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27 de mayo de 2016

Documentan 20.000 piezas de valor arqueológico en el castro Alobre, en Vilagarcía (Pontevedra)

Entre ellas hay 240 piezas de bronce y destacan elementos para el cabello, restos de un anillo, colgantes, hebillas de armaduras o fragmentos de cerámicas de diferentes épocas y procedencias. También hay un denario de plata y un as del emperador Augusto.
 La cronología de estos materiales abarca desde el siglo I antes de Cristo al III después de Cristo.
Con las excavaciones a punto de concluir, la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, y el alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, visitaron el Castro Alobre para firmar, in situ, un convenio de colaboración que permitirá continuar la puesta en valor del yacimiento con cerca de 152.000 euros. Diego Piay, arqueólogo que dirige los trabajos, dijo que los resultados de las excavaciones, "superaron nuestras expectativas".

400 AÑOS DE OCUPACIÓN DEL CASTRO
Los trabajos, que abarcan 454 metros cuadrados dentro de un terreno de más de dos hectáreas de superficie, permitieron sacar a la luz alrededor de 20.000 piezas de valor arqueológico, entre ellas 240 elementos de bronce "en gran estado de conservación". Alfileres, monedas varias como un as de Augusto -emperador romano que gobernó entre el año 27 antes de Cristo y el 13 después de Cristo- o un denario de plata "poco habitual en Galicia", elementos para el cabello, restos de un anillo, colgantes de bronce, hebillas de armaduras o fragmentos de cerámicas de diferentes épocas y procedencias. La cronología de estos materiales abarca desde el siglo I antes de Cristo al III después de Cristo, "400 años de ocupación" del castro en los que se acometieron diversas reformas que se perciben en los restos desenterrados, explica el arqueólogo Piay.

El poblado original se remonta a la última fase de la Edad del Hierro. Destaca "un sorprendente depósito de conchas que tapa las estructuras de época castrexa" y se extiende por todo el entorno, lo que "nos lleva a pensar que había un basurero castrexo que, en una época posterior, fue desplazado cubriendo el castro. Algo pasó" en el recinto y podría estar relacionado "con las conquistas romanas del noroeste" peninsular. Con posterioridad se construyeron estructuras de época romana. Tres de ellas forman "un hipocausto, una especie de suelo radiante" que funcionaba a base de aire caliente. Otra de las construcciones está identificada como la zona de cocina y todavía quedan por determinar la función y la cronología de varias estructuras, lo que se reserva para futuras prospecciones. Porque los "impresionantes" resultados de esta campaña "nos obliga a continuar excavando" y seguir sacando a la luz los tesoros ocultos de este recinto.

HABITADO EN LOS SIGLOS IV y V
Lo que sí está claro que el Alobre todavía estaba habitado entre los siglos IV y V y que el asentamiento tenía una gran vocación comercial, ya que se han identificado restos de morteros béticos, material púnico, cerámicas itálicas y otros elementos procedentes del área mediterránea. "Había un intercambio comercial muy fluido al tratarse de un asentamiento portuario", confirma Diego Piay.

PEQUEÑO "MUSEO" BAJO UNA CARPA
Con las piezas "más significativas" procedentes de las excavaciones el equipo de arqueólogos ha improvisado en el propio recinto del castro un pequeño museo bajo una carpa. Después "se llevarán a restaurar para que no se deterioren" y el alcalde, Alberto Varela, apuntó la posibilidad de exponerlas en el centro de la ciudad para que sean más accesibles a la ciudadanía vilagarciana.

29 de abril de 2016

Documentan una gran villa romana de la época de Augusto en Dénia (Alicante)

Una gran concentración de cerámicas permite establecer el asentamiento rural en la partida de Francs, en el entorno del río Girona. El hallazgo arroja luz sobre la desconocida Dianium rural y subraya la importancia económica en el siglo I de esa zona, próxima a una vía romana y los yacimientos de l’Almadrava y l’Estanyó
Algunos de los restos cerámicos que han permitido localizar y datar la villa romana. 
Se sabía que estaba ahí, pero no exactamente dónde. Ahora ya sí. La colaboración ciudadana lo ha hecho posible. Un vecino que paseaba por el entorno del río Girona, en la partida de Francs, atisbó una gran concentración de cerámicas y avisó al Museo Arqueología de Dénia. Su gesto ha comportado una gran trascendencia histórica pues permitió al museo abrir una investigación histórica que ha concluido que las piezas son de una villa romana rústica de dimensiones notables perteneciente al siglo I.

Según el director del museo, Josep Antoni Gisbert, ese asentamiento rural habría registrado ya actividad en la última época de la República Romana, pero conoció su más ferviente apogeo en el Imperio, entre la era del emperador Augusto, al principio de esa centuria, y la de los emperadores flavios, ya en su tramo final.

Esta datación es posible porque según Gisbert la cerámica hallada por nuestro viandante, de mesa y cocina y de importación itálica y gala, pertenecería a ese siglo I, si bien también hay algunas piezas de época anterior. De hecho, la villa se encuentra próxima a Segària, donde hubo un poblado íbero en el siglo I a.d. C, antes pues de Augusto.

El yacimiento no se ha excavado porque no se va a realizar allí ninguna obra que afecte al subsuelo. Pero la gran concentración de cerámica localizada permite subrayar el notable carácter del hallazgo. También se han encontrado fragmentos de material de construcción. «Si se excavara, podríamos hallar en seguida la estructura de la villa», que a buen seguro estaría dotada de termas.

