Mostrando entradas con la etiqueta Carbono 14. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carbono 14. Mostrar todas las entradas

31 de enero de 2017

Hallan en Pedreguer una segunda plaqueta de hace 22.000 años con un caballo grabado

Las pruebas de carbono 14 confirman que los arqueólogos han llegado a niveles paleolíticos de hace 12.000 años y están llegando a niveles no alterados por el uso desde época neolítica.
Pascual Costa, Juan de Dios Boronat, Dora Martí, Sergi Ferrús y Enric Martínez. 
Los arqueólogos le tienen mucha fe a la Cova del Comte de Pedreguer (Alicante). Y no es para menos. En cuatro campañas de excavaciones, este yacimiento se ha revelado como un excepcional santuario de pinturas y grabados rupestres de hace 22.000 años (cultura solutrense del paleolítico superior). Además, en las dos últimas campañas, han salido a la luz dos plaquetas con grabados de caballos. Los trazos son idénticos a los de las pinturas parietales. Y eso que, en lo que se refiere a la excavación y los estratos, los arqueólogos empiezan ahora a acariciar el paleolítico. Están llegando a niveles no alterados por el uso desde época neolítica (es cuando comienza la ganadería) de esta cueva como corral.

El equipo de investigación de la Cova del Comte (lo forman Josep Casabó, Pasqual Costa, Joaquim Bolufer, Joan de Déu Boronat y Marco Aurelio Esquembre) presentó ayer los resultados de la última campaña, que se llevó a cabo en octubre. También desveló que una de las tres pruebas de carbono 14 realizadas en un laboratorio de Miami ha dado una antigüedad de 12.410 años. El arqueólogo Pasqual Costa calificó de «excepcional» el hallazgo de la segunda plaqueta de piedra con el grabado de un caballo. El artista paleolítico dibujó la crinera, las orejas y el hocico del equino. Es el mismo estilo que los caballos grabados en las paredes de la cueva.

  • Las dos plaquetas de la Cova del Comte pueden parecer poco ante las 5.000 que se han hallado en el yacimiento del Parpalló de Gandia. Pero las de esta última cueva son magdalenienses y las del Pedreguer son más antiguas. El Parpalló fue una suerte de Ikea del arte mueble en el paleolítico.
La cueva de Pedreguer y otros yacimientos valencianos están removiendo etiquetas arqueológicas que hasta hace nada eran incuestionables. Lo del arte levantino está superado. En el Mediterráneo, hay pinturas del paleolítico y tan antiguas como las de Altamira.

Esta excavación es posible gracias a la Fundació Cirne y el Ayuntamiento de Pedreguer. La Diputación de Alicante y la Dirección General de Patrimonio también arriman el hombro. La diputación ha aportado 3.985 euros para pagar las pruebas de carbono 14.

El jefe del servicio de arqueología de la Dirección de Patrimonio, José Antonio López, subrayó ayer que la Cova del Comte se ha convertido en «un referente» en la metodología de la excavación. Se mostró convencido de que los descubrimientos realizados hasta ahora son «la punta del iceberg». 

Mientras, el alcalde, Sergi Ferrús, se comprometió a seguir apoyando una investigación que ha puesto a Pedreguer en el mapa internacional de la arqueología.

(Fuente: Levante / Alfons Padilla)

12 de julio de 2016

Hallan 344 vestigios arqueólogicos en una zona de alta montaña en Lleida

Arqueólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en España, han liderado un estudio que ha documentado y mapeado 344 vestigios arqueológicos en el parque nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio (Lleida), a más de 2.200 metros de altitud, lo que convierte a este entorno en una de las zonas de montaña europeas con más intensidad de registros documentados.
Abrigo de las Obagues de Rabera, ejemplo de abrigo rocoso con ocupación desde el Neolítico hasta la actualidad.
La mayor parte son restos arquitectónicos al aire libre -muros, cercados y posibles estructuras de viviendas-. El resto son abrigos en las rocas y un pequeño conjunto de círculos de piedras, aún sin excavar, que podrían representar monumentos funerarios. La metodología empleada, la prospección sistemática de la superficie, ha revelado un territorio fuertemente humanizado, difícil de imaginar pocos años atrás, ocupado desde hace más de 10.000 años.

Los datos son fruto de un programa de investigación de arqueología de montaña encargado por la dirección del parque nacional y realizado a lo largo de diez años (2004-2014), que ha incorporado el estudio de prospección sistemática de superficie a su metodología.

La idoneidad de incluir esta metodología en la investigación arqueológica y paleoecológica tradicionales en la alta montaña y los resultados asociados obtenidos los han explicado en un artículo en Quaternary International, en el que también han repasado los hallazgos realizados en más de una década.

“Nuestro conocimiento sobre el pasado histórico y arqueológico del parque ha cambiado radicalmente, revelando un territorio humanizado difícil de imaginar pocos años atrás. En 2001 no había ningún registro arqueológico de las zonas estudiadas, solo conocíamos unos pocos vestigios por referencia oral de los pastores. Lo que tenemos ahora contradice nuestra percepción de las zonas de montaña como reservas naturales, preservadas de la intervención humana”, indican los autores en el artículo.

VINCULACIÓN CON LA GANADERÍA
Los científicos subrayan que la mayoría de los registros se localizan por encima del actual límite superior del bosque, dentro o muy cerca de zonas de pasto. Este fenómeno reafirma la vinculación de la ocupación humana del territorio con las prácticas ganaderas y, a la vez, abre la incógnita sobre el grado de responsabilidad humana en los paisajes de prados actuales por encima de los 2.200 m de altitud”, explica Gassiot.

Para detectar los restos, especialmente por encima de los 2.000 metros de altitud, han rastreado la superficie del parque dividiéndola en transectos y, complementariamente, han usado sistemas de detección remota (LIDAR), mapas ortofotográficos y fotografía aérea. Los datos obtenidos se han proyectado en un Sistema de Información Geográfica del patrimonio arqueológico del Parque Nacional, que facilita su gestión y análisis.

Ello les ha permitido tener una perspectiva más general sobre la dimensión espacial de las prácticas sociales que se llevaron a cabo y avanzar patrones de ocupación a lo largo del tiempo. También proponer una nueva definición, interpretación y documentación de los vestigios identificados, que incluyen principalmente restos arquitectónicos, pero también abrigos, túmulos y hallazgos aislados de objetos como cuchillos de sílex y recipientes cerámicos.

ASENTAMIENTOS COMPLEJOS
La mayoría de los yacimientos identificados, 221, son restos arquitectónicos al aire libre: muros, cercados de diferente medida y funcionalidad y posibles estructuras de viviendas, muchos de ellos interrelacionados formando asentamientos complejos. El resto son abrigos que aprovechan acumulaciones de origen glaciar de grandes bloques de roca, muchos con estructuras, como muros para la distribución interior y para proteger la entrada. Finalmente, un pequeño conjunto de círculos de piedras podrían representar monumentos funerarios, aunque de momento no se ha excavado ninguno.El hecho de que la mayoría de los restos estén en las zonas más elevadas ha sorprendido a los investigadores. 165 se encuentran entre los 2200 y 2400 metros de altitud, una zona que sólo supone el 25% del Parque; y entre los 2.400 y 2.600 m, el 27% del Parque, hay 69. Por encima de los 2600 aún hay hay diez más. Los ubicados a mayor altura no son ni más pequeños ni menos importantes que los de las zonas más bajas, contra lo que se podría pensar en un principio, por el desplazamiento humano hacia los valles o a la mayor dificultad para transportar cargas.

Otro elemento sorpresivo ha sido la presencia de hasta 69 yacimientos, a menudo de grandes dimensiones y algunos con ocupaciones de varias épocas, ubicados en zonas de tartera, un tipo de terreno a priori poco amable para el asentamiento humano y que ahora se presenta también como un espacio de interés arqueológico.

OCUPACIÓN DESDE HACE 11.000 AÑOS
A lo largo de estos diez años, los investigadores han realizado 76 dataciones de Carbono 14 de 39 de estos yacimientos, lo que hace del parque una de las áreas con información cronológica más detallada de los Pirineos y de los sistemas montañosos de Europa. En total, las fechas registradas sugieren una ocupación humana continuada en el territorio desde hace unos 10.700 años.

