de las termas que hay bajo la Catedral», asegura el arqueólogo territorial. Julio Vidal y María Luz González ya habían apuntado la hipótesis de la ubicación de la casa del legado en la publicación del hallazgo de los Principia, en la calle San Pelayo, 7, en 2005 en la revista de la Universidad de Valladolid. Faltaba «el aval arqueológico». Entonces ya estaba en marcha la excavación de la plaza de San Pelayo, 8 y las miradas de los expertos puestas sobre el solar.

ESPACIOS PARA LOS CENTURIONES
Roma solía levantar el Praetorium al oeste de los Principia. Pero, en León, los restos arqueológicos de los solares occidentales parecían espacios de los centuriones. Así cobró fuerza la hipótesis de que el pretorio era el edificio al cuartel general por el norte, como sucede en Vindobona (Viena) y en Deva Victrix (Chester).

El arqueólogo Francisco Hervés, que realizó la segunda excavación entre 2009 y 2010, señala que se han encontrado restos de varias etapas desde el siglo XIV hasta la época romana. Los restos medievales y los romanos se superponen en estratos en este espacio noble del campamento y de la ciudad que fue capital del Reino de León. Que se trata de un sector noble lo indica también la cercanía del Palacio de doña Berenguela cuyos vestigios, catalogados como monumento nacional, están muy cerca, en el colindante patio del colegio Santa Teresa.

RESTOS DE "MAGNÍFICA FACTURA"

Se ha encontrado, es notorio a primera vista, un importante muro de mampostería se descubrieron los restos de ladrillo de un hipocausto o sistema calefactor y un imponente pavimento con solado. Los restos son «importantes», dice Hervás, y empiezan en niveles «muy tempranos de la fundación de la ciudad». Hay muros romanos, tardorromanos y medievales de «magnífica factura», aclara. Lo medieval sería parte de un convento, San Miguel, y por tanto una «reforma del núcleo principal del Praetorium». El arqueólogo gallego piensa que la plaza San Pelayo es la que esconde «el meollo» de estos restos arqueológicos.

El propietario del solar y promotor del edificio de 13 viviendas que dio lugar a la excavación afirma que no le consta hallazgo alguno. El arqueólogo «no me ha entregado el informe pese a que se lo he reclamado judicialmente», asegura Andrés Lozano. Hervés alega que es el promotor quien «no ha venido» a recoger el informe arqueológico. «Me urge y me está perjudicando», insiste el promotor.

VOLUMINOSA DOCUMENTACIÓN
La Junta guarda una voluminosa documentación del solar que arranca en 2004 cuando se hace la excavación, dirigida por la arqueóloga Rocío Fernández Ordás y aún pendiente de informe definitivo. En la carpeta están los requerimientos del Procurador del Común a la Consejería de Cultura en el año 2005 para que arqueóloga y propietario cumplieran las obligaciones adquiridas respecto a la protección y conservación de los restos, así como varios acuerdos de la comisión de Patrimonio requiriendo el informe y la entrega de los materiales al Museo de León.

El solar de San Pelayo 8 albergaba una casa que perteneció al Cabildo desde tiempo inmemorial y que fue adquirida por el arquitecto Andrés Lozano. En 2004 la vivienda fue pasto de las llamas, pero se salvó la fachada que el Ayuntamiento de León estabilizó a cuenta del erario público, según el propietario, justo cuando se disponía a colocar los apeos por su cuenta.


La asociación Aleph dio la voz de la alarma sobre el abandono de la excavación en 2005, año en que se levantó una gran polvareda social, política y mediática en torno a la conservación de los Principia de la calle San Pelayo 7. Tomás Sarmiento, uno de sus impulsores, alerta de este olvido: «Han sido muchos los restos arqueológicos que han quedado en el limbo mientras las empresas iniciaban las obras, a la espera de su destrucción», sentencia. Se sorprende de que la Junta no haya sancionado a la arqueóloga que realizó la primera excavación.

ABANDONO DE LOS RESTOS
El silencio preside el abandono de los restos del Praetorium de la Legio VII. La comisión de Patrimonio se negó a dar por concluidas las excavaciones en 2009 y obligó al propietario a realizar una segunda campaña. El promotor se opuso con un recurso de alzada, pero finalmente encargó los trabajos a la empresa gallega Arqueoconsulting, que los llevó a cabo entre 2009 y 2010.

Patrimonio no se ha pronunciado sobre el proyecto de las 13 viviendas a expensas de que «se conozcan los resultados de la ampliación de la excavación arqueológica». En el mismo acuerdo, la comisión reclamó el informe final de la excavación anterior a la arqueóloga Rocío Fernández Ordás y que «los materiales hallados sean depositados en el Museo de León», como consta en el acuerdo de la comisión de 29 de enero de 2009.

La Junta no ha reclamado a Arqueoconsulting el informe arqueológico ni los materiales de la segunda excavación. Nada ha entrado en el Museo de León de San Pelayo,8 como es preceptivo. Es de destacar que entre los restos debe haber estampillas en tégulas de la Legio VI Victrix. También hay restos óseos pues ya en la primera excavación salió a la luz algún enterramiento medieval.

La campaña, según el informe preliminar de Fernández Ordás, corroboró arqueológicamente la ocupación del edificio por un convento de monjas pero «no se alude a los restos identificables, y por qué, con tal edificación», precisa la comisión de Patrimonio. En septiembre de 2009 la Junta volvió a reclamarle el informe. No ha respondido ni entregado materiales.

Desde entonces, no se ha movido un papel más. La carpeta duerme en el archivo de la Junta y el legado romano del Legatus Legionis, a la intemperie.