Su localización permite además «comenzar a conocer con más exactitud el pasaje romano rural que envolvía al núcleo urbano de Dianium» y que siempre había estado plagado de incógnitas. En este sentido, la villa se ubicó en esta zona por razones de comunicación: se encontraba próxima a una antigua vía romana que conectaba por el litoral el río Sucro (Júcar) con Dianium, que era a su vez un ramal de la emblemática vía Augusta y cuya versión contemporánea sería el Antic Camí de Gandia.

No era una villa aislada. Gisbert ve conexión entre la misma y otros yacimientos ya investigados, como el de l’Almadrava, una conocida y considerable factoría de producción de cerámica, o la de l’Estanyó. Así, se puede establecer que durante la era de los primeros emperadores romanos hubo una importante actividad económica y residencial en la Dianium romana en torno al río Girona que entró en declive a principios del siglo II, bajo reinado de los antoninos, «cuando es claro el abandono de estas villas y la concentración de la población en otras zonas de la Dénia romana».


LAS DIFICULTADES HISTÓRICAS
Gisbert señala que si bien la Dianium urbana sí ha estado sometida a un profundo proceso de investigación, con descubrimientos importantes en la línea portuaria que han incluido horrea y necrópolis, esta actividad científica ha sido mucho menos próspera por razones logísticas en el entorno rural. Otro síntoma de la trascendencia de este nuevo hallazgo.Al respecto, sí que es verdad que a finales del siglo XIX, las grandes transformaciones agrícolas con la implantación de los campos de naranjos permitieron el descubrimiento de asentamientos rurales históricos en zonas como Pont Sec y Bovetes. Pero fueron hallazgos aislados a los que no se pudo aplicar la actual metodología arqueológica. Por si fuera poco, la crisis de la naranja en la última parte del siglo XX dejó muchas de esas parcelas yermas y sin posibilidad de sondear en el subsuelo.

Aún así, la memoria histórica que anida en parcelas como la de Francs nunca fue olvidada. De hecho, llevan años preservadas: muchos de esos terrenos fueron incluidos en el catálogo de bienes culturales protegidos redactado por el Ayuntamiento de Dénia en 2004. En Francs se ha producido otra circunstancia: nuevas transformaciones agrícolas actuales han facilitado la localización exacta del punto donde duerme sus sueños la villa gracias al paso del ciudadano que protagonizaba el inicio de estas líneas.

3 de febrero de 2015

La excavación del pozo del peristilo del Teatro Romano de Mérida se reanudará en abril

Los trabajos comenzaron el pasado mes de mayo y se tuvieron que interrumpir en verano por el Festival del Teatro Clásico. Ya se han alcanzado los 14 metros de profundidad y han empezado a aparecer restos de cerámica visigoda del S. VIII pero según los técnicos "aún queda por salir lo más importante y valioso arqueológica e históricamente hablando".
Las labores tuvieron que ser suspendidas por el inicio del Festival de Teatro Clásico. 
Las excavaciones del pozo del Peristilo del Teatro Romano se reanudarán en el mes de abril. Al menos, esos son los planes del equipo del Consorcio de la Ciudad Monumental que se encarga de estos trabajos.

Una vez iniciadas, estas labores tuvieron que ser suspendidas hace unos meses, concretamente el pasado verano, por el inicio de las representaciones del Festival de Teatro Clásico. No se quería interferir en su correcto funcionamiento

Miguel Alba, director científico del Consorcio, explica que hubo que hacer un paréntesis porque la complejidad de las excavaciones y la profundidad de los trabajos, estaban a unos 14 metros y medio hacia el fondo de la tierra, coincidieron en el tiempo con la cita cultural. «Como no era compatible hacer las dos cosas al mismo tiempo y, para no trabajar con excesiva penosidad, porque en el otoño el mal tiempo iba a añadir demasiada dureza a estos trabajos, decidimos que era mejor seguir con esta actuación cuando empiece de nuevo el buen tiempo».

La idea es que el equipo dirigido por el arquitecto Santiago Feijoo retome las excavaciones la segunda quincena de abril. Porque, según Alba, «la hipótesis sigue intacta». La hipótesis de que, de las profundidades de la tierra, aún queda por salir lo más importante y valioso arqueológica e históricamente hablando.

Aún no se conoce la profundidad total que se excavará, aunque se ha apostado incluso llegar a los 22 metros. Los arqueólogos han ido extrayendo la tierra y, gracias a los materiales que se sacan a la luz, se puede saber a qué época pertenecen y a qué nivel histórico se encuentra el equipo experto.

A 14 METROS DE PROFUNDIDAD
«A la profundidad que ya hemos llegado nos han empezado a aparecer vasijas que, según pensamos, pueden datar del siglo VIII. En época Visigoda tenemos casas alrededor porque las hemos excavado también. Son gente que iba al pozo a por agua y que, al intentar cogerla, se le caían sus vasijas en el interior del mismo», explica.

La mayor parte de lo que se ha excavado era un relleno de época islámica. Barajamos la hipótesis de que, intencionadamente, tal vez cegaron el pozo, una forma de dejar a los emeritenses sin agua en ese punto. Todo esto hay que encuadrarlo en el contexto histórico de las rebeliones, revueltas y represalias que se viven en esa época en la ciudad.


«Pensamos que, cuando retomemos los trabajos seguiremos sacando vasijas de época Visigoda y que llegaremos al siglo V. Las esculturas que adornaban en ese tiempo los jardines, así como todas las inscripciones, las pudieran haber arrojado dentro del pozo. Es en esta época cuando los vándalos invaden la ciudad», relata Alba.

