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30 de agosto de 2016

Las excavaciones sacan a la luz el yacimiento prerromano de La Peña del Hombre (León)

Las investigaciones se centrarán en una fase posterior en analizar los posibles vínculos con Las Médulas. El asentamiento prerromano será visitable en 2018. 
La excavación aportará nuevos datos sobre el contexto social, histórico y político de la explotación aurífera de las Médulas.
FOTO: ANA F. BARREDO.
A simple vista era un montículo de piedras desordenadas, fechadas en el paleozoico, situadas a 1.240 metros de altitud y atrapadas por unas matas de roble desde las que se divisa la llanura central berciana y el círculo que conforma la cadena montañosa que rodea la comarca. Hoy, aquel desorden aparente de escombrera —causado por el paso de más de 2.200 años de antigüedad— empieza a desaparecer y el trabajo de excavación de este verano de un grupo de 24 arqueólogos de 10 universidades ha sacado a la luz parte del asentamiento castreño prerromano de la Peña del Hombre.

Ayer se clausuraba el campo de trabajo que promueve la Fundación las Médulas, la Junta y el Ayuntamiento de Priaranza del Bierzo. Y como lo que se ha descubierto es de gran relevancia cultural y turística, allí estaba el director general de Patrimonio, Enrique Sáiz, quien confía en que habrá un segundo campo de trabajo el próximo año y todo el hallazgo podría ser ya visitable en el 2018. Sáiz dijo que pretenden convertir estos trabajos, situados en el entorno de Las Médulas, en un «laboratorio arqueológico», junto con el yacimiento de Pedreiras (Lago de Carucedo), el Castrelín (San Juan de Paluezas) y la Corona del Cerco (Borrenes).

El castro de la Peña del Hombre está en el municipio de Priaranza del Bierzo y se accede a él desde el pueblo de Paradela de Muces, siguiendo parte de la pista de tierra que conduce a Ferradillo y desviándose a la izquierda por un empinado cortafuegos, sólo apto para vehículos todoterreno. Al sur, las montañas de Ferradillo, y al norte —montaña abajo— el imponente castillo de Cornatel.

El director de Patrimonio contextualizaba lo que significa este campo de trabajo arqueológico: «Conocemos muy bien lo que es la extracción aurífera de las Médulas, pero falta todavía por avanzar y descubrir el contexto histórico, geográfico de un espacio como el castro de la Peña del Hombre, que puede dar datos muy relevantes acerca de lo que fue ese contexto social, histórico y político de la explotación aurífera de las Médulas».

La ubicación en altitud del castro lo hace único y excepcional, y aunque era conocido, es la primera vez que se excava y se investiga. «Esto nos permite como objetivo de la excavación situar su importancia en relación a lo que fue la ocupación romana de la explotación aurífera y la posible vinculación o no que tuvo con esa explotación», dijo Sáiz.

ORIGEN PRERROMANO
Precisamente una de las conclusiones de estos trabajos arqueológicos es que estamos ante un yacimiento de entre los años 600 y 200 antes de Cristo; aunque este dato deberá ser reafirmado científicamente a través del gabinete de laboratorio. Es un asentamiento previo a las Médulas, pero su creación alude al control del territorio y hay datos que indican que su masa social fue posteriormente utilizada para la obtención del oro.

Esta primera excavación afectó a unos 300 metros cuadrados; 250 de fuera de la muralla, de hasta 3 metros de altura, y unos 100 metros de estructura de vivienda o centro social interior. Jesús Celis, director científico de la excavación, dijo que se trata de un «yacimiento singular», con mucho por descubrir, como una estructura en su zona este desconocida, de enorme porte y de planta ovalada, que algunos creen pueda ser una torre.

27 de junio de 2016

Los trabajos arqueológicos en el castro detectan nuevas cabañas y restos de cerámica, en A Guarda (Pontevedra)

La intervención en el castro de Montealegre se está realizando en un área marginal del yacimiento, ya que la parte más importante no está afectada por los trabajos de ampliación del corredor. En 2004, con motivo de la construcción del corredor y de los dos túneles existentes, se documentaron al menos 8 cabañas.
Los trabajos de conservación pretenden salvar el yacimiento del desdoblamiento de una carretera.
Un equipo de 18 personas, dirigidas por el arqueólogo Miguel Ángel Vidal Lojo, trabaja desde el pasado 12 de mayo en la excavación del castro de Montealagre, en A Guarda (Pontevedra), para su protección, con motivo de las obras de ampliación del Corredor do Morrazo, en cuya construcción hace más de diez años, ya se salvó este yacimiento con un túnel que ahora se va a desdoblar por el margen que da al mar.

Lojo señala que los trabajos consisten en la excavación de toda la superficie que ocuparán las futuras boquillas del nuevo túnel proyectado y se estima que se prolonguen a lo largo de tres meses y medio "aunque todo dependerá de los restos arqueológicos que vayan apareciendo", señala el arqueólogo.

Aunque es prematuro para aventurar resultados, ya que el trabajo se encuentra en una fase incipiente, "todo parece indicar que se localizará alguna cabaña y material arqueológico asociado a estos espacios de habitación, como restos de cerámica fundamentalmente y piezas de otro tipo: objetos de piedra, metálicos..., de hecho algunos de estos materiales ya se están detectando". Ya cuando se realizó la otra excavación en 2004, con motivo de la construcción del corredor y de los dos túneles existentes, se documentaron al menos 8 cabañas , lo que abre muchas posibilidades para una futurible excavación y recuperación: "Además se localiza en un enclave fantástico desde un punto de vista paisajístico con unas vistas imbatibles a la ría de Vigo".

CASTRO "DE MUCHA ENTIDAD"
Reconoce que se trata de un castro de "mucha entidad" y que la intervención se está realizando en un área marginal del yacimiento, ya que la parte más importante no está afectada por los trabajos de ampliación del corredor.

El arqueólogo considera que la solución del túnel sí reduce la afección sobre el castro y salvaguarda lo más significativo del yacimiento " a su vez, la zona afectada objeto de intervención y estudio, se convierte en una oportunidad para conocer más sobre este yacimiento".-

Lojo ha dirigido multitud de proyectos de excavación, sondeos y seguimientos en obra civil, fundamentalmente en grandes obras de carreteras o de ferrocarril, además de otro tipo de responsabilidades como arqueólogo de la oficina de rehabilitación del casco histórico de Muros, compromisos que compagina con la investigación en forma de diferentes publicaciones, colaboraciones en libros y artículos.

(Fuente: Faro de Vigo)

25 de enero de 2016

El Carbono-14 revela que el yacimiento de A Roda se construyó hace 3.700 años

El pasado verano se documentó el sistema constructivo de este yacimiento de Barreiros (Lugo) y como resultado de los análisis radiocarbónicos se ha fijado el momento de la construcción del yacimiento en el Bronce Medio. La Dirección General de Patrimonio avanza que tiene previsto promover un proyecto integral de conservación
El arqueólogo Ignacio Senín con la concejala Adela Rodríguez en el yacimiento. FOTO: LA VOZ DE GALICIA.
La Dirección General de Patrimonio aseguró que tiene previsto elaborar un proyecto integral de conservación del yacimiento de A Roda, en Barreiros (Lugo), sobre el que el pasado verano llevó a cabo una serie de trabajos arqueológicos que, según la Consejería de Cultura, «permitieron la limpieza y retirada de vegetación de la excavación arqueológica, así como la realización de sondeos en una estructura circular que la define. Entre otros aspectos se ha documentado el sistema constructivo y, como resultado de los análisis radiocarbónicos se ha fijado el momento de la construcción del yacimiento en el Bronce Medio (siglos XVII e XVI a. C.)».

Esta intervención, que financió Cultura con 9.000 euros, fue la segunda en el yacimiento, después de que en el año 2006, en el contexto de las obras de la A-8 Barreiros-Reinante, se llevase a cabo una primera excavación arqueológica que permitió documentar un yacimiento que inicialmente se pensaba que era un castro. Pero no es así, ya que tiene similitudes con los henge británicos, al estar configurado por un recinto circular definido por un foso y un parapeto sobre el que se asienta un muro en el exterior del recinto y otro en el interior, cubierto parcialmente por un nivel de piedra.


