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29 de mayo de 2015

Los arqueólogos descubren la puerta original del S. XIII en la torre del castillo de Villardompardo (Jaén)

Se trata de una puerta con arco enjarjado del S. XIII que en la actualidad está cegada por la construcción de un aljibe como consecuencia de los conflictos militares de la segunda mitad del siglo XIV. El hallazgo lo han realizado arqueólogos de la Universidad de Jaén durante la III campaña de excavaciones fruto del Convenio suscrito con el Ayuntamiento de Villardompardo.
Mercedes Navarro, Victoria Gutiérrez e Irene Montilla con parte del equipo de excavación en el interior de la torre. A la izquierda el arco interior de la puerta.
Poco a poco el castillo de Villardompardo va descubriendo sus secretos. Y es que después de dos campañas anteriores los arqueólogos de la Universidad de Jaén siguen sumando importantes logros en los trabajos de excavación del castillo-palacio de Villardompardo.

Según Mercedes Navarro, una de las arqueólogas que trabajan en el castillo bajo la dirección del profesor de Historia Medieval Vicente Salvatierra, "en la primera campaña de excavación realizada en el año 2012 los niveles documentados eran mayoritariamente de escombro pertenecientes a la demolición del edificio". "Después de dos campañas de excavación (2012-2013) que aportaron nuevos datos sobre la historia del castillo, a primeros de mayo se ha iniciado la tercera que está sorprendiéndonos con nuevos hallazgos".

Aspecto exterior de la puerta del S. XIII.

OCULTA HASTA NUESTROS DÍAS
De los descubrimientos que hemos realizado en el castillo -nos cuenta Navarro- el acceso original al torreón es uno de los mas destacados "Se trata de una puerta con arco enjarjado que ha permanecido oculta hasta nuestros días ya que fue cegada con la construcción de un aljibe en el interior de la torre , como consecuencia de los conflictos militares de la segunda mitad del siglo XIV".

La torre del castillo está levantada sobre la base geológica compuesta de margas y alcanza los 20 metros de altura. Por la parte en que la roca no aflora, los constructores dispusieron un zócalo de sillarejo. El resto de la torre es de mampostería en hileras regulares, mientras que las esquinas son de sillarejo más regular, que por la parte alta alterna con núcleos de ladrillo.

DIFERENTES REFORMAS
"La interpretación del castillo no es una tarea sencilla" -nos comenta Navarro- "ya que desde su edificación en el S. XIII en tiempos de Fernando III sobre un hipotético asentamiento islámico del que aún no tenemos ningún dato, el castillo ha pasado por diferentes reformas que lo han ido transformando y adaptando a diferentes usos".

"De todas las reformas realizadas, quizás la más importante es la que se llevó a cabo en el S. XVI, para adaptarlo como residencia palaciega". Según Mercedes Navarro, "en este momento, la torre defensiva queda integrada en el interior del palacio, lo que la hace invisible al exterior". "Se abren en ella nuevas puertas para comunicar diferentes estancias palaciegas y se construyen nuevas escaleras.

Fragmento del pavimento original del palacio. 

 "A esta importante reforma también pertenecería el actual acceso al recinto coronado con una imponente portada renacentista y la construcción de varios edificios en torno al patio central."

"De esta época -nos comenta Navarro- además de restos del pavimento cerámico original también hemos encontrado algunos elementos decorativos en yeso y una figura de plomo." 




DE PALACIO A PLAZA DE TOROS
Sin embargo, éste carácter palatino del castillo deja paso más adelante a su empleo como centro de concentración agrícola, debido a nuevas transformaciones en las naves residenciales que se convierten en zonas de almacenaje.

Posteriormente, ya en el S. XX el recinto del castillo es adaptado como plaza de toros, con lo que se destruyó una buena parte de la planta de los edificios.

Los trabajos en el castillo de Villardompardo son fruto del Convenio suscrito entre el Ayuntamiento de esta localidad gienense con la Universidad de Jaén para la recuperación de este espacio municipal que fué declarado Bien de Interés Cultural en 1985.

21 de febrero de 2013

Descubren una "potente" cimentación atribuida a la antigua mezquita de Carmona (Sevilla)

La cimentación, aún por datar con exactitud, parece corresponder con uno de los pilares que sustentarían las arquerías del 'haram' o sala de oraciones.
Se trata de una recia plataforma de argamasa sobre la que se levanta
un dado de sillares escalonados.
Los sondeos y excavaciones arqueológicas promovidas por el Ayuntamiento de Carmona (Sevilla) en la Iglesia de Santa María de la Asunción, levantada en el siglo XV sobre una antigua mezquita de la que sobrevive parte del patio de abluciones, han sacado a la superficie una cimentación que los expertos atribuyen al antiguo templo islámico, según informa el Consistorio. 

