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14 de noviembre de 2016

Condena de dos años y medio de prisión al empresario que destruyó el yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves

El empresario Victorino Alonso ha sido condenado a dos años y medio de prisión y al pago de una indemnización de 25,5 millones de euros por la destrucción del yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves. La indemnización se ha rebajado a la mitad, al entender el juez que el Gobierno aragonés hizo dejación de sus obligaciones de protección y señalización.
La Cueva de Chaves, en Baltarás, a principio del S. XX. 
Asimismo, el juez hace responsable subsidiario del pago de la indemnización a la empresa Fimbas, propietaria del coto de Bastarás, en el parque natural de la Sierra de Guara (Huesca), donde se ubicaba el yacimiento.

La sentencia dictada por el titular del Juzgado de lo Penal número uno de Huesca, absuelve a Alonso del delito medioambiental que le imputaba Ecologistas en Acción y le obliga al pago de las costas del juicio.

La fiscalía había solicitado para Alonso una condena de 2 años y 8 meses de prisión y reclamaba una indemnización de 14,3 millones.

Ecologistas en Acción pedía dos condenas de tres años de prisión como presunto responsable de un delito contra el patrimonio y de otro contra el medio ambiente. En el capítulo de indemnizaciones llegaba al tope fijado por el juez, 50,9 millones de euros, la cantidad económica que consta en el primer informe que realizó en su día el director del Museo de Huesca y responsable de las excavaciones, Vicente Baldellou, ya fallecido.

Según la sentencia, ha quedado acreditado que, sin previa comunicación ni autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural y sin ponerlo en conocimiento del director de las excavaciones, Vicente Baldellou, Victorino Alonso ordenó vaciar la cueva y colocar comederos y abrevaderos para la cría de cabras.

PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN DIQUE
Los trabajos ordenados por Alonso ocasionaron "el arrasamiento y destrucción de la práctica totalidad" de los niveles arqueológicos de cronología neolítica que se encontraban en la Cueva de Chaves. Así consta en el atestado elaborado por la Guardia Civil y en el informe pericial del arqueólogo de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón e incluso en el informe pericial de la defensa.

Respecto a la indemnización, el informe elaborado por Baldellou cifró lo destruido en 50,9 millones de euros. La multa aplicada se ha rebajado a la mitad, al entender el juez que el Gobierno aragonés hizo dejación de sus obligaciones de protección y señalización.

En la sentencia puede leerse "que, teniendo en cuenta que la Cueva de Chaves era posiblemente uno de los dos yacimientos neolíticos más importantes de la Península Ibérica, resulta censurable e inexplicable que la cueva no contara con una protección específica, es decir, que no existiera una resolución que la declarara expresamente como Bien de Interés Cultural"


Por todo ello, el juez entiende que Victorino Alonso García fue "autor penalmente responsable de un delito sobre el patrimonio histórico, previsto y penado en el artículo 323 del Código Penal conforme a la redacción anterior a la LO 1/15, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, a las penas de dos años y seis meses de prisión y la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.


MÁS DE DOS MIL METROS CÚBICOS DE SEDIMENTOS NEOLÍTICOS
En 2007 se realizaron obras de acondicionamiento, ampliación y creación de pistas de más de 8 metros de anchura, una hasta la puerta de la cueva, así como represas y un embalse en los cursos de agua existentes en la finca de Bastarás.

La empresa Ferpi Transportes y Obras, contratada por Fimbas, utilizó medios mecánicos de gran tonelaje para retirar unos bloques caídos del techo de la cueva "que protegían y sellaban los niveles arqueológicos subyacentes".

El yacimiento quedó afectado "de forma irreversible" al extraer 2.247 metros cúbicos de sedimentos. De ellos, 1.017 correspondían al nivel arqueológico del Neolítico y tenían un valor de 14.311.640,86 euros.

IMPORTANTE YACIMIENTO 
El yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves estaba considerado uno de los dos más importantes de la Península Ibérica, junto a la cueva de Or en Valencia.

Las excavaciones arqueológicas se iniciaron en 1975 y tan solo se había excavado una pequeña parte de su superficie.

No obstante, se habían encontrado ya desde un enterramiento de más de 6.000 años de antigüedad (un adulto que incluso conservaba un inusual anillo de hueso), a numerosos elementos de industria lítica, pasando por cantos rodados pintados, únicos en su género.

Hace más de 30 años un grupo de empresarios compró el pueblo deshabitado de Bastarás y su antiguo término municipal, y lo convirtió en un coto privado de caza. Vallaron su propiedad con una cerca de 20 kilómetros de longitud y soltaron en ella diversas especies de caza mayor, como ciervos, corzos y muflones.