Destaca la elevada presencia de yacimientos de finales del Neolítico, entre los años 3400 y 2300 a. C., mientras que en los 2000 años posteriores -del 2300 al 300-, durante toda la Edad de Bronce y de Hierro, se constata una reducción importante. Las únicas evidencias arqueológicas de este periodo consisten en depósitos de materiales de diferentes tipos de cerámica del segundo milenio antes de Cristo, y también posibles sepulcros.

Estos datos se contradicen con los registros paleoambientales –polen o carbón- que se han encontrado del mismo periodo en otras zonas alpinas y subalpinas de los alrededores del Parque y que muestran un incremento del impacto humano sobre la vegetación en esta época.

CAMBIOS EN LOS PATRONES DE ASENTAMIENTO
Esto hace pensar a los investigadores que aunque no se produjo un abandono del territorio, sí que debió haber un cambio en los patrones de asentamiento entre ambos periodos. En el PNAESM, los abrigos en las rocas se abandonaron, quizás a favor de asentamientos al aire libre más grandes, a pesar de que no se han podido detectar arqueológicamente. La ausencia de prospecciones de superficie en altitudes más bajas, como las cordilleras exteriores del Parque o en los valles pre-pirenaicos de los ríos Noguera Pallaresa y Ribagorzana dificulta poder comparar las dos áreas para valorar si este aparente vacío fue, o no, un fenómeno local.

“La presencia de registros arqueológicos de periodos posteriores va aumentando progresivamente, especialmente entre los siglos IV d.C. y el siglo XIV, para decrecer hacia principios del siglo XX. Muchos de los yacimientos fueron ocupados a lo largo de épocas diferentes, mostrándonos un territorio que ha formado parte importante de las dinámicas sociales y económicas de la zona desde la Prehistoria hasta hoy día”, apunta Ermengol Gassiot.

La investigación continúa para ampliar el número y extensión de las excavaciones y acabar el rastreo en algunas zonas pendientes, lo que probablemente aumentará la cifra de vestigios registrada hasta ahora. Al mismo tiempo, los investigadores han ampliado el estudio de prospección de superficie al Pirineo aragonés y es muy posible que también lo hagan en el andorrano.

NUEVAS TECNOLOGÍAS
A su juicio, las nuevas técnicas utilizadas en el estudio de prospección se están revelando una herramienta primordial para investigar en las zonas de alta montaña y demostrar que las que, hasta hace poco más de veinte años, se han denominado 'zonas marginales' en la investigación arqueológica, no lo han sido tanto.

En la investigación, además de los departamentos de Prehistoria, Geografía, Biología Animal, Biología Vegetal y Ecología de la UAB, han participado científicos de la Institución Milá y Fontanals (IMF-CSIC) y del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS).

25 de enero de 2016

El Carbono-14 revela que el yacimiento de A Roda se construyó hace 3.700 años

El pasado verano se documentó el sistema constructivo de este yacimiento de Barreiros (Lugo) y como resultado de los análisis radiocarbónicos se ha fijado el momento de la construcción del yacimiento en el Bronce Medio. La Dirección General de Patrimonio avanza que tiene previsto promover un proyecto integral de conservación
El arqueólogo Ignacio Senín con la concejala Adela Rodríguez en el yacimiento. FOTO: LA VOZ DE GALICIA.
La Dirección General de Patrimonio aseguró que tiene previsto elaborar un proyecto integral de conservación del yacimiento de A Roda, en Barreiros (Lugo), sobre el que el pasado verano llevó a cabo una serie de trabajos arqueológicos que, según la Consejería de Cultura, «permitieron la limpieza y retirada de vegetación de la excavación arqueológica, así como la realización de sondeos en una estructura circular que la define. Entre otros aspectos se ha documentado el sistema constructivo y, como resultado de los análisis radiocarbónicos se ha fijado el momento de la construcción del yacimiento en el Bronce Medio (siglos XVII e XVI a. C.)».

Esta intervención, que financió Cultura con 9.000 euros, fue la segunda en el yacimiento, después de que en el año 2006, en el contexto de las obras de la A-8 Barreiros-Reinante, se llevase a cabo una primera excavación arqueológica que permitió documentar un yacimiento que inicialmente se pensaba que era un castro. Pero no es así, ya que tiene similitudes con los henge británicos, al estar configurado por un recinto circular definido por un foso y un parapeto sobre el que se asienta un muro en el exterior del recinto y otro en el interior, cubierto parcialmente por un nivel de piedra.


ESCOMBROS DE OBRA ¿PARA DENUNCIAR SU OLVIDO?
La concejal delegada de Cultura de Barreiros, Adela Rodríguez, y el arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural de Lugo, Ignacio Senín, visitaron ayer el yacimiento de A Roda, donde continúan los restos de residuos de la construcción depositados hace días. Adela Rodríguez avanzó que hoy serán retirados: 

Su hipótesis es que probablemente fue un vertido provocado para llamar la atención de las administraciones: «Cando un tira entullos o fai de calquera xeito, pero neste caso están colocados sobre varios puntos determinados do muro. Penso que puido ser alguén molesto porque as administracións esquecen este xacemento e non o poñen en valor», señaló. 

Por parte del Concello, avanzó que se pondrán en contacto con la Dirección Xeral de Patrimonio para tratar de que cuando menos se instale algún tipo de señalización para orientar las visitas.

3 de junio de 2015

La Universidad de Sevilla pone en marcha un equipo para la datación por termoluminiscencia

La datación por luminiscencia complementa el rango temporal cubierto actualmente en la Universidad de Sevilla y, a diferencia del Carbono 14, no requiere que la muestra contenga materia orgánica. La puesta a punto de esta técnica supone un salto cualitativo y cuantitativo para la datación de muestras en España.
La investigadora de la Universidad de Sheffield y colaboradora del SGI de Radioisótopos de la Universidad de Sevilla Alicia Medialdea. FOTO: SEVILLA ACTUALIDAD
El Centro de Investigación, Tecnología e Innovación de la Universidad de Sevilla (CITIUS) ha incorporado un nuevo equipo al Servicio General de Investigación (SGI) de Radioisótopos para datación por luminiscencia. La puesta a punto de esta técnica en Sevilla supone un salto cualitativo y cuantitativo para la datación de muestras en España.

La datación por luminiscencia se presenta como una técnica alternativa a la datación radiométrica que utiliza el isótopo carbono-14 (14C) y presenta dos diferencias fundamentales frente a ésta. La primera de ellas es que amplía el espectro temporal pudiendo abarcar edades desde el presente hasta los 500.000 años En segundo lugar, esta nueva técnica con la que trabaja el personal del CITIUS, permite datar muestras de minerales o sedimentos sin necesidad de que haya materia orgánica presente, con lo que se amplía enormemente su aplicación.


“Esta técnica nos da la posibilidad de analizar también piezas arqueológicas incluso sin necesidad de fragmentarlas con tan solo analizar la arena que la rodea”, señala la investigadora de la Universidad de Sheffield y colaboradora del SGI de Radioisótopos de la Universidad de Sevilla, Alicia Medialdea.


TÉCNICA BASADA EN LA CARGA DE LUZ
Precisando un poco más, la datación por luminiscencia se basa en la propiedad de algunos minerales (como cuarzo y feldespato) para acumular cargas atrapadas en su estructura cristalina a medida que absorben radiación ionizante de su entorno. Esta radiación proviene principalmente del 238U, 232Th (y sus descendientes) y el 40K presentes de forma natural en el medio.

“Ante un estímulo con luz o calor, estas cargas se recombinan, y liberan energía en forma de emisión luminiscente. El número de cargas atrapadas y por tanto, la señal luminiscente que emiten es proporcional a la dosis de radiación absorbida por el mineral. Esta señal se borra cuando un mineral queda expuesto a la luz solar y vuelve a acumularse cuando queda enterrado nuevamente”, explica la investigadora.

La radiación ionizante de un entorno se puede cuantificar por diversas técnicas (p. ej. espectrometría gamma). Esto permite determinar la dosis por año. La relación entre la dosis acumulada medida por luminiscencia y la dosis anual da como resultado el tiempo que un material determinado ha estado expuesto a esa radiación y, por lo tanto, permite determinar el tiempo transcurrido desde que una muestra determinada estuvo expuesta a la luz solar por última vez.
 

