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2 de septiembre de 2015

Unas obras destapan restos romanos, pre-romanos y medievales en Arkaia (Álava)

Unas obras destinadas a mejorar la red de saneamiento de Arkaia (Álava) han hecho aflorar en los últimos días distintos restos arqueológicos de un alto nivel patrimonial, correspondientes a la Edad Media, a la época romana y a la anterior a ésta, de carácter indígena,
Junto a la iglesia, ha emergido una enorme necrópolis medieval, que consta de un total de 34 tumbas de muretes.
FOTOGRAFIA: JORGE MUÑOZ.
El yacimiento romano de Arkaia vuelve a dejar nuevos testimonios del pasado de este pequeño pueblo ahora enclavado a un paso de Vitoria, por obra y gracia de su expansión urbanística. De un pasado remoto, que hunde sus raíces incluso varios siglos antes de la época romana, cuando la tribu de los caristios estaba establecida en la parte occidental de la actual Comunidad Autónoma Vasca. 

Unas obras destinadas a mejorar la red de saneamiento de Arkaia han hecho aflorar en los últimos días distintos restos arqueológicos de un alto nivel patrimonial, correspondientes a la Edad Media, a la época romana y a la anterior a ésta, de carácter indígena, que a lo largo de las dos últimas semanas están siendo exhaustivamente analizados por un equipo de expertos. Los hallazgos, que obligaron a paralizar las obras inmediatamente, comenzaron a sucederse hace ahora dos semanas y se concentran en el entorno de la iglesia del pueblo.

MÁRMOLES, CERÁMICA SAGUNTINA Y TERMAS

Dado que se trata de una zona donde se conoce la existencia de restos materiales como mármoles y barros saguntinos atribuibles a la época romana ya desde el siglo XVIII, hallazgos que se completaron en la pasada década de los 80 con nuevos y notables descubrimientos -fundamentalmente las termas-, estos últimos hallazgos no han pillado por sorpresa al servicio de Arqueología de la Diputación alavesa, que ya estaba realizando una concienzuda labor de supervisión sobre las obras de saneamiento. 


Lo que sí ha sorprendido a los expertos es, según reconoció Rafael Varón, director de las excavaciones, es “el buen estado de conservación de todas las estructuras”, ya que habitualmente, cuando se da este tipo de descubrimientos, “suelen estar más machacadas”.

NECRÓPOLIS MEDIEVAL

Los hallazgos han obligado a paralizar las obras de saneamiento. 
Bajo la capa exterior de hormigón que ahora sirve como camino para los vecinos de Arkaia, junto a la iglesia, ha emergido una enorme necrópolis medieval, que consta de un total de 34 tumbas de muretes, algunas de las cuales conservan en su interior los esqueletos de los finados. 

Según explica Varón, los enterramientos en los alrededores de los templos eran habituales hasta el siglo XIII, por lo que la necrópolis datará como máximo de esos años. Durante la fase de estudio que aún debe completarse de todos los restos encontrados se determinará con exactitud la cronología de cada hallazgo.

VIVIENDA ROMANA
Más abajo, en un segundo nivel, los investigadores han hallado un edificio, que podría tratarse de una vivienda de la época romana, aunque también deberá determinarse de forma más clara en los estudios pendientes. Que corresponde a entre los siglos I y II después de Cristo sí que parece más claro, según apunta Varón. Dentro de ese edificio, que conserva también restos murales y de pintura, se han encontrado otros restos “habituales” en los yacimientos romanos, como cerámicas o útiles para cocinar, entre otros objetos.

RESTOS CARISIOS

El tercer nivel, sin haberse encontrado “unos restos excesivamente monumentales”, éstos corresponden a una época anterior al nacimiento de Cristo, precisamente cuando los caristios dominaban el entorno de la capital alavesa. Los hallazgos, que sirven para ampliar el ya de por sí rico valor patrimonial del yacimiento de Arkaia, fueron también puestos en valor por fuentes de la Diputación alavesa, que aplaudieron su “excelente nivel de conservación”. Dado la minuciosidad que están requiriendo estos trabajos, los expertos necesitarán de otras dos semanas más de trabajo sobre el terreno para recopilar todo el material necesario, según calcula Varón. Pasado ese tiempo, será posible conocer nuevos y más precisos datos de lo que ha supuesto este, a priori, excepcional descubrimiento.

