Mostrando entradas con la etiqueta Cabra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cabra. Mostrar todas las entradas

20 de diciembre de 2016

Descubren una torre del castillo medieval de Cabra (Córdoba)

Se trata de la torre oeste bajomedieval de los siglos XIV-XV que flanqueaba la puerta principal de la fortaleza.
Paramento descubierto en la entrada al castillo. FOTO: JOSÉ MORENO.
La delegación municipal de Patrimonio y Cultura ha procedido, tras comunicarlo a la Junta de Andalucía, a la paralización de las obras de ajardinamiento que el Consistorio realiza en la entrada al castillo de los condes de Cabra, donde se ubicará una escultura en bronce del poeta Muqaddan Ibn Muafa Al Cabri, que realiza el escultor egabrense Rafael Pastor Santisteban.

PARAMENTO DE MAMPOSTERÍA
En el transcurso de esos trabajos ha aparecido la parte baja de la torre oeste bajomedieval de los siglos XIV-XV de la puerta principal del castillo, según ha confirmado el director del Museo Arqueológico Municipal, Antonio Moreno, señalando que se trata de un paramento de mampostería con verdugadas de ladrillo que flanqueaban la mencionada puerta y que tras su restauración quedará a la vista de los visitantes.

El enlucido, ahora picado con motivo de las obras, se corresponde con la segunda mitad del siglo XIX una vez que la iglesia de Capuchinos regresa a manos de la Casa Condal tras la desamortización, permitiendo ese revestimiento una conservación importante, según ha manifestado a este periódico la historiadora egabrense Lourdes Pérez Moral,

Estos vestigios ponen de manifiesto la importancia de la construcción original de finales de la Edad Media, tras la destrucción de la fortaleza en el año 1331 por Muhámmad IV, soberano nazarí de Granada.

2 de diciembre de 2016

Un proyecto general abordará la necrópolis neolítica de La Beleña, en Cabra (Córdoba)

Hay evidencias que apuntan la existencia de una cavidad superior también relacionada con enterramientos. La necrópolis neolítica de Cabra fue sellada 5.000 años antes de nuestra era y permaneció intacta hasta su descubrimiento casual en 2015.
Miembros del equipo científico con responsables municipales y el director del Museo de Cabra. FOTO: J.M.
El equipo científico de la Universidad canaria de La Laguna, dirigido por la arqueóloga Dolores Camalich, va a solicitar a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía un proyecto general de investigación para desarrollar en el yacimiento arqueológico de la necrópolis de La Beleña.

Así lo ha señalado la propia Camalich en el transcurso de la presentación de la pieza del mes del Museo Arqueológico Municipal, una punta de lanza de dicho yacimiento, tras las campañas de excavación arqueológicas realizadas en los dos últimos años como consecuencia de la emergencia que surgió en el 2015 y para lo que se han tenido en cuenta los resultados logrados en las prospecciones geofisicas que marcaban la inestabilidad de parte del yacimiento y que determinaron la necesidad que para poderla controlar, urgía prorrogar la acción preventiva iniciada en su momento.

Este proyecto general de investigación viene avalado, añadía, por la existencia de evidencias de una cavidad superior de estructuras que deben estar interrelacionadas también con enterramientos. Todo ello marcado por una serie de objetivos vinculados al propio trabajo de excavación e investigación por todo lo que pueden proporcionar de conocimientos a nivel científico y patrimonial, con el fin último de puesta en uso público para disfrute de los ciudadanos.

El yacimiento de esta necrópolis, que se ha incorporado al proyecto de investigación internacional IBERIA y más recientemente a un proyecto de I+D del Ministerio de Economía y Competitividad, ha permanecido intacto desde que se sellara unos 5.000 años a.C., permitiéndole pervivir a lo largo de todo este tiempo sin sufrir ninguna alteración hasta su hallazgo casual en el 2015.

29 de septiembre de 2016

Los técnicos toman muestras de ADN en los enterramientos neolíticos de La Beleña, en Cabra (Córdoba)

El buen estado de conservación de los restos hallados en la necrópolis neolítica del yacimiento de Cabra (Cördoba) permiten a los técnicos tomar muestras del ADN de treinta individuos que se incorporarán al proyecto internacional que realiza el mapa genómico de las poblaciones prehistóricas del sur de la península ibérica.
Los investigadores Aioze Trujillo, Ricardo Rodríguez y Cristina Valdiosera. FOTO: JOSÉ MORENO.
Los trabajos arqueológicos realizados en el yacimiento arqueológico de La Beleña, en Cabra (Córdoba), durante las campañas de los años 2015 y 2016 y que han permitido documentar casi una treintena de individuos con un estado de conservación excepcional, han servido para posibilitar que éste conjunto se integre en el proyecto de investigación internacional Iberia, financiado por Australian Research Council y Swedish Research Council, según ha informado la delegación municipal de Patrimonio y Cultura.

Para ello, los investigadores Cristina Valdiosera, de la Universidad de Trobe (Melbourne, Australia), y Ricardo Rodríguez, del Centro Mixto UCM-ISCIII (Madrid), junto con Aioze Trujillo Mederos, de la Universidad de La Laguna (Tenerife) y miembro del equipo de la excavación en la necrópolis de La Beleña, han estado en el Museo Arqueológico de Cabra tomando muestras para los estudios de ADN antiguo de los restos humanos identificados.

Este proyecto, que se hará cargo de los gastos derivados de las analítica que se van a realizar en la Universidad de Uppsala (Suecia), cuenta con la participación de numerosos investigadores a nivel internacional y busca conocer el origen de las primeras sociedades de agricultores y ganaderos en Andalucía, creando el primer mapa genómico de poblaciones neolíticas y calcolíticas del sur de la Península Ibérica.


La necrópolis de la Beleña constituye un yacimiento clave por su situación geográfica y excepcionalidad del registro antropológico. Los resultados permitirán reconocer los movimientos migratorios, el origen y el legado de las sociedades neolíticas.
(Fuente: Diario Córdoba / José Moreno)

31 de agosto de 2016

Inician el proceso para la declaración BIC del yacimiento íbero del Cerro de la Merced

El Ayuntamiento de Cabra (Córdoba) está dando los primeros pasos para la consecución de su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).Las propuestas científicas y administrativas para proteger y poner en valor el complejo ibérico del Cerro de la Merced continúan.  
Fernando Quesada con el equipo de excavación de la campaña 2015 en el Cerro de la Merced.
Una propuesta que como ha informado a través de una nota, “ha encontrado eco favorable y un genuino interés” de la delegación provincial de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba y que permitirá dotar al yacimiento arqueológico de una figura jurídica que reconoce la importancia patrimonial de un bien cultural, e implica, medidas jurídicas singulares para garantizar su protección.

En este caso añade, se reconoce explícitamente la relevancia de un yacimiento único en su género por varias razones como que “es un muy valioso testimonio arquitectónico de la cultura ibérica, e históricamente refleja la fase final de dicha cultura y el proceso de romanización en Andalucía”.

Además recuerda que este destaca por su monumentalidad y excepcional estado de conservación en plantas y alzados de muros ciclópeos, escalinatas de piedra y relieves entre otros elementos y por último, resalta la propiedad municipal de los terrenos y la decidida apuesta del Ayuntamiento de Cabra por la protección, puesta en valor y musealización del complejo aristocrático como foco de referencia de un turismo cultural de calidad, en adición a sus valores propios históricos y científicos.

Por todo ello ya se han iniciado los pasos, desde el Ayuntamiento de Cabra y por el equipo de arqueólogos de la Universidad Autónoma de Madrid bajo la dirección del arqueólogo Fernando Quesada y otras entidades andaluzas, para presentar la documentación técnica al objeto de tramitar el preceptivo expediente.