SERVICIO DE RADIOISÓTOPOS
La puesta en marcha de esta instalación ha tenido lugar durante el mes de mayo y se extenderá a todo el mes de junio bajo la supervisión de la Dra. Alicia Medialdea, investigadora postdoctoral en la Universidad de Sheffield. 


Las primeras muestras analizadas en este laboratorio están permitiendo datar eventos geológicos como inundaciones y deslizamiento de fallas, aportando la geocronología necesaria para establecer patrones de evolución de lagos y cuencas fluviales de la Península Ibérica. Estos trabajos se realizan en colaboración con diversos grupos de investigación de las Universidades de Zaragoza, Barcelona, Complutense de Madrid, Cádiz, el IGME y el CSIC, según ha informado el director del SGI de Radioisótopos de la Universidad de Sevilla, José Luis Mas.

Los resultados de los primeros análisis íntegramente ejecutados en el Servicio de Radioisótopos del CITIUS se presentarán en el congreso de la Asociación Española para el Estudio del Cuaternario (AEQUA) que se celebrará en Granada a finales de junio.

(Fuente: Sevilla Actualidad)

21 de octubre de 2014

Hallan la tumba vacía de san Fructuoso en la antigua Tabacalera de Tarragona

Los documentos de un arqueólogo de los años treinta han sido una hoja de ruta clave para localizar el sepulcro, que se encuentra en un sorprendente buen estado de conservación. Con estos trabajos los arqueólogos confirman la existencia de un imponente conjunto paleocristiano en el subsuelo del edificio de la Tabacalera de Tarragona.
La tumba se ha encontrado en muy bien estado de conservación FOTO: NURIA TORRES / La Vanguardia
El equipo de la excavación lo forman arqueólogos del Instituto de Arqueología Clásica de Cataluña, del Museo Bíblico Tarraconense y del Ayuntamiento de Tarragona, que han trabajado durante una semana y con un presupuesto de 2.000 euros.

UNA BASÍLICA IMPONENTE
Hace unos 80 años, el arqueólogo Joan Serra Vilaró dirigió las excavaciones de la Necrópolis Paleocristiana y entre los hallazgos más excepcionales apareció una basílica de tres naves con una longitud de unos 39 metros por 18,50 metros de anchura que tenía un ábside semicircular.

Sus trabajos han servido de guía a la excavación para localizar con rapidez el sepulcro San Fructuoso, el mártir quemado vivo en el Anfiteatro romano de Tarragona en el año 259, aunque ya se sabía que las reliquias se trasladaron a Italia en la invasión musulmana.

SÓLO UN DÍA EXPUESTO AL PÚBLICO
Los trabajos también han localizado parte del ábside de la basílica del siglo IV, pero aunque con toda probabilidad sea el conjunto paleocristiana más importante de la península, los restos se taparán y solo se abrirán al público un único día, el próximo 2 de noviembre. 


No es ninguna novedad que en Tarragona se excave, se descubra un hallazgo y tengamos que cubrirlo de nuevo. Los arqueólogos, sin embargo, no lo ven con malos ojos. "De hecho, si no se puede conservar y mantener en condiciones idóneas es mejor tapar, para que no se degrade el espacio", afirma la arqueóloga municipal Imma Teixell.

El equipo tomará muestras del interior del sarcófago en previsión de futuras pruebas de carbono 14 y también se recogerán muestras de cotas inferiores, ya que el templo está datado mucho después de la muerte del mártir.
(Fuente: La Vanguardia)

1 de julio de 2014

Los arqueólogos buscarán nuevos restos de neandertales por el entorno de Segovia

La segunda campaña de excavaciones en el ‘Abrigo del Molino’ se centrará, por una parte, en los tres niveles de ocupación ya conocidos de grupos neandertales y, por otra, en llevar a cabo una prospección por el entorno de Segovia, siguiendo el cauce del río Eresma, con la pretensión de hallar yacimientos similares. La campaña tiene previsto su inicio para el 7 de julio y su finalización cuatro semanas después, el 1 de agosto,
Trabajos en el "Abrigo del Molino" durante la campaña de 2013. Foto: EL NORTE DE CASTILLA
En el ‘Abrigo del Molino’ existen, según recordó ayer David Álvarez, codirector de las excavaciones, al menos tres niveles de ocupación, el segundo de los cuales está datado en torno a 60.000 años de antigüedad, de acuerdo al resultado de una muestra analizada por la técnica de OSL (Optically Stimulated Luminiscence) en un laboratorio de Dinamarca. A la espera de recibir también dataciones de Carbono 14, realizadas por la Universidad de Colonia, en Alemania, el equipo director del ‘Abrigo del Molino’ quiere ampliar el área de excavación del pasado año, con la esperanza de obtener más información sobre las diferentes ocupaciones.

Además, los arqueólogos pretenden llevar a cabo una prospección por el entorno de Segovia, siguiendo el valle del río Eresma. “Pensamos que puede haber más yacimientos similares al ‘Abrigo del Molino’ en este tramo del Eresma; por las características del entorno de Segovia no es descartable su existencia”, declaró Álvarez, quien a renglón seguido advirtió que los arqueólogos no tienen la certeza de hallar nuevas ocupaciones.
Autoridades y responsables de la excavación en 2013.
Foto: EL NORTE DE CASTILLA.

COLABORACIÓN HISPANO-ALEMANA
En otro orden, a la segunda campaña en el ‘Abrigo del Molino’ se incorporarán investigadores del Museo Neandertal (Mettmann, Alemania) y de la Universidad de Colonia, quienes a final de julio tomarán se desplazarán a Segovia con la intención de tomar muestras que permitan llevar a cabo un estudio geoarqueológico del yacimiento. Fruto de esta colaboración hispano-alemana, el ‘Abrigo del Molino’ se va a integrar en un amplio proyecto de investigación que los germanos están desarrollando en yacimientos neandertales de la Península Ibérica. Álvarez sostuvo ayer que esa colaboración alemana “garantiza todavía más repercusión a los trabajos” en el ‘Abrigo del Molino’, recordando que, en un año, los resultados de las investigaciones han sido presentados en diferentes congresos nacionales e internacionales (Sevilla, Brunswich, Bonn y Cáceres).

APOYO ECONÓMICO
La segunda campaña de excavaciones cuenta con la financiación de la Junta y de la Diputación, y la colaboración del Ayuntamiento de Segovia, que ha cedido a los arqueólogos el albergue de Zamarramala, donde se alojarán durante el mes de julio. Además los arqueólogos han contado con la colaboración de dos empresas privadas.

A lo largo de la segunda campaña, cerca de 30 arqueólogos, procedentes de cinco universidades (Complutense de Madrid, Alcalá de Henares, UNED de Asturias, UNED de Segovia y París) participarán en los trabajos.

24 de junio de 2014

Descubren un importante yacimiento de la Edad del Hierro en Garcinarro (Cuenca)

El yacimiento, conocido como"La Cava", está ubicado en lo alto de un cerro, en una zona crucial para el control visual. Se trata de un edificio monumental que sirvió de santuario de ofrendas y acumulación de alimentos durante diferentes épocas, desde el 500 a.C. hasta la época visigoda.
El yacimiento estaba completamente cubierto de tierra, por lo que la excavación ha sido integral.
(Foto: LA TRIBUNA DE CUENCA)
Diferentes expertos han participado en el descubrimiento de este nuevo yacimiento en lo alto de un cerro en Garcinarro (en la Sierra de Altomira) que pone de nuevo a Cuenca en el primer plano de las excavaciones arqueológicas. El carbono 14 ha revelado que el yacimiento tiene sus orígenes en los alrededores del año 500 antes de Cristo. 

Miguel Ángel Valero, arqueólogo responsable de la excavación, confirmó que el hallazgo «es tremendamente relevante por el estado de conservación de las estructuras y por el propio retallado de la roca. No tenemos nada parecido en zonas anejas». El paralelo más cercano está en la localidad soriana de Tiermes, indicó Valero. 

El también comisario del yacimiento romano de la villa de Noheda asegura que desde el punto de vista científico se podría equiparar «al mosaico de Astarté en Iniesta, de cronología ibérica y un unicum, como Noheda».

Los trabajos se han realizado entre diciembre de 2013 y mayo de 2014, gracias a la financiación del Grupo de Acción Local Ceder La Alcarria y el Ayuntamiento de Valle de Altomira. La Dirección General de Cultura de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte ha supervisado el proyecto de investigación arqueológica y la puesta en valor del yacimiento tradicionalmente conocido como ‘La Cava’. El yacimiento estaba completamente cubierto de tierra por lo que la excavación ha sido totalmente integral.