22 de mayo de 2014

Una nueva campaña desvelará más secretos de la antigua Dulantzi (Álava)

Hace cinco años, las primeras excavaciones arqueológicas realizadas junto al convento de las Clarisas de Dulantzi (Alegría de Álava) dejaron al descubierto una necrópolis. Ahora, los arqueólogos reanudan los trabajos en los alrededores a la caza de más secretos.
Durante los últimos días se han reanudado las excavaciones arqueológicas en Dulantzi, por el mismo equipo formado por los arqueólogos Javier Niso Lorenzo y Miguel Loza Uriarte. Foto: NOTICIAS DE ÁLAVA
Entre noviembre de 2009 y mayo de 2010, los arqueólogos Javier Niso Lorenzo y Miguel Loza Uriarte llevaron a cabo una excavación en las calles Nuestra Señora de Ayala y San Martín, junto al convento de las clarisas, donde unas obras para la reurbanización de la zona, realizadas a finales del año 2009, habían dejado al descubierto una necrópolis. Se sabía que en aquel lugar había estado la ermita de San Martín, desaparecida a finales del siglo XIX, considerada como la parroquia de la antigua aldea de Dulantzi.

Esta misma semana se han reanudado las excavaciones a continuación de las realizadas hace cuatro años por el mismo equipo de arqueólogos, en un espacio situado debajo de un almacén. El hecho de que esta zona haya estado cubierta por una capa de cemento ha hecho que los restos se encuentren particularmente bien conservados.

El Ayuntamiento de Alegría-Dulantzi patrocina estas excavaciones en colaboración con la Diputación Foral de Álava, con la intención de sacar a la luz el pasado histórico del municipio, pero también con la idea de que la puesta en valor de este importante yacimiento arqueológico constituya un punto de atracción más para los visitantes. Por el momento, el Ayuntamiento de esta localidad alavesa negocia con los propietarios de las fincas colindantes la posibilidad de ampliar el área de excavación.

En aquella primera campaña, que abarcó una superficie de unos 800 metros cuadrados, se encontraron restos pertenecientes a un amplio periodo de tiempo, que empieza en el segundo milenio a.C., una época a la que pertenecerían unos posibles fondos de cabaña presumiblemente de la Edad de Bronce, por lo tanto anteriores al poblamiento del cercano Castro de Henaio, datado en la Edad del Hierro. En Dulantzi, este poblamiento salta directamente de la Edad del Bronce a la época romana, durante los cuatro primeros siglos de nuestra era. Ya Lorenzo Prestamero había descubierto en Dulantzi, en 1799, un ara dedicada a Tullonio.

ÉPOCA ROMANA

De este periodo, que comprende los siglos I al IV d.C., se han descubierto restos de estructuras que formarían calles, con orientación noroeste-sureste y noreste-suroeste, es decir, un esquema urbanizado típico de la época romana. Se han encontrado también un pozo, datado en los siglos II-III, y fragmentos de estelas funerarias reutilizadas en la construcción de edificios posteriores, lo que supondría la existencia en las proximidades de una necrópolis altoimperial.

En cuanto a la relación entre estos vestigios y los del cercano yacimiento de Angostina, que hasta ahora era considerado como una villa romana, Javier Niso y Miguel Loza plantean la atrayente posibilidad de que no fuera una edificación aislada, sino que podría pertenecer al mismo núcleo de población. Sobre los restos romanos se halló una necrópolis, datada mediante el método del Carbono 14 entre los años 410 y 550. Este hecho parece implicar que esta zona, tras la época romana, dejó de ser urbana para pasar a ser marginal.

IGLESIA BASILICAL 
A partir del siglo VI se constata la existencia de un gran edificio de carácter religioso, con una necrópolis asociada, que parece dar una nueva importancia a la zona. Esta iglesia tendría planta basilical, de orientación este-oeste, con varias estancias. Al este una sala recta al exterior y con ábside al interior de 16 metros cuadrados, en la que apareció una estela romana reutilizada como altar. Junto a esta sala apareció el enterramiento de un personaje importante, una mujer, junto a la que se encontró un fragmento de cráneo de corzo con el arranque de las astas. Su datación estaría, de acuerdo con el Carbono 14, entre los años 340 y 540, por lo que dado que el edificio es posterior parece indicar que se trataría de un traslado desde la antigua necrópolis hasta esta nueva ubicación.

Al oeste de esta sala hay un gran espacio rectangular en el que se localizan diez enterramientos. Aquí los cuerpos se inhumarían en ataúdes de madera, ya que se han encontrado los clavos. En el ángulo sureste del edificio habría una puerta, cuyo umbral se realizó a partir de una estela funeraria romana, que daría paso a una pequeña habitación, destruida por la necrópolis posterior y por la moderna urbanización de la zona. Aquí se hallaron tres enterramientos, uno de ellos con dos niños. En el extremo suroeste habría otra pequeña sala con una pila excavada en su centro, a la que se accedería mediante unos escalones, que probablemente tendría la función de baptisterio, en la que el bautizo se realizaría por inmersión. Los enterramientos hallados indican que esta iglesia ya estaba construida a finales del siglo VI. En su exterior se encontraron otros cinco enterramientos.

