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15 de mayo de 2015

El Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA impulsa la creación de la Red de Iberos en España

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (UJA) ha acogido una reunión de la Ruta de los Fenicios, que ha tenido como principal objetivo concretar la creación y puesta en marcha de la Red de los Iberos en España.
Un Comité científico valorará los sitios que se integrarán en esta nueva red.
El presidente de la Confederación Internacional de la Ruta de los Fenicios y director del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA, Arturo Ruiz, ha explicado que este encuentro ha servido para acordar la creación de un comité científico que será quien valore los sitios que reúnen las condiciones para integrarse en esta nueva Red de los Iberos en España.

Entre los sitios que podrían integrar esta Red de los Iberos se encuentran, además del Viaje al Tiempo de los Iberos por la provincia de Jaén, la Ruta de los Iberos del Bajo Aragón, la Ruta de los Iberos de Valencia, la Ruta de los Iberos del Sudeste entre Albacete y sitios arqueológicos como Baza, Tútuggi (Granada) o Elche.


RECUPERAR LA MEMORIA DE EUROPA
En la inauguración de este encuentro, la vicerrectora de Proyección de la Cultura, Deportes y Responsabilidad Social, María Dolores Rincón, ha destacado el hecho de haber elegido Jaén como el lugar donde se proponga la creación de esta red de rutas.

"Las rutas en la antigüedad son la urdimbre en la que se tejió la Europa múltiple y variada, de los contrastes y de los desencuentros. Lo europeo, tan en peligro de diluirse, se puede recuperar precisamente a través de ese fluido común de civilizaciones. Recuperar esta memoria contribuye al rescate de Europa y lo europeo", ha dicho Rincón.

Por su parte, la vicepresidenta de la Diputación, Pilar Parra, se ha referido a la importancia que para la provincia representa la cultura Ibera, "además de como seña de identidad cultural, también por significar autoestima y actividad económica". En este sentido ha puesto en valor las 60.000 visitas recibidas en Cástulo el pasado año.

"Contamos con el Viaje al Tiempo de los Iberos, una ruta perfectamente consolidada, lo que posibilita tener voz propia dentro de la Ruta de los Fenicios y también que seamos un elemento muy activo para hacer posible que se vaya a gestionar de una manera integral todas esas rutas que existen en el panorama nacional", ha dicho Parra.

(Fuente: Europa Press)

5 de mayo de 2014

Localizado un monumental edificio íbero en el Cerro de las Cabezas II, en Valdepeñas (Ciudad Real)

Las estructuras de época ibérica se localizan en la cima del cerro. No cabe duda de que se trata de un edificio singular de grandes dimensiones, en torno a 450 m2 que destaca por su complejidad arquitectónica y la fortaleza del sistema constructivo utilizado. El Cerro de las Cabezas II se encuentra a unos 400 metros del asentamiento ibérico y no está recogido en la Carta Arqueológica de Valdepeñas.
Los muros conservan una gran altura hasta 1,60 m y su potencia alcanza los 90 cm.
El grupo de investigación del Cerro de las Cabezas ha llevado a cabo estos días, junto a miembros de la Asociación ORISOS una campaña en la que se han llevado a cabo dos sondeos en las inmediaciones del yacimiento ibérico del Cerro de las Cabezas, en el denominado Cerro de las Cabezas II, un yacimiento no recogido en la Carta Arqueológica del Término Municipal de Valdepeñas y situado a 400 metros al Oeste de la Ciudad Ibérica, donde se tenía constancia a través de diversas prospecciones, de la existencia de unas estructuras ibéricas situadas en la cima del cerro.

ESTRUCTURAS DEFENSIVAS Y DOMÉSTICAS

La intensa campaña realizada ha permitido constatar la importancia del asentamiento existente junto al Cerro de las Cabezas, donde a falta del estudio detallado de los materiales arqueológicos localizados que se está realizando, se han documentado varias estructuras defensivas y domésticas que podrían datarse cronológicamente en algún momento tardío del Calcolítico y la Edad del Bronce; así como una mínima extensión de lo que puede ser un gran edificio de época ibérica, coetáneo cronológicamente con algunas fases de ocupación del Cerro de las Cabezas.

UN EDIFICIO DE 450 METROS CUADRADOS
Las estructuras de época ibérica se localizan en la cima del cerro. Nos encontramos ante un edificio singular de grandes dimensiones, en torno a 450 m2 que destaca por la complejidad arquitectónica y fortaleza del sistema constructivo utilizado. El hecho de que algunos muros pudieran observarse a nivel superficial permitieron plantear la excavación de una habitación completa, con un área de 20 m², situada al este del edificio y a la que se accedía a través de una puerta situada en su ángulo noroeste y que da acceso a un pasillo central.

MUROS DE GRAN POTENCIA
Los muros tienen grandes dimensiones y varían desde los 90 cm de anchura de los muros perimetrales a los 60 cm de las compartimentaciones interiores. Conservan además una gran altura, sobre 160 cms, siendo construidos con mampostería muy regular a base de cuarcita trabada con barro sobre los se construyó el alzado de adobes.

PLATOS DE CERÁMICA IBÉRICA
Entre los materiales arqueológicos de época ibérica localizados destacan los platos de cerámicas grises, las cerámicas pintadas de finas bandas, cerámicas con decoración estampillada y algunos fragmentos metálicos difíciles de identificar que podrían datar esta ocupación, en un primer análisis y a falta del estudio definitivo que está realizándose en estos momentos, en torno a los siglos V - IV a. C.

OTROS MATERIALES
Bajo estas estructuras ibéricas se ha localizado un nivel de cerámicas a mano, con decoraciones  digitales, incisas y pintadas y algunos restos de estructuras, como hoyos de poste. Este nivel de cerámicas a mano podría datarse inicialmente en momentos finales del Calcolítico y durante la Edad del Bronce y se asocia a las estructuras localizadas en el segundo sondeo realizado en la ladera del cerro. En él se ha excavado una posible muralla a la que se asocian estructuras de habitación con abundante material cerámico, pesas de telar cilíndricas, etc.

Un primer análisis del material y de las estructuras retrotrae posiblemente la ocupación del entorno del Cerro de las Cabezas a finales de la Edad del Cobre inicios del Bronce. No obstante estos primeros datos han de tomarse con la debida precaución ante el estudio pormenorizado de los resultados que nos dará una mejor y amplia visión de la ocupación que el paraje del Cerro de las Cabezas ha tenido en épocas pasadas.

PROTECCIÓN ANTE LOS EXPOLIOS
Por otro lado, y dada la relevancia del lugar, se ha comunicado a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado esta circunstancia, a fin de proteger y evitar las acciones que se están produciendo en zonas cercanas, con el uso indebido de detectores de metales y la destrucción de pinturas rupestres en la zona de Despeñaperros, entre otros actos contra el Patrimonio.