RECINTO FORTIFICADO IBÉRICO
El recinto fortificado ibérico en el Cerro de la Merced, uno de los más suroccidentales del conjunto de la Campiña y la Subbética cordobesas, es uno de los más grandes y aparentemente mejor conservados de la región.


Las excavaciones han servido para revelar una ocupación prolongada de la cima del cerro. Tras una primera fase de la Edad del Bronce, apenas vislumbrada, seguida por un hiato, se produjo la construcción de un gran recinto fortificado en Baja Época Ibérica (siglos II-I a.C.). Dicho recinto tiene un núcleo cuadrado en la cima de unos 19 metros de lado, formado por potentes muros de los que se conserva el alzado de un zócalo ciclópeo de más dos metros de altura y aún mayor espesor. Se aprecian en su interior restos de muros de adobe.

Muy poco después se añadió un recinto exterior concéntrico más irregular, de unos 40 metros de lado aproximadamente; en el pasillo entre ambos se construyeron edificaciones auxiliares. Tras una destrucción intencionada, todavía se reutilizaron las ruinas durante un breve espacio de tiempo, antes de un abandono definitivo probablemente antes de mediados del s. I a.C. Siglos después la cima del cerro sería ocupada por una modesta construcción de época emiral islámica.

6 de julio de 2016

El Ayuntamiento de Cabra impulsa la puesta en valor del yacimiento del Cerro de la Merced

La redacción del proyecto de puesta en valor para hacerlo visitable y accesible contempla un presupuesto de 50.000 euros por parte del Ayuntamiento de Cabra (Córdoba). El yacimiento se ha revelado como un “centro de poder a escala regional” entre los siglos IV y I a.C
Para Fernando Quesada el Cerro de la Merced es una “bomba arqueológica” donde hay 4.000 años de historia.
El equipo de investigación que durante los últimos cuatro años ha estado excavando en el Cerro de la Merced de Cabra centrará su actividad este verano en el estudio y divulgación de las piezas y materiales encontrados así como en la puesta en valor del propio Cerro. Así lo han dado a conocer el propio director de la excavación y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Quesada y el alcalde de Cabra, Fernando Priego, en el transcurso de una rueda de prensa en la que han estado acompañados del concejal de Cultura, José Luis Arrabal y el arqueólogo municipal, Antonio Moreno.

Según ha avanzado el propio Quesada, las excavaciones realizadas en estos últimos años “han revolucionado lo que sabíamos sobre lo que considerábamos como una torre atalaya de época ibérica en las afueras de Cabra”. Para el director de las excavaciones el Cerro de la Merced es una “bomba arqueológica” donde hay 4.000 años de historia como demuestra el pequeño asentamiento de la Edad de Bronce, el gran monumento conmemorativo con relieves de gran calidad, que se están restaurando; un recinto aristocrático y uno de época medieval, que culminó con un saqueo sistemático que se produjo en 1658. En definitiva, como ha asegurado Quesada, el Cerro de la Merced es “un centro de poder a escala regional, que controlaba buena parte de las comunicaciones entre la Campiña y la depresión Priego –Alcaudete en época ibérica, entre el siglo IV y I A.C.”

TRABAJO DE LABORATORIO
Según Quesada entre las tareas de este verano se encuentra el trabajo en laboratorio para estudiar los materiales y reconstruir la vida de aquellos ibéricos. Igualmente, se va a renovar la exposición del Cerro de la Merced del Museo Arqueológico Municipal y se editará un libro científico, que se prevé que esté listo en dos años.

El director de la excavación ha anunciado también que ha sido invitado a la 70 edición de los cursos arqueológicos de Ampurias (Gerona) para exponer los descubrimientos del Cerro de la Merced.

MAGNÍFICA CONSERVACIÓN DE SUS ESTRUCTURAS
En paralelo a todo esto, ha añadido Quesada, se trabajará en la puesta en valor del Cerro, que “tiene un atractivo turístico excepcional por la magnífica conservación de sus estructuras”. Por ello, indicó, se trabajará en que sea visitable y accesible, convirtiéndose en un foco de atracción de los egabrenses y de otros habitantes de Andalucía. Sobre esto, el alcalde recordó que en el presupuesto municipal de este año ya se contempló una partida de 50.000 euros para comenzar con la redacción del proyecto de puesta en valor.

Fernando Priego recordó que en Cabra estaban coincidiendo en este verano dos equipos de investigación en sendos yacimientos de la localidad, de un lado, en la Beleña, donde se está excavando, y de otro, en el Cerro de la Merced.

4 de marzo de 2016

La Junta protege como Zona Arqueológica la Villa de Mitra en Cabra y el yacimiento de los Villares de Andújar

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucia ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la categoría de Zona Arqueológica, la Villa de Mitra en Cabra (Córdoba) y el yacimiento de Los Villares de Andújar (Jaén).

El yacimiento de la Villa de Mitra debe su nombre a una excepcional escultura de este dios, la única de pieza completa encontrada en la Península Ibérica, que constituye uno de los mejores ejemplos de villa romana de peristilo (con galería interior de columnas) en la antigua provincia Bética.

El enclave, igualmente representativo del tipo de asentamiento rural de la zona durante los siglos I y II a.C., sigue los cánones que los agrónomos romanos exigían para este tipo de explotaciones: se sitúa en un lugar de tierras fértiles y al pie de una vía de comunicación, el camino que unía Cabra con Córdoba.

Su ocupación se prolongó hasta el siglo VII como aldea visigoda, periodo del que perviven los restos de un edificio de culto cristiano y una necrópolis asociada.

Las intervenciones arqueológicas pusieron al descubierto sólo el núcleo central de la zona residencial de la 'pars urbana', donde las estancias se distribuyen en torno a un patio porticado con un estanque en el centro.

La escultura del dios Mitra, cuya aparición motivó la primera excavación en la década de los 50, formaba parte de la decoración de este estanque.

ASENTAMIENTO IBERORROMANO DE LOS VILLARES 
Además, la Junta ha decidido proteger como Zona Arqueológica el yacimiento de Los Villares de Andújar, ejemplo de asentamiento iberorromano del Alto Guadalquivir que ofrece vestigios de un largo periodo desde finales de la Edad del Bronce.


El enclave, situado a cinco kilómetros del casco urbano de esta localidad en un meandro de la ribera norte del Guadalquivir, ofrece vestigios de un amplio periodo entre finales de la Edad del Bronce y la transición a la Edad Media, además de ser representativo del tipo de asentamiento iberorromano.

El origen del poblamiento se remonta a la colonización de las tierras bajas cultivables, a finales del siglo VII a.C., por comunidades procedentes de Sierra Morena oriental que introdujeron novedades técnicas como el uso del torno.

Ubicado en una posición estratégica, el 'oppidum' de Los Villares guardó en época ibérica una estrecha relación con las rutas metalúrgicas que atravesaban la zona.

Con la conquista romana, el lugar pasó a denominarse Isturgi y fue uno de los escasos núcleos urbanos del Alto Guadalquivir que adquirió el estatuto de ciudad de pleno derecho latino, junto con Castulo, Obulco y Urgavo.

Durante la época imperial se amplió su trama urbana y surgió un barrio artesanal que acogió el mayor centro productor de cerámicas del sur de Hispania, fundamentalmente de 'terra sigillata'.

Diversos restos arquitectónicos indican también un posible proceso de monumentalización de Isturgi, mientras que del periodo final -Bajo Imperio y transición al Medievo- dan cuenta la aparición de sepulturas cristianas en el barrio artesanal y de numerosos hallazgos monumentales.

El decreto de inscripción del yacimiento en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz establece una delimitación del yacimiento con una superficie total de 168,35 hectáreas, entre la pedanía de Los Villares y el arroyo de Martín Gordo.