12 de diciembre de 2013

Presentado el proyecto de adecuación y puesta en valor de los castros de Laciana (León)

El proyecto de los castros de Laciana pretende la promoción del desarrollo económico alternativo en las zonas mineras y la financiación de infraestructuras turísticas, así como profundizar en el conocimiento de las etapas más antiguas de la historia del valle. Y es que las excavaciones han permitido revelar hasta 13 siglos en la historia de Laciana, en unos trabajos que han costado un millón de euros.
Excavación en el castro de La Zamora , en Sosas de Laciana. Foto: León Noticias. 
El director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, Enrique Saiz, presentó este miércoles en Villablino (León) las actuaciones de adecuación y puesta en valor de los poblados castreños del valle de Laciana. Unos trabajos que finalizaron el pasado octubre después de cinco meses de trabajos, desarrollados por el equipo de Alacet Arqueólogos, con Javier Quintana y Rubén Rubio a la cabeza, y que han contado con una inversión de un millón de euros procedentes de fondos Miner.

Un proyecto que se enmarca dentro del convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura y Turismo y el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo alternativo de las Comarcas, dentro del Plan del Carbón 2006-2012 en el apartado para la la promoción del desarrollo económico alternativo de las zonas mineras y la financiación de infraestructuras turísticas de dichas zonas. Según destacaron desde la Consejería, las cuencias mineras "reúnen características idóneas para el desarrollo de un producto turístico diferencial de la Comunidad que permita convertir a Castilla y León en un referente de turismo a nivel nacional e internacional".

“El arqueoturismo es un recurso cultural que en los últimos años está alcanzando un amplio desarrollo”, apuntaron. En este sentido, el proyecto de los castros de Laciana pretende la promoción del desarrollo económico alternativo en las zonas mineras y la financiación de infraestructuras turísticas, así como profundizar en el conocimiento de las etapas más antiguas de la historia del valle. Y es que las excavaciones han permitido revelar hasta 13 siglos en la historia de Laciana.

Otro de los objetivos es diseñar un núcleo arqueológico integrado por un poblado castreño excavado y visitable y un centro de interpretación, ubicado en las antiguas escuelas de Rioscuro, que funciona como polo de atracción y atractivo para incrementar el número los visitantes . Así, se conseguirá estimular la inversión y conseguir una actividad turística más intensa y mejor distribuida a lo largo del año. Las actuaciones concretas se ubican en diversos emplazamientos del municipio de Villablino y que incluyen el Aula de Interpretación de los Castros en Rioscuro, la zona Castro La Muela, la zona Castro La Zamora y caminos de acceso.

EL CASTRO DE LA MUELA
La intervención arqueológica llevada a cabo en La Muela (Villablino) ha consistido en la excavación de las defensas, muralla y foso y la consolidación y puesta en valor de las mismas y de una zona complementaria del hábitat interior. La exhumación de la muralla en un amplio tramo ha permitido documentar al menos dos fases en su ejecución y dos métodos diferentes de construcción que se asocian a cronologías distintas, con una muralla más estrecha y ‘de módulos’ perteneciente a la época astur y otra muralla de seis metros de espesor, asociada asociada ya a época romana.

El hábitat que se puede apreciar junto a la muralla deja constancia de casas circulares de época astur y reformas y reutilizaciones de época romana y posterior. La zona interior del poblado, de época romana, permite contemplar casas rectangulares con estancias asociadas a una principal y una construcción adecuada al terreno irregular, aportando soluciones constructivas que solventan dichos problemas.

CASTRO DE LA ZAMORA
La intervención arqueológica en La Zamora (Sosas de Laciana), el más grande de la zona, ha tenido como objetivo la investigación de la configuración espacial del mismo -unas seis hectáreas- y la excavación de la zona septentrional defensiva. Así, los arqueólogos han podido documentar un complejo sistema defensivo, con varias reformas, que abarcan desde el siglo VIII a.C. hasta la época de conquista romana, momento en el que posiblemente se abandona.

Desde ese primer momento se han excavado las huellas de hábitat y uso, asociado a una primera muralla, que luego se reforma y reconfigura, en torno a finales del s.VI a.C. Un derrumbe de esa segunda línea defensiva hizo que hacia el año 400 a.C. se levantara una tercera muralla que ahora se configura como una pequeña hoja de lajas soportando un terraplén defensivo.

AULA DE INTERPRETACIÓN Y ACCESOS
El Aula de Interpretación está ubicada en Rioscuro y se ha aprovechado parte de un edificio de escuelas preexistente, al tiempo que se han ampliado los espacios para la difusión e interpretación de las actuaciones realizadas y del patrimonio arqueológico de Laciana.

Por otro lado, la adecuación de accesos y puesta en valor de los poblados castreños del Valle de Laciana ha recogido todas las actuaciones globales de puesta en valor y difusión como es el diseño y adecuación de rutas y accesos, señalética, contenido expositivo o adecuación de zonas miradores, con el objetivo de permitir y facilitar los accesos al patrimonio arqueológico recuperado y su rentabilidad social.

(Fuente. León Noticias)

7 de noviembre de 2013

Arqueólogos del CSIC documentan un campamento romano en el límite asturleonés de Lugo

Un equipo de arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han confirmado que las montañas de los límites de Lugo, León y Asturias sirvieron de asentamiento a las tropas romanas en sus incursiones en el noroeste de la Península. El fortín de carácter temporal se extiende sobre 5,5 hectáreas y podría haber participado en las guerras cántabras.
Excavaciones realizadas en el campamento romano.
Foto: EL PROGRESO LUGO

Los investigadores del CSIC, dirigidos por Javier Sánchez-Palencia y Almudena Orejas, realizaron recientemente las primeras catas en A Granda das Xarras, entre los municipios de San Antolín de Ibias (Asturias) y Candín (León), en las que documentaron la existencia de un campamento romano. En las proximidades se encuentra el lugar de A Recacha, en Navia de Suarna (Lugo), donde los arqueólogos sitúan otro asentamiento relacionado con el primero.

