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19 de abril de 2016

Hallan restos de una galera junto a tres cañones del siglo XVI en Calpe (Alicante)

Son tres piezas de artillería inglesa del S.XVI encontradas durante la jornada de limpieza del fondo marino junto a la galera que los transportabaNo se descarta que junto a los cañones localizados puedan haber más e incluso algo de munición. La presencia de los restos requeriría de 10 años de estudios antes de acometer obras en el puerto
Uno de los cañones hallados el pasado sábado semienterrado en el fondo marino. 
La directora del Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat, Asunción Fernández, informará a la Dirección General de Patrimonio de la conveniencia de que los restos localizados durante la mañana del sábado permanezcan in situ en los fondos marinos. Y ello por varios motivos.

Primero, porque el deterioro de los cañones es mayor a la intemperie que si permanecen soterrados en el mar. Segundo, porque Calp ya dispone de otros cañones extraídos del fondo marino en los años 90, pertenecientes a la misma serie inglesa. La decisión de que no sean ahora extraídos los encontrados este sábado viene avalada, además, por la declaración de la Unesco sobre patrimonio subacuático, ratificada además por el Estado español.

Según un comunicado municipal, la directora del Centro de Arqueología Subacuática trasladó al consistorio, tras observar las fotografías de uno de los cañones, que “Calp ya tiene cuatro fuera del agua para poder exhibir este patrimonio”. Y que cuando están fuera del agua, los cañones se oxidan con mayor facilidad como consecuencia de la acción del oxígeno de la atmósfera, mientras que “el agua del mar los conserva”.


CATAS ARQUEOLÓGICAS
Cabe recordar que el sábado se localizaron tres cañones que, según concreta ahora el ayuntamiento, presentaban dimensiones distintas: uno de 90 cm, otro de 2,80 y un tercero de 2,40. A su lado se encontrarían los restos de la galera, de mediados del siglo XVI. El informe del Centro de Arqueología Subacuática incluirá que todo el conjunto adquiere un valor tan importante como para cursar notificación al director de Puertos y advertir de que, en caso de realizar obras en el puerto de Calp, sería necesario realizar excavación arqueológica incluida en el impacto ambiental. Y ahí el estudio podría demorarse 10 años, señala el consistorio.

No obstante, esta no es una cuestión que preocupe en estos momentos. Señala el ayuntamiento que “desde el centro de arqueología no reconocen la prisa por iniciar ninguna excavación”, ya que los restos, bajo el mar, permanecen protegidos. En cambio, añade que el informe de Fernández sí que “sugerirá la posibilidad de instar a algún circuito subacuático para poder observar el conjunto de cañones”. Y es que el descubrimiento puede no quedarse ahí. No se descarta que junto a los tres cañones localizados puedan haber más e incluso algo de munición. En el Ayuntamiento de Calp, mientras, ya piensan en la posibilidad de crear “una especie de museo turístico o barco con visión acuática”.

En cualquier caso, antes de cualquier iniciativa hay que proceder conforme establece la ley, y lo primero es documentar el hallazgo. El Centro de Arqueología Subacuática dedicará una mañana al estudio de las piezas. Para ello realizará una extracción de los restos, los depositará en algún almacén cercano y medirá, dibujará, documentará y realizará las fotografías para su documentación. Previamente, debe contar el número de cañones que hay y programar el proceso. Después, serán devueltos al mar.

(Fuente: La Marina Plaza)

25 de noviembre de 2015

Desmantelan en Málaga una red dedicada al comercio ilegal de ánforas de yacimientos arqueológicos subacuáticos

La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘ANF-RED’, recuperó cinco ánforas, dos de ellas de más de 2.000 años de antigüedad, e imputó a cuatro personas por un delito de apropiación indebida de material arqueológico procedente de yacimientos subacuáticos de la costa malagueña.
El material arqueológico se ponía a la venta en Internet. FOTO: GUARDIA CIVIL.
La operación fue desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga y culminó con la recuperación de dos ánforas romanas datadas de entre la mitad del siglo I antes de Cristo y el final del I después de Cristo, otra púnica de mitad del siglo II antes de Cristo y dos jarras más, de origen medieval de época andalusí.

EMBARCACIÓN DE ARRASTRE
Las investigaciones se iniciaron cuando los agentes tuvieron conocimiento de que existían anuncios en Internet en los que se ponía a la venta material arqueológico subacuático de más de 2.000 años de antigüedad y en los que se especificaba que los objetos habían sido extraídos del mar en Málaga. El material era extraído de los fondos marinos por un patrón de una embarcación de arrastre de la provincia de Málaga y, posteriormente, otro de los imputados publicaba los anuncios en Internet para su venta, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

Todos los implicados eran conscientes de que estaban realizando una actividad ilegal e, incluso, avisaban a los compradores de que, en caso de ser interceptados por la Guardia Civil, declarasen que habían obtenido el material a través de familiares. 

Una vez intervenidas y recuperadas dichas piezas, se contactó con el Centro de Arqueología Subacuática de la Junta de Andalucía para su correcta identificación y catalogación,confirmándose así su valor histórico.

Tras finalizar las diligencias policiales, las cuales fueron posteriormente entregadas a la Fiscalía de Medio Ambiente, el material incautado fue depositado en el Museo de Málaga.
(Fuente: El Adelantado / Europa Press)

9 de febrero de 2015

Hallada la primera ánfora del Mediterráneo con indicaciones de su contenido, en Begur (Girona)

Los técnicos del Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña (CASC) han hallado en la cala Aiguablava del municipio gerundense de Begur la primera ánfora que aparece en el Mediterráneo con una inscripción en tinta que describe su contenido, en este caso "Oleum Dulce".
Hasta el momento nunca había aparecido un cántaro con indicaciones de su contenido. FOTO: EFE
Según el director del CASC, Gustau Vivar, este tipo de cántaro, denominado "Dressel 20 parva", es muy conocido, pero nunca había aparecido con las indicaciones del producto que transportaba.

"Esta ánfora es muy conocida, aunque hasta ahora no sabíamos qué llevaba, sabíamos que aceite, pero no sabíamos cuál ni para qué", ha explicado Vivar, quien ha relatado que "el Oleum dulce es muy fácil de encontrar en los textos en latín para hacer recetas de cocina romana".

Los responsables del CASC han presentado hoy sus hallazgos más destacados del pasado año, entre los que destaca también en Aiguablava el de la primera copa de cristal que se encuentra sumergida en el litoral catalán, ya que este material es muy frágil.

DECORACIÓN SERPENTIFORME
La pieza cuenta con decoración aplicada a hilos serpentiformes incoloros y podría ser de finales del siglo III a. C., según los exámenes de los técnicos.


Otro hallazgo en esta zona es un cesto, en un "excepcional estado de conservación", según Gustau Vivar, que servía para sacar el agua que entraba en la embarcación.

El CASC finalizó en 2014 los trabajos arqueológicos en Aiguablava, que se iniciaron en 2006 con el descubrimiento de tres barcos de época romana de entre los siglos I y II a. C.

OTROS DESCUBRIMIENTOS DEL CASC EN 2014
Los arqueólogos también intervinieron el pasado año en las excavaciones del barco Deltrebre, que se hundió en el siglo XIX en la desembocadura del Ebro y donde han aparecido una campana de bronce, un calibrador de balas y centenares de metros de cabos de diferentes grosores, algo difícil de encontrar en relativo buen estado.

El CASC también ha finalizado los trabajos de excavación del pecio de Cap de Vol, en el Port de la Selva, un embarcación del siglo I a. C. que se descubrió hace dos años y cuyos planos se han dibujado con la ayuda del departamento de robótica de la Universidad de Girona.

En la campaña de este 2015, el CASC seguirá con la excavación en Deltebre y se trabajará en un nuevo pecio hundido bajo las aguas del litoral de Port de la Selva, no muy lejos de Cap de Vol, pero a mayor profundidad.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)

26 de junio de 2013

Cultura protegerá los pecios fenicios de Mazarrón 25 años después de su descubrimiento

Es el primer yacimiento subacuático de la Región de Murcia que obtiene la declaración BIC. Se trata de dos barcos fenicios descubiertos en 1988 por el Centro Nacional de Investigaciones Arqueologías Submarinas que documentó gran cantidad de material cerámico repartido por la Playa.  Los expertos creen que podría haber toda una flotilla fenicia hundida.
Barco fenicio de Mazarrón (Murcia).
Veinticinco años después de que el Centro Nacional de Investigaciones Arqueológicas Submarinas localizara el yacimiento de la playa de La Isla, donde se hallaron dos barcos fenicios del siglo VII antes de Cristo, la Consejería de Cultura ha iniciado el expediente para protegerlo como bien de interés.

La resolución la firmó ayer el director general de Bienes Culturales, Francisco Giménez, apenas unas horas antes de que el Pleno del Ayuntamiento de Mazarrón aprobara una moción del alcalde Ginés Campillo solicitando esta misma protección.

Toda una flotilla fenicia hundida
El expediente incoado declara bien de interés cultural (BIC) el yacimiento subacuático de La Isla en la categoría de zona arqueológica. La protección afecta a casi toda la playa, pero sin tocar las edificaciones de alrededor. 
Es el primer yacimiento bajo el agua de la Región que obtiene esta declaración, según aclaran desde Cultura. 

Hasta que se resuelva definitivamente el expediente, nada se podrá hacer en la zona sin el visto bueno de la Consejería. La playa de La Isla está pendiente de un proyecto de regeneración, que Costas quiere acometer el próximo año. Los expertos creen que podría haber toda una flotilla fenicia hundida.
Proa del barco fenicio de Mazarrón.
El descubrimiento y excavación del yacimiento subacuático de Playa de la Isla ha supuesto una revolución en el conocimiento de la construcción naval protohistórica. Se trata de dos barcos de los más antiguos conservados bajo la superficie del mar. El yacimiento ya era conocido desde el año 1988, gracias a las prospecciones que había realizado el Centro Nacional de Investigaciones Arqueologías Submarinas que documentó gran cantidad de material cerámico repartido por la Playa. Poco tiempo después se descubrió una estructura de madera asociado a estos restos que comenzaron a ser excavados sistemáticamente a partir del año 1993. 

Como resultado de estos trabajos, que se han desarrollado de manera casi ininterrumpida durante diez años, se ha producido la hallazgo de dos barcos fenicios y la recogida de un amplio repertorio de materiales cerámicos que corresponde a la misma tipología de otros asentamientos excavados en tierra, todos ellos adscribibles a la segunda mitad del siglo VII a.C.

Aunque el yacimiento no puede ser visitado, sí se puede acceder a los resultados de las excavaciones, expuestos en la actualidad en el Museo Nacional de Arqueología Marítima de Cartagena, que muestra en sus vitrinas un amplio repertorio de los hallazgos cerámicos encontrados durante las prospecciones y excavaciones. 

Los dos barcos aún están en proceso de extracción, consolidación, restauración y adecuación para su exposición en el Museo.
Vídeo: El Barco Fenicio de Mazarrón

31 de octubre de 2012

¿El primer barco íbero?

Una nave en Cap de Creus (Gerona) construida con técnicas inéditas sorprende a los arqueólogos. El encaje de la quilla, una moneda íbera y la técnica constructiva levantan sospechas.
Medio barco fue desenterrado y se calcula que hay 48 hileras de travesaños.
Foto: Gustau Vivar.
Estar hundido no siempre es un problema. Al barco que naufragó frente al Cap de Vol, en El Port de la Selva, entre los años 10 antes de Cristo y 10 después de Cristo aproximadamente le ha ido la mar de bien tocar fondo. Porque pese a haber sido expoliado en 1967 por una banda de submarinistas belgas, que se llevaron cuantas ánforas encontraron, su conservación en el fondo mientras tecnología y conocimiento arqueológicos avanzaban permite anunciar que la nave era posiblemente no romana sino... íbera: no hay otra nave identificada de este pueblo que ocupaba la península antes de la llegada de los romanos. Como pueblo costero, los íberos con toda seguridad eran marineros, pero no existe hasta hoy constancia arqueológica de ello.

El expolio de 1967 no impide que en el pecio se conservaran restos de ánforas romanas. Los belgas sólo se llevaron las que estaban enteras, pero quedaron los pedazos. Son del tipo que los arqueólogos llaman Pascual 1 y por las inscripciones que llevan se sabe que se fabricaban en el taller que estuvo en lo que hoy es la estación de metro de Badalona Centro, la romana Baetulo. Por eso se sabe que el barco naufragó en esa veintena de años alrededor del cambio de milenio. Por eso se ha creído siempre que el barco era romano. Y no está probado que no fuera así, aunque numerosos indicios sugieren que el barco no era de esta factura, si no, al menos, heredero de la tradición íbera. "El problema de los íberos es que sólo se los ha excavado en tierra, no en el mar. Y eran un pueblo de costa: ¿cómo es posible que no sepamos nada de su vertiente marinera?", apunta Gustau Vivar, codirector de la operación y responsable del Centre d'Arqueologia Subaquàtica de Catalunya (CASC), dependiente de la conselleria de Cultura. "En el mar, los cambios tecnológicos son muy lentos, porque un mal experimento te mata. Por eso no sería extraño que los barcos íberos fueran como este, aptos para esta costa, aunque los llevaran los romanos".

  •  "Trabajamos con la hipótesis de que el barco es de tradición ibera porque tiene algunos elementos definitorios tan claros que quizás estamos hablando de que representa la tradición ibera. Pero no podemos asegurar nada con rotundidad", admite Vivar.
Hace un par de años, el CASC, situado en Girona, decidió volver a investigar aquel barco, en un proyecto -cuyos otros codirectores son Rut Geli y Carlos de Juan, y que ha contado con el apoyo del ayuntamiento del Port de la Selva- que profundizara en el conocimiento de la que se considera la primera industria "catalana" exportadora: la del vino romano.

El barco de Cap de Vol transportaba vino barato para las tropas romanas de las Galias y Germania. En un momento en que las esperanzas de supervivencia de las empresas pasan en parte por la internacionalización, visitar aquel momento de la historia económica local tenía su interés.Por las ánforas se conocía la datación aproximada del viaje y lo que transportaba. Las naves que partían de Baetulo o de la Tarraconense tenían por destino Narbona, desde donde se distribuía el vino a las tropas. En la investigación que se ha desarrollado este verano han aparecido, en el fondo del mar, algún cuello de ánfora con el tapón de corcho... horadado. El vino era de baja calidad y proseguía su fermentación en el ánfora, de manera que se dejaba un orificio para la evacuación de gases. No por malo fracasó. Este vino acabó llegando a Roma. "Es el primer momento de exportación desde aquí, pero no de un producto sobrante, sino de un producto que se hace para exportar", añade Vivar.

El barco fue someramente investigado en 1979 y 1980. En la actual campaña fue localizado de nuevo, enterrado bajo 60 centímetros de arena, y la sorpresa ha llegado cuando se ha empezado a analizar sus detalles. Varios de ellos no son de factura romana, sino de origen incierto. De entrada, la quilla es casi plana. La costa catalana de la época era muy similar a la de la actual Camarga francesa, con marismas (de ahí Maresme), lagunas, ríos transitables. De este modo no hacía falta construir puertos, porque los propios ríos permitían amarrar y cargar. Con el ahorro inversor que eso implicaba. Pero para eso se exigían calados leves, y las naves romanas los tenían altos, porque la costa itálica, más profunda y con corrientes más fuertes, así lo exigía.

Hay más detalles no-romanos en la nave: algunas cuadernas están interrumpidas; el sistema de punzones con que se aguantan las maderas es propio; una reparación en el casco, en forma de hexágono, presenta una técnica extraña; hay algunos rebajes en las traveseras de madera, posiblemente para atarlas, y eso es nuevo; el sistema de construcción era de casco previo, es decir, primero se armaba el forro y luego se le insertaba la estructura... Y el detalle más llamativo: bajo el mástil colocaron una moneda -que sobrevivió a los belgas y más de dos mil años de aguas- apotropaica (aquel objeto que se usa simbólicamente para algo ajeno a su función real) que es, con toda certeza, íbera. "Trabajamos con la hipótesis de que el barco es de tradición ibera porque tiene algunos elementos definitorios tan claros que quizás estamos hablando de que representa la tradición ibera. Pero no podemos asegurar nada con rotundidad", admite Vivar. Tres especialistas en cultura ibera, Yaacov Kahanov, de la universidad de Haifa, Patrice Pomey, de la de Marsella, y Eric Rieth, de París están empezando a sostener que los iberos tuvieron una sólida formación y tradición marinera.
(Fuente: La Vanguardia / Ignacio Orovio)

2 de julio de 2012

Hallado en Banyoles (Gerona) el arco neolítico más antiguo de Europa

La pieza es de madera de tejo, tiene más de 7.200 años y se ha conservado intacta gracias a que permaneció bajo el agua.
 Una arqueóloga trabaja con el arco de madera de tejo
fechado alrededor de 5.400-5.200 a. C.
que ha sido hallado en Banyoles.
 ROBIN TOWNSEND | EFE  
Las investigaciones arqueológicas que desde hace dos décadas se desarrollan en el yacimientoneolítico de La Draga, junto al lago de Banyoles (Pla de l'Estany), han permitido el descubrimiento este año de una pieza única. Se trata de un arco completo, extraordinariamente bien conservado, con una antigüedad estimada de entre 7.400 y 7.200 años, lo que constituye la pieza de su tipo más antigua hallada en Europa.

Hace unos siete milenios, un artesano de una pequeña comunidad neolítica asentada en los alrededores del lago de Banyoles fabricó un sencillo arco de madera que acabó abandonado en unaciénaga por un motivo que se desconoce, quizá por un extravío o quizá por el derrumbe de una casa. En una situación normal, la madera se habría deshecho con el paso del tiempo hasta no quedar el más mínimo rastro, pero en Banyoles el agua obró el milagró: hace 15 días, unos arqueólogos desenterraron el arco prácticamente intacto.



SIN OXÍGENO
"Las condiciones anaeróbicas, sin oxígeno, han favorecido la conservación de la materia orgánica de forma extraordinaria", resume Antoni Palomo, investigador del CSIC y codirector en el yacimiento arqueológico de La Draga. "En años anteriores (2002 y 2005) habíamos encontrado dos fragmentos de arco, pero localizar uno completo es algo excepcional", añade Raquel Piqué, investigadora de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y también codirectora de las excavaciones.

Aunque en Escandinavia y Rusia se han descubierto arcos más viejos vinculados a pueblo nómadas, se trata del instrumento de su tipo más antiguo recuperado en Europa atribuible a una sociedad neolítica, ya sedentaria. De hecho, como destaca otra de las coordinadoras, María Saña (UAB), el arco pertenece a una comunidad totalmente ganadera y agricultora. "Aunque abatían jabalís o toros salvajes, la caza era una actividad secundaria en su alimentación", dice Saña, mientras enseña algunos de los innumerables huesos encontrados junto al arco, la mayoría de ovejas y otros animales domésticos. Posiblemente, añade, el arco pudo tener también un carácter simbólico, ornamental o incluso ser un arma de ataque o defensa contra otros pueblos.
Un grupo de arqueólogos trabaja en el yacimiento del
Parque Neolítico de la Draga en Banyoles.
MADERA DE TEJO
Según la datación científica, el arco fue construido hacia el 5.400 o 5.200 antes de Cristo. Está hecho de madera de tejo, un material de gran calidad por su resistencia y su capacidad para recuperar la forma una vez empleado.

La pieza fue tallada por un solo lado, más los extremos, y se utilizó previsiblemente con una cuerda hecha de intestinos de animales. Esta mañana descansaba cubierta en agua ante la mirada curiosa de las autoridades que visitaron el yacimiento de La Draga, encabezadas por el 'conseller' de Cultura,Ferran Mascarell, y el alcalde de Banyoles, Miquel Noguer. El arco mide 108 centímetros, pequeño para abatir grandes piezas, pero útil posiblemente para aves, dice Piqué.


ANALIZADO EL 10%
Aunque los arqueólogos trabajan desde hace más de dos décadas en el parque de La Draga, todavía solo se ha podido investigar a fondo el 10% del territorio con señales de ocupación neolítica, unos 8.000 metros cuadrados. Una parte está sumergida actualmente bajo las aguas del lago.

Entre otros hallazgos en La Draga en los últimos años destacan 170 objetos de madera o fibra vegetal como cucharones, hoces, peines, flechas y cestos. "Es un yacimiento excepcional por su antigüedad, por tratarse de una asentamiento al aire libre y por sus excelentes condiciones de conservación", ha afirmado Palomo.

La investigación está financiada por el Departament de Cultura de la Generalitat y el Ministerio de Economía y Competitividad. Se trata de un proyecto de investigación coordinado desde elMuseu Arqueològic Comarcal de Banyoles en el que participan la UAB, el CSIC, el Museu d'Arqueologia de Catalunya y el Centre d'Arqueologia Subaquàtica de Catalunya.

1 de octubre de 2011

La búsqueda de pecios entre Sanlúcar y Tarifa llega a su segunda fase


El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico continúa la elaboración de la Carta Arqueológica Subacuática

El área comprendida entre la desembocadura del Guadalquivir y Tarifa es, a partir de este momento, objeto de la segunda fase de la campaña de protección del patrimonio arqueológico subacuático que desde hace más de un año desarrollan conjuntamente los ministerios de Cultura y Defensa y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Esta área aglutina 800 de los 3.000 pecio de interés, que se estiman,
hay en el litoral español.


El Centro de Arqueología Subacuática (CAS) de Cádiz ha acogido este viernes la reunión que se considera el punto de partida de esta segunda fase, que centrará los trabajos en cuatro subáreas concretas: Bahía de Cádiz, desembocadura del Guadalquivir, área frente a Zahara de los Atunes y el entorno de la Isla de Tarifa, donde "hay mucha información sobre pecios púnicos y romanos". En la elección de estas áreas se ha tenido en cuenta la información con la que cuenta el Instituto Hidrográfico de la Marina sobre obstáculos para la navegación y con la información arqueológica documental u oral que posee el CAS sobre posibles yacimientos en la zona.


Además de responsables y técnicos del CAS y de la Armada, la reunión ha contado con la asistencia de la directora general de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert, y la directora general de Bienes Culturales de la Junta, Margarita Sánchez. Ambas han destacado que el fin último de estos trabajos es la investigación, la puesta en valor y protección del patrimonio subacuático, así como evitar su expolio. Aseguran que la primera campaña ha sido "exitosa desde el punto de vista arqueológico y científico", tras haberse detectado 134 contactos, considerando que 84 de esas anomalías podrían tener interés arqueológico.


En 22 casos se ha descartado el interés arqueológico, mientras que se han detectado "dos pecios arqueológicos singulares". Sobre estos dos pecios, significan que lo que se ha hecho es un "primer acercamiento", estando pendientes "trabajos futuros de investigación más exhaustiva para tratar de ponerle nombre y cronología". En cualquier caso, las primeras hipótesis apuntan a que se trata de dos pecios "modernos", uno de aproximadamente el siglo XVIII y el otro del XX. Ambos han sido localizados próximos a la costa en la Bahía de Cádiz.
De los pecios detectados, dos tienen la consideración de "singulares".


La segunda campaña se desarrollará gracias a una aportación de 60.000 euros por parte del Ministerio de Cultura, mientras que la Junta y la Armada aportan medios técnicos y humanos valorados en similar cuantía. Entre otras novedades, la Armada pretende incorporar nuevos equipos al trabajo, previendo la adquisición de perfiladores, magnetómetros, y sónar de barrido lateral.


El área comprendida entre la desembocadura del Guadalquivir y Tarifa es considerada como una de las de mayor interés del mundo desde el punto de vista de la arqueología submarina, estimándose que aglutina alrededor de 800 de los 3.000 restos de interés que se cree que reúne el litoral español. En este punto, la Junta ha detallado que el Golfo de Cádiz cuenta con 56 zonas protegidas como Bien de Interés Cultural (BIC) y con 42 zonas de servidumbre.


Esta actuación programada es la continuación de las labores que viene realizando desde 2010 el CAS del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico para la ejecución de la Carta Arqueológica Subacuática. Los trabajos se enmarcan dentro del Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático elaborado por el Ministerio de Cultura.
(Fuente: La Vanguardia)