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15 de septiembre de 2016

Las obras descubren una necrópolis romana en la Sagrera (Barcelona)

Los restos han sido localizados en las proximidades de lo que fue una villa romana. Los arqueólogos califican de "extraordinario" el hallazgo porque ayudará a ampliar los conocimientos históricos de la ciudad
Vista de la primera fosa completamente desenterrada. FOTO: EL PERIÓDICO.
Unas obras han vuelto a poner al descubierto restos del pasado de Barcelona. Los servicios de arqueología del Ayuntamiento han descubierto una nueva necrópolis romana de la época republicana durante las obras de rehabilitación y ampliación del edificio conocido como Torre de La Sagrera, que será el futuro casal del barrio.

De momento se han podido localizar tres fosas de inhumación con sus respectivos cuerpos, uno de los cuales fue trasladado el martes pasado aldepósito arqueológico de Zona Franca ante la previsión defuertes lluvias, que han obligado a proteger la excavación de forma improvisada.

El primer hallazgo se hizo la semana pasada, mientras se excavaba una nueva red de servicios colectores para el nuevo casal y también para el recién inaugurado Colegio La Sagrera. Esta parte de las obras ha sido paralizada hasta que se recuperen y se estudien debidamente las tumbas de la zona en construcción.


YACIMIENTO "EXTRAORDINARIO"
A causa de los trabajos de urbanización, las fosas han quedado parcialmente seccionadas y algunos de los esqueletos han sufrido daños por el trabajo de la maquinaria. No obstante, los restos se encuentran en muy buen estado de conservación, afirma Eva Orri, arqueóloga al frente de la recuperación.

Los arqueólogos que trabajan en el lugar han calificado de “extraordinario” el descubrimiento y creen que estas sepulturas se corresponden con la villa romana del Pont del Treball Digne, ubicada a unos doscientos metros del lugar y que es previo a la fundación de Barcino, señala el arqueólogo Dídac Pàmies, que ha recordado que antiguamente toda esa área era una gran explotación agrícola.

Gracias a los restos de cerámica encontrados junto a las tumbas, los expertos han podido datar el hallazgo en el siglo I a.C., una antigüedad que coincide con la de la villa de La Sagrera. Además, las tumbas se encuentran al lado de lo que fue una vía romana, un lugar de inhumación muy común en esa época.

Muy cerca de esa zona, donde se iniciaron las obras de la estación del AVE de La Sagrera, se encontraron hace cinco años 16 yacimientos arqueológicos con restos de 59 personas y de construcciones diversas correspondientes a un periodo histórico de como mínimo 5.800 años. Una amplia etapa que abarcaba desde el neolítico antiguo hasta el siglo XIX, pasando por las épocas ibera, romana y medieval. Un rompecabezas que también ha sido de gran ayuda para reconstruir el pasado de Barcelona.

EN BUSCA DE OTRO HALLAZGO
Los Serveis d’Arqueologia de Barcelona ya estaban haciendo un seguimiento de las obras porque cabía la posibilidad de que se pudiera desenterrar una de las entradas a un refugio antiaéreo de la Guerra Civil encontrado durante otras obras en la Torre de la Sagrera. Sin embargo, los arqueólogos aseguran que este inesperado hallazgo servirá para ampliar el conocimiento sobre la historia de Sant Andreu durante la época romana.

El jefe de la obra, José Miguel Franco, explica que están colaborando activamente con el equipo de arqueólogos. “No esperábamos dar con una necrópolis, pero no queremos que los restos sufran más daños”.

El único esqueleto totalmente desenterrado se corresponde a un adolescente que ha sido apodado 'Augustus' por los colegiales de los dos centros educativos colindantes, los máximos espectadores del hallazgo durante estos días.

27 de junio de 2014

Descubren un baluarte del S. XVII, un tramo de Vía Augusta y mausoleos romanos bajo el mercado de Sant Antoni

Además del baluarte defensivo del S. XVII, las obras del mercado de Sant Antoni en Barcelona, han permitido documentar un tramo de la Vía Augusta, estructuras funerarias romanas y la escultura de una cabeza también de factura romana. Todo ello en uno de los mercados de la ciudad construidos según el estilo de la denominada "arquitectura del hierro" y obra del arquitecto Rovira i Trías en 1882.
La escultura representa la cabeza de un joven adolescente y debe proceder de un monumento funerario.
Foto: LA VANGUARDIA
Un equipo de arqueólogos ha hecho importantes hallazgos arqueológicos en el subsuelo del mercado de Sant Antoni (Barcelona), tras siete años de excavaciones en el edificio, construido por el arquitecto Antoni Rovira i Trias en 1882 según el Plan Cerdà y actualmente inmerso en un proceso de remodelado y modernización.

BALUARTE DEL S. XVII
Estos hallazgos han sido realizados bajo la dirección de los arqueólogos Emilio Hinojo García y Jacinto Sánchez Gil de Montes quienes han descubierto los restos, muy bien conservados, del baluarte de Sant Antoni y su sistema defensivo, que datan del siglo XVII.