En concreto, 5,5 hectáreas que ocuparía el fortín romano, a lo que habría que sumar el entorno, con el objetivo de despejar el terreno para dar continuidad a los trabajos de los expertos. En concreto, éste tendría que arrojar luz sobre aspectos como la época a la que pertenece este campamento militar romano y la finalidad a la que estaba destinado.

"CASTRA AESTIVA"
Lo que está claro para los investigadores, y así ya lo había apuntado el equipo de la Universidad de Oviedo dirigido por el arqueólogo Jiménez Chaparro, es que estaríamos ante un campamento temporal —castra aestiva— del ejercito romano, muy diferentes de los cuarteles de invierno de las legiones realizadas en ciudades como León o Astorga.


El emplazamiento propiamente dicho consistiría en un rectángulo delimitado por una línea defensiva compuesta por un talud y un foso, coronados por una empalizada con estacas alineadas por todo el perímetro para cerrar el fortín

Dependiendo de la fecha en la que se puedan datar estos restos, su finalidad podría ir desde constituir una avanzadilla del ejército romano en las guerras cántabras (años 29 y 19 a.C) o un puesto de control y protección en las posteriores comunicaciones entre el centro y la zona astur-cantábrica (hasta mediados del siglo II d.C).

CONTROL DE LAS MINAS DE ORO

El estudio de los campamentos de A Granda das Xarras y A Recacha se enmarca en una investigación sobre las estrategias de control del territorio y de los recursos por parte de Roma, en particular de las minas de oro.

Infografía de M. Bascuas para "EL PROGRESO"

3 de octubre de 2013

Tres detenidos en León por el expolio de un arco románico de los Siglos XII-XIII para decorar un restaurante

La Guardia Civil ha recuperado un arco románico de medio punto de los siglos XII-XIII que había sido sustraído de su ubicación original en el monasterio en ruinas de Santa María de Nogales, próximo a la localidad leonesa de San Esteban de Nogales para decorar un restaurante.
Imagen del arco original antes de ser robado en el monasterio abandonado de Santa María de Nogales.
Hay tres personas implicadas entre los que se encuentra el propietario del establecimiento, el cual habría encargado el hurto del arco y la posterior instalación en su establecimiento a las otras dos personas.

La operación se inició el pasado mes de julio a raíz de la operación “Versus”, donde fue recuperado en la provincia de Sevilla una cabeza de mármol del siglo IV, perteneciente a un busto del Emperador romano Marco Aurelio, de gran valor histórico, sustraída en el mes de febrero de 2013 en lo alto del campanario de la iglesia parroquial de Quintana del Marco.


Posteriormente, los agentes pudieron constatar mediante los controles que se vienen realizando dentro del “Plan de Prevención e Investigación de los Delitos contra el Patrimonio y Patrimonio Histórico”, del Ministerio de Interior, para evitar el expolio, como se habían producido otro hecho similar en un monasterio en ruinas de Santa María de Nogales, próximo a la localidad leonesa de San Esteban de Nogales donde había sido expoliado un arco románico.

Los agentes observaron cómo el arco románico había sido expoliado mediante el uso de algún tipo de herramienta, posiblemente una barra de uña, desmontándolo dovela a dovela para poder reubicarlo con su forma original.

Posteriormente, se descubrió que el responsable de este hurto era el dueño de un restaurante-bodega típico de la zona leonesa que había mandado colocar nuevamente las dovelas del arco, aprovechando otra puerta con forma de arco que había en su establecimiento, quedando así como elemento de decoración arquitectónica.

Instalación ilícita
El citado arco del siglo XII-XIII, una vez cuidadosamente retirado de su ilícita instalación, ha sido entregado a la corporación municipal del Ayuntamiento de San Esteban de Nogales quedando a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de la Bañeza (León), donde se han entregado las correspondientes diligencias al efecto instruidas.






  • La Guardia Civil recuerda a la opinión pública que la Ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español, prohíbe expresamente la búsqueda, sin autorización, de restos arqueológicos, así como, que si estos fueran hallados de forma casual, deben ser entregados inmediatamente a la administración. 
Fuente: León Noticias

7 de agosto de 2013

Comienzan los trabajos para la puesta en valor del yacimiento de la Peña del Castro (León)

Los trabajos de excavación en el yacimiento de La Ercina (León) ya han comenzado y se prolongarán durante dos meses / El objetivo es crear una centro de atracción para los escolares y un atractivo turístico para todo tipo de público.
El alcalde de La Ercina, Ignacio Robles y el arqueólogo Eduardo González.
Foto: León Noticias.
Los trabajos de intervención arqueológica en la Peña del Castro de La Ercina ya han comenzado. Durante dos meses un equipo conformado por seis personas entre voluntarios, arqueólogos y peones, se encargarán de acometer las oportunas excavaciones para la puesta en valor del yacimiento, cuyo presupuesto se acerca a los 40.000 euros.

Restaurar la muralla

Sobre el terreno trabaja actualmente un equipo de topografía cuyos estudios precederán a la parte de excavación para dejar visible unos 20 metros de muralla, así como el interior de la estructura con el objetivo de conocer el estilo de vida de los pobladores de la zona. “Se pretende restaurar la muralla y dejarla visible y ver lo que hay en el interior, porque lo que nos interesa es saber cómo vivía esa gente y para eso nos hace falta encontrar restos de habitación y estudiarlos”, puntualiza Eduardo González, uno de los arqueólogos del proyecto.