La potente cimentación, aún por datar con exactitud, parece corresponder con uno de los pilares que sustentarían las arquerías del 'haram' o sala de oraciones.

Se trata, en concreto, de una recia plataforma de argamasa sobre la que se levanta un dado de sillares escalonados. Sobre estos últimos, se sitúa el arranque del pilar propiamente dicho. Esta técnica de cimentación, que apoya la obra sobre una plataforma niveladora, es conocida en el mundo andalusí, por lo que los expertos deducen que el hallazgo puede ser encuadrado en el antiguo templo islámico sobre el que fue edificada esta iglesia. De hecho, y salvando las obvias distancias, se trata del mismo sistema que se adoptó en la construcción de la famosa torre de la Giralda, el alminar de la mezquita sobre la que fue levantada la Catedral de Sevilla.

Descubierto un gran osario
En la excavación ha sido también descubierto un gran osario que parece ser el resultado del desmantelamiento del antiguo cementerio parroquial. Las naves de la iglesia debieron funcionar también como camposanto, puesto que se han detectado varias fases de enterramientos en sepulturas individuales.

Estos sondeos arqueológicos derivan de las cautelas arqueológicas asociadas a la reparación del hundimiento sufrido por un sector del pavimento de la iglesia de Santa María. La zona afectada se encuentra, en concreto, junto a la Puerta del Sol, es decir, en la nave de la Epístola, la más meridional de las tres principales que componen la iglesia.

La historia constructiva de la iglesia se conoce, al menos a grandes rasgos. Cuando en 1247 las tropas de Fernando III toman la ciudad de Carmona, en este solar se levantaba la mezquita aljama. Con leves modificaciones, esta mezquita fue consagrada para albergar el culto cristiano. Seguramente las naves de los extremos este y oeste del haram se cegaron para acoger capillas y se abrió una nueva puerta, que aún se conserva hacia la calle Fermín Molpeceres. 

El deterioro causado por el paso del tiempo y por el terremoto de 1356 llevó a tomar la determinación de demoler la mezquita y levantar una iglesia cristiana, que no se concluiría hasta finales del siglo XVI.

28 de agosto de 2012

Descubren la antigua ciudad árabe de Capilla (Badajoz)

Se trata de la ciudad islámica de Kabbal, abandonada desde que fue asediada por Fernando III en 1226. Su hallazgo supone una magnífica oportunidad para conocer el poblamiento extremeño de principios del siglo XIII, gracias a las estructuras y a los restos cerámicos y utensilios domésticos encontrados.
De momento ya son visibles una calle y restos de al menos dos
viviendas, una de ellas con escalera.
Un curso de arqueología para estudiantes universitarios de toda España, que se ha celebrado en la localidad pacense de Capilla, ha permitido sacar a la luz la antigua Kabbal (ciudad) islámica de este municipio, en la ladera oeste del cerro del castillo.

Una nota de prensa remitida por la Mancomunidad de la Serena informo de que de momento "una calle y restos de al menos dos viviendas (una de ellas con escalera) con sendos hogares donde cocinar y calentarse pueden ya verse".

"Y es que posiblemente, desde el asedio de Fernando III, que duró 14 semanas en 1226, nadie ha habitado esta ciudad, por lo que su hallazgo supone una magnífica oportunidad para conocer el poblamiento extremeño de principios del siglo XIII, gracias a las estructuras y a los restos cerámicos y utensilios domésticos encontrados", indica la nota.

También la excavación en el interior del castillo han dando sus resultados, ya que "suelos bajomedievales y un sótano son las primeras estructuras aparecidas que deben estudiarse".


CURSO DE ARQUEOLOGÍA
La compañía Baraka Arqueólogos, con profesionales y docentes especializados en el mundo medieval, ha estructurado el curso de seis semanas de duración, en dos partes de tres semanas, con 12 estudiantes en cada una de las partes.

Los estudiantes que han participado cursan los estudios de Historia y Arqueología y proceden de la Universidad de Extremadura, de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universidad de Castilla-La Mancha y de Universidad de Santiago de Compostela.

Además de los trabajos de excavación arqueológica, los alumnos han recibido formación adicional en topografía; en arqueología de la arquitectura; en dibujo arqueológico de campo; o en trabajo con los materiales hallados.