Algunos de estos cuerpos llevan asociados ajuares, compuestos por cuencos de vidrio, cobre o cubos de madera, de los que se hallaron los aros metálicos de su estructura, cucharillas de plata y bronce, un hacha de combate, anillos, uno de ellos de oro, hebillas de cinturón y puntas de lanza. Estos objetos podrían estar relacionados con los hallados en las necrópolis de Aldaieta, en Nanclares de Ganboa, y la de San Pelayo, cercana a Dulantzi, relacionados con el área aquitana y el ducado de Vasconia.

ALTA EDAD MEDIA 
De lo anterior se deduce que los individuos inhumados en esta iglesia serían personajes de cierta relevancia social, incluso se ha constatado que en su alimentación tenía gran importancia la carne. Su datación mediante el Carbono 14 los sitúa del año 530 al 700. A partir de esa fecha, los enterramientos se trasladan a zonas más alejadas de la iglesia, constituyendo una necrópolis de la que se han localizado unas cincuenta tumbas, sin ataúd ni ajuar, con orientación este-oeste, que podrían ir hasta finales del siglo IX.

A partir del siglo X, las salas anexas a la iglesia desaparecen, pero la nave de la iglesia permanece en pie. En un principio se pensó que habría cambiado de función, ya que se han encontrado silos excavados en su interior, pero dado que estos silos respetan las zonas dedicadas a la liturgia, podrían estar relacionados, en opinión de los arqueólogos "con el proceso de captación de renta y su almacenamiento en suelo sagrado". En el siglo XII desaparecería el edificio para dar paso a la nueva iglesia, cuyos restos se han encontrado ahora, y a una nueva necrópolis. La desaparición del baptisterio coincide con el cambio del rito del bautismo, que pasa de la inmersión a la aspersión, tal como lo conocemos hoy en día.

Los enterramientos continuaron hasta el año 1150. En ese periodo coinciden con estructuras de habitación o relacionadas con el trabajo agrícola. A partir de esa fecha toda la zona se convertirá en cementerio, anejo a la nueva iglesia de San Martín. De esta época se han encontrado diferentes monedas, tanto de los reyes de Navarra Sancho V y Sancho VI, como del castellano Alfonso VI. Al parecer, tras la fundación de la villa de Alegría de Dulantzi en 1337, se abandonó esta necrópolis. Posteriormente en la zona se edificó, en el siglo XVI, el convento de Santa Clara, que aún subsiste.

Por el momento han salido a la luz el ábside de la iglesia de San Martín y algunas tumbas del cementerio, datados en principio entre los siglos XII y XIII, así como restos de un muro, pero los arqueólogos estiman que bajo él encontrarán otra necrópolis más antigua.

(Fuente: Noticias de Álava / Fernando Sánchez Aranaz)

3 de febrero de 2014

Denuncian falta de rigor en el informe que cuestiona los grafitos de Iruña- Veleia

El informe del Instituto del Patrimonio Cultural de España concluye que 35 de los 39 grafitos analizados son recientes y, por tanto, falsificaciones. Los hallazgos que se cuestionan, localizados entre 2005 y 2006 bajo la gestión de la empresa Lurmen, son unos grafitos escritos en cerámicas de los siglos III, IV y V que en su día se calificaron como históricos porque, entre otras cosas, adelantaban al siglo III la aparición del euskera y la entrada del Cristianismo.

El exdirector del yacimiento arqueológico alavés de Iruña- Veleia, Eliseo Gil, ha denunciado la "falta de rigor" y "superficialidad" del informe del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), que concluye que 35 de los 39 grafitos analizados son recientes y, por tanto, falsificaciones.

Gil ha comparecido ante los medios de comunicación para opinar sobre este informe, elaborado a instancias del juzgado de Vitoria que lleva el caso contra Gil y la excodirectora del proyecto, Idoia Filloy, a los que la Diputación de Álava denunció por atentado contra el patrimonio y estafa.

Los hallazgos que se cuestionan, localizados entre 2005 y 2006 bajo la gestión de la empresa Lurmen, son unos grafitos escritos en cerámicas de los siglos III, IV y V que en su día se calificaron como históricos porque, entre otras cosas, adelantaban al siglo III la aparición del euskera y la entrada del Cristianismo.

Varios expertos cuestionaron la autenticidad de estos hallazgos porque consideraron que las palabras en latín y en euskera que aparecían inscritas en los grafitos eran demasiado vulgares o modernas para la época.

Finalmente, la Diputación denunció a Gil y Filloy, y el juzgado que lleva el caso ordenó un análisis de las inscripciones para determinar su autenticidad o falsedad.

«OBSERVACIONES SUPERFICIALES»
Según ha explicado Gil, en un primer momento el juzgado encargó el estudio a la Guardia Civil y posteriormente a la Ertzaintza pero ambos cuerpos comunicaron que "no estaban capacitados ni disponían de medios para este tipo de trabajos".