El vallado resultó polémico desde el principio, porque atraviesa cauces, zonas de servidumbre y de dominio público de diversos barrancos, porque ocupa terreno de monte público dentro del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, interrumpiendo el paso de un camino real, y porque contraviene la Ley de Caza.

A raíz de una visita en marzo de 2009 de los responsables del Museo Arqueológico de Huesca se conoció que el yacimiento había sido destruido en su totalidad, cuando todavía quedaba por excavar más del 90% del mismo.

Los impedimentos para poder visitar la finca, unido a la pasividad y dejadez de las administraciones públicas en sus competencias de control y protección del patrimonio histórico, -pese a su importancia, el yacimiento ni siquiera estaba declarado Bien de Interés Cultural- hicieron que no se conociera su destrucción hasta año y medio después de haberse producido.

23 de marzo de 2016

Los arqueólogos reubican el teatro romano de Osca (Huesca)

Todo hace indicar que la escena del teatro podría situarse en el Coso Bajo, mientras que las gradas se extenderían hacia la parte vieja, llegando a la calle Peligros y rozando la Plaza de la Moneda.
Plano con la ubicación del teatro romano.
La revista Bolskan, que edita el Instituto de Estudios Altoaragoneses, publica un detallado trabajo de Javier Ruiz y José Luis Cebollada sobre los restos del teatro romano de Osca. La arqueóloga, Julia Justes, señala que dicho estudio significará un antes y un después sobre el conocimiento de la ciudad de Osca. Permitirá, por ejemplo, articular la ciudad, conocer dónde podían situarse sus elementos más importantes.

Eso sí, Justes echa en falta que la ciudad ponga en valor estos y otros restos. Por ejemplo, no hay una señalización de los restos, tampoco una explicación.

Los restos en cuestión, son mínimos, pero la dimensión de los sillares hablan de una construcción pública de grandes dimensiones, del teatro romano, sin duda.

Justes también ha participado en los trabajos que han permitido hallar un capitel corintio de grandes dimensiones, que podría pertenecer a la escena del Teatro.

SITUADO EN EL COSO BAJO
Como figura en uno de los planos de la revista Bolskan, todo hace indicar que la escena del teatro podría situarse en el Coso Bajo, mientras que las gradas se extenderían hacia la parte vieja, llegando a la calle Peligros y rozando la Plaza de la Moneda. Eso es lo que recogen las últimas investigaciones de los arqueólogos Ruiz y Cebollada, que ahora reorientan esta importante pieza.

El estudio forma parte de la última publicación de Bolskan en papel. El próximo número se editará únicamente en formato digital y tendrá un nuevo director, sustituyendo al recordado Vicente Baldellou.

(Fuente: Radio Huesca)

22 de enero de 2016

En febrero comenzará la primera campaña de excavaciones en el yacimiento ibérico de Jubierre (Huesca)

La Asociación Arqueológica y Cultural Jubierre (ArqJub) ha formado un equipo de trabajo que el próximo mes de febrero comenzará las excavaciones en el yacimiento ibérico San Miguel III, ubicado en el corazón de la sierra de Jubierre. Gracias a una campaña de crowdfunding la campaña de excavaciones se extenderá durante todo el año.
Imagen de una de las visitas guiadas al yacimiento de San Miguel III en Jubierre. FOTO ArqJub
Su promotor es Francesc Giral. Arqueólogo de profesión, ha realizado anteriormente visitas guiadas con gente de la villa para darlo a conocer. Y dice que efectivamente "podría llegar a tener un gran tirón" porque tiene características que lo hacen muy excepcional y relevante científicamente hablando.

Lo que quieren es arrojar más luz sobre este yacimiento que es el único de estas características en el mundo ibérico con poca representación en la provincia de Huesca y que además goza de una gran extensión, hablando de entorno a una hectárea entera de terreno con restos y vestigios del siglo II antes de Cristo.

OBJETIVOS PLANTEADOS

Una vez confirmado el potencial estratigráfico y científico del yacimiento -tal y como comentan en su página- nos planteamos ahora unos nuevos objetivos que van a resultar claves, para el desarrollo futuro de la investigación sobre San Miguel III, sobre el poblamiento antiguo a orillas del Alcanadre y para el conocimiento del mundo ibérico y su respuesta a la llegada de los romanos en Aragón.

Para la consecución de los objetivos ArqJub tiene prevista la excavación en extensión de una nueva serie de estructuras documentadas al sur del yacimiento, la realización de una serie de sondeos valorativos que ayuden a delimitar la extensión del yacimiento de una manera más precisa y la realización de un sondeo en lo alto del cerro adyacente para determinar la cronología del yacimiento existente.