Los restos conservados del baluarte, de planta pentagonal, tienen 90 metros de longitud, 2,10 metros de anchura y 5 metros de alto y están revestidos en sillares de piedra de Montjuïc y rellenos de piedra y mortero de cal.

VÍA ROMANA Y RESTOS FUNERARIOS
Las excavaciones también han permitido descubrir un tramo de la Vía Augusta, en cuyos laterales se han documentado estructuras funerarias (mausoleos) de las familias de la ciudad romana de Barcino, la actual Barcelona, con restos de lechos funerarios o pequeñas piezas de ajuar. Entre estos hallazgos, ha aparecido una escultura romana que representa la cabeza de un joven adolescente y que debe proceder de un monumento funerario.

Los expertos aseguran que las excavaciones hechas en el mercado de Sant Antoni han permitido documentar la vía romana, con sus diferentes cambios de recorrido, los enterramientos asociados y la "centuriación" de la colonia de Barcino, un modelo de organización territorial propio de la época romana del emperador Augusto.

Estos hallazgos arqueológicos han sido fruto del trabajo conjunto entre el Instituto Municipal de Mercados de Barcelona, el Instituto de Cultura de Barcelona y los responsables del proyecto de reforma del mercado de San Antoni, que ha puesto todo su empeño en preservar este importante patrimonio arqueológico. Todos los departamento implicados en estos hallazgos arqueológicos desean que los ciudadanos hagan suyo este patrimonio cultural y que lo puedan visitar.

Los hallazgos documentados abarcan restos de la época romana, del sistema defensivo de la ciudad en el siglo XVII y de la época moderna, en uno de los mercados de la ciudad construidos según el estilo de la denominada "arquitectura del hierro", subrayan sus promotores.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)

20 de mayo de 2014

Una enorme bodega y un patio porticado, nuevos hallazgos de la excavación de la villa romana de la Sagrera (Barcelona)

La segunda fase de excavación arqueológica en la villa romana de la Sagrera ha descubierto más habitaciones, un patio porticado y un "importantísimo centro de producción vitivinícola", según avanzan responsables de los trabajos en la web Tribuna d'Arqueologia, dependiente del departamento de Patrimonio de la Generalitat.
Conjunto de habitaciones del S. V  halladas durante la segunda fase de excavación en la villa romana de La Sagrera.
Foto: DANIEL ALCUBIERRE / Tribuna de d'Arqueología
Los nuevos hallazgos corroboran otra vez que la residencia patricia que reposaba bajo el Pont del Treball era mucho más que un chalet de lujo: una finca tan extensa como la propia Barcino y muy próspera gracias a la elaboración de grandes cantidades de vino, como ya sugerían los restos encontrados hasta ahora.

Las habitaciones y espacios descubiertos en la zona doméstica son la prolongación directa de los ya conocidos –dónde se encontró el gran mosaico que lucirá la futura estación de trenes de la Sagrera–, puesto que se retomó la excavación desde los límites exactos donde se detuvo en 2011. En cambio, de la parte productiva no se tenían datos hasta el momento y en ella se ha localizado un gran edificio destinado al prensado de uva y producción de vino, que aporta mucha información sobre la relevancia de la villa. Además, los nuevos restos permiten definir con mayor precisión la evolución de todo el conjunto entre finales del siglo I aC y el siglo V dC.

LA EXPLOTACIÓN AGRARIA
Mansión y bodega deben imaginarse rodeadas de una vasta extensión de viñedos. De hecho, era el paisaje que caracterizaba la planicie alrededor de la pequeña Barcino, desde las murallas hasta el río Besòs. La poderosa finca de la Sagrera producía cada año kilos y kilos de uva, que se convertían en miles de litros de vino. ¿Hasta dónde llegaban sus viñas? Se desconoce, por ahora. La segunda fase, que ha intervenido en una superficie mucho mayor (unos 9.000 m2) que la excavada parcialmente en 2011 (1.150 m2), no ha podido determinar todavía la extensión total de los terrenos.

Ha incluido áreas de la vivienda, de los cultivos y de la bodega o centro vitivinícola, pero también ha evidenciado que quedan más restos por descubrir. "Ya se plantea que algún día habrá que excavar más allá del área afectada por las obras del AVE", señalan fuentes extraoficiales del yacimiento. Los trabajos han transcurrido con intensidad variable desde mediados de 2012 hasta este mes de mayo. "Se ralentizaron cuando el AVE llegó a Girona [enero de 2013], de 70 arqueólogos sólo quedaron una veintena", recuerdan las mismas fuentes.

Parte de las estructuras de producción halladas –dos prensas de uva y un depósito anexo– apuntan a una posible explotación vitivinícola anterior al establecimiento de la villa, con orígenes que se remontarían al último tercio del siglo I aC. También ha aparecido una canalización que serviría para verter el contenido de este depósito más antiguo a una cella vinaria o almacén para el vino que no se ha podido estudiar todavía porque queda fuera de los límites de la intervención actual. El edificio habría sido ampliado a mediados del siglo I dC con un torcularium de grandes dimensiones, donde se realizaba un segundo prensado mediante seis prensas diferentes que funcionaban de forma simultánea.

