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4 de abril de 2016

Descubren nuevos mosaicos y una estatua en la villa romana de Astorga (León)

Las excavaciones en la ‘Domus del pavimento de Opus Signinum', que arrancaron a primeros de los años 90, han sacado a la luz nuevos vestigios de la época dorada de la Asturica Augusta
Mosaico hallado en la "Domus del opus signinum".
El pasado romano de Astorga se hace visible en el presente. Las excavaciones en la ‘Domus del pavimento de Opus Signinum’ han sacado nuevo vestigios romanos que arrojan luz sobre la época dorada de la Asturica Augusta.

Los últimos trabajos arqueológicos en esta vivienda han dejado al descubierto restos de nuevos mosaicos así como una estatua de la época del imperio romano. Un busto y partes de las extremidades que, según han confirmado fuentes municipales, se trataría de la imagen de un fauno.

Un hallazgo que se notificó este miércoles a la Comisión de Patrimonio de la Junta de Castillla y León y que supone, según ha asegurado el alcalde de Astorga, Arsenio García, una noticia “muy positiva e importante para nuestra ciudad”.

El siguiente paso, es enviar la figura al Museo Provincial de León donde está previsto que se lleven a cabo las labores de restauración. Será una vez superada toda la tramitación pertinente, según remarcó el alcalde, cuando se presente de manera oficial.

Fue a primeros de los 90 cuando arrancaron las excavaciones de la ‘Domus del pavimento de Opus Signinum’, una vivienda situada junto a la esquina noroccidental del Foro que representa un buen ejemplo de la evolución que sufrió la ciudad a lo largo del siglo I.

Ya en estas primeras excavaciones se dejaron al descubierto diversos mosaicos de gran valor arqueológico, que son únicos, a los que ahora se suman nuevos restos y el hallazgo de la figura del fauno.

3 de abril de 2013

Los análisis resuelven la autenticidad de las Tablas de barro de Astorga

Algunos expertos creían falsas estas cuatro extrañas piezas, que contienen itinerarios inéditos romanos.
Esta placa, la que más polémica ha suscitado entre los historiadores,
señala el recorrido desde Legio VII Gemina (León) a Portus Blendium (Suances).
Discurre por la actual Aguilar de Campoo. Las distancias no son correctas.
Podría ser una vía militar de acceso a Cantabria.
Son tan extrañas que durante un siglo han mantenido en vilo a los historiadores. Durante décadas los expertos han tratado de dilucidar si las llamadas Tablas de barro de Astorga son auténticas. La ciencia, finalmente, ha dado la razón a autores como Antonio García Bellido, que defendió con vehemencia su origen romano. Los resultados no dejan dudas: son de mediados del siglo III, entre los años 267 y 276.

El Laboratorio de Datación y Radioquímica de la Universidad Autónoma de Madrid llevó a cabo análisis de termoluminiscencia (una prueba que se emplea en arqueología para determinar la edad de piezas sometidas a calentamiento) a partir de fragmentos minúsculos de la arcilla con que se hicieron estas piezas enigmáticas, tan extrañas que constituyen un unicum. Las tablas son una suerte de mapas de carreteras de la época, con las mansiones y civitates que hay en cada ruta, así como la distancia entre las mismas.

Es lógico que algunos historiadores las considerasen falsificaciones, no sólo por el formato, prácticamente inédito, sino por el contenido. Las cuatro pequeñas tablas (de 14 por 12 centímetros), conocidas también como el Itinerario de Barro de Astorga, depositadas en el Museo Arqueológico de Asturias (en Oviedo), ofrecen cinco rutas romanas desconocidas, que no aparecen en ningún otro documento. Especialmente extraña es la tabla I, que da cuenta de una vía que enlazaría Legio VII (la ciudad de León) con un lugar denominado Portus Blendium, que podría ser la localidad cántabra de Suances, pasando por la actual Aguilar de Campoo.

Unas piezas asombrosas

La historia de las tablas es fascinante, porque su aparición es igualmente enigmática. La primera noticia que se tiene de ellas es en 1902. En ese momento son propiedad del coleccionista asturiano Soto Cortés, que las tiene en su palacio de Labra, en Cangas de Onís, y las dona al museo de Oviedo. No hay datos de dónde o cómo las consiguió. El investigador Diego Santos, que llegó a consultar el archivo original del coleccionista, apunta que se encontraron «en la región de Astorga».

Las tablas deslumbraron a Ángel Morillo —uno de los mayores especialistas en el León Romano— cuando su profesora de la Universidad Carmen Fernández Ochoa les relató en clase esta historia. Morillo preguntó entonces por qué no se analizaban las tablas para salir de dudas: «Es muy caro y no está a nuestro alcance», fue la respuesta. Fernández Ochoa, que hace dos años reorganizó la colección del Museo Arqueológico de Asturias, llamó a su ex alumno y decidieron que era el momento de determinar si las célebres placas de barro cocido eran un falso histórico o ejemplares auténticos.