PROYECTO CULTURAL PARA EL DESARROLLO TURÍSTICO
Aún así, no hay que olvidar, que el plan de acción establecido va más allá de la mera realización de una excavación arqueológica en un recinto ibérico. Si bien la actuación sobre San Miguel III tiene como objetivo principal la obtención de datos arqueológicos sobre esta importante, a la vez que oscura, etapa histórica en los Monegros, en Huesca y por consiguiente en Aragón, el proyecto no olvida otros aspectos como ofrecer a la comarca un bien susceptible de ser objeto de un programa de desarrollo turístico de calidad o la dinamización social de un pequeño municipio mediante la posible puesta en marcha de un Proyecto Cultural.

3 de marzo de 2015

El juez impone una fianza de 66 millones al empresario que destruyó el yacimiento de la Cueva de Chaves (Huesca)

El empresario leonés Victorino Alonso García se sentará en el banquillo de los acusados para responder por los daños que presuntamente causó en la cueva de Chaves, un yacimiento prehistórico del municipio de Casbas (provincia de Huesca). Los daños destruyeron completamente este yacimiento neolítico con declaración B.I.C. que era uno de los más importantes de la península.
La cueva de Chaves, un yacimiento arqueologico convertido en refugio de especies cinegéticas. FOTO: D.L.
El auto del Juzgado de Instrucción número 3 de Huesca por el que se ordena la apertura de juicio oral contra el empresario minero —actualmente en libertad provisional por el caso— llama la atención por la alta fianza que le impone: 66.276.093 euros, para asegurar el pago de la responsabilidad civil en la que podría derivarse de los hechos que se juzgarán, así como por dejar la puerta abierta no sólo al delito contra el patrimonio sino, además, al atentado contra el medio ambiente, que descartó la Audiencia Provincial de Huesca al resolver los recursos de las acusaciones particulares y del letrado del empresario contra el auto que instaba a las partes personadas a formular acusaciones o solicitar el sobreseimiento de la causa.

Según fuentes del caso, la fianza podría ser resultado de sumar las indemnizaciones que solicitan las partes, así como las multas que se proponen. El plazo para abonar la fianza expira hoy para Alonso y el lunes para los responsables subsidiarios —las empresas Fimbas, Ferpi y una aseguradora—. Si no se depositara la cantidad se procederá al embargo de los bienes del empresario.

LAS ACUSACIONES
Victorino Alonso saliendo de prestar declaración en los juzgados de Huesca.


La Fiscalía solicita para el empresario 2 años y 8 meses de prisión por un delito contra el patrimonio, además de cometer a su cargo medidas para restituir el daño en la parte del yacimiento que todavía existe, así como a indemnizar al Gobierno de Aragón con 14.311.640,86 euros, además de otras penas accesorias.

Por su parte, Ecologistas en Acción solicita tres años y multa de 24 meses por un delito contra el patrimonio, además de 50.681.160 de indemnización, así como la misma pena de prisión y multa por delito contra el medio ambiente por el que deberá indemnizar a la Comunidad aragonesa según informe pericial de los servicios de Medio Ambiente.

La Asociación Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) solicita para el acusado tres años de cárcel y 24 meses de multa a razón de 400 euros por día, y la misma cuantía que en el caso anterior como responsabilidad civil.

El letrado del Gobierno de Aragón se persona como acción civil —renuncia a la acción penal como había denunciado Ecologistas en Acción y la autonomía se apresuró a negar— pide que Alonso indemnice a la Administración aragonesa con 50.981.160 euros o, subsidiariamente, y siempre que no se considere ésta adecuada o probada, en 14.336.141,36 euros.
 
OBRAS EN UN B.I.C.
Las obras en el coto de caza que dañaron el yacimiento se acometieron en octubre de 2007 sin las oportunas licencias que debía haber concedido el Gobierno de Aragón al encontrarse la cueva de Chaves en el entorno del Bien de Interés Cultural de las Cuevas de Solencio. Sin embargo, hasta junio de 2009 no se formuló denuncia de la Comunidad autónoma ante la Fiscalía.

Las obras en un coto que ya despertaba polémica por ofrecer piezas de fauna de la región del Atlas, en Marruecos, consistieron en el acondicionamiento y la construcción de pistas de ocho metros de ancho, represas y embalses en los cursos de agua que atraviesan la finca. La cueva en la que se encontraban los restos prehistóricos, de importancia nacional, se acondicionó como refugio y comedero de especies cinegéticas mediante el empleo de maquinaria pesada.

3 de febrero de 2015

Piden 2 años y 6 meses de prisión por destruir el yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves (Huesca)

La Fiscalía solicitará al empresario leonés del carbón Victorino Alonso una condena de 2 años y 6 meses de prisión y a una indemnización de 14 millones de euros por la destrucción de la Cueva de Chaves, uno de los yacimientos neolíticos más importantes del país.
Este era el acceso a la desaparecida Cueva de Chaves, uno de los yacimiento neolíticos más importantes de España.
FOTO: JOSÉ LUIS ACÍN / Heraldo
Fuentes del caso han confirmado que la acusación pública considera a Alonso presunto responsable de los daños causados al entender que era él de hecho quien administraba la sociedad encargada de gestionar el coto de caza donde se encontraba el yacimiento, en una finca vallada ubicada en el Parque Natural de Guara.