Ya en octubre de 2012 quedó claro el volumen que manejaba esta explotación agraria. Entre las estructuras vitivinícolas halladas destacaban varias rasas de viñedos, tres dolia defossa o tinajas gigantes para el mosto y prensas cuadrangulares, similares a las documentadas y reproducidas en 3D en el yacimiento de Veral de Vallmora, que pueden visitarse en el Parque Arqueológico Cella Vinaria de Teià (Maresme).

LA VILLA PATRICIA
La residencia también evolucionó. El gran patio porticado demuestra que desde sus orígenes la villa fue concebida como una vivienda de lujo, para una familia patricia acomodada. Con el paso de los siglos, fue ampliada y dividida en dos zonas diferenciadas: los ámbitos privados dónde residía la familia y los espacios de carácter representativo, en los que recibir a las visitas y hacer negocios.


Nuevos fragmentos de mosaico, más pequeños que el hallado en 2011, demuestran que disponía de una decoración laboriosa y refinada. También se han encontrado multitud de teselas dispersas –las pequeñas piezas de cerámica que forman los mosaicos–, posiblemente pertenecientes a la construcción primigenia, que se habrían destruido al ampliar la casa. "Han aparecido bolsas y bolsas de teselas, que se documentan pero que carecen de valor arqueológico al ser imposible reconstruir el dibujo que formaban", explica un experto.

Pese al esplendor que vivió, la villa fue abandonada siglos más tarde. Restos de fuegos hallados en algunas habitaciones sugieren que sus ruinas se convirtieron en un lugar de refugio ocasional, quizá para viajeros que pasaban la noche allí a la espera de poder cruzar las murallas de Barcelona a la mañana siguiente. Las circunstancias de su declive, abandono y destrucción son por ahora un misterio, una más de las muchas incógnitas de la Barcino romana.

PRESENTACIÓN PARTICIPATIVA
Los arqueólogos Daniel Alcubierre, Jordi Ardiaca, Pere Lluís Artigues y Sílvia Llobet expondrán este miércoles de forma oficial los resultados preliminares de esta fase de excavación. Carme Miró, responsable del Pla Barcino municipal, moderará y presentará la conferencia, que tendrá lugar en el Palau Marc (Rambla Santa Mònica, 8) a partir de las siete de la tarde. Se podrá seguir en streaming y plantear preguntas a los ponentes vía Twitter mediante el hashtag #tribuna2014.

7 de marzo de 2014

Descubren un nuevo tramo de la Vía Augusta bajo un mercado de Barcelona

La intervención arqueológica bajo el mercado de Sant Antoni, en el Eixample de Barcelona, ha permitido confirmar la presencia extramuros de una vía sepulcral romana, correspondiente al ramal costero de la Vía Augusta durante el Alto Imperio. Además de restos de pavimento también se han encontrado roderas de carro y una cama sepulcral.
Arqueólogos trabajando en el área de la Vía Augusta hallada bajo el mercado de Sant Antoni. Foto: LA VANGUARDIA.
Los hallazgos están muy bien conservados, según ha informado el Servei d'Arqueologia de Barcelona. Además del camino pavimentado, han aparecido varias roderas que habrían marcado los carros romanos y estructuras de elementos cercanas, como un sillar que podía haber sido utilizado como quicio de una puerta.
Fragmento de la Vía Augusta. Foto: La Vanguardia.

La actual fase de obras, fruto de la reanudación de los trabajos de remodelación del Mercado, empezó este mes de febrero y está dirigida –como las anteriores– por el arqueólogo Emiliano Hinojo García (CODEX-Arqueología y Patrimoni). Las excavaciones realizadas durante 2012 y 2013 ya permitieron documentar la actividad agrícola y residencial en la zona entre los siglos I y XIX, a través de los restos de una masía del siglo XVI que se derribó en 1644 para construir el baluarte defensivo que precedió al mercado.

A finales de 2013 ya se localizó un pequeño tramo de vía romana del siglo I dC, en el patio abierto de la calle Borrell. Los restos fueron cubiertos temporalmente por la necesidad de ejecutar toda la losa de apuntalamiento del nuevo mercado y en previsión de excavar en extensión durante la nueva fase de los trabajos. Con la nueva campaña de excavación ya se han documentado y excavado 12 metros de los 50 que podrían conservarse por debajo del glacis del baluarte de Sant Antoni, así como nuevas estructuras, cuya función no ha sido posible determinar por ahora.

CULTURA FUNERARIA ROMANA
"Sí que se puede avanzar, sin embargo, que se trata de una vía sepulcral", asegura el Servei d'Arqueologia, que recuerda que "a lo largo del Alto Imperio se enterraba fuera las ciudades, al lado de los caminos, tanto si eran incineraciones como inhumaciones". La localización de un un posible mausoleo del siglo I dC ha hecho llegar a esta conclusión a los especialistas, que han recuperado restos de marfil decorados y alterados por el fuego, en lo que parecen ser los restos de una cama funeraria.