23 de noviembre de 2015

Descubren intacto un enterramiento colectivo de hace 5.000 años en Cabra (Córdoba)

La necrópolis calcolítica se ha descubierto intacta. Se trata de un enterramiento colectivo en cueva artificial, cubierto por una cámara circular abovedada de unos 3 metros de diámetro y pasillo o corredor de acceso. Trabajos posteriores a la excavación han dado como resultado la identificación de restos de 20 individuos.
Este yacimiento supone el único hallazgo de este tipo y época en la mitad sur de la provincia.
Las investigaciones del yacimiento arqueológico de La Beleña II en Cabra (Córdoba) avanza y el equipo de la Universidad de La Laguna (Tenerife) que desarrolla los estudios y que dirigieron las excavaciones realizadas el pasado mes de julio, han presentado los últimos resultados.

Para ello los responsables de la investigación, Dolores Camalich, profesora Titular en el Departamento de Prehistoria, Arqueología, Antropología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna y directora de la excavación, Ayoze Trujillo, antropólogo físico, y Dimas Martín, catedrático de Prehistoria de ese centro universitario. Los datos han sido hechos públicos mediante dos conferencias, una dirigida a estudiantes en el Teatro El Jardinito en la mañana del 20 de noviembre, y una segunda ese mismo día en el Museo Arqueológico de Cabra.

YACIMIENTO ÚNICO
Según los investigadores, este yacimiento detectado el pasado mes de mayo supone el único hallazgo de este tipo y época en la mitad sur de la provincia. Se trata de un enterramiento colectivo en cueva artificial, cubierto por una cámara circular abovedada de unos 3 metros de diámetro y pasillo o corredor de acceso.

Se cuenta con dataciones precisas de este yacimiento Calcolítico, de tal modo que se estima que la antigüedad del enterramiento se sitúa en unos 5.000 años, y que fue usado durante unos 300 años. De cualquier modo se va a realizar de inmediato una datación de los restos hallados de manera individual para ser más precisos en este aspecto.

Los trabajos posteriores a la excavación han dado como resultado la identificación de restos de 20 individuos, hombres y mujeres de diferentes edades, en concreto de 8 mujeres, 7 hombres y el resto infantiles.

El enterramiento en este caso es colectivo y fue empleado como tal a lo largo del tiempo, de manera continuada, es decir que los cuerpos no fueron enterrados a la vez. Según ha destacado el antropólogo forense Ayoze Trujillo, los restos óseos no presentan indicios de patologías relevantes, tan sólo signos de artrosis en huesos de individuos de mayor edad, alguna fractura sin complicación, por lo tanto ello indica que no murieron a consecuencia de una epidemia o a consecuencia de un conflicto armado.

UNA DIETA BASADA EN PROTEINAS DE ORIGEN ANIMAL
Además los estudios de los restos óseos han hecho posible saber que la dieta de estas personas se basaba en las proteínas de origen animal, según ha explicado Ayoze Trujillo. Otro dato interesante es el dimorfismo sexual pronunciado que muestran los restos, es decir diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres, ya que los esqueletos de hombres muestran mayor estatura que las mujeres y mayor robustez.

Las diferencias con otros yacimientos del mismo período radican en que se trata de un yacimiento que estaba intacto, y que dada la época en que ha sido hallado, permitirá un estudio más profundo que en otros lugares, donde se realizaron años atrás, ahora será posible un trabajo más profundo.

Un dato indiscutible que los investigadores vienen resaltando desde el inicio es que en las proximidades de este enterramiento existía un asentamiento humano de entidad. De este modo las futuras actuaciones están pendientes de la realización de una prospección geofísica en la zona para determinar la existencia de otros enterramientos similares, algo que se considera bastante probable, con lo cual la zona sería en realidad una necrópolis, no enterramientos individuales.

Otro aspecto en el que se va a trabajar es en el estudio del ADN de los restos, que puede comprobar si hay parentesco entre los individuos que fueron enterrados en este lugar, lo que a su vez permitiría determinar su procedencia y el carácter del enterramiento.

(Fuente: Sur de Córdoba)

31 de julio de 2015

Documentan un palacio ibérico de los siglos II - I a.C. en el Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

Los arqueólogos sacan a la luz un gran edificio con diez estancias en su planta baja, diferentes aterrazamientos y una escalinata monumental hasta el acceso principal del recinto palaciego donde se ha localizado el arranque de escalera para una segunda planta.
Fernando Quesada con el equipo de excavación al completo en ésta IV Campaña en el Cerro de la Merced. 
Los hallazgos realizados en esta IV campaña de excavaciones trascienden por completo la idea de que se trataba de un simple recinto fortificado ibérico. Según nos comenta Fernando Quesada, director de la excavación, "hoy podemos afirmar que nos encontramos frente a un complejo aristocrático o palacial de gran relevancia", como queda demostrado por la suma de los diferentes hallazgos realizados este año.

DIEZ HABITACIONES Y ESCALERA A PISO SUPERIOR
Las tareas de desescombro y excavación realizadas han permitido descubrir la existencia de un gran edificio de dos pisos, con hasta diez estancias muy regulares en la planta baja y muros de piedra y adobe conservados hasta en cuatro metros de altura. Precisamente en una de las estancias descubiertas junto al acceso principal  se ha encontrado el arranque de la escalera al piso superior. 

La existencia de esta segunda altura viene demostrada también, nos comenta Quesada, por el descubrimiento de mechinales a dos metros de altura en los muros en los que se sustentarían los soportes para una segunda altura del edificio, hoy colapsada y cuyos restos de derrumbe todavía ciegan una de las dependencias.
Fernando Quesada nos muestra los mechinales 
en los que se sustentaría la segunda planta del edificio.

Dentro de los espacios habitacionales descubiertos destaca por su singularidad una pequeña estancia, anexa a otra mayor, que también ha aparecido enlosada con lajas de piedra en su totalidad y que no dispone de ventilación ni aperturas al exterior con un vano de acceso que sólo permitiría la entrada de una persona. En opinión de Quesada, ésta habitación se podría corresponder con un lugar de culto.

MURALLA DE CUATRO METROS DE ESPESOR
Según Quesada el recinto fortificado se extiende sobre una superficie total de 700 metros cuadrados de los cuales la planta del edificio ocupa unos 400 metros cuadrados, que con esta segunda altura podría superar los 600 metros cuadrados habitables. Todo el edificio estaría protegido por una potente muralla de cuatro metros de espesor que en su parte exterior estaría formada por bloques ciclópeos de piedra y adosado a una muralla interior mediante carga de mampostería. 

Según nos comenta Quesada, toda la estructura palaciega y las cuatro esquinas de esta muralla fueron destruidas, con toda probabilidad por los ejércitos de Roma que controlaban el Valle del Guadalquivir y como consecuencia de algún desacuerdo con el señor, o príncipe de éste lugar. 
Escalinata de acceso al recinto palaciego desde los aterrazamientos 
de la cara sur hasta el acceso principal en la ladera este del edificio.

ATERRAZAMIENTOS Y ESCALINATA DE ACCESO
La importancia y complejidad de esta edificación -nos comenta Quesada- también vendría demostrada por el descubrimiento de diferentes aterrazamientos en la ladera sur del Cerro y el hallazgo de una escalera monumental perfectamente pavimentada con losas de piedra que, partiendo de estas terrazas, daría acceso al recinto por la cara Este del cerro, donde además se ha localizado el acceso principal. 



UNA SINGULAR MANILLA DE ESCUDO IBÉRICO
Precisamente en este acceso, en lo que vendría a ser el vestíbulo se ha descubierto una manilla de escudo ibérico elaborada en hierro forjado, y que por su singularidad, sólo hay otras tres documentadas del mismo tipo y dimensiones en los yacimientos de Fuente Tójar (Córdoba) y en los de Jumilla y Mula en Murcia.