ENIGMA BASADO EN HIPÓTESIS
Cree que la mayor parte ya ha sido excavada y ahora toca resolver el enigma, siempre basado en hipótesis. «Esta hipótesis se fundamenta, y sería un paralelo, de lo que hemos visto en el yacimiento de Morerías, donde excavamos varios pozos. Aquí lo único que pasa es que no es un pozo privado perteneciente a casas como era Morerías. Era el pozo de un espacio público. Pero pensamos que la pauta de comportamiento va a ser análoga», explica.

Cree que si comienzan en abril y prosiguen los trabajos durante mayo y junio, podrán finalizar y resolver en ese tiempo las excavaciones para no tener que detenerlas de nuevo cuando comience el festival de teatro.

Las excavaciones en el pozo del Peristilo comenzaron el 1 de mayo del pasado año. El equipo de personas que participaba en esos momentos en la excavación estaba encabezado por el propio Feijoo, con el que colaboraba un equipo técnico formado por un dibujante, un topógrafo y cuatro peones voluntarios del Consorcio, dos arriba y otros dos abajo del pozo.

El proyecto, elegido por los Mecenas del Consorcio para sufragar con sus fondos en ese año, pretende recuperar completamente este elemento hidráulico, que servía para el riego de los jardines del citado espacio, con lo que podrá volver a utilizarse para el mismo fin.

Además, con esta intervención arqueológica se tiene el objetivo de encontrar piezas, de tipo escultórico y epigráfico, que pudieran haber sido arrojadas en su interior durante la convulsa etapa que se inició en los albores del siglo V. El gran deseo de todo el equipo, además de los responsables del Consorcio, es que dentro de este pozo pudiera aparecer el cuerpo togado del Emperador Augusto. La cabeza es la que está expuesta en el Museo Nacional de Arte Romano. Ese sería, sin duda, un gran hallazgo.

27 de enero de 2015

El hallazgo de unos huesos pone rostro a la incendiaria toma de Alicante por los romanos

El inesperado hallazgo en el Tossal de Manises de una treintena de fragmentos de huesos humanos quemados ayuda a poner rostro a los antiguos habitantes de la Alicante cartaginesa que, a finales del siglo III antes de Cristo, murieron a manos de las tropas romanas en la toma de la ciudad, violentamente arrasada e incendiada.
Una investigadora observa una de las piezas encontradas. FOTO: EFE.
Aquel episodio bélico enmarcado dentro de la Segunda Guerra Púnica, que los arqueólogos e historiadores datan en el año 209 antes de nuestra Era, puso fin a la civilización cartaginesa en el sureste de la península ibérica.

Al mismo tiempo que fue destruida la ciudad alicantina (yacimiento del Tossal de Manises), cayó la capital de esa civilización a este lado del Mediterráneo, Cartagena y el resto de poblaciones que formaban parte de la retaguardia, con habitantes íberos y llegados del norte de África.

Los restos óseos descubiertos a dos metros de profundidad bajo el posterior Foro romano fueron extraídos en verano por un grupo de arqueólogos dirigido por Antonio Guilabert, Eva Tendero y Manuel Olcina, director técnico del Museo Arqueológico Provincial (MARQ), dependiente de la Diputación de Alicante.

PUBLICACIÓN CIENTÍFICA
El trabajo posterior de la antropóloga de este museo, Consuelo Roca, ha permitido verificar que son huesos humanos de uno o varios individuos de edad adulta que proceden del cráneo, costillas, fémur y otro tipo de huesos largos, un hallazgo que por lo "insólito" será objeto de publicación científica.

En declaraciones a Efe, la antropóloga ha relatado que cada hueso presenta un grado distinto de exposición al fuego, lo que se refleja en una gama de colores marrón-negro-gris-blanco (de menos a más temperatura).


Por su parte, Olcina ha explicado que en esa batalla los romanos debieron valerse de torres de asalto y rampas para lanzar ingenios incendiarios al interior de la ciudad con el fin de "sembrar el terror más absoluto", y las llamas afectaron a las zonas más cercanas a la muralla y menos al centro de la urbe.

ATRAPADOS EN EL DERRUMBE DE SU VIVIENDA
Los restos han sido datados a partir del estrato que ocupaban y se ha constatado que el individuo o individuos murieron posiblemente atrapados al derrumbarse su vivienda durante el asalto de la ciudad y quemados por las llamas.

Esto es así por el patrón de fractura de los restos óseos puesto que, en palabras de la antropóloga, el hueso "fresco" se rompe con el fuego mediante roturas transversales y una deformación de la pieza, lo que en algunos de los fragmentos "se ve clarísimo".

Esta víctima de las legiones romanas de Escipión vivía en la ciudad construida por los cartagineses a 400 metros del antiguo poblado íbero y a 3,5 kilómetros de la Alicante actual.

Para Olcina, la constatación del nivel de incendio y destrucción es "una auténtica novedad" desde el punto de vista científico y sirve para "iluminar" ese episodio que puso punto y final a una civilización.

Tras la destrucción en el 209 a.C., el enclave estuvo deshabitado más de un siglo hasta que, en un periodo de revueltas internas, los romanos decidieron aprovechar la situación elevada para erigir un acuartelamiento militar, y no fue hasta el año 26 antes de Cristo cuando el emperador Augusto, desplazado a Tarragona, otorgó el título de ciudad con el nombre de Lucentum.

(Fuente: ABC / EFE / A. Marín)

8 de agosto de 2014

Las excavaciones confirman que Lucentum (Alicante) fue fundada por los cartagineses en el siglo III a.C.