Cada tabla contiene una relación de las mansiones que había a lo largo de cinco rutas. La tabla I da cuenta de la vía Legio VII-Portus Blendium, la que más ha enzarzado a los historiadores, por ser una ruta meseteña hasta ahora desconocida; la tabla II versa sobre las rutas Lucus (Lugo) e Iria y Lugo-Dactionum, que tampoco figura en las fuentes itinerarias conservadas hasta la fecha; la tabla III, la ruta Asturica-Emérita; y, finalmente, la tabla IV, el itinerario Asturica-Bracara.

Más incógnitas

Por si la historia de las tablas no fuera suficientemente fascinante, además están firmadas por un cargo municipal, el duunviro Lépido. Algunos historiadores creen que se hicieron para el uso de viajeros y se encontraban en un edificio de postas. Los itinerarios que describen no coinciden con los de otros documentos romanos, tampoco las distancias. Morillo tiene una teoría. Es posible, afirma, que para la secuencia de las mansiones que aparecen en las tablillas el autor utilizara un ‘mapa pintado’ (una tabula picta), de forma que fundiera trayectos principales y secundarios y calculara las distancias «en línea recta».

Los análisis determinan además que las cuatro tablillas son obra de la misma mano. Otra rareza de estas tabletas es su forma, con un asa superior perforada, para sujetarlas, seguramente, a la pared, lo que constituye también un caso excepcional. Asimismo resulta peculiar la paleografía de la letra cursiva empleada.

Morillo reconoce que el misterio se mantiene, aunque los análisis certifican la autenticidad de las tablas de barro de Astorga. La primera cuestión que habrá que resolver es cuál era su finalidad. Y hay que esclarecer la identidad de Lépido, que podría haber ostentado un cargo administrativo en Asturica Augusta, origen de dos de los itinerarios y probable lugar de hallazgo de las piezas.

5 de junio de 2012

Los restos de la basílica romana de Astorga serán visitables

La construcción circular encontrada es el ábside del edificio público y sede judicial de la Astúrica romana. El hallazgo se ha producido en las excavaciones efectuadas en el Teatro Gullón.  
La próxima semana responsables del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Astorga se reunirán con representantes de Cultura y Patrimonio de la Junta de Castilla y León, y de la empresa que construye el nuevo Teatro Gullón para planificar la continuación de las obras, después de que la excavación arqueológica, una vez finalizada, haya sacado a la luz los restos de la basílica de Astúrica. Como ya informó La Bitácora de Jenri el pasado 29 de abril.
Restos encontrados en las obras del Teatro Gullón.

El hallazgo “es importantísimo y mejora notablemente el patrimonio arqueológico. Los restos enriquecen un teatro que siempre ha sido un referente cultural”,señaló la alcaldesa de Astorga, Victorina Alonso. Precisamente, porel valor cultural del edificio monumental, la Comisión Territorial de Patrimonio propone que el proyecto del Gullón adapte el sótano para que los restos romanos puedan ser visitados.

La excavación aflorada en el Teatro Gullón enriquecerán la Ruta Romana, uno de los principales atractivos turísticos y culturales de la ciudad. La construcción romana monumental parece formar parte de un edificio de tres naves de planta basilical que cerraría el pórtico del foro romano de Astúrica en su zona este.

Todo apunta a que el yacimiento arqueológico se cubrirá y protegerá con vidrio pisable, para que se pueda recorrer lo que técnicamente se ha descrito como “una exedra de planta semicircular con cimentaciones de dos columnas in antis”. El resultado final se asemejaría(aunque las proporciones no son comparables) a los restos visibles en el suelo de la panadería de un céntrico supermercado de Astorga.

Hipótesis confirmada
El trabajo de investigación realizado por la empresa ‘Conatus’ de Alcalá de Henares confirmó una de las primeras hipótesis perfiladas en 1995, cuando las primeras excavaciones en la zona sacaron a la luz un edificio ‘tendente a lo circular’. A medida que fue avanzando esta última etapa de las excavaciones,las dimensiones del ábside encontrado -nada menos que 14,30 metros- fueron decisivas para apuntar que se trata de un edificio de tres naves de planta basilical.
El importante hallazgo ha llegado después de tres campañas de excavaciones. En la segunda realizada en el año 2009, apareció la esquina de la construcción monumental en una esquina del Teatro Gullón.
(Fuente: La Crónica de León / M.A. Reinares)

29 de abril de 2012

Encuentran la basílica romana de Astorga (León)

La construcción circular encontrada es el ábside del edificio público y sede judicial. El hallazgo se ha producido en las excavaciones efectuadas en el Teatro Gullón.
La muralla romana de Astorga (León).
La reforma del Teatro Gullón ha puesto en escena la historia romana de Astorga. La excavación arqueológica realizada con el fin de determinar qué tipo de edificación se escondía bajo el teatro y en la plaza del Arquitecto Gaudí concluirá la semana que viene y la alcaldesa de Astorga, Victorina Alonso, y la concejala de Cultura, Mercedes González Rojo, anunciaban ayer la posibilidad de que los restos correspondan a la basílica romana de Astorga, edificio público que los romanos utilizaban, fundamentalmente, como sede judicial.