En opinión de Quesada esta manilla, que estaba oculta entre los materiales constructivos de uno de los muros, tendría alguna funcionalidad religiosa o de protección, y es muy posible que perteneciera al ajuar guerrero de uno de los antepasados del príncipe ibérico, señor de este palacio, y en cuyo honor se erigiera el monumento que coronó la cima de este cerro en los S. IV o V a.C.

REUTILIZACIÓN DE MATERIALES
Nuevos hallazgos en la estructura constructiva del edificio confirman además la reutilización de materiales correspondientes al monumento documentado en campañas anteriores y datado entre los siglos V-III a.C. 
Detalle del enlosado en una de las habitaciones
descubiertas.


Con las tareas de desescombro han salido a la luz nuevas piezas del monumento que ocupó lo alto del Cerro de la Merced entre los siglos IV-V a.C. entre los que destacan una nueva piedra con gola, cuyo perfil casa perfectamente con la descubierta el pasado año, como nos ha demostrado Fernando Quesada, así como nuevos restos de molduras ("ovas") cinceladas a mano sobre la piedra.

Y es que, según nos cuenta Fernando Quesada, la cronología de ocupación del Cerro de la Merced es sin embargo muy anterior a estas fechas, ya que también se han documentado en el interior del recinto algunas industrias correspondientes al Bronce pleno o antiguo.

UN ESPACIO HABITADO A LO LARGO DE LA HISTORIA
La habitabilidad del Cerro de la Merced también se extiende a mucho tiempo después de que los romanos destruyeran el recinto palaciego e inutilizaran sus enormes murallas provocando el derrumbe de las cuatro esquinas de las mismas, ya que en este mismo espacio en el S. X aproximadamente también se reutilizó el emplazamiento con una atalaya árabe de vigilancia en el paso entre el valle del Guadalquivir y la depresión Priego-Alcaudete. 

También hemos comprobado como se han desplazado piedras desde sus emplazamientos originarios para construir rudimentarios habitáculos en épocas posteriores y cómo éste emplazamiento ha atraído la curiosidad de expoliadores a lo largo de la historia, destacando tres periodos de expolio sistemático como lo demuestran diferentes trincheras, una del S. XVII (que hemos datado gracias al hallazgo de monedas) y dos más del S. XX.

2 de junio de 2015

Expertos de la Universidad de La Laguna investigarán un nuevo yacimiento arqueológico en Cabra (Córdoba)

El yacimiento está intacto. Se trata de un enterramiento colectivo en cueva artificial, cubierto por una cámara circular abovedada de unos 2'5 metros de diámetro y pasillo o corredor de acceso que podría remontarse al 2600-2200 a.C. Los trabajos comenzarán el próximo mes de julio.
Imagen de alguno de los restos humanos encontrados en el yacimiento. FOTO: DELEGACIÓN DE CULTURA DEL AYTO: DE CABRA.
El delegado de Cultura del Ayuntamiento de Cabra, Javier Ariza, ha dado a conocer el hallazgo de un nuevo yacimiento arqueológico cuya investigación será iniciada de inmediato por un equipo de expertos de la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife).

Ariza ha comparecido junto a tres de los componentes de ese equipo de la Universidad de La Laguna, Dimas Martín, catedrático de Prehistoria, Dolores Camalich, profesora Titular en el Departamento de Prehistoria, Arqueología, Antropología e Historia Antigua y Ayoze Trujillo, antropólogo físico. Este equipo es uno de los más acreditados en la zona de Andalucía del estudio de yacimientos del período Neolítico, hasta la Edad del Bronce.


HALLAZGO CASUAL
La Delegación Municipal de Cultura recibía constancia del hallazgo el pasado 16 de mayo. El yacimiento era hallado durante las tareas agrícolas realizadas con un tractor, cuando se pudo comprobar la existencia de una cavidad que albergaba restos humanos. 


ENTERRAMIENTO COLECTIVO EN CUEVA ARTIFICIAL
El yacimiento está ubicado en una zona de olivar al norte del término municipal. En concreto se trata de un enterramiento colectivo en cueva artificial, cubierto por una cámara circular abovedada de unos 2'5 metros de diámetro y pasillo o corredor de acceso. El hallazgo fue puesto en conocimiento de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que ha autorizado la intervención inmediata en el yacimiento, unos trabajos que comenzarán a principios del mes de julio.

En cuanto a la datación del yacimiento, su estudio habrá de determinar con precisión el mismo, aunque inicialmente el equipo de investigadores, su aspecto superficial hace pensar que podría remontarse al 2600-2200 a.C.
 
Antonio Moreno, director del Museo Arqueológico
de Cabra junto a Javier Ariza
delegado de Cultura.

YACIMIENTO INTACTO
El yacimiento está intacto, algo que para Dolores Camalich "es el sueño de cualquier profesional de la Arqueología, y pensamos que va a ser de una enorme importancia". Este aspecto lo dota de un interés muy elevado para los investigadores, ya que los enterramientos están intactos y será fundamental para su datación y para la realización de un estudio de ADN de los restos. Esto se incluiría en el marco de un proyecto de idenfiticación de ADN de restos hallados en Málaga del Neolítico y del Calcolítico, lo que ayudaría a correlacionar estas poblaciones genéticamente.

Camalich considera que este yacimiento estaría en relación con otros del mismo tipo como la cueva de Ardales, el conjunto dolménico de Antequera o Valencina de la Concepción entre otros. La arqueóloga ha precisado que es seguro que el yacimiento es más amplio de lo que a priori se percibe.

El IFAPA ha cedido sus instalaciones para que los investigadores desarrollen su trabajo e investigación, sobre todo en tareas de laboratorio. Los propietarios de los terrenos en los que se ha detectado el yacimiento también están ofreciendo total colaboración. En este proyecto trabajará un equipo de 5 especialistas y 3 operarios.


DOS EQUIPOS ARQUEOLÓGICOS EN CABRA
La idea inicial es desarrollar los trabajos de campo en el yacimiento en julio, durante un período de 3 a 4 semanas. Los resultados de la datación serán más o menos inmediatos, y en cuanto a los análisis de ADN y otros que precisan mayor tiempo la perspectiva es tener resultados a finales de otoño o en la primavera de 2016.

Se da la circunstancia de que el próximo verano serán dos los equipos de arqueólogos que desarrollarán su trabajo en yacimientos del término municipal de Cabra, ya que el equipo dirigido por Fernando Quesada realizará la última fase de excavaciones en el Cerro de la Merced.

(Fuente: Sur de Córdoba)

16 de marzo de 2015

Nuevos hallazgos revelan la existencia de otra importante villa romana en Cabra (Córdoba)

Las donaciones realizadas por un particular al Museo Arqueológico de Cabra han servido para localizar una posible villa romana de la que no se tenía conocimiento hasta ahora. Podría tratarse de la segunda villa romana en importancia en el municipio después de la del Mitra, cuya declaración B.I.C. podría producirse en las próximas semanas.
El delegado de Cultura y Patrimonio de Cabra, Javier Ariza junto al director del Museo Arqueológico, Antonio Moreno.
Parte de una nereida o ninfa del mar de época romana, que podría haber formado parte de una fuente decorada con conchas, piñas y animales marinos donada por el egabrense Rafael López al Museo Arqueológico Municipal han servido al Ayuntamiento de Cabra para descubrir, gracias a la colaboración ciudadana, la existencia de un posible yacimiento arqueológico de una villa rural romana de primer orden de la que no se tenía constancia hasta el momento.

Así lo ha explicado el delegado municipal de Cultura y Patrimonio, Javier Ariza, junto al director de museo, el arqueólogo Antonio Moreno, indicando que la existencia de la villa, ubicada en la zona norte del término municipal egabrense y en el entorno del arroyo de la Marcenilla, ha sido ya puesta en conocimiento de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

HALLAZGO FORTUITO

La pieza, que está siendo estudiada por especialistas de la Universidad de Barcelona por la rareza que presenta en su fisonomía, fue encontrada de forma fortuita en una zona en la que se han hallado desde la existencia de sillares a restos de cerámica y de columnas de épooca romana entre otros restos, añadía el arqueólogo, si bien en superficie no se han detectado restos de estructuras de muros pertenecientes a algún tipo de edificación.