Las excavaciones en Lucentum (Alicante), llevadas a cabo por el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) en el yacimiento del Tossal de Manises, indican que fue fundada por los cartaginenses en el siglo III a.C, Los arqueólogos han constatado que la ciudad fue arrasada por un devastador incendio a finales de ese mismo siglo III a.C. y que no se recuperó como espacio urbano hasta 200 años después.
Destruida esta primera fase urbana a finales de la Segunda Guerra Púnica, en torno al año 200 a. C., el Tossal vivirá un largo período de abandono y dejadez. Foto: MARQ
En la zona trabajan quince voluntarios, estudiantes y licenciados universitarios, y que ha permitido corroborar, entre otros aspectos, que la ciudad fue levantada durante la segunda mitad del siglo III a.C. por los cartagineses.

El director técnico del MARQ, Manuel Olcina, que dirige la excavación, ha señalado que se ha constatado que la ciudad fue arrasada por un devastador incendio a finales de ese mismo siglo III a.C. y que no se recuperó como espacio urbano hasta 200 años después.

Luisa Pastor, presidenta de la Diputación de Alicante, ha destacado que el Tossal de Manises --declarado Monumento Histórico-Artístico en 1961-- es "uno de los yacimientos más destacados de la Comunitat Valenciana debido a su importante legado arqueológico. Conscientes de su relevancia, desde la Diputación de Alicante impulsamos programas de investigación, conservación y restauración que permiten recuperar parte de la historia de nuestros orígenes y nos ayudan a entender las costumbres de las civilizaciones que habitaron nuestra provincia".


TRANSFORMACIÓN DE PRODUCTOS AGRÍCOLAS
En el sondeo realizado junto a la muralla oriental se ha hallado una estructura a modo de cubeta que podría interpretarse como una superficie de pisado o prensado para la transformación de productos agrícolas como la uva o la aceituna en líquido. Con el objetivo de conocer qué se elaboraba en su interior, el museo alicantino realizará análisis de las tierras que contenía para detectar trazas de elementos orgánicos.

En la época de Augusto se modificó el foro de la ciudad.
Foto: MARQ.

Por su parte, los trabajos llevados a cabo junto al acceso monumental de la plaza del foro han permitido comprobar que, durante los últimos años del mandato del emperador Augusto --en la primera quincena de nuestra Era--, se modificó el antiguo foro, creado un cuarto de siglo antes, con la ampliación de la plaza, la creación de pórticos columnados y la construcción del edificio judicial. Además, se cambió el acceso al complejo arquitectónico, derribando el muro que lo delimitaba por el noroeste y levantando un arco honorífico y grandes altares y pedestales para estatuas. También en este momento se pavimentó la plaza del foro con losas de piedra, se trazaron las cloacas y se levantaron las primeras termas documentadas.

TEMPLO DEDICADO A AUGUSTO
Durante el mandato del siguiente emperador, Tiberio, entre el 15 y el 25 d.C. aproximadamente, se levantó el área sacra, frente a la plaza forense y separada de ella por la llamada 'calle del foro'. Este nuevo conjunto arquitectónico se componía de un templo precedido por una gran plataforma elevada y otros dos edificios. "Dada la cronología de esta obra, pensamos que el templo pudo estar dedicado al emperador Augusto divinizado, culto que se desarrolló tras su muerte y que se extendió con rapidez por todo el Imperio", ha explicado Olcina, quien ha añadido que "este año se cumple el bimilenario de la muerte de Augusto, quien concedió a Lucentum el estatuto de municipio y le permitió integrarse en el sistema político y administrativo del Imperio Romano".

El sondeo en el foro ha revelado una vez más la ausencia de entidad urbana entre la ciudad prerromana de época cartaginesa y el municipio romano creado por Augusto. Entre ambas hubo un establecimiento militar que sirvió como base de operaciones y defensa del territorio de la costa, entre el Cabo de la Nao y el Cabo de Palos, durante las guerras civiles romanas de la primera mitad del siglo I a.C.

La Diputación ha anunciado que "a pesar de que la campaña de excavaciones ya ha terminado, el museo alicantino continuará trabajando durante los próximos meses en la conservación y consolidación de los restos constructivos hallados en el enclave".

(Fuente: Europa Press)

22 de febrero de 2013

Hallado un escenario de las guerras cántabras en Valdeolea

Los trabajos de investigación llevados a cabo en el Monte Ornedo revelan que el mayor castro cántabro conocido por el momento fue asaltado por las legiones romanas dirigidas por Augusto
Recreación del castro cántabro de Santa Marina en Monte Ornedo (Valdeolea). Foto: Diario Montañés.
Las sucesivas campañas de excavación arqueológica que se están llevando a cabo en el yacimiento de Santa Marina en Monte Ornedo (Valdeolea) han permitido comprobar que el castro que se levantó en el lugar, con una extensión de 19 hectáreas, constituyó el poblado fortificado de la etapa prerromana más extenso que se conoce en Cantabria.

Las prospecciones realizadas arqueológicas han puesto al descubierto que en la falda este del monte pudo haberse desarrollado un episodio de enfrentamiento inscrito en las Guerras Cántabras.

Una teoría que, según ha informado el Gobierno de Cantabria en un comunicado, avalan los materiales bélicos; los objetos metálicos rotos pertenecientes a la indumentaria, como las fíbulas con que se sujetaban los mantos a las túnicas, un remate de un distintivo de caballería de raigambre indígena, placas, etcétera, concentrados en una zona muy concreta, en las inmediaciones de la puerta incendiada del castro.

La destrucción de la muralla de piedra del gran poblado prerromano guarda relación, además, explica el Ejecutivo, con la creación de nuevas fortificaciones de campaña que responden a la técnica militar romana: dobles fosos excavados en el terreno y contrafosos o parapetos de tierra que se alzaban con el material extraído de los fosos, delatan la presencia de las tropas romanas. 