(Fuente: La Comarca de Puertollano)

11 de abril de 2014

Los arqueólogos descubren en Jaén el mayor santuario ibérico encontrado hasta el momento

Con la finalización de la campaña de excavaciones han salido a la luz en el oppidum ibérico de Puente Tablas (Jaén) casi 300 metros cuadrados de santuario repartido en tres aterrazamientos, dos cellas con sus correspondientes pre-cellas porticadas, un aljibe excavado en la roca con una interesante canalización de agua, además de cuatro cavidades en la roca -también porticadas- y que supuestamente podrían haber sido utilizadas para algún tipo de culto oracular, según nos ha contado Arturo Ruíz, director del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, que hoy dan por finalizadas las excavaciones que se iniciaron en esta zona el pasado mes de noviembre.
Excavaciones en el santuario del oppidum de Puente Tablas. A la izquierda de la imagen se aprecian las dos cellas con sus pre-cellas correspondientes, a la derecha las grutas recientemente descubiertas y al fondo la estela de la diosa.
"Se trata del santuario ibérico de mayores dimensiones de los descubiertos hasta el momento", nos comenta Ruíz. Hasta el momento han salido cerca de 300 metros cuadrados de planta repartidos en tres aterrazamientos y los diferentes espacio de culto entre los que destacan las dos grandes salas (cellas) dotadas de sus correspondientes pre-cellas porticadas que resultan de muy clara inspiración orientalizante". "Estas salas estarían dedicadas a la devoción de dos deidades diferentes, una femenina y la otra masculina." "Y no descartamos que las dimensiones puedan ser mayores todavía, ya que queda por excavar una buena parte de la ladera en la que se asienta el santuario."
Arturo Ruíz y Manuel Molinos, responsables
de la excavación. 

SANTUARIO DEL PRIMER CUARTO DEL S. IV a.C.
En cuanto a los descubrimientos de estos últimos meses -comenta Arturo Ruíz- "cabe destacar los fragmentos de una crátera de clara inspiración griega entre cuyos fragmentos hemos podido identificar el dibujo de una deidad femenina (que bien podría referirse a Artemisa o Afrodita), y que nos ha ayudado a fechar con exactitud la datación del santuario en el primer cuarto del S. IV a.C." 

"También hemos documentado, añade Ruíz, otros fragmentos de cráteras áticas con figuras rojas, diferentes restos de ánforas y dos pozos rituales que contenían materiales asociados a rituales religiosos, como pequeños huesos de animales, cenizas y otros elementos carbonizados".
Canalización de agua procedente
del aljibe.

EL AGUA COMO ELEMENTO DE CULTO
El agua desempeñaba un importante papel en el culto practicado en este santuario, "ya que también hemos documentado bajo el pavimento del santuario un complejo sistema de canalizaciones de factura perfecta que en un principio nos hicieron pensar en la existencia de una fuente o manantial en el santuario, una hipótesis que hemos descartado después de realizar los estudios geológicos oportunos." 

No obstante, prosigue Arturo Ruíz,  "sí que hemos encontrado un aljibe excavado en la roca en el aterrazamiento superior, que bien podría haber sido utilizado para dejar fluir el agua en la celebración de los cultos a través de las canalizaciones, y cuyo buen funcionamiento hemos podido constatar con las lluvias de los últimos meses." 


CULTO ORACULAR
Las cuatro cavidades descubiertas en el santuario, y que se podrían
relacionar con algún tipo de culto oracular.
Ha sido muy interesante, continúa Ruíz,  "el descubrimiento de las cuatro cavidades de roca, de entre 40 y 80 cm de profundidad que previsiblemente fueron empleadas en la práctica de algún tipo de culto oracular, ya que en el acceso a estas cavidades hemos descubierto lo que podían ser las bases de tres columnas, una representaciones de lo que podría interpretarse como un "ojo", otra de una "oreja" y una tercera -que todavía no hemos definido- pero creemos que podría tratarse de una "boca", aunque todo esto no son más que hipótesis", nos aclara Ruíz.

"Lo cierto es que en el interior de las cavidades, todas ellas naturales, no hemos encontrado restos de ningún tipo, a excepción de los fragmentos de la crátera que nos ha ayudado a datar con exactitud el santuario en el primer cuarto del S. IV a.C"., concluye Ruíz.

31 de octubre de 2012

¿El primer barco íbero?

Una nave en Cap de Creus (Gerona) construida con técnicas inéditas sorprende a los arqueólogos. El encaje de la quilla, una moneda íbera y la técnica constructiva levantan sospechas.
Medio barco fue desenterrado y se calcula que hay 48 hileras de travesaños.
Foto: Gustau Vivar.
Estar hundido no siempre es un problema. Al barco que naufragó frente al Cap de Vol, en El Port de la Selva, entre los años 10 antes de Cristo y 10 después de Cristo aproximadamente le ha ido la mar de bien tocar fondo. Porque pese a haber sido expoliado en 1967 por una banda de submarinistas belgas, que se llevaron cuantas ánforas encontraron, su conservación en el fondo mientras tecnología y conocimiento arqueológicos avanzaban permite anunciar que la nave era posiblemente no romana sino... íbera: no hay otra nave identificada de este pueblo que ocupaba la península antes de la llegada de los romanos. Como pueblo costero, los íberos con toda seguridad eran marineros, pero no existe hasta hoy constancia arqueológica de ello.

El expolio de 1967 no impide que en el pecio se conservaran restos de ánforas romanas. Los belgas sólo se llevaron las que estaban enteras, pero quedaron los pedazos. Son del tipo que los arqueólogos llaman Pascual 1 y por las inscripciones que llevan se sabe que se fabricaban en el taller que estuvo en lo que hoy es la estación de metro de Badalona Centro, la romana Baetulo. Por eso se sabe que el barco naufragó en esa veintena de años alrededor del cambio de milenio. Por eso se ha creído siempre que el barco era romano. Y no está probado que no fuera así, aunque numerosos indicios sugieren que el barco no era de esta factura, si no, al menos, heredero de la tradición íbera. "El problema de los íberos es que sólo se los ha excavado en tierra, no en el mar. Y eran un pueblo de costa: ¿cómo es posible que no sepamos nada de su vertiente marinera?", apunta Gustau Vivar, codirector de la operación y responsable del Centre d'Arqueologia Subaquàtica de Catalunya (CASC), dependiente de la conselleria de Cultura. "En el mar, los cambios tecnológicos son muy lentos, porque un mal experimento te mata. Por eso no sería extraño que los barcos íberos fueran como este, aptos para esta costa, aunque los llevaran los romanos".

  •  "Trabajamos con la hipótesis de que el barco es de tradición ibera porque tiene algunos elementos definitorios tan claros que quizás estamos hablando de que representa la tradición ibera. Pero no podemos asegurar nada con rotundidad", admite Vivar.
Hace un par de años, el CASC, situado en Girona, decidió volver a investigar aquel barco, en un proyecto -cuyos otros codirectores son Rut Geli y Carlos de Juan, y que ha contado con el apoyo del ayuntamiento del Port de la Selva- que profundizara en el conocimiento de la que se considera la primera industria "catalana" exportadora: la del vino romano.