YACIMIENTO MULTIFÁSICO MONUMENTAL
Se trata de un yacimiento multifásico que está ubicado en una zona crucial para el control visual y de vías de comunicación. Está localizado en lo alto de un cerro cuyo frente occidental resulta casi inaccesible. En un primer momento se documentó una ocupación de la Edad de Hierro, momento en el que se inició una excavación en la roca natural que descubrió tres estancias de morfología cuadrangular y amplias dimensiones, e intercomunicadas entre sí mediante un pasillo retallado en el farallón rocoso.

«Lo novedoso y espectacular es la monumentalidad del yacimiento», dice Valero, quien explica que hace 2.400 años las gente excavó este edificio singular. «Un santuario con varios elementos de ofrenda y acumulación de alimentos», dice el arqueólogo. La estancia está conservada en óptimas condiciones, gracias a la techumbre del edificio, probablemente de madera, que se cayó sobre el 350 a.C.

ÉPOCA VISIGODA 
Valero revela que un siglo más tarde, cerca del año 600 de nuestra Era y en época visigoda, fue utilizado «como eremitorio. Un lugar de recogimiento de los eremitas, vinculados al monasterio servitano de Cañaveruelas que está muy cerca».

El equipo de excavación ha encontrado numerosos objetos de diversas épocas. Valero explica que hay objetos que no están enteros, «se han abandonado y lo que quedan son fragmentos. Hay fíbulas, elementos de adorno de época ibérica, muchísima cerámica y elementos de época visigoda», asegura el arqueólogo, que apunta que se continuará con un proyecto de investigación». 

El arqueólogo afirma que el nuevo yacimiento encontrado en la provincia puede ser otro importante reclamo turístico. De hecho se está elaborando la panelería y desarrollando un itinerario interior para que se pueda visitar. «Aquella zona tiene un entorno bastante sorprendente», dice, y explica que se prepara una recreación en 3D y un vídeo interactivo. El descubrimiento tiene tal relevancia que la Junta de Comunidades incluirá el próximo año, dentro de los programas de investigación, una partida para seguir investigando el enclave.

(Fuente: La Tribuna de Cuenca / Jonatan López)

20 de junio de 2014

Un estudio adelanta un siglo el prerrománico asturiano

Un estudio sobre los morteros en Santa Cristina de Lena (en Pola de Lena) y San Salvador de Valdediós (en Villaviciosa) data su fecha de construcción en torno a cien años antes de lo que se creía hasta ahora. «Estaríamos hablando de ambos templos se levantaron en el siglo VIII», apunta la geóloga Araceli Rojo, autora del estudio.
Iglesia de Santa Cristina de Lena, en Pola de Lena (Asturias).
Foto: WIKIPEDIA

La datación de los tesoros del prerrománico asturiano, que sitúa sus arquitecturas en el siglo IX, no ha sido nunca una certeza absoluta. Se tiene conocimiento en muchos casos del término de la obra, pero persisten en otros tantos las dudas sobre la orden que la hizo levantar y el momento en que se puso la primera piedra. 

Un reciente estudio petrológico comparativo destinado, precisamente, a su datación cronológica, realizado por la geóloga Araceli Rojo, tira por tierra la teoría en dos casos concretos, el de Santa Cristina de Lena y San Salvador, de Valdediós. Datada habitualmente la primera en torno al año 850 y décadas posteriores, y la segunda, en la que más interrogantes caben, hacia 875, ahora todo parece indicar a que su origen responde al siglo anterior. «Los análisis han movido todo cien años atrás», dice la experta. A tenor de los resultados de los últimas investigaciones, realizadas sobre los morteros de sus cubiertas («los más protegidos», según Rojo) «estaríamos hablando de que ambas edificaciones se levantaron en el siglo VIII»

CAUTELA PARA AVANZAR EN LA INVESTIGACIÓN
De todos modos, la geóloga que ha presentado las conclusiones de su estudio y las comparativas analíticas en el Museo Arqueológico, con el apoyo del arquitecto Jorge Hevia y el arqueólogo Sergio Ríos, pide «mucha cautela» para asumir estos nuevos datos. «Tenemos que avanzar más en la investigación. Hay que tener en cuenta que hemos realizado solo tres catas en Santa Cristina, entre las que una quedó contaminada, y en San Salvador solo dos, con una de ellas también contaminada. Lo riguroso sería tomar más muestras y llevar a cabo más análisis, pero la financiación se acabó», recuerda.

Una financiación que partió de un convenio entre el Ayuntamiento de Lena y el Ministerio de Cultura y que ha permitido culminar este importante informe, que, aunque «con reservas en los resultados», convierte en incógnitas indiscutibles datos que se tenían por definitivos.


FASES CONSTRUCTIVAS
Pero no solo habla de datación el estudio. También arroja resultados singulares en otros terrenos. Sin ir más lejos, por ejemplo, diferencia entre los morteros que se utilizaban en construcciones palatinas y los que eran de uso común en la arquitectura popular. Además llama la atención sobre las diferentes fases constructivas del prerrománico. Rojo asegura que se han «podido establecer las distintas épocas». 

En el caso de San Salvador los datos hallados dan la razón a García de Castro, que en sus últimos trabajos hablaba de dos fases. En el de Santa Cristina se han determinado más. «Están claras las intervenciones que hubo y las hemos podido precisar estudiando las capas de los morteros». Unas veces los resultados se han obtenido con análisis de carbono 14, «al modo arqueológico», otras utilizando otras técnicas.

El resumen de todo quedará descrito en cinco paneles sintéticos en el Aula de Interpretación del Prerrománico de Pola de Lena. Allí, según Jorge Hevia, se ofrecen los datos de cada lugar, los de los análisis de las catas y morteros y la comparativa de todo.

6 de junio de 2014

Encuentran una basílica del S. XIII en una iglesia de Alcudia (Mallorca)

Los arqueólogos buscarán indicios en el subsuelo de la iglesia de Santa Ana que permitan comprobar si estas estructuras descubiertas se asientan sobre otras anteriores de carácter religioso o incluso una necrópolis de la Pollentia tardo antigua.
La Iglesia de Santa Ana, en Alcudia será objeto de intervención arqueológica. Foto: ÚLTIMA HORA.
Las obras de embaldosado encargadas por el Obispado en la iglesia de Santa Ana de Alcúdia han sacado a la luz lo que parecen ser los restos de una basílica del siglo XIII. Tras el hallazgo de los primeros restos, el Consorcio de Pollentia (integrado por el Ayuntamiento, Consell, Gobierno balear y el Ministerio de Cultura) ha habilitado una partida extraordinaria de 5.000 euros para realizar una intervención arqueológica en el templo que linda con el yacimiento de Pollentia.

PAVIMENTO ORIGINAL
Las excavaciones, dirigidas por el arqueólogo Migue Ángel Sastre, comenzaron el pasado 22 de mayo y, de momento, se ha retirado y datado todo el enlosado que se había instalado durante una reforma en 1903. Se han hallado restos de un pavimento de marés bajo el enlosado (aún pendiente de datación) y bajo este suelo varios restos estructurales que podrían corresponder con los muros originales de la iglesia primitiva, de menores dimensiones, que conservaría también el pavimento original. Asimismo, se ha excavado una tumba en la que se han hallado huesos humanos de un varón que serán sometidos a la prueba del carbono 14, con el objetivo de datar el enterramiento que está relacionado con las losas de marés encontradas.

La intervención arqueológica en la iglesia de Santa Ana forma parte de la investigación que se desarrolla en la ciudad romana y tardo antigua de Pollentia de Alcúdia, un proyecto dirigido por Miquel Àngel Cau y Esther Chávez.

(Fuente: Última Hora)

3 de junio de 2014

Documentan un nuevo castro de la Edad del Bronce en Candeleda (Ávila)

El Carbono 14 data el nuevo castro en el "Prao de la Carrera" 1.800 años anterior al castro vetón de El Raso, situado a tres kilómetros de este yacimiento. En este nuevo asentamiento se han descubierto los restos de una cabaña construida con postes de madera, restos de cerámica realizada a mano, entre ellos, fragmentos de ollas, cuencos, cerámica de almacenaje, algunos de ellos decorados con motivos incisos.
Excavaciones en el Prao de la Carrera, de Candeleda. Foto: TRIBUNA DE ÁVILA
El pasado verano, y financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Candeleda, un grupo de siete arqueólogos, dirigidos por César Pérez, llevó a cabo una serie de «sondeos valorativos» en los restos del antiguo asentamiento poblacional del Prao de la Carrera, situado a los pies del Almanzor, en los Hermanitos de Tejea de Candeleda. 