CAMA FUNERARIA
La bibliografía de la época detalla que este tipo de camas se fabricaban con materiales como bronce, plata, oro, marfil, concha, hueso, madera o hierro, en función de la clase social del difunto. Para los romanos, la cama funeraria era el lecho del fallecido durante el velatorio y el transporte hasta la necrópolis. Con frecuencia era quemado junto al cuerpo en el ritual de incineración, lo que explicaría las evidencias de alteración por fuego en los restos de marfil hallados. Además, coincide con una cama parecida que se encontró en la intervención arqueológica de las Drassanes de Barcelona en 2010 y 2011.

Ambos restos refuerzan la tesis que existió una importante necrópolis junto a la vía de entrada a la ciudad romana de Barcino, cuyo trazado que se correspondería con los tramos documentados entorno a la calle del Hospital: en la plaza de Sant Agustí –donde se documentó otro mausoleo de los siglos II-IV dC–, en la iglesia de Sant Llàtzer de la calle del Pedró y en la plaza de la Gardunya, tras la Boquería. Los trabajos continuarán durante los próximos meses para continuar la documentación de esta vía de acceso y la necrópolis romana de la ciudad de Barcino.

(Fuente: La Vanguardia)

27 de noviembre de 2013

Hallan el ábside de una basílica del S. VI en la iglesia de los Santos Mártires Justo y Pastor de Barcelona

Los arqueólogos han hallado en el subsuelo de la iglesia de los Santos Mártires Justo y Pastor de Barcelona parte del ábside de la basílica del siglo VI perteneciente al conjunto episcopal cristiano del que ya aparecieron otros elementos en excavaciones anteriores, como el arranque de un muro, una columna y el baptisterio, que demuestra la relevancia de Barcino en época visigoda.
Además del ábside han aparecido otras estructuras de la antigua iglesia visigoda. Foto: EFE.
Los arqueólogos han hallado en el subsuelo de la iglesia de los Santos Mártires Justo y Pastor de Barcelona parte del ábside de la basílica del siglo VI perteneciente al conjunto episcopal cristiano.

Además del ábside, las excavaciones en la misma zona de la capilla de San Federico han permitido localizar unas estructuras de la nave de la basílica del siglo VI, según ha explicado la arqueóloga Julia Beltrán de Heredia.

El ábside, ha precisado Beltrán, presenta en un nivel inferior un ámbito soterrado de 2,20 metros de altura, que "se trataría de una cripta ("confessio") seguramente de carácter funerario, destinado a acoger la tumba de uno o varios personajes destacados vinculado a la comunidad cristiana del momento".

El hallazgo permite a los expertos comenzar a dibujar la planta de este antiguo templo de culto cristiano que se situaría en sentido transversal a la actual iglesia gótica, y que constituiría "un edificio triabsidal", del cual se conservarían solo los dos ábsides extremos, pero no el central, "afectado por las parcelaciones del suelo que se acometieron en el siglo XVIII".

HALLAZGOS ANTERIORES

Los trabajos arqueológicos ya alumbraron en 2011 una columna y el arranque de un muro absidal y en 2012 parte de una piscina bautismal con planta en forma de cruz, ambos datados en el siglo VI, que junto con los restos hallados ahora confirman, en palabras de Beltrán, "la existencia de un segundo grupo episcopal, de carácter cristiano".

Este conjunto cristiano, situado bajo Santos Mártires Justo y Pastor, confirmaría "la coexistencia de dos obispos en la Barcelona del siglo VI, algo de lo que sólo se tiene constancia arqueológica en Rávena (Italia)".

Beltrán recuerda que "el siglo VI es potente para Barcelona, pues Barcino fue escogida como Sede Regia por los reyes visigodos Gesaleico, Teudis y Teudiselo y se sabe que había una buena convivencia de los recién llegados arrianos con la población local católica".

DOS CONCILIOS
Barcelona acogió en el siglo VI dos concilios, el primero en el año 540, siendo obispo Nebridi, tuvo lugar con toda probabilidad en la iglesia de los Santos Justo y Pastor

Bajo la catedral barcelonesa actual se documentó años atrás el primer grupo episcopal de la ciudad, con la basílica principal y el baptisterio, una iglesia martirial, el palacio y la sala de representación del obispo arriano y el palacio del conde visigodo.

En la última campaña arqueológica en Santos Mártires Justo y Pastor, en medio del ábside se ha encontrado un elemento singular, "una pequeña ventana ("fenestella confessionis") desde la cual los fieles podían mirar el interior de la cripta soterrada y orar, si bien también podría ser un espacio para guardar reliquias veneradas.

Otra actuación arqueológica cerca de la cabecera de la iglesia gótica ha permitido identificar una secuencia de dos pavimentos tardoantiguos ('opus signinum') y cuatro alto-medievales (mortero de cal).