ESCOMBROS DE OBRA ¿PARA DENUNCIAR SU OLVIDO?
La concejal delegada de Cultura de Barreiros, Adela Rodríguez, y el arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural de Lugo, Ignacio Senín, visitaron ayer el yacimiento de A Roda, donde continúan los restos de residuos de la construcción depositados hace días. Adela Rodríguez avanzó que hoy serán retirados: 

Su hipótesis es que probablemente fue un vertido provocado para llamar la atención de las administraciones: «Cando un tira entullos o fai de calquera xeito, pero neste caso están colocados sobre varios puntos determinados do muro. Penso que puido ser alguén molesto porque as administracións esquecen este xacemento e non o poñen en valor», señaló. 

Por parte del Concello, avanzó que se pondrán en contacto con la Dirección Xeral de Patrimonio para tratar de que cuando menos se instale algún tipo de señalización para orientar las visitas.

21 de septiembre de 2015

El Castillón aporta nuevos datos sobre la alimentación en el Siglo V d.C.

La campaña de la excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Santa Eulalia de Tábara (Zamora) descubre una gran cantidad de semillas en buen estado
El análisis de los restos ofrecerá claves sobre el paisaje de la época. FOTO: ZAMORA PROTOHISTÓRICA
La VIII Campaña de Excavaciones Arqueológicas en el castro tardoantiguo de El Castillón, que tuvo lugar durante el pasado mes de agosto en Santa Eulalia de Tábara (Zamora), ha revelado nuevos datos sobre la alimentación de los pobladores de las orillas del río Esla en el siglo V d. C. Gracias al extraordinario descubrimiento de semillas de cereales depositadas en el interior de diferentes estructuras de almacenamiento elaboradas con pizarras, así como en piezas de cerámica, los arqueólogos saben un poco más sobre el modo de vida y el sustento de los habitantes de este poblado hace más de 1.500 años.

El hallazgo de una gran cantidad de semillas en buen estado es “casi único en este periodo” comenta Jose Carlos Sastre, codirector de la excavación y arqueólogo de la asociación Zamora Protohistórica, que lleva a cabo los trabajos. Las excavaciones de esta campaña se han centrado en una vivienda situada en la zona oeste del poblado. Esta amplia estructura está compuesta por cinco habitaciones, data de finales del siglo V d. C. y sufrió un incendio que la destruyó, aunque el lugar volvió a ser ocupado nuevamente a lo largo del siglo VI.

Precisamente, el incendio explica que se hayan podido conservar las semillas de avena, cebada y trigo carbonizadas. Algunas de ellas estaban en el interior de vasijas de cerámica que han podido rescatarse de una sola pieza, un hecho también extraordinario en las excavaciones de este periodo que también se explica por el incendio.


“Hasta ahora ya conocíamos parte de la alimentación de los habitantes de El Castillón por los restos de fauna que hemos ido encontrando, pero ahora completamos esta información con los cereales, que utilizarían para elaborar pan y quizá otros productos como la cerveza”, señala Jose Carlos Sastre.

Entre los animales, se encuentran ovicápridos, ganado vacuno, équidos, roedores, gallinas, ciervos y pescados procedentes del río Esla. Todo ello ofrece una idea más completa de la dieta de los pobladores de la zona tras el periodo romano. Además, en esta campaña de 2015 han aparecido dos garras de oso, otro hecho singular que puede indicar dos cosas. “Es posible que se cazaran estos animales, pero es más probable que se comerciase con este tipo de elementos de prestigio”.

ANÁLISIS QUE EXPLICARÁN CÓMO ERA EL PAISAJE
El incendio que acabó con el asentamiento del siglo V también carbonizó vigas de la techumbre de la vivienda. El análisis de sus restos ofrecerá información clave sobre el paisaje de la época, puesto que revelará el tipo de árboles que existían en la zona hace 15 siglos. Es lo que se conoce como antracología y no será el único trabajo de laboratorio derivado de los hallazgos de esta campaña de excavaciones de El Castillón, puesto que también se analizarán las semillas (carpología) para certificar qué tipo de cereales cultivaban los habitantes del castro, así como otros elementos relacionados con la metalurgia.

En esta campaña de excavaciones participaron un total de 42 voluntarios procedentes de las Universidades de Salamanca, León, Valladolid, Burgos, Santiago de Compostela, Asturias, Granada, Jaén, Extremadura, Complutense de Madrid, Autónoma de Madrid, Sevilla, La Sorbona de Paris (Francia), Texas (Estados Unidos), Coimbra (Portugal) y Atenas (Grecia).

Además de los trabajos de excavación, durante la campaña Zamora Protohistórica llevó a cabo diferentes actividades de difusión y divulgación de los trabajos arqueológicos, como una ruta cicloturista desde Santa Eulalia de Tábara hasta El Castillón, los V Talleres de Arqueología Infantil, una semana de puertas abiertas al yacimiento y una visita guiada.

18 de septiembre de 2015

La excavación destapa otras cinco viviendas de la Edad del Hierro en el castro da Cidade, en Barbanza (La Coruña)

Los arqueólogos también han encontrado varias cuentas de collar de color azulado que estiman que pertenecieron al Siglo V a.C.
 En la zona estarán trabajando quince personas, seis arqueólogos y nueve auxiliares de arqueología, hasta finales de septiembre. FOTO: CARMELA QUEIJEIRO
El castro da Cidade de Ribeira ha vuelto a sorprender a los expertos. La excavación ha sacado a la luz cinco nuevas cabañas, que sumadas a las encontradas el pasado verano, hace pensar a los arqueólogos que están ante un castro de un tamaño similar al de Baroña. En esta última fase, el grupo de quince personas comandado por Miguel Vidal está trabajado en 750 metros cuadros, de los 20.000 que se estima que ocupa el poblado en su totalidad.

Vidal asegura que el mayor hallazgo de esta segunda fase han sido las cinco cuentas de pasta vítrea. Los arqueólogos creen que formaron parte de un collar o una pulsera. «Esto nos hace pensar que hace 2.500 años a nuestros abuelos ya les gustaba adornarse, dice el director con una sonrisa.

Por el momento todavía necesitan realizar las pruebas del carbono catorce a las piezas halladas, aunque creen que todo pertenece al siglo X antes de Cristo, lo que los expertos denominan la primera edad del hierro. A pesar del poco tiempo del que disponen (terminan el día 30 de este mes) el grupo está muy contento. «Conseguimos pezas de moito valor histórico. Segundo os cálculos, pódese calcular que neste castro chegaron a vivir preto de cen persoas», asegura Vidal.

MEDIO MES DE TRABAJO
El equipo tiene todavía medio mes de trabajo en campo: «Seguiremos excavando, buscamos pruebas que nos permitan conocer la edad real de esta zona e incluso tenemos la sospecha de que pudo haber un herrero que trabajara el cobre o el bronce en esta zona».

Vidal cree, por la cantidad de cabañas por metro cuadrado que están descubriendo, que este castro se puede convertir en uno de los más importantes de la comarca. Una vez terminen con la excavación pasarán al laboratorio y a los despachos, luego tendrán que consolidar la zona para que la gente pueda visitarla sin dañar las pruebas. Todos esperan volver al castro da Cidade el próximo año. Vidal es el primero.

(Fuente: La Voz de Galicia / Álvaro Sevilla)

23 de julio de 2015

Desentierran los restos de cinco edificios en el castro de Arxeriz (Lugo)

Los nuevos hallazgos vienen a confirmar la existencia de una compleja estructura urbana asentada sobre un conjunto de terrazas en las laderas del promontorio, También se han encontrado restos de cerámica del tipo conocido como miñoto -negra y con poca decoración- y parece ser de carácter exclusivamente castreño, sin influjo romano.
Las construcciones desenterradas presentan plantas cuadrangulares o rectangulares con esquinales curvos.
La Fundación Xosé Soto de Fión inició el pasado día 7 la tercera campaña de excavaciones arqueológicas en el castro de Arxeriz, en el municipio de O Saviñao, el único proyecto privado de este tipo que se desarrolla en el sur lucense.

Según explica el director del museo, José Antonio Quiroga, los trabajos realizados hasta el momento en esta nueva campaña se han centrado especialmente en la ladera oeste del promontorio sobre el que se asienta el castro, una zona en la que anteriormente ya habían aparecido algunos restos de construcciones. Las excavaciones efectuadas en los pasados días en esta parte del yacimiento abarcan un área de unos 250 metros cuadrados, en la que se han desenterrado los vestigios de otros cinco edificios, dos de ellos de considerable tamaño.