El barco de Cap de Vol transportaba vino barato para las tropas romanas de las Galias y Germania. En un momento en que las esperanzas de supervivencia de las empresas pasan en parte por la internacionalización, visitar aquel momento de la historia económica local tenía su interés.Por las ánforas se conocía la datación aproximada del viaje y lo que transportaba. Las naves que partían de Baetulo o de la Tarraconense tenían por destino Narbona, desde donde se distribuía el vino a las tropas. En la investigación que se ha desarrollado este verano han aparecido, en el fondo del mar, algún cuello de ánfora con el tapón de corcho... horadado. El vino era de baja calidad y proseguía su fermentación en el ánfora, de manera que se dejaba un orificio para la evacuación de gases. No por malo fracasó. Este vino acabó llegando a Roma. "Es el primer momento de exportación desde aquí, pero no de un producto sobrante, sino de un producto que se hace para exportar", añade Vivar.

El barco fue someramente investigado en 1979 y 1980. En la actual campaña fue localizado de nuevo, enterrado bajo 60 centímetros de arena, y la sorpresa ha llegado cuando se ha empezado a analizar sus detalles. Varios de ellos no son de factura romana, sino de origen incierto. De entrada, la quilla es casi plana. La costa catalana de la época era muy similar a la de la actual Camarga francesa, con marismas (de ahí Maresme), lagunas, ríos transitables. De este modo no hacía falta construir puertos, porque los propios ríos permitían amarrar y cargar. Con el ahorro inversor que eso implicaba. Pero para eso se exigían calados leves, y las naves romanas los tenían altos, porque la costa itálica, más profunda y con corrientes más fuertes, así lo exigía.

Hay más detalles no-romanos en la nave: algunas cuadernas están interrumpidas; el sistema de punzones con que se aguantan las maderas es propio; una reparación en el casco, en forma de hexágono, presenta una técnica extraña; hay algunos rebajes en las traveseras de madera, posiblemente para atarlas, y eso es nuevo; el sistema de construcción era de casco previo, es decir, primero se armaba el forro y luego se le insertaba la estructura... Y el detalle más llamativo: bajo el mástil colocaron una moneda -que sobrevivió a los belgas y más de dos mil años de aguas- apotropaica (aquel objeto que se usa simbólicamente para algo ajeno a su función real) que es, con toda certeza, íbera. "Trabajamos con la hipótesis de que el barco es de tradición ibera porque tiene algunos elementos definitorios tan claros que quizás estamos hablando de que representa la tradición ibera. Pero no podemos asegurar nada con rotundidad", admite Vivar. Tres especialistas en cultura ibera, Yaacov Kahanov, de la universidad de Haifa, Patrice Pomey, de la de Marsella, y Eric Rieth, de París están empezando a sostener que los iberos tuvieron una sólida formación y tradición marinera.
(Fuente: La Vanguardia / Ignacio Orovio)

6 de junio de 2012

Tras los pasos de los íberos por Murcia y Albacete

La Ruta de los íberos del Sureste potencia la riqueza cultural de la zona, valorando las relaciones existentes entre los pueblos de la antigua Iberia entre los siglos VI y I a.c. 
Con el objetivo de poner en valor la historia de la Región y atraer el turismo cultural se ha puesto en marcha el proyecto Ruta de los Íberos del Sureste, una iniciativa pública (iniciada en 2011 por el Ministerio de Cultura, con la implicación de la Comunidad de la Región de Murcia y la de Castilla-La Mancha) y la inversión privada. 
Figuras íberas encontradas en el Cigarralejo (Mula- Murcia).
Foto: Vicens

Ruta de los Íberos del Sureste pretende suscitar el interés del público mediante recorridos en los que se incluyen paisajes y yacimientos arqueológicos, museos y centros de interpretación. Además, potencia la riqueza cultural de la zona, valorando las relaciones existentes entre los pueblos de la antigua Iberia entre los siglos VI y I a.c.

El director general de Bienes Culturales, Francisco Giménez, presentó ayer esta iniciativa de trabajo en red para la consulta virtual de esta relevante colección ibérica.

El objetivo es «fomentar el interés por el turismo cultural siguiendo los recorridos propuestos en la ruta ibérica de Albacete y Murcia y mostrar el rico patrimonio íbero con el que contamos», indicó Giménez, que estuvo acompañado durante la presentación por la directora del Museo del Cigarralejo de Mula, Virginia Page, y el arqueólogo de la empresa Arqueoweb, Francisco Ramos.

Las visitas culturales se complementan con una guía de realidad aumentada; es decir, una aplicación a través de terminal móvil gratuita que permite conocer los puntos de interés y recibir información de cada uno de ellos, y, finalmente, de una página web accesible al gran público.

A través de LAYAR
El usuario, tras descargar en sus 'smartphones' la aplicación LAYAR, tiene que buscar 'Ruta Íberos' y ésta le dirige directamente al recorrido que le permitirá completar su visita con información sobre novedades e investigaciones de los sitios visitados. También es un lugar de encuentro en el que los investigadores pueden volcar la información que quieran, consultar, trabajar sobre ella y propiciar foros que reviertan en el avance científico del proyecto. Tan fácil, por ejemplo, como enfocar con el 'smartphone' a uno de los museos y directamente les informan de los restaurantes y hoteles de la zona, e incluso puede realizar una ruta turística por los lugares más conocidos del municipio.

Igualmente, tanto en los centros de interpretación como en los museos que forman parte del itinerario, habrá material impreso disponible para el público visitante.
En Ruta de los Íberos del Sureste ha colaborado la Asociación de Amigos del Museo de Albacete, la Consejería de Cultura y Turismo de la Región de Murcia y la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha. También cuenta con la colaboración de los directores y técnicos de cada uno de los museos, en el que destaca el del Cigarralejo, en Mula, uno de los más importantes de arte ibérico en el sudeste peninsular. En la colección arqueológica que procede del yacimiento muleño se exhumaron 547 tumbas de cremación ibéricas y sus ajuares funerarios.

22 de mayo de 2012

El CAAI digitalizará modelos 3D de sitios y materiales arqueológicos ibéricos

El Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI), ubicado en la Universidad de Jaén, digitalizará modelos 3D de sitios arqueológicos y materiales ibéricos pertenecientes a las paradas más importantes del proyecto 'Viaje Al Tiempo de los Iberos'.
Arturo Ruíz y Franco Niccolucci durante la presentación
del proyecto en la Universidad de Jaén.

Estos modelos se incorporarán al Proyecto 3D-Icons, que se centra en la digitalización de una serie de piezas maestras de la arquitectura y la arqueología de Europa, y que está coordinado por la Universidad de Nápoles.