El equipo arqueológico que dirige Beltrán plantea la hipótesis de que cuando los visigodos se instalaron en la ciudad "ocuparon" el núcleo episcopal que había bajo la catedral actual y que los católicos fueron "desplazados" a Santos Mártires Justo y Pastor, donde "probablemente había una primera iglesia de la que aún no tenemos constancia arqueológica", ha dicho la arqueóloga.

25 de enero de 2013

Un baptisterio del siglo VI demuestra la relevancia de Barcino en época visigoda

Los restos, en la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor en Barcelona son la primera prueba arqueológica de que la ciudad contaba con dos núcleos episcopales. La presencia de una piscina bautismal se vincula a la presencia de un obispo, ya que el ejercicio de este sacramento les estaba reservado en exclusiva, lo que prueban que había sido catedral y desentierra del olvido la importancia histórica del templo

El baptisterio es un elemento que utilizaban los obispos una vez al año.
Un baptisterio del siglo VI dC hallado entre los restos descubiertos en la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor -una de las más antiguas de Barcelona- prueba que el templo constituía el segundo núcleo episcopal de la ciudad, lo que confirma la relevancia de Barcino durante el imperio visigodo.

La reliquia, que forma parte de los restos que se descubrieron hace un año por azar durante el cambio de suelos de la basílica, ha sido presentada ese miércoles por su párroco, Armand Puig; el teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana; y la directora del estudio sobre la Barcelona cristiana y visigoda, Júlia Beltrán.

El baptisterio, un elemento que utilizaban sólo los obispos -una vez al año, en la víspera de Pascua-, habría estado cubierto por una capa de pintura roja, según Beltrán. Tiene forma de cruz, probablemente irregular, de la que se conserva un brazo y parte de un segundo, así como unos escalones en la parte interior del brazo entero que servían para descender y ascender, ha asegurado la arqueóloga.

El hallazgo demuestra que los visigodos, que llegaron a la ciudad el año 415 con el establecimiento de Ataúlfo y Gala Placidia y profesaban el arrianismo, ocuparon el entonces único núcleo obispal de Barcino, situado bajo la actual Catedral. Eso habría obligado al obispado cristiano romano a desplazarse a lo que hoy es la Basílica de Sant Just i Pastor -de ahí la presencia del baptisterio-, donde parece que ya había una comunidad eclesiástica.

Ya existían documentos tanto de esta dualidad obispal como de la convivencia de culto entre los cristianos romanos y los visigodos arrianos, una rama del primer cristianismo que negaban la divinidad de Jesús y que fue condenada como herejía en el 325 dC. Sin embargo, "dado que los documentos a veces exageran la realidad", el hallazgo arqueológico constituye la confirmación fehaciente de ambos hechos, ha afirmado Beltrán. Hace un año ya se encontraron restos de hasta el siglo I dC, que ayudarían a constatar que el culto cristiano se ejercía desde época romana tardía. En el mismo espacio también fue hallado un osario con restos de barceloneses muertos en el sitio de 1714.

Sant Just fue catedral
El hecho de que se confirme que la Barchinona visigoda fue una ciudad con dos núcleos obispales supone que, pese a su reducido tamaño, "tuvo un peso importante en la etapa visigoda, que continuó ejerciendo posteriormente como centro de poder", ha apuntado la investigadora. También constata que la basílica fue catedral, una hipotesis largamente sostenida que hasta ahora tampoco había podido confirmarse.

Asimismo, se entiende mejor el crecimiento del primer grupo episcopal de Barcelona -ocupó casi una cuarta parte de la ciudad- impulsado por el primer poder oficial y la política visigoda así como otros hallazgos en el entorno de Sant Just i Pastor, como dos sarcófagos encontrados cerca de la Basílica.

Beltrán ha enfatizado que el trabajo arqueológico justo acaba de empezar, pero que "se ha abierto una puerta enorme al estudio de Sant Just i Pastor y de la ciudad tardoantigua". Esta segunda fase ha tenido lugar de octubre a diciembre, se enmarca en el Pla Barcino para la recuperación y puesta en valor de la Barcelona romana y forma parte de un proyecto de investigación arqueológica más amplio sobre la Barcelona cristiana y visigoda, dirigido por Julia Beltrán de Heredia.

Ciurana ha destacado que el descubrimiento encaja con la voluntad del Gobierno municipal de plantearse y comprobar "nuevas hipótesis arqueológicas", aunque ha condicionado el avance de las obras de investigación en la basílica a su condición de lugar de culto y parte de la trama urbana.