Se trata de una técnica "inequívoca" para los investigadores: los terraplenes de tierra superaban los cuatro metros de altura desde la base del foso, y se remataban con empalizadas. En lo alto los legionarios vigilaban y defendían la posición si fuera preciso ante un eventual ataque. Las dataciones de carbono 14 han permitido comprobar también que se trata de fortificaciones del momento de las Guerras Cántabras.  

Entre los años 26 y 25 a.C. se desarrollaron las ofensivas romanas mejor conocidas, siendo la primera de estas campañas comandada directamente por el emperador Augusto, por lo que se tiende a aceptar su presencia en el teatro de las operaciones de territorio cántabro.

Clavijas de las tiendas de campaña o los clavos de las sandalias de los legionarios son algunos de los objetos que se han recuperado durante los trabajos, pero también un puñal con remaches de plata o un proyectil incendiario de catapulta.

Todo parece indicar que el castro cántabro fue tomado al asalto e incendiado y que, sobre el lugar, se estableció un campamento de campaña. Posteriormente, pudo quedar una guarnición más estabilizada durante un tiempo no determinado. Las fortificaciones muestran dos fases, la de campaña temporal, que levantó estructuras de tierra, y otra posterior en la que las defensas se protegieron con un paramento exterior de piedra.

Otras evidencias

Todas estas nuevas evidencias sobre la presencia de las legiones romanas en la zona se suman a las que ya existían. En particular, a los hallazgos de prácticamente una veintena de términos augustales, los mojones que deslindaban los prados de la Legión IV Macedónica y el territorio de la ciudad de Julióbriga. Tres de ellos aparecieron a finales del siglo XIX como parte del material de construcción de la ermita dedicada a Santa Marina que daba nombre al monte.

Comúnmente se acepta que la legión se estableció en tierras palentinas, quizá en Herrera de Pisuerga, por lo que se podría relacionar a Santa Marina con Julióbriga, teoría que no puede darse aún por confirmada, pero que ahora cuenta con nuevos argumentos de apoyo a juzgar por los hallazgos del castro amurallado y del campamento y la guarnición romanos.

A los pies del monte, el yacimiento romano de Camesa-Rebolledo va viendo también progresar las excavaciones arqueológicas en el marco del mismo proyecto de investigación. Se trata del núcleo romano de población civil que sucede al castro durante los tres primeros siglos de la era cristiana.

El proyecto de investigación arqueológica se desarrolla en el marco de un Taller de Empleo de la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo y el Ayuntamiento de Valdeolea, coordinado con la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través del Museo de Prehistoria y Arqueología

30 de septiembre de 2012

Turóbriga aún guarda sorpresas

Los arqueólogos han descubierto el collegia iuvenum (colegio de la juventud) y un templo de Marte en este yacimiento de Aroche (Huelva). Turóbriga es uno de los pocos yacimientos que posee la planta de la ciudad completa.
A la izquierda planta de los colegios de la juventud. Abajo restos
del templo de Marte. 
Turóbriga, el yacimiento arqueológico romano del siglo I antes de Cristo localizado en Aroche (Huelva) es, aún, una caja de sorpresas. Desde 2004, cuando se realizaron las primeras prospecciones arqueológicas que hicieron aflorar la planta completa de una ciudad romana, el yacimiento no ha dejado de aportar nuevos datos gracias al trabajo que desarrolla el equipo de arqueología de la Universidad de Huelva bajo la dirección del catedrático Juan Campos.

Arucci Turóbriga, el único yacimiento romano visitable en la provincia de Huelva, ocupa seis hectáreas y, hasta el momento, es un campo abonado para la investigación, ya que sólo se ha excavado el 15% de su superficie. Las últimas novedades aportadas en torno a la ciudad tienen que ver con su denominación. “Se ha especulado mucho sobre si eran dos ciudades: Arucci y Turóbriga, pero finalmente hemos resuelto el misterio y lo que aparecía como Turóbriga es Arucci Turóbriga”, señaló Juan Campos, toponímico que ya recogía el historiador romano Plinio.


En la campaña de este verano se han localizado el campo de Marte, una estructura cuadrangular de 60 x 65 metros ubicada a las afueras de la ciudad y que albergaba las sedes de los colegios de la juventud (collegia iuvenum). “Hemos descubierto el podium de un templo con el epígrafe Marte Augusto Sacrum”, señaló Juan Campos.

“Los collegia iuvenum de las grandes ciudades romanas como Pompeya y la propia Roma eran elitistas. Iban los hijos de la aristocracia y desarrollaban ejercicios físicos y prácticas militares”, explica Campos. Los últimos restos arqueológicos descubiertos en un lugar anexo al foro apuntan a la existencia de un mercado, pero este punto está en fase inicial. “Hemos hallado un hueco en el muro del foro que sospechamos que conectaba la sala de los ediles con el mercado, pero hasta que no tengamos un registro más preciso no podemos afirmar con seguridad la funcionalidad del recinto”, aclara.


El elemento que mejor está interpretado y excavado por completo es el foro, un recinto cerrado de unos 50 x 40 metros. Se trata de un recinto de culto al emperador. En el templo y en las capillas se desarrollaba el culto imperial y en basílica, las funciones civiles. En la capilla están las cabezas de las emperatrices. También figura la sala de los ediles que se encargaban de controlar los pesos de la ciudad. En el yacimiento se descubrió el peso oficial de Turóbriga en forma de astrágalo. También se ha excavado una pequeña parte de las termas que, según los datos de las prospecciones geofísicas, son de grandes dimensiones. Ahora se está recreando el viario de la ciudad que está orientado al solsticio y actuando sobre algunas viviendas. “También pensamos que estamos ante lo que puede ser la muralla de la ciudad y sospechamos que hay restos de un teatro”, adelanta el arqueólogo. “Los últimos descubrimientos nos hacen pensar que estamos ante una ciudad mucho más grande de lo que pensábamos” sostiene el catedrático.