150 YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS
De confirmarse, sería la segunda villa rural romana de importancia existente en Cabra junto a la del Mitra y para la que su declaración como Bien de Interés Cultural podría ser decretada por la Consejería de Cultura en las próximas semanas. Y es que como recordaba el arqueólogo, el término municipal de Cabra es muy rico en patrimonio arqueológico, ya que se tienen constatados unos 150 yacimientos, de los cuales unos 80 serían de época romana.

El hallazgo fue dado a conocer en el transcurso de la presentación de la donación de la pieza que Rafael López ha hecho al Museo Arqueológico Municipal, junto a otras donadas recientemente por fray Guillermo Triano, Miguel Martínez Ecija y Francisco Payar, encontradas fortuitamente y cuyo gesto agradecían tras calificarlos como "ciudadanos ejemplares", por lo que han invitado al resto de vecinos a hacer lo mismo.

Las piezas que estos últimos han donado al museo, que ha registrado 1.859 visitas desde su reapertura el pasado 28 de febrero, son un instrumento musical de viento y una jarra doméstica decorada de época andalusí; dos ánforas --una de época moderna y un fragmento de época romana-- y una pieza metálica de la iluminación doméstica del siglo XVIII procedente, según testimonio, de la casa de Doña Leonor de Guzmán.

(Fuente: DIario Cördoba / José Moreno)

26 de febrero de 2015

Un hito funerario ibérico del S. V a.C coronaba el Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

En el Museo Arqueológico de Cabra, que reabrirá sus puertas el próximo día 28, se exponen, entre otros,  los últimos hallazgos en el yacimiento del Cerro de la Merced que incluyen una enorme piedra de gola y varios fragmentos de moldura que los arqueólogos han relacionado con un pilar-estela de origen oriental, muy similar al encontrado en Monforte del Cid (Elche, Alicante) y datado entre los Siglos V y IV a.C.
Algunos de los fragmentos de moldura encontrados el pasado verano en el Cerro de la Merced.
El Museo Arqueológico de Cabra, que reabre sus puertas el próximo día 28 de febrero después de más de siete años de reformas, ha dispuesto de algunas sorpresas para sus visitantes entre las que destacan los últimos hallazgos en el yacimiento del Cerro de la Merced, la reproducción de un santuario mitraico y algunos de los mosaicos recientemente recuperados de la villa romana en la que se hallaron las esculturas del dios Mitra, de Dionisos, el "Niño de la liebre" y un Eros dormido.

PILAR-ESTELA
Según nos ha informado Antonio Moreno, arqueólogo y director del Museo Arqueológico de Cabra que también ha formado parte del equipo que el pasado verano trabajó en el Cerro de la Merced bajo la dirección de Fernando Quesada, este tipo de monumentos se caracteriza por tener un pilar cuadrado sobre un basamento rematado por una cornisa moldurada sobre el que se solía colocar alguna figura zoomorfa, como una esfinge, un león o un lobo... que de momento no hemos encontrado aunque creemos tener localizada.
Piedra con gola aparecida en el Cerro de la Merced y que aprecia la cornisa.

La funcionalidad de este pilar-estela, nos comenta Moreno, sería por una parte como hito fronterizo por su situación en la parte superior del cerro, que lo dotaría de gran visibilidad para los viajeros que desde la Bastetania atravesaran este paso natural hacia la Turdetania. 

Por otra parte, según Moreno, este pilar también tendría como es lógico, una función de monumento conmemorativo  representando a un individuo, una familia o una dinastía.

El pilar-estela está datado entre los siglos V y IV a.C. que se correspondería con el periodo de ocupación ibérica del Cerro de la Merced, un yacimiento que sin embargo ha tenido una ocupación continuada desde el Neolítico hasta la Alta Edad Media, como podrán apreciar los visitantes del Museo, por los vestigios que de estas épocas hemos encontrado.
El renovado aspecto que presenta el Museo Arqueológico de Cabra.

EL MITHREUM DE CABRA
Pero ésta no es la única sorpresa que les espera a los visitantes del reabierto Museo de Cabra, ya que en su interior también se puede visitar una recreación de un santuario dedicado al dios Mitra, una antigua deidad cuyo nombre es citado por vez primera hace 3.400 años. 

Mitra es un dios de la antigua India y fue una divinidad del imperio Persa (actual Irán), del que en Europa sólo se conservan tres: uno en Londres nos comenta Antonio Moreno, otro en los Museos Vaticanos de Roma y el tercero que sería el de Cabra.
Acceso al Mitreo del Museo Arqueológico.

El culto a Mitra aparece en el S. I d.C. en el Imperio Romano, y se mantiene hasta ser desplazada por el Cristianismo en el S. IV d.C.

La escultura del Mitra, que actualmente se expone en el Museo Provincial de Córdoba, se encontró en Cabra en 1952, de forma casual por unos agricultores y no fue hasta 1972-73 cuando se realizaron las primeras excavaciones en el lugar, donde se descubrió una suntuosa villa romana y en la que lógicamente debería encontrarse el Mitreo o Mithreum

PENDIENTES DE LA DECLARACIÓN BIC DE LA VILLA DEL MITREO
Según nos comenta Moreno, actualmente sólo se han excavado aproximadamente 400 metros cuadrados de la villa romana, que estimamos ocupa más de 5.000. Pero estamos a la espera de que la Junta de Andalucía active el proceso de declaración como Bien de Interés Cultural (B.I.C.) de la zona, paralizado desde 2009, esta declaración hará que podamos iniciar los procesos de expropiaciones para seguir excavando en el área que ocupa la villa romana.
El Mitreo del Museo Arqueológico de Cabra con la reproducción del MItra.
El actual Mithreum que será visitable en Cabra está inspirado en el de la ciudad italiana de Ostia, que también es conocido como el "Mitreo de las Siete Puertas" y actualmente está sirviendo de inspiración para la construcción de uno similar en Londres.

La mitología clásica dice que Mitra nació en una cueva un 25 de diciembre momento en el que lanza una flecha y hace brotar un manantial sagrado. Después captura al toro primigenio, a quien lleva a una cueva y lo sacrifica. De la columna vertebral del toro sale trigo  y de su sangre mana vino para finalmente celebrar un banquete con el Sol y ascender juntos a los cielos.

8 de enero de 2015

El Gobierno apoyará hasta 2017 las excavaciones en los yacimientos ibéricos de Cabra y Almedinilla (Córdoba)

El Ministerio de Economía y Competitividad financia con unos 36.000 euros durante un periodo de tres años las excavaciones en los cerros de la Merced en Cabra y de la Cruz en Almedinilla, ambos en la provincia de Córdoba. Esta ayuda complementará los 30.000 euros anuales que ambos ayuntamientos vienen destinando para cada campaña.
Fernando Quesada posa junto al muro ciclópeo con Antonio Moreno, director del Museo Arqueológico de Cabra y los arqueólogos Eduardo Kabanach y Mónica Camacho durante la campaña del pasado verano en el Cerro de la Merced.
Los objetivos del proyecto de investigación sobre la 'Resistencia y asimilación: la implantación romana en la Alta Andalucía. Estudio y musealización del Cerro de la Merced y Cerro de la Cruz y su territoriohan sido presentados ayer en rueda de prensa por el subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado, junto con los alcaldes de ambos municipios, Fernando Priego y Antonio Cano, respectivamente, y el investigador principal y director del proyecto, Fernando Quesada, profesor titular de Arqueología y actualmente director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

En concreto, destacan que "el impacto" que se espera de este proyecto es "múltiple", por sus diversos niveles de análisis. En primer lugar, contribuirá a mejorar el conocimiento sobre el proceso de expansión romana en época republicana, entre los siglos II y I antes de Cristo (a.C.), porque afecta a cuestiones relacionadas con varios temas críticos en el Mediterráneo durante la época en que Roma se convirtió en una gran potencia.