La puesta en valor del Castro de La Encina, cuyo proyecto ya ha sido presentado a la Asociación de Desarrollo de Sabero-Cistierna y La Ercina, tiene como objetivo la apertura al público de los yacimientos. Un nuevo punto de atracción turística que se sumará a la oferta del municipio y cuyos trabajos serán dirigidos por los arquitectos Fernando Muñoz y Eduardo González.

Un centro turístico para escolares y público en general

“Queremos conocer la historia del castro desde los tiempos prehistóricos hasta etapas medievales y difundirlo a la gente, ya que si no genera riqueza para su conservación, está abocado a su desaparición”, asegura el alcalde del municipio Ignacio Robles.

Por ello el Ayuntamiento de la Ercina ha visto en los escolares un público potencial al que orientar visitas didácticas sobre el castro y el estilo de vida de sus pobladores. “Queremos que sea un centro de atención para los escolares, porque no solamente tiene que ser de conocimiento de la zona, sino también una forma para que los pequeños se animen a conocer sus orígenes y por qué no, puedan salir de ahí futuros arqueólogos y futuras personas que difundan esos conocimientos”, matiza el alcalde.
Además en un futuro se pondrán en marcha varias actividades y proyectos culturales que complementen la oferta turística de la Montaña Oriental leonesa que ve en la exaltación de su patrimonio una vía de “subsistencia”.

En este sentido el municipio ya cuenta con una catalogación de todos los edificios protegidos en cada uno de los catorce pueblos que lo conforman. Una actuación que “está en relación con deseo e interés de mantener el patrimonio y derecho de las generaciones futuras de conocerlo y difundirlo”, afirma Ignacio Robles.
Entre los objetivos de la puesta en valor del yacimiento figura además la creación de puestos de trabajo en la zona tanto para el cuidado como para guiar las visitas al castro. Una labor que desde el Ayuntamiento se priorizará entre los vecinos del municipio. Además el Consistorio ya mantiene conversaciones con el Seprona para dotar a la zona de la seguridad y vigilancia necesaria.

Una página web informará en un futuro sobre las actuaciones en la zona que de momento ya se pueden seguir a través de www.facebook.com/arqueoercina.

Jornada de puertas abiertas
La valorización del yacimiento arqueológico de la Peña del Castro en La Ercina se completa con un ciclo de conferencias bajo el título ‘Dialogando con el pasado’ que tendrán lugar desde el 8 de agosto hasta el 12 de septiembre en el salón de actos del Ayuntamiento de La Ercina. Además el 22 de septiembre tendrá lugar una jornada de puertas abiertas y reconstrucción histórica con varias actividades complementarias.

3 de abril de 2013

Los análisis resuelven la autenticidad de las Tablas de barro de Astorga

Algunos expertos creían falsas estas cuatro extrañas piezas, que contienen itinerarios inéditos romanos.
Esta placa, la que más polémica ha suscitado entre los historiadores,
señala el recorrido desde Legio VII Gemina (León) a Portus Blendium (Suances).
Discurre por la actual Aguilar de Campoo. Las distancias no son correctas.
Podría ser una vía militar de acceso a Cantabria.
Son tan extrañas que durante un siglo han mantenido en vilo a los historiadores. Durante décadas los expertos han tratado de dilucidar si las llamadas Tablas de barro de Astorga son auténticas. La ciencia, finalmente, ha dado la razón a autores como Antonio García Bellido, que defendió con vehemencia su origen romano. Los resultados no dejan dudas: son de mediados del siglo III, entre los años 267 y 276.

El Laboratorio de Datación y Radioquímica de la Universidad Autónoma de Madrid llevó a cabo análisis de termoluminiscencia (una prueba que se emplea en arqueología para determinar la edad de piezas sometidas a calentamiento) a partir de fragmentos minúsculos de la arcilla con que se hicieron estas piezas enigmáticas, tan extrañas que constituyen un unicum. Las tablas son una suerte de mapas de carreteras de la época, con las mansiones y civitates que hay en cada ruta, así como la distancia entre las mismas.

Es lógico que algunos historiadores las considerasen falsificaciones, no sólo por el formato, prácticamente inédito, sino por el contenido. Las cuatro pequeñas tablas (de 14 por 12 centímetros), conocidas también como el Itinerario de Barro de Astorga, depositadas en el Museo Arqueológico de Asturias (en Oviedo), ofrecen cinco rutas romanas desconocidas, que no aparecen en ningún otro documento. Especialmente extraña es la tabla I, que da cuenta de una vía que enlazaría Legio VII (la ciudad de León) con un lugar denominado Portus Blendium, que podría ser la localidad cántabra de Suances, pasando por la actual Aguilar de Campoo.

Unas piezas asombrosas

La historia de las tablas es fascinante, porque su aparición es igualmente enigmática. La primera noticia que se tiene de ellas es en 1902. En ese momento son propiedad del coleccionista asturiano Soto Cortés, que las tiene en su palacio de Labra, en Cangas de Onís, y las dona al museo de Oviedo. No hay datos de dónde o cómo las consiguió. El investigador Diego Santos, que llegó a consultar el archivo original del coleccionista, apunta que se encontraron «en la región de Astorga».