1.800 AÑOS ANTERIOR AL CASTRO DE "EL RASO"
Estas excavaciones, señala Pérez, han concluido que se trata «del castro más antiguo de los documentados hasta ahora en el sur de Gredos». De hecho, y «a falta de los resultados del carbono 14», Pérez data este asentamiento fortificado en la Edad de Bronce, que en esta zona de la provincia discurre entre el 2.300 y el 800 a.C., «o incluso antes», lo que supone que este poblado es unos 1.800 años más antiguo que el de El Raso, situado a tres kilómetros de este yacimiento.

La primera campaña de excavaciones, explica el arqueólogo, permitió encontrar «restos de hábitat», concretamente una cabaña realizada con postes de madera y fragmentos de materiales cerámicos asociados al yacimiento, tales como cuencos, ollas, vasijas de almacenaje o condecoraciones, así como delimitar la primera muralla defensiva del castro, que cuenta con 3,5 metros de anchura y al menos 200 metros de longitud.

PRIMEROS POBLADORES DE GREDOS

El castro tiene una extensión de cinco hectáreas y está situado a 1.200 metros de altitud en una posición defensiva y de control del territorio, desde dónde podían divisar la zona del actual castro de El Raso, la garganta del río Alardos, el río Tiétar y la zona inundada por el embalse del Rosarito e incluso los Montes de Toledo y la Sierra de Guadalupe. Muy cerca de este yacimiento se hallan las pinturas rupestres de Peña Escrita, contemporáneas a este castro y que de hecho, señala Pérez, podrían haber sido realizadas por estos primeros pobladores de Gredos.

Además de lo ya encontrado, las primeras excavaciones en este lugar llevan a pensar que se trata de un hallazgo «con mucho potencial» que podría aportar muchas pistas sobre cómo eran y cómo vivían los primitivos pobladores de Gredos. Un modo de vida del que seguramente se obtendrá más información con las excavaciones que se desarrollarán en septiembre de este año y que nuevamente estarán financiadas íntegramente por el Ayuntamiento. 

RECURSO CULTURAL Y TURÍSTICO
«Este gobierno municipal ha dado mucha importancia al tema de las excavaciones tanto por una cuestión de gestión cultural como porque entendemos que junto con el castro celta de El Raso se podría crear una especie de red de lugares arqueológicos como recurso cultural y turístico de esta zona», sostiene Monforte, que recuerda que «como consecuencia de la actual situación económica», y pese a haberlo solicitado tanto a la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León como a la Diputación de Ávila, el Ayuntamiento de Candeleda no ha logrado financiación para llevar a cabo estas excavaciones arqueológicas, lo que no ha impedido que se siga excavando tanto en El Raso como en el Prao la Carrera con fondos municipales y «gracias a convenios como los firmados en su día con la Universidad Complutense de Madrid», colaboración que permitió excavar en El Castillejo.

«Esta zona cuenta con un importante patrimonio arqueológico que puede y debe excavarse y por ese motivo desde el Ayuntamiento de Candeleda estamos invirtiendo recursos en ello», sostiene Monforte quien, sin embargo y en vista de los importantes hallazgos de estos trabajos arqueológicos, pedirá nuevamente «un compromiso tanto a la Diputación de Ávila como a la Junta que permita seguir con las excavaciones».

(Fuente: Diario de Ávila / Estela Carretero)

6 de agosto de 2013

Documentan una necrópolis infantil en el castillo de Sant Iscle de Vidreres (Gerona)

Los resultados de una analítica, realizada con el método del carbono 14 en unos restos humanos del mismo cementerio hallados en 2010 proporcionaron una datación de finales del siglo VIII - siglo IX por lo que es muy probable que los descubrimientos de este año tengan una datación similar.
La necrópolis infantil del castillo de Sant Iscle de Vidreres. Foto: A.J. / LA VANGUARDIA
El hallazgo de 13 enterramientos, doce de los cuales pertenecientes a niños de edades diversas, es por ahora uno de los frutos más destacables de la campaña de excavaciones de este año en el castillo de Sant Iscle de Vidreres (Girona). Las fosas pertenecen a la necrópolis que hubo en este lugar con anterioridad a la construcción del castillo, y de la que hasta ahora sólo se conocían cinco enterramientos, descubiertos en anteriores campañas.

Los resultados de una analítica, realizada con el método del carbono 14 en unos restos humanos del mismo cementerio hallados en 2010, proporcionaron una datación de finales del siglo VIII - siglo IX por estos restos, y es muy probable que los descubrimientos este año tengan una datación similar.

Excavaciones desde 2005

El castillo de San Acisclo, que formaba parte del vizcondado de Cabrera, se construyó a finales del siglo XI o el XII, y estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XVI, según se ha podido documentar en las diversas intervenciones. Las excavaciones arqueológicas se vienen efectuando anualmente desde el año 2005 mediante tres turnos de campos de trabajo adscritos a la Direcció General de Joventut de la Generalitat de Catalunya, patrocinados por el Ayuntamiento de Vidreres y gestionados por el Grup d'Esplai. La dirección técnica corre a cargo del arqueólogo Joan Llinàs i Pol, de la empresa Atri Cultura i Patrimoni.
Castillo de San Acislo, en Vidreres (Gerona).
Foto: albertgascon.com


Dos silos bajomedievales
Aparte del sector de la necrópolis, ubicada frente a la muralla sur del castillo, este año se trabaja también en otros sectores, concretamente en el ala oeste, donde se han excavado varias fases constructivas de los siglos XIII a XV de una gran estancia; la ampliación bajomedieval del castillo, donde se ha encontrado una alcantarilla y un silo del siglo XV, en sectores exteriores, cercanos a los recintos amurallados norte y este, donde se va dejando al descubierto más tramo de muralla. Finalmente, en una pequeña estancia del ala este del castillo se ha encontrado un segundo silo, del siglo XIII.
(Fuente: La Vanguardia)

5 de junio de 2013

Comienza la séptima campaña de excavaciones en el castillo de Gauzón (Asturias)

Las pruebas del carbono 14 datan los vestigios a finales del siglo IX, por lo que todo indica que el complejo de habitaciones hallado en la campaña anterior fue utilizado por el Rey Alfonso III.
Miembros del equipo de arqueólogos en plena faena durante
la campaña del pasado año. Foto. A.C.
El equipo de arqueólogos que trabaja en la recuperación de los vestigios del castillo de Gauzón, en Raíces (Castrillón), considerado como residencia estacional del rey Alfonso III, ha iniciado los trabajos preliminares de la que será la séptima campaña de excavaciones.

Las pruebas del carbono 14 apuntan a finales del siglo IX, por lo que todo indica que el complejo de habitaciones hallado en la campaña anterior fue utilizado por el Rey Alfonso III.

"No podemos poner sobre la mesa un documento que nos indique que durante tal temporada de tal año ha estado residiendo en Gauzón", ha reconocido hoy el codirector de la campaña, el arqueólogo Iván Muñiz, en declaraciones a Efe.

Sin embargo, Muñiz sí ha puesto de manifiesto, que las características que se están descubriendo de esta fortaleza así lo indican.

"Lo que está claro es que, a tenor de los vestigios materiales que van apareciendo y la riqueza de las estancias que tuvo en su época, el castillo estaba destinado a personajes de altísima altura social y teniendo en cuenta que Alfonso III fue uno de los máximos impulsores de las reformas de la fortaleza hay que pensar que sí residió allí", ha indicado.

Presupuesto de 120.000 euros
La nueva campaña arqueológica está sufragada, por primera vez íntegramente, por el Principado, que destina un presupuesto de 120.000 euros, según ha explicado la concejala de Patrimonio de Castrillón, Yasmina Triguero.

Según ha explicado Iván Muñiz, además del equipo base de excavación habitual de años pasados, se incorporará una treintena de estudiantes procedentes de diversas universidades como Oviedo, Madrid o Valencia, entre otras.