Arucci Turóbriga fue fundada en época de Augusto y en el siglo III de nuestra era comenzó su declive. Nació porque Roma tenía necesidad de proteger las extracciones de mineral de la cuenca. “La ciudad era un centro administrativo con una estrecha vinculación con Roma y un gran culto al emperador”, precisó Campos. Un lugar estratégico, con recursos agrícolas, mineros y bien comunicado.

En los trabajos se han invertido medio millón de euros financiados a través de diferentes proyectos europeos y con la aportación de las Administraciones central y autonómica. El Ayuntamiento de Aroche mantiene con recursos propios el yacimiento, un conjunto que está incorporado a la red de espacios culturales de Andalucía. “El lugar es de una especial belleza. En él se erige la ermita de San Mamés sobre la basílica romana y en plena sierra onubense”, destacó Campos. El yacimiento romano es uno de los pocos de Andalucía que posee la planta de la ciudad completa.


(Fuente: El País / Lucía Vallellano)

4 de diciembre de 2011

Hallada en Torreparedones la cabeza de una escultura del emperador Augusto

La pieza apareció el pasado jueves en la zona de la Curia.
El Museo Arqueológico Municipal de Baena (Córdoba) ha sido el lugar elegido para presentar el último hallazgo del yacimiento de Torreparedones, el retrato del emperador Augusto. El arqueólogo municipal, José Antonio Morena, informa que la pieza apareció el pasado jueves en la zona de la curia. Explicó que desde hace meses se lleva a cabo una campaña de excavación en el espacio alrededor del foro: "Hemos localizado el templo, excavado una edícula de culto, probablemente dedicada a la diosa Concordia, y ahora hemos podido confimar la ubicacion de la curia en el ángulo noroeste, junto al templo". La pieza se encontraba en la curia y probablemente presidía las sesiones del senado. Morena adelantó que este edificio tendrá unas posibilidades de puesta en valor importantes.
El Ayuntamiento tiene firmado un convenio de colaboración con la Universidad de Córdoba para la investigación de Torreparedones. Los profesores Carlos Márquez y Angel Ventura destacaron el estado de conservación de esta pieza "excepcional". Sobre el personaje del que se trata, Márquez señaló que por la peculiar y característica disposición del cabello no puede ser otro que Augusto, que está perfectamente estudiado. Añade que por llevar la corona cívica es una representación ideal del emperador ya fallecido, cuando se decreta por parte de su sucesor, Tiberio, su apoteosis o ascensión de su numen al cielo y estaría fechada en la década de los 20. El tipo representado en este retrato se denomina "primaporta" y debió de formar parte de una estatua de carácter ideal, es decir, de un personaje desnudo, que podía estar estante o sedente.
Momento en que es desenterrada la cabeza en el yacimiento
cordobés de Torreparedones.

Por su parte, Angel Ventura auguró que en los próximos años Torreparedones estará en todos los manuales de arqueología de Europa, tanto por su arquitectura --"es el ejemplo del mejor foro pedagógico que yo he visto en los últimos 20 años excavado"-- como por sus esculturas. Ventura hizo hincapié en que casi todas se fechan en el gran momento de reforma del foro, cuando se marmoriza, en época de Tiberio. Por último, animó a continuar las excavaciones porque lo poco que falta por excavar es la zona más fértil.
La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, afirmó que este nuevo hallazgo viene a corroborar el potencial del parque arqueológico de Torreparedones y "es una muestra más de que Baenacultura generará empleo y riqueza en un futuro inmediato". Los retratos de Augusto en España no son frecuentes, pero con este estado de conservación y con la corona cívica son aún menos corrientes. La nueva escultura puede visitarse ya en el museo.
(Fuente: Diario de Córdoba / MariLuz Ariza)

10 de enero de 2011

La maqueta gigante de Tarraco incorpora el Templo de Augusto

El templo romano que presidió el recinto de culto del Forum Provincial de Tarraco ya tiene sitio en la maqueta de Tarraco ambientada a principios del siglo II dC. Coincidiendo con el décimo aniversario de la declaración del conjunto monumental romano de Tarragona como Patrimonio de la Humanitat por la Unesco, la maqueta de Tarraco ubicada en la Volta del Pallol se ha ampliado. Y lo ha hecho con una pieza de suma importancia. Se ha incorporado la maqueta del templo dedicado al emperador Augusto. Con esta pieza se puede comprender mejor la estructura y la esplendor de la ciudad de Tarraco en los siglos I y II dC.
El templo de Augusto en la maqueta de Tarraco.


También se han incorporado unas treinta figuras de ambientación que ayudan a comprender mejor la proporción del templo. Aunque no se puede verificar de manera absoluta que los fundamentos encontrados en el subsuelo de la Catedral de Tarragona pertenezcan al templo dedicado al emperador Augusto, sí que existen una serie de evidencias que llevan a los arqueólogos expertos en el tema a considerar que este templo podría ser con una alta probabilidad el templo dedicado al emperador Augusto.
«La maqueta en sí es uno de los primeros resultados visibles de la excavación que empezamos en julio en el subsuelo de la Catedral de Tarragona y finalizamos el 28 de julio», explicó Josep Maria Macías, arqueólogo y investigador del Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC).