Los daños se derivan de las obras y movimientos de tierra realizados en 2007 en el entorno de la Cueva de Chaves para la habilitación de unas instalaciones cinegéticas destinadas al cuidado de las piezas de caza que eran introducidas en el coto.

PÉRDIDA IRREMEDIABLE
Estas obras, según los informes de los peritos, provocaron la pérdida "irremediable" de los posibles niveles arqueológicos existente y la retirada de sedimentos en los que podrían hallarse piezas de interés para su estudio.

El fiscal tipifica los hechos como un presunto delito contra el patrimonio y solicita para el acusado 2 años y 6 meses de prisión, así como 14 millones de indemnización, cantidad que fija de acuerdo a un informe pericial elaborado por técnicos del propio Gobierno aragonés.

Por su parte, la acusación particular en nombre de Ecologistas en Acción imputa a Victorino Alonso el mismo delito contra el patrimonio pero le responsabiliza, asimismo, de otro contra el medio ambiente, y solicita sendas penas de 3 años de prisión.

INDEMNIZACIÓN DE 50,9 MILLONES DE EUROS
Además, los ecologistas reclaman una indemnización al Gobierno de Aragón de 50,9 millones de euros por los daños causados al yacimiento, de acuerdo con el informe pericial que elaboró tras los hechos el entonces director del Museo Arqueológico de Huesca, Vicente Baldellou, ya fallecido.


En cuanto a la indemnización a pagar por los daños al medio ambiente, delito que entienden los ecologistas que se cometió al ubicarse el yacimiento en un entorno protegido, se deja en mano de los técnicos del Gobierno aragonés su valoración durante el proceso.

Las fuentes citadas aseguraron desconocer si el instructor permitirá acusar por un delito contra el medio ambiente, ya que en su auto de conclusión de la instrucción, confirmado por la Audiencia de Huesca, no lo estimaba procedente.

Por otra parte, el Gobierno aragonés ha confirmado a Efe que ha presentado un escrito de acusación penal y de reclamación civil por los daños causados, cuyo contenido no ha dado a conocer.


Por su parte, la asociación Acción por la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) está pendiente de presentar ante el instructor el escrito de acusación por estos hechos.

Fuentes de esta organización han explicado a que en su escrito imputarán al empresario un presunto delito contra el patrimonio y reclamarán la indemnización de 50,9 millones planteada por el fallecido director del Museo Arqueológico de Huesca.

26 de julio de 2013

Hallan restos de una fortaleza islámica de los siglos X-XI en Castelflorite (Huesca)

El primer Curso de Arqueología de Castelflorite (Huesca) que se desarrolla en el yacimiento "El Castillo" ha permitido encontrar restos de una fortaleza islámica de los siglos X-XI, así como una fase posterior de asentamiento cristiano.
Equipo de alumnos que han participado en las excavaciones de Castelflorite.
Foto: Aragón Digital
Así lo afirma su director, Hugo Chautón, quien ha informado del hallazgo de restos estratigráficos de envergadura, además de vestigios estructurales de conjuntos habitacionales junto a las ya conocidas subestructuras de silos y aljibes, ha indicado la Comarca de Los Monegros en un comunicado.

Chautón considera que todavía es pronto para establecer conclusiones definitivas sobre el hallazgo porque en esta primera fase el objetivo era "caracterizar el yacimiento cultural y cronológicamente y definir su estructura morfológica".

En este sentido, ha añadido que se han cumplido todos los objetivos y superado las expectativas, por lo que la idea es reestructurar los turnos previstos para este verano, descansar durante la primera quincena de agosto, y continuar con el resto de turnos hasta la primera quincena de septiembre.

Vigilancia y control "de la Marca"
Según el arqueólogo, dada la estratégica situación del asentamiento, la fortaleza islámica "pertenecería al entramado de vigilancia y control de la marca".
Durante el siglo XIII y XIV, la población ya cristiana descendió al actual pueblo, donde se había construido ya la iglesia y calcula que hacia el siglo XVI este asentamiento "se había abandonado definitivamente".

El arqueólogo ha añadido que, "además de las citadas estructuras ya visibles, se han hallado algunos fragmentos de cerámica islámica" que son valiosos de cara a fijar una cronología.
Respecto a la Edad del Hierro, se han descubierto vestigios muy residuales que podrían constatar una zona de vivienda estacional relacionada con la ganadería en épocas de invierno, ha añadido.