17 de enero de 2013

Descubren una necrópolis de nobles romanos en Barcelona

En las obras de rehabilitación del edificio de las Drassanes de Barcelona se han identificado cerca de un millar de fragmentos de marfil correspondientes a lechos funerarios de lujo de nobles del imperio que fueron incinerados en algún momento de la larga vida útil de la necrópolis, entre los siglos I y VI.
Una de las tumbas romanas descubiertas en Les Drassanes.
Foto: José Luis Biel
Los descubrimientos arqueológicos relevantes sobre los primeros siglos de la era actual en los que era genuina y esplendorosamente romana, es decir Barcino, se suceden sin pausa. A la cosecha, en plena recolección, de la extensa villa vitivinícola destapada por las obras de la macroestación de La Sagrera se añaden los primeros resultados contrastados de la gran necrópolis destapada, para sorpresa de los expertos, en las excavaciones y las obras de rehabilitación del edificio de las Drassanes.

Se han identificado aquí cerca de un millar de fragmentos de marfil correspondientes a lechos funerarios de lujo de nobles del imperio que fueron incinerados en algún momento de la larga vida útil de más de 500 años de la necrópolis, entre los siglos I y VI.

De este importante cementerio han aflorado tres zonas. Una con 19 inhumaciones y otras dos con incineraciones en un total de 11 urnas de vidrio y cerámica de producción local. Es en este mausoleo de cenizas donde han aparecido los centenares de fragmentos de marfil parcialmente quemados.

Se trata de un descubrimiento singular ya que se conocen pocos precedentes de este ritual funerario en la península. Los trabajos de conservación y recomposición de las piezas, aún en curso, los realiza la restauradora Isabel Pellejero del Museu Marítim de Barcelona centro ubicado en las propias Drassanes.

CATEGORÍA SOCIAL
Los arqueólogos explican que, según la fuentes clásicas, los materiales de fabricación de estos lechos que eran pasto de las llamas como el propio cadáver, pero que raramente se convertían enteramente en cenizas y así han podido conservarse hasta hoy, estaban en consonancia con la categoría del difunto. 


Vista cenital de la intervención arqueológica
en Les Drassanes.
Foto. José Luis Biel
Existían lechos de madera revestidos de bronce, plata u oro y de hierro chapados con incrustaciones de marfil o carey, materiales tallados muy posiblemente por artesanos orientales. La sostificación de estos lechos, característica que también tenían los que eran de reposo, es la que existe por ejemplo en la tumba de la mujer del emperador Augusto expuesta en una cama de oro y marfil entre otras diversas exquisiteces.

El trabajo de Pellejero se realiza en el centro de restauración y mantenimiento del Museù d'Història de Barcelona en la zona Franca, donde se trasladan todos los hallazgos arqueológicos que no se conservan "in situ". Después de un intenso y laborioso proceso de limpieza de cientos de piezas que inicialmente se habían considerado de hueso, ahora se procede a reconstruir las posibles composiciones originales de ese material precioso extraído del colmillo de elefantes de hace 20 siglos


NUEVOS DESCUBRIMIENTOS
La siguiente fase será realizar un vaciado completo de las urnas cinerarias para encontrar, se cree con una alta probabilidad, otros fragmentos de lechos funerarios y establecer correspondencias con los restos de huesos humanos que también contienen. Todo ello, concluyen los arqueólogos, puede llevar a conocer aspectos del ritual mortuorio ahora desconocidos.

La gran diversidad de procesos funerarios presentes en los restos de la necrópolis de las Drassanes es una de sus mayores riquezas. De los vestigios romanos solo quedará a la vista de los visitantes al Museu Marítim de Barcelona el mausoleo rectangular en el que han aparecido las urnas cinerarias. La propia estructura de las Drassanes y el museo que acoge ha obligado a sepultar de nuevo el resto de la necrópolis.

21 de octubre de 2012

Nuevos hallazgos en La Sagrera revelan la importancia vinícola de Barcino

Entre los hallazgos encontrados en la villa romana figuran rasas de viñedos, tinajas y estructuras de prensa, que se documentarán y destruirán porque coinciden con los accesos de la futura estación del AVE en la Sagrera (Barcelona).
Detalle de una de las tinajas localizadas cerca de la villa romana
de La Sagrera. Foto: Antoni Martín / Tribuna d'Arqueología.
Alrededor de la Barcino romana, en el vasto terreno llano desde las murallas hasta el río Besòs, se cultivaron grandes extensiones de viñedos. En la actual frontera entre La Sagrera y Sant Martí, justo debajo del derribado Pont del Treball Digne, se producían hace unos veinte siglos miles de litros anuales de vino. Los ingresos que generaba este apreciado producto enriquecieron a los dueños de la cercana villa romana de La Sagrera y les permitieron construir la lujosa mansión rural, con mosaicos, que fue hallada accidentalmente en agosto de 2011. Así lo revelan las excavaciones que prosiguen en la zona y que ahora confirman el origen de la prosperidad de sus antiguos moradores.

Este setiembre los trabajos se han centrado en el área de elaboración y almacenaje del vino. Han aflorado estructuras para prensar la uva y se han delimitado varias dependencias de trabajo relacionadas muy probablemente con el procesamiento de vino. Destaca el ámbito con tres grandes fosas excavadas en el subsuelo y rodeadas de un perímetro de protección construido con piedra y adobe. Una de ellas ha sido ya excavada por completo y las dos otras lo serán en breve.