Los nuevos hallazgos -añade Quiroga- vienen a confirmar la existencia de una compleja estructura urbana asentada sobre un conjunto de terrazas en las laderas del promontorio, una hipótesis que se planteó en las dos campañas precedentes. «Cremos que toda esa ladeira estaba cuberta de construccións ata a croa, a parte superior do castro -apunta a este respecto- e nas próximas semanas imos seguir escavando monte arriba por esa zona para corrobar esta impresión». Todas las construcciones que han sido desenterradas hasta ahora en el antiguo asentamiento presentan plantas cuadrangulares o rectangulares con esquinales curvos.

UN ALMACÉN DE CEREALES
Por otro lado, también se está lleva a cabo una excavación en el recinto central del castro, en torno a un edificio descubierto con anterioridad que se supone que pudo ser un almacén de cereales. Pero en este sector los trabajos acaban de empezar y todavía no dieron resultados apreciables.

La actual campaña de excavaciones -que cuenta con un presupuesto de en torno a 30.000 euros- continuará desarrollándose de forma continuada hasta finales de agosto. En las próximas semanas está previsto levantar otros trescientos metros cuadrados de terreno y los responsables del proyecto arqueológico esperan que se produzcan nuevos hallazgos significativos.

CERÁMICA CASTREÑA SIN INFLUENCIA ROMANA
Además de sacar a la luz nuevos vestigios constructivos, el equipo que realiza las excavaciones en el castro de Arxeriz ha conseguido exhumar numerosas piezas arqueológicas, entre las que hay un gran número de fragmentos de cerámica y algún objeto metálico. La cerámica es del tipo conocido como miñoto -negra y con poca decoración- y parece ser de carácter exclusivamente castreño, sin influjo romano. Al igual que en las campañas previas, de momento no aparecieron restos de terra sigillata, un tipo de cerámica romana que está presente en muchos castros.

La ausencia de indicios de la influencia cultural romana en Arxeriz ya fue notada en las anteriores excavaciones. Por este motivo se maneja la hipótesis de que el poblado quedase abandonado ya antes de la romanización de Galicia.

DOS OCUPACIONES DIFERENTES
Los arqueólogos que trabajan en el proyecto apuntan por otro lado que en el asentamiento puede haber rastros de dos ocupaciones de diferentes épocas, ambas encuadradas en la Edad del Hierro. Una de ellas correspondería a la etapa inicial de este período cultural y la otra correspondería a la época más avanzada de la civilización castreña, hacia el siglo II antes de Cristo. «Pero isto de momento son só conxecturas», puntualiza Quiroga.

19 de febrero de 2015

Localizan un poblado de la Edad de Hierro en Oia (Pontevedra)

Los arqueólogos confirman el hallazgo de, al menos, tres cabañas con planta circular, otra estructura elíptica y el tramo del lienzo interior de la muralla con una cronología a caballo entre el Bronce Final y el Hierro Inicial, Entre las piezas encontradas destaca el material cerámico, una hacha de talón y dos anillas
Hacha de la Edad del Bronce encontrado en el castro de Oia. FOTO: LA VOZ DE GALICIA
El grupo de expertos que trabaja en el yacimiento arqueológico de A Cabeciña, en Oia, ha conseguido localizar e identificar un castro de la Edad de Hierro en el recinto. El arqueólogo de la Diputación, Rafael Rodríguez, confirmó esta semana el descubrimiento de este poblado y de algunas de las piezas que han ayudado a completar su datación. 

En la cima del monte de Mougás, donde en el verano del 2012 la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes de Galicia realizó una primera intervención promovida por la comunidad de montes y la asociación cultural de Amigos do Mosteiro de Oia (Acamo), que puso en valor el conjunto, trabaja ahora un nuevo equipo dirigido por María Jesús Iglesia Darriba

NUEVOS SONDEOS
En estos momentos se están haciendo cinco sondeos de nueve metros cuadrados y, a la vista de los resultados, los promotores solicitarán nuevos permisos a Patrimonio para poder prolongar el trabajo de campo más allá de los 44 días planificados, según indicó Rafael Rodríguez.

Sobre los hallazgos, el arqueólogo confirmó la localización de, al menos, tres cabañas con planta circular, otra estructura elíptica y el tramo del lienzo interior de la muralla. La intervención anterior, en la que ya se definió un recinto fortificado de características castreñas y la limpieza, promovida también por la comunidad de montes de Mougás, ha facilitado esta nueva prospección.

Rafael Rodríguez explica que por las características de las construcciones, la cronología del castro se sitúa a caballo entre el Bronce Final e Hierro Inicial, es decir que su primera ocupación se enmarca entre los siglos VIII y V antes de Cristo. «Es un descubrimiento importante desde el momento en el que nos da nueva información sobre el tránsito entre estos períodos», señala el experto.

Hay otros tres castros en la provincia de la misma época, que son los de Penalba, en Campo Lameiro, el de As Croas, en Pontevedra y el de Torroso en Mos.

El estado de conservación de las cabañas «es bueno», aunque no son grandes construcciones de piedra en altura si no zócalos del mismo material de entre 40 y 50 centímetros de altura. La investigación apunta a que se trata de un castro pequeño con una superficie aproximada de 0,5 hectáreas pero con una ocupación prolongada en el tiempo. Identifican el primer momento, entre el VIII y el V antes de Cristo y el segundo en la época romana hasta el I antes de Cristo.

LINGOTE CON MUCHO PLOMO
Las piezas que van apareciendo y que se están depositando para su limpieza, estudio y conservación en el Servicio de Infraestructuras de la Diputación, son también relevantes para la investigación. De la Edad de Bronce, Rafael Rodríguez destaca el material cerámico y una hacha de talón y dos anillas. «Posiblemente sea una pieza con un error de fundición porque el hacha tiene restos del molde valiosos para el estudio de la metalurgia antigua», apunta. Al parecer, la pieza se usaba en los trueques de mercancías. Explica que «debe tratarse de un elemento de uso premonetal o una forma de lingote para las transacciones ya que su alto contenido en plomo la hace inservible como hacha».

CERÁMICA PROCEDENTE DE CÁDIZ
La interpretación sigue la línea de la vinculación comercial del asentamiento, apoyada de nuevo en objetos localizados. En este caso, de fragmentos de ánforas romanas y de cerámica procedente de Cádiz. «Está claro que había tráfico comercial con el Mediterráneo, concretamente con el Estrecho de Gibraltar», señala.

Los sondeos continúan en Mougás, donde trabaja un equipo integrado por el equipo de la Diputación y dos voluntarios de la comunidad de montes. «Todo esto surge por iniciativa de la comunidad de montes, la Diputación aporta apoyo económico y nosotros la parte técnica para mantenimiento y restauración», destaca Rafael Rodríguez.

(Fuente: La Voz de Galicia / Mónica Torres)

15 de octubre de 2014

Descubren una estructura urbana única en el castro celtíbero de Laguna del Cañizar (Teruel)

Las viviendas del castro no estaban pegadas a la muralla como en los demás castros de la Edad del Hierro, sino que dejaban un espacio con una anchura por la que podía pasar un carro. También se han descubierto bloques ciclópeos en la cimentación de la muralla y un embarcadero.
Esta trama urbanística se ha calificado de "única" en los poblados de la Edad del Hierro. FOTO: EUROPA PRESS.

El equipo de arqueólogos y estudiantes de arqueología de la Universidad Complutense de Madrid en la campaña de excavación que están realizando en el castro de El Cerrito de la Laguna del Cañizar (Teruel) está descubriendo la existencia de una estructura urbana única entre los poblados celtíberos de la Edad de Hierro. Las casas no estaban pegadas a la muralla. 

El investigador y arqueólogo asociado a la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Francisco Torres Martínez, valoró este descubrimiento hecho y lo calificó como "único". El investigador explicó que las casas se construyen pegadas a las murallas, pero no es el caso del castro El Cerrito, ya que hay un espacio por el que podía pasar un carro y esto se tiene que clarificar, así como si se extiende por todo el poblado".

En esta línea, Jesús Francisco Torres Martínez, apuntó la hipótesis de que como el poblado estaba en la laguna de El Cañizar, como un espolón, que se metía dentro del humedal, sus habitantes pudieran dejar este espacio para combatir la humedad y que no perjudicara el grano.