Trabajos que se están realizando en Castelflorite.
Foto: RADIO HUESCA 

El arqueólogo trabaja estos días junto a nueve alumnos en el yacimiento con asentamientos de la Edad de Hierro y de la Edad Media, que tiene en torno a una hectárea de extensión y está catalogado en el inventario de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón.
Chautón ha destacado la excelente relación que se ha establecido con Castelflorite y la Comarca de Los Monegros, donde han realizado numerosas excursiones y actividades paralelas de tipo cultural.

Los alumnos son en su mayoría estudiantes de Historia y Restauración procedentes de Canarias, País Vasco, Madrid, Cádiz, Valencia, Guadalajara, Huesca y Zaragoza.
El director del mismo ha anunciado que ya están preparando el futuro de este proyecto ya que en esta primera campaña se han superado las expectativas y alcanzado los objetivos previstos del proceso de investigación.

La próxima campaña se centrará en conocer en profundidad el espacio destinado a las dependencias y habitaciones del asentamiento.

El próximo lunes, 29 de julio, se impartirá en Castelflorite la conferencia titulada "El programa de innovación rural de la comarca de Los Monegros y la excavación de San Miguel Arcángel de la iglesia de Castelflorite", a cargo de José Ignacio Lorenzo Lizalde, arqueólogo y decano del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Aragón.

(Fuente: El Norte de Castilla / EFE)

23 de mayo de 2013

Imputado un arqueólogo por guardar piezas sin declarar

Las piezas procedentes de diversas obras de restauración deberían haber sido depositadas en el Museo Provincial. El arqueólogo de la empresa ha sido imputado por un presunto delito de apropiación indebida.
Las piezas intervenidas debían haberse depositado en el Museo
Provincial
El SEPRONA de la Guardia Civil ha recuperado gran cantidad de restos arqueológicos, entre ellos visigodos y romanos,procedentes de diferentes obras de restauración.

 Los restos fueron localizados en el interior de una nave de La Muela (Zaragoza) propiedad de una empresa especializada en este tipo de restauraciones y el arqueólogo de la empresa ha sido imputado por un presunto delito de apropiación indebida.

El pasado día 6 de mayo el equipo del SEPRONA de la Guardia Civil de Casetas tuvo conocimiento de que en una nave del polígono industrial Centrovía de La Muela, propiedad de una empresa especializada en la restauración de bienes muebles e inmuebles antiguos e intervenciones sobre el patrimonio histórico, existía una gran cantidad de restos arqueológicos procedentes de distintas obras y prospecciones realizadas por dicha empresa.

Por estos motivos, el día 8 de mayo los agentes procedieron a realizar una primera visita de inspección a las instalaciones, en colaboración con arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón, donde fueron recuperadas 68 cajas con restos óseos humanos, restos cerámicos y otras piezas arqueológicas, tales como un cierre de arca de bronce de origen visigodo y varias monedas del mismo metal.

Proceden de tres restauraciones

Se pudo determinar que todas las piezas halladas correspondían a tres prospecciones arqueológicas realizadas bajo la dirección técnica del arqueólogo de la empresa durante los años 2006 a 2009. Restos que podrían proceder de las obras de restauración de la Iglesia de Santa María de la Huerta en Magallón, del Castillo de Montearagón en Quincena (Huesca) y de la Casa Parroquial de Villanueva de Gállego.

Todos estos elementos constitutivos del Patrimonio Cultural Aragónes y que deberían haber sido depositados en el Museo Provincial cuando finalizaron las intervenciones, fueron decomisados por los agentes del SEPRONA y trasladados a las instalaciones del departamento de Cultura del Gobierno de Aragón, siendo depositados a disposición de la Autoridad Judicial.

Exigencias incumplidas

La legislación vigente en materia de Patrimonio Histórico exige que todas las actividades relativas al Patrimonio Histórico se hallen previamente autorizadas por la Dirección General de Patrimonio Cultural. Esta Dirección General, cada vez que autoriza una actividad de este tipo exige a la empresa adjudicataria que la prospección esté a cargo de un arqueólogo, que es la persona que dirige la excavación y se responsabiliza de entregar puntualmente los restos descubiertos en el Museo Provincial y de presentar una memoria de los hallazgos en el transcurso de los dos años siguientes a la finalización de la obra.


Cierre en bronce de arca de origen visigodo.
De las gestiones realizadas por los agentes con la Dirección General de Patrimonio Histórico sobre las tres excavaciones de las que provenían los restos hallados y, en particular, por la memoria presentada por el arqueólogo sobre la restauración de la iglesia de Santa María de Magallón (BIC, Monumento Nacional y Patrimonio de la Humanidad UNESCO), en la que esta persona, presuntamente, no había entregado el "tesorillo" (en el argot arqueólogo, se conoce así a los restos que en una excavación destacan sobre el grueso del material por su valor, belleza o importancia histórico artística), confirmaron que el arqueólogo no había presentado las memorias correspondientes, no constando el resultado de la excavación pese a haber transcurrido más de 6 años desde su finalización y que tampoco había entregado los restos arqueológicos de ninguna de las obras que dirigió.