Las tres semanas de trabajos se han completado con diferentes ponencias impartidas por especialistas en el campo de la arqueología y la investigación como son Manuel Retuerce Velasco, profesor de la Complutense de Madrid y miembro fundador de la Asociación Española de Arqueología Medieval; Eduardo Lillo, técnico de Patrimonio de la Junta de Castilla-La Mancha, y Juan Zozaya Stabel-Hassen, presidente de la Asociación Española de Arqueología Medieval.
(Fuente: Europa Press)

22 de octubre de 2011

Indicios de una nueva tumba de San Fernando en la Capilla Real de la catedral de Sevilla



Las obras han sacado a la luz huellas de una «enigmática reja central» que podría haber rodeado al túmulo

La investigación arqueológica programada con motivo de la restauración de la solería de la Capilla Real ya está deparando sorpresas, pese a que aún no han comenzado las catas previstas. Perplejidad, cuanto menos, es lo que el autor del proyecto, el maestro mayor de la Catedral, Alfonso Jiménez, asegura sentir ante los indicios que acaban de salir a la luz; un hallazgo, incluso, del que el propio deán presidente del Cabildo, Francisco Ortiz, subrayaba ayer su importancia para un mejor conocimiento de la historia del Templo Metropolitano, su arquitectura y la misma historiografía.
Alumnos de la escuela taller limpiando la zona en la que han aparecido
los anclajes próximos al rosetón. Foto: K.Rangel.
En la fase de limpieza que está llevando a cabo el módulo de auxiliares de Arqueología de la Escuela Taller que gestiona Forja XXI han aflorado partes de una solería de ladrillo, de barro cocido bicolor (en tonos rojo y beige) y, con toda probabilidad, del siglo XVI, a tenor de unas facturas de 1573 de las que, según precisó Jiménez, se tienen constancia y que fueron publicadas hace tres décadas por Alfredo Morales. Este descubrimiento lleva aparejado la presencia de una serie de anclajes en torno al rosetón central de la Capilla Real que, en opinión de la arqueóloga y monitora Georgina Aguilar, «estarían delimitando un gran espacio cuadrangular», que las excavaciones habrán de esclarecer a qué corresponde y cuyas dimensiones son de 4,70 metros, de norte a sur, y de 6,20 metros de este a oeste.

La capilla del XVI

Según la hipótesis que baraja el maestro mayor de la Catedral esa «enigmática reja central» podría haber estado protegiendo en su momento algo tan «extraordinariamente importante» como un posible túmulo ubicado en ese lugar para albergar los restos de Fernando III antes de su canonización y, por tanto, anterior al actual emplazamiento de la urna de plata —que tardó cincuenta años en realizarse— en la que ahora se halla depositado el cuerpo del santo monarca. «Podríamos estar viendo la capilla original del XVI, con menos aditamentos y en un estadio muy próximo a lo que se inauguró con el traslado a ella, desde los altos de la Colombina en 1579, de los restos del rey; su esposa, doña Beatriz, y su hijo don Alfonso».
Los vestigios de elementos de los que no se tenían noticias anteriores ayudan a alimentar, aún más si cabe, el interés por profundizar en esta investigación, ya que «nada de lo que está saliendo estaba en ningún dibujo o documento escrito». Para ello, se está trabajando en la clasificación de cada una de las piezas del rosetón central —de 2,88 metros de diámetro— marcando sus características con afán de proceder a su levantamiento para iniciar excavaciones en el subsuelo y poder hallar claves que ayuden a esclarecer, o no, la tesis inicial de la que se parte, como huellas de una posible cimentación del túmulo. Aunque todavía es pronto para aventurar el resultado y la solución que precisaría, Alfonso Jiménez llamaba ayer la atención sobre el hecho de que «tenemos que perder la idea de que la Catedral es la que hemos conocido desde los años 20; limpia, en el sentido arquitectónico, y uniforme, pues ha asistido a cambios constantes».
Pero este gran espacio cuadrangular no es lo único que ha visto la luz tras la retirada de la solería para su restauración. Georgina Aguilar también dio cuenta de otra serie de anclajes, sólo en el lateral derecho de la Capilla, que podrían relacionarse con una reja que, tal vez, fuera de madera, mientras que en el lateral opuesto se aprecian unas oquedades que, en opinión de Jiménez, pudieran vincularse con la tribuna de un órgano. Sea como fuere, el estado que presenta la solería del XVI no es ni medianamente uniforme, contemplándose zonas bien conservadas, como la del lateral izquierdo, y otras totalmente desgastadas o inexistentes.
El plazo para la terminación de las obras —fijado para abril de 2012— podría ampliarse, en virtud de la investigación arqueológica, como máximo hasta septiembre por necesidades de calendario de la propia Catedral, según apuntó ayer el delegado de Administración y Patrimonio, Francisco Navarro.
(Fuente: ABC Sevilla)

23 de enero de 2011

Origen e historia de la denominación "Santo Reino de Jaén"

  • La denominación de Santo Reino tiene su origen en la época de la Reconquista y está relacionada con los Caballeros Templarios y su interés por Jaén.