TAMAÑO DEL NÚCLEO URBANO
El investigador y arqueólogo, Jesús Francisco Torres Martínez, señaló que la tercera campaña arqueológica en el castro El Cerrito en la laguna del Cañizar en Cella tiene como objetivos realizar unos sondeos con el fin de establecer el tamaño del núcleo urbano, así como la trama que tenía y que tipo de viviendas. Asimismo apuntó que se persigue hasta que etapa estuvo ocupado este castro.

La tercera campaña de excavación arqueológica en El Cerrito de la Laguna del Cañizar se inició el pasado 9 de octubre y terminará el próximo 19 de octubre. La organización corre a cargo del Ayuntamiento de Cella y en la campaña están participando en total 11 personas, 7 de ellas alumnos de arqueología y graduados de la Universidad Complutense de Madrid.


El director de la campaña arqueológica comentó que estaban trabajando en el yacimiento de El Cerrito en el área de la muralla y de las edificaciones más próximas a la muralla y es en la realización de estos trabajos cuando han podido descubrir la singular trama urbana, que es diferente a la trama de otros castros. "Lo que estamos haciendo es intensificar los esfuerzos en saber qué tipo de estructura interna tenía el poblado".

CIMENTACIÓN CICLÓPEA DE LA MURALLA
Para el director de la excavación destaca, además del descubrimiento de la estructura urbana del poblado, la cimentación de la muralla, que tiene unos bloques ciclópeos, lo que supone un trabajo enorme para su desplazamiento y la realización de un gran esfuerzo colectivo, lo que hace imaginar el papel que ejercía el poblado en una zona muy rica agrícola y ganadera y en una laguna que abarcaba una gran extensión, por lo que había una comunicación con barca hasta que se desecó el humedal entr los hoy municipios de Cella, Villarquemado y Santa Eulalia del Campo. 

EMBARCADERO
"Las ruinas del castro sirvieron durante siglos como embarcadero", comentó. El castro del Cerrito de la Edad de Hierro abarca un periodo 400 años antes de Cristo y el cambio de era. El yacimiento se encuentra muy expoliado y dañado, ya que las piedras han servido para hacer diferentes obras a lo largo de los siglos. No obstante en los trabajos de excavaciones está permitiendo que aparezca material cerámico, que tras su análisis en la Universidad se mandará al Museo de Teruel.

PODRÍA SER VISITABLE
El investigador y arqueólogo asociado a la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Francisco Torres Martínez, valoró muy positivamente el proyecto que comparten el Ayuntamiento de Cella y de Villarquemado de que el yacimiento del castro El Cerrito pueda ser visitable y potenciar de esta manera el patrimonio arqueológico del yacimiento ubicado en la laguna del Cañizar. Se tiene constancia que durante la Edad Media El Cerrito estuvo ocupado, ya que se han recuperado cerámicas cristianas y musulmanas. El Cerrito fue excavado por primera vez en 2012.

(Fuente: Diario de Teruel)

23 de septiembre de 2014

Una muralla de dos metros de alto protegía el castro de La Ercina (León)

Medía dos metros de alto y veinte de longitud, Los habitantes del castro eran agricultores y ganaderos. Se han hallado ruedas de molino con los que molían semillas, restos de cabras y vacas y azadones y hachas. El castro estuvo habitado entre los años 600 a.C. y el 20 de nuestra era.
En La Ercina se combinan el trabajo científico con la participación social y la dinamización del Patrimonio.
Foto: DIARIO DE LEÓN.
Era una muralla imponente. Los arqueólogos que han trabajado este verano en el castro de La Ercina —con unas dimensiones de doce hectáreas— aseguran que se encuentran ante uno de los yacimientos prerromanos más interesantes del noroeste peninsular. Tanto que en este ‘breve’ espacio de terreno desenvolvió su vida una población cercana a las doscientas personas entre el año 600 a.C y el 20 de nuestra era. 

Fernando Muñoz Villarejo destaca que en este castro vivieron los abuelos de los futuros vadinienses, la ‘cultura’ que cien años después de aquello era capaz de hablar y escribir latín, lo que demuestra la rápida romanización de la población aborigen de la zona. Detalle revelador porque no se puede perder de vista que, aunque sería aventurado afirmarlo, podría decirse que las mujeres y hombres de la Peña del Castro pudieron haber participado en las guerras cántabras. Lo que sí puede afirmarse es que estaban en el lugar y en el momento.

UNA VIDA SENCILLA
Fernando Muñoz y el resto de investigadores de Talactor destacan que la vida social de los habitantes del castro era sencilla. Eran agricultores y ganaderos. Se han hallado ruedas de molino con los que molían semillas, restos de cabras y vacas y azadones y hachas, lo que lleva a pensar que dominaban las labores cinegéticas.


Sus casas eran redondas —sólo se ha encontrado un edificio cuadrado— y medían cinco metros de diámetro. «La muralla de piedra está muy bien trabajada. Se alza dos metros y tiene una longitud de veinte», destaca el arqueólogo, que niega que se hayan encontrado —aún— enterramientos.

Muñoz Villarejo resalta que resulta complicado hallar necropólis. Las fuentes clásicas dicen que los cuerpos de los guerreros muertos se dejaban en la naturaleza para que fueran las alimañas las que hicieran el trabajo. Pero la pregunta surge de inmediato ¿qué pasaba con las mujeres y los niños y qué ocurría con aquellos hombres cuyas labores no eran marciales?

La realidad es que en la zona noroeste de España no hay ningún caso en el que se hayan descubierto enterramientos aunque «nunca se sabe. Podrían aparecer», asegura Fernando Muñoz.

INVENTARIO DE LAS PIEZAS
Tras las labores de campo, los arqueólogos tienen ahora por delante la ardua labor de inventariar todas las piezas que han aparecido en el yacimiento. «Hay muchísima cerámica y metal», explica Muñoz Villarejo, que revela las influencias de la meseta que ha encontrado en el castro.

El proyecto de La Ercina aplica la denominada Arqueología pública, que combina el trabajo científico con la participación social, la divulgación y la dinamización del patrimonio. Y es que la de Peña del Castro no es excavación sin más puesto que los arqueólogos profesionales cuentan con la ‘ayuda’ de voluntarios de la zona.
(Fuente: Diario de León / Cristina Fanjul)

4 de septiembre de 2014

Dos molinos de mano y restos de cerámica se suman a los hallazgos en el Castro das Croas (Pontevedra)

También se han encontrado restos de carbón en las testigos de la murallaEstos hallazgos se suman al de una cabaña de siete metros de diámetro que apareció en la última semana de agosto. Se trata de una construcción de planta circular, "si bien no perfecta, pero de grandes dimensiones.
Los estudios antracológicos permitirán conocer a qué especie arbórea pertenecen los restos de madera quemada.
Foto: R.V. / EL FARO DEVIGO.
Los arqueólogos encontraron en las últimas horas otros dos molinos de mano y fragmentos de cerámica. En este caso, se trata de grandes trozos que se corresponden con el borde del recipiente, lo que permite saber cuál es la forma y la capacidad de la cerámica. Los últimos descubrimientos también incluyen restos de carbón en las testigos de la muralla, algo que permitirá saber, a través de estudios antracológicos, la especie arbórea pertenece esta madera quemada.

ESTRUCTURAS ANEXAS A LA MURALLA
La intervención que se está desarrollando en Salcedo aún aportó otras novedades en estas últimas jornadas de trabajo. De hecho, durante las tareas de limpieza de la parte exterior de la muralla también aparecieron dos estructuras anexas a la misma, que podrían corresponderse con refuerzos de la muralla según han apuntado los profesionales que trabajan en la zona. Se está haciendo una cata al lado de una de ellas para poder investigar más sobre a misma.

UNA CABAÑA DE SIETE METROS
Todo ello no hace más que confirmar las positivas expectativas del equipo de arqueólogos. Desde que se comenzó la intervención las sorpresas han llegado a ser frecuentes. Una de las más llamativas fue la protagonizada por una cabaña de siete metros de diámetro que apareció en la última semana de agosto. Se trata de una construcción de planta circular, "si bien no perfecta, pero de grandes dimensiones", apuntó entonces el director de la excavación, Eduardo Méndez Quintas.

Esta cabaña forma parte de las primeras etapas de la cultura castrexa, cuando en las viviendas convivían bajo un mismo techo personas y animales. Los trabajos se centraron en la limpieza de la cobertura vegetal en el perímetro de la cabaña para comenzar a ahondar en el yacimiento.