Macías, junto a Imma Teixell (arqueóloga del Ayuntamiento de Tarragona) y Andreu Muñoz (arqueólogo y director del Museu Bíblic de Tarragona) forman un equipo, el que excavó en el subsuelo de la Catedral, y sumando los esfuerzos plurinstitucionales han obtenido resultados positivos. La maqueta dedicada al Templo de Augusto es una pieza muy reducida, realizada a escala 1:500, pero que ofrece una función pedagógica y una visión coherente de lo que podría haber sido el gran santuario de culto en honor de Augusto. Este templo presidía la acrópolis de la ciudad con dos hectáreas de superficie.


¿Qué sabemos del templo?

Los arqueólogos tienen más preguntas que respuestas sobre el Templo de Augusto. La construcción dedicada a Augusto era un templo octástilo (tenía ocho columnas); así aparece representado en unas monedas durante el mandato de Tiberio. Estas columnas que se encontraban en la fachada del templo medían entre 14 y 15 metros de altura. Los arqueólogos apuntan que el templo situado en Tarraco seguía unas directrices parecidas al templo que el mismo Augusto impulsó en Roma. Los arqueólogos trabajan con unas mediadas aproximadas del templo. Creen que sus dimensiones eran de 37 metros de largo, 27 de ancho y entre unos 25 y 27 de alto.
Vista global de la maqueta de Tarraco.

La anchura del templo ocupaba toda la nave central de la actual Catedral y parte de los laterales. Los expertos también trabajan con parte de una columna, «pero no sabemos con seguridad si pertenece al templo o a la sala axial que estaba situada detrás», explicó Josep Maria Macías. «También hemos relacionado el mármol que encontramos del siglo II dC con una reforma que se realizó en el templo y que promocionó el emperador Adriano. Esto lo sabemos por las fuentes», añadió Macías. «Nosotros continuamos una línea de búsqueda que empezó hace 300 años», dijo el arqueólogo del ICAC. Los expertos han buscado durante años el templo que los tarraconenses dedicaron al emperador Augusto. Sabemos que llegó a Tarraco enfermó y que residió en la ciudad dos años (27-25 aC).
En esta época la ciudad creció y Tarraco vivió su época dorada y actualmente aún son visibles algunos de estos restos.
(Fuente: Tarraco Romana 20)

29 de julio de 2010

Tarragona: las excavaciones confirman que el templo de Augusto está bajo la Catedral

 La excavación arqueológica realizada durante este mes de julio ha permitido corroborar la presencia del templo romano de ocho columnas frontales dedicado al emperador Augusto en el subsuelo de la catedral de Tarragona.
El equipo multidisciplinar encargado de excavar un espacio rectangular de 35 metros cuadrados situado en la zona de acceso principal de la nave mayor de la catedral ha localizado los muros de cimentación de la escalera de acceso al templo y de la base del podio.

"No se puede verificar de manera absoluta que el templo encontrado sea el dedicado al emperador Augusto, pero hay una serie de evidencias que llevan a considerar el hecho desde una alta probabilidad", han explicado hoy los arqueólogos responsables de la excavación, fruto de un convenio entre el Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), el Arzobispado de Tarragona y el Ayuntamiento.
En concreto, se ha podido comprobar que se trata de un templo octástilo -de ocho columnas frontales-, rodeado por una plaza porticada que imita el programa arquitectónico del foro de Augusto de Roma, presidido por el templo de Mars Ultor (Marte Vengador).
Las estructuras que han podido ser localizadas corresponden a la parte inferior de la cimentación del edificio, en concreto los fundamentos de las escaleras de acceso al templo y una gran estructura (un gran muro) con una anchura aproximada de 1,80 metros, ha explicado Isabel Rodà, directora del ICAC.
Además, una sondeo realizado por el Colegio de Arquitectos de una profundidad de 2,30 metros ha permitido saber que los cimientos tenían una resistencia capaz de sustentar un edificio actual de unos 37 metros de altura, han destacado los arqueólogos.
Durante la excavación se han encontrado también elementos de escultura arquitectónica en diferentes tipos de mármol, como Luni-Carrara (Italia) o Giallo antico (Túnez), y dos de estos elementos decorados son de mármol proconeso (Turquía).
"Sabemos que el emperador Adriano permaneció en Tarraco durante el invierno de los años 122-123 después de Cristo y que sufragó la restauración del templo de Augusto, y, aunque desconocemos el alcance de esta obra, se han relacionado con este hecho dos capiteles corintios de mármol del Proconeso", han resaltado los expertos.
Pese a constatar que se trata con toda probabilidad del templo de Augusto, la intervención -que también ha puesto al descubierto restos más recientes- "no ha permitido determinar el periodo exacto de su construcción", ha explicado Josep Maria Macías, arqueólogo del ICAC y codirector de la excavación.
No obstante, se sabe que el recinto de culto se enmarca cronológicamente "en un momento indeterminado" del siglo I después de Cristo.
Los resultados de la excavación vienen a corroborar sobre el terreno la prospección geofísica realizada en el año 2007, que detectó la presencia de un recinto de ocho columnas frontales, de 25 por 40 metros, bajo la actual nave central de la catedral.
De hecho, la imagen tridimensional obtenida gracias a esta prospección mostraba un templo situado en el centro de una plaza porticada y levantado sobre un podium.
El próximo paso será la publicación, posiblemente a finales de año, de un libro con los resultados de los trabajos, mientras que los restos excavados se cubrirán -mañana y el sábado habrá jornadas de puertas abiertas- y se instalará un plafón informando del importante patrimonio que se encuentra en el subsuelo de la catedral.
En un futuro próximo, no se descarta una nueva intervención arqueológica que arroje más luz a la fecha de construcción del templo, que ocupa todo el ancho de la nave central y gran parte de las laterales.
Los resultados preliminares de esta excavación han permitido resolver uno de los interrogantes arqueológicos más importantes de las provincias occidentales del antiguo Imperio Romano. (Fuente: EFE)

15 de julio de 2010

Tarragona: los trabajos de búsqueda del templo de Augusto en la Catedral encuentran vestigios de la caída de Tarraco

Un pedazo de ánfora destinada a guardar vino pero que una mano visigoda recicló para levantar un muro sobre el recinto romano ha permitido precisar la fecha de la caída de Tarraco: el siglo VI. “Entonces los visigodos romanizados arrasaron con todo y empezaron a construir sobre la vieja ciudad”, detalló ayer Imma Teixell, arqueóloga municipal que codirige la excavación en la catedral de Tarragona que pretende hallar restos del templo de Augusto, del siglo I.