El término Santo Reino data del siglo XIII, en el marco de la Reconquista. Dicha denominación estuvo íntimamente relacionada con la labor de los Templarios, quienes se interesaron por una zona de la península que llamaban el "Santo Reino", una tierra con un rico pasado histórico relacionado con el ocaso del Reino Visigodo de Toledo. Aunque es preciso destacar que existen diversas teorías acerca de la denominación "Santo Reino de Jaén".

Catedral de Jaén.


Santo Reino de Jaén

Hay tres teorías que pretenden explicar el porqué de tal denominación de la provincia jiennense:
  • Reliquia del Santo Rostro: se guarda y venera en la capilla mayor de la Catedral de Jaén, cómo símbolo representativo de la provincia
  • Reconquista de Jaén: se conoce como Santo Reino a la amplia zona en torno a la ciudad de Jaén que, reconquistada en el siglo XIII por Fernando III el Santo, adoptó el apodo del monarca. Cuenta la leyenda de Santa Catalina de Alejandría, patrona de la capital jiennense, que la santa animó al rey en un sueño a la conquista de Jaén, cuando estaba a punto de desistir en tal empresa; a los pocos días del revelador sueño, Fernando III entró en la ciudad conquistándola definitivamente.
  • Reino mágico: desde la Edad Media se consideró a Jaén como Santo Reino. En relación con la anterior teoría sería lógica la denominación de "Santo" a Jaén tras la conquista de la ciudad por Fernando III, pero este rey también conquistó Córdoba y Sevilla, quedándose con tal título solamente la provincia jiennense. Otras corrientes, de índole ocultista, habrían considerado a Jaén como un territorio sagrado y mágico, testigo que recogieron los Templarios al mostrar un notable interés por la provincia y capital jiennenses.

Los Caballeros Templarios y Jaén

Cuando se implanta la Orden del Temple, en el siglo XIII, en España los Maestres de la Orden se marcaron como objetivo la conquista del Sur, siendo el primer territorio que encontraban, pasados los montes de Sierra Morena, el denominado Santo Reino.
Fernando III (B.E.Murillo 1670)


En el año 1147, Alfonso VII cedió a los Templarios la ciudad de Calatrava la Vieja (Ciudad Real), enclave estratégico que controlaba los pasos naturales hacia el Santo Reino y el Valle del Guadalquivir, sitio de paso y de gran importancia, ya que era "cruce de caminos" de Mérida a Cartagena y de Córdoba a Toledo.

En 1158, los Templarios devuelven Calatrava, por no poder defenderla, momento en el cual se funda la Orden de Calatrava cuya huella histórica en tierras jiennenses quedaría patente a lo largo de la historia, de forma paralela a los Templarios, quienes colaboraron en la decisiva victoria de la Navas de Tolosa (1212). El Maestre del Temple, Gómez Ramírez, murió en dicha batalla y los conquistadores castellanos se adentraron hasta el castillo de Vílches, ya en el Santo Reino de la actual provincia de Jaén.

Posteriormente, en 1224 y 1245, en sucesivas campañas, Fernando III conquistó el Santo Reino y gran parte del Valle del Guadalquivir, apoyado por la Orden de Calatrava. Muchos años después, el rey Enrique II de Castilla concedió a Jaén el título de: "Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jaén, Guarda y Defendimiento de los Reinos de Castilla" (lema que aparece en el escudo de la ciudad).
Cruz patada de los templarios.

En el apartado de leyendas, cabe destacar una "corriente" que trata el tema del Santo Reino de Jaén en relación con el tesoro del templo de Jerusalén, perdido desde que el emperador Tito lo llevó a Roma; esta corriente algo mística y misteriosa, afirma que el tesoro fue recuperado por los visigodos, que lo guardaron en Toledo y que, con la conquista árabe de la ciudad, fue ocultado o se perdió en la actual provincia de Jaén, de ahí esa "obsesión" de los Templarios por la zona a la que denominaban Santo Reino.