En julio de 2012 el encargó recayó en el IPCE, organismo dependiente del Ministerio de Cultura, que ha redactado un informe que es "un auténtico despropósito" porque basa sus conclusiones en "observaciones superficiales con un microscopio" pero no en pruebas químicas, por lo que no tiene "ninguna base analítica ni científica", ha afirmado.

En este sentido, Gil ha explicado que un análisis superficial detecta "las huellas de todas las manipulaciones" que han sufrido los grafitos para su limpieza o estudio, pero no "resuelve de forma definitiva el tema de la autenticidad", para lo que es necesario estudiar "lo que hay debajo", por lo que ha pedido un nuevo estudio en profundidad.

En cuanto a la veintena de "metales modernos" hallados por el IPCE en las piezas, el arqueólogo ha explicado que los grafitos han pasado por "distintas manos y herramientas" y que la presencia de metales "debe interpretarse en este sentido y nunca como una evidencia de falsificación", especialmente cuando un análisis de 2008 no halló restos de ellos, ha argumentado.

INSCRIPCIONES ALTERADAS "VOLUNTARIA O INVOLUNTARIAMENTE"
El arqueólogo ha expresado sus "fundadas sospechas" de que las inscripciones han sido "alteradas voluntaria o involuntariamente" y ha criticado que el IPCE no haya analizado huesos o ladrillos -piezas que también están bajo cuestión- porque con pruebas "simples, rápidas y baratas" de Carbono 14 y de termoluminiscencia, respectivamente, se datarían de forma "inequívoca".


Además, Gil ha asegurado que "no ha existido cadena de custodia de los materiales durante los últimos seis años" y ha denunciado que las piezas "han estado en manos de la parte querellante, cuando deberían haber permanecido bien guardadas y precintadas en sede judicial".

"Esta falta de custodia, algo inaudito en cualquier sistema judicial, es causa suficiente para cerrar el caso por indefensión", ha dicho Gil, que desde que estalló el escándalo se siente "en un limbo donde no hay ninguna salida laboral".

En términos parecidos se ha expresado Filloy: "Profesionalmente nos han finiquitado de forma definitiva. Y a nivel personal, esto es una tortura, una situación horrorosa".

En la rueda de prensa también ha participado el geoquímico Koenraad van den Driescche, que ha denunciado que el IPCE, en lugar de plantear varias hipótesis en sus análisis, "trabaja sólo con la hipótesis de la falsedad".

26 de febrero de 2013

Iruña-Veleia desvela su identidad romana

Arqueólogos encuentran en el yacimiento alavés un altar de piedra del S. II en cuya inscripción se relata la historia de un esclavo. Diputación asegura que el hallazgo "disipa cualquier tipo de dudas" sobre la identificación de las ruinas con la ciudad de Veleia.
Imagen del altar.
Foto: B.Castillo
Los trabajos de investigación en el yacimiento alavés de Iruña-Veleia han permitido descubrir un ara de piedra caliza con la primera inscripción del nombre original de la ciudad, lo cual, según la Diputación foral, "disipa cualquier tipo de dudas" sobre la identificación de las ruinas de Iruña con la ciudad romana de Veleia.

Según ha informado la institución foral en un comunicado, la diputada alavesa de Euskera, Cultura y Deporte, Icíar Lamarain, ha presentado este viernes la memoria de la Tercera Campaña de Excavaciones en Iruña-Veleia correspondiente a 2012. En ella destaca el descubrimiento de un altar con una inscripción cuya importancia, según sostiene el equipo de expertos que dirige Julio Núñez, resulta "evidente".

El texto permite documentar, por primera vez, el nombre original de la ciudad. El fragmento de ara de piedra caliza ofrece, además, información complementaria sobre la ciudad al identificarla como 'res publica'.

La transcricpión

En la ciudad romana de Iruña-Veleia, allá por los siglos II o III de nuestra era, vivió un esclavo llamado Eucarpus, que en griego significa 'el de los buenos frutos'. Su amo no era una persona, sino la 'res pública', es decir, la administración de aquella ciudad. Su rango dentro de los esclavos era elevado, por lo que pudo permitirse el lujo de dedicar un pequeño altar de piedra a la Diosa Madre. Y con este gesto público quizá Eucarpus logró dar un paso definitivo hacia su libertad.

El arqueólogo David Martínez halló en octubre entre el material del relleno una pieza con molduras. La liberó de la tierra que la rodeaba 'in situ'. Y sorpresa. En una de sus caras figuraba en latín la inscripción «Eucarpo, esclavo de la república de los veleianos (o veleiana) lo dedicó a la Diosa Madre». Por vez primera aparecía en el mismo yacimiento un texto con el nombre originario de Veleia. El director de la excavación, Julio Núñez; el profesor de Estudios Clásicos de la UPV Joaquín Gorrochategui y su colega y experta en Historia Antigua, Pilar Ciprés, acompañaron ayer a Martínez en la presentación del ara que se expone en el Museo Bibat. «Cada una de las siete líneas del texto contiene valiosísima información histórica», destacaron Ciprés y Gorrochategui.