En este proyecto, presentado hoy en la Universidad de Jaén por el director del CCAI, Arturo Ruiz, y el coordinador del mismo, el profesor de la Universidad de Nápoles (L'Orientale) Franco Niccolucci participan dieciséis instituciones procedentes de nueve países europeos.
Entre ellas, destacan el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, la Universidad Politécnica de Milán, el Consejo Nacional de la Investigación de Italia, la Fundación para la Investigación y la Educación de Chipre y el CAAI.

Asimismo, ha sido recientemente concedido dentro de las acciones piloto del programa de Competencia e Innovación de la Unión Europea y tiene una financiación total de 2.650.000 euros y una duración de tres años, entre el 2012 y el 2015.

El CAAI realizará modelos 3D de los conjuntos escultóricos de Cerrillo Blanco (Porcuna) y El Pajarillo (Huelma), el oppidum ibérico de Puente Tablas (Jaén), la necrópolis principesca de Piquía (Arjona), la necrópolis tumular de La Noria (Fuente de Piedra, Málaga), la necrópolis de Tutugi (Galera, Granada), la cámara de Toya (Peal de Becerro, Jaén) y la muralla ibérica de Ibros.

También se incorporarán modelos 3D de las pinturas rupestres de El Engarbo (Santiago-Pontones, Jaén) debido al reconocimiento otorgado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Arturo Ruiz ha señalado que del conjunto de materiales y lugares en el que van a trabajar hay "algunos no visitables, como la necrópolis de Piquía en Arjona, que se encuentra cubierta, o elementos no íberos, como las pinturas de El Engargo, unas de las más espectaculares representaciones figuradas que conocemos del arte rupestre levantino declaradas Patrimonio de la Humanidad".
(Fuente: EFE)

27 de abril de 2012

El CAAI destaca la importancia del yacimiento de Campillos para la época íbera

Expertos del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI), máxima institución andaluza en cultura íbera, han constatado la importancia del yacimiento "El Castellón de Gobantes" en Campillos (Málaga), donde existen materiales significativos de la época final íbera, con muros de hasta tres metros de altitud.
Los profesores Arturo Ruíz y Manuel Molinos.
Los responsables del centro han destacado la importancia y el potencial de este yacimiento arqueológico que supone una ayuda para el conocimiento de una época de la historia de España de la que existe poca información, según los resultados obtenidos en los trabajos de investigación que se están llevando a cabo.
El director del Centro Andaluz de Arqueología, Arturo Ruiz, ha señalado que estos trabajos "son importantes prospecciones arqueológicas y el estudio de un periodo cultural poco conocido".
Ha afirmado, en una visita al yacimiento, que aunque ya se tenía constancia de que podría tratarse de un lugar arqueológico de gran valor, gracias a los trabajos "empiezan a definirse mejor las etapas culturales de Gobantes".
Por otro lado, ha destacado también el excelente estado de conservación que presenta el yacimiento, que no sólo es importante en su contexto comarcal, sino también dentro del ámbito regional andaluz.

Ruiz ha señalado además que la zona de "El Castellón de Gobantes" es extraordinaria por ser un paisaje hermoso y con grandes potencialidades para su futura musealización que podría atraer a turistas. 
(Fuente: EFE)

16 de abril de 2012

«Jaén va a tener una red arqueológica ibera realmente extraordinaria»

Arturo Ruiz, director del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CCAI), asegura que los últimos hallazgos en el oppidum de Puente Tablas han cambiado la historia que conocíamos de los iberos.
Arturo Ruíz, director de Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CCAI).
Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Jaén, Arturo Ruiz es desde el año de su creación, 1998, director del Centro de Andaluz de Arqueología Ibérica (CCAI), un organismo dependiente de la institución universitaria jienense que es el culpable de la mayor parte de los descubrimientos en torno a los iberos que los últimos tiempos se han hecho en la provincia. En torno a una veintena de personas trabajan en este centro donde el tiempo con frecuencia se detiene en torno a los restos de una vasija de barro o, como ocurre actualmente, en torno a una diosa ibera.

-Debe ser apasionante dirigir un centro así en una provincia como la de Jaén
-Lo es. En realidad, son varias provincias las que acumulan los mayores conjuntos patrimoniales de época ibérica. Estaríamos hablando de Alicante, Valencia, Murcia, Albacete, Jaén, Córdoba y Granada. Pero sí es cierto que en nuestra provincia ha habido un enorme desarrollo de la investigación en los últimos 30 años, fruto del propio CAAI y también de otras universidades. Jaén es el referente de los ibéricos a nivel internacional, aunque también aparezcan restos en las provincias vecinas, pero ninguna con la variedad de la nuestra.

-Lo último que hemos conocido del trabajo del CAAI está en el oppidum de Puente Tablas, ¿dónde radica la importancia de lo hallado allí?
-Ha sido lo más espectacular de los últimos tiempos. En el marco del Viaje al Tiempo de los Iberos, la Diputación nos propuso hacer una intervención en Puente Tablas para convertirlo un poco en el referente de lo que es una ciudad ibérica, ya que en Andalucía no hay muchos casos excavados. Se hizo un proyecto de restauración y hemos estado excavando desde mayo del año pasado, primero el palacio, que ha sido extraordinario porque tiene unas características que no se conocían en toda el área ibérica y que recuerda mucho a los palacios que se cuentan en Odisea de Homero. Luego, en el mes de septiembre, comenzamos con la puerta, que ha sido una auténtica sorpresa, ya que son varias puertas superpuestas y una de ellas tiene un valor añadido, al ser la única puerta que está absolutamente orientada al Este y con una estela de una diosa que es iluminada por el sol durante los días del equinoccio de primavera, todo un culto la fecundidad.

-¿Seguirán excavando allí?
-Seguramente en mayo o junio volveremos otra vez, ahora lo que queremos es definir muy bien el espacio abierto en el que está la diosa con objeto de que se pueda ya anualmente experimentar el momento de la llegada del sol de primavera a la diosa y ver cómo la ilumina. Al mismo tiempo, estamos también estudiando todo este mundo religioso ibero que desconocíamos bastante. La verdad es que ha sido un descubrimiento que ha cambiado para siempre el concepto de Puente Tablas, que sobre todo era conocido por las fortificaciones y porque tenía un urbanismo muy ordenado.

-Aunque Puente Tablas sea ahora mismo el más importante, ¿qué otros trabajos lleva a cabo el CCAI?
-Algunos son muy conocidos, como el tema de la Batalla de Baécula, cuya primera fase terminamos con el congreso que se hizo el pasado mes de noviembre y ahora vamos a comenzar con la segunda. Por otra parte, estamos trabajando también en Cástulo, más en la parte romana. Asimismo, estamos estudiando en laboratorio dos excavaciones de las que hemos hecho en los últimos años, que son la Noria en Fuente Piedra (Málaga), que es una necrópolis tarteso-ibérica, de túmulos. Y también estudiamos Piquía, que es la necrópolis ibérica de Arjona, y en Tútugi, en Granada, donde hay una necrópolis ibérica.