La anterior campaña arqueológica desveló el carácter innovador y de anticipación del proceso constructivo del castillo de Gauzón, cuya visualización parcial ya es posible gracias a los trabajos de reconstrucción.

La presente campaña tiene el doble objetivo de que continuar con los trabajos de recuperación y consolidación de los restos de la fortaleza, y la recopilación de todo el material que nutrirá el futuro centro de interpretación del Peñón de Raíces.

Miles de piezas halladas
El equipo de arqueólogos lleva hallados varios miles de piezas, fundamentalmente de naturaleza cerámica y metálica, que corresponden a utensilios de la vida cotidiana del castillo.

Todas las piezas son inventariadas, algunas de ellas ya están expuestas en el Museo Arqueológico de Asturias, y otras entrarán a formar parte de la muestra que se exhibirá en el futuro centro de interpretación del castillo de Gauzón.

Además de piezas de armamento (restos de espada y puntas de flecha, entre otros) y juegos de ocio que se presume utilizaban los guardianes del castillo, se han encontrado en el enclave botones y alfileres procedentes de vestimentas de la nobleza.

(Fuente: EFE / La Nueva España - Foto: El Comercio / A.C.)

16 de mayo de 2013

Hallado un segundo estrato de tumbas en la necrópolis calcolítica del Montgó, en Jávea (Alicante)

Hasta ahora habían salido a la luz paquetes funerarios que correspondían a ocho personas. La Universidad de Meinz (Alemania) está realizando un estudio de genética para saber si tenían vínculos familiares. Mientras, las pruebas de carbono 14 sitúan los enterramientos entre los años 2.670 y 2.250 a. de C.
Un recorrido en 3D permite ahora colarse en los estrechos pasillos.de la Cova del Migdía.
Casi era de locos pensar que una cueva tan angosta guardara tanta historia. Pero uno de los pocos que le tenían fe a esta cueva del Montgó, descubierta en 1989 por el Centre Espeleològic de Gata de Gorgos, era Enric Martínez, el presidente de la Fundació Cirne de Xàbia. Esta fundación inició en 2009 las excavaciones en un yacimiento colgado de los riscos del Montgó y que, en el tercer milenio antes de Cristo (periodo calcolítico o eneolítico), fue una suerte de santuario funerario. 

Ahora se ha realizado la cuarta campaña y la cueva se ha convertido en un pozo sin fondo de sorpresas arqueológicas. "Al acabar la campaña realizamos una cata para saber qué podía haber debajo de los enterramientos y, tras retirar unos 20 centímetros de tierra, descubrimos más tumbas", explicó ayer el arqueólogo Joan de Déu Boronat.

Hasta ahora habían salido a la luz paquetes funerarios que correspondían a ocho personas. La Universidad de Meinz (Alemania) está realizando un estudio de genética para saber si tenían vínculos familiares. Mientras, las pruebas de carbono 14 sitúan los enterramientos entre los años 2.670 y 2.250 a. de C. "Estas otras inhumaciones pueden ser 300 ó 400 años más antiguas", puntualizó el arqueólogo municipal, Joaquim Bolufer.

Los investigadores confían en encontrar en esas tumbas todavía por excavar respuestas a los misterios de la Cova del Barranc del Migdia. Este yacimiento es de los pocos de la Comunidad que tiene asociados una necrópolis y pinturas rupestres. Los arqueólogos han hallado un trozo de cerámica pintada, que podría tener relación con las representaciones parietales. Esperan dar con más fragmentos y reconstruir la vasija.

Pero en esta campaña también han salido a la luz agujas de hueso, hachas de piedra, cuentas de collar realizadas con caracoles de mar y puntas de flecha cuidadosamente labradas. Formaban parte de los ajuares de los muertos. También ha aparecido un punzón de cobre. Esta pieza de metal, así como las hachas de piedras metamórficas, debieron llegar al Montgó desde tierras muy lejanas. 

Antes de entrar en la Cova del Migdia hay que trepar Montgó arriba. Es difícil acceder. Pero las nuevas tecnolgías ayudan. Un recorrido en 3D permite ahora colarse en sus estrechos pasillos. Este audiovisual transmite la sensación de claustrofobia de una cueva en la que los arqueólogos deben reptar y hacer escorzos para excavar. Además, se ha realizado un documental de 36 minutos que se presentará al festival de cine científico de Barakaldo.

(Fuente: Información / A.P.F.)

15 de diciembre de 2012

Los análisis del yacimiento de Valdeherrera determinan que la presencia musulmana data del siglo IX

Se trata de una fecha posterior a la que las fuentes escritas y arqueológicas mantenían tradicionalmente y que se fijaba en el siglo VIII.
Un arqueólogos trabajo en uno de los restos del cementerio
de soldados musulmanes aparecido el pasado verano.
Los directores del Yacimiento Arqueológico de Valdeherrera (Calatayud, Zaragoza), Manuel Martín Bueno y Carlos Sáenz Preciado, han presentando este jueves los resultados de un estudio arqueológico y antropológico por el que se establece que la presencia efectiva de musulmanes en Calatayud data del siglo IX, una fecha posterior a la que las fuentes escritas y arqueológicas mantenían tradicionalmente y que se fijaba en el siglo VIII.

La concejal delegada del Yacimiento de Valdeherrera, Beatriz Arenas, que ha participado en la presentación del análisis científico, ha destacado la importancia de estos hallazgos que permiten aportar nuevos datos sobre la fundación de Calatayud.

Este nuevo dato cronológico, tal y como han explicado Manuel Martín Bueno y Carlos Sáenz Preciado, ha venido marcado por el estudio realizado sobre la aparición de una necrópolis de enterramiento de época musulmana, localizada durante el transcurso de las excavaciones realizadas en Valdeherrera por investigadores del Grupo Urbs de la Universidad de Zaragoza.

"Los análisis de carbono 14 radiocarbono utilizando la técnica de espectrometría de masas con aceleradores realizadas en Londres por el BioScience Innovation Centre (Beta Analytic Inc.), una vez calibrados, nos presentan un horizonte del 840-870, de ahí que vinculemos esta necrópolis con los sucesos derivados del control musulmán de estas tierras y la disputa existente entre sus distintas facciones", han concretado los directores del Yacimiento Arqueológico de Valdeherrera.

"De todo ello se deduce que la primera fecha concluyente que tenemos para una presencia efectiva de musulmanes en lo que hoy es Calatayud, tanto por las fuentes arqueológicas como por las fuentes escritas, habría que retrasarla hasta el siglo IX, alrededor del 840- 870 según la arqueología (C-14) y a los años 860-864 para lo que mencionan las fuentes escritas de Ibn Hayyan o los de 874-875 para Al-Udhí. En todo caso el siglo IX después de Cristo, en lugar del VIII (714) mantenido tradicionalmente hasta ahora", han concluido.

(Fuente: El Periódico de Aragón / Europa Press)

6 de octubre de 2012

Hallan un importante yacimiento funerario prehispánico en Fuerteventura

Hasta el momento se han encontrado en este solapón huesos humanos correspondientes a al menos tres individuos, dos adultos y un niño, además de vestigios culturales como vasijas con motivos aborígenes y cuentas de collar.
Uno de los cráneos encontrados en la cueva de Jandía.
Foto: Cabildo de Fuerteventura.
El Cabildo de Fuerteventura ha encargado el estudio del hallazgo que tuvo lugar en el interior de una cueva en la península de Jandía del yacimiento funerario aborigen más importante de los últimos treinta años en la isla.

Según informa la Corporación insular, Fuerteventura contará por primera vez con un estudio contextualizado, apoyado en dataciones radiocarbónicas (C14), pruebas genéticas de ADN y estudios antropológicos.

Así, la empresa especializadizada en arqueología Tibicena es la encargada de dirigir esta investigación centrada en estos momentos en la fase de intervención arqueológica en la cueva, en cuyo interior se ha identificado un interesante solapón funerario delimitado con una estructura de piedra.

Hasta el momento se han encontrado en este solapón huesos humanos correspondientes a al menos tres individuos, dos adultos y un niño, además de vestigios culturales como vasijas con motivos aborígenes y cuentas de collar.

Por su parte, el consejero de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo, Juan Jiménez, explicó que el hallazgo "supone un hito en la arqueología de la isla puesto que, desde que se descubrieran en 1979 los huesos de un adulto y un niño en una cueva de Villlaverde, los mismos que ahora se exponen en el Museo del Molino de Antigua, no se localizaba en Fuerteventura un enterramiento aborigen de estas características".