JORNADA DE VOLUNTARIADO
Por otra parte, durante las jornadas del lunes y el martes se desarrollaron actividades de voluntariado en las que participaron un total de 12 personas. Entre las 10.00 y las 12.00 horas, los participantes pudieron excavar en la zona de la muralla y dibujar los perfiles de la cabaña y de la muralla.

En cualquier caso, habrá más actividades. El martes día 9, a las 11.00 horas, habrá una visita guiada en la que se explicará la intervención arqueológica, y también las leyendas asociadas al Castro, así como los usos sociales, económicos y rituales del espacio. No es preciso inscripción previa. Ya el viernes 12 se desarrollará el acto de clausura de la intervención, en el que se explicarán los resultados de la excavación y que rematará con una actuación musical. Será a las 20.00 horas en el mismo castro.

(Fuente: El Faro de Vigo)

3 de junio de 2014

Documentan un nuevo castro de la Edad del Bronce en Candeleda (Ávila)

El Carbono 14 data el nuevo castro en el "Prao de la Carrera" 1.800 años anterior al castro vetón de El Raso, situado a tres kilómetros de este yacimiento. En este nuevo asentamiento se han descubierto los restos de una cabaña construida con postes de madera, restos de cerámica realizada a mano, entre ellos, fragmentos de ollas, cuencos, cerámica de almacenaje, algunos de ellos decorados con motivos incisos.
Excavaciones en el Prao de la Carrera, de Candeleda. Foto: TRIBUNA DE ÁVILA
El pasado verano, y financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Candeleda, un grupo de siete arqueólogos, dirigidos por César Pérez, llevó a cabo una serie de «sondeos valorativos» en los restos del antiguo asentamiento poblacional del Prao de la Carrera, situado a los pies del Almanzor, en los Hermanitos de Tejea de Candeleda. 

1.800 AÑOS ANTERIOR AL CASTRO DE "EL RASO"
Estas excavaciones, señala Pérez, han concluido que se trata «del castro más antiguo de los documentados hasta ahora en el sur de Gredos». De hecho, y «a falta de los resultados del carbono 14», Pérez data este asentamiento fortificado en la Edad de Bronce, que en esta zona de la provincia discurre entre el 2.300 y el 800 a.C., «o incluso antes», lo que supone que este poblado es unos 1.800 años más antiguo que el de El Raso, situado a tres kilómetros de este yacimiento.

La primera campaña de excavaciones, explica el arqueólogo, permitió encontrar «restos de hábitat», concretamente una cabaña realizada con postes de madera y fragmentos de materiales cerámicos asociados al yacimiento, tales como cuencos, ollas, vasijas de almacenaje o condecoraciones, así como delimitar la primera muralla defensiva del castro, que cuenta con 3,5 metros de anchura y al menos 200 metros de longitud.

PRIMEROS POBLADORES DE GREDOS

El castro tiene una extensión de cinco hectáreas y está situado a 1.200 metros de altitud en una posición defensiva y de control del territorio, desde dónde podían divisar la zona del actual castro de El Raso, la garganta del río Alardos, el río Tiétar y la zona inundada por el embalse del Rosarito e incluso los Montes de Toledo y la Sierra de Guadalupe. Muy cerca de este yacimiento se hallan las pinturas rupestres de Peña Escrita, contemporáneas a este castro y que de hecho, señala Pérez, podrían haber sido realizadas por estos primeros pobladores de Gredos.

Además de lo ya encontrado, las primeras excavaciones en este lugar llevan a pensar que se trata de un hallazgo «con mucho potencial» que podría aportar muchas pistas sobre cómo eran y cómo vivían los primitivos pobladores de Gredos. Un modo de vida del que seguramente se obtendrá más información con las excavaciones que se desarrollarán en septiembre de este año y que nuevamente estarán financiadas íntegramente por el Ayuntamiento. 

RECURSO CULTURAL Y TURÍSTICO
«Este gobierno municipal ha dado mucha importancia al tema de las excavaciones tanto por una cuestión de gestión cultural como porque entendemos que junto con el castro celta de El Raso se podría crear una especie de red de lugares arqueológicos como recurso cultural y turístico de esta zona», sostiene Monforte, que recuerda que «como consecuencia de la actual situación económica», y pese a haberlo solicitado tanto a la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León como a la Diputación de Ávila, el Ayuntamiento de Candeleda no ha logrado financiación para llevar a cabo estas excavaciones arqueológicas, lo que no ha impedido que se siga excavando tanto en El Raso como en el Prao la Carrera con fondos municipales y «gracias a convenios como los firmados en su día con la Universidad Complutense de Madrid», colaboración que permitió excavar en El Castillejo.

«Esta zona cuenta con un importante patrimonio arqueológico que puede y debe excavarse y por ese motivo desde el Ayuntamiento de Candeleda estamos invirtiendo recursos en ello», sostiene Monforte quien, sin embargo y en vista de los importantes hallazgos de estos trabajos arqueológicos, pedirá nuevamente «un compromiso tanto a la Diputación de Ávila como a la Junta que permita seguir con las excavaciones».

(Fuente: Diario de Ávila / Estela Carretero)

12 de diciembre de 2013

Presentado el proyecto de adecuación y puesta en valor de los castros de Laciana (León)

El proyecto de los castros de Laciana pretende la promoción del desarrollo económico alternativo en las zonas mineras y la financiación de infraestructuras turísticas, así como profundizar en el conocimiento de las etapas más antiguas de la historia del valle. Y es que las excavaciones han permitido revelar hasta 13 siglos en la historia de Laciana, en unos trabajos que han costado un millón de euros.
Excavación en el castro de La Zamora , en Sosas de Laciana. Foto: León Noticias. 
El director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, Enrique Saiz, presentó este miércoles en Villablino (León) las actuaciones de adecuación y puesta en valor de los poblados castreños del valle de Laciana. Unos trabajos que finalizaron el pasado octubre después de cinco meses de trabajos, desarrollados por el equipo de Alacet Arqueólogos, con Javier Quintana y Rubén Rubio a la cabeza, y que han contado con una inversión de un millón de euros procedentes de fondos Miner.

Un proyecto que se enmarca dentro del convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura y Turismo y el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo alternativo de las Comarcas, dentro del Plan del Carbón 2006-2012 en el apartado para la la promoción del desarrollo económico alternativo de las zonas mineras y la financiación de infraestructuras turísticas de dichas zonas. Según destacaron desde la Consejería, las cuencias mineras "reúnen características idóneas para el desarrollo de un producto turístico diferencial de la Comunidad que permita convertir a Castilla y León en un referente de turismo a nivel nacional e internacional".

“El arqueoturismo es un recurso cultural que en los últimos años está alcanzando un amplio desarrollo”, apuntaron. En este sentido, el proyecto de los castros de Laciana pretende la promoción del desarrollo económico alternativo en las zonas mineras y la financiación de infraestructuras turísticas, así como profundizar en el conocimiento de las etapas más antiguas de la historia del valle. Y es que las excavaciones han permitido revelar hasta 13 siglos en la historia de Laciana.

Otro de los objetivos es diseñar un núcleo arqueológico integrado por un poblado castreño excavado y visitable y un centro de interpretación, ubicado en las antiguas escuelas de Rioscuro, que funciona como polo de atracción y atractivo para incrementar el número los visitantes . Así, se conseguirá estimular la inversión y conseguir una actividad turística más intensa y mejor distribuida a lo largo del año. Las actuaciones concretas se ubican en diversos emplazamientos del municipio de Villablino y que incluyen el Aula de Interpretación de los Castros en Rioscuro, la zona Castro La Muela, la zona Castro La Zamora y caminos de acceso.

EL CASTRO DE LA MUELA
La intervención arqueológica llevada a cabo en La Muela (Villablino) ha consistido en la excavación de las defensas, muralla y foso y la consolidación y puesta en valor de las mismas y de una zona complementaria del hábitat interior. La exhumación de la muralla en un amplio tramo ha permitido documentar al menos dos fases en su ejecución y dos métodos diferentes de construcción que se asocian a cronologías distintas, con una muralla más estrecha y ‘de módulos’ perteneciente a la época astur y otra muralla de seis metros de espesor, asociada asociada ya a época romana.

El hábitat que se puede apreciar junto a la muralla deja constancia de casas circulares de época astur y reformas y reutilizaciones de época romana y posterior. La zona interior del poblado, de época romana, permite contemplar casas rectangulares con estancias asociadas a una principal y una construcción adecuada al terreno irregular, aportando soluciones constructivas que solventan dichos problemas.