Los expertos estiman que esta construcción, único recinto romano de Tarragona del que se desconoce su localización exacta, se encuentra bajo la catedral. Su rastro sigue sin aparecer, pero de las entrañas de la iglesia brotan trozos de mármoles, cerámicas y ánforas que permiten reconstruir partes del rompecabezas de la historia de la ciudad.

3 de julio de 2010

Arqueología: Comienzan los trabajos de búsqueda del templo del emperador Augusto bajo la Catedral de Tarragona

Un equipo multidisciplinar de 25 personas ha iniciado este viernes la excavación del subsuelo de la Catedral de Tarragona, en la zona del acceso principal de la nave mayor, en la búsqueda de los cimientos del templo del emperador Augusto que debería encontrarse en ese área de la basílica.
Según los indicios de las últimas prospecciones --realizadas con las tecnologías más avanzadas en 2007-- "y los conocimientos de 200 años de historiografía" el templo debería situarse en esa zona, ha explicado a Europa Press el investigador del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), Josep Maria Macías.

En este momento se están terminando de retirar los rellenos de cimentación del enlosado, que se ha levantado piedra por piedra y que también analizarán los geólogos para saber si se trata del pavimento original de la Catedral, en una superficie de 25 metros cuadrados.

El próximo paso es profundizar "hasta los tres metros" para localizar una base de mortero de cal de 27 metros de ancho por 35 de largo, la evidencia del hallazgo que despejaría una incógnita arqueológica de resonancia internacional. "Es excepcional poder excavar en una Catedral, pero por la ubicación en el área sagrada de Tarragona, por las fechas de las monedas creemos que vamos en la dirección correcta", ha valorado Macías.

A lo largo de este mes, arqueólogos, dibujantes, especialistas en análisis de piedra y cerámica y biólogos, entre otros investigadores, tratarán de resolver el enigma. Según la representación en las monedas de la época, el templo de Augusto era una imponente construcción con un frontal de ocho columnas, de las que hay muy pocas en todo el mundo.

El arqueólogo del Capítulo Catedralicio, Andreu Muñoz, ha adelantado que no esperan encontrar restos espectaculares, ya que los sillares, los elementos decorativos y los revestimientos de mármol fueron expoliados, por lo que no es previsible crear ningún área visitable. "La intención es volver a cerrar la fosa y dejar el pavimento como estaba". (Europa Press)

14 de junio de 2010

Noticia. Buscarán el templo de Augusto en la catedral de Tarragona

En los primeros días de julio, y durante un mes, comenzará la excavación arqueológica en el interior de la catedral para conocer qué esconde el subsuelo del templo y validar la prospección geofísica realizada en 2007.

Mediante una fosa de siete metros de longitud y tres de ancho, y a una profundidad aproximada de un metro y medio, un equipo de especialistas espera encontrar los cimientos del templo del emperador Augusto cerca de la entrada principal de la Catedral. "Las evidencias indican que la hipotética fachada debería estar ahí", avanzó Andreu Muñoz, arqueólogo del capítulo catedralicio.


"No se trata de un templo cualquiera, sino un monumento emblemático cuya ubicación se ha buscado durante décadas y sigue siendo una incógnita; era una construcción representada en las monedas con un frontal de ocho columnas; sería un descubrimiento capital, con repercusión mundial, porque no hay muchos como éste", afirmó la directora del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), Isabel Rodà de Llanza.

El investigador del ICAC, Josep Maria Macias, explicó que no se trata de una búsqueda a ciegas, ya que los equipos actuales son "herederos de varios siglos de estudios y de recopilación de información y evidencias físicas sobre el templo". Macias indicó que el tipo de cimentación con "plataformas de mortero de cal con piedra", y la edad de los vestigios confirmarían el hallazgo.

La arqueóloga municipal, Teixell Navarro, y el propio Andreu Muñoz, confirmaron que no esperan encontrar restos espectaculares, ya que los sillares, los elementos decorativos y los revestimientos de mármol fueron expoliados, por lo que no es previsible crear ningún área visitable. "La intención es volver a cerrar la fosa y dejar el pavimento como estaba".

Se trata de la primera vez en que se emplean aplicaciones geofísicas para guiar una cata arqueológica, por lo que "la comunidad científica mira atentamente esta colaboración tecnológica", añadió Muñoz.

Los avances detallados de los trabajos de excavación, que requerirán de la supervisión de un grupo muy cualificado de hasta seis asesores científicos en función de los restos que vayan apareciendo, podrá seguirse en un canal específico creado en la web de la revista científica 'Sapiens' a finales de junio.

El convenio firmado entre el Ayuntamiento de Tarragona, el ICAC y el Capítulo Catedralicio fija un primer presupuesto de 50.000 euros. Los resultados de la excavación serán recogidos en una publicación especializada.

Fuente:
Europa Press