"Los avances en la metodología arqueológica --agregó-- permitirán identificar adecuadamente estos restos y, con ello, arrojar algo de luz sobre la cultura prehispánica y el modo de vida de los antiguos pobladores de la isla".


UN GANADERO LOCALIZÓ EL YACIMIENTO HACE CASI UN AÑOMientras, la aparición de este yacimiento se remonta a casi un año atrás, cuando un ganadero de la zona localizó lo que parecían ser los restos de un cráneo humano en el interior de una pequeña cueva situada en la ladera de uno de los valles de Jandía.

El Departamento de Patrimonio Histórico del Cabildo ha destacado también la "importantísima" colaboración que ha prestado no sólo este ganadero, sino también la Guardia Civil, que se ha encargado de la vigilancia del yacimiento y ha facilitado las labores de identificación del mismo hasta confirmarse el origen arqueológico de los restos.

Además, desde la localización de los primeros restos óseos hasta ahora se han realizado dos sondeos. La primera prospección, de tipo superficial, permitió confirmar la relación existente entre los restos óseos y un contexto cultural aborigen, lo que posibilitó que se siguiera estudiando el yacimiento desde una perspectiva patrimonial.

IDENTIFICACIÓN DE DOS ADULTOS Y UN NIÑO
Esta primera fase permitió identificar los restos de tres individuos, dos adultos y un niño, además de una vasija de cerámica con decoración incisa asociada a la cultura de los mahos.

Asimismo, la segunda prospección, que comenzó hace aproximadamente dos semanas, es la que está realizando actualmente un equipo multidisciplinar que dirige también Tibicena y que integran una antropóloga de esta empresa y dos arqueólogas de Fuerteventura, Rosa López y María Castañeyra, encargadas del levantamiento del yacimiento.

En esta segunda fase se han localizado cientos de restos óseos -incluidas piezas dentales, muy importantes para identificar aspectos como la alimentación o la genética de los individuos- que será necesario clasificar, destacando especialmente el hallazgo de dos cuentas de collar que confirman la existencia de un enterramiento ritual en este contexto sepulcral colectivo.

Finalmente, los sondeos continuarán hasta que el levantamiento alcance la base de la cueva, por lo que no se descartan nuevos hallazgos.

LOS RESTOS SE ENVIARÁN A VARIOS LABORATORIOS
El método arqueológico científico utilizado en este yacimiento permitirá aplicar por primera vez los procesos más avanzados a un enterramiento aborigen localizado en Fuerteventura. Una vez finalicen los sondeos y el levantamiento de los restos, diferentes tipo de muestras serán enviados a varios laboratorios para su análisis detallado.

Las pruebas radiocarbónicas (de Carbono 14 o C14) permitirán situar el yacimiento en un ámbito cronológico concreto y delimitado, algo que hasta el momento no se había realizado con éxito en Fuerteventura en lo que respecta a un enterramiento humano.

Por otro lado, el análisis del ADN de los huesos permitirá conocer la filiación genética entre los individuos de este enterramiento colectivo. También el estudio de los isótopos estables posibilitará el conocimiento de su dieta. Desde una perspectiva antropológica, el estudio de los huesos realizado por especialistas utilizando técnicas como la tomografía permitirá investigar el estado biomecánico de los huesos y su adaptación al territorio.
(Fuente: Europa Press)

16 de diciembre de 2011

Oviedo antes de la monarquía astur

Los últimos estudios científicos remueven las teorías sobre el origen de la ciudad y sirven, según los expertos, para estudiar otros enfoques sobre una época de la que se sabe muy poco
Fuente de Foncalada.
Las últimas dataciones de la iglesia prerrománica de San Miguel de Lillo, que adelantan la fecha de su construcción, han revolucionado en cierta medida el mundo de la arqueología, del arte y de la historia medieval, sin que eso signifique que los expertos pongan en duda los términos de la historia tal como la conocemos hasta ahora. Sobre todo, porque la información referida a los siglos anteriores a las joyas del Prerrománico es escasa. 

Más que cuestionar lo que hay, la mayoría ha aprovechado, como suscribe el arqueólogo Rogelio Estrada, para poner sobre la mesa la necesidad, «que venimos demandando desde hace tiempo, de realizar unas dataciones fiables sobre todo el Prerrománico». Para el arqueólogo, que sacó a la luz la fuente de la Rúa durante los sondeos previos a las obras de ampliación del Museo de Bellas Artes, el Prerrománico no puede seguir estudiándose atendiendo sólo a rasgos de estilo o a comparaciones, cuando en la actualidad hay técnicas de datación que pueden afinar las fechas con un margen de error de tres o cuatro años. 

«Son un instrumento que te da conocimiento, y hoy no se entiende que aún no se disponga de esas fechas». Estrada ve en las dataciones de Lillo un revulsivo para acometer una investigación que incluya el conjunto de dataciones que permitan conocer con más detalle los monumentos de la monarquía asturiana. «Estamos en el siglo XXI y ya no se puede seguir viviendo únicamente de estilos», dice. 

Asegura que dataciones similares a las realizadas ahora con Lillo se quisieron iniciar hace algunos años con la fuente de Foncalada, también de época de la monarquía asturiana, pero finalmente se suspendieron por falta de financiación. 
En lo que respecta a los resultados arrojados por el carbono 14, con cifras que en algunos casos rebajan en casi dos siglos la edad del monumento, no le resultan «anómalas» porque entran en un arco de datación razonable si se tiene en cuenta el margen de holgura con que trabaja el carbono 14. 

Aunque para el arqueólogo no tiene sentido establecer ningún paralelismo entre el hallazgo de la fuente de la Rúa, que se dató hacia el siglo IV, y el entorno del Naranco, sí considera que unas y otras aportaciones están sirviendo para remover ciertos planteamientos inamovibles y para demostrar la necesidad de estudiar otros enfoques y otras técnicas que ayuden a desentrañar un período ciertamente oscuro de nuestra historia. 

Ésa es una tarea en la que la arqueología tiene mucho que decir y así lo vienen repitiendo hace tiempo quienes se dedican a indagar a través de sus técnicas. Es bien cierto que en los últimos veinte años, la arqueología se ha mostrado como la única ciencia capaz de arrojar luz sobre una etapa histórica que comienza con la romanización para extenderse hasta la época de la monarquía asturiana. Siglos oscuros con información escasa y fuentes documentales no siempre fiables, impidiendo evaluar con exactitud acontecimientos acaecidos en esta parte de la Asturias transmontana. 

Gracias a la arqueología, los historiadores han conseguido rellenar algunas lagunas. Por ejemplo, que la romanización caló en Asturias mucho más de lo que se creía hace tan sólo dos décadas. Tanto los muchos hallazgos que demuestran la importancia del Gijón romano como los que evidencian que Oviedo no nació cuando Máximo y Fromestano llegaron a la colina de Ovetao han permitido reconsiderar mucho de lo que se afirmaba hasta hace pocos años. 

Si la fuente y otros hallazgos localizados en el solar de la calle la Rúa ponen el altavoz en la existencia de un Oviedo anterior al Oviedo de la monarquía asturiana, no es ése el primer yacimiento que demuestra la existencia de poblamiento en la zona, ya lo habían hecho con anterioridad los vestigios de presencia romana localizados en el lugar conocido como Murias de Paraxuga, donde se levanta la actual Facultad de Medicina, o el importante y desaparecido yacimiento del castro de Llagú, en las afueras de la ciudad, que ofreció dataciones anteriores a la conquista de Roma. 

Pero aún conociendo que Oviedo ya era un núcleo poblado en época romana, se sabe muy poco de cómo transcurrió la historia en esos siglos que lo separan de la época de Alfonso II. Por el camino seguro que hubo conflictos, rebeliones y asaltos, situaciones típicas de una Península que vivió en el siglo V la caída del Imperio Romano de Occidente y la entrada de los pueblos bárbaros. 

Para algunos historiadores, los astures consiguieron mantenerse independientes de las conquistas bárbaras debido a la situación marginal de la cornisa cantábrica, pero otros sostienen que a partir del siglo VI perdieron la independencia y pasaron a formar parte del reino suevo, al que permanecerían sujetos, tras algunos episodios de rebelión, hasta que con la conquista de Leovigildo, en el año 585, este reino fue absorbido por los visigodos. Un siglo después, los astures tuvieron sus más y sus menos con los visigodos. Tampoco sobre la presencia y la influencia goda en el Reino de Asturias hay unanimidad.