-¿Y en cuánto a investigación?
-A nivel nacional, tenemos un proyecto para articular en red una serie de grupos que trabajan en arqueología, tanto en materia de conservación como de investigación. También hay otro proyecto de Química de I+D nacional, en el que se sigue desarrollando la línea que tenemos de Química y Física aplicada a la arqueología. Y también tenemos un proyecto para intervenir en Giribaile, en Vilches, aunque estamos a la espera de que venga el dinero. Y a nivel europeo tenemos dos proyectos para exportar todo lo que tenemos en 3D en el centro a una página web europea, que va a tener toda la cerámica ibérica que ha aparecido en Jaén, más de un millar de piezas.

-¿Ha crecido mucho en los últimos tiempos el patrimonio arqueológico ibérico de la provincia de Jaén?
-Ha crecido muchísimo, la ventaja que tiene el patrimonio ibérico en Jaén es que es muy rico, conforme más investigas, más posibilidades tienes de conocer nuevos sitios a través de la prospección. En 1989, teníamos 545 yacimientos en la provincia, hoy día puede rondar el millar perfectamente.

-¿La sociedad jienense es consciente de todo el patrimonio ibérico que hay en la provincia?
-Cada vez más, por suerte hay mucha gente que me para por la calle y me pregunta por los últimos hallazgos de los que ha oído hablar, también cuándo los van a poder ver ellos, algo fundamental. En el caso de Puente Tablas, yo creo a finales de este año tendrá el Centro de Recepción de Visitantes y se habrá hecho la restauración, se habrá convertido en uno de los sitios visitables más importantes.

-¿Considera que se hace el tratamiento adecuado con los restos arqueológicos cuando se construyen nuevos edificios?
-Ahora, ya por fin, sí. Quizás no se aplique por igual en todos los pueblos de la provincia, pero en Jaén, el caso de Marroquíes Bajos ha sido muy pedagógico, hay un protocolo que funciona normalmente bien.

-En el caso del parking provisional que se habilitó en el Bulevar, hubo cierta polémica porque no se tuvo en cuenta que podía haber restos, ¿se hizo mal?
-Sí, porque siempre hay que hacer la excavación, aunque se remueva poco, aunque parezca que no va a afectar a nada, incluso aunque se haga aporte de tierra, siempre hay que hacer un informe arqueológico. Ahora, por ejemplo, me preocupa lo que queda del antiguo campo de fútbol porque tiene que haber restos arqueológicos que hay que excavar también. Por suerte, tenemos una ciudad con muchos yacimientos arqueológicos, que espero que algún día sean visitables, pero para ello hay que hacer un buen tratamiento. Está claro que es lento y costoso y que necesita de inversión, pero el turismo es de lo poco que se mantiene relativamente bien, por lo que merece la pena.

-Hablando de turismo, ¿el Museo de Arte Ibero, cuando esté concluido, será un revulsivo?
-Es la joya del patrimonio arqueológico ibérico. Estarán en él dos de los conjuntos arqueológicos de escultura más importantes de España, como son El Pajarillo y Cerrillo Blanco. Ya partiendo de ahí, si le vamos sumando todo lo que vamos conociendo de yacimientos, urbanismo, palacios, santuarios, cultos, exvotos, etc., será un punto de referencia internacional. Y encima si se le articula el Viaje al Tiempo de los Iberos haciendo que sea una red territorial y que se puedan visitar también los inmuebles donde aparecieron los restos que estarán expuestos en el museo, puede ser un ejemplo muy interesante.

-El consejero Paulino Plata hablaba de que se querían traer colecciones externas, ¿es necesario que haya colecciones de fuera además de las de Jaén para que el Museo tenga mayor prestigio?
-Yo participé en un recorrido de todos los museos andaluces para ver qué material podía venir y la conclusión primera que saqué es que lo más importante ya lo tenemos aquí. Luego hay conjuntos de materiales que proceden de Jaén y están fuera, por ejemplo, los exvotos ibéricos que están en Madrid, en el Museo Arqueológico Nacional. Yo creo que eso se podría traer. Y luego creo que es un ejercicio de salud que vengan materiales de otras provincias, que a veces son reintegraciones de materiales de Jaén, como el toro de Arjona, que está en el Museo de Granada. Es bueno que se tome conciencia de que este no es sólo el Museo Ibérico de Jaén, sino de toda la cultura ibérica de Andalucía, por lo que debe haber cosas de Granada, Málaga y Córdoba. De fuera de Andalucía es más difícil porque cada comunidad autónoma administra sus bienes, pero tampoco hay que destacar visitas temporales, como la Pátera de bronce de Santisteban del Puerto, que está el Arqueológico Nacional.
(Fuente: Ideal / Mónica Lopera)

23 de febrero de 2012

Química y Arqueología se alían en Jaén en busca de datos sobre la dieta y costumbres de los íberos

Un equipo interdisciplinar de arqueólogos y químicos de la Universidad de Jaén, en colaboración con la de Gante (Bélgica), desarrolla un estudio en el que combinan química y arqueología para aclarar algunos aspectos de la cultura de los Íberos sobre su alimentación, sus prácticas ganaderas y los usos medicinales o rituales de algunos alimentos y productos.
¿Era el consumo de vino entre los Íberos exclusivo de la aristocracia o, por el contrario, también estaba extendido entre el resto del pueblo? ¿Utilizaban la cera de abeja como sellante interno de las cerámicas, o para usos rituales o medicinales? Éstos son algunos de los interrogantes que obtendrán respuesta o confirmación gracias a la colaboración entre dos disciplinas muy diferentes pero, en este caso, complementarias.
Pruebas químicas realizadas a piezas arqueológicas.
Foto: Fundación Descubre.
Un equipo interdisciplinar de arqueólogos y químicos de laUniversidad de Jaén, en colaboración con la Universidad de Gante (Bélgica), desarrolla un estudio en el que combinan química y arqueología para aclarar algunos aspectos de la cultura de los Íberos sobre su alimentación, sus prácticas ganaderas y los usos medicinales o rituales dados a algunos alimentos y productos, como la cera de abeja, que no se han podido contrastar aún por falta de medios materiales para hacerlo. “Podremos identificar si las grasas halladas en los materiales cerámicos son de origen vegetal o animal y, en este segundo caso, si proceden de animales rumiantes o no. Con ello podremos identificar si eran parte de la dieta, contrastarlo con los huesos hallados en los yacimientos y determinar si consumían animales que tenían en su entorno o traían de fuera. Esto nos permitirá conocer más aspectos de la dieta de los Íberos. También buscaremos, en las piezas arqueológicas, restos de vino y cera de abeja. Sobre el primero, si el análisis de restos de cerámicas hallados fuera de un entorno aristocrático desvelan que contenían vino podremos establecer que el consumo de éste era más “democrático” de lo que hasta ahora pensábamos. Y sobre la cera, sabremos si se empleaba como sellante interno de las vasijas o para uso medicinal o ritual”, explica Alberto Sánchez Vizcaíno, investigador principal de proyecto.
Para ello, la investigación, que tiene una duración de tres años, se centrará, por una parte, en el análisis de pigmentos y materias primas utilizadas en decoraciones de materiales cerámicos y no cerámicos, tales como pastas vítreas o materiales de construcción. Por otra parte, se investigarán los residuos o sustancias que contenían los recipientes cerámicos y no cerámicos usados por los íberos. Para ello, emplearán varias técnicas de análisis químico que permiten estudiar un amplio abanico de materiales y pigmentos empleados que aportarán información que de otra forma no sería accesible a la investigación arqueológica.
Para el desarrollo del proyecto se han constituido dos grupos de trabajo: uno de arqueología, del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI) y otro de química, del Departamento de Química Física y Analítica de la UJA. “El desarrollo de este proyecto supondrá un avance en la integración de los datos arqueológicos y químicos y esto va a permitir una mejor interpretación histórica de los resultados, evitando grupos de trabajo desconectados y resultados dispersos”, señala Sánchez Vizcaíno.
La investigación, desde el punto de vista temporal, se centrará en la cultura de los íberos partiendo de sus antecedentes durante el Bronce Final-Orientalizante (siglo VII a. C.), hasta el siglo I a.C. con la configuración de la sociedad ibero-romana. En cuanto a los yacimientos que serán objeto de este estudio, financiado con 41.000 euros por el Ministerio de Ciencia e Innovación, se cuentan los de Puente Tablas, Los Turruñuelos-Baécula, Arroyovil, Piquía y Los Castillejos, todos ellos en la provincia de Jaén, y los de Tútugi, en Granada, y La Noria, en Málaga.
(Fuente; Agencia Sinc)