Restos hallados

Por todo lo anterior efectivos del SEPRONA junto con personal técnico de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón realizaron un registro en el domicilio del arqueólogo con la finalidad de localizar y recuperar las piezas arqueológicas que presuntamente hubieran sido objeto de expolio. En ese registro se recuperaron la mayoría de ellas. 

Entre los objetos recuperados destacan los siguientes:

  • Una vinajera y una aceitera de cristal soplado
  • Un anillo realizado en bronce y hueso
  • Un dado de seis caras realizado en hueso y de origen romano
  • Numerosas monedas de bronce de distintas épocas
  • Otros elementos antiguos de bronce tales como alfileres, hebillas y un dedal de cerámica
Todas las piezas anteriores provienen de la restauración de la iglesia Parroquial de Santa María de Huerta en Magallón. También fueron decomisados un aplique de bronce con decoración vegetal y un pequeño cristo de cerámica que podrían provenir de las obras de restauración de la Iglesia de Ponzano (Huesca).

Apropiación indebida de Patrimonio Histórico

Por todo lo expuesto anteriormente la Guardia Civil procedió a imputar al arqueólogo de la empresa un presunto delito de apropiación indebida en su modalidad agravada por realizarse sobre bienes pertenecientes al patrimonio histórico artístico.

Según los investigadores, las piezas no se encontraban catalogadas ni constaba denuncia por su desaparición, por lo que se ha solicitado a los responsables de Patrimonio el estudio de las mismas a fin de determinar su valor histórico y artístico e incluirlas en el inventario patrimonial de Aragón.

Se continúa con la investigación con la finalidad de hallar el resto de las piezas arqueológicas.

(Fuente: El Heraldo)

20 de febrero de 2013

Arsuaga testifica en el juicio por la destrucción del asentamiento neolítico de la Cueva de Chaves, en Bastarás (Huesca)

Según el  catedrático de Paleontología Juan Luis Arsuaga, la Cueva de Chaves "era un yacimiento de referencia en los estudios arqueopaleontológicos en la Península Ibérica y Europa», un enclave arqueológico cuya destrucción es «un escándalo y una gran pérdida para la ciencia».
Victornio Alonso saliendo de los juzgados el pasado mes de octubre.
Foto: Diario de León.
El juicio del Gobierno de Aragón contra Victorino Alonso y su empresa Fimbas, entre otros imputados, por la destrucción de la Cueva de Chaves en un coto de caza propiedad del empresario minero cuenta con un nuevo y excepcional testimonio. El del equipo de científicos que dirige Juan Luis Arsuaga, codirector del yacimiento de Atapuerca, y que ha sido aportado por la letrada del Ejecutivo aragonés.

Alonso declaró en el Juzgado número 3 de Huesca el pasado mes de octubre en el juicio que se sigue por arrasar con maquinaria pesada la cueva, ubicada en el coto de caza de Bastarás, en Huesca, para convertirla en un abrevadero de animales. Las irregularidades que se investigan pasan también por el vallado y la realización de balsas para animales en espacios protegidos; y se le ha impuesto una multa por introducir una cabra del norte de África (auris) en el Parque Natural de la Sierra de Guara.

Según informaba ayer el Heraldo de Aragón, Arsuaga defiende que la Cueva de Chaves era un yacimiento de referencia en los estudios arqueopaleontológicos en la Península Ibérica y Europa», un enclave arqueológico cuya destrucción es «un escándalo y una gran pérdida para la ciencia».

Arrancar una página de la historia de la Humanidad
Los expertos consideran que la pérdida del yacimiento «deja un vacío que arranca una página de la historia de la Humanidad», ya que el asentamiento del neolítico que acogió tenía características únicas en toda Europa.


Arsuaga, catedrático también de Paleontología en la Universidad Complutense de Madrid, recuerda que su equipo realizó durante años excavaciones en la zona. «El yacimiento no sólo contiene un excepcional registro de la cultura material realizada por el ser humano a lo largo de las últimas etapas del Pleistoceno Superior y de la primera mitad del Holoceno, sino que de las excavaciones realizadas en él se ha recuperado una extensa colección de restos óseos de animales salvajes y domésticos que han sido motivo, y lo siguen siendo, de los trabajos de distintos equipos de investigación». 