La construcción de planta circular de la que una parte apareció bajo el patio de butacas del coliseo —trabajo que ordenó ampliar la Comisión Provincial de Patrimonio una vez que se hubiera demolido el viejo teatro— ha resultado ser un ábside de un diámetro de 14,30 metros perteneciente a una construcción rectangular y de gran tamaño, situada en el cierre nororiental del foro de la antigua Astúrica, según los informes que ha recibido el Ayuntamiento de Astorga sobre la marcha de la excavación.

Las conclusiones
Alonso y González Rojo coincidieron ayer en que existen indicios suficientes para determinar que se trata de la basílica, edificio que, hasta el momento, no se había inventariado en la Astorga clásica. Se da la circunstancia de que los romanos construían sus basílicas (aprovechadas más tarde por los cristianos como lugares de culto) en emplazamientos destacados del foro de las ciudades. Para ambas políticas resultaba clara la conclusión en lo que al tipo de edificio se refiere.

Antes de iniciar la excavación estaba previsto que los restos se documentasen y se conservaran, facilitando el acceso hasta éstos de los especialistas. Ahora será la Comisión Provincial de Patrimonio la que decidirá sobre los restos una vez que los responsables de la excavación remitan sus conclusiones finales a la Junta de Castilla y León.

(Fuente: Diario de León / A. Domingo)

11 de mayo de 2010

Más de 500 legajos y pergaminos del Reino de León están fuera de España


Para hacer la historia de la Diócesis de Astorga hay que recorrer medio mundo». Y es que, como explica el historiador Alejandro Valderas, hay miles de legajos, de archivos, de pergaminos del Reino de León que físicamente se perdieron con la Desamortización. El problema no surge a consecuencia de reivindicaciones provinciales, sino que va más allá y afecta a la posibilidad que tienen los investigadores de acceder a todas las fuentes históricas.
En este caso, la decisión de Mendizábal y el caos que se produjo a continuación provocó que hoy en día haya mucha información -"sobre todo relativa a la Edad Media-" perdida. «Durante una investigación, el catedrático Gaspar Morocho se encontró con que cientos de documentos del monasterio de Nogales que custodia el Histórico Nacional estaban podridos. Tuvo que fotografiar todo lo que encontró para que no se perdiera», relata Valderas, quien añade que en el centro hay cajas que no se han abierto en cien años. Además, en los antiguos pleitos con frecuencia aparecen «cosidos» pergaminos medievales, con lo que hay decenas de ellos que siguen siendo desconocidos para los estudiosos.

El Archivo Histórico Nacional custodia cajas con documentos leoneses que no se han abierto en más de cien años


Con la desamortización, los «papeles» de la Iglesia se trasladaron a la Delegación de Hacienda y de allí pasaron, entre 1850 y 1870, a la Real Academia de la Historia, lugar que gestará el futuro Archivo Histórico Nacional. Sin embargo, los expertos calculan que la mitad de todos los documentos se perdieron por el camino. Algunos están en manos de particulares, otros se quemaron y muchos se vendieron a extranjeros. El caso es que nunca llegaron a Madrid. León logró retener documentos del archivo de San Marcos, que publicó Catón, y pergaminos de los monasterios abiertos, como los Capuchinos, Gradefes o Carrizo, así como parte del tesoro de San Isidoro o la Catedral, pero no existe una documentación completa. En el extranjero se conservan buena parte de los tesoros en papel del Reino de León. Así, se sabe a ciencia cierta que muchos de los documentos que salieron de San Isidoro están en la actualidad en Londres. Es el caso de un códice medieval que recoge la correspondencia de los abades con eruditos de la época. Destacable es también un pergamino de Villamol, que se conserva en una biblioteca sueca o los papeles del marqués de Astorga, que están en la Biblioteca de Manchester. «Alrededor de 500 folios están en colecciones europeas», destaca Valderas.


Imagen del facsímil de los reyes leoneses Fernando y Sancha

El archivero recuerda que en la Universidad Complutense, que ardió durante la guerra civil, se dieron muchos códices por perdidos. Es el caso de las cartas de San Pablo (siglo XIII) procedentes del San Isidoro de León y que hoy en día se están recuperando. Durante más de cuarenta años, el fallecido José María Fernández Catón reclamó el regreso a León del archivo monástico, un afán que resultó infructuoso, como el que en 1870 realizó el por entonces archivero de León Ramón Álvarez de la Braña, que trató de conseguir que, como ocurriera con Galicia o Aragón, se abriera en San Marcos el Archivo del Reino de León. El propio Antonio Viñayo ha vuelto a reinvidicar el regreso a la Colegiata de lo que se expropió en el XIX. «Aquí estarían más seguros; hay dos canónigos con estaca toda la noche para vigilar el archivo», dice. (Fuente: Diario de León)