17 de octubre de 2011

Recuperadas las armas de un guerreo íbero en Villajoyosa (Alicante)


Villajoyosa restaura un arma del siglo VI a. C., hallada en la tumba de un soldado de la élite ibérica primitiva

Más de 2.600 años han pasado para que las armas y los objetos más preciados de un guerrero íbero del siglo VI a. C., uno de los primeros de la sociedad ibérica que se asentó en La Vila Joiosa, vuelvan a cobrar valor. Han pasado de ser los instrumentos de defensa y de riqueza, que otorgaban estatus al caballero, a ser un tesoro arqueológico de la sociedad vilera y alicantina, tras un largo y laborioso proceso de restauración que comenzó hace una década con las excavaciones de la necrópolis de Casetes y que culmina ahora con la reconstrucción de algunas de las armas y objetos más antiguos hallados en los yacimientos vileros. 
El soliferrum ha sido restaurado siguiendo un largo y laborioso proceso.

Una de las piezas clave es un "soliferreum", una lanza de 1,80 metros de longitud que se construía de una sola pieza, y que los servicios arqueológicos han restaurado para devolverle su aspecto original. Al menos el que tenía cuando fue enterrada junto a los restos del caballero que la portó, pues está doblada y deformada, como era tradición hacer con los objetos que se introducían en las tumbas, "de modo que murieran con sus dueños legítimos y con el fin también de evitar expolios", según explicó el arqueólogo municipal, Antonio Espinosa, por lo que es habitual encontrar reliquias rotas e inutilizadas a conciencia. 


El "soliferreum" restaurado era armamento de un sólo uso. Se usaba antes del combate cuerpo a cuerpo, cuando el guerrero se iba aproximando a su enemigo, lo lanzaba con el propósito de atravesarlo y herirlo de muerte o, al menos, de inutilizar sus defensas, tratando de clavarlo en su escudo para obligarle a soltarlo por no poder maniobrar. 

Estado en que fue encontrado el soiliferrum.

La pieza se extrajo del yacimiento en la misma posición y ha permanecido en un entorno libre de humedad hasta su restauración. Varias de las reliquias se hallaron soldadas entre sí por la acción del tiempo, "en concreto el "soliferreum", un "pilum" (punta de lanza arrojadiza) y un magnífico broche de cinturón de guerrero de bronce, decorado con una lámina de plata repujada", explicó el edil de Patrimonio Histórico, Pepe Lloret. Esto ha jugado en favor de la conservación de una de ellas, gracias al fenómeno conocido como "pila seca", por el que, al unirse dos metales, se produce una corriente eléctrica que desvía o atrae más la corrosión hacia uno de ellos. En este caso, el "soliferreum" se ha "sacrificado" para conservar en perfecto estado el broche, que, de hecho, "será una de las 30 piezas clave del nuevo Museo de la Vila", indicó. 

Broche del cinturón del guerreo íbero.

Para separar las piezas entre sí ha sido necesario usar pequeños discos diamantados. A partir de ahí, un laborioso proceso de restauración las ha sacado de nuevo a la luz tras su largo reposo. Comienzan ahora una nueva vida, lejos de la del caballero, miembro de la clase social dominante y privilegiada que les dio valor entonces y del que siempre quedarán sus huellas. Prueba de ello es la misma empuñadura del "soliferreum" ahora rescatado, más deteriorada que el resto de la pieza, por las sales del sudor de la mano del guerrero, que la empuñó hace veintisiete siglos. 

(Fuente: Diario Información / B.García)

12 de octubre de 2011

La ciudad íbera de Puente Tablas (Jaén) ya tiene puerta

El Centro  de Arqueología Ibérica descubre la entrada a la ciudad fortificada.
El oppidum o ciudad ibera de Puente Tablas (Jaén) no para de arrojar luz. La segunda intervención realizada este año por el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI), con sede en la Universidad de Jaén, ha dejado al descubierto la puerta sur del oppidum, la única entrada conocida por ahora y una de las pocas puertas ibéricas excavadas en Andalucía.
Vista aérea del oppidum ibérico de Puente Tablas (Jaén).
La puerta sur de Puente Tablas, una urbe fortificada, es la primera conocida de esta ciudad y tiene como característica que no conoció la romanización, por lo que es una puerta exclusivamente ibera. Según señaló el director del CAAI, el arqueólogo Arturo Ruiz, la puerta se levantó en el siglo VII antes de Cristo, cuando se fortificó por primera vez el lugar y se construyeron dos bastiones que en paralelo trazaron un camino de algo más de 14 metros que atravesaba la fortificación con un ancho continuo de casi cuatro metros. En el interior, a la derecha de la puerta, el CAAI ha descubierto restos constructivos de una serie de espacios del siglo IV antes de Cristo, todavía por definir, cuyos muros conservan aún el revoco de cal. La puerta se mantuvo con sucesivas adecuaciones del pasillo de acceso hasta bien avanzado el siglo IV antes de Cristo, cuando el oppidum se abandonó.
Algún tiempo después, el lugar se volvió a ocupar. Los nuevos habitantes, explica Ruiz, decidieron cambiar el modelo de entrada porque uno de los bastiones había sufrido un fuerte proceso erosivo; así que desmocharon el otro bastión y, con un ligero desvío de la anterior puerta, construyeron una nueva, acortando la longitud del pasillo hasta los tres metros y reduciendo su ancho hasta los dos metros.
Todavía hoy se conservan los goznes de la puerta al inicio del pasillo y seguramente los restos de carbón recogidos aclararán en el futuro el tipo de madera de la que estaba hecha. "Además de esta puerta sur, que es la que mira hacia La Guardia, donde habría seguramente otro oppidum importante, seguramente habrá más puertas, como una norte que comunicaría con Iliturgi y Cástulo", explicó ayer sobre el terreno Ruiz, que ha dirigido los trabajos junto a los profesores Manuel Molinos y Eva Montes.
La intención del CAAI es poner en valor el yacimiento de Puente Tablas, con el centro de recepción a la entrada, y luego contar con una serie de puntos que sean visitables como el palacio y las casas. "De esta manera, el visitante tendrá un mayor conocimiento sobre lo que es un oppidum en Andalucía", aseguraba Arturo Ruiz.
El CAAI ha realizado durante este año dos intervenciones en el yacimiento de Puente Tablas, ambas enmarcadas en el plan turístico Viaje al Tiempo de los Iberos, que promueven la Diputación de Jaén y la Consejería de Turismo. Una campaña anterior propició la excavación del palacio del príncipe de Puente Tablas, convirtiéndose así en el primer edificio aristocrático de estas características hallado en Andalucía.
(Fuente: El País)