Estas fosas debieron albergar una prensa de madera –que no resistió al paso del tiempo–, que se apoyaba en las seis piedras equidistantes que se han hallado en el fondo y que servirían para estabilizar la estructura y repartir su peso. También habrían contenido las estructuras de contrapeso de las tres prensas, que casi con seguridad era del topo arca lapidum, basadas en cajas llenas de piedras y ampliamente documentadas por el científico romano Plinio el Viejo.

Estas tres fosas tienen bastante importancia arqueológica, no solo porque explican cómo se enriqueció la familia propietaria de la villa romana. Son muy similares a las dos grandes prensas romanas de vino documentadas y reproducidas en 3D en el yacimiento de Veral de Vallmora, que pueden visitarse en el Parque Arqueológico Cella Vinaria de Teià (Maresme). Esta población ha dedicado un completo espacio museizado solo a los restos de producción vinícola hallados, explicando su funcionamiento y relevancia histórica. En una veintena de yacimientos de Catalunya, muy especialmente en la región Laietana –el área costera que va del macizo de Garraf al río Tordera– han sido identificados y documentados distintos restos de fosas de este tipo.

Los arqueólogos también han encontrado tres grandes tinajas cerámicas (dolia defossa) –en la foto se aprecia claramente una de ellas– semienterradas, usadas para fermentar el mosto y transformarlo en vino. Suponen, por la estructura del yacimiento de Teià y los sondeos preliminares, que muy cerca hay también un depósito de recogida de mosto y un almacén con más tinas cerámicas. Las grandes dimensiones de las fosas hacen pensar que producían miles de litros de vino al año, por lo que en el almacén podría haber más de cien tinajas. La zona donde debería estar se excavará en las próximas semanas y confirmará la hipótesis. En uno de los muros de piedra han identificado una curiosa lápida reaprovechada. Como está partida por la mitad en sentido vertical, no puede traducirse su inscripción en latín.

Según el departamento de Patrimonio de la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona no ha comunicado por ahora los nuevos hallazgos–, los restos datarían de los siglos I y II dC. Corresponden a varias épocas de construcción consecutivas, fruto de reformas y reparaciones que vivió la villa a lo largo del tiempo. Los expertos participantes han determinado una primera fase constructiva de época julio-claudia (inicios del s. I dC) con presencia de varias zanjas de vid, muros y un campo de tinas cerámicas. Y también una segunda fase posterior, “muy probablemente de finales del s. I dC o inicios del s. II dC, época en que se podría haber construido el gran ámbito de prensado”. También se trata de hipótesis preliminares, que se acabarán de confirmar conforme avance la excavación. El conjunto de vestigios y técnicas observados una vez concluyan los trabajos en La Sagrera, confían los arqueólogos, ayudarán a “entender mejor los diferentes procesos y procedimientos vitivinícolas de época romana”.

Se documentará y destruirá
Pese a la importancia contextual de estos hallazgos sobre la vinicultura romana, no serán amnistiados por las implacables obras del AVE, que ya sentenciaron la propia villa romana cuando fue descubierta. Las tinajas sí que se trasladaran y conservarán, pero las fosas no, porque no pueden extraerse. Se documentarán exhaustivamente y se dibujarán, como toda la villa, pero luego se eliminarán porque coinciden con los accesos a la futura estación intermodal desde Sant Martí.

Los curiosos y amantes del patrimonio que quieran ir a despedir los restos deberán esperar al menos hasta el lunes, porque durante todo el fin de semana están tapados con unas lonas de plástico que los protegen de la lluvia pronosticada. Desde la Ronda de Sant Martí podrán vislumbrar las fosas y el trabajo minucioso de los arqueólogos y si recorren el nuevo puente tendrán una panorámica del área completa de la villa y del avance de las obras ferroviarias. En los últimos días se han retomado también los trabajos en las habitaciones de la villa, aunque todavía no ha salido a la luz ningún detalle de su evolución.

“Si se hubiese excavado la villa entera, con su entorno rural y vinícola, quizá hubiese hecho más impresión y hubiera despertado la voluntad política que ha faltado”, lamentan los activistas de Apropat, un colectivo de vecinos e historiadores de la Sagrera y Sant Martí que rastrean las novedades de la villa y reivindican que se preserve el patrimonio de la ciudad. El traslado y conservación de las tinas y el mosaico les parece insuficiente porque no podrá visitarse ni apreciarse el conjunto romano que se ha descubierto, hasta el momento el más importante de estos dos barrios.

20 de junio de 2012

Barcelona hará prospecciones en la plaza Sant Jaume para conocer su pasado romano

La delimitación del núcleo de Barcino se hará, en principio, con georradar y sin abrir zanjas.
El foro de la antigua Barcino podría estar
en la actual Plaza de San Jaume.
El Ayuntamiento de Barcelona baraja hacer prospecciones arqueológicas en la misma plaza Sant Jaume, donde se presume que se encontraba el foro romano, en el marco del Pla Barcino de recuperación y puesta en valor del patrimonio de la ciudad romana, ha explicado este martes el quinto teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana.