Las tablas deslumbraron a Ángel Morillo —uno de los mayores especialistas en el León Romano— cuando su profesora de la Universidad Carmen Fernández Ochoa les relató en clase esta historia. Morillo preguntó entonces por qué no se analizaban las tablas para salir de dudas: «Es muy caro y no está a nuestro alcance», fue la respuesta. Fernández Ochoa, que hace dos años reorganizó la colección del Museo Arqueológico de Asturias, llamó a su ex alumno y decidieron que era el momento de determinar si las célebres placas de barro cocido eran un falso histórico o ejemplares auténticos.

Cada tabla contiene una relación de las mansiones que había a lo largo de cinco rutas. La tabla I da cuenta de la vía Legio VII-Portus Blendium, la que más ha enzarzado a los historiadores, por ser una ruta meseteña hasta ahora desconocida; la tabla II versa sobre las rutas Lucus (Lugo) e Iria y Lugo-Dactionum, que tampoco figura en las fuentes itinerarias conservadas hasta la fecha; la tabla III, la ruta Asturica-Emérita; y, finalmente, la tabla IV, el itinerario Asturica-Bracara.

Más incógnitas

Por si la historia de las tablas no fuera suficientemente fascinante, además están firmadas por un cargo municipal, el duunviro Lépido. Algunos historiadores creen que se hicieron para el uso de viajeros y se encontraban en un edificio de postas. Los itinerarios que describen no coinciden con los de otros documentos romanos, tampoco las distancias. Morillo tiene una teoría. Es posible, afirma, que para la secuencia de las mansiones que aparecen en las tablillas el autor utilizara un ‘mapa pintado’ (una tabula picta), de forma que fundiera trayectos principales y secundarios y calculara las distancias «en línea recta».

Los análisis determinan además que las cuatro tablillas son obra de la misma mano. Otra rareza de estas tabletas es su forma, con un asa superior perforada, para sujetarlas, seguramente, a la pared, lo que constituye también un caso excepcional. Asimismo resulta peculiar la paleografía de la letra cursiva empleada.

Morillo reconoce que el misterio se mantiene, aunque los análisis certifican la autenticidad de las tablas de barro de Astorga. La primera cuestión que habrá que resolver es cuál era su finalidad. Y hay que esclarecer la identidad de Lépido, que podría haber ostentado un cargo administrativo en Asturica Augusta, origen de dos de los itinerarios y probable lugar de hallazgo de las piezas.

22 de marzo de 2013

La cripta de Puerta Obispo abrirá sus puertas en León

Los hallazgos que preserva la cripta, vitales para recomponer el pasado romano de la ciudad, han permanecido cerrados bajo llave.
La cripta, donde aún no han acabado las obras.
Foto: Jesús F. Salvadores
Lleva cerrada 17 años y el Ayuntamiento de León pretende abrirla esta semana. Sin embargo, el misterio sigue rodeando a la cripta de Puerta Obispo. La concejala de Urbanismo pretende finalizar en horas los trabajos en este yacimiento subterráneo ubicado a los pies de la Catedral.

Confirma que esta semana se podrán ver los vestigios romanos que aparecieron durante la peatonalización de la plaza de la Regla, pero no sabe —al menos, no lo dice— el día exacto. Tampoco desvela los horarios para visitar la cripta y se niega a decir cuánto habrá que pagar por ver los restos de la Porta Principalis Sinistra, que daba acceso por el Este al campamento de la Legio VII, así como parte de las letrinas de las termas romanas sobre las que se asentaría después el palacio de los reyes leoneses, más tarde la catedral románica y, finalmente, el actual templo gótico.

Enzarzado durante años con el constructor de la cripta, el Ayuntamiento nunca pudo exhibir por problemas legales —a excepción de dos meses en la primavera del 2006— los vestigios romanos hallados durante los trabajos de peatonalización de la plaza de la Catedral. La cripta se hizo y quedó sellada. Por eso, las puertas acabaron estropeándose.

Ha hecho falta más dinero y nuevos permisos de Patrimonio —que tiraba por tierra el primer proyecto del Ayuntamiento— para reabrir este ‘pozo del tiempo’.

Error tras error

Los hallazgos que preserva la cripta, vitales para recomponer el pasado romano de la ciudad, han permanecido cerrados bajo llave.

Tras un primer intento fallido por parte del Ayuntamiento, que quería construir ‘una burbuja de cristal’ para acceder a este ‘mausoleo’ subterráneo, un plan rechazado en noviembre por Patrimonio, el 28 de febrero la Junta aceptaba el segundo plan municipal.

La nueva solución no «entorpece», como la anterior, la vista de la Catedral. El Ayuntamiento propuso sustituir las puertas correderas por dos abatibles, que sobresalen 45 centímetros del suelo, en lugar de los 30 actuales, así como colocar una barandilla de protección en acero que rodeará la cripta. El equipo de gobierno municipal no quiso hablar de presupuesto. Aseguró que esta reforma sería poco costosa, al hacerla las brigadas del Ayuntamiento.

La cripta sólo se abrió al público puntualmente en el 2006, cuando era alcalde Mario Amilivia. En sólo dos meses recibió más de 30.000 visitantes, algo insólito en León, tratándose de un yacimiento de apenas 300 metros cuadrados. Entonces la cripta llevaba construida una década y la expectación, como ahora, era máxima.

De este pequeño enclave subterráneo se extrajeron en su momento más de 12.000 piezas romanas y medievales, algunas fundamentales para reconstruir la historia de la ciudad.

La cripta, que forma parte de la fallida Ruta Romana, ha resultado crucial para los investigadores.

El secreto de la lámpara

En este pequeño yacimiento el historiador y experto en León Romano Ángel Morillo encontró las evidencias para demostrar que la ciudad tuvo población, ininterrumpidamente, entre los siglos I al X.