Así, citan la presencia púnica en la Bética como base para la guerra de Aníbal --y en particular, el control territorial púnico, a partir de las minas castulonenses y la recluta de mercenarios--, las diferentes actitudes de Roma frente a fenómenos como el enfrentamiento con Viriato o el espinoso problema sertoriano.

De hecho, el director del proyecto destaca que la forma en que Roma abordó la conquista de las regiones que se le oponían, y la transición de un proceso de extrema violencia, documentado en el Cerro de la Cruz con matanzas de civiles y destrucciones sistemáticas a gran escala, y en el cerro de la Merced, con lo que parece una obra sistemática de demolición, es un tema que afecta a todo el Mediterráneo centro-occidental.

Al respecto, subraya que la investigación internacional, especialmente la anglosajona, alemana y francesa, sigue desde hace tiempo con mucha atención las novedades que en este sentido se ha producido en yacimientos como Valencia en época sertoriana, Santo Tomé/Baecula en la Segunda Guerra Púnica, a lo que añade los propios trabajos en el Cerro de la Cruz y el Cerro de la Merced.

LA CULTURA IBÉRICA
En segundo lugar, apunta que el proyecto "mejorará sustancialmente" el conocimiento de las últimas fases de la Cultura Ibérica en Andalucía, de manera que los estudios de Almedinilla son "esenciales" para entender la economía, la cultura material, el urbanismo y en general la Cultura Ibérica en el siglo II a.C..

Por su lado, el estudio del Cerro de la Merced en Cabra y de otras fortificaciones del entorno puede ser "decisivo" para solucionar la cuestión de las 'torres de Aníbal' en la zona y su cronología, que, a su juicio, "parece ahora sertoriana o ligeramente anterior, sin llegar a mediados del siglo II".

Por otra parte, señala que los estudios previstos de economía --carpológicos, análisis de pastas cerámicas, etc.-- tendrán un impacto en los estudios sobre comercio, relaciones culturales y economía en la época de la República tardía de Roma, dado que ambos yacimientos proporcionan una 'foto fija' muy completa de la actividad y la vida diaria en unos momentos muy precisos entre 141 a.C. y 50 a.C.

REFERENCIA ESPAÑOLA
Además, indican que la propuesta de musealización de los yacimientos como vía de fomento turístico y de apoyo al desarrollo sostenible enlaza de pleno con las propuestas de organismos internacionales relacionados con la cultura, y puede llegar a convertirse en una de las referencias españolas al respecto.

En este sentido, el proyecto tiene un plazo normativo de ejecución de tres años entre 2014 y 2016, pero dadas las circunstancias administrativas se ha solicitado ya una extensión para que su plazo real de trabajo abarque los años 2015 a 2017.

El proyecto tiene una financiación para sus tres años de 36.300 euros, repartidos por anualidades, al tiempo que complementa la aportada por el Ayuntamiento de Cabra para la excavación arqueológica en el Cerro de la Merced prevista en 2015 en el marco del convenio de colaboración con la UAM que se firmó en 2012.

  • En los años anteriores, tanto el Ayuntamiento de Almedinilla (2006-2014) como el de Cabra (2012-2014) han financiado la totalidad de los trabajos de campo y gabinete que están en la base del actual proyecto de 'I+D+I'. Según el director del proyecto, los consistorios han aportado cada año en torno a 30.000 euros.
LA HISTORIA
Entretanto, Quesada ha recordado que hacia el año 150 a.C., derrotados los cartagineses hacía 50 años, Roma dominaba todo el valle del Guadalquivir, convertido en provincia romana, y avanzaba hacia la conquista de la Meseta y Lusitania. Corduba( Córdoba) o Hispalis (Sevilla) se iban convirtiendo en populosas capitales romanizadas.

Sin embargo, en las regiones montañosas de la Subbética, en la Alta Andalucía, zonas extensas de territorio montañoso continuaban bajo el control de líderes ibéricos, y llevando la forma de vida tradicional de sus ancestros. Aunque nominalmente estaban sometidos a Roma, seguían viviendo en 'oppida' (ciudades) y recintos fortificados.

Construidos con las técnicas y urbanística tradicionales --que no necesariamente significa primitivas--, estos poblados muestran la fase crepuscular de una cultura que en un siglo se extinguiría, o mejor dicho, se transformaría en algo muy distinto.

En ocasiones, estos principados ibéricos se enfrentaron a Roma, quizá apoyando a líderes como el lusitano Viriato, quien en estas décadas centrales del siglo II a.C. llegó a adentrarse profundamente en Andalucía durante sus luchas con los ejércitos romanos; o apoyando a alguno de los bandos romanos en las Guerra Civiles romanas del siglo I a.C., entre Sertorio y César.

El resultado fue que entre mediados del siglo II y mediados del I a.C. las comunidades ibéricas del sureste de la actual provincia de Córdoba, en la frontera de la antigua Bastetania, fueron derrotadas o forzadas a abandonar su hábitat tradicional, algunos de sus poblados y fortificaciones fueron incendiados y demolidos, y parte de su población masacrada o esclavizada, y el resto obligada a modificar su forma de vida.

EJEMPLOS "CASI ÚNICOS"
De este modo, las excavaciones en los asentamientos ibéricos del Cerro de la Cruz y del Cerro de la Merced son "una excelente muestra de este proceso de resistencia y asimilación". Hasta el momento, son ejemplos "casi únicos" en Andalucía y en el conjunto de España por la extensión de excavaciones y la magnitud de hallazgos.

Pero además, el estudio de este proceso histórico, afectando como lo hace al proceso de avance del poder romano, reviste interés para toda la cuenca del Mediterráneo central y occidental.

Así, el proyecto actual surge como un desarrollo natural de los trabajos de campo y gabinete aprobados por la Junta de Andalucía en los yacimientos ibéricos del Cerro de la Cruz y Cerro de la Merced. Ambos yacimientos forman parte del mismo entorno cronológico, geográfico y cultural, y la integración de los trabajos en un marco teórico y metodológico unitario permitirá multiplicar la importancia de los resultados.

Su objetivo no es sólo analizar un proceso histórico clave en la Alta Andalucía a través de dos yacimientos bien conocidos y en curso de excavación y sus territorios, sino contribuir a su proceso de puesta en valor y musealización, haciéndolos más accesibles al gran público, contribuyendo a mejorar su exposición en el terreno y en los respectivos Museos Arqueológicos de Almedinilla y Cabra.

(Fuente: Europa Press)

18 de julio de 2014

Descubren cinco espacios habitacionales en la torre ibérica del Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

En la parte exterior de la torre también se han localizado diferentes espacios de almacenamiento que, junto a las nuevas estructuras complejas del interior, confirman cierta actividad económica durante los siglos II y I a.C. en este torreón datado en la época ibérica clásica.
El equipo de excavación trabaja en los espacios habitaciones descubiertos. En la imagen se aprecian los muros de adobe.
La tercera campaña de excavaciones en el yacimiento ibérico del Cerro de la Merced que promueve el Ayuntamiento de Cabra (Córdoba) ya ha deparado las primeras sorpresas al equipo de arqueólogos que han sacado a la luz un complejo de estructuras internas perfectamente diferenciadas en el interior de la torre amurallada.
  • Ayer mismo salio a la luz una quinta estancia en el interior de la torre. Cuatro de estas habitaciones tienen unas dimensiones regulares de 1,70 x 2,60 metros mientras que la quinta todavía se encuentra en fase excavación. Todas ellas están delimitadas por muros de adobe y sobrezócalo de piedra con una altura conservada de dos metros.
OTROS ESPACIOS DE ALMACENAMIENTO
Según Fernando Quesada, director del Departamento de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid y director de estas excavaciones, el hallazgo de estas estructuras habitacionales y el de otros espacios de almacenamiento descubiertos en la parte baja de la muralla interior así como las pesas de telar, los cuatro molinos de grano y algunas fusayolas de hilar, todos ellos de época ibérica que se encontraron en la campaña anterior, evidenciarían que en el recinto fortificado se desarrolló cierta actividad económica durante los siglos II y I a.C. Aunque los orígenes de la torre se remontan a la época ibérica clásica, entre los siglos V y IV a.C
Fernando Quesada posa junto al muro ciclópeo con Antonio Moreno,
director del Museo Arqueológico de Cabra y los arqueólogos Eduardo
Kabanach y Mónica Camacho.