El hallazgo se enmarca en el contexto del control arqueológico de los trabajos realizados en el yacimiento a lo largo de 2012 y que, tal y como ha destacado Lamarain, están encaminados a "investigar, conservar, proteger y difundir la importante riqueza patrimonial de Iruña-Veleia, uno de los emplazamientos arqueológicos más relevantes de época romana, no sólo en Álava sino en toda Euskadi". Las actuaciones responden a la planificación y programación que marca el Plan Director de Iruña Veleia 2010-2020.

Otras actuaciones
Además, más allá de la excavación arqueológica del yacimiento, el plan contempla otra serie de actuaciones, como la rehabilitación de las murallas, el control y desbroce de la vegetación, el acondicionamiento de áreas de excavación antiguas o la actividades de difusión y divulgación.

Durante 2012, un total de 2.098 personas visitaron el yacimiento, entre las visitas guiadas a grupos y las personas que prefirieron realizar un recorrido libre o fuera del horario de las visitas guiadas.

13 de junio de 2012

Encuentran un convento del Siglo XI en Iruña-Veleia (Álava)

Se trata del convento que Becerro de Bengoa citaba en sus escritos. Además, han encontrado una vía romana que llevaban tiempo buscando.
Yacimiento de Iruña-Veleia. Foto: EITB
El director de las excavaciones del yacimiento alavés de Iruña-Veleia, Jorge Núñez, ha explicado que los trabajos arqueológicos realizados han permitido encontrar las ruinas de un gran convento del siglo XI ubicado dentro del recinto amurallado. Fuera de la muralla, se han hallado la vía romana que llegaba a la ciudad desde Astorga y un edificio público dedicado a fines comerciales.

Núñez ha anunciado estos hallazgos durante la rueda de prensa posterior a la firma del programa anual de actuación en Iruña-Veleia que han llevado a cabo la diputada alavesa de Cultura, Euskera y Deporte, Iciar Lamarain, y el vicerrector del campus universitario de Álava, Eugenio Ruiz Urrestarazu.

Este acuerdo, según ha señalado Lamarain, permite efectuar un control sobre las actuaciones que se realizan en el yacimiento y, a su vez, mantener el servicio de visitas guiadas. Para ello, la Diputación foral de Álava destinará este año 130.000 euros, un "esfuerzo importantísimo" que hace la institución "a pesar de las estrecheces económicas".

Por su parte, el director de las excavaciones ha explicado que se ha iniciado el proceso de restauración de la muralla y se han realizado tareas de paisajismo que han permitido reconocer las ruinas del convento de San Juan de Jerusalén, algo que no se conocía hasta este momento, aunque estaba documentado desde el siglo XVIII.

HALLAZGOS
A través de las fuentes documentales, el equipo encargado de la investigación tuvo conocimiento de la existencia de este convento dentro de la propia ciudad amurallada. El plan previsto consistía en crear calles para deforestar el bosque que acabó cubriendo el convento, tras lo cual los investigadores se encontraron con unas estructuras "enormes".

Dichas ruinas constituyeron en su día un gran convento que ocupaba unas tres hectáreas y pertenecía a la Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, fundada en el siglo XI y que perduró en ese lugar hasta el XVIII. Según ha afirmado Núñez, "en teoría", el complejo acogía dos iglesias, un baptisterio y las dependencias lógicas de un convento, aunque los trabajos todavía tienen que continuar.

Fuera del recinto amurallado, se ha encontrado la vía romana que llegaba a la ciudad desde el municipio leonés de Astorga, así como un gran edificio público dedicado a fines comerciales. No obstante, Núñez ha apuntado la necesidad de que estos hallazgos sean publicados primero a nivel científico.

(Fuente: Europa Press)

21 de octubre de 2011

Descubierto un yacimiento romano en Amurrio (Álava)