27 de agosto de 2011

Los arqueólogos descubren 52 metros de muralla íbera y una torre en Turís (Valencia)

Según ha informado la Diputación de Valencia en un comunicado, un equipo de arqueólogos de su Servicio de Investigación Prehistórica ha realizado este hallazgo en este "oppidum" (colina o meseta fortificada).


La corporación provincial ha destinado 14.000 euros al desarrollo de estos trabajos que han sido desarrollados durante el mes de julio por un equipo de 17 estudiantes y licenciados en Arqueología e Historia por la Universidad de Valencia e Italia, tres arqueólogos y un técnico en topografía.
Castillo de Turís (Valencia).


La directora de la excavación y conservadora del Museo de Prehistoria de Valencia, Rosa Albiach, ha destacado que "se ha podido documentar muy bien este tramo de su muralla" y obtener "importante información sobre su construcción y cimentación".


Para su construcción, ha precisado, se adaptó a la roca natural y para su cimentación se erigió un zócalo de piedras de 1,35 metros de altura con sillares de medida trabajados por la cara externa, y que alternaron con piedras irregulares, trabados en seco, de entre 1,30 y 1,55 metros.


Según Albiach, de pocas murallas ibéricas se sabe cuál fue su alzado dado que no se ha podido conservar, pero en este caso, gracias al los derrumbes que se han producido hacia el interior del "oppidum", ha podido conocerse cómo era la muralla y que tenía unos 5 metros de altura.


Estos datos serán concretados el próximo año "cuando con nuevas excavaciones podamos determinar unas medidas más aproximadas de cada tramo de alzado y ver su pauta constructiva", avanza la arqueóloga Rosa Albiach.


De la torre anexa a esta zona de la muralla, se pondrá al descubierto su planta completa en próximos trabajos, ya que de momento solo hay visibles tres de los cuatro muros.


La Carència es un poblado de gran extensión que tiene una continuidad de ocupación desde el Bronce Final, pasando por las épocas ibérica, romana republicana y romana imperial, hasta alcanzar el periodo islámico.


Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de las tierras valencianas tanto para la época ibérica como durante la romanización, con una ocupación puntual en época almohade.


Tenía, al menos, dos áreas artesanales fuera de las murallas, y un camino principal de acceso al "oppidum", así como otras dos sendas de entrada y salida al mismo, además de un camino interior que comunicaba los tres recintos.


El material cerámico, metal, vidrio y monedas hallados en el yacimiento nos indican que hubo una amplia relación comercial a nivel regional, peninsular y con el resto de pueblos del Mediterráneo.


Gracias a los trabajos de la investigadora Milagros Gil-Mascarell acometidos en los años 1971 y 1972 se dató la secuencia cronológica de una parte del yacimiento, así como el tipo de construcciones.


En 2001, la Diputación de Valencia retomó los trabajos arqueológicos con la pretensión de consolidar el yacimiento, dada su importancia en las épocas ibérica y romano-republicana, y ratificar su evolución cronológica y urbanística así como también realizar una valoración del territorio.


Los trabajos de excavación e investigación desarrollados han permitido mostrar la entidad de este yacimiento como un núcleo central de un amplio territorio, identificado con la ceca "Kili/Gili".
(Fuente:  EFE/ABC)

2 de junio de 2011

Descubren un santuario íbero del s.IV a.C. en un yacimiento de Villajoyosa (Alicante)

Las excavaciones que se llevan a cabo desde 2005 en el yacimiento ibero del Tossal de la Malladeta, en Villajoyosa (Alicante), han permitido localizar un santuario activo hasta el siglo IV A.C. y que estuvo abierto al culto a la Diosa Madre durante cinco siglos.
Desde 2005 se han realizado cinco campañas de excavaciones.
Los trabajos realizados apuntan también a que el santuario se destruyó por completo para construir un complejo de habitaciones que cubría toda la parte alta del cerro que, probablemente, conservó su carácter de lugar sagrado.
La Sección Municipal de Arqueología, Etnografía y Museos del Ayuntamiento de Villajoyosa está preparando la publicación de la memoria científica sobre las excavaciones.
La concejala de Cultura, Loli Such, ha explicado que “la memoria científica, que permite a los arqueólogos entender cómo fue cambiando el yacimiento y en qué momentos, se presentará a la Casa de Velázquez (Escuela Francesa de Arte y Arqueología en Madrid) este verano para su publicación internacional”. 

Según la edil, el manuscrito es el resultado final de un gran "sudoku arqueológico" de miles de piezas halladas en ciento noventa estratos arqueológicos como fragmentos de cerámica y de terracotas de la Diosa Madre, vasos de vidrio y otros objetos entre los siglos IV a. C. y I d. C. que se han ido encontrado a lo largo de las diferentes excavaciones en la Malladeta. 

Las investigaciones, iniciadas tras las primeras excavaciones en la zona en 2005, apuntan a que en la Malladeta hubo, desde el S. IV a. C. un santuario dedicado a la Diosa Madre que, siglos después, se destruyó por completo para construir un complejo de habitaciones que cubría toda la parte alta del cerro, y que probablemente mantuvo su carácter de lugar sagrado.

Más tarde, con el fin de la época íbera,  el complejo se abandonó, pero mantuvo el culto en la cima hasta que, con la concesión del título de ciudad (“municipium”) a Villajoyosa (Allon) en 74 d. C., se trasladó a nuevos templos en el nuevo foro romano.
Entre las piezas encontradas destaca esta cabeza humana.
Este trabajo de análisis y documentación corre a cargo de un equipo científico internacional, en el que participan el Ayuntamiento de Villajoyosa; la Université París X;  la Maison René Ginouvés (un Instituto de Investigación de Arqueología y Etnología del CNRS en París, dirigido por el prof. Rouillard, codirector del “Proyecto Villajoyosa Ibérica”) y el Área de Arqueología de la Universidad de Alicante. El proyecto está patrocinado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia en colaboración con el del Ayuntamiento de La Vila Joiosa.