Estos hallazgos hacen que la estructura interna no sea la de una torre sencilla "sino la de un recinto con actividad económica, donde se transformaban alimentos, donde se hilaba y se tejía, y donde se daba una actividad de control del territorio por parte del príncipe ibérico que aquí residía, porque el recinto interior es parte de un núcleo mayor, un anillo exterior de estructuras, donde sin duda vivía una población reducida, asociada a este aristócrata, en una época en la que Roma ya controla Córdoba y que no fue derrumbada por los romanos hasta bien entrado el S. I a.C", explica el director de las excavaciones.

UNA TORRE DE DOS PISOS
Según hemos podido constatar en la visita realizada a las excavaciones del Cerro de la Merced, el núcleo principal del yacimiento son los restos de una torre, un recinto cuadrangular de 19,01 x 19,01 metros, con tres de sus lados en buen estado de conservación. 

Su estructura cuadrada, datada en la época ibérica clásica -entre los siglos V y IV a.C-  está formada por un muro de cuatro metros de grosor, relleno de piedra y tierra, y conformado en su parte exterior por bloques ciclópeos de hasta más de un metro de longitud, colocados en hiladas que podrían llegar a alcanzar los cinco metros de altura, de los que en algunos tramos se conservan muros de dos metros y medio de altura. 
Entre los restos del derrumbe de la torre se aprecian fragmentos de cerámica
ibérica.

Precisamente esta altura y los restos del derrumbe en el interior de la torre, entre los que se han encontrado restos de cubiertas de cerámica ibérica, "confirmaría la posibilidad de que la torre pudiera tener dos pisos",  informa Quesada.

En la parte exterior a la torre se añadió con posterioridad, ya entre los siglos II y I a.C. otra muralla, también de grandes bloques de piedra que ocupan una extensión de 50 x 40 metros.




UN TORREÓN "PARA SER VISTO"
Según Fernando Quesada, "en el Cerro de la Merced podemos constatar una ocupación permanente desde aproximadamente el 2.200 a.C. hasta el Siglo X, ya en la época emiral, pero la funcionalidad de la torre en sus orígenes todavía no está del todo clara y seguimos trabajando sobre hipótesis."

"Los estudios realizados sobre el terreno -nos cuenta Quesada- demuestran que el torreón ibérico no tenía una función de vigilancia ni de comunicaciones entre los núcleos de población cercanos. Además tampoco se han encontrado objetos que demuestren una vida estrictamente militar en la torre fortificada". "Se trataría más bien -continúa Quesada- de una construcción realizada para ser vista por los viajeros que pasaran por esta zona fronteriza entre la Bastetania ibérica de la Andalucía Oriental y la Turdetania de la Andalucía Occidental". "Un monumento, que fuera reflejo de un poder local y coexistiera con los romanos hasta el S. I a.C". 

26 de septiembre de 2013

Nuevas evidencias datan en el Siglo IV a.C. el yacimiento íbero del Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

La segunda fase de excavación arqueológica en el yacimiento del Cerro de la Merced de Cabra, que en estos días concluye, ha servido para poner de relieve la importancia de este recinto fortificado de época ibérica con una serie de nuevos hallazgos como ha señalado su director, Fernando Quesada, responsable del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, UAM.
Fernando Quesada con casi todo el equipo de técnicos y voluntarios que han participado en la campaña de excavaciones de este año. Foto: Cerro de la Merced
Quesada ha indicado que la campaña que ahora termina ha servido tanto para conocer que el recinto es al menos del siglo IV antes de Cristo y no del siglo II antes de Cristo como se dató el pasado año y el hallazgo de una serie de indicios que apuntan a que en el mismo, se pudo erigir un gran monumento de la época ibérica clásica en honor del jefe local.

Muro ciclópeo de cuatro metros de grosor

El núcleo principal es un recinto cuadrangular de unos 20 metros de lado, excelentemente conservado en tres de sus lados, formado por un muro de bloques ciclópeos de hasta más de un metro de longitud, colocados en hiladas hasta alcanzar una altura en su momento de cinco metros, conservando en varios tramos muros de dos metros y medio. Este muro tiene un grosor excepcional, de unos cuatro metros, y sobre él se alzaba otro paramento de sillares de menor tamaño, alcanzando probablemente los cinco metros de altura. El interior estaba compartimentado con muros de adobe y tapial.

Con posterioridad se añadió un recinto exterior en todo su perímetro, cuadruplicando la superficie del yacimiento. 

Muro de bloques ciclópeos. Foto: Cerro de la Merced
En la primera fase, llevada a cabo en septiembre del 2012, se demostró la existencia de una fase prehistórica en la Edad del Bronce, muy anterior al recinto ibérico y que mil años después de su abandono, la cima del Cerro de la Merced fue reocupada en época islámica, probablemente emiral, en torno al siglo IX. 

La excavación del Cerro de la Merced es posible gracias a un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Cabra y la UAM.


(Fuente: Cabra Información / José Moreno)

26 de diciembre de 2012

Cabra solicita la expropiación de la villa romana del Mitra

El Pleno del Ayuntamiento de Cabra (Córdoba) solicitará a la Diputación Provincial la encomienda de la gestión del procedimiento de expropiación forzosa del yacimiento arqueológico de la Villa del Mitra, permitirá comenzar la cuenta atrás para su declaración BIC (pendiente desde 2009) y su recuperación.
Villa romana de Mitra, en Cabra (Córdoba).
Foto: Cabra digital
Y es que desde que esta villa romana del siglo III fuera hallada en 1952, los distintos trabajos emprendidos por distintas corporaciones municipales han caído en balde, al no conseguirse la adquisición de los terrenos en los que se enclava, impidiendo que las administraciones local y autonómica que tiene las competencias en patrimonio, pueda poner en marcha distintas actuaciones para su puesta en valor y la realización incluso, de distintos campos de trabajo y de excavación. 

Además la adquisición podría incluso acelerar la declaración del yacimiento como Bien de Interés Cultural (BIC), cuyo expediente se inició en abril del año 2009, permitiéndose con la misma el acceso a una serie de ayudas y líneas de financiación que la Junta de Andalucía contempla para intervenir en estos bienes e incluso "estar con el tiempo también en la Red de Espacios Culturales de Andalucía", como en el mencionado mes de abril del 2009 explicaba en una visita a Cabra, el entonces delegado provincial de Cultura, Joaquín Dobladez, quién se mostraba confiado en tener ese procedimiento culminado en unos meses.
Mithras Tauroktonos de Cabra (Córdoba).
En el yacimiento apareció la escultura de la divinidad irania Mitra, que le da nombre y cuyo original, se encuentra en el Museo Arqueológico de Córdoba; una imagen del dios Dyonisos y otra de un pequeño Eros dormido, además de una serie de grandes mosaicos, que se pueden contemplar en el Museo Arqueológico de Cabra. También se halló la escultura de "Niño con liebre" , en poder de Sierra Solís, hija del ex ministro franquista y secretario general del Movimiento el egabrense José Solís, y que sacó a subasta sin éxito en Madrid el 15 de diciembre del 2008.