La aparición de un yunque y mineral de hierro indican que era un lugar de trabajo 
El cúmulo de piedras que se amontonaba en Elexazar, en Amurrio, ha ocultado durante veinte siglos los restos de «un lugar de trabajo» datado en la época romana. Juanjo Hidalgo es el director de la excavación realizada en los dos últimos años. Debajo de una espesa maraña de vegetación que apenas dejaba entrever algunas piedras sueltas, Hidalgo y su equipo han encontrado un yacimiento datado «entre los últimos años del siglo I y finales del siglo II, correspondiente al período romano de la dinastía Antonina». La excavación ha dejado al descubierto un edificio de grandes dimensiones, «de estructura cuadrangular y más de 15 metros de lado, dividida en varios recintos de diferente tamaño, todos distribuidos en torno a un amplio patio central, siguiendo los modelos constructivos originarios del arco mediterráneo y exportados al resto de territorios controlados por el Imperio Romano». A estas alturas de la excavación, cuando todavía quedan años de trabajo por delante, Hidalgo solo puede precisar que «venían aquí para trabajar, pero resulta interesante que se trate de una excavación en altura, que no son muy comunes, y en el caso de Elexazar, nos encontramos a 550 metros de altitud».
AEn la zona excavada se ha encontrado un pasillo de losas.
Foto: R. Gutiérrez
Por los restos encontrados, el lugar podría dedicarse a trabajar el hierro. Ente las piedras aparecen de cuando en cuando nódulos de mineral. El director de la excavación destacó también «la abundancia de elementos de hierro, instrumentos, posibles herramientas y clavos, todos ellos producto de una forja que pudo haberse realizado 'in situ', ya que en el patio se ha encontrado un yunque de herrero fabricado en hierro, lo que puede ser el horno y un taller de forja que aún están por excavar». La hipótesis de que sea un lugar dedicado a trabajar el hierro está fundamentada en otras pistas. «También hemos encontrado una masa de hierro de aspecto redondeada y de cinco kilogramos de peso, resultado de una reducción del mineral de hierro».
La parcela vallada para la excavación tiene una superficie de una hectárea y en ella se adivina la presencia de los muros de otros edificios, en los que Hidalgo tiene esperanzas de encontrar nuevos hallazgos, entre ellos, el horno de fundición. La construcción del complejo en esta zona permite alimentar esta línea de investigación porque la riqueza maderera del entorno facilitaría la producción de carbón vegetal para que los hornos alcanzaran las elevadas temperaturas necesarias para obtener el hierro.
Pavimento
Además de los edificios, en la zona ya excavada se vislumbran los restos de «un pasillo de losas localizado al Este, utilizadas seguramente para caminar por ellas y evitar el barro que debía crearse en un terreno tan arcilloso como el de Elexazar». Las losas se encuentran muy desgastadas del uso, lo mismo que los umbrales que todavía se aprecian en el lugar que debieron ocupar las puertas de entrada a los edificios. Incluso, junto a uno de los muros, se puede distinguir claramente una acera.
Pese a las evidencias de que se trata de un lugar de trabajo, Hidalgo ha encontrado otros restos que hablan de la espiritualidad de las gentes que vivían en allí. «Ha aparecido un altar tallado con la figura de un toro dentro del recinto de la construcción principal», aclaró. «El ara, tallada en piedra arenisca, está rota en dos trozos y representa la cara de un toro en bajorrelieve, enmarcado por una doble cuerda rematada en frontón clásico y sin escritura alguna. Se trataría de un elemento unido al mundo de las creencias, un símbolo sagrado ante el que orar, sacrificar o pedir la necesaria protección para el individuo o para la buena marcha y desarrollo de todas las tareas desarrolladas en Elexazar».
El yacimiento podría estar relacionado con otro de la época, situado en Aloria, que se excavó entre 1989 y 1997, donde se identificaron una docena de recintos, dispuestos en torno a un camino pavimentado con cantos, establos, almacenes y un taller de forja.
(Fuente: El Correo)

14 de agosto de 2011

El renacer de Iruña Veleia (Álava)