Paralelamente, se han trasladado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, un grupo de terracotas de la Diosa Madre, para ser analizadas mediante difracción de rayos X (DRX), con el fin de averiguar su procedencia desde diferentes lugares del Mediterráneo occidental. Estas estatuillas están siendo estudiadas por Jesús Moratalla y por la arqueóloga francesa Frédérique Horn.

 Por otra parte, los miles de fragmentos de cerámica de transporte (ánforas), mesa (platos, copas...), cocina (ollas, cazuelas, morteros...), despensa (tinajas...) o iluminación (lámparas de aceite) están siendo minuciosamente catalogados por Amanda Marcos, responsable de fondos museísticos del Museo de la Vila Joiosa, y Antonio Espinosa, director del museo y codirector del proyecto, con la colaboración de Marie de Jonghe, del equipo científico francés. Es un trabajo que requiere una alta especialización científica, para poder reconocer la procedencia y la fecha correctas de cada pequeño trozo de vasija de hace más de dos mil años.

23 de febrero de 2011

Abre sus puertas el yacimiento íbero de la Cueva de la Lobera (Jaén)

El yacimiento arqueológico del Santuario Ibérico de la Cueva de la Lobera, del siglo IV antes de Cristo y que se cree que estaba dedicado a una divinidad femenina, ha abierto sus puertas tras su adecuación y musealizalización.
Cueva de la Lobera, en Castellar (Jaén)
La Diputación Provincial de Jaén y la Junta de Andalucía han realizado una inversión de 60.000 euros enmarcada en el plan turístico "Viaje al Tiempo de los Iberos" para que este yacimiento, situado a un kilómetro de la localidad jiennense de Castellar pueda ser visitado.
Del legado de este yacimiento destaca la presencia de más de 3.000 exvotos -ofrendas en forma de figuras que usaban los íberos para comunicarse con los dioses-, entre las que hay una figura femenina que podría ser la propia diosa representada con dos ánades en los laterales, y que están expuestos en el Museo situado en Castellar, único del mundo dedicado a esta particularidad de la religión ibérica.
La delegada provincial de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, Antonia Olivares, ha explicado hoy en su visita al yacimiento que el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica ha trabajado en el estudio sobre el sitio y las piezas encontradas, "una herencia que se debe potenciar como generadora de empleo y riqueza".
Santuario íbero de La Lobera.

El espacio histórico ha sido adecuado para su visita mediante la creación de una senda por la que el visitante podrá conocer y aprender el significado de este lugar sagrado para los íberos mediante paneles interpretativos.
(Fuente: Ideal)

5 de febrero de 2011

La Universidad de Jaén abre las "Ventanas a la Ciencia" de Granada con una exposición arqueológica sobre los íberos y la batalla de Baecula

Hace más de 2.000 años, durante la II Guerra Púnica, se enfrentaron en una singular batalla el ejército cartaginés liderado por Asdrúbal Barca y el romano, a las órdenes de Escipión el Africano. Hasta hace poco se creía que aquel enfrentamiento había tenido lugar en Bailén pero una reciente investigación de la Universidad de Jaén ha encontrado, a través de modernas técnicas de análisis arqueológicos, importantes vestigios de la batalla en otra zona conocida como el Cerro de las Albahacas, en la sierra de Cazorla. Ahora "es posible reconstruir aquel enfrentamiento y localizar exactamente cuáles fueron los movimientos de los ejércitos" en el 208 a.C. 
El consejero de Innovación en la inauguración de "la ventana".

El Parque de las Ciencias vueve a abrir sus Ventanas tras el éxito de la anterior edición con la presentación de la programación para los próximos dos años. Se trata de un proyecto que pone al alcance de la mano del público que asista las principales líneas de investigación de las universidades andaluzas con temáticas que influyen directamente en la vida cotidiana como la arqueología, el mar, la genética o la robótica. El Centro de Arqueología Ibérica jiennense, que dirige Arturo Ruiz, fue ayer el encargado de inaugurar la primera ventana de la temporada bajo el título Tras los pasos perdidos.

No se trata de una metáfora. Quienes visiten el Parque durante los dos próximos meses podrán ser testigos de los pasos dados por el ejército de los legionarios romanos y recrear la histórica contienda a través de un sistema táctil diseñado especialmente para la Ventana. El hallazgo, por ejemplo, de las tachuelas de las sandalias de los soldados sitúa sus movimientos y sus campamentos. Algunas de esas tachuelas podrán verse en la Ventana junto a otros objetos encontrados en las excavaciones como monedas, clavos, chisqueros, fíbulas y anillos del campamento de Asdrúbal o dardos, jabalinas, puntas de lanza y fragmentos de vaina de espada del escenario de la contienda. 
Visitantes observan una de las zonas excavadas.

Ruiz, que ayer asistió a la presentación, explicó que para la localización de la batalla de Baecula se ha diseñado una herramienta informática, el SIG Baecula, que combina técnicas de GPS, así como ortografías del terreno y mapas, además de otros instrumentos como microscopios o detectores de metales, "que a pesar de ser una herramienta habitualmente relacionada con los robos arqueológicos" también sirve a las órdenes de los arqueólogos. 

Además del proyecto de la Batalla de Baecula, en la Ventana de Jaén se podrán conocer los resultados de otras dos intervenciones arqueológicas. Por un lado la de Piquía (Jaén), donde se ha encontrado un altar funerario del siglo I a.C. con un ajuar principesco, y la de Tutugui (Granada), una necrópolis ibérica que se está reexcavando en la actualidad. Como explicó ayer el director del Centro de Arqueología Ibérica, "en el pasado, los arqueólogos excavaban y se iban. Ahora queremos volver a reexcavar la zona para que todo el mundo la conozca y ponerla en valor". Este tipo de actividades suponen para Arturo Ruiz una oportunidad: "Por fin nos ven y nos oyen". 

Éste es precisamente uno de los objetivos de las Ventanas. El director del Área de Ciencias del Parque, Javier Medina, destacó que entre sus finalidades están "acercar a la sociedad las líneas de investigación de nuestras universidades, mostrar la importancia del I+D+i y fomentar las vocaciones científicas". El rector de la Universidad de Jaén, Manuel Parra, subrayó también "la fortaleza de la Universidad andaluza en investigación", al igual que la vicerrectora de Investigación de la UGR, Mª Luisa Calveche, para quien este espacio puede considerarse como un "seguimiento a la inversión en investigación que realizamos todos". "Es anacrónico", dijo, seguir pensando en el científico "como una persona encerrada en su laboratorio rodeada de tubos de ensayo"; estas Ventanas adaptan la investigación del laboratorio a un espacio de cincuenta metros cuadrados con Ciencia en vivo.
(Fuente: Granada Hoy)