CASTRO DE LA ZAMORA
La intervención arqueológica en La Zamora (Sosas de Laciana), el más grande de la zona, ha tenido como objetivo la investigación de la configuración espacial del mismo -unas seis hectáreas- y la excavación de la zona septentrional defensiva. Así, los arqueólogos han podido documentar un complejo sistema defensivo, con varias reformas, que abarcan desde el siglo VIII a.C. hasta la época de conquista romana, momento en el que posiblemente se abandona.

Desde ese primer momento se han excavado las huellas de hábitat y uso, asociado a una primera muralla, que luego se reforma y reconfigura, en torno a finales del s.VI a.C. Un derrumbe de esa segunda línea defensiva hizo que hacia el año 400 a.C. se levantara una tercera muralla que ahora se configura como una pequeña hoja de lajas soportando un terraplén defensivo.

AULA DE INTERPRETACIÓN Y ACCESOS
El Aula de Interpretación está ubicada en Rioscuro y se ha aprovechado parte de un edificio de escuelas preexistente, al tiempo que se han ampliado los espacios para la difusión e interpretación de las actuaciones realizadas y del patrimonio arqueológico de Laciana.

Por otro lado, la adecuación de accesos y puesta en valor de los poblados castreños del Valle de Laciana ha recogido todas las actuaciones globales de puesta en valor y difusión como es el diseño y adecuación de rutas y accesos, señalética, contenido expositivo o adecuación de zonas miradores, con el objetivo de permitir y facilitar los accesos al patrimonio arqueológico recuperado y su rentabilidad social.

(Fuente. León Noticias)

6 de mayo de 2013

Los arqueólogos retoman la actividad en el Chao Samartín (Asturias) tras cuatro años de parón

La actividad regresa este verano al Chao Samartín (Grandas de Salime), uno de los yacimientos castreños del noroeste peninsular de mayor riqueza patrimonial y de más larga ocupación en el tiempo. El objetivo es detener el proceso de degradación de las estructuras, e iniciar la consolidación de las ruinas, lo que se llevará la mayor parte del presupuesto de 60.000 euros destinados al castro.
Imagen de archivo de las excavaciones en la "domus" romana
del Chao de Samartín. Foto: La Nueva España.
La Consejería de Cultura quiere desarrollar un ambicioso plan de actuaciones que se iniciará con la consolidación y conservación del yacimiento, atendiendo especialmente a las estructuras de la casa romana («domus»), cuya excavación fue interrumpida hace cuatro años «por razones no científicas», y que en la actualidad muestra el deterioro de tres años de abandono expuesta a las inclemencias meteorológicas.

Adolfo Rodríguez Asensio, director General de Patrimonio, es partidario de «pasar página» y olvidar desagradables episodios que «frenaron el desarrollo de un yacimiento de proyección social y científica indiscutible». «En este momento», sostiene, «lo importante es mirar al futuro y apostar por el potencial cultural que el Chao Samartín contiene». Por eso han optado por iniciar este mismo verano los trabajos, con el objetivo de detener el proceso de degradación de las estructuras, e iniciar la consolidación de las ruinas, lo que se llevará la mayor parte del presupuesto de 60.000 euros destinados al castro.

 "Sala externa" del Museo Arqueológico de Asturias
El dinero restante se invertirá en otra de las actuaciones que quedaron pendientes cuando el Ayuntamiento impidió a los arqueólogos el acceso a la instalación museística del castro donde se estaban reuniendo los materiales dispersos en varios almacenes. Ahora la idea de Rodríguez Asensio es retomar esa actividad como primer paso para convertir el museo del Chao en una sala externa del Museo Arqueológico de Asturias.

El novedoso plan busca potenciar al máximo las instalaciones, dándoles rango de museo y pasando a formar parte y depender a todos los efectos, y a pesar de la distancia que los separa, del Museo Arqueológico. Así lo confirma Asensio, que comenta que esta apuesta incluye realizar «un planteamiento museográfico moderno y comprometerse con una instalación lo suficientemente importante como para no dejarla navegar sola».
El desarrollo del plan incluye la firma de un convenio, que ya se está preparando, con el Ayuntamiento de Grandas, propietario del edificio que ocupan en la actualidad los materiales arqueológicos de titularidad regional.

Aportes de otros yacimientos
La aspiración de tomar las riendas del equipamiento museístico del castro no tiene otra intención que «sacar partido a los contenidos de alto valor patrimonial que alberga», comenta Asensio, convirtiéndolo en «un centro atractivo para el visitante, pero también, sobre todo, útil para los investigadores», no en vano uno de los motivos de su creación fue que sirviera de lugar de trabajo, custodia y conservación de la colección arqueológica del castro, enriquecida con los aportes de los otros yacimientos de la cuenca del Navia-Eo: Taramundi, Pendia, Monte Castrelo de Pelou y Coaña, entre otros.

Sin duda, la estrella de la zona es el Chao Samartín, un asentamiento habitado ininterrumpidamente desde la Edad del Bronce que tuvo su momento de mayor relevancia durante la ocupación romana en el primer siglo de nuestra era. Fue a partir de la segunda mitad del siglo I una villa vigorosa que ejerció como capital administrativa bajo el dominio del Ejército romano en una comarca directamente implicada en la explotación de yacimientos auríferos.

Ocho siglos de Historia encerrados en el Chao
El Chao encierra al menos ocho siglos de historia del suroccidente asturiano, una herencia patrimonial a la que la Consejería de Cultura ve posible sacar rentabilidad en el plano social, científico y docente. La vinculación a la docencia es otro de los propósitos a más largo plazo del director de Patrimonio.

Asensio quiere implicar a la Universidad de Oviedo para desarrollar en la zona «el embrión de una auténtica escuela de arqueología a la que los estudiantes de Prehistoria podrían acudir a realizar las prácticas que exigen los estudios de Prehistoria acogidos al "plan Bolonia"». Es una idea ambiciosa pero no descabellada, porque en España ya funciona ligada a importantes yacimientos arqueológicos. Mientras llega ese momento, se piensa en favorecer el desarrollo de tesis y tesinas, así como la realización de cursos y otras actividades docentes.
Para proceder a la aplicación del paquete de medidas al que aspiran desde Cultura también cuentan con formalizar un marco jurídico que permita una gestión razonable del conjunto.

"Sello Cultural de Europa" por la UNESCO
El director de Patrimonio sostiene que merece la pena apostar por el castro, porque cuenta con innumerables posibilidades que se deben desarrollar de cara al futuro y en beneficio del territorio en le que se enclava. A todo ello añade la intención de retomar una aspiración de Ángel Villa, el arqueólogo que dirigió en los últimos años las excavaciones, para conseguir a través de la UNESCO el «Sello cultural de Europa», que se concede a lugares destacados, así como la categoría de «Itinerario cultural europeo» para los castros del noroeste peninsular.

Todo ello contribuirá a potenciar la zona y a dar a conocer un patrimonio de primer orden. De momento, lo primero es desatascar un proyecto científico interrumpido hace cinco años, garantizar la preservación de las estructuras del yacimiento y reunir los materiales dispersos aunque, en su mayor parte, inventariados.

(Fuente: La Nueva España / M.S. Marqués)

22 de febrero de 2013

Hallado un escenario de las guerras cántabras en Valdeolea

Los trabajos de investigación llevados a cabo en el Monte Ornedo revelan que el mayor castro cántabro conocido por el momento fue asaltado por las legiones romanas dirigidas por Augusto
Recreación del castro cántabro de Santa Marina en Monte Ornedo (Valdeolea). Foto: Diario Montañés.
Las sucesivas campañas de excavación arqueológica que se están llevando a cabo en el yacimiento de Santa Marina en Monte Ornedo (Valdeolea) han permitido comprobar que el castro que se levantó en el lugar, con una extensión de 19 hectáreas, constituyó el poblado fortificado de la etapa prerromana más extenso que se conoce en Cantabria.

Las prospecciones realizadas arqueológicas han puesto al descubierto que en la falda este del monte pudo haberse desarrollado un episodio de enfrentamiento inscrito en las Guerras Cántabras.