(Fuente: La Nueva España / M.S.Marqués)

15 de diciembre de 2011

La fecha de construcción de San Miguel de Lillo, en duda por tres pruebas científicas

Las muestras de morteros originales datan la iglesia hasta casi dos siglos antes de lo manejado hasta ahora, en el reinado de Ramiro - Los especialistas, cautelosos, coinciden en la necesidad de un gran estudio arqueológico para documentar con rigor el arte asturiano

San Miguel de Lillo es una de las joyas del prerománico asturiano.
Los documentos dicen que la iglesia prerrománica de San Miguel de Lillo, en el monte Naranco de Oviedo, fue construida entre los años 842 y 850, durante el reinado de Ramiro I (842 a 850). Los análisis de carbono 14 realizados sobre una veintena de muestras del edificio revelaron que tres de ellas, morteros originales, apuntan dudas razonables sobre estas fechas. La datación que ofrecen es, en uno de los casos, entre los años 680 y 870, un abanico en el que su construcción podría coincidir con la fecha oficial; en otro, entre el 670 y el 810 y, en el tercero, entre los años 660 y el 770. En muchas de las muestras, con un origen de caliza cocida, aparecen restos de madera carbonizada.
Las cronologías del carbono 14 tienen un arco temporal muy amplio. Pero prácticamente todos los expertos consultados coinciden en la idea de que los edificios prerrománicos asturianos están poco documentados arqueológicamente y necesitan un estudio más amplio.
«Mi primera impresión es de desconcierto, está muy claro que Ramiro I construyó la iglesia de San Miguel de Lillo y el palacio de Santa María del Naranco. Tal vez esos materiales procedían de edificios anteriores y se reutilizan en la construcción de San Miguel», apunta Javier Fernández Conde, catedrático jubilado de Historia Medieval de la Universidad de Oviedo.


Y añade: «Es fundamental, yo diría que esencial, una excavación amplia, no sólo en el Naranco. No sabemos cuándo se construyó Bendones, sabemos poco de San Pedro de Nora, lo mismo que de Santa Cristina de Lena. El prerrománico está pidiendo a gritos dataciones científicas porque dan mucha luz sobre las cosas».


«Son datos extraordinariamente atractivos», señala Lorenzo Arias, profesor de la Universidad de Oviedo y autor de numerosos estudios sobre el Prerrománico. A propósito de estas nuevas cronologías, que él ya conocía, Arias recuerda el estudio de Luis Caballero sobre la estratigrafía del arte asturiano en el que se cuenta que en la primera construcción de San Miguel, antes del gran derrumbe del siglo XI, hay dos fases, probablemente debidas a una paralización o desaparición del taller que trabajaba inicialmente en el edificio. Se nota, sobre todo, en los modelos iconográficos. «En la reanudación de la obra de San Miguel, se traían materiales de Santa María. Muy probablemente hay que plantearse que San Miguel y Santa María no son del mismo taller ni tampoco del mismo constructor. Santa María está hecha «ex novo» y San Miguel no. Quizás haya que retrasar las dos, aunque con poca diferencia una de otra».


¿Pero construidas durante el reinado de Ramiro I? «Hay una tesis muy interesante que dice que el proceso final de Alfonso II fue con Ramiro I ya de rey; son datos que hay que valorar. A mi juicio, falta un parque arqueológico en el Naranco, hay que excavar sistemáticamente y sin fin».


Al laboratorio Beta Analytic Inc. de Miami, responsable de los análisis, se envió una veintena de muestras en el marco de las obras que se realizaron en San Miguel hace unos meses como primer paso para su recuperación integral, dirigidas y proyectadas por el arquitecto Fernando Nanclares. La Consejería de Cultura, a propuesta de los responsables de la obra, encargó un estudio previo y seguimiento petrológico de la intervención a la empresa GEA Asesoría Geológica y, una vez en marcha, se aprobó el envío de varias muestras al citado laboratorio para la prueba del carbono 14. Los resultados sorprendieron a los técnicos implicados en el proyecto, pero la presentación de los informes y el final de la obra coincidió con el final de la legislatura anterior y el cambio de Gobierno. El informe probablemente se archivó.


El propio Ramiro I, en la advocación que figura inscrita en el ara de San Miguel, cuyo original se encuentra en el Museo Arqueológico de Asturias y una copia de la misma en Santa María del Naranco, dejó escrito: «...que mediante tu siervo Ramiro príncipe glorioso con la reina cónyuge Paterna renovaste esta morada consumida por la mucha antigüedad, y por medio de ellos edificaste este ara de bendición a la gloriosa Santa María (...)».
(Fuente: La Nueva España / Pilar Rubiera)

12 de octubre de 2010

Arqueología: ¿Cómo funciona el sistema de datación por Carbono 14?


La antigüedad de los objetos arqueológicos, o de las formaciones geológicas, se puede determinar por el estudio de las substancias radiactivas que los constituyen. Para eso, hay que comparar los porcentajes relativos de los productos de desintegración de un núclido radioactivo a elección.
image
En principio, para la determinación de edades se puede utilizar cualquier núclido radiactivo existente mientras se trate de intervalos de tiempo inferiores a algunos períodos. Sin embargo, en la práctica no se emplean los núclidos cuya cadena de desintegración contiene una substancia gaseosa.
El método de uranio-plomo, por ejemplo, se utiliza para los objetos que se remontan a varios millones de años. Esencialmente, se emplea para materias orgánicas cuyas edades pueden alcanzar los 300.000 años.
El método del argón-potasio, por otro lado, se prefiere para los minerales condensados (rocas) con edades de hasta dos o tres miles de millones de años.
Finalmente, el método del carbono 14 se utiliza para determinar la edad de los objetos arqueológicos de menos de 50.000 años, por eso es la forma más eficaz de datar los restos dejados por nuestras sociedades en el pasado.
image
El carbono 14 es un isótopo del carbono (uno de los tres tipos de carbonoque se dan naturalmente, siendo el más común el carbono 12). El carbono 14 se produce por la acción de los rayos cósmicos, con un período cercano a los 6.000 años de actividad.
Prácticamente, el carbono reacciona de inmediato con el oxígeno formando anhídrido carbónico (gas carbónico). En el transcurso de la vida de los vegetales se alcanza un equilibrio entre el carbono radiactivo asimilado (en forma de anhídrido carbónico) y el que desaparece por desintegración. Es decir, estas moléculas de CO2 (dióxido de carbono) son absorbidas, igual que las moléculas no radiactivas, por los vegetales, e indirectamente por los animales, y los seres humanos que se alimentaron de esos vegetales.
image
Mientras el organismo vive, la desintegración del C14 queda compensada por la aportación de nuevos núcleos, pero cuando la madera se convierte en una mesa, las espigas de trigo en pan, o el egipcio en una momia, la cantidad de carbono 14 comienza a disminuir gradualmente.
Entonces, se compara la actividad de la muestra con la actividad de una cantidad comparable de materia viva y se deduce la edad de la muestra a partir de las medidas efectuadas. Se puede apreciar la edad del objeto determinando la actividad del carbono por gramo de substancia. Por ejemplo, un faraón recién enterrado tendrá dentro de su cuerpo más núcleos de Carbono 14 que luego de 3.000, por aquel entonces en su tumba sólo quedarán la mitad de los núcleos del C14.
image
(Crédito: J. Ángel Menéndez)
Y otro de los numerosos problemas de la contaminación global es el de la ineficacia de la datación por medio del carbono 14 pasado el siglo XIX: debido a que, en el transcurso de los últimos siglos, los combustibles fósileshan sido empleados abundantemente, la atmósfera recibió una importante cantidad de carbono inactivo y, actualmente, el porcentaje de carbonoradiactivo contenido en los vegetales es menor que en los bosques del siglo XIX.
Por otra parte, el porcentaje de carbono radiactivo tiende a aumentar a causa de la producción de carbono 14 en las reacciones nucleares. Por estos motivos, para determinar la edad por el método de carbono 14 se toma como referencia el carbón del siglo XIX, lo que significa que la edad de nuestros objetos y los del futuro, ya no podrán determinarse por el métododel carbono 14.