Los expertos destacan en el informe que se ha enviado al juez, según publica el periódico aragonés, que el interés zooarqueológico del enclave radica en «su amplia extensión, la conservación de una potente serie imperturbada de sedimientos y el extenso intervalo cronológico representado en la misma».
Foto tomada hacia 1920 de la entrada a la Cueva de Chaves con los
visitantes bien pertrechados. Foto: Singlecoated
Según la denuncia que ahora se juzga, a finales del 2007 Alonso ordenó limpiar y nivelar con una retroexcavadora los sedimentos arqueológicos, derribó parte del techo y las paredes para convertir la cueva en una zona de estabulación y comedero de los animales de caza. A pesar de que la cueva tenía varias figuras de protección.

También roturó 60 hectáreas en zonas de habituales campañas arqueológicas. El empresario negó ante el juez haber tomado estas decisiones.

6 de julio de 2012

El Museo de Huesca expone el anillo visigodo hallado en Jaca

Fue recuperado durante las excavaciones realizadas en la Plaza de San Pedro de Jaca hace una década. Se trata de una joya de plata que data del siglo VII d.C. y el entalle del II d.C
Se trata de una joya de plata que data del siglo VII d.C. y el entalle del II d.C.
El Museo de Huesca expone por primera vez un anillo visigodo con entalle que fue recuperado durante las excavaciones realizadas en la Plaza de San Pedro de Jaca hace una década. Se trata de una joya de plata que data del siglo VII d.C. y el entalle del II d.C.

Antes de pasar a formar parte permanente de la sección hispano-visigoda del centro oscense, el anillo permanecerá expuesto aparte como pieza destacada de este trimestre.

La pieza es un anillo con chetón oval en el que va engastado un entalle de pasta vítrea morada y decorada en hueco con una figura de Zeus-Júpiter sentado en su trono.

El entalle puede pertenecer al siglo II d.C. de la época romana, la joya en la que está engarzado es posterior. La datación radiocarbónica del difunto que lo portaba lo sitúa en el siglo VII. Por tanto, la pieza está compuesta por un entalle de pasta vítrea de tradición hispano romana engarzado en un anillo posterior y depositado en una sepultura de inhumación en pleno apogeo de la cultura hispano visigoda.

Esta joya, junto a otros datos recuperados en esta excavación confirman la continuidad de la ocupación del solar jacetano entre la época romana y el periodo medieval, lo que había venido denominándose los siglos oscuros.

11 de enero de 2012

Sobrarbe (Huesca) esconde los fósiles de sirenios más antiguos de Europa

El grupo Aragonsaurus de la Universidad de Zaragoza ha encontrado los fósiles de sirenios, o “vacas marinas”, más antiguos y completos de Europa en el Geoparque de Sobrarbe. Los restos datan de hace 45 millones de años, del Eoceno, y entre ellos se han descubierto tres cráneos en perfecto estado de conservación. Según los arqueólogos, el registro de restos de estos vertebrados en sus primeras formas en la península Ibérica es muy escaso.
Uno de los cráneos completos encontrados
En total se han localizado alrededor de 550 fósiles de sirenios, que son un grupo de mamíferos acuáticos y herbívoros o comedores de plantas, que por su aspecto son conocidos también como “vacas marinas”. Según los arqueólogos eran muy abundantes en el pasado, ocupando un área de distribución muy amplia, desde el oeste Atlántico hasta las costas euroasiáticas-africanas, lo que incluía el actual Geoparque de Sobrarbe, ya que no hay que olvidar que esta zona fue un brazo del Océano Atlántico.

El descubrimiento del yacimiento se debe al director de del Museo Paleontológico de Sobrarbe, Jesús Cardiel, que puso sobre la pista a la Universidad de Zaragoza y al equipo Auragosaurus, con quienes ha colaborado en el hallazgo. Los trabajos han sido dirigidos por la investigadora Ainara Badiola y aunque se han desarrollado a lo largo de varios años, se han realizado tres campañas arqueológicas, fue en 2010 cuando comenzaron a aparecer los restos más importantes, como el primer cráneo bien conservado.

Para Badiola la importancia del hallazgo reside en su antigüedad, ya que datan del Eoceno, con lo que son los restos de sirenios más antiguos de Europa. Además, según la investigadora, hasta la fecha solo se habían encontrado restos de sirenios correspondientes a Eoceno en Egipto, Pakistán, India o Norteamérica. En la península Ibérica se ha hallado restos en sus primeras formas, pero son muy escasos, y los más recientes se localizaron en Cataluña.