También aquí se localizó una lucerna (lámpara de aceite) de apenas unos seis centímetros de tamaño, pero de excepcional valor. Se trata de una pieza cerámica de principios del siglo I decorada con la representación de una exploración ginecológica de un médico a una mujer enferma.

Un hallazgo considerado «único y sin paralelos en el mundo romano». Un pequeño fragmento que permitió probar la importancia del campamento romano que daría origen a la ciudad de León, porque ilustraba la presencia de médicos en el momento de la instalación de la Legio VI, en la época de Augusto. Y sólo había galenos en los acantonamientos verdaderamente destacados. Además, es la primera pista de la existencia de un hospital militar, cuya ubicación de momento no ha sido localizada en la ciudad, pero que los expertos sitúan en las inmediaciones de San Isidoro.

En la citada lucerna —hoy conservada en el Museo de León—, que también da idea de los avances médicos hace 2.000 años, aparece una mujer muy delgada, posiblemente afectada por una grave enfermedad, como el cáncer, y a un médico que le está haciendo un reconocimiento.

El Ayuntamiento quiere abrir la cripta coincidiendo con la Semana Santa, cuando la ciudad recibe el mayor porcentaje de turistas de todo el año. Será, aparte de los desfiles procesionales, uno de los pocos alicientes de León, donde para la próxima semana no hay programados conciertos ni teatro en el Auditorio.

(Fuente: Diario de León / Verónica Viñas)

11 de marzo de 2013

Descubren en León restos de la "Porta Principalis Dextra" y del arco triunfal de gladiadores

El profesor de Arqueología Romana de la Universidad Complutense, Ángel Morillo, ha descubierto parte de la puerta de gladiadores y de la Porta Principalis Dextra del campamento romano. El arco triunfal de la Porta Triunfalis se encontraba siempre al sur y es por donde salían los gladiadores victoriosos. El fuste descubierto mide 80 centímetros, lo que indica que la puerta debía medir unos cuatro metros de altura. 
La actual ciudad de León fue fundada por la Legio VII Gemina, hacia el año 70
 cuando estableció su campamento militar en estas tierras. El recinto ocupado
tiene forma rectangular 570 x 350 m.
Los hallazgos pertenecen a los resultados de una investigación desarrollada durante los últimos años titulada La decoración arquitectónica del campamento de la Legio VII Gemina en León, que demuestra que, contrariamente a lo que se creía, las columnas, frisos decorativos y revestimientos marmóreos recuperados en el yacimiento de la Legio VII confirman la existencia de edificios monumentales, algunos de ellos profusamente decorados (termas, cuartel general). 


Dicha monumentalidad se convierte en una expresión más del poder imperial. El arqueólogo ha rastreado los fondos del Museo de León para encontrar los restos pétreos descubiertos en las sucesivas campañas arqueológicas en el yacimiento, analizando decenas de basas, columnas y fustes para hacer con ellos un análisis del edificio o estructura al que pertenecían. 

«La construcción del nuevo campamento legionario supuso una petrificación y monumentalización de las estructuras arquitectónicas anteriores, que fueron parcialmente reaprovechadas», asegura.

En el primero de los casos, Ángel Morillo encontró un fuste procedente de la calle Don Gutierre número 4-10. Se trata de un gran tambor estriado perteneciente a una gran columna o pilastra adosada procedente del entorno de Don Gutierre. «Tanto por sus dimensiones como por sus características, es una pieza excepcional dentro del conjunto de elementos arquitectónicos recuperados en León», asegura el profesor, que añade que pertenece sin duda a la fachada de monumental de un edificio de gran tamaño. «La posición topográfica de este sorprendente hallazgo, coincidente desde el punto de vista espacial con una de las puertas principales del anfiteatro castrense, podría apuntar posibles pistas sobre su interpretación como parte de la entrada con arco de acceso monumentalizado de dicha construcción», resalta el arqueólogo.

Ángel Morillo explica que todo indica que se trata de parte del arco triunfal de la Porta Triunfalis, que se encontraba siempre al sur y por donde salían los gladiadores victoriosos. El fuste descubierto mide 80 centímetros, lo que indica que la puerta debía medir unos cuatro metros de altura.

El profesor explica su convencimiento en el hecho de que, además de entrenamientos legionarios, el anfiteatro debió acoger la actuación de gladiadores profesionales. «Sabemos que había circuitos de gladiadores en otras zonas de la península, la Bética, por ejemplo», añade el investigador, que considera que no sería descabellado pensar que en el norte se reproducía el modelo. «Sabemos que había anfiteatros en Braga, en Bobadela y en León. La duda está en si Lugo y Astorga también lo tenían», subraya. 

También descontextualizada se halla una pieza de grandes dimensiones interpretada como parte de un dintel o entablamento, concretamente la parte superior del quicio de una gran puerta. «Nos encontramos ante un elemento tanto funcional como decorativo procedente, según los registros del fondo antiguo del Museo de León, del palacio de los Guzmanes, lo que indica con toda probabilidad que formó parte del dispositivo de apertura de la antigua Porta Principalis Dextra, coincidente con la Puerta Cauriense medieval», desvela. Morillo añade que este hallazgo se confirma tanto por el tipo de piedra, muy dura e importada, como por la presencia de un orificio donde encajaría perfectamente el espigón de la gran quicialera de la puerta.