«Año I de la nueva era de Iruña Veleia: la muralla, restaurada en parte, ya puede recibir a los visitantes sin temor a derrumbes. La nueva ciudad aparecida extramuros empieza a enseñar sus tesoros. Esta excavación permanece prácticamente virgen, a pesar de que hace casi un siglo fue declarada Monumento Nacional y se empezó a horadar. Nos va a seguir dando mucha información sobre el pasado romano en nuestra tierra». 
Una arqueóloga trabaja en el muro de la nueva
zona de excavaciones.
Este párrafo podría formar parte del diario de cualquiera de los arqueólogos que, desde el verano pasado, han retomado las excavaciones de Iruña Veleia. No son los únicos afortunados en colarse entre los resquicios de este auténtico libro de Historia, sepultado desde hace dos milenios. Descubrir el legado dejado en este antiguo correo del Imperio Romano está al alcance de cualquiera porque Iruña Veleia también permanece 'abierta por obras'.
Una fotografía aérea tomada por un profesional de la Universidad de Burdeos en 1984 dio con una pista, hasta entonces impensada. Cerca del exterior de la muralla se adivinaban, a pesar de los campos cultivados durante siglos, estructuras, pilares y hasta calles a lo largo de 17.000 metros cuadrados. El hallazgo quedó ahí y sólo hace algo más de un año -tras el escándalo por los presuntos falsos hallazgos, que continúa en los tribunales y que llevó al cierre del yacimiento-, la Diputación como propietaria y la UPV, nueva gestora, retomaron ese descubrimiento. «Aquél borrón hay que olvidarlo porque si no, no avanzamos», comenta convencido el director de las excavaciones Julio Núñez, quien, además, se felicita del nuevo rumbo. «No sabemos nada de qué fue Iruña Veleia. Está prácticamente virgen. Seguro que guarda muchos tesoros y claves del alto Imperio Romano».
El nuevo equipo investigador respira entusiasmo. «Nuestra idea era localizar la vía romana a la entrada de la muralla y comprobar qué clases de construcciones se adivinaban. Comenzamos a trabajar en una extensión cercana a los 8.000 metros cuadrados y enseguida apareció esta trama urbana extramuros. De momento, nos centramos en este tramo pero cuando se terminen de excavar los 17.000 metros cuadrados, Iruña Veleia se verá desde otra perspectiva mucho mayor». Núñez piensa en alto a futuro, aunque es muy consciente de que con el nuevo Plan Director 2010-2020, los pasos son anuales, al igual que el presupuesto. Para el presente ejercicio, son 200.000 los euros transferidos desde la Diputación a la UPV para actuaciones arqueológicas y difusión. El Gobierno vasco también tiene aprobada otra partida de 270.000 euros.
Uno de los mosaicos aparecidos en el interior del recinto amurallado.
La campaña 2010 sacó a la luz sótanos, paredes enlosadas, cisternas y recubrimientos de mármol, que hablan de una entrada porticada y una gran construcción, un edificio público, que podría ser un mercado, extremo que se mantiene como hipótesis. Esta compleja trama urbana se fecharía en la época alto Imperial romana, alrededor del siglo I antes de Cristo, por lo tanto, más antigua a la ciudad que protegen las murallas, construida por motivos defensivos ante las invasiones bárbaras y germánicas, y sobre la que se habían centrado las excavaciones hasta ese momento.
«Patrimonio de todos»
El Museo Bibat mantiene actualmente una exposición que muestra tanto los descubrimientos antiguos del yacimiento como los pertenecientes a la última campaña. De las excavaciones de 2010, destaca una placa de bronce con las figuras de los dioses del comercio y de la guerra, Mercurio y Marte, respectivamente. También el museo guarda los restos de placas de mármol rojo Ereño (procedente de Vizcaya), mármol verde Cipollino de Grecia y mármol blanco de la mina italiana de Carrara. Todas estas piezas aparecieron en la misma habitación, por lo que los arqueólogos apuntan a que esa estancia pudiera haber sido una especie de templo sagrado.
Aroa, Roberto y Oier, voluntarios con experiencia
en excavaciones. 
Junto con este trabajo extramuros, la nueva dirección del yacimiento también optó por quitar el vallado antiguo que restaba visibilidad y comenzar con la restauración de la muralla, en parte muy deteriorada y con peligro de derrumbe. «En estas dos temporadas, llevamos tan sólo cuatro meses y medio de excavación y ya hay más superficie abierta que todo lo que se había hecho antes», relató Julio Núñez, quien para próximas ediciones, mira a las instituciones. «Iruña Veleia fue una estación del correo imperial romano por la que pasaba la vía Astorga- Burdeos y ahora hemos descubierto que era mucho más que una ciudad intramuros. Hoy, dos mil años después, nos sigue dando mucha información sobre aquélla época que, a pesar de todos los avatares, sigue enriqueciendo nuestros museos. Por ello, todos nosotros y de manera especial las instituciones tienen que ser un garante de la conservación y mantenimiento de este patrimonio. Es suyo, es de todos».
Abierto por obras
La nueva etapa de este yacimiento lleva adherida una dimensión divulgativa parecida a la de la catedral de Santa María. El cartel de 'abierto por obras' también está colgado en estas instalaciones. Los ciudadanos pueden acercarse mientras los arqueólogos trabajan.
María Izquierdo es la guía turística este verano. «Los visitantes salen muy contentos y también sorprendidos; convencidos de que volverán para ver cómo hemos avanzado», relata. A su lado, están Gema y Óscar, una pareja de turistas con dos niños pequeños. «No lo esperábamos así. Sobre todo impresiona la extensión. Habíamos visto otros yacimientos, pero estaban mucho más explotados. Aquí, hay mucho trabajo pendiente todavía. Habrá que volver».
(Fuente: El Correo)

12 de junio de 2011

Se reinician las excavaciones en el yacimiento romano de Iruña Veleia (Álava)