Una teoría que, según ha informado el Gobierno de Cantabria en un comunicado, avalan los materiales bélicos; los objetos metálicos rotos pertenecientes a la indumentaria, como las fíbulas con que se sujetaban los mantos a las túnicas, un remate de un distintivo de caballería de raigambre indígena, placas, etcétera, concentrados en una zona muy concreta, en las inmediaciones de la puerta incendiada del castro.

La destrucción de la muralla de piedra del gran poblado prerromano guarda relación, además, explica el Ejecutivo, con la creación de nuevas fortificaciones de campaña que responden a la técnica militar romana: dobles fosos excavados en el terreno y contrafosos o parapetos de tierra que se alzaban con el material extraído de los fosos, delatan la presencia de las tropas romanas. 


Se trata de una técnica "inequívoca" para los investigadores: los terraplenes de tierra superaban los cuatro metros de altura desde la base del foso, y se remataban con empalizadas. En lo alto los legionarios vigilaban y defendían la posición si fuera preciso ante un eventual ataque. Las dataciones de carbono 14 han permitido comprobar también que se trata de fortificaciones del momento de las Guerras Cántabras.  

Entre los años 26 y 25 a.C. se desarrollaron las ofensivas romanas mejor conocidas, siendo la primera de estas campañas comandada directamente por el emperador Augusto, por lo que se tiende a aceptar su presencia en el teatro de las operaciones de territorio cántabro.

Clavijas de las tiendas de campaña o los clavos de las sandalias de los legionarios son algunos de los objetos que se han recuperado durante los trabajos, pero también un puñal con remaches de plata o un proyectil incendiario de catapulta.

Todo parece indicar que el castro cántabro fue tomado al asalto e incendiado y que, sobre el lugar, se estableció un campamento de campaña. Posteriormente, pudo quedar una guarnición más estabilizada durante un tiempo no determinado. Las fortificaciones muestran dos fases, la de campaña temporal, que levantó estructuras de tierra, y otra posterior en la que las defensas se protegieron con un paramento exterior de piedra.

Otras evidencias

Todas estas nuevas evidencias sobre la presencia de las legiones romanas en la zona se suman a las que ya existían. En particular, a los hallazgos de prácticamente una veintena de términos augustales, los mojones que deslindaban los prados de la Legión IV Macedónica y el territorio de la ciudad de Julióbriga. Tres de ellos aparecieron a finales del siglo XIX como parte del material de construcción de la ermita dedicada a Santa Marina que daba nombre al monte.

Comúnmente se acepta que la legión se estableció en tierras palentinas, quizá en Herrera de Pisuerga, por lo que se podría relacionar a Santa Marina con Julióbriga, teoría que no puede darse aún por confirmada, pero que ahora cuenta con nuevos argumentos de apoyo a juzgar por los hallazgos del castro amurallado y del campamento y la guarnición romanos.

A los pies del monte, el yacimiento romano de Camesa-Rebolledo va viendo también progresar las excavaciones arqueológicas en el marco del mismo proyecto de investigación. Se trata del núcleo romano de población civil que sucede al castro durante los tres primeros siglos de la era cristiana.

El proyecto de investigación arqueológica se desarrolla en el marco de un Taller de Empleo de la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo y el Ayuntamiento de Valdeolea, coordinado con la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través del Museo de Prehistoria y Arqueología

1 de abril de 2012

Plan de rescate para el castro de Santa Tecla (Pontevedra)

Proyectan una reconstrucción virtual, la implantación de audioguías y medidas de accesibilidad para personas con discapacidad en este yacimiento castreño de Pontevedra.
El Castro de Sanra Tecla se sitúa sobre el Alrlántico en lo alto
de un monte. Turgalicia.
Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el castro de Santa Tecla, en A Guarda (Pontevedra), es en la actualidad el segundo destino turístico más visitado de Galicia, solo superado por la catedral de Santiago de Compostela. Este liderazgo ha perdido fuerza en los últimos años, con una tendencia a la baja de visitantes. Para ponerle freno, el Patronato que lo gestiona diseña un plan de rescate.Según los datos facilitados por la Diputación de Pontevedra, en 2011 llegaron a estos restos arqueológicos de la cultura catreña en Galicia un total de 132.637 visitantes. Las cifras le permiten seguir siendo el castro más visitado de la comunidad, pero supone un importante descenso con respecto a las 157.000 visitas de 2010.

Este 2012 no empezó con datos más halagüeños. En enero permaneció cerrado, pero entre el 14 y el 30 de febrero tuvo 1.628 turistas. Si se mantiene esta tendencia, la cifra final de visitas seguirá la tónica de decrecimiento de los últimos años.

Con estos datos sobre la mesa, este viernes se reunirá el Patronato del Monte Santa Tecla. Acudirán representantes de la Xunta de Galicia, la Diputación de Pontevedra, el Ayuntamiento de A Guarda y las comunidades de montes del entorno.

Juntos estudiarán la dotación de servicios para el enclave turístico e iniciativas innovadoras a poner en marcha para revitalizarlo. El presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, adelantó este viernes que impulsará actuaciones necesarias valoradas en un millón de euros como la creación de redes de saneamiento o abastecimiento de agua e instalación eléctrica.
Reconstrucción virtual
La Diputación llegará con varios proyectos en cartera para contribuir a que este castro considerado Bien de Interés Cultural revitalice su oferta como enclave histórico de atractivo turístico.

El principal de ellos sería la instalación de audioguías cuyo fin es la reconstrucción virtual del sector sur del castro.

Reconstrucción de una de las viviendas del castro. | Turgalicia

El proyecto también tiene un enfoque dirigido a personas con discapacidad con el que se pretende revalorizar el yacimiento y su valor patrimonial, que "será un paso decisivo para la musealización del conjunto del yacimiento", según sostiene la institución provincial.
Atractivo histórico y turístico

El Monte de Santa Tecla está situado en la desembocadura del río Miño, en la frontera entre España y Portugal. Entre sus pronunciadas pendientes esconde un yacimiento arqueológico cuyo atractivo se basa en cuatro elementos: el castro, el Vía Crucis, la ermita y el mirador del Pico de San Francisco.

Parte de las piezas recuperadas en las excavaciones arqueológicas realizadas en el castro han dado lugar a un museo situado en la cima del monte. En días despejados, una visita a Santa Tecla permite también contemplar la desembocadura del Miño y avistar Portugal en la otra orilla.

Estudios arqueológicos han permitido concluir que el recinto amurallado del castro corresponde a la época probablemente romana. En la misma zona donde se levantó el poblado se ha comprobado la presencia humana aproximadamente 2.000 años antes, como atestigua la presencia de grabados rupestres.

25 de marzo de 2012

Galicia protege el castro costero de Foz (Lugo)

Vista aérea del castro de Foz (Lugo).
Es un castro más de los muchos que salpican la costa de Lugo, pero por sus dimensiones tal vez no sea un castro cualquiera. Patrimonio acaba de inventariar y, por lo tanto, proteger, los restos de un antiguo asentamiento costero que se extiende a lo largo de cuatro pequeñas penínsulas ubicadas en la zona de O Carreiro- Marzán, a solo 300 metros del casco urbano de Foz y frente al litoral que une las playas de A Rapadoira y Llas. El Cantábrico cavó durante siglos los cantiles y dejó al descubierto los muros de lo que posiblemente sean las paredes de viviendas y molinos, además de fragmentos de cerámica constructiva con armazón vegetal y un sistema de tres fosos y parapetos (murallas defensivas) que aíslan el poblado.

Manuel Miranda, portavoz Mariña Patrimonio, el colectivo que lo descubrió y solicitó a los técnicos de Patrimonio que estudiasen el yacimiento, cree que “hay indicios suficientes para considerarlo un castro costero”. Hasta ahora, nadie había alertado de la presencia de este asentamiento, sometido a un maltrato urbanístico de décadas. La línea de costa entre A Rapadoira y Llas puede caminarse gracias a un paseo marítimo construido en 1994 encima del propio yacimiento e incluso se han levantado cuatro viviendas unifamiliares sobre sus restos. Pese a la magnitud de las agresiones, Miranda asegura que buena parte de las seis hectáreas que ocupa este antiguo enclave a los pies del Cantábrico se conservan “presumiblemente intactas”. En A Mariña solo lo supera, con 6,5 hectáreas, el vecino castro da Atalaia (Cervo), desmantelado por una constructora en 2008 ante los ojos de Patrimonio, que paralizó la obra ya consumado el estropicio.