27 de febrero de 2013

Aparece en Riaño (León) un tesoro de maravedíes de Enrique II y Pedro I

Un grupo de investigadores encuentra en las proximidades de la Cueva del Oso un conjunto de 326 monedas, 70 de ellas de plata. La importancia de este hallazgo radica tanto en la calidad de las piezas recuperadas como en su número, pues es muy infrecuente encontrar una cantidad tan elevada de monedas juntas, lo que parece corresponder a un tesorillo, el primero de estas características encontrado en la provincia de León.
Fue un momento de convulsión, en el que León y Castilla fueron ‘invadidas’ por mercenarios ingleses y franceses, agentes extranjeros que convirtieron el territorio en su campo de batalla particular gracias a la lucha fratricida entre Enrique II y Juan I. Como en un salto a través del tiempo, la herencia de este momento ha llegado hasta nosotros gracias a una afortunada casualidad. Dicen que no hay mal que por bien no venga y a veces la sequía lleva a un tesoro. Esto fue precisamente lo que ocurrió el verano pasado.
Maravedí de Pedro I de Castilla, uno de los hallados en
la Cueva del Oso de Riaño.
La ausencia de lluvias y el consiguiente descenso en el nivel del agua en Riaño permitió a los investigadores del departamento de Prehistoria de la Universidad, Ana Neira y Federico Bernaldo de Quirós iniciar una serie de excavaciones en la cueva del Oso, un lugar de difícil acceso al estar normalmente sumergido bajo las aguas y que estuvo habitado durante el Paleolítico Medio. Buscando bifaces, los profesores se toparon con un tesoro de monedas medievales, 326, 70 de ellas de plata, que corresponden a reales de maravedí, en muy buen estado de conservación y que fueron depositadas en el Museo de León para su limpieza y consolidación.

Las monedas pertenecen a acuñaciones de los reyes de Castilla y León Pedro I, Enrique II y Juan I, estos dos últimos de la casa de Trastámara. Así lo explica la historiadora: «Todas las mañanas el equipo, compuesto por diez arqueólogos y varios estudiantes, emprendía a pie el camino desde el pueblo y bajaba hasta los restos de la antigua carretera a la Puerta para, después, iniciar la subida hacia los pequeños restos de los montículos que, como islas, afloran incluso en los momentos de máxima cota de embalsado. Fue precisamente en este ascenso cuando, en las proximidades de la antigua pista de tenis del viejo pueblo de Riaño, uno de los arqueólogos, Eduardo González Gómez de Agüero, observó la presencia de un grupo de monedas dispersas en superficie formando un abanico sobre la pendiente. Inmediatamente se detuvo a recogerlas, tarea a la que se sumaron rápidamente el resto de los miembros del equipo quienes peinaron la zona hasta estar seguros de no dejar ninguna».

Importancia

Según destacan los descubridores, la importancia de este hallazgo radica tanto en la calidad de las piezas recuperadas como en su número, pues es muy infrecuente encontrar una cantidad tan elevada de monedas juntas, lo que parece corresponder a un tesorillo, el primero de estas características encontrado en la provincia de León, que debió de ser escondido, en algún envoltorio de material perecedero. «No debemos olvidar que en las cercanías se localiza el castillo de Riaño, en torno al cual existiría un núcleo de población», destaca Ana Neira.

En el informe, se hace hincapié en que en el momento del descubrimiento el sitio no ofrecía ningún rasgo característico, con lo que el lugar de ocultación pudo ser un simple hoyo o alguna endeble construcción de adobe, en cuyo suelo o en la parte inferior de las paredes, se habría escondido, hacia finales del siglo XIV. «Por razones que se desconocen, la persona que realizó este ocultamiento no regresó para recuperarlo», explica la investigadora, que fabula con la posibilidad de que con el tiempo, o bien este edificio se arruinara para quedar convertido en una masa de barro informe que las aguas del embalse fueron deshaciendo y removilizando, o bien el hoyo sufriera, por las mismas causas, un proceso de erosión.
Una de las monedas en el lugar del hallazgo.
Foto: Ana Neira

«Las monedas, cuyo embalaje se habría descompuesto hacía mucho tiempo, quedaron liberadas y se dispersaron sobre la superficie del terreno que las aguas, al descender, iban dejando aflorar», argumenta.

Mercenarios extranjeros

Explica la historiadora Margarita Torres que a mediados del siglo XIV (momento en el que se acuñaron estas monedas) se libró en tierras de León y Castilla la guerra entre Enrique II y Pedro I. Este último obtuvo su baluarte en León y el adelantado Mayor del Reino fue Suero Pérez de Quiñones. Sin embargo, poco después y según fue avanzando la guerra, éste trasladaría su lealtad a Enrique. «Lo interesante de este capítulo de la historia es que hasta León llegaron las compañías negras —un ejército inglés acaudillado por el príncipe de Gales— y las compañías blancas, francesas, comandadas por Beltrán Du Guefclin. «Lo que ocurrió en realidad fue que se trasladó a España la guerra europea entre Francia e Inglaterra».

 La guerra la perdió don Pedro, que fue degollado finalmente por Beltrán. Posteriormente, dos hijas del rey asesinado se casaron con el duque de York y el duque de Lancaster respectivamente y sería una de sus descendientes, Catalina, la que años después contraería matrimonio con Enrique III. Ellos fueron los abuelos de Isabel La Católica. «Los ingleses llegaron a invadir León», explica Margarita Torres. En este contexto bélico puede que, tal vez, alguien quisiera esconder su tesoro para recogerlo cuando la guerra finalizara. Algo o alguien impidió que lo recuperara...