Además se ultima en estos días en el Museo Arqueológico Municipal, que está en obra de reforma, la recreación de un mitreo.

10 de octubre de 2012

Encuentran una necrópolis romana en Cabra

Las fuertes lluvias de la pasada semana dejan al descubierto varios enterramientos y una cisterna romana en Cabra (Córdoba) que según los expertos es similar a la de la cercana villa romana de El Ruedo, en Almedinilla.
Ariza y Moreno junto a algunas de las piezas donadas
el pasado mes y que han dado pie al descubrimiento de la necrópolis.
Foto: El Día de Córdoba. 
Técnicos de la Delegación de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de Cabra han descubierto un nuevo yacimiento arqueológico en la zona norte de la ciudad, concretamente una necrópolis de época romana datada entre los siglos II y IV d.C. El hallazgo se produjo de manera casual puesto que las fuertes lluvias caídas la pasada semana provocaron un movimiento de tierras que dejó al descubierto, además de varios enterramientos, una cisterna de similares proporciones a la que se encuentra en la villa romana de El Ruedo, en Almedinilla.

A mediados de septiembre, un ciudadano anónimo donó 44 piezas arqueológicas encontradas en esta misma zona, entre ellas dos estelas funerarias romanas - las actuales lápidas -, lo cual puso sobre aviso a los técnicos municipales. Para el arqueólogo municipal, Antonio Moreno, estamos ante un posible asentamiento rural "de primer orden" que presenta varias particularidades que lo hacen si cabe más atractivo.

La primera de ellas es la existencia de un enterramiento extenso en zonas eminentemente agrícolas, lo que sumado a la cantidad de restos que se van encontrando en la zona hace suponer a los investigadores que allí hubiera podido concentrarse un núcleo poblacional importante. Por otro lado la cisterna y la existencia de piezas domésticas como asas de vasijas, platos cerámicos o molinos, dan si cabe más peso a esta teoría.

El delegado de Cultura y Patrimonio, Javier Ariza, anunció que el hallazgo ya ha sido puesto en conocimiento de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba "para proteger la zona", anunciando que se facilitará a todos los expertos que lo deseen el acceso al yacimiento para su estudio más pormenorizado. "Este es un dato más de la importancia de la antigua Egabro en ese periodo, y especialmente en el ámbito agrícola", apuntó Ariza.

El personal del Museo Arqueológico estudiará las dos estelas funerarias con técnicas fotográficas que combinan los rayos infrarrojos y las luces ultravioleta para determinar si aún quedan restos de pigmentos en las lápidas, pues los romanos solían realizar inscripciones en colores vivos para determinar la identidad y la posición social del fallecido. Otra de las curiosidades que presenta una de estas piezas es la existencia de una cruz que, en su parte superior, aparece tímidamente tallada lo que la situaría en los inicios del cristianismo en nuestra región, en torno al siglo II d.C.

Estas y otras piezas formarán parte del catálogo que el Museo Arqueológico de Cabra mostrará a los visitantes después de haber permanecido cerrado desde el año 2010 a raíz de las obras de remodelación de la Casa de la Cultura. Según comentó Javier Ariza, las vitrinas ya están posicionadas permitiendo que las piezas puedan empezar a colocarse esta misma semana, tras la instalación de los pertinentes sistemas de alarma.

21 de septiembre de 2012

Descubren elementos medievales islámicos en el yacimiento íbero del Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

Junto a elementos prerromanos, aparecen otros de los que no se tenían constancia como son de época medieval islámica e incluso algunos indicios de la Edad del Bronce.
Trabajos de excvación en el muro esxterior
del lado oeste del yacimiento.
Foto: Cerrodelamerced.blogspot
Los trabajos realizados desde el pasado 3 de septiembre por todo un equipo multidisciplinar, están poniendo de relieve el interés que el yacimiento tiene para el conocimiento histórico, pues según ha subrayado su director Fernando Quesada, arqueólogo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y uno de los máximos exponentes de la cultura ibérica de toda Europa, sobre el yacimiento de época prerromana, hay un asentamiento de época medieval posiblemente de época emiral de los siglos IX-X, colocado sobre las ruinas de la antigua torre ibérica. Unos datos “de lo que nada se sabía hasta ahora”, añadía Quesada que junto al alcalde Fernando Priego (PP), el delegado de Cultura y de Patrimonio Javier Ariza (PA) y el arqueólogo municipal Antonio Moreno, visitaba la excavación en la tarde de este jueves 20 de septiembre.

Bajo esos niveles estratigráficos añadía, se encuentran unos restos prerromanos “que a juzgar por lo que hasta ahora tenemos, ni cartagineses, ni romanos, pues el material que está apareciendo en estos días es exclusivamente ibérico de época tardía, de la segunda mitad del siglo II a.C., cuando Roma ya controla Córdoba”.

A ello se une la aparición de objetos no asociados a la vida estrictamente militar de un ejército en campaña sino elementos de la vida diaria como algunas piezas de telar y para trenzar el hilo o un molino de grano, entre otros, que forman parte “quizás de una comunidad de época ibérica tardía o quizás incluso, no lo sabemos todavía, de una comunidad con algún elemento con carácter militar de control del territorio”.

Elementos de interés a los que se unen otros de interés más puramente arqueológico, al haberse hallado evidencias en algún caso “de la posible presencia de un yacimiento anterior, de la Edad del Bronce, aún no confirmado”.

El yacimiento explicaba el arqueólogo, “está excepcionalmente bien conservado pues hay mucho que ver, hay unas estructuras imponentes, colosales, de bloques ciclópeos de más de un metro de altura en la mayoría de los casos, formando varias hiladas que no es habitual encontrar en este estado de conservación y además, no un trozo de muro, sino un recinto doble que al menos, tiene más de 18 metros de lado en el recinto interior y de más del triple, el recinto exterior”. Conjunto en el que se trabajará en campañas como la que ahora finaliza a lo largo de unos cuatro años que “permitirán estudiarlo no sólo arqueológicamente sino también limpiar, despejar y poner en valor, restaurando algunos bloques de piedras caídos in situ con la idea de hacer accesible el yacimiento y que se pueda convertir en un foco dinamizador de turismo local, comarcal e incluso nacional ya que recintos fortificados como este en la Subbética, hay cero, no están excavados”.

Todo ello sin olvidar explicaba Quesada, la faceta de su importancia patrimonial, ya que gracias al interés del Ayuntamiento de Cabra que está financiando la excavación tras convenio con la Universidad Autónoma de Madrid y con las respectivas autorizaciones de las delegaciones provinciales de Cultura y de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la colaboración también de la Diputación Provincial, han sabido ver, el interés que tiene “un yacimiento que forma parte de una cadena de fortificaciones de unos 2.200 años en principio, en toda la zona de la Subbética y que es uno de los más grandes y de los más complejos de la región”.

DINAMIZACIÓN TURÍSTICA Y CULTURAL
Por su parte el delegado de Cultura y Patrimonio destacaba la importancia del yacimiento para el patrimonio arqueológico egabrense, por lo que significa para la dinamización turística y cultural de la localidad y que ha llevado en estos días incluso ya al propio Quesada, a presentar sus primeras impresiones en la Universidad de Bolonia (Italia) y a permitir la presencia en el mismo de distintos especialistas de Universidades como las de Córdoba, Granada y Sevilla, entre otras.

A ello se une añadía el alcalde, el permitir la participación en el campo de trabajo de tres voluntarias universitarias egabrenses y de seis personas a través del programa “Solidarios” del Patronato Municipal de Bienestar Social, que tiene como finalidad, la contratación de personas con necesidades económica.