Los arquéologos de la Universidad del País Vasco trabajarán desde mañana lunes en el exterior de la muralla y se utilizará por primera vez un geo-radar.
La campaña de excavaciones arqueológicas en el 'oppidum' de Iruña Veleia, el yacimiento romano más importante del País Vasco situado entre Trespuentes y Víllodas, se reinició el pasado lunes con casi dos meses de retraso sobre el calendario previsto. La apertura al público se producirá dentro de este mes de junio en una fecha que se anunciará en próximas fechas. Para ello, se va a instalar una carpa especial de recepción. Habrá visitas guiadas y libres en horario de museos. Se han preparado dos itinerarios diferentes: el clásico, que muestra las excavaciones en el interior de la muralla, y el exterior, que enseña el trabajo de los expertos sobre el terreno.
Una arqueóloga "tira" de pala en el yacimiento alavés.
Un grupo de 25 personas, entre arqueólogos experimentados y jóvenes voluntarios universitarios de todas partes de España, se volverá a centrar en un «enorme edificio en el que se han estudiado tres de sus más de veinte habitaciones que han aparecido en una parcela fuera del recinto amurallado y cercana a la calzada 'iter XXXIV' Astorga-Burdeos», señaló Julio Núñez, director del Plan Director del yacimiento y profesor de la UPV/EHU. El experto sustituyó a Eliseo Gil después de que éste fuera cesado por el escándalo de los grafitos falsificados, cuya denuncia sigue en los juzgados de Vitoria.
Entre los trabajos que se van a realizar en la excavación destacan el de la muralla, que comenzará el lunes, y la actividad de un geo-radar de una empresa catalana, que tiene capacidad para localizar con una gran precisión desde cuerpos, a armas o fósiles de dinosaurios. Esta actuación se hará de forma gratuita.
Los arqueólogos están muy esperanzados en encontrar piezas importantes en la nueva campaña. De los trabajos realizados en 2010 ya se ha hecho una pequeña exposición en el Bibat, que incluye un interesante vídeo sobre la reconstrucción de una de las habitaciones y la labor de los arquéologos. Se aprecia en ella decoración de mármoles procedentes de Vizcaya, Grecia e Italia. También se expone una ofrenda que es una placa de bronce en la que aparecen Mercurio y Marte. Se ha encontrado en una especie de capilla dentro del gran edificio. «No hemos hecho más que arañar en la superficie de la finca y lo que hemos encontrado es muy importante», subraya Julio Núñez.
Asalto a la excavación
Pero antes de que comience de nuevo el plan de visitas ya se han producido los primeros problemas de seguridad. El pasado domingo uno o varios individuos forzaron con una cizalla la valla de seguridad que protege las excavaciones exteriores. «Hicieron un agujero por el que se colaron, pero no hay nada que se puedan llevar salvo el destrozo de la valla. Vamos a denunciar el asunto ante la Ertzaintza para que no se repita», señala Núñez.
(Fuente: El Correo)

17 de enero de 2011

El Ayuntamiento de Labastida (Álava) impulsa la rehabilitación del monasterio de San Andrés de Muga

Las ruinas del convento franciscano de San Andrés de Muga se convertirán este año en el nuevo atractivo cultural de la localidad de Labastida. El Ayuntamiento iniciará este mes la rehabilitación de este histórico monasterio con el objetivo de poner en valor su patrimonio arqueológico y cultural.
Las ruinas según dibujo hecho en 1918 por Francisco Armentia Mitarte

«Lo que queremos es rescatar del olvido este convento, del que sólo quedan ruinas y en estos momentos parece un vertedero. La idea es desarrollar un proyecto para dinamizarlo y recuperar también su entorno natural», explicó el alcalde de la localidad, Ignacio Gil.
Las ruEl Ayunrinas de este convento se encuentran a un kilómetro hacia el Sur de Labastida, en dirección a Gimeleo. Los trabajos en este monasterio se desarrollarán hasta el mes de abril y consistirán en la excavación de los restos arqueológicos del convento y de su iglesia. Al mismo tiempo, también se abordará la recuperación medioambiental del entorno.
El proyecto, que tendrá un presupuesto de 72.000 euros, se completará con la creación de un punto didáctico de información interpretativo del fenómeno de la vida monástica de la época moderna.
El Ayuntamiento de Labastida tiene previsto impulsar este nuevo enclave cultural mediante un ciclo de visitas guiadas y la organización de coloquios y conferencias sobre la historia del pueblo y la del convento de San Andrés de Muga. Además, y en relación directa con la reforma de este monasterio, se pondrán en marcha una serie de actividades y talleres que servirán para dar a conocer el patrimonio de Labastida.
Naturaleza
En concreto, se realizarán talleres de arqueología y arquitectura, de historia -para analizar entre otros asuntos la realidad cultural de la Rioja Alavesa-, de naturaleza, de arte o de tecnología. También se impartirán cursos para promover hábitos ecológicos y talleres olfativos y táctiles dirigidos a los invidentes, que aprenderán a distinguir los árboles y matorrales de la Rioja Alavesa. Además, el Ayuntamiento celebrará anualmente una romería en las campas del convento y desarrollará jornadas enológicas en las que fusionará la cultura del vino con diferentes artes.
(Fuente: El Correo)