18 de febrero de 2013

Localizan un campamento romano en Villaquilambre (León)

Mónica Castro descubre a través de satélite una fortificación que podría pertenecer a la Legio VII o la VI, para ello ha utilizado tecnología "Lidar" (Light Detection and Rangin ).
Ocupa cinco hectáreas. Es un nuevo campamento de la Legio VI o la VII, hasta ahora desconocido, situado a escasos metros de la villa romana de Navatejera. También está relativamente cerca de la necrópolis situada en el campus de Vegazana. 
Imagen de satélite donde se ve el rectángulo ocupado por el campamento romano a poca distancia de Navatejera.
Su descubridora es la arqueóloga leonesa Mónica Castro de Lera, que ha utilizado tecnología Lidar (Light Detection and Ranging ), desde satélite, para localizar este acantonamiento militar. El hallazgo ha sido tan precipitado y en pleno fin de semana, que esta historiadora se lo ha notificado por correo electrónico al Ayuntamiento de Villaquilambre. Las imágenes son categóricas. «Hablan por sí solas, pero hay que ser prudentes», afirma Castro.

«Es posible que hubiera un campamento temporal mientras construían el definitivo de León o bien se empleó como campo de entrenamiento o como puesto de avanzada», explica la investigadora. Sólo unas excavaciones permitirán determinar la importancia de este descubrimiento. Se trataría de un foso con empalizada, similar a la primera ‘muralla de tapines’ que erigió la Legio VII en León y de la que apenas se conservan restos a los pies de San Isidoro y en la casona de Puerta Castillo. Es una ‘fortificación’ que ocuparía la cuarta parte del campamento de la Legio VII que dio origen a León y con idéntica forma rectangular. La estructura está enterrada a más de un metro de profundidad en unos campos de cultivo; de ahí que hasta ahora no hubieran aparecido vestigios.

La ‘arqueología aérea’, que ha sido decisiva para localizar importantes construcciones romanas en toda la provincia, ha sacado ahora a luz este nuevo enclave. La rotundidad de las ‘marcas’ revela que fue ocupado durante un largo período de tiempo, según Castro. La historiadora, que ha ‘rastreado’ toda la ciudad con la misma herramienta Lidar, así como el campamento de Lancia y la ciudad romana de Puente Castro (Ad Legionem), no ha encontrado nada similar ni tan nítido. «En Lancia no se ven estructuras de esta magnitud», aclara. Tampoco en los ‘barridos’ que ha efectuado sobre enclaves de la ciudad donde aparecieron vestigios romanos. «Y esto es lo asombroso».

«Entre los restos romanos encontrados en el recinto de lo que fue el campamento de la Legio VI primero y de la Legio VII después, se han encontrado huellas de cuatro tipos sucesivos y superpuestos, cuya datación más antigua es augustea y pertenecen al acantonamiento definitivo tras las guerras cántabras. En ninguna parte de la ciudad han sido hallados restos anteriores. ¿Podrían ser estos?», se pregunta Castro.

El satélite además deja en evidencia dos interrupciones «muy marcadas» en los lienzos Este y Sur, que se corresponderían con accesos a lo que en opinión de Mónica Castro parece «un clarísimo recinto militar romano por su forma y dimensiones, independientemente de su uso exacto y su cronología».

25 de octubre de 2012

Investigadores del CSIC hallan en Londres el único original atribuido al conde Fernán González

Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) encontraron el pergamino del que fue conde de Castilla entre 932 y 970 en la British Library y es un acta notarial fechada en el año 937 y elaborada por el escriba Florencio de Valeránica.
El Acta hallada en Londres es el único original relacionado con Fernán
González que existe. 
La autoría de uno de los grandes de la Edad Media, Fernán González, fue "pirateada" durante los siglos XII y XIII muy a menudo como forma de vincularse a su prestigio. Más de mil años después se ha hallado, en Londres, el único original que se conserva de esta figura comparable a la del Cid Campeador.

Julio Escalona, Isabel Velázquez Soriano y Paloma Juárez Benítez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Complutense, son los autores del hallazgo, del que hoy da noticia el "Journal of Medieval Iberian Studies".

Los investigadores encontraron el pergamino del que fue conde de Castilla entre 932 y 970 en la British Library y es un acta notarial fechada en el año 937 y elaborada por el escriba Florencio de Valeránica.

La figura de Fernán González, señala Escalona -del Instituto de Historia del CSIC-, fue magnificada y mitificada a partir del siglo XII para reivindicar la identidad castellana frente a León y acabó por convertirse en un protagonista clave de la historia de Castilla, comparable al Cid Campeador.

En esa estela, durante los siglos XII y XIII se falsificaron numerosos documentos atribuidos al conde como medio de vincularse a una figura histórica de gran prestigio.

Se conservan algunas de esas falsificaciones y copias de documentos auténticos, pero el acta hallada en Londres es el único original relacionado con Fernán González que existe.

Es un documento, de 23,7 centímetros de alto por 36,8 de ancho, que certifica que Fernán González y su esposa Sancha donan el monasterio de Santa María de Cárdaba (en la provincia de Segovia) al monasterio de San Pedro de Arlanza (Burgos).

Bajo el texto principal, escrito con letra visigótica libraria (textualis) muy cuidada, se añadieron los monogramas de los donantes y los nombres de los confirmantes y del escriba en una caligrafía más suelta y rápida.

Es muy probable, según los investigadores, que fuera elaborado en el monasterio de Valeránica, en el que trabajaba el escriba e iluminador Florencio, uno de los más relevantes de la Castilla del siglo X por sus obras de lujo, de gran formato y cuidada factura como los Moralia in Job, custodiados en la Biblioteca Nacional.

Tras la firma, el acuerdo se custodió en el archivo de San Pedro de Arlanza donde permaneció hasta 1488, cuando el priorato de Cárdaba pasó a manos del monasterio de Santa María de Sacramenia, del que salió a raíz de la desamortización, en el XIX.

Su pista se pierde hasta 1943, cuando es donado por un coleccionista inglés a la British Library, donde se conserva actualmente.

(Fuente: La Información)