La investigadora confía en que el apoyo que hasta la fecha han tenido por parte del Gobierno de Aragón se mantenga y puedan desarrollar nuevas campañas de excavaciones en un futuro en este yacimiento del Sobrarbe.
(Fuente: Pirineo Digital)

17 de diciembre de 2011

Un juez de Huesca imputa a Victorino Alonso por arrasar una cueva neolítica


El Juzgado de Instrucción Número 3 de Huesca ha citado a declarar «en calidad de imputado» al empresario minero leonés Victorino Alonso, en las diligencias previas por la denuncia presentada por la Asociación de Acción Pública en Defensa del Patromonio Aragonés (Audepa) y Ecologistas en Acción por la destrucción del yacimiento arqueológico de la cueva de Chaves, «el más importante yacimiento neolítico de España».
La cueva de Chaves era uno de los yacimientos neolíticos
más importantes de España.
El juez, que cita a declarar también a varias personas (entre ellos al guarda del coto de caza de Gastarás, donde se ubica el yacimiento), ha solicitado también un informe al consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, para que «informe a este juzgado a la mayor brevedad posible sobre si la zona afectada cuenta con otro tipo de protección medioambiental, además de la cultural, y si las obras llevadas a cabo en octubre del 2007 o con posterioridad en la Cueva Chaves constituyen o suponen un menoscabo de dicha protección».
Según la presidenta de Apudepa, Belén Boloqui, profesora emérita de la Universidad de Zaragoza, Alonso, propietario de la empresa Fimbas que tiene el coto de caza, arrasó el yacimiento, y «pese a que en su día el director general de Patrimonio prometió llegar hasta el final el Gobierno de Aragón se limitó a una denuncia fiscal y no solicitó la imputación de Alonso».
Ante esta situación, Apudepa decidió personarse como acusación particular en el proceso judicial por el «gravísimo expolio arqueológico».
Boloqui señala que la destrucción del yacimiento tuvo lugar en octubre del 2007, aunque se tuvo conocimiento del mismo un año y medio más tarde.
La finca, catalogada en 1996 como coto de caza, acoge el yacimiento, que había sido objeto de catas arqueológicas durante varios años. A finales del 2007, según la profesora, Alonso ordenó limpiar y nivelar con una retroexcavadora (de su empresa Ferpi, cuyo administrador debe declarar también en calidad de imputado) los sedimentos arqueológicos. También derribó parte del techo y paredes, para convertir el lugar en zona de estabulación y comedero de animales de caza.
Además, el empresario realizó caminos, vallados y balsas en toda la zona, así como un almacén sin permiso y cuatro veces mayor del solicitado en el proyecto que presentó.
(Fuente: Diario de León / María J- Muñiz)

10 de agosto de 2011

Las excavaciones arqueológicas se retoman en la ciudad romana de Labitolosa (Huesca)

La Universidad de Zaragoza ha retomado esta semana sus excavaciones arqueológicas en la ciudad hispano romana de Labitolosa, yacimiento ubicado en la localidad oscense de la Puebla de Castro.
Vista aérea del yacimiento de Labitolosa (Huesca).
La campaña actual representa la vigésimo primera desde que comenzaran en 1991 para entender mejor la estructura del poblamiento en la época romana y las relaciones económico-sociales a ambos lados de los Pirineos.


Más de 20 estudiantes e investigadores de diferentes universidades españolas y europeas tendrán la oportunidad de conocer y aplicar las técnicas del trabajo arqueológico de campo en este enclave relevante, que conserva importantes ruinas como la Curia o dos edificios termales así como restos de la fortaleza andalusí de Castro Muñones.


El grupo de investigación URBS de la Universidad de Zaragoza, adscrito al departamento de Ciencias de la Antigüedad, coordina esta importante investigación arqueológica desde hace 21 años. El equipo está dirigido por la catedrática de Arqueología Ángeles Magallón Botaya y por el profesor José Ángel Asensio, y durante todo el mes de agosto coordinarán las excavaciones en los monumentos hispano romanos en las que participan, entre otros, alumnos de licenciatura, grado y doctorado de Historia.


La buena conservación de los diferentes edificios públicos descubiertos en Labitolosa le confiere un carácter excepcional. De hecho, se trata de uno de los lugares más favorables para el estudio de la vertiente española de los Pirineos en época romana.


Sus excavaciones completadas con los indispensables análisis de su territorio muestran las condiciones en las que se produjo la penetración romana a lo largo de la cadena montañosa. Las investigaciones en este enclave favorece el conocimiento del desarrollo de la vida de esta ciudad, desarrollada desde el siglo I a.C. y que fue abandonada a comienzos del siglo III d.C.


Los trabajos desarrollados en este enclave también profundizarán en el conocimiento de los restos de la fortaleza andalusí de Castro Muñones, sobre la ciudad antigua, en relación con la defensa del territorio.


La campaña arqueológica actual en este yacimiento cuenta con financiación del Gobierno de Aragón y con el apoyo del grupo URBS, así como de un proyecto de investigación del Ministerio de Ciencia. La Universidad de Zaragoza aporta medios técnicos y equipos de apoyo a la investigación.


Los resultados de las excavaciones en Labitolosa se pueden observar en las reconstrucciones virtuales tanto de la Curia como de las zonas termales, que se han realizado con el grupo de investigación GIGA de la Universidad de Zaragoza.
(Fuente: Europa Press)