Según una medida de gobierno que Ciurana ha presentado en la comisión de Cultura, el consistorio prevé invertir en este mandato 2,15 millones de euros para el plan, que pretende crear un vínculo emocional entre las nuevas generaciones y la Barcino romana fomentando la investigación y documentación de los restos, museizando espacios y realizando más excavaciones programadas.

Se divide en tres proyectos: el Barcino Accesible para facilitar el acceso a los espacios; el SmartBarcino, creando una web para hacer un recorrido por los espacios mediante un mapa inteligente programado para hacer búsquedas y guardar itinerarios; y el Castalia, de forma que realizar la carta arqueológica permita un gran avance en el conocimiento de la antigua ciudad.

Entre las previsiones figura actuar para descubrir el antiguo foro romano que, según todas las hipótesis, se encuentra en parte bajo la plaza Sant Jaume –donde hoy conviven las sedes de la Generalitat y el Ayuntamiento–, si bien Ciurana ha precisado de antemano que cabe ver la “eficacia del sistema” previsto para las prospecciones dado que por la plaza concurren muchos servicios.

Este proyecto incluye la difusión y la búsqueda arqueológica, en este caso incluyendo la prospección con georadar para determinar estructuras existentes, sondeos arqueológicos para descubrir las estructuras, estudio de los materiales hallados, y difusión de resultados; en ello se promoverá la implicación de alguna universidad catalana y alguna extranjera.

Ciurana ha subrayado que falta presencia en el imaginario colectivo de la ciudad romana, y se propone poner en valor el trabajo hecho en este campo en los últimos 80-100 años, a la vez que pretenden evitar la sensación de algunos barceloneses de que las excavaciones arqueológicas para hallar restos son “una piedra en el zapato”.

(Fuente: Europa Press)

2 de marzo de 2012

Aparece una necrópolis romana en el subsuelo de las Atarazanas de Barcelona

Las excavaciones realizadas en el conjunto gótico civil de las Reales Atarazanas han hecho aflorar una necrópolis romana con 36 enterramientos, los cuales tienen como peculiaridad la variedad de ritos funerarios que presentan y confirman la existencia de una vía marítima de acceso a Barcino.
En las Atarazanas de Barcelona ha aparecido una necrópolis romana.
Las excavaciones realizadas en el conjunto gótico civil de las Reales Atarazanas han hecho aflorar una necrópolis romana con 36 enterramientos, los cuales tienen como peculiaridad la variedad de ritos funerarios que presentan y confirman la existencia de una vía marítima de acceso a Barcino.

Esteve Nadal, uno de los directores de la excavación, que iniciaron los trabajos arqueológicos en 2010, ha explicado hoy que "las excavaciones han permitido descubrir una necrópolis de época romana hasta ahora nunca documentada".

En esta necrópolis se ha encontrado un mausoleo, diversas urnas, y fosas simples, que demuestran que "la necrópolis estuvo en funcionamiento durante más de cinco siglos, desde el siglo I al VI".

Según Iñaki Moreno, actual director de las excavaciones, iniciadas en 2010 a consecuencia del proyecto de remodelación del recinto en el que se encuentra el Museo Marítimo de Barcelona, "esta necrópolis estaba bastante alejada de la ciudad romana".

Por otra parte, la aparición de esta necrópolis tan cerca del mar ha desmentido las hipótesis sobre la situación de la línea de costa en época romana, pues "los romanos no colocarían mausoleos cerca del mar, por el peligro de erosión constante", señala Moreno.

El director general del consorcio del Museo Marítimo, Roger Marcet, ha subrayado que los trabajos arqueológicos han hecho asimismo "variar el discurso histórico de la construcción del edificio".

El director general del consorcio del Museo Marítimo, Roger Marcet ha precisado que se han podido documentar cuatro fases constructivas en las excavaciones.

"El perímetro de cierre de las atarazanas del siglo XIII, al cual se añadieron cinco naves a mediados del siglo XIV; a finales de ese mismo siglo hay otro período de construcción y finalmente en el XVI se realizó una ampliación sobre las antiguas atarazanas del XIII, que fueron en parte derruidas", ha añadido.

Durante los trabajos arqueológicos también se ha hallado una estructura arquitectónica de una máquina de agujerear cañones de la que se conservaba el plano de construcción de 1766.

La restauración de las Atarazanas, que se espera concluya a finales de este año, tiene un presupuesto de 17 millones de euros, aportados por la Diputación y el Ayuntamiento de Barcelona y el Ministerio de Fomento, que incluyen los 700.000 euros destinados a la excavación.

De los hallazgos, el visitante podrá ver, según Marcet, la gran atarazana del siglo XVI, el mausoleo del siglo I, que contendrá piezas originales o reproducciones, y al lado la base de un pilar de la sala medieval del XIV.

(Fuente: Agencia EFE)