La comunicación de la Dirección Xeral do Patrimonio, remitida a Mariña Patrimonio el pasado 24 de febrero, no especifica a qué tipo concreto de construcción responde el yacimiento, ni tampoco su datación, pero los restos encontrados son muy parecidos a los del resto de castros marítimos de la costa lucense, no solo por la similitud de sus construcciones defensivas sino también por la presencia de indicios de una importante actividad de fundiciones, que ha dejado partes de tierra roja causadas por una combustión constante. Pero a diferencia de yacimientos como el castro de Fazouro (también en Foz) o el de As Grobas (en Ribadeo), que apenas superan las 1 y 2 hectáreas, el recién descubierto destaca, según Miranda, “por su tamaño y complejidad”. En la comarca, solo los castros de Cangas de Foz y de San Tirso de Xove se extienden por más de una península. El primero está inventariado como de una, pero era más grande, y el segundo tiene dos.
(Fuente: El País / Diana Mandía)

18 de marzo de 2012

El Castro de Arrola tiene todavía "mucho por descubrir"

Casi 200 años después de su descubrimiento, el yacimiento vizcaíno abrirá al público tras finalizar este año su restauración. 
La apertura al público del Castro de Arrola, ubicado en los términos municipales de Arratzu, Nabarniz y Mendata, está cada vez más cerca con el objetivo de divulgar el valioso patrimonio histórico cultural de la zona. La Diputación tiene previsto concluir a finales de año un ambicioso proyecto de limpieza y consolidación que se inició a comienzos del siglo XIX, cuando fue descubierto y reconocido por primera vez -1827- por la institución foral.
Voluntarios trabajando en el castro de Arrola.
Foto: M. Salguero.

Desde entonces, en este legado se han realizado numerosas intervenciones para investigar, conservar, musealizar y difundir posteriormente uno de los principales yacimientos protohistóricos de Vizcaya. Como paso previo a su apertura, la Diputación llevará a cabo un estudio para la socialización del recurso patrimonial y será en 2013 cuando ponga en marcha un programa de visitas guiadas con pequeños grupos y cita previa.

«Aunque los trabajos culminen este ejercicio, eso no impide que puedan desarrollarse actuaciones puntuales durante al menos dos años más. De hecho resulta un aliciente para los turistas que lo arqueólogos trabajen en la zona mientras lo visitan», apuntaron técnicos de la excavación. Hace cuatro años, el Departamento de Cultura ya realizó una experiencia piloto con un plan de recorridos que resultó «un éxito». En esta ocasión, la idea es diseñar un trazado a través de senderos para que el público admire la fortificación de Arrola y al mismo tiempo disfrute del entorno. En un principio, el programa de rutas se desarrollará principalmente durante la temporada estival.

El Castro de Arrola corresponde a un poblado fortificado de la Edad de Hierro con indicios de romanización incipiente. La excavación está formada por un amplio recinto fortificado de planta alargada que ocupa la totalidad del alto de Arrola. Los alumnos del Departamento de Conservación de Bienes Culturales de la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU, en colaboración con voluntarios de los campos internacionales de trabajo, han recuperado parte de las murallas que ofrecían a sus moradores una serie de defensas naturales que, alternadas con parapetos o murallas, convertían el recinto en una segura fortaleza.

«Ocupa una zona muy amplia y todavía hay mucho por descubrir, pero las limitaciones presupuestarias impiden realizar todos los trabajos que a los expertos nos gustaría desarrollar», aseguran los expertos consultados por este periódico. Con el fin de divulgar los hallazgos realizados en la excavación, la Diputación dará a conocer próximamente los resultados de las investigaciones llevadas a cabo durante estos últimos años.

Características. El yacimiento está delimitado por un baluarte que encierra un espacio de planta alargada, de ocho hectáreas, que se extiende por la totalidad del alto de Arrola, una elevación de 535 metros.

(Fuente: El Correo / Maika Salguero)

3 de octubre de 2011

Las obras de una carretera de la Xunta se llevan por delante un castro en Noia (A Coruña)


Medio Ambiente asegura que el enclave primitivo carece de interés
La Xunta ha decidido eliminar, previa "excavación, catalogación e inventario", el importante yacimiento arqueológico que salió a la luz en la costa de Noia con la construcción del puente sobre la ría. El trazado de esta infraestructura, considerada "de interés general" y prioritaria por la Consellería de Medio Ambiente, no será modificado para conservar in situ el asentamiento, al pie de la aldea de Taramancos, a unos 300 metros del mar. Cuenta con restos y estructuras de edificaciones de distintos periodos de la historia, que van desde la Edad de Bronce, pasando por las épocas romanas, castrexay otras más tardías, hasta el siglo IV después de Cristo.
Operarios trabajan en la construcción del vial con los restos
arqueológicos a la vista (a la izquierda de la imagen) Foto: Óscar Corral.
Mientras continúa a buen ritmo la construcción del viaducto sobre la ría, los vestigios históricos encontrados, "después de clasificarlos e inventariarlos para determinar su importancia y, en su caso, darle un destino museístico", se retiran del lugar por donde transcurrirá el futuro enlace viario y "se almacenan", reconoció ayer la consellería de Agustín Hernández, en respuesta a las protestas del Ayuntamiento de Noia. La coalición de PSOE y BNG acusó ayer a la Xunta de tener "un total desprecio de la conservación del patrimonio y del medio ambiente" y de provocar "una enorme pérdida" para la historia de esta localidad coruñesa, que no conserva ningún otro resto romano. También lamenta la pérdida de un atractivo turístico.

"No se buscaron en ningún momento alternativas que permitieran la conservación de estos yacimientos, que son muy importantes al tener edificaciones castrexas y romanas", protestó el alcalde, el socialista Rafael García Guerrero. Sospecha que la decisión de eliminar los restos "estaba tomada desde el primer momento en que aparecieron".Fue en mayo, cuando los movimientos de tierra para la construcción del enlace del futuro puente sobre la ría con la carretera que rodea la costa desde Noia hasta Ribeira, pusieron a descubierto este yacimiento, en la parte trasera de la playa de Testal. Los trabajos de excavación arqueológica, bajo la supervisión de la Dirección Xeral de Patrimonio y en un perímetro acotado que hubo que ampliar hasta 200 metros a medida que aparecían nuevos vestigios, corroboraron que se trata de un yacimiento histórico de interés.
"Revela diversos momentos históricos de ocupación del mismo espacio físico, que abarcan desde épocas de la Edad de Bronce", informó ayer la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, a la que corresponden los trabajos de excavación de la obra. Se trata de la llamada variante de Noia, que atraviesa por la mitad el asentamiento histórico. Conservar en el lugar el importante yacimiento con restos de distintas épocas hubiera obligado a cambiar el trazado de la futura vía con el consiguiente aumento de coste y retraso de la infraestructura. Medio Ambiente no contestó a la petición formal, en agosto, del Ayuntamiento noiés para que se mantuvieran los restos en su lugar original.
Ante las quejas del gobierno local por "la falta de información, transparencia y colaboración", además de su denuncia sobre la eliminación de algunas edificaciones históricas, la consellería reveló, en una nota difundida ayer, que se había decidido "desestimar el interés de conservación in situ" del yacimiento. La Dirección de Patrimonio, dependiente de Cultura, dejó en manos del departamento de Hernández informar de esta decisión adoptada bajo su supervisión, asegura.
Medio Ambiente argumenta que las excavaciones en curso confirman que el lugar fue objeto a lo largo de los siglos de "una superposición de épocas de ocupación y actividad humana que ineludiblemente lleva a la destrucción total o parcial de los restos". Su "estado de conservación está seccionado e incompleto", arguye Medio Ambiente. Y defiende "el rigor científico" con el que se está haciendo "por primera vez un análisis sistemático, la catalogación y custodia de los restos recogidos". "No se está destrozando un castro. Que se hayan retirado los restos no significa que se destruya, sino que todo lo que se retira se cataloga y almacena convenientemente", afirma la consellería. De Taramancos ya fue eliminada estos días una edificación de forma redonda, típica de los castros, protestó el alcalde. Y tampoco se extienden las excavaciones a todo el yacimiento. La Xunta, por el contrario, asegura que ya está encargada a los arqueólogos su "investigación completa y la recogida de todo el registro histórico". Pero "para analizar las épocas más antiguas resulta necesario ir retirando las más recientes", insiste Medio Ambiente. El futuro viaducto sobre la ría será el que provoque el fin de este asentamiento histórico.